A veces, el silencio en una habitación hace que haya más ruido en mi cabeza, porque cuando todos se van yo misma comienzo a torturarme, se reproducen películas en mis ojos que no diferenció, pero no hay película de miedo que siquiera se le parezca.
Quiero correr, pero no sé a donde, donde vaya, allí estará.
Quiero cubrirme los ojos, pero aún cerrándolos, sigo viendo todo.
Quiero taparme los oídos, pero las voces se hacen más fuertes, quiero esconderme, pero no existe lugar donde pueda huir de mí.
la historia de una chica cualquiera con un pequeño nudo en su garganta que nunca podrá sacar, ya que tiene miedo de lo que los demás piensen si ella lo saca. ¿sera posible que ella logre sacar todos sus sentimientos?
¡Y esto es lo jodido! Que nadie más tiene que hacerme daño, conmigo me basta, no hay quien hiera mejor mis puntos débiles, yo solo los trituro con todo lo que sé que va doler.
Es una pelea constante donde no quiero dañarme, pero yo soy el único enemigo, mi delito, es ser adicta a pensar, ¡No puedo dejarlo! y eso me intoxica, mi cabeza es una fiesta donde no encuentro salida de emergencia, porque la música es tan fuerte que yo no puedo escuchar.
Me dicen que debo mantener mi mente ocupada... ¿Pero qué hago cuando cae la noche? Tendré que volver a la cama, cerrar los ojos, en el silencio y allí, me volverá a atacar.
Es un círculo vicioso... donde tengo miedo de tener miedo.
Lo más normal en esta vida a mi edad es verme con al menos una bendición y digo al menos porque una tipa de mi edad tiene 4 bendiciones, fácil, para quien no lo sepa una bendición es un hermoso bebe y si sé que esto es muy criticado, ¿porque? por el simple hecho de que....
-una extraña y familiar voz me saca de mis pensamientos, ¿acaso estoy soñando?
-¡¡¡¡clara!!!!- Dice la chica pelinegra que está a un lado mío, la cual se nota muy enfadada -¿¿me estas poniendo atención??- hace pucheros, como si dieran ternura, ósea parece retrasada mental haciendo eso.
La miro de reojo. -Sí, me decías lo que Noah te dijo- le digo poniendo los ojos en blanco.
-Amiga a veces creo que te molesta mi presencia- dice mi compañera.
Honestamente podría decir que sí, no entiendo porque somos mejores amigas, ella es tan común y tan básica. Es la típica influencer en redes sociales. Yo apenas se manejar Facebook y aprendo a utilizar el Instagram.
Ella es perfecta. y como había dicho esto solo era un recuerdo más disfrazado de sueño, puesto que despierto precipitadamente, son aproximadamente las seis de la mañana, el sol comienza a aparecer y los pájaros a cantar, estoy sin ganas la verdad.
No quisiera ir a la escuela pero me temo que así será, tranquilamente me siento en el vértice de mi cama cuando algo, más bien alguien interrumpe en mis pensamientos tocando fuertemente la puerta de mi cuarto.
-cariño levántate, llegaras tarde a la escuela- dice mi madre en el tono más pacífico que pueden imaginar.
-Si mami ya estoy levantada- me levanto de la cama y me dirijo hacia el armario, mi madre siempre se preocupa por mí y estoy eternamente agradecida por ello.
Desde que mi padre nos abandonó ella ha hecho un gran trabajo conmigo, ha sido una madre ejemplar, a veces por su trabajo me tiene que dejar sola pero la admiro mucho por sacarme adelante y ser una gran mama.
Una vez preparada y lista, recuerden siempre ir al baño antes de salir a cualquier lugar. Bueno una vez dentro de la escuela me encuentro a mi mejor y súper fiel compañero del alma mi mejor y único amigo que me queda.
-hey, ¡oye loca!, creía que no te volvería a ver después de eso- dice señalando discretamente mi herida en el brazo. Le muestro el dedo de en medio y saco mi lengua. No me gusta que hablen de mis problemas psicológicos y emocionales en público, no después de lo que paso.
-Nel, ¡¡perro!! Me tienes para mucho más- le contesto en tono burlón
-Eres toca una pequeña loquita- dice mi amigo mientras ríe.
Ambos nos vamos abrazados hacia el salón de álgebra y después pasamos la mayor parte del tiempo juntos hasta separarnos, yo hacía biología y el a la biblioteca.
Biología es la clase más aburrida que puede llegar a existir, donde está el chico guapo y badboy que llega a mi vida, decido salir y escapar a la biblioteca ese es mi lugar seguro de la vida mala y ahí permanezco hasta la última clase la cual es literatura, mi favorita.
Me levanto decidida a ser puntual a mi clase, ese es el mejor maestro que puede existir en este bello mundo, y con el único que me hablo bien desde que eso ocurrió, siento los pasos de alguien detrás de mí, off la directora re pesada por cierto
- ¡señorita! ¡¡Señorita!!- repite y repite alguien tras de mí, cuando siento que me toca del hombro.
-pero qué coño!!- volteo y lo primero que veo es a la bruja con la mano en la cintura.
-cómo has dicho?- dice con una mala cara.
-disculpe señorita directora- digo con mi mejor cara -es que me confundí de persona, que desea?- digo lo más cortes posible.
-Acompáñeme a dirección ahora mismo.
la vieja esta comienza a hablar, me hace sentir mucho más que incomoda "señorita entiendo lo que paso, mi más sentido pésame" lo repite más de dos veces antes de que pueda mirarla con repugnancia, mis lágrimas amenazan con brotar.
Nadie se imagina el dolor que guardo en mi corazón al recordar cada uno de los eventos sucedidos, ella me dejo. A nadie le importo, ni a su pequeña familia, amigos e inclusive novio. Sufro en secreto la perdida de mi mejor y única amiga, esa chica que pudo entenderme y ayudarme a salir del hoyo oscuro que me consumía fríamente.
Un nuevo recuerdo me invade, esa vez ella y yo habíamos peleado por una gran tontería, bueno ahora que lo pienso no es tan tonta ya que tanto Noah como Laura estaban borrachos, y aparte querían ir a otra fiesta, ellos querían que yo me subiera al carro con ellos.
-Clara por el amor de Dios, deja de ser tan amargada y súbete al maldito carro- dice para después voltearse y besar a lau.
Mirarlos me pone mal, su manera de ser sin que les importe las consecuencias me hace querer cambiar de amistades, aunque seamos sinceros nadie seria mi amigo, veo como se dejan de besar y Laura me mira con burla.
-Anda Clara sube, prometo que no pasara nada, solo iremos a la fiesta, te sentaras en el sillón más alejado de todo el mundo, cruzaras los brazos y pondrás la carita chueca- ambos me miran mientras ríen. -Y después volveremos a casa.
Y ella tenía razón, nunca fui muy buena para las fiestas, nunca me gustaron como deberían, ya saben malas experiencias que te hacen no querer volver...
La directora irrumpe en mis pensamientos, por estar recordando no puse mucha atención, solo sé que mis calificaciones bajan sorprendente mente a grandes niveles, solo quiero no volver a aparecer por aquí.
-Señorita White no pienso tolerar una falta más, si tanto le gusta estar en su casa me veré en la necesidad de suspenderla toda una semana- dice acomodando sus lentes.
Qué clase de sistema educativo es ese en el que faltas y te suspenden, es lo más, pero lo más absurdo que puede pasarme a estas alturas de mi vida, quisiera gritar, patalear llorar. Si tan solo pudiera ser diferente, si pudiera ser de otra manera, tal vez como lo era Lau.
Siento que alguien se acerca, camina rápidamente intentando alcanzarme, pienso en miles de posibilidades, puede ser un ladrón o secuestrador, volteo discretamente y él sonríe, es un chico, ¿por qué me sonríe?
- ¿Cansada de este sistema educativo?¿cansada de no poder decir sus pensamientos y sentir?- dice aquel chico tan apuesto con voz de vendedor de televisivo. -No esperes más y prueba confusta y solucionara cada uno de tus problemas.
-No muchas gracias- lo miro con desconfianza.
-Clara no tienes nada que desconfiar, solo vine a ayudar, soy Estefan y estoy seguro que esto te ayudara- dice sonriendo maliciosamente,
- ¿cómo sabe mi nombre? ¡Aléjate de mí loco!- digo confundida y con temor.
-Aunque huyas ya no escaparas, lo que deseas se cumple de diferentes maneras- comienza a reír mientras habla en latín -nodum tui erunt usque ad nodum solutionem pretii tibi discis Nos veremos pronto Clara.
Al instante siento un largo escalofrió por todo mi cuerpo y comienzo a sentirme más ansiosa que lo normal.