La vida de Kendall se basa en "¿Como estas, Linda?" y su típico "Soy Chico, Idiota"
-Finge ser mi pareja -Expreso sin rodeos, y mirándole a los ojos
-No sabía que tenías esos gustos -Respondió Kendall, tirándose al sofá mientras prendía la televisión.
Kendall Jefferson, mejor conocido como "La Chico" Si, así. Kendall es un chico que a simple vista es confundido por una chica, debido a sus delicadas facciones, su corta cabellera rubia y ojos azules lo que, al instante, llama la atención de todos. Pero ese no es el problema de Kendall, ya que a través de los años ha sabido como defenderse, su problema es Josh, su mejor amigo, y el chico más popular de todo el instituto.
¿Qué pasa cuando Josh le pide a Kendall que finja ser su novia? ¿Qué pasa cuando acepta vestirse de chica salir en una "Cita" y encontrarse con la chica que es la ex de Josh y el mejor amigo de ella? Josh no suele tener las mejores ideas, y Kendall suele apoyarle en lo que necesite, pero esto sin duda se sale de lo permitido.
¿Podrá Kendall aguantar por mucho sus propias mentiras, y las de los demás?
-Me gustas, Kendall
-Tal vez suene raro, pero, soy un chico.
Hasta que punto es capaz de llegar Kendall solo para su propio beneficio.
-¡Kendall!
Escuche como gritaban mi nombre al final del pasillo, voltee para ver de lejos a Josh, mi mejor amigo quien venía seguido por Candy.
-¿Qué pasa? - le pregunte al tenerlo al frente.
-¿Quieres que te lleve al apartamento? Ya que vivimos juntos. -Dijo mientras Candy se enroscaba en su brazo.
-¿Por qué tanta generosidad? -Pregunte con duda.
-Nada, simplemente quiero ser amable con mi mejor amigo-Respondió encogiendo se hombros.
¿Amable? Sí, claro. La última vez que fue amble quería la tarea de química y después me golpeo en la nuca.
-Aja-Pronuncié alargando la última a.
Las clases habían terminado, por lo que los estudiantes ya se iban para sus casas, y yo no era la excepción. Caminé hasta el estacionamiento hacia el auto de Josh, y me recosté de este, viendo como Candy le hacía un puchero a Josh. Lo más probable es que quería irse con él, o que estuvieran más tiempo juntos.
Ya cuando Candy finalmente se rindió y se fue, Josh vino hacia mí, y subimos al auto, en el camino Josh hablaba de cualquier cosa, algo quería de mí. Él nunca era así, normalmente nuestra relación se basa en insultos, o el contándome sobre alguna chica.
Al llegar seguía sin parar de hablar, yo solo me concentre en ignorarlo.
Subimos al ascensor y presione el piso 5, las puertas se cerraron automáticamente y me recosté.
-Kendall-Me llamo haciendo que lo viera.
-¿Que? -Pregunte sin mucho interés.
-¿Me puedes hacer un favor? -Dijo lentamente, sonriendo.
Ah, esa sonrisa. Tal vez pensaran solo es una sonrisa, se equivocan. Esa es LA sonrisa, la sonrisa con la que sedujo a todo el equipo de porristas del instituto Sherrel, en la final de temporada del campeonato nacional de Futbol Americano, justo cuando íbamos perdiendo. Les dijo a cada una por separado que se había acostado con otra chica. ¿Qué paso? Sencillo, en vez de golpear a Josh, se pelearon entre si haciendo que su equipo se distrajera y perdieran. Si, fue el mejor partido de todos, y desde entonces Josh es como una especie de dios. Un dios inútil, y patán.
Pero no funciona en mí.
-Depende-Respondí ignorando su sonrisa.
-¿Recuerdas a Danna? Mi ex-novia-Dijo borrando su sonrisa y poniéndose serio
-Claro, nunca me la presentaste, pero no parabas de hablar de ella-Dije cuando las puertas del ascensor se abrieron.
Ambos salimos del ascensor y caminamos por el pasillo hasta llegar a la puerta.
-Resulta que aún no se rinde y está dispuesta a que volvamos-Abrió la puerta del apartamento y me dejo entrar primero.
-¿Y que tú quieres que haga? -Deje la mochila sobre la mesa.
-Finge ser mi novia- Dijo cerrando los ojos fuertemente como si esperara un golpe.
-Claro, y salgamos a una cita a la playa y tomemos un batido de fresa, ¿Qué más? - Dije sentándome en el sofá y prendiendo la tele.
-Oh, Vamos-Tomo asiento a mi lado- Sera sencillo, solo debes ponerte un traje y ser adorable.
Me enoje, sé que no debía estarlo, pero lo estaba.
-¿Tú también vas a empezar a comportarte así? -Le pregunte en un tono agresivo.
-No, digo, es que... Solo tú me puedes ayudar, si se lo pido a una chica querrán algo a cambio-Estaba apenado, él siempre me dijo que no me preocupara por eso.
-¿Y crees que yo no quiero nada a cambio? -Le pregunto mirándolo fijamente.
-Si, claro, no lo harás gratis, te daré dinero si es lo que quieres -Dice Josh.
-Cierra la boca -Le pido mirando el televisor e ignorándolo.
Josh suspiro, y paso la mano por su cuello, un claro signo de frustración.
-Kendall, no te alteres no será por mucho tiempo, además ¿Quién dejo en claro que tú eres chico? ¿Quién hizo que los chicos dejaran de acosarte? No te pido tanto, solo te pido que me ayudes- Dijo parándose y caminando hacia la cocina.
Lo pensé por un rato, todo lo que dijo era verdad, él dejo muy en claro que era chico y también hizo que todos los chicos dejaran de acosarme, pero no solo eso, él siempre ha estado conmigo, luego de mi problema familiar, luego de los acosos y las malas miradas de las chicas al verme cerca de él.
Él siempre me ayudo. Rodé lo ojos, a veces Josh era una molestia, pero tenía razón.
Me levante del sofá y fui a la cocina, estaba sentado en el taburete con un vaso de leche en la mano. Mi leche.
-Ya te eh dicho que no me gusta que tomes de mi leche -Le dije cruzándome de brazos.
-No sé por qué la tomas, no creces nada a pesar de que la tomas 3 veces al día-Dice mirándome
-Como sea-Rodé los ojos
Nos quedamos un rato en silencio, hasta que el termino de beber y puso el vaso en el lavado
Suspire
-Josh- este volteo a verme- ¿Qué tengo que hacer?
El sonrió de oreja a oreja, esta vez era una sonrisa normal.
-Primero debemos comparte ropa adecuada, ya sabes de la usan las chicas hoy en día. Unos vestidos servirán -Dice Josh.
-¿Vestidos? Las chicas también usan pantalón- Señale mis piernas.
Josh me observo alzando una ceja. Me aclare la garganta dándome cuenta de mi error.
-Me refiero al pantalón, no a mí- Dije rascándome la cabeza, intentando arreglar el error.
-Como digas -Dice ignorándome - Iras con Candy.
-Sabes que ella no me agrada-Me queje haciendo una mueca.
-¿Crees que a mí sí? -Cuestiono frunciendo el ceño - Solo me importaan sus grandes tetas, no tiene nada mas bueno -Responde como si fuera obivo.
Rodee los ojos ante sus palabras.
-Entones, ¿porque voy con ella?- Dije sin comprender.
-Porque ella tiene buen gusto, no suele usar cosas cortas, por lo que no te obligara a comprarlas y creo que podría ayudarte a escoger un buen vestido.
-Sí, claro-Dije con sarcasmo.
-Le dirás que es para una amiga y que miden lo mismo o inventa algo, recuerda que no me gustan los colores oscuros- Dice con burla.
-Como si me importara -Le respondo. Mas que lo ayudo, se burla de mí.
Él sonrió de lado y se acercó a mí, tomo mi rostro entre sus manos y lo acerco al suyo.
-Claro que importa, ahora eres mi novia-Dice mirándome con gracia.
Me tomo con la guardia baja, por lo que tarde en reaccionar. Quite sus manos de mi cara y lo mire amenazadoramente.
-Me besas y te juro por mi perro muerto que te golpeare tan fuerte en el rostro que te dejare estéril.
No pueden culparme, los nervios hablan por mí, cuando eso pasa digo estupideces.
-¿Con esos bracitos de fideos? -Me señalo, lanzando una carcajada ante mis palabras.
Salí de la cocina y caminé hasta mi cuarto escuchando su risa a mis espaldas.
-¡Idiota! -Le grite para cerrar la puerta muy fuerte.
Mañana sería un día muy largo. Después de todo, empiezo otra mentira.
Me encuentro caminando como demente por los pasillos del Instituto, las clases ya habían acabado y ahora estaba buscando a Candy, encontrar a esa chica sí que era un problema, de lejos pude divisar a Lizzy, su mejor amiga, me hice paso entre toda la gente que caminaba por el pasillo hasta quedar al frente suyo, tenía el celular en sus manos tal vez viendo que se había puesto Taylor Swift la semana pasada para poder copiarlo o viendo fotos de la Fashion Week. Realmente no me importa que veía, solo quería encontrara a Candy.
-Hola -Le saludo por cortesía.
Ella levanto la vista, encontrándose con mis ojos e hizo una mueca
-¿Qué? -Pregunta haciendo una mueca al verme.
Fui directa no quería hablar con ella.
-¿Sabes dónde está Candy?
-Donde esta Josh- Respondió para volver su vista al celular.
"Donde esta Josh" repetí en mi mente, ¿Cómo no lo pensé? Esa chica se pasa la vida tratando de sacar algo de mi amigo, saque mi celular mientras caminaba alejándome de Lizzy y le escribí.
"¿Dónde Estás?"
"En mi casillero, ¿Hablaste con Candy?" Respondió rápidamente.
"No, voy para allá"
Nuevamente hice camino entre la gente hasta el casillero de Josh, como nunca falta pude escuchar varios murmullos sobre mí.
Vi a Josh recostado en su casillero, a su lado estaba Candy ¡Bingo! Caminé hasta ellos y puse mi mejor sonrisa, o bueno mi sonrisa menos falsa.
-Hola-Dije dirigiéndome a Candy
Esta frunció el ceño, nunca le eh hablado de manera apropiada, o si quiera la eh saludado, normalmente cuando intercambiamos palabras es para insultarle o burlarme de ella, mi sonrisa se hizo más grande al recordar lo que le dije aquella vez.
-¿Sabes que le gusta a Josh en una chica? -Pregunto Candy mientras sonreía.
Acabo de salir de un examen, y tengo la certeza de que no salí para nada bien. Por lo que no me apetece ni un poco hablar con Candy sobre Josh
-¿Por qué me hablas? Sabes que no me caes bien-Respondí empezando a alejarme.
Si, algo así más o menos dije.
-Hola- Respondió Candy mirándome con desconfianza.
-¿Sabes? Me gustan mucho los trajes que te pones, son tan coloridos y...lindos-Esto me costaba más de lo que creía, apenas y supe que decir.
-¿Enserio? -Sus ojos brillaron- Pues, muchas gracias -Me agradece con una sonrisa.
-Sí y por eso quería pedirte algo-Dije empezando a ladear la cabeza.
-Lo que sea, luego de un cumplido así soy toda oídos- Dice mirándome con atención.
-¿Vas conmigo de compras el fin de semana? -Creo que le dije muy rápido, pero parece que me escucho alto y claro.
Josh miraba hacia otro lado y tenía una mano en su boca, reteniendo la risa que obvio sabía que era por mi actitud, al desgraciado le daba gracia mi vergüenza.
-¿De compras? -Pregunta confundida.
-Sí, una prima cumple años la próxima semana y le gustan los vestidos, por eso te pido ayuda -Explique sin mirarle a los ojos.
-No lo sé, tal vez estaré ocupada- Dice enroscando su cabello en sus dedos.
¿No que harías lo que sea?
-Ira Josh- Me apresure a decir ganándome una mala mirada del antes mencionado.
-¡Si! Tengo mi agenda libre-Dice asintiendo con la cabeza.
Rodé los ojos, esto se me estaba haciendo costumbre.
-Pues bien, nos vemos Candy- me despedí sin mirar a Josh.
Retomaba mi camino por los pasillos me tocaban clases de reforzamiento. Aburrido.
Fin de semana, si era el maldito fin de semana. Normalmente me quedaría en mi cuarto viendo una buena serie, pero no, me encontraba con Josh y Candy en una Boutique. Jamás en mi vida había deseado morir como ahora.
-¿Qué te perece este? - Dijo Candy alzado un vestido violeta.
Candy me mostraba vestidos, algunos sencillos y otro algo reveladores. El que me mostraba era lindo debía admitirlo y era menos humillante, era violeta con tiras, en la parte de abajo era suelto.
-Está bien, supongo - Respondí encogiéndome de hombros.
-Bien
Candy puso el vestido sobre el brazo de Josh, este cargaba aproximadamente unos 10 de diferentes colores y estilos. Obviamente llevaríamos los mas simples.
Ya cuando al fin había terminado la tortura, Candy se fue dejándonos con 3 bolsas llenos de vestidos, fuimos hasta otra tienda a comprar ropa interior femenina, especialmente la parte de arriba ya que según Josh debo tener al menos un poco.
Estábamos saliendo de mall cuando una chica que pasaba riendo junto a sus amigos no se percató de que estaba al frente de ella y choco conmigo haciendo que su batidos de fresa se derramara en mi suéter. Ella solo rio y siguió caminando.
-Maldición-Exclame al ver mi suéter manDeano y mojado.
-Toma un vestido y un sostén ve a ponértelo llevare esto al carro luego vamos por algo de comer-Dice Josh dándome un vestido sencillo y un sostén blanco.
-¿Para que un sostén? -Cuestione con una ceja alzada.
-Seria vergonzoso que me vieran con alguien plana-Dice empezando a caminar.
Accedí sin reprochar no podía andar por el mall oliendo a fresas y con una mancha enorme. Fui al baño de damas, sería raro que saliera del de hombres con vestido, por suerte estaba vacío. Entre en uno de los cubículos, me despojé de mi ropa, me puse el sostén, se sentía un poco raro no tener con que llenarlo, por lo que preferí meter papel en el sostén.
Hasta donde me llevas, Josh. Pensé negando con la cabeza.
Al ponerme el traje salí y bote la ropa, odio el olor a fresas, bueno más que odiar me trae recuerdos dolorosos.
Lave mis manos y levante la mirada a mi cabello estaba enmarañado, como pude trate de hacer que se viera mejor. Una vez estuve conforme con el resultado, decidí salir.
Al salir del baño Josh estaba afuera esperando con el celular en su mano, me pare al frente de él, este al notar mi presencia levanto la mirada encontrándose con mis ojos, bajo la mirada para poder observarme mejor, rápidamente se sorprendió
-Joder, pareces chica-Dice casi sin poder creérselo.
-No, ¿En serio? -Dije con sarcasmo.
Ignore las palabras de Josh, y empezamos a caminar hasta el área de comida, pero Josh se detuvo de repente y tomo mi mano, entrelazando nuestros dedos, lo mire con el ceño fruncido sin saber qué hacer.
-¿Qué te pasa? -Le pregunto, intentando que me suelte, pero sin ser brusca.
-Es Danna- Dijo señalando con sus cejas mientras me miraba.
Josh me sonreía y me miraba como si estuviéramos teniendo una agradable charla. Cosa que no era así. Tengo miedo.
-¿Tu ex? -Pregunte, no habíamos platicado nada, en definitiva no estaba listo el plan.
-Sí y viene hacia acá con su estúpido mejor amigo- Dijo haciendo una mueca cuando menciono al último.
Me arme de valor y cuando estuvieron los suficientemente cerca para escuchar nuestra conversación, hable.
-¿Qué comeremos, Cariño? - Dije con una sonrisa y viéndolo con amor, o al menos eso intento.
Esta me la pagaras muy cara. Cariño.