Ya conocía a Liliana desde la universidad, ambas teníamos un sueño, ser mujeres exitosas, independientes profesionalmente y excelentes veterinarias. Pero en ese momento, no tenía idea de que Liliana era más que una
mujer, hasta que un día me reveló su secreto , solo para salvarme la vida.
Habíamos visitado el bar nocturno del pueblo, como solíamos hacer los viernes, pero esa noche, cuando salimos sobre la una de la madrugada, dos hombres nos esperaban en la penumbra. Sin ninguna noción de lo que estaba por venir, simplemente nos dirigimos hacia la universidad, pero en cuestión de segundos
fuimos atacados. Liliana había afinado sus instintos, lo que la ayudó a reaccionar y defenderse de inmediato, pero yo no tuve tanta suerte. Distraído como estaba por naturaleza y sin ningún tipo de entrenamiento de defensa personal, era un blanco fácil para ese depredador y rápidamente el bastardo me golpeó con un poderoso puñetazo, inmovilizándome y
arrastrándome a un callejón oscuro y sucio.
__ LILIANA.. - Trato de gritar su
nombre cuando noto que sus técnicas de defensa personal funcionaron bien contra
ese maldito que también la estaba atacando, pero pronto mi garganta se cierra
bloqueando mi voz. Con esfuerzo, giro mi rostro y aun a lo lejos, extrañamente noto sus ojos brillando intensamente en la oscuridad, fijándose en los míos y de inmediato suplico en voz baja. __ Por favor... Liliana.... ayúdame...- Mis lágrimas corren por mi rostro, mi cuerpo tiembla al sentir la fría y afilada hoja en mi cuello, además de las malditas manos
tocándome con malicia, que lamentablemente mostraban sus repugnantes intenciones.
Disgustada trato de soltarlo, golpeándolo con fiereza, cierro los ojos con el dolor instalándose en mi cuerpo en el momento en que la delgada hoja empieza a cortarme la piel, aun así no me rindo, esa maldita cosa no habría yo tan fácilmente. Pero en segundos se alivia el peso de mi cuerpo y el hombre que antes me amenazaba de muerte ahora yacía inerte, a mi lado, en un enorme charco de sangre. Liliana sabía que esas bestias humanas no eran oponentes fuertes, aun así no se reprimió, sus
golpes eran poderosos dejando al hombre frente a ella tambaleándose en segundos, pero cuando vio a su gran amiga tirada en el suelo con un idiota sobre ella amenazándola con un cuchillo, simplemente hizo lo correcto, liberando a su animal espiritual, mata a su oponente en segundos, haciendo lo mismo con el otro atacante cuando acude al rescate de Cassandra.
"Cassandra.. ¿estás bien?" Liliana inmediatamente intenta comunicarse mentalmente con su amiga, sin importarle que la vean como un lobo, enorme y feroz, pero
Cassandra solo la mira con horror, su sangre goteando por su cuello. " Por favor, dime... ¿él... te lastimó? "
__ ¿Liliana...?- Completamente aterrorizada miro a un enorme y peludo animal. Sus ojos amarillos me miran con preocupación y jadeo. __ ¿Eres... realmente... tú? - Realmente había
escuchado la voz de Liliana en mi mente, pero ¿cómo era eso posible? En silencio, me quedo ahí completamente conmocionado, no solo por el hecho de que veo a Liliana como un lobo enorme, sino también porque veo la sangre que gotea de la garganta arrancada de la maldita cosa que unos minutos más podría haberme
hecho. desencarnar de la peor manera posible de este mundo terrenal.
__ ¡Tenemos que ir! - Liliana aparece rápidamente en su forma humana, enfrentándose a Cassandra con un poco de aprensión. __ Pero... pero... incluso ahora... - Tartamudeé completamente incrédulo al ver a Liliana desnuda y completamente ensangrentado frente a mí. ¿Mi mente me estaba jugando una mala pasada?__ ¡Tú... tú eras un lobo!
__ Sí ... - Liliana se muerde el labio preocupada, ayudando rápidamente a Cassandra a levantarse. Recogiendo su ropa esparcida por el
suelo, se vistió rápidamente. __ Te lo explico más tarde. - Mirando a su alrededor comprueba si había algún curioso por ahí, si eso sucediera, le pondrían un chip. __ Ahora tenemos que salir de aquí.- Arrastrando a Cassandra fuera de ese
lugar, Liliana reflexiona si sería mejor llamarla Alfa, tenía prohibido revelarse a los humanos, era la única condición que su líder le había impuesto. ella dejándola estudiar allí en la Ciudad. Sacudiendo la cabeza, rápidamente
descartó esa idea, llevando a su amiga de inmediato al dormitorio, sumergiéndola bajo el agua fría de la ducha sin dudarlo.
__ Oh... Infierno.... - Grité, casi histérica, mirando
a Liliana con firmeza. __ Hace frío.
__ Lo siento...-Liliana suspira profundamente analizando la postura de Cassandra, su amiga la miraba intensamente ya que todo había pasado y no decía ni una palabra.__ Era la única forma de reaccionar...
__ ¡Liana! - Jadeé, sacudiendo la cabeza aún un poco incrédulo. __ ¿Eras un animal ?- Mirando su cuerpo esbelto y frágil, agrego suavemente. __ Eso es lo que vi... ¿no?
__Sí... - Liliana suspira frustrada, alisando su cabello dorado hacia atrás.__ Puedes estar horrorizada y hasta asustada...- Mirando a
Cassandra, se inquieta, mirándola fijamente. __ Pero tuve que matarlo...
__ ¿Es eso lo que te preocupa?- Jadeando de inmediato aparece en mi mente la imagen de ese hombre arrastrándome hacia el callejón,
así como el asco de su boca sobre la mía y el dolor en mi cuerpo. Mi mano se desliza con cuidado por mi cuello, la herida que me había infligido con la hoja afilada todavía estaba allí, latiendo, recordándome lo que podría haber
sucedido. Inmediatamente las lágrimas corren por mi rostro mezclándose sutilmente con el agua y aun mojadas, abrazo a Liliana, sollozando al darme cuenta de lo que le pudo haber pasado a mi cuerpo si ella no hubiera hecho lo que hizo. __ Me salvaste Liliana...- En ese momento ya no me controlé, lloré mucho y ella me dejó, devolviéndome un abrazo que en ese momento era lo que más necesitaba, muy fuerte y protector.__ Eso es todo lo que importa...a mi...
__ ¡Soy un hombre lobo! - finalmente habló Liliana, cautelosa, encarando Cassandra luego de darle el tiempo necesario para liberar su alma del susto que la había golpeado.
__ Entonces..- La miré con una mezcla de preocupación, escepticismo y luego curiosidad.__ ¿No es solo algo... de cuentos de ficción?
__ No...- Liliana suspira un poco temerosa de la reacción de su amiga al saber que ella era muy diferente. __ Realmente existimos.
__ ¿Cómo es posible que nunca me diera cuenta? - Declaro perplejo, analizando el rostro de Liliana en detalle, no había rastro de
cabello esponjoso en su rostro o cuerpo.__Duermo en la misma habitación desde
hace dos años, pasando mis días contigo.
__ Es un secreto bien guardado.- Liliana sonríe levemente al ver a Cassandra examinándose las orejas con curiosidad. __ Hago todo lo posible
por no exponerme. - Suspirando mira su celular. __ Si la manada se entera de que te lo dije, tendré que responder ante mi Alfa.
__ ¿Alfa? ¿Manada? - Me tapo la boca con la mano, perpleja.__ Liliana, sé lo que vi...- Me muerdo el labio, mirándola fijamente.__ Pero todo esto es irreal. ¿De verdad sois muchos?
__ Sí. - Liliana está más tranquila cuando ve que Cassandra se sienta a su lado.o en la cama .__ Soy descendiente de una larga generación
de hombres lobo. Somos tantos como humanos.
__ ¡¿En serio?!- Después de calmarme empiezo a tener más y más curiosidad._ ¿Solo se transforman en luna llena como en las películas?
__ ¡No! - Liliana sonríe divertida. __ La transformación llega cuando la queremos, y es muy difícil no poder transformarse para ir
corriendo al parque. Me siento atrapado e inquieto, pero no puedo, tenemos que permanecer escondidos. - Liliana estaba triste. __ Si veían un lobo solo en el parque, inmediatamente lo derribaban porque tenían miedo de los ataques.
__ ¿Es por eso que te vi tan ansiosa?- Me quedo pensativa, dándome cuenta poco a poco que a Liliana tampoco le resultó fácil ocultar su naturaleza animal.
__ Sí. - Suspirando, Liliana mira a su amiga con una sonrisa más feliz. _ Ya sabes la importancia de un veterinario en mi manada.
__ Claro que sí. - La miré estupefacto, tendría que lidiar con muchos animales de su raza.
__ ¿Cambiará algo entre nosotros?- Liliana toma las manos de Cassandra, mirándola con miedo.
__ Pero claro que no.- respondí de inmediato dándole un fuerte abrazo. __ Idiota, estoy
completamente sorprendido, no asustado.- Sacudiendo la cabeza pronuncio las
palabras con emoción. __ Te admiro aún más y nunca olvidaré lo que hiciste por mí.
__ Menos mal. - Liliana suspira más tranquilo. __ Valoro mucho tu amistad Cassandra.
__ Yo también Liliana.- Frente a ella muestro una sonrisa sincera. __ Me siento especial
porque me confiaste tu secreto.
__ Eres especial...- Sonríe Liliana, levantándose de la cama.__ Igual que los animales.- Cogiendo un pijama le tiende la mano a
Cassandra.__ Ahora vístete antes de que te pegue una pulmonía. - Mirándose las
manos sucias de sangre seca añade. __ Voy a darme una ducha y vuelvo enseguida.
__ Sí...- Mordiéndome el labio me doy cuenta que para Liliana también podría haber sido un shock matar a alguien, incluso en defensa sería algo difícil de manejar. Poniéndome mi cálido pijama, observo a Liliana alejarse hacia el baño. Mientras ella se duchaba, preparé una taza de café fuerte y apenas me fui, le ofrecí una taza
llena del líquido caliente.__Ahora que lo sé...¿puedo verte?
__ ¿No te vas a asustar?- Liliana se sorprende un poco por la petición de Cassandra.
__ Claro que no..- respondo com rapidez dejándola tranquila a mi lado, después de todo ella me había salvado de un chico, así que sabía que nunca me haría daño. __ Sé que eres tú.- Declaro con firmeza y en ese instante Liliana se transforma en una maravillosa loba gris. Tragando saliva, estoy simplemente fascinado. __ Increíble...- Mis rodillas inmediatamente tocan el suelo, estando casi al mismo nivel que el cuerpo del animal, respiro hondo con su belleza. La acaricié en la cabeza y luego en la espalda, su pelaje era suave al tacto y aun tocándola todo parecía un sueño.__ Dios mío Liliana.... - Declaro lleno de emoción.__ Eres algo único. .. especial .. nunca lo olvides .
__ ¡Gracias!- Liliana inmediatamente cambia a su forma humana, agradeciéndole mientras mira a su amiga, ahora mostrando una sonrisa sincera. __ Es bueno saber que aceptas todo esto muy bien.
__¿Podrías decirlo?- Me pregunto completamente perplejo .
__ ¡Claro!- Divertido por la expresión de asombro de Cassandra, Liliana esboza una enorme sonrisa. _ En forma de lobo, simplemente no puedo hablar, pero puedo responder con lenguaje corporal.
__ ¿Y yo también puedo entenderte?- Pregunta eufórica.
_ Cuanto más tratas con el lobo, más aprendes a entender su lenguaje corporal.- Liliana responde con sinceridad.
__ ¡Maravilloso! - digo pensativa por unos momentos.
__ ¿Por qué me miras así? - pregunta Liliana, ya un poco desconfiada.
__ Estaba pensando....- Hago una pausa mirando el cuerpo de mi amigo. __ Eso nunca es bueno para ti. - Liliana resopla.
__ Ya sabes... -Declaro con una sonrisa sincera.__ Creo que ahora puedo hacer algo por ti.
__ Está bien, si me incluyes a mí... - declara Liliana con el ceño fruncido mientras toma un sorbo de su café caliente.__ Entonces realmente no me gustará.
__ Me parece una gran idea...- Sonriendo con orgullo, me emociono. __ Apuesto a que estarás más tranquilo al final del curso.
__ ¿Tranquilo? - Liliana mira a Cassandra con una ceja levantada.
__ Sí. - Dejo la taza sobre la mesa y la miro seriamente. __Puedo llevarte al parque todas las noches a correr un poco.
__ ¿Qué quieresdecir...? - le pregunta Liliana sorprendida. __ Te dije que los humanos estarían asustados.
__ Ya sabes...- Mordiéndome el labio, señalo el cuello.__ Con correa, ¡a nadie le importará!
__ ¿Con una correa? - grita inmediatamente Liliana. __ ¿Como un perro? Pero de ninguna manera.
__ ¿Por qué no?- cuestiono un poco confundida.
__ ¡No es no! - Liliana niega firmemente con la cabeza. __ ¡Casandra! Soy un lobo, no un perro
para andar con correa.
__ Por eso...- Reforzando mi argumento, insisto un poco.__ ¡Nadie puede hacerte daño, seas un
lobo o no!
__ Te adoro, amiga mía. - Liliana suelta una profunda exhalación mirando fijamente a su amiga de
la universidad. __ Pero no me vas a convencer de tal cosa.
__ Está bien.- Declaro con una sonrisa divertida en los labios. Parecía que los lobos realmente se tomaron la distinción en serio.__Pero la propuesta sigue en pie.
__ La propuesta puede ser incluso sentada o acostada...- resopla Liliana dándole la espalda a
Cassandra dirigiéndose a la cocina. __Mi respuesta siempre será la misma. Es NO y punto.
__ ¡DE ACUERDO! - declaro con euforia al analizar a mi gran amigo moviéndose con gracia en la cocina. __ Pero ahora tengo tantas preguntas. Necesito saber todo sobre ti.
__ Así que ahora te voy a contar algo sobre nosotros.- Liliana mira a Cassandra sonriendo de lado y gruñendo suavemente. __ A ningún lobo le gusta que lo comparen con un perro.
__ ¿Porque no? - Dijo asombrado.__ Son muy parecidos ¿no?
__ No ! Aunque somos familiares, somos completamente diferentes, una parte es humana. - declara Liliana con un resoplido. __ Eso nos diferencia mucho, ¿no?
__ Si, viendo por esa lógica... - Mordiéndome el labio, me quedo un poco pensativo.__ Talvez...
__ Me alegro de que estés de acuerdo. - Liliana sonríe satisfecha.
__ Así mismo...-. Declaro con cautela mientras avanzo hacia ella. _ Creo que fue una buena forma de soltar a tu lobo... de vez en cuando.
__ Casandra... ¡NO! - grita Liliana poniendo las manos en las caderas.__ Y dejemos este tema aquí y ahora, ¿vale?
__ ¡Vale!- Declaro en voz baja. Pasó el tiempo y, a pesar de la negativa de Liliana, unos meses después, con el estrés de los exámenes, aceptó rápidamente las visitas al parque, con correa. Fue complicado al principio, fue extraño para ella y para mí, pero por eso nos hicimos más cercanas, como verdaderas hermanas de sangre.
Al final del curso, aprendí todo sobre los hombres lobo, sobre las manadas, sobre sus vidas. Le había fascinado la forma en que se trataban, valoraban mucho a las hembras, las protegían por encima de todo cuando encontraban a su pareja. Cuando amaban, eran fieles, pero también eran muyy posesivo. Incluso podían matar a otros si amenazaban a su pareja oa sus hijos, como almas gemelas, cierto... hermoso... apasionado.
Después de graduarnos, nuestras vidas tomaron caminos diferentes. Liliana se instaló en la manada y abrí una clínica veterinaria en el centro. Pero nuestra amistad prevaleció, estuvimos en constante contacto y ahora surgió la oportunidad de devolverle todo lo que ella había hecho antes por mí, ayudándome en algo que podría sellar el destino de su propia vida y tal vez incluso... la mía...
__ ¡Casandra! - Liliana en cuanto vio a su gran amiga de la universidad, inmediatamente le dio un fuerte abrazo. __ Estoy tan contenta de que hayas venido.
__ No me perdería esto por nada del mundo. - Esbocé una sonrisa afectuosa devolviéndole el gesto cariñoso.
__ Gracias por hacer esto. - Liliana mira a Cassandra un poco avergonzada.
__ Ni siquiera necesitas dar las gracias. - sonreí sinceramente.__ Sabes que puedes contar conmigo para lo que sea. - Inmediatamente quitándome la mochila de la espalda agrego.
__ Compré unos jeans, una camiseta y tenis. Hice una pausa, mordiéndome el labio con frustración. __ Olvidé mi ropa interior.
__ No importa.- Liliana esboza una sonrisa divertida.__ Eso es fácil de resolver por el momento.
Se desviste rápidamente entregándole su ropa a Cassandra. Habían planeado todo en detalle y esperaban que todo saliera bien. Si lograban llamar la atención de los lobos de la manada con el olor de su ropa en el cuerpo de Cassandra, Liliana tendría tiempo de salir del bosque que rodeaba el lugar donde vivía su Alfa, poniéndose ropa nueva que nunca sabrían adónde buscar un rato.
__ Tienes dinero en la guantera para lo que necesites.- Declaré mientras le entregaba las llaves del auto.__ No uses tu tarjeta de crédito por unos días.
__ Gracias. - Liliana sonaba nerviosa. __ ¿Sabes que nunca te pondría en peligro?
__ Claro que se. - Esbozo una sonrisa tratando de tranquilizarla mientras también me desvisto.__ Ni siquiera lo cuestiono.
__ Cuando te huelan, te perseguirán. Pero no te harán daño.-Liliana suspira frustrada. __ Cuando vean que no eres quien buscan, te llevarán con él, pero siempre estarás a salvo.
__ Pero se va a poner furioso... ¿no? - Me mordí el labio ansiosamente.
__ ¡Sí! - Liliana suspira. __ Si tienes dudas, lo entenderé.
__ ¡No tengo duda! - sonreí, sacudiendo la cabeza sin dudarlo. __ Será una aventura.
_ En el fondo sé que él también quiere cambiar algunas cosas..- Liliana respira hondo colocándose la mochila a la espalda.
__ Entonces, al alejarme de aquí, supoapareart le estoy dando una oportunidad.
__ Bueno... dejándote libre para elegir a tu pareja... - Bufo inmediatamente.__ Sería un muy buen comienzo.
_ Creo que el también quier aparearte con su compañero de vida, pero simplemente dejó de esperar. - Liliana se enfrenta a Cassandra con tristeza. __ No es fácil encontrar a nuestros compañeros de destino y ahora, después de tantos años, comienzan a presionarlo para que tenga un heredero.
__ ¡¡¡¡No entiendo!!!! - Miro a Liliana un poco confundida.__ Si es tan importante para tu felicidad, aún bajo presión, debes esperar a la mujer adecuada.
__ Ulises ya tuvo muchas mujeres en su vida, tal vez con la esperanza de encontrar un día a su alma gemela, seducía a todo lo que tuviera senos. - Liliana respira hondo, no podía criticar ni opinar sobre la vida sexual de su Alfa, al fin y al cabo nunca antes había estado enamorada tampoco, pero sabía que en su raza las cosas no eran tan simples como en el mundo de su amiga Cassandra.__ Pero eso no sucedió y llegó al punto en que terminamos rindiéndonos.
_ No debes extrañar tanto a una pareja si eres mujeriego. - Resoplé las palabras con desdén, odiaba a ese tipo de hombre.
_ No entiendo es porque quiere entrar a su lista femenina.
__ Porque estás pensando en el bien de la manada, en este caso no estás pensando en tu propia felicidad.- Liliana suena frustrada.
__ Pero no lo entiendo. -Declaré mientras ataba mi largo cabello con una banda elástica. __ ¿Cómo puedes pensar que es bueno para la manada aparearse contigo, si no eres su pareja destinada?
__ ¡Porque soy leal a mis "hermanos" lobos!- declara Liliana orgullosa como si eso fuera razón suficiente. __ Sin sentimientos sinceros y con un lobo de otra manada, es muy probable que ocurra una traición al poder, Ulises podría morir y nuestra Manada sufrirá mucho por ello.- Liliana niega con la cabeza. __ Me dio todos los argumentos lógicos para hacerlo. Por un lado tienes razón, sería horrible que lo perdiéramos como líder.
__ ¿Es correcto? - La miré asombrado.__ ¿Cómo puedes decir eso?
__ Al menos en su lógica. - Liliana mira a su amiga con seriedad. __ Por eso acepté.
__ Liliana... no tiene lógica un trato donde ambas partes no obtienen nada.- Dejo escapar un profundo suspiro.
__ Pero como te dije, está pensando en nuestra manada.- Liliana respira frustrada.
__ ¿Por qué no les hace frente sobre esto?- Declaro con firmeza. _ Como dijiste, es Alfa desde hace años y es temido.
__ No es por miedo a pelear. Liliana respira hondo. __ Es feroz, pero iba a ser desafiado por mucho tiempo. - Liliana suspira con tristeza.__ Durante este período la manada podría dispersarse, meterse en problemas, lamentablemente el consejo sigue aferrado a las viejas leyes.
__ Deberían haber cambiado esas leyes hace mucho tiempo.- Resoplo con exasperación.
__ Recuerda que es por unas leyes que sobrevivimos entre los humanos en paz. - Liliana sonríe mirando a Cassandra. __ Por eso a la hora de cambiar algo hay que tener mucho cuidado y con buenos argumentos, de lo contrario será un caos.- Añade moviendo la cabeza. __ Y por un lado, nunca sintió la necesidad de cuestionar a ninguno.
__ Bien... - Declaro irónicamente.__Hasta ahora, ¿no es cierto?
__ Porque..- . Liliana se rió. __ Esta noticia lo tomó tan desprevenido como a mí.- Frustrada, agrega.__ Es un líder justo, que nos protege con garras y dientes si es necesario.
__ Veo que lo admiras. - Dijo con un resoplido.
__ Confieso que sí, pero eso no hace que lo ame, ni lo convierte en mi pareja. - Liliana se declara abatida. __ Los dos seríamos infelices.
__ Pero si le dijeras que habías cambiado de opinión, ¿no lo aceptaría?- cuestiono con curiosidad y un miedo oculto.
__ Por supuesto que acepté.- Respondió inmediatamente Liliana.__ Pero terminó por convencerme.
__ ¿Como asi? - Dijo perplejo. __ No eres manipulable, ya te conozco.
__ Tienes toda la razón. - Liliana suelta una carcajada.__Pero si no aceptaba, habría una cacería organizada por el consejo, para que pudiera reclamar un lobo, todas las manadas tendrían una hembra en esa raza. __ Eso resolvió tu problema.- Puse mis manos en mis caderas, frente a ella.
_Solo él sería infeliz en toda esta historia, tú serías libre.
__ No, Casandra. - Liliana mira fijamente a su amiga de toda la vida.
__ Entrando un lobo de otra manada, estaríamos viviendo constantemente en alerta y desconfianza.- Suspirando profundamente, añade. __ Eso no se lo deseo a nadie y mucho menos a los míos. Por eso acepté, estaríamos libres de este problema si yo, un lobo de la propia manada, me quedaba al lado del Alfa, liderando.
__ Entiendo. -Respiro hondo analizando su postura.__ Te sacrificarías por todos.
__ No puede dejar de cumplir la ley de la manada. - Liliana asintiendo sonríe torpemente.
__ Como Alfa quiere dar ejemplo, cumpliendo las leyes.- Suspira frustrada. __ Pero puedo irmer un tiempo, lo que nos dará la oportunidad de intentar encontrar otra solución.
__ ¿Puedes hacerlo? - La miré dudoso. __ Parece ser muy arrogante.
__ ¡Mira! - Liliana sonríe, Cassandra no se imaginaba para nada como era su Alfa. __ Pero mereces ser tan feliz como el resto de nosotros y creo que todavía encontrarás a tu pareja.
__ ¿De verdad lo crees?- Resopló, imaginando a una bestia arrogante liderando a esos lobos.
__ No te imaginas lo que es ser pareja de por vida y de repente aparece la pareja destinada. - Liliana suelta una maldición entre dientes.__ No lo condenaré a eso... ni a mí.
__ Así que lo mejor es irse ya. - Suspiro profundamente al ver la tristeza de mi fiel y gran amigo. Agrego una sonrisa. __ Cuídate, vale !!!
__ ¡Vale!- Liliana le devuelve la sonrisa. _ Te llamaré más tarde.
__ ¡Sí, la estaré esperando!- Mientras ella se alejaba, me quedé allí observándola por unos momentos. Era majestuosa, moviéndose con la gracia del lobo que era. __ Haré lo que sea para sacarte de este trato...- Hablo en voz baja asombrado, incluso después de todos estos años que habíamos pasado juntos, todavía me sorprendía su existencia.
Como ya no veo a Liliana en mi campo de visión, me preparo para avanzar yo también, decidido y lleno de energía, pero esta vez hacia el lado opuesto. Después de veinte minutos sin parar, mis pulmones me pidieron un descanso y lo tomé.
Sin aliento, me apoyé contra un árbol y me dejé caer. Solo esperaba que Liliana ya hubiera llegado al auto a salvo porque en ese momento, la nuca me escocía y supe... que aunque no podía ver nada a mi alrededor... estaba siendo... intensamente observado...
Sabía que Liliana admiraba mucho a su Alfa, pero todavía no podía entender cómo un hombre adulto podía proponerle matrimonio a una mujer sin un poco de atracción y amor puro incluidos. Aunque Liliana encontró lógica en sus razones, no me sacó de la idea de que Ulisses era arrogante y egoísta. Los matrimonios arreglados no existían desde hace siglos y si alguno ya era difíciles de mantener aunque hubiera amor entre la pareja, entonces tal relación nunca funcionaría en los tiempos de hoy.
De hecho, todo eso reforzaba mi teoría de que los hombres no sabían lo que era el amor, y lo seguiría siendo por muchos siglos más, apuesto. Afortunadamente algo de sentido común había aparecido en uno de ellos, Liliana solo necesitaba tiempo para poder liberarse de esta situación un tanto irreal y yo la iba a ayudar, seguro. Mirando a mi alrededor me doy cuenta de que no hay movimientos extraños en el bosque, a pesar de sentir que algo o alguien me observaba, lo cual era normal, había llegado muy cerca de los límites de la ciudad de los lobos, también con el agudo sentido del olfato que tenían, lógicamente, habrían dado per me . Suspirando profundamente, trato de no asustarme por el escalofrío que sube por mi nuca, pronto oscurecería y de ninguna manera quería estar allí sola, toda la noche. Solo tomó unos segundos después de ese pensamiento para que un gruñido grave interrumpiera el silencio del bosque. Conteniendo la respiración, me di la vuelta lentamente, encontrando de inmediato la mirada intensa de un animal majestuoso, solo esperaba que no fuera un simple animal. Por momentos mi cuerpo se congela, ¿habría criaturas peligrosas en los confines de una Manada de lobos también? Ahora que estaba asustada, ¿cómo podía diferenciar a un lobo normal de un hombre lobo?
Ahora que estaba asustada, ¿cómo podía diferenciar a un lobo normal de un hombre lobo? El animal se fija en mi rostro por un segundo, pero luego analiza mi cuerpo en una apreciación muy humana, lo que me hace suspirar de alivio al mismo tiempo, mirando alrededor espero que aparezcan otros, después de todo, un lobo rara vez caminaba solo. Hecho y hecho, lentamente aparecieron varios lobos cerrando un círculo a mi alrededor, haciéndome imposible escapar, lo que de hecho nunca intentaría. Adoptando una postura altiva, miré al primer animal que me había enfrentado. Aun pareciendo sorprendido por unos instantes, el lobo deja de gruñir avanzando hacia mí y solo en segundos el animal da forma a un ser humano, un hombre atractivo y completamente desnudo. Conteniendo la respiración, inmediatamente me quedé sin aliento, no por lo que había sucedido, ya que ya había visto cambiar a Liliana varias veces, sino por el cuerpo bien tonificado que ahora estaba justo frente a mis ojos.
__ No pareces tan sorprendido como yo.- La voz del hombre suena un poco confusa. __ Esperábamos encontrar a Liliana. - Bernardo era el Beta de Ulisses, la mano derecha de su Alfa dispuesto a todo para servirlo y protegerlo. __¿Por qué usas su ropa?
__ Liliana? - Sacudiendo la cabeza, simplemente declaro enfrentándome a mi oponente con firmeza y sin miedo. __ No sé de lo que hablas.- Con expresión inocente, desvío la mirada, hacia su cuerpo. __ Esta ropa es mía.
__ ¡¡No, no son!! - Bernardo inhala hacia el humana y luego al aire. __ Parece que las chicas se creen más listas que nosotras. - Declara riendo con los lobos que lo acompañaban. Inmediatamente con un solo asentimiento, tres de los lobos corren en dirección opuesta. __ Pero no sé qué tan bien funcionó tu plan.- Sonriendo de lado,Bernardo agarra el brazo de la niña frente a él, arrastrándola con él, pero con cuidado de no lastimarla.
__ ¿Adónde me llevas?- Inmediatamente jadeo cuando me agarran con fuerza de un brazo. La mirada del hombre en ese momento era tan intensa que me hizo contener la respiración.
__ Tendrás que dar algunas explicaciones. - Bernardo sintió crecer el miedo en la chica, por lo que sonríe, soltándola inmediatamente del brazo, solo haciéndole una señal para que avance frente a él.
__ ¿Qué explicaciones?- cuestiono con curiosidad, sería el Alfa de Liliana. En realidad era un hombre apuesto, su pelo corto y oscuro, con unos ojos castaños claros muy expresivos le daban una mirada rebelde, atractiva.
__ ¿Por qué no te asustaste con tantos lobos a tu alrededor? - pregunta Bernardo, todavía sorprendido por la reacción de ese humano ante su presencia. __ ¡Ni una pizca de miedo!- Declara, volviendo a olfatear cerca de ella.__ ¿Y cómo es que no te huelo a ti sino a Liliana?
__ ¡¡¡Mi olor lo puedo explicar!!!- Le enseñé los dientes en una sonrisa. __ Mi perfume se ha ido, al igual que mi ropa sucia...- Mordiéndome el labio, desvío la mirada del rostro del atractivo hombre que en ese momento parecía divertido, analizándome intensamente. Me aclaro la garganta y agrego con confianza. __ Entonces Liliana tuvo que prestarme la suya. __ Espero que no seas tan gracioso con nuestro Alfa... - Bernardo niega con la cabeza, esbozando una enorme sonrisa en sus labios. __ Apuesto a que no estará de humor para reírse cuando aparezcas frente a él.
_ Así es!!!- Aclarándome la garganta estoy un poco aprensiva, después de todo ese buen hombre no era el líder de la manada. Tomando una respiración profunda, avanzo más lentamente, estudiando el rostro del hombre a mi lado, hago un esfuerzo para evitar que mi mirada se desvíe más hacia abajo mientras agrego.
_ No tuve miedo, porque ya sabía de tu existencia.
__ Es cierto ? - pregunta Bernardo sorprendido mientras se desvía un poco del camino. Inmediatamente recogiendo una camiseta y unos vaqueros de detrás de un árbol, empieza a vestirse. ___ ¿Cuánto tiempo hace que sabe que existimos? - Bernardo mira a la chica con curiosidad, ¿Liliana le habría dicho de qué se trataba, sin avisarle a su Alfa?
__ ¿Eso importa? - Me da un poco de vergüenza tanta pregunta más aún cuando el hombre se viste sin inhibiciones frente a mí, de hecho hasta se veía orgulloso de ser apreciado. Volví los ojos y me mordí el labio declarando .__ Solo puedo decir que te admiro mucho. - Dejando escapar un suspiro, observo a los otros lobos que nos seguían, ellos también estaban vestidos, aún sin quitarme la vista de encima, parecía que había algunas mochilas con ropa disponible.
__ ¿Verdad ? – Bernardo sonríe de lado, mostrando su incredulidad.
__ Claro que sí ! - digo, mirándolo con más confianza esta vez. __ Ustedes son seres muy especiales, se merecen todo mi respeto.
__ ¿Sabes que te estás contradiciendo?- suspira Bernardo, esa chica parecía muy directa, pero pura en sus convicciones. __ Al hacernos creer que eres Liliana, le faltas al respeto a mi Alfa y en consecuencia a la manada.
__ Yo no le falto el respeto a nadie. - Me enfrento al hombre con perplejidad.__ Porque ninguno de ustedes me conoce.
__ Eso no impide que ayudes a Liliana en algo que nos pueda hacer daño.- insiste Bernardo.
__ Liliana no lo cree así.-Me declaro autorizada.
__ ¿Oh no?- Bernardo suena realmente sorprendido.
__ ¡No!- Solo repito la palabra en desafío.
__ Entonces, ¿qué piensa ella? -Realmente curioso, pregunta Bernardo con una sonrisa sutil.
__ Solo le está dando chances a tu Alpha de ser feliz.-Declaro con firmeza .__ Dándole tiempo para que encuentre otra solución.
__ ¿Y por qué no le dice eso... ella misma?- Bernardo se queda pensativo, mirando por un segundo al valiente humano. __ Ahí tendrás tus razones. - resopló.
__ Aun así... - suspira Bernardo. _No debería haber huido, se pondrá furioso. __ No se escapó. - refunfuñé. __ Liliana no es cobarde.
__ ¿De verdad lo crees?- pregunta Bernardo con ironía.
__ ¡¡¡Estoy absolutamente seguro!!!- Cruzando los brazos sobre mi pecho lo enfrento en desafío. __Cuando me atacaron, ella me defendió, no se escapó y pudo haberlo hecho. - Dijo irritado. __ Yo tampoco estoy de acuerdo con lo que quieren hacer, no me parece justo.
__ Muy bien...- Bernardo se sorprende por la forma decidida en que el humano defiende a una hembra de su raza, aun así se declara firme. _Pero esto es cuestión de manada.
__ Puede ser, pero Liliana me salvó la vida. - Declaro más tranquilo al notar la aprensión en el rostro de ese hombre.__ Por ella, haré lo que sea, solo tienes que pedirlo.
__¿Fuiste atacado por uno de nosotros? - pregunta Bernardo preocupado. __ ¿Por un lobo?
__¡No! -Negando con la cabeza suspiro mientras declaro. __Realmente fue un bruto que pensó que iba a tener suerte esa noche.
__ Entiendo tu lealtad a Liliana. - Bernardo declara frustrado.__Pero ella no debería poner a una chica humana en nuestros asuntos.
__ Porque no ? Ahora es mi turno de pagar lo que ella hizo por mí. - Declaro con voz dura y altanera.__ Salvándola de un matrimonio que no quiere, más aún con un arrogante que debe pensar que vive en el siglo XVIII.
_ Hasta tengo miedo de tu encuentro. - Bernardo suspira profundamente.
__ ¿Qué encuentro? - cuestiono un poco confundido.
__ De tu lengua afilada...- Bernardo vuelve a agarrar suavemente el brazo de la niña, dirigiéndose hacia la salida del bosque, agregando con una sonrisa divertida. __Y el temperamento de mi Alfa.
Al escuchar sus palabras de inmediato, toda la confianza y la determinación desvanecerse un poco de mi alma. Se me encogió el estómago al ver el primer hogar de la manada dos lobos y, en ese momento, supe que no había vuelta atrás. Era hora de enfrentar al lobo feroz... literalmente.