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Lilith, vampiresa renegada.

Lilith, vampiresa renegada.

Autor: : Liliana Situ
Género: Romance
Soy una vampiresa diferente. Me encanta el cosplay soy una perfecta asesina. Repudiada por mi creador, busco venganza a lo largo de mi inmortal vida. Unete a mis huestes y luchemos contra ese hijo de puta que me destrozo la vida hace tantos siglos atrás.

Capítulo 1 El cine.

El cine esta casi vacío...

Por lo que tengo más espacio en las butacas para poder poner todo mi desorden de palomitas, nachos, refrescos, hot dogs y demas golosinas que ordené previamente en la dulcería.

Como tengo tanto espacio puedo poner incluso mis pies y mi gabardina encima de la butaca vacía frente a mi.

En la pantalla del cine los gritos de la mujer en escena me encantan.

Sonrió metiéndome un puñado de palomitas de caramelo.

Tengo también a mi disposición palomitas de chile, saladas y unas con extra queso.

Los cuatro chicos del cine me miraron curioso entre extrañados y divertidos cuando les pedí ayuda para llevar todo mi cargamento de comida chatarra a la sala.

La película continua y yo mastico mecánicamente.

Sorbo ruidosamente del popote de mi bebida gaseosa de manzana.

Claro!

También tengo a mi disposición, gaseosas de naranja, de coca, de toronja y de fresa.

Todas ellas con hielo y sin hielo.

Que puedo decir?

Me encanta la comida chatarra!

El vampiro de la película a blanco y negro es tan distante, tan aristocrático, tan de los 1920.

Es el primer Drácula del cine contemporáneo.

Ese estereotipo se ha repetido mucho a lo largo de los diversos filmes.

Y debo decir que me parece el más apropiado y cercano a la realidad.

Aunque no olvidemos el de Bram Stoke..

Ese si fue un Drácula genial!

Un puñado de palomitas sale de mi boca cuando me río porque esta escena es graciosisima!

Aunque ya la haya visto más de 20 veces.

Las otras 10 personas que están conmigo en esta función de medianoche en el cine son algunas parejas.

Un tipo que me miró raro cuando entré con mi cargamento de frituras y dulces a la sala...

Y alguien muy especial.

No me preocupa el hombre que está sentado unas butacas debajo de mi.

Sabe que lo he visto.

Sabe que lo estoy vigilando detenidamente.

Contra todo pronóstico de los chicos del cine, casi estoy por terminar con todo mi festín de comida chatarra.

Me terminó el último de mis refrescos y amontono toda la basura en una sola butaca.

Cuando termino mi tarea enfoco mi mirada en la pantalla.

Es entonces que el tipo de la gabardina negra hace su movimiento.

Silenciosa y casi imperceptiblemente se mueve...

Se desliza hacia el pasillo para subir las escaleras hasta donde estoy yo.

Los ojos de Nosferatu me cautivan, sus ojos son simplemente alucinantes.

Que buen maquillaje!

Que buenos efectos para ser una película que tiene más de 100 años.

Esa intensidad con la que mira Nosferatu te traspasa el alma.

La sombra se mueve sigilosamente pegada a la pared del cine oscuro.

Parece que nadie más en esta función se da cuenta de que se acerca a mi amenazante el hombre con la gabardina negra.

Se sienta a unas butacas de mi sin emitir ningún ruido.

Lo miro de reojo y me muero de risa por dentro.

Estiro mis brazos y piernas en la butaca porque esta no es una de mis partes favoritas del filme.

La sombra recorre otros asientos hasta que está casi de mi lado.

La película esta por acabar.

Mi reloj se enciende cuando lo toco y puedo observar que son casi las 2 de la madrugada.

La sombra del hombre con esos ojos rojo intensos me miran fijamente con verdadero odio.

Como se que no hay escapatoria, es buen momento para enfrentarlo.

"Pensé que jamás te acercarías a mi querido."

Susurró levemente.

"Eres una desgracia Lilith...

"No puedo creer que te comieras todas esas asquerosidades."

Erupto en su cara porque quiero.

Y por que me gusta molestar a este hombre.

El hombre se aparta de mi unos asientos con repugnancia limpiándose la cara con su pañuelo.

"Ay vamos mi amor!"

"Sabes que siempre tuve debilidad por los confites."

Exclamó divertida.

"Una cosa son los confites de antes Lilith, los confites exquisitos de antaño."

"Otra muy diferente son las porquerías que ahora se venden en los cinemas."

"Antes, los cinemas tenían más categoría."

Declara el hombre.

"Las palomitas son lo más delicioso e indispensable cuando vas al cine y lo sabes corazón."

Extiendo mi mano para poder tocarle su mano, pero el hombre evita mi toque alejandose dos asientos mas de mi.

"No me toques con tus sucias manos llenas de esa grasa y porquería."

"Relájate ya cielo!"

"Ya casi termina la película y me lavaré las manos, contento?"

Mi amigo bufa enfadado.

Viggo no quiere ni puede entenderme.

Pero sabes que? no me importa.

Cuando termina la película soy la única que aplaude de pie y silba ante esa obra maestra de arte.

Una pieza de culto entre el género de los vampiros.

Esta si es una buena película de vampiros, no como las cosas cursis y estúpidas de crepúsculo.

Puaj! esas películas si me hicieron gritar y vomitar de lo horribles que son.

No me importa lo que los demás piensen.

Mi opinión nunca cambiará.

Las luces se encienden por completo y contemplo mi chiquero en los asientos.

Bueno... si, parece que alimenté a un regimiento de niños hambrientos.

No parece que me comí todo eso yo sola.

Observo el lento caminar, como derrotado de los chicos del cine cuando suben para recoger toda mi basura.

Por lo que me doy prisa por compactar todos los contenedores de cartón.

Cuando terminan de subir los chicos, Viggo ya no esta a mi lado.

Él está esperando abajo por mi con mi gabardina en su mano.

Los chicos no pueden creer que recogí todo tan rápido y que está tan bien compactada la basura.

"Lily cariño, no sabíamos que eras tan rápida y buena en esto."

Comenta asombrado Peter, el gerente de turno nocturno.

"Te dije que debías contratarme...Peter!"

Digo fingiendo leer el nombre en su placa de su camisa.

"Nos veremos el próximo lunes chicos!"

Caminó hacia el pasillo para bajar las escaleras con un poco de molestia estomacal.

Es bueno que no se note nada en mi figura.

"Oye Lily!"

"El próximo lunes pasaremos Drácula de Bram stoker, la versión de Keanu Reeves!"

Grita Peter desde lo alto de las escaleras.

"Puedes apostar que estaré aquí también Peter!"

Me despido de los chicos que se apresuran a dejar limpios los demás asientos.

Viggo esta recargado en la pared de la salida del cine y tiene cara de pocos amigos.

Esa es la cara que más amo ver en él.

Lo tomo del brazo y alegremente lo jalo para que me acompañe al baño para que me lave las manos.

"Lilith suéltame con un maldito demonio!"

"Todavía tienes esas sucias y pegajosas manos."

Para que se enoje más, me limpio un poco en su gabardina.

Viggo se aparta de mi con asco.

Yo me muero de risa.

Entro al baño y me lavo las manos mientras observo mi reflejo en el espejo del baño.

Sigue funcionando esta magia, el espejo puede "verme."

Sonrió porque esta apariencia de señora de mediana edad me encanta.

Chongo muy estilo señora junto con ropa negra grande y abultada.

Botas de plataforma negras y no estoy usando nada de maquillaje ni joyería.

Me lanzo un beso y un guiño al espejo embrujado y salgo para poder llevarme a mi ogro personal a casa.

*****By Liliana Situ****Editora Tete Antonio***

Capítulo 2 La casa.

Cuando por fin salgo del baño puedo ver a mi enfurruñado Viggo esperándome recargado en la pared apretando mi gabardina con sus manos.

En todo momento me mira con una actitud mas fría que el hielo del último iceberg del polo norte o sur.

Unas chicas que vienen acompañadas de sus novios lo miran y si niñas las comprendo.

Viggo es alguien a quien voltearias más de dos veces para verlo mejor.

Alto, pálido, con ojos verdes centellantes...

Cabello castaño claro siempre bien peinado,con un delicioso cuerpo de tentación musculoso y delgado....

Viggo tiene ese aire de melancolía que tanto atrae a las chicas.

El mismo aire que les hace querer protegerlo como si fuera un niño pequeño desamparado.

O más bien tiene un aire de esos idols de k-pop de moda en en estos días con sus labios rojos como si se los hubiera pintado.

El color oscuro del contorno de sus ojos da la idea de que se los ha delineado.

Sus rasgos duros y perfectos son un atractivo visual tan malditamente hermoso como sus cejas bien delineadas...

Su arete en la oreja y sus multiples tatuajes que le asoman por el cuello.

Tengo que admitir que Viggo es jodidamente ardiente.

Y es todo, todo mío.

Una chica me mira con cara de interrogación cuando enlazó mis manos limpias con las de Viggo para que nos vayamos a casa.

Puedo leer sus pensamientos oscuros y celosos de ella.

"No cielo, no soy la sugar mami de este bombón..."

"Él es mi hijo, te gustaría salir con él querida?"

"Puedo darte su número de celular si quieres y...oye Viggo!"

Me río con fuerza porque Viggo toma mi mano con fuerza y me arrastra fuera del cine.

"Vamos cielo, no me digas que te molestaste porque intento que tengas la primera cita decente en décadas!"

"Callate Lilith!"

"Donde dejaste tu auto?"

Pregunta con voz áspera Viggo.

"Auto...?"

"Jajajajajajaja ahora si me haz hecho reir Viggo!"

Exclamó entre risas ahogadas.

"Llegaste caminando a este lugar Lilith?"

"Claro Viggo!"

"Solo eran las 10 de la noche cuando salí de casa y..."

"Viggo, debes de ver la casa, te va a encantar!"

Le digo abrazandolo fuertemente y Viggo me da un margen de 5 segundos antes de apartarme de su cuerpo con ambas manos.

"Entonces si tienes casa esta vez Lilith?"

Arquea una ceja Viggo haciéndolo más guapo de lo que es.

Malvado y guapo el bastardo.

"Si Viggo, la estuve construyendo para que pudiéramos vivir juntos!"

"Pensé en ti en todo momento y tiene algunas de las cosas que te gustan Viggo!"

Declaró feliz.

"Vamos Viggo, vamos caminando, no está lejos nuestra casa!"

Intentó jalar de la mano a Viggo para comenzar la marcha.

Pero Viggo no se mueve de su lugar y me observa de pies a cabeza con extrañeza.

Siento como su mirada repasa una y otra vez mi vestimenta y anatomía.

Soy un desastre de la moda con esta ropa desgastada negra y me vale un carajo.

"Haz caído tan bajo en este tiempo que te he dejado sola Lilith..."

"Tan bajo como tú horrenda vestimenta..."

"Y pensar que antes tú eras tan..."

Detengo a Viggo en este punto poniendo una mano en su boca.

"Antes, lo haz dicho en el tiempo correcto, Viggo."

"Antes, pero ahora no me apetece ser fina ni elegante!"

"Vienes o te quedas a esperar a tu cita humana Viggo?"

Digo cuando comienzo a trotar para llegar a la casa.

Viggo me alcanza fácilmente deteniendome del brazo.

Me mira con ojos furiosos porque se que no sabe cómo tratar conmigo después de tanto tiempo separados.

"Yo traje mi moto, vamos en ella."

"Mueve tu gordo trasto Lilith."

Y si, Viggo tiene razón.

Enciende una moto antigua plateada, muy hermosa por cierto.

Este animal de acero con alma mecánica ruge cobrando vida.

Resopla por mano de Viggo ruidosamente para que salgamos los dos volando por la puerta del estacionamiento del cine.

El aire en mi cara es gélido, me despeina el cabello tanto que se suelta por completo.

Mi cabellera negra se tiñe de plateado en el viento nocturno y entierro mis uñas en la gabardina de cuero negra de Viggo.

El paseo es rápido, vertiginoso y vigorizante.

Lo mejor de todo es que no tuve que decirle a Viggo donde estaba la casa para que él supiera a donde tenía que dirigirse.

Esto de estar en sintonía es maravilloso.

Viggo mira la casa y puedo sentir que me está mirando feo de nuevo.

"Esta porquería es la casa Lilith?"

Cuestiona cuando llegamos.

"Si y te encantará por dentro!"

No puedo culpar a Viggo por mirar el frente de nuestra casa de esa forma.

El barrio es horrible, sucio, lo peor de la escoria que hay en la ciudad.

Prostitutas en la esquina.

Borrachos dormidos en los basureros.

Basura esparcida por los perros y gatos callejeros.

Autos desvalijados en las calles y claro que si señor, muchas casas en ruinas como la mía.

Derrumbadas, destruidas, pintadas con miles de grafitis, vidrios rotos y más destrozos.

La mía incluso tiene el bonito detalle de la reja a punto de caerse de lo vieja y oxidada que está.

Las frías, negras y sucias paredes de piedra que la delimitan están llenas de moho verde y grafitis de colores rojo, azul y amarillo.

Hay muchos grafitis de falos en mi pared delantera que me hacen sonreir mucho.

"Andando Viggo!"

Lo tomo por la mano y ambos caminamos para pasar la reja desvencijada y el ambiente cambia por completo.

Oh si, te dije que te gustaría Viggo.

La casa ya no tiene los vidrios rotos y estrellados por completo.

Es una casa victoriana como la que siempre soñamos los dos.

Con paredes lisas pintadas de blanco, azul y rosa.

Muy al estilo europeo.

Tiene techo de dos aguas con tejas de color café cálido que le dan un toque de distinción a la casa.

Hay flores, plantas, árboles , pequeñas luces led que iluminan el camino de piedras que conduce a las puertas dobles de madera pesadas y talladas.

Antiguas y caras para los demás, para mi fueron una baratija en su momento.

Viggo se detiene cada pocos metros para oler algo, para mirar el estanque con peces koi.

Para poder ver la fuente al lado del camino y también para oler sus flores favoritas, los alcatraces blancos.

Puros, blancos, con fragancia delicada.

Las paredes de piedra por dentro son hermosas, cubiertas con madreselvas que florecen y dan pequeñas flores blancas sin olor.

"Sabía que te gustaría el jardín, espera a ver la

casa por dentro Viggo."

Le digo mientras que camino con soltura por mi casa encantada par abrir las gruesas puertas de madera talladas que siguen oliendo a madera antigua.

***By Liliana Situ***Editora Tete Antonio***

Capítulo 3 El interior de la casa.

Viggo entra detrás mío a la casa.

Una exhalación de admiración sale de su boca.

Oh si Viggo.

Tengo las replicas exactas, elegantes y fastuosas de los muebles que alguna vez, en otra vida, fabricaste y usaste.

La enorme chimenea de piedra negra crepita con el fuego azul que enciendo chasqueando mis dedos.

Las flamas azules tenuemente tiñen de sombras moradas los muebles y a nosotros.

La atmósfera oscura que tanto amamos nos cobija bajo este leve destello azul-morado.

Una música instrumental oscura y melancólica se deja escuchar en el aire.

Nos brinda la intimidad perfecta para este reencuentro anhelado.

Viggo pasa sus dedos por los muebles de madera antigua sin poder creerlo.

"Sabía que te gustarían Viggo."

Dejo mi gabardina negra en el perchero.

Cepillo mi despeinado cabello negro ala de cuervo con mis dedos.

Me siento en el enorme sillón con almohadones cálidos color chocolate para darle espacio a Viggo.

Extiendo mis brazos hacia los lados del sillón y cruzó la pierna mirando a Viggo en todo momento.

"Son acaso estos...?"

"Si Viggo."

"Son los dos últimos tapetes de los famosos hermanos Nereni."

Respondo asintiendo con la cabeza.

Viggo sigue mirando el interior de nuestra a casa y me enorgullezco de conservar la habilidad de sorprenderlo.

Viggo se quita su dura y pesada gabardina negra que le llega hasta los talones y la deja colgada en el perchero, al lado de la mía.

"La casa es simplemente hermosa..."

"Es tal como la habíamos soñado Lilith..."

Viggo nota las pinturas y antes de que emita su pregunta él ya sabe la respuesta.

Sus amadas obras de arte, por las que tardé mas de 100 años en dominar una maldita técnica de pintura, ahora cuelgan mustias en las paredes.

Es una suerte que tenga memoria fotográfica.

Cómo ya ha tenido suficiente tiempo para admirar la casa me acerco para abrazar a Viggo por su fuerte espalda.

Viggo suspira porque se que Él también estaba ansioso de que lo tocará.

Mis labios besan su espalda por encima de su camisa blanca de seda mientras que mis manos acarician su pecho.

Viggo dócilmente deja caer su cabeza hacia atrás cerrando los ojos.

"Te extrañe tanto Viggo en estos largos años..."

"Tanto, tanto adorado mío...."

Muevo mis dedos ágilmente para poder desabrochar los botones de su camisa.

Podría haberla desgarrado fácilmente, pero estos juegos previos nos encienden a ambos.

Cuando termino con los botones, levito un poco para poder quitarle despacio la camisa.

Maldita sea!

Viggo ha estado haciendo más ejercicio porque sus bíceps de muestran más definidos y duros que antes.

Dejo caer la camisa en sus brazos y le doy la vuelta para admirarlo mejor.

Los patrones intrincados de las líneas de los tatuajes recorren audazmente todo el esculpido y duro torso de Viggo.

Me deleito varios minutos observándolo con ojos llameantes por el deseo.

"Viggo, esta vez tienes diseños muy intrincados en tu cuerpo."

Me muerdo el labio inferior porque se ve tan jodidamente ardiente tatuado.

Los deliciosos músculos de six pack me hacen agua la boca.

Ya quiero pasar mi lengua por ellos..

También por su pecho duro como las piedras de mi chimenea.

Quiero morder sus pequeños pezones de hombre.

Quiero que mi lengua repase cada una de sus líneas de la espalda.

Y lamer a detalle esa V invertida tan bien definida que se asoma ligeramente de su pantalón de cuero negro.

Su pantalón se amolda perfectamente a su trasero redondo y respingón que me encanta golpear y morder.

Sus piernas duras se tensan y relajan mostrándome sus duros músculos.

Y su erección en el frente me promete que tendremos mucha deliciosa y orgásmica diversión.

Mis uñas han crecido a su tamaño normal con su característico color violeta sangre.

Recorro despacio los costados del torso candente y musculoso de Viggo con mi uña del dedo índice recordando a detalle los patrones de sus maravillosos tatuajes.

Después los dibujaré yo misma con mis uñas en su piel...

De forma permanente.

No dejo de mirar su boca de tentación que comienza a gemir de placer.

Sabe que le daré el placer que se merece, pero primero quiero jugar un poco con él.

"Lilith..."

Viggo termina de quitarse la camisa arrojándole al suelo para que pueda tocarlo sin restricciones.

"Porque me haces sufrir de esta manera Lilith?"

No respondo su pregunta.

En cambio me lamo los labios por la ansiedad de anticipar que de nuevo, después de 200 o 300 años, podré tener un nuevo encuentro erótico y sexual con Viggo.

Acerco mi boca a su espalda ancha y recorro su dulce piel con mis labios casi sin tocarla.

Viggo suspira sensualmente.

Despacio mi lengua sale al encuentro de su piel de porcelana, deleitandome en suculenta línea marcada que divide su espalda.

Cada que mi boca, lengua o mano recorre una parte del masculino cuerpo de Viggo, la tinta de sus tatuajes cae de su piel para desvanecerse antes de tocar el suelo.

Mis manos recorren sin prisas su duro vientre definido.

Suben hasta su pecho para apretar su pezones que ya están duros y ansian que ponga mi marca en ellos.

Demonios!

En verdad extrañaba saborear a Viggo!

Exhalo contra su piel y Viggo me agarra con fuerza mis manos para que recorra su cuerpo con más rapidez...

Con más fuerza.

"Tranquilo Viggo, te daré justo lo que quieres, solo déjame disfrutarte un poco más."

Paso serpenteante mi lengua por sus clavículas mientras que mi mano derecha rodea su mandíbula.

Quiero sostenerlo en esta posición un minuto.

Lamo y chupo con ansia sus sensibles lóbulos de las orejas y su suculento cuello arrancándole suspiros contenidos.

El cuerpo de Viggo se contonea exigiendo más de mi toque.

Viggo está impaciente por tocarme también, pero tendrá que esperar.

Que fácil es hacer que Viggo olvide su enfado previo conmigo por mi atracón de comida chatarra.

Creo que es hora de mostrarle nuestra habitación a Viggo.

Enlazó su mano con la mía para que en silencio levitemos hasta ella.

Esta madrugada es nuestra Viggo, como lo fueron muchas antes.

El placer que solo una vampiresa como yo puede darle es de otro mundo.

Y Viggo mejor que nadie lo sabe.

Es por eso que siempre regresa a mi, hambriento de la complacencia, deleite y satisfacción garantizadas que solo yo puedo darle.

Y tu Viggo, eres mío para mi sádico y egoísta deleite.

***By Liliana Situ***Editora Tete Antonio***

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