Género Ranking
Instalar APP HOT
Inicio > Romance > Llegaron los 30
Llegaron los 30

Llegaron los 30

Autor: : La Pluma
Género: Romance
"Cuidado con los regalos de los griegos" Fueron las palabras de su jefa cuando escuchó que la habían invitado a una cita a ciegas. Felicia se enfrentaba a un conflicto: Era una Virgen de 29 años que nunca había tenido un novio en su vida y en esa cita conoce a Víctor, un apuesto abogado que solo deseaba una chica para darle celos a su gran amor: Raquel. Felicia se enamora de Víctor e intenta conquistarlo, sin imaginar que todo su coqueto es falso, porque solo la está usando para reconquistar a su gran amor, ¿Qué hará Felicia cuando descubra la verdad? Descúbrelo en esa hermosa historia y descubre si ella obtiene su tan ansiado Final Feliz.

Capítulo 1 Cap. 1 La noche de Fin de Año

"Era la noche de fin de año-lo recordaría bien para toda la vida- porque fue en esa noche en que nació mi inquietud...".

Noche de fin de año

Había euforia en el ambiente como en toda noche trascendental, era un cambio de año y siempre se reunían en esos momentos muchas emociones; podía ver como se ultimaban detalles para la celebración en las calles de New York, los locales estaban de fiesta con novedosas promociones para recibir el año; en las calles las personas usaban ropas llenas de brillos, adornos locos en las cabezas; muchos de ellos caminaban a reunirse en el Times Square, para participar del evento del lanzamiento de los fuegos artificiales. Otros iban hacia Central Park para tener un buen sitio de visualización y recibir el año como se merece: con un conteo que helaba la sangre de emoción y después todos fundiéndose en gritos, abrazos y besos con desconocidos.

La noche de fin de año, para la familia Serrano, venía matizada con elementos cabalísticos que la convertían en un ritual para atraer cosas buenas... Como muchos seres humanos lo habían hecho desde tiempos inmemoriales, ya había probado un poco de cada cosa para atraer a la tan esquiva "Suerte"; es así, que habían desfilado por su vida toda clase de cábalas como los exóticos baños con innumerables hiervas; esencias de nombres variados y hasta insólitos; las prendas de colores también formaron parte de su ajuar, como imanes de lo bueno y encendió velas mágicas e inciensos misteriosos. Tiró monedas y billetes para "atraer" mucho dinero en el futuro; se atragantó con las doce uvas. Evitó vestirse de rojo, blanco o colores evidentes que dieran a entender que buscaba hombre desesperadamente.

Otra tradición especial, que ahora añoraba, era literalmente ver las calles arder con los sin números de monigotes que se hacían como señal de quemar lo malo que el año que se iba había dejado; un amigo decía que era hacer una ofrenda al nuevo año. Todos esos rituales estaban cargados de nostalgia y excitación... ella extrañaba aquello a rabiar.

Felicia Serrano estaba sentada en el borde de su cama, esperando que llegue el ansiado cambio de año, nada la motivaba... este sería otro año igual, sin ninguna emoción que lo diferenciase.

Les contaré un poco de su vida: Había emigrado junto a su madre, de Guayaquil-Ecuador y se radicaron en la ciudad de New York desde hacía 15 años; vivía en un hermoso departamento, una vida tranquila y solas.

- Felicia hija, ¿estás lista?

La voz de su madre la sacó de su zona de lástima.

-No, no voy a salir.

- Pero es tradición ir a Central Park y ver los fuegos artificiales.

Una tradición que se habían impuesto las dos como terapia para adaptarse al cambio de vida, entonces solo dijo:

- Podemos verlos por la televisión.

Su madre se asomó y la vio desmotivada:

- Hija... ¿Qué pasa?

- Me siento vieja.

Felicia era una joven de 29 años, soltera y virgen y eso comenzaba a inquietarla, nada bueno pasaba en su vida: ni un romance, ni emoción, nada más una penosa insatisfacción. Tenía una amiga en Ecuador que estaba de novia de siete años con el mismo sujeto y no salía de ser la novia eterna; sin embargo, había alguien en su vida y eso era mejor que nada.

Se cambió y usó un vestido negro, su madre al verla se asustó:

- ¿Negro para recibir el año?

Olvidaba decir que su familia tenía ciertas tradiciones y una de ellas era no usar los colores prohibidos ¿Ignoraban que existían colores prohibidos? Pues los había para la familia Serrano y se los voy a enumerar: Una adolescente debía evitar vestirse de fucsia, lila o morado, según la vieja creencia la joven que se vestía de estos colores ¡JAMÁS! Se casaba. Benditas tradiciones de su pueblo.

El rojo fue otro color vetado en su familia; ya que la joven que lo utilizase denotaba deseo de tener sexo o poseía mucha desvergüenza en la cara. El negro solo en duelo y para fin de año emplearlo era pecado, pues traía mala suerte durante el año y duelo familiar; el blanco era exclusivo para las que querían casarse pronto.

Cuando su madre la vio exclamó:

- ¡Negro! No hija, ese vestido no-conocía ese tono de voz.

Su madre como toda buena madre expuso su punto de vista y comentó:

Ese vestido no me gusta, te ves fúnebre. Creo que debes cambiarte.

¿Han notado la sutileza de algunas personas para disfrazar una orden? Parecen "sugerir" ordenándote algo. Le tocaba refutar su argumento:

- Lo siento... Me costó decidirme y no pienso pasar por esto de nuevo.

Recibió la notificación de una videollamada de Talía, su mejor amiga en Ecuador y estaba vestida de blanco, parecía una novia en espera de un novio que la sacara de apuros...

- Hola Felicia...

Conocía a Talía de toda la vida, eran contemporáneas en edad y se comprendían bastante bien, la saludó:

- ¿Sigues la tradición del blanco?

- Dicen que si me visto de blanco me casaré...

- ¿Con Jorge?

- Con quien sea...-sonrió con nostalgia y añadió- Creo que se acabó Felicia, lo mío con Jorge se acabó.

El mentado Jorge era un buen tipo cuyo mayor mal era tenerle miedo al compromiso:

- Lo siento tanto amiga...

- Considero que deberé darle la razón a mi familia, Jorge es un indeciso.

Era justo preguntar:

- ¿Lo amas todavía?

-Con toda el alma...-y al decirlo hacía todo lo posible para restañar las lágrimas, y esto lejos de restarle fuerza a su voz pareció darle impulso- Jorge me ha enseñado a vivir muchas cosas: el amor, la pasión y el deseo, nadie lo sabe; pero, me entregué a él.

Era una confesión bastante íntima y no sabía qué decir en esos casos, de hecho porque ignoraba lo que era estar en esos casos. Talía continuó:

- No me avergüenza decirlo, lo hice por amor-parecía que añoraba ese momento sus ojos brillaban-Estoy segura de que él es el indicado.

- Sin embargo...

- Todo sigue igual.

La compadeció, ser novia de un sujeto por siete años te puede dar una perspectiva conformista de la relación y amar a un indeciso una frustración mayor; entonces, ella acalló sus reflexiones:

- Hablemos claro, Felicia- se tomó un tiempo para pensar las cosas y reflexiva añadió- Yo no soy una niña, tengo 29 años y el tiempo no perdona...

Había comenzado a inquietarla...

- Hay cosas que no deben pasar desapercibidas en una mujer. Yo me entregué por amor; no obstante, también necesitaba sentirme mujer-y añadió a un más- Ya una caricia no bastaba y los besos te excitan ¿entiendes?

Pero claro; por supuesto, ella solo tenía una buena imaginación:

- Sigue...-dijo intentando dar a su gesto una seguridad de que comprendía; aunque, no entendía nada.

Talía siguió dándole en la cara:

Entonces, ahora que voy a cumplir los treinta y conociendo de placer y sexo; pero, sobre todo de amor creo que puedo afrontarlo...

Estaba impactada por cada palabra y el suspenso la dominaba:

-¿Afrontar qué?

-Un matrimonio, Felicia, puedo afrontar un compromiso con seguridad y además no quiero llegar a los 31, sola.

Para ese instante podía sentir el golpe de sus palabras como una pala sobre el rostro. Talía tenía su misma edad; sin embargo, había experimentado mucho más; sabía de relaciones sexuales, de lo que es tener un noviazgo largo y muchas otras vivencias que a ella ni se le pasaban por la cabeza... Porque Felicia era una virgen de 29 años en toda la dimensión de la palabra, o sea de cuerpo, labios y de todo... Talía volvió a hablar.

-Quiero tener mi hogar, hijos... Ya me cansé de estar con mis padres, de no tener el timón ¿Qué piensas tú?

Buena pregunta ¿qué opinaba ella?

Carraspeó y dijo lo primero que se le ocurrió en tono solemne:

- Una mujer debe hacer lo correcto...

Talía sintió un alivio enorme, por fin alguien la entendía y dijo con total seguridad:

- Eso es lo que digo, soy una mujer y no por el hecho de haberme acostado con un hombre, sino porque en estos años he crecido mucho como persona; las experiencias te hacen crecer y voy a hacer mi último intento con mi traste de siete años.

Solo pudo desearle suerte, cerraron la video y solo pudo pensar: "Allá está una mujer y aquí queda un extraño prospecto de mujer".

Su madre puso el conteo de fin de año en la televisión, no tenía deseos de participar de esas emociones, en su país las calles ardían y con ellas su corazón; afuera todos se felicitaban deseándose prosperidad, estaba desanimada y eso solo sería el principio.

Después de dos semanas de inaugurado el año hubo una noticia sobresaliente: Talía se casaba en dos meses y mostraba a todos el hermoso anillo que Jorge le había puesto en el dedo, las fotos en redes sociales viralizaron el momento; parecía rejuvenecida de la felicidad que despedía en cada poro de su piel... Felicia sonrió emocionada y le dio likes a todas las fotos.

Capítulo 2 Cap. 2 La Bobis

Felicia trabajaba en la revista local "Generación Estilo", está revista se dedicaba a difundir lo nuevo y de moda para adolescentes. Además, solía colaborar con la revista financiera "Negocios en Ecuador", que era de publicación semestral y en ella se cubría todo acerca del lanzamiento de marcas nuevas y productos ecuatorianos. Su puesto era en el departamento publicitario junto a su jefa Julia Klein. Como era la mano derecha de Julia, compartían oficina. Faltaba una semana para San Valentín y ya se alistaba la publicación para antes de la fiesta; el ambiente ya olía a chocolates y rosas.

La Recepcionista se encargaba de adornar los pasillos con corazones, Cupidos regordetes por doquier, globos, en fin todo un sinnúmero de artilugios sobre el tema del amor y la amistad.

Esa mañana estaba sola, pues su jefa estaba con permiso médico; entonces, alguien se asomó por la puerta y una voz chillona la sacó de onda:

- Hola ¿La tienes?

Pudo reconocer a la nueva recepcionista, Malena, una hermosa joven de unos 26 años aproximadamente, ganadora de una escultural figura y decía esto, porque cuando fue la repartición de cuerpos Malena llegó en primer lugar que todas. Tenía una diadema de corazones saltones y un ping de dos corazones entrelazados, se veía que era algo costoso. Felicia entonces preguntó:

- ¿Te refieres a la programación publicitaria?

Entró mirando a todos lados.

- Hablo de la hoja de anotaciones del amigo secreto.

La joven miraba todo alrededor, era oficina bastante elegante. Felicia entonces comentó:

- No sé de qué hablas...

La j oven explicó entonces:

- Vamos a realizar el amigo secreto por San Valentín y estamos circulando la hoja de inscripciones.

La tradición del amigo secreto de San Valentín... sentía aversión desde que alguien en su país le "obsequio" un portarretrato dañado.

- Aún no la recibo...

La joven miraba todo con curiosidad y comentó:

- Tu oficina es linda.

- No es mi oficina es de Julia Klein, soy su asistente y ambas la compartimos.

- La conozco-dijo con su tono bobis-Es toda una dama y tiene una clase increíble y da miedo.

Ella, en cambio, estaba en tensión pues la blusa ceñida de Malena era tan estrecha que daba la impresión de que sus grandes senos iban a salirse en cualquier momento.

- Sí, así es...

- Siempre te veo; pero, rayos nunca he hablado contigo y casi no te conozco.

Malena para todos los casos encajaba en el cuadro de las Bobis o sea una mezcla de rica engreída y belleza, o como decían en su país: una aniñada.

- Me llamo Felicia Serrano-se presentó.

- Malena Floinstein ¿sabes una cosa?

- Sería súper que me tocaras tú, ya tengo una idea de tu obsequio.

Cielos ¿qué podía pasar por la mente de esa joven para que dijera eso?

- ¡Qué bien!

Entonces pasaron al plano personal de una sola jugada:

- ¿Tienes novio?

- No.

- Yo sí tengo y es divino, apuesto, inteligente y rico-cantaba cada palabra.

Más mierda en su cara... Otra "afortunada" de la vida.

- Te felicito.

- Mi chico cree que este trabajo es ¡Súper!-y añadió- A mí me encanta contestar el teléfono, es bonito.

- Después de todo eres la recepcionista...

- ¡Sí!-aplaudía al decirlo.

Su entusiasmo era grande y le comentó:

- Yo fui recepcionista.

Malena abrió los ojos enormemente como si escuchase la revelación del siglo y tomó asiento en una de las sillas y exclamó:

- ¡No te lo puedo pensar!

- Sí, así fue...

- Pero, eres tan exitosa-estaba estupefacta y entonces hizo la pregunta-¿Crees que yo pueda terminar como tu algún día?

¿Podría? Solo pudo decirle...

- Con constancia... Y con mucha constancia, sí considero que sí...

Se levantó como un resorte y proclamó.

- Voy a llamar a mi chico y le contaré... Es más te invito a almorzar hoy.

Eso fue muy raro y solo pudo decirle:

- Claro, por supuesto.

- No te olvides de anotarte...

Quedó sola mirando la puerta y consideró que aunque Malena tuviera fama de Bobis, le ponía entusiasmo a todo y hacía de una simple transición algo especial. Le contó a Julia la extraña visita de la recepcionista a la oficina y esta preguntó curiosa:

- ¿Qué deseaba la súper Bobis contigo?

- Que me anotará en la lista del amigo secreto...

- ¿Y te anotaste?

- Aún no; no obstante, lo haré después...

- Pues hazlo, a veces recibir un obsequio es motivante-se acomodó en su sillón de cuero y murmuró-En cambio, en pareja es más complicado, se debe planear una velada o algo romántico.

Julia era una mujer poco dada al romance; aunque, lo que dijo posteriormente la sorprendió:

- Felicia supongo que te lo dirán a menudo; pero, creo que debes buscarte un novio, alguien que te quiera.

- Estoy considerando mucho aquello...

La miró analítica.

- Tú lo has considerado demasiado; eres joven e inteligente y además muy seria y esa seriedad asusta a los hombres.

Logró desconcertarla y preguntó:

- ¿Los asusto?

- Sí, te ves tan determinante con tu presencia, eres rígida...-entonces añadió-Relájate un poco, coquetea más, no serás una belleza; pero, tienes lo tuyo.

- Por el consejo.

Julia se caracterizaba por su aplastante sinceridad. Ese comentario la hizo evaluarse: castaña, de ojos marrones claros y expresivos, un poco alta, cuerpo esbelto y bien cuidado; sin embargo, como ella había muchas. A la hora del almuerzo se reunió con Malena.

- Yo como la dieta-comentó Malena-tengo que cuidar mi figura... Por mi chico, él me quiere linda siempre para él.

Supuso que un millonario deseaba que su joven novia luciera siempre espectacular.

- Yo lo hago por mi salud-entonces le preguntó- ¿Quieres mucho a tu novio?

- Lo adoro...

Sonrió de ver la felicidad que la joven despedía al decirlo y entonces Malena la miró detenidamente y dijo entusiasmada.

- ¡Eres bonita!

- Gracias.

- ¿Qué vas a hacer en San Valentín?

- Nada en especial.

Solo ver películas románticas, atragantarse de helado y llorar viendo el romance a flor de piel en cada escena y añorar ser la actriz afortunada con un final feliz.

- ¿Quieres hacer algo súper?

- ¿Cómo qué?

- Voy con mi chico a una cena y el mejor amigo de mi lindo, no tiene pareja y pensé que puedes acompañarlo.

De repente se sintió en la dimensión desconocida y hasta podía oír la música detrás de ella; al voltear alguien tenía el ring tone de dicha serie y solo pudo decir:

- No lo creo... ...

- Será genial, el joven del que te hablo se llama Víctor y es muy apuesto-rio chillonamente y me confió-Casi salgo con él, únicamente que Vic es muy Vic; no obstante, es inteligente y tiene personalidad.

¡Wow! Eso si fue extraño...

- Malena te lo agradezco; pero, jamás he hecho algo así y...

- Eres perfecta te lo aseguro y a la vez te diviertes, anímate y me das una respuesta positiva.

Quedó totalmente impactada, por increíble que parezca le estaban consiguiendo ¡Una cita a ciegas! Y con un hombre real. La idea la acechó toda la tarde y al llegar a casa seguía allí, hasta que se volvió atractiva y conversó con Edgar sobre el tema:

- ¿Qué crees que deba hacer?

- Ir, será genial, excitante diría yo.

- No puedo...

Volvían las barreras mentales y Edgar le explicó:

- Toda cita a ciegas tiene sus riesgos; sin embargo, no deja de tener su atractivo.

- ¿Cuántas citas a ciegas has tenido?

Él sonrió con malicia:

- Muchas, es más a veces iba y les decía que asistiría vestido de una forma y me presentaba de otra, solo para ver si valía la pena.

- ¿Y cuándo no valía?

Se alzó de hombros y confesó:

- Me iba y se acababa.

Cielos, si alguien se atreviera hacerle eso se quedaba traumada para siempre...

- Pues, no sé...

Edgar fue más entusiasta:

- Lo primero que debes hacer es comprarte ropa linda, luego ir y divertirte.

- Eso es lo malo, soy del tipo tiesa, aburrida...

- No es cierto, eres brillante y bonita, tienes buena conversación, no se morirá de tedio.

Intentaba ser más coherente y le recordó un punto olvidado por él:

- Edgar te olvidas de algo-lo miré detenidamente- El hombre con quien saldría ¿Quién es? ¿Cómo es? ¿Y qué tan desesperado está para proponer una cita a ciegas en pleno San Valentín?

El hombre en cuestión

En uno de los edificios de la zona comercial de New York, se encontraban las oficinas del bufete de abogados Evans-Jaume & Drouet; un bufete de élite; allí trabajaba Víctor Drouet, un apuesto abogado de 32 años, con uno de los mejores físicos que había: alto como torre, ojos verdes intensos y de mirar de águila, cabello rubio oscuro; era un tipo que hacía voltear miradas por la arrogancia de sus pasos. La vida para Víctor era bastante buena: tenía su propio departamento en una zona residencial, auto del año, estudios destacados; sin embargo, en el plano sentimental... No todo era color de rosa.

Esa mañana charlaba con su mejor amigo y colega David Lane:

- Te tengo una noticia. Hable con mi chica...

- ¿Y qué tiene eso de bueno para mí? ¿Acaso se volvió una sabia en poco tiempo y me va a resolver todos mis problemas?

- Escucha y verás...-dijo muy serio David- Mi superchica ya te consiguió la cita que esperabas.

Capítulo 3 Cap. 3 Una cita muy a ciegas p. 1

Víctor tenía que ser muy paciente con su amigo, desde que se había ennoviado con una chica top y con la cabeza más fofa del mundo, estaba insoportable narrándole lo feliz que era cada día con ella y entonces le preguntó burlón a su amigo:

- Trabaja rápido la Bobis...-dijo despectivamente.

- Es mi chica perfecta de revista.

Entonces corrigió a su amigo:

- Recepcionista de una revista.

- Como sea, no puedes negar que es linda.

- ¡Y tonta!

- Víctor deja de ser cruel.

Aunque se esforzara por ser cordial, no podía, por eso para paliar ese momento le preguntó:

- Cuéntame ¿cómo es ella? ¿Te la describió?

- No exactamente-se rascó la oreja.

Se levantó exasperado de la silla y exclamó:

- ¡Entonces saldré con un fantasma!

- Malena dice que es súper.

- Lo mismo dice de ti y mírate-se reía guaso.

Santa paciencia con el sujeto:

- Ya basta, Víctor, Malena dice que es inteligente, bonita y que también fue recepcionista como ella.

Víctor meditó en lo descrito por su amigo y exclamó angustiado:

- ¡Estoy perdido!-tiró la pluma dorada en el escritorio y analizó los hechos- Si fue recepcionista y es tan lista como Malena, estoy perdido.

- Pues lo siento por ti querido amigo, ya no hay tiempo para retractarse, me pediste ayuda y te la di lo mejor que pude, si no te gusta pues lo siento.

- No es suficiente...-estaba estresado.

Entonces David le narró su cita perfecta:

- Mis planes eran ir a un hotel con mi caramelito y en vez de eso tengo que ir a un restaurante contigo y la fulana.

- ¿Qué harías en un hotel después de 10 o 15 minutos de acción?-preguntó irónico-¿Jugar con tus bolas y las de ella?

- Estás insoportable hoy, Víctor.

- Al menos dime que es bonita. Perdono que no sea inteligente; pero, al menos que tenga buen cuerpo.

David meneó la cabeza y le manifestó a su amigo:

- Ese plan tuyo me está dando jaqueca.

- Y a mi migraña-se acercó a él y le dijo en tono confidente- ¿Recuerda? Te dije que en ese restaurante estará la dueña de mi corazón, Rachel, y ella es perfecta y no puedo presentarme ante ella con un adefesio.

En el mismo tono confidente le dijo:

- Te daré un consejo amigo...-lo miró detenidamente-Olvídate de esa mujer, detente, has invertido tiempo y dinero en esa reconquista y nada.

Víctor dijo muy seguro de lo que sentía:

- No puedo y no quiero.

- ¡Tonto!-pateó el suelo-Esto te va a causar más de un dolor de cabeza y no digas que no te lo advertí.

Víctor hizo una mueca y volvió a su rutina; si un defecto tenía Víctor era ser testarudo, y cuando algo lo obsesionaba como lo hacía el tema de su exnovia Rachel, no medía las consecuencias y en más de una ocasión eso le causaba problemas y está vez podría suceder lo mismo.

Había aceptado la cita, no era algo que normalmente sucediese; pero, la sentía tentadora y para no decepcionar investigó todo acerca de primeras citas; entró a portales de Internet, incluso descargó de la red el manual de citas en las que había todo un archivo de apartados de conversación para mantener una charla agradable y nada aburrida. Según el manual no era obligación que el sujeto gustara, eso la relajó mucho y luego esa voz en su cabeza le dijo: No; pero, seamos francas si pide una cita a ciega no ha de ser un príncipe.

¡Qué alguien me ayude! Necesitaba toda la ayuda del mundo para salir de esto con bien.

Las ofertas en ropa para San Valentín eran tentadoras; adquirió un vestido color naranja, con escote en la espalda y en la parte de adelante un V generosa y corte asimétrico en la falda; zapatos altos a juego y accesorios, además de cultivar una buena actitud, estaba preparada para todo y solo pensó en si Cosmopolita se enterara de esto sacaría un titular diciendo:

¡¡INSÓLITO...! ¡Joven ecuatoriana va a asistir a su primera cita a punto de cumplir los 30 años!.

Si ella divagaba en estupideces ¿Qué le pasaría al sujeto? ¿Estaría nervioso como yo?, tal vez ni pensaba en la cita ¿O también se equivocaba?

Nervios

Víctor tenía muchas dudas y miedo a última hora, veía la pasividad de su compañero y no lo soportó más y le dijo:

Me estoy arrepintiendo.

Hombre ya es muy tarde...-consultó con su reloj y dijo-Faltan pocas horas para ese menester.

Sandy, la prima de Rachel, me lo confirmó, ella estará cenando con su familia en ese restaurante-se levantó nervioso y camino a mirar por el ventanal.

El movimiento a esa hora era intenso, la avenida estaba congestionada y comentó:

- Debo impresionar a todos.

- Y tú escogiste darle celos a tu ex con una desconocida.

Víctor no lo escuchaba estaba abstraído con lo que veía por la ventana y dijo de pronto:

- ¿Tiene nombre la fulana?

- Espera y te lo averiguo y sea de paso llamo a mi linda...-sacaba de su chaqueta un moderno celular y marcó un número y...-Hola mi Afrodita, sí, sí yo también te extraño tanto, mi cosita rica...

¡Dios Santo! Eso era el colmo, se fue a su escritorio. Entonces escuchó a su amigo decir:

- ¿Se le puede hacer una pregunta a la reina? Facilita no más como para su preciosa cabecita... ¿Cómo se llama su amiga?-escuchó la respuesta-Gracias mi reina, hasta la nochecita, besitos...

Víctor hizo ademán de vomitar y David le hizo una mueca y le dijo.

- Ya te tengo el dato... Se llama Felicia Serrano.

Se levantó ceremonialmente y a modo de presentación práctica.

- Rachel te presento a Felicia; Felicia te presento a Rachel... ¿Qué tal sonó?

- Muy reverencioso para mi gusto, solo preséntala a todos como Felicia tu cita.

- Sí será lo mejor...-se sentó y anotó en una hoja el nombre- lo que sé de esa mujer es que se llama Felicia Serrano, trabaja en el departamento publicitario de la revista Generación Estilo y debe ser espectacular físicamente.

De camino

Estaba nerviosa, tal se diría que esa cita iba a ser determinante en su vida, entonces a su mente acudían los errores de siempre: pospuso el amor a la edad de 15 decía que estaría bien a los 18; luego llegaron los 18 y dijo al término de la carrera y después siguió diciendo: mejor cuando ya esté estable en un trabajo, no vino el hombre especial que soñó y a los 29 estaba sola: esperando un milagro que transforme su vida ¿Cómo una persona puede alejarse tanto de su ideal de vida? No se había dado cuenta de que era observada atentamente por Julia y ella interrumpió sus reflexiones:

- Puedo adivinar lo piensas.

- ¿En serio?

- Es muy simple-pausa y-¿En qué parte del camino me perdí? ¿Tengo razón?

- Sí...-dijo avergonzada de ser tan evidente.

- Esa cita es hoy ¿Verdad?

- Sí...-afirmó-Saldré con un amigo de Malena.

- Cuidado con los regalos de los griegos- y añadió a sus comentarios-Creo que después de todo es interesante saber qué tipo de persona puede conocer una bobis como ella.

¡Esperen! No se había hecho esa pregunta y escuchó la risa de Julia.

- Espero, únicamente espero que no sea un bobis como ella-reía sin parar.

- Ella sale con alguien que según dice es inteligente y lindo.

- ¡Súper!-reía Julia imitándola.

- Es el mejor amigo del súper.

Julia toda guasa riéndose de su suerte comentó:

- Ya veo, es un superamigo...

En cambio, a ella nada podía sacarle una sonrisa y entonces inquirió:

- ¿Y si no me gusta?

Te excusas y te vas...

- ¿Así de simple?

Julia pensó un poco:

- Tengo una táctica-se levantó y se acercó a su escritorio- Media hora después de conocerlo, haces que un familiar te llame y te pregunte si todo va bien y si dices no, te inventas una eventualidad: mata a tu abuela, a tu madre a quien sea; pero, sales de eso inmediatamente.

La idea resultó atractiva y por supuesto que la pondría en práctica, sería Edgar quien haría esa llamada, antes de salir leí un post que decía:

"Sea como sea el sujeto, no te olvides que la verdadera estrella eres tú".

La cita sería en un prestigioso restaurante y de pronto sintió un morboso deseo de que ese sujeto no estuviera a su altura para poder rechazarlo.

- Hola Felicia-me dio un beso-te voy a presentar a mi superchico.

Fue con ella tomada de la mano y el joven, apuesto a rabiar la miró sorprendido, de hecho se quedó impactado viéndola.

- David, mi querido, te presento a mi amiga y compañera Felicia.

- Quería conocerte, mi linda me habla bastante de ti.

- Ahora solo falta el histérico de Víctor.

Desde ya tenía una idea de lo agradable que era el sujeto, notó que David tenía cara de circunstancias y parecía nervioso.

De repente el gigantón de la entrada pasó rozándola y le preguntó a su amigo:

- No he visto a la dichosa amiga de tu novia...

- Vic, Víctor amigo, ella está detrás de ti...-se pasaba una mano por el cabello y le indicó al disimulo

Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022