Género Ranking
Instalar APP HOT
Inicio > Urban romance > Lo que comenzó con un sueño
Lo que comenzó con un sueño

Lo que comenzó con un sueño

Autor: : Strella77
Género: Urban romance
Lo vi en sueños... Su hermosa figura, la increíble forma de tocarme y hacerme llegar al límite de mis deseos y FANTASIAS... Pero mi impresión fue asombrosa cuendo no solo se quedó en sueños, el era real, y los sueños no se quedaron cortos, el me consumió hasta los huesos y más que eso, le entregué mi corazón... Pero la vida tiene la manía de complicarlo todo... 🔥🔥Novela EROTICA no apta para cardiacos y contiene triángulos amorosos (promiscuidad). ...

Capítulo 1 Capitulo 1

CAPÍTULO 1

Meses antes....

Soy Elizabeth Kim mis amigos, bueno los que solía tener me llaman Y, digo solía tener ya que cambiamos a cada rato de residencia y nunca logró tener amigos que duren más de dos o tres meses, de cierta manera está bien, ya que solo vivo el momento, así no me preocupo si lastimo a alguien o no, ni tampoco me preocupo si me lastiman, siempre me he caracterizado por ser yo misma, y no alguien a la cual las normas de la sociedad le dice que hacer, mi familia es una familia promedio, aunque debo de admitir que yo soy muy inteligente, en casi todas las escuelas que he asistido siempre obtengo buenos promedios, pero tampoco me gusta presumir, así no me verían como la consentida de los maestros o una nerd.

Después de una larga noche y solo en pensar que me esperaba en el futuro, qué era lo que pasaría de mi, solo pensaba en una cosas. En aquel sueño que tuve la noche pasada... Era extraño, llevo un tiempo soñando con el mismo muchacho.

Me fui muy temprano a dormir, estaba cansada de todo lo que viví en el día, una nueva mudanza siempre termina por gastar todas mis energías, así que decidí ir a dormir temprano, sin darme cuenta caí en un sueño profundo, de esos que me encantan.

Me encontraba en una cabaña en medio del bosque, el lugar era realmente hermoso, había enormes árboles por todos lados y una hermosa luna llena alumbraba de una forma sin igual, las lechuzas cantaban y los grillos las acompañaban, yo vestía una blusa de tirantes y mis pantaletas ya que hacia calor, meditaba sentada en una mecedora de esas como las que suelen usar la abuelitas, en medio de la noche con un rico y delicioso té de hierbas en mis manos, me faciana el té me relaja demasiado .

Cuando de repente oigo que la puerta suena

-Que raro - dije si aquí no hay vecinos cerca, debo de admitir que si me asuste un poco.

La pensé por unos segundos y decidí abrir la puerta y allí estaba la figura más hermosa que jamás había visto, mis piernas temblaron de solo verlo, y mis bragas se humedecieron, aun estando en mis sueños sé muy bien que es él, el mismo que siempre aparece y me hace suya en distintas posiciones.

Era un hombre con cabello castaño casi cayendo a negro, unos pantalones rasgados de las rodillas, me mordi el labio mientas mi vista lo recorria es delgado y con un cuerpaso envidiado por los dioses.

En cuanto pregunté -Tu quien eres y que haces aqui?? -

El sin titubear dijo- Te he buscado por tanto tiempo- se acercó a mí y yo no sabía si retroceder o lanzarme a sus brazos y dejar que me hagas esas cosas que siempre hacemos, aunque lo curioso es que deseara que él fuera real y comermelo como suelo hacerlo.

De Pronto sus brazos me rodeaban en un fuerte abrazo y sentí como su mirada se clavaba en mis ojos, wuooo sus ojos verdes se clavaron en los míos, me fascina el color de sus ojos y cada vez sentía menos espacio entre él y yo, nuestras respiraciones se agitaron y ambos deseabamos besarnos con locura era más que evidente, sus labios se unieron a los míos en un largo beso el cual dejó de ser dulce en cuestión de segundos, ya que se volvió ardiente y acelerado, jugábamos en el interior de nuestras bocas con una mano me tomó de la nuca para volver más apasionado el beso y la otra mano me sujetaba de mi trasero.

-oh baby no tienes idea de como necesitada besarte me vuelves loco- Me susurro a los labios mientras mi corazón latía sin parar.

Mi piel se encendió al oír esas palabras que solo pude pronunciar un agudo

-aaah -.

El volvió a besarme con la misma o quizá con más intensidad.

Sus manos pasaron de mi cintura a mis pechos y sus labios a mi cuello.

''¿Que está pasando por que no me puedo resistir a este hombre.?''

Sus manos juntaron a las mías empujándome y arrinconandome en la pared con mis manos sobre mi cabeza, el fue bajando poco a poco de estar besándome en el cuello comenzó a besarme mis pechos, se sentía tan delicioso, su lengua daba círculos en mis pezón°°° estaba excitada, sus ojos se posaron en mí y con voz ronca me dijo

-Aún no baby-. Él sabía muy bien que están por llegar a mi clímax.

Sentí como su erección crecía y yo parecía loca sin dejar de gemir y de moverme tratando de tener más contacto con eso que crecía dentro de su pantalón.

El iba bajando poco a poco hasta llegar a mi vientre me soltó de las manos, rompió mis pantaletas dejándolas caer en el piso

-oh baby todo esto será mío- Sus mano me acarició y sonrió al ver lo mojada que estaba.

Sentí como su lengua empezó a jugar con mi botón era exquisita la sensación ya no aguantaba más sus ojos subieron a verme y con una voz ronca me dijo

-anda baby vente para mi -

No deje que terminara de decirlo cuando me libere el gimió y una sonrisa de triunfo se dibujó en el

-estás lista que esto aun no acaba- me abrió de piernas y se acomodo entre medio de ellas

Se quitó su camisa, dejó caer sus pantalón y la ropa interior

-woooo hooo mmm- solo logré emitir era muy grande lo que escondía entre su pantalón el se acerco a mi...

De pronto se oye un ruido abro los ojos y era mi despertador

-Queeee como es posible todo fue solo un sueño?- cómo era posible parecía tan real y lo más importante quién era ese hombre de mis sueños nunca logró ver sus facciones aunque coge delicioso.

ESO FUE LO QUE SOÑÉ

Ya de vuelta a mi realidad deje de pensar en eso y se me vino a la mente que mañana entrará a un nuevo colegio en una ciudad donde no conocía a nadie.

Nunca he tenido novio ni amigos verdaderos creo que esa es la razón de mis alocados sueños, aunque no haya tenido novio antes no quiere decir que sea virgen, por que no lo soy.

Capítulo 2 Escuela nueva 

Capítulo 2 Escuela nueva

Al día siguiente...

Hoy desperté a las 7 de la mañana. Hoy no soñé nada. Me acosté con la esperanza de volver a soñarlo, pero me levanté frustrada al no haberlo logrado.

No me levanté de la cama hasta que dieron las 8 de la mañana, cuando entró mi madre a la habitación.

-Ell anda levántate ¿cómo es posible que aún no estés lista? - dice mi madre molesta quitándome mis cobijas.

-Mamá, no quiero ir, déjame quedarme. Limpiaré toda la casa - pero no dejaba de pensar cómo es que esta hermosa mujer era mi madre. Su cabello era castaño, nunca antes teñido, y lacio largo le llegaba a la cintura. Unos hermosos ojos azules y rubia.

Yo era morena clara, cabello negro ondulado algo enredado y ojos comunes marrón. Creo que yo me parezco más a mi padre.

-Hija, ya hablamos de esto - me sacó de mis pensamientos.

-Está bien, mamá. Me meteré a bañar y bajaré enseguida - me resigné. Sé muy bien que contra esa hermosa mujer no puedo, aunque la dejo ganar siempre. La amo. Es la mejor madre del mundo entero. Siempre me hace sentir bien cuando no lo estoy y es muy madura, nada parecido a mí.

Ya estando lista para el colegio, bajé corriendo. Escuché la voz aguda de mi padre.

-Ell, mi amor, yo te llevo - me dijo papá.

-No, papá. No es necesario. Me iré sola. Me llevaré el carro - lo menos que quería era que al entrar a un colegio nuevo me vieran llegando con mi padre. Seguro todos se burlarán de mí.

Eran las 10 cuando llegué a la escuela. Era tarde. Las clases empezaban a las 9. Vale, no me importaba. No estaba feliz de estar allí.

Llegué directamente y sin escalas a la oficina del director.

-Hola, buenos días. Soy Ell. Soy nueva en este colegio. Tengo instrucciones de presentarme directamente en su oficina - le dije al director, un hombre mayor de entre 50 a 55 años. Parecía estar más feliz que yo de conocerme. No lo juzgo. Soy una lindura, irónicamente jaja.

-Hola, buen día, señorita Elizabeth. Es un placer que se una a nuestra escuela. Ha llegado tarde. ¿Tuvo algún problema para ubicar la dirección del plantel? Sus padres me comentaron que ustedes vienen llegando a esta ciudad - dijo el señor director muy amable y con una voz muy dulce.

Me dio ternura y no me atreví a decirle que no quería llegar temprano porque no quería venir.

-Así es, señor director, me extravié cuando venía en camino, pero ya estoy aquí. Le ofrezco una disculpa - fue lo que terminé mencionando.

-Bien, lo bueno es que ha podido llegar. Venga conmigo, lo llevaré a su clase. Ya ha comenzado hace 30 minutos, pero espero que su maestro la deje tomar su clase. Por ser nueva, quizá haga una excepción - ¡qué amable es mi director! Solo pensé.

-Bien, vamos - mientras nos dirigimos al salón de clase, el director me entregaba mi agenda de clases y los útiles que ocuparía. Yo miraba por todos lados y pensaba: "Esta es una típica escuela de ricos y gente muy snob. Yo no encajaba aquí, pero fue idea de mis padres que estudiara aquí. Al parecer, ya no nos cambiaremos muy seguido de residencia".

-Hemos llegado - dijo el director, sacándome de mis pensamientos. Últimamente, todos me sacan de mi burbuja.

Abrió la puerta y ahí estaba el maestro, más joven de lo que me imaginé, como de unos 30 años, con cabello negro oscuro y un cuerpazo.

-Buenas tardes, señor director. ¿A qué se debe su visita? - dijo el maestro.

-Max, te he traído una buena alumna. Es nueva en esta ciudad y ha batallado un poco para encontrar la escuela. Espero que la puedas recibir en tu clase - dijo el director amablemente.

-Anda, entra y preséntate con la clase - dijo el apuesto maestro.

-Gracias - dije al director y él solo asintió.

-Hola, me llamo Elizabeth Kim. Soy nueva en esta ciudad - no sabía ni qué decir. ¡Qué pena!

-Hola, Elizabeth - me quedé sorprendida. Se escucharon a un unísono. Jajaja, parecen robots, pensé.

-Toma asiento - dijo mi profesor. - Hay un espacio vacío justo ahí - dijo mi sexy profesor. ¡Wooow!

-Gracias - dije sin titubear y me dirigí al lugar que me apuntaba.

El salón era extraño. Estaba escalonado, algo grueso, donde cabía prácticamente una mesa de escritorio con dos asientos cada escalón.

Rayos, soy nueva en una ciudad que no me gusta, rodeada de niños ricos y tontos. Nomás falta que me toque con esta rubia oxigenada y sea otra niña tonta y rica.

Cuando llegué a mi asiento, escuché una dulce voz:

- Hola Elizabeth, bienvenida. Me llamo Martha - dijo la muchacha que estaba a mi lado.

- Wow, los robots piensan por sí solos - dije sin detenerme a pensar en mis palabras. Por regla, siempre lo hago, no debería hacerlo más.

- Hola Martha, mucho gusto y gracias. ¿Podrías decirme qué clase es y por qué el maestro está tan sexy? - pregunté.

- De nada. Estamos en clase de historia y créeme, es el más sexy de todos los maestros - dijo Martha con una sonrisa. Al parecer, tampoco tiene pelos en la lengua.

- Sí, es el más sexy. Max el paquetón le decimos - se oyeron dos voces detrás de nosotros. Eran dos mujeres, una de pelo negro y otra rojiza.

- Sí, ya veo - dije sin más preámbulos.

- Hola, me llamo Sara - dijo la de cabello negro. A pesar de su sonrisa, hay algo en ella que no me gusta del todo.

- Yo Hilda - dijo la de cabello rojo. Ella me pareció tierna.

- Yo David - dijo uno de los muchachos que estaban sentados al lado de Martha.

- Yo Héctor - dijo el otro muchacho.

Después de presentarnos, no volvimos a hablar y nos concentramos en la clase.

- Chicos, terminó la clase. Por favor, no olviden sus tareas - dijo el profesor más sexy.

Todos nos levantamos y nos dirigimos a la salida.

- Bienvenida - dijo la voz del maestro sexy de la escuela.

- Gracias - dije yo y me retiré casi corriendo del salón. No quería que notara cómo lo miraba.

Quien nunca ha fantaseado con su maestro, que tire la primera piedra.

Estando ya afuera, me senté en un banco. No conocía a nadie, solo a estos jóvenes que me saludaron en clases.

- No me esperaron - dije para mí. Claro, son unos tontos niños ricos y no se harían amigos de la nueva que, además, es pobre.

Cuando escuché la voz de Martha e Hilda, preguntando "¿Dónde has estado? Te hemos buscado por todas partes".

- ¿A mí? - pregunté.

- Sí, ven. Vayamos con los otros - dijo Martha, estirando su mano para ayudarme a ponerme en pie.

- Mañana es sábado, reunión en casa de Martha - dijo Sara.

Los demás dijeron "sí".

- ¿Vienes, Elizabeth? También estás invitada. Ya somos amigos - dijo Martha.

"No sé dónde es, puedes llamarme Ell. Si ya somos amigos, no le veo nada de malo que me llamen Ell", dijo Ell.

"Te mando la ubicación. Mañana vuelve William, así que a lo mejor nos interrumpe un poco, pero él siempre anda en su mundo, así que nos dejará solos", dijo Martha.

"¿Quién es William?", no me atreví a preguntar, pero seguro es alguien importante, ya que a Sara se le iluminaron los ojos.

Antes de poder negarme, todos dijeron "hasta mañana". Le di mi número de teléfono a Martha y nos despedimos.

Por lo visto, mañana iré a esa casa.

Capítulo 3 Capitulo 3

Capítulo 3 Visita a casa de Martha

Del colegio llegué directo a casa sin escalas, aunque estaba tentada a ir a turistear. No conozco muy bien esta nueva ciudad y siempre que llegaba a una nueva ciudad me encantaba visitar lugares cercanos a mi casa como parques y plazas, pero prefiero regresar a casa y visitar algunos lugares luego.

-¿Cómo te fue en el colegio, mi amor? -me preguntó mi madre muy, pero muy emocionada.

-Bien, mamá. Fueron amables conmigo. Creo que tengo amigos nuevos.

-Me da gusto que mi niña se sienta cómoda en tu nueva escuela -mi madre sonrió y eso me hizo feliz.

Fuimos a almorzar, me di un baño y de ahí me dormí un rato. Después me desperté para hacer mis tareas. No me gusta que se me acumulen.

Ya era de noche y me preparaba para dormir cuando sonó mi celular.

-¿Espero que hayas pasado bien en tu primer día de clases? - Me sorprendió el mensaje ya que el número decía desconocido.

-Gracias - Respondí. Si no conozco el número, lo mejor es no escribir más.

-¿Por qué eres tan fría, amiga? -

-¿Quién eres? - Le respondí confundida.

-Soy Martha - Respiré profundo. Así que era ella.

-Perdón, Martha. Solo que no he registrado tu número. Me la pasé de maravilla. Gracias por hacerme parte del grupo - Un poco de hipocresía no está de más, pensé.

-Nos vemos mañana, amiga. Te mando la ubicación de mi casa por GPS y te agregaré a nuestro grupo de chat - Me asusta lo rápido que conseguí amigos. Quizá debería ir más lento, ya que somos de mundos totalmente diferentes. Pero nunca suelo hacerle caso a mis presentimientos, aunque me griten a mi subconsciente. Soy muy buena ignorándolos, por eso me meto en problemas siempre.

-Hasta mañana - Respondí, aunque quería inventar una excusa para no ir.

Dejé el celular en silencio en mi mesita de noche, ya que no dejaba de sonar. Decidí ignorar cada notificación que llegara.

Me metí a mi cama con la esperanza de volver a soñar con él y así fue. Soñé con mi sexy desconocido.

Estaba en unas albercas. Al parecer, eran de una de esas casas de ricachones. No había nadie. Al principio, me pareció extraño. Solo estaba yo, así que decidí quitarme toda la ropa, la cual dejé tirada a un lado de la alberca. Siempre deseé nadar desnuda.

Más de media hora nadando cuando sentí la mirada de alguien bien pesada puesta en mí, sentía que me miraban con profundidad y con deseo. Cuando me dirigí a ver de quién se trataba, algo extraño pasó. Sonó mi despertador. Rayos, ¿cómo es posible sentir tanta frustración? Ya no resisto más, de verdad quiero saber quién es ese hombre, quiero saber por qué, a pesar de ser sueños, no puedo sacarlo de mi mente, y siempre que sueño con él, terminó empapada. Me metí a bañar y no dejaba de pensar en esos dos sueños.

-¿cómo es que esos sueños se sienten tan reales? -dije para mí, mientras cerraba los ojos y miraba esos hermosos ojos verdes que me hipnotizan sin piedad y esos labios que me arrancan el aliento.

Al recordar mi primer sueño, la piel se me puso de gallina. Ese hombre me tomó como si supiera lo que hacía a la perfección, mi piel estallaba de deseo por él, como deseo que el sueño continuara, que él se adentrará a lo más profundo de mi ser y lo moviera, sacándolo y metiéndolo en mí.

Empecé a recorrer con mis dedos cada zona donde él me tocó y besó y no pude evitar excitarme de nuevo. Sus hermosos ojos verdes me perturban, los veo en todos lados, pero ninguno de los que he visto son los de él, mientras mis dedos me recorren, solo lo veo mirándome. -¡ahhh! -Estoy muy mojada.

-¿qué estoy haciendo? Necesito distraerme- decidí bañarme de una vez y salir de ahí antes de que terminara dándome placer yo misma, quiero su hombría en mí, no mis dedos...

Cuando tomé mi celular, nunca había visto tantos mensajes en mi vida, más de 100 mensajes de ese grupo de chat. Mi mirada solo se dirigió a uno.

-Hola amiga, buenos días, esta es mi ubicación, espero puedas venir aquí, te esperamos a las 11 de la mañana para desayunar juntos.- Era un mensaje de Martha.

Pensé en decirle que no iría, cuando empecé a escribir, me llegó otro mensaje.

-No soy de las que aceptan un no, así que mueve tu trasero y ven aquí, por cierto, soy Hilda.- Me reí. ¿Dónde quedó la niña tierna que me pareció ayer?

Mire la hora, eran las 10 de la mañana. No alcanzaré a llegar a la ubicación, está al otro lado de la ciudad. Me apuré a alistarme y solo me amarré un chongo. No quise vestirme muy elegante, así que tomé el primer cambio de ropa que vi, nada extravagante, algo más a mi estilo.

Tomé las llaves del carro de mi padre, por suerte siempre me lo prestan, y salí a toda marcha.

No lo podía creer, mientras más me adentraba a la ubicación que me mandó Martha, las casas eran más grandes, hermosas y lujosas.

Llegando al punto marcado en el GPS, llegué justo a las 11 -woo nuevo récord- dije para mí. La verdad es que sí está lejos, ¿cómo no si yo vivo del otro lado de la ciudad?

Cuando me bajé del auto, no pude evitar mirar esa enorme casa. Era tres veces más grande que la mía, tres o cuatro veces.

Estaba en la puerta cuando escuché la voz de las chicas:

-Elizabeth, que bueno que has venido, pasa- dijo Martha.

Me quedé afuera por un rato, aún no estoy decidida en si entrar o no...

La casa es enorme, típica casa de niños ricos, aunque creo que esa casa ya la había visto antes, quizá en mis sueños...

Ella se me quedó viendo y decidí entrar...

Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022