Día 1 después de la partida de las Arcas.
Año 2159
Megan
Todavía no asimiló que mi vida va a terminar vacía y sola, no gano nada quedándome aqui, buscaré un lugar en el campo creo que será más fácil una vida allí. Viviré en la naturaleza y no rodeada de cemento y hormigón. Estar en contacto con la naturaleza será mejor que vivir aquí sola, quizás me pueda hacer con algún animal, así mi existencia será más llevadera.
Está mañana he estado deambulando por la ciudad. He conseguido un camión, víveres, cosas para el aseo personal y medicinas. Al principio sentía miedo. Era como si estuviera robando, pero después he pensado que no es robar si no hay a quien robarle.
Igual llevo demasiadas cosas, no lo sé! pero todo lo que llevo es de larga duración, si consigo que todo me dure varios años. Habré hecho un gran logro. Sobrevivir!
Lo peor de todo es no tener electricidad, ni agua corriente, por eso he conseguido un generador y bastantes latas de gasolina. En cuanto encuentre un lugar en el que instalarme buscaré más.
Acabo de salir, espero llegar en unas tres horas, me dirijo hacía un pequeño pueblo escondido entre las montañas, por lo que he leído hay manantiales, ojalá y no estén secos. Esa es una de mis esperanzas, sin agua no hay nada que hacer.
Después de valorar todas mis posibilidades este es el mejor lugar posible. Que triste es viajar y no ver a nadie, no poder escuchar música...
En todo el trayecto he conseguido divisar un ciervo y unas aves que sobrevolaban el cadáver de lo que parecía un animal.
Paro el camión, en una área de servicio, bajo del camión y busco los servicios, ojalá y estén abiertos. Todavía no me acostumbro a la posibilidad de tener que hacer mis necesidades en la calle.
Gracias a Dios, estaban abiertos,siento curiosidad y decido pasar al bar, en la puerta hay estacionada una motocicleta. Que pena se ve tan nueva. Pero para que la iba a querer el dueño, no creo que le hubieran dejado llevarla.
La carta que nos mandaron decía específicamente que no debíamos llevar nada material, a excepción de algún objeto personal siempre y cuando fuera pequeño.
Abro la puerta, unas campanitas suenan detrás de mi, no puedo evitar sonreír que gracioso es tan antiguo. Todo está colocado como si estuvieran esperando a recibir clientes.
Apenas si hay polvo sobre las mesas, me dirijo a la barra, veo como hay unas bolsas de snacks, cojo dos y una chocolatina. Me acerco a las neveras y suerte la mia hay Coca cola. No está fría pero tampoco está caliente.
Lo cojo todo y me siento en una mesa, cerca de la ventana, miro hacia fuera. Intentando imaginar cómo hubiera sido estar aquí sentada un día normal.
Salgo de mi ensoñacion cuando escucho una tos detrás de mi, volteo mi cabeza y veo a un chico joven que me mira, de la impresión que recibo la patata que estaba comiendo se va por otro lado.
Un ataque de tos me hace perder casi la respiración, el chico a mi lado me ofrece agua y poco a poco consigo calmarme.
- Quién... Quien eres porque estás aquí? Pregunto confundida.
- Esa misma pregunta debería hacertela yo a ti, pero bueno soy Ducan y tú? Dice él con una voz muy varonil. Igual no lo es tanto pero nunca pensé en volver a escuchar la voz de nadie.
- Soy Megan, le digo mientras ofrezco mi mano en señal de amistad. Lo que menos deseo ahora es crearme un enemigo. Cuando ni siquiera tengo un amigo.
El apreta mi mano con fuerza, una sensación extraña recorre mi cuerpo. No sé cómo sentirme. Podré confiar en él? O por el contrario querrá hacerme daño?
Se sienta justo en frente de mi, le ofrezco de mis snaks y también le sugiero que si desea un refresco hay en las neveras.
No deja de mirarme y la verdad eso me hace sentir incómoda.. al final no aguanto más y le digo:
- Por qué me miras tanto? Pasa algo? Me haces sentir incómoda.
El se ríe, sigue mirandome y al fin me responde.
- Eres bonita eso no lo voy a negar, pero no dejo de mirarte por qué no creo que esto sea real! Creía que nunca más volvería ver a ningún ser humano.
Su respuesta me hace sonrojar pero de verdad qué boba soy, antes me lo habían dicho muchas veces y nunca mi cuerpo lo había tomado así.
Será que sentir que soy la única mujer sobre la tierra ahora me da poder?
Termino mis aperitivos y me levanto de la mesa.
- Bueno yo ya me voy, no quiero que se me haga de noche por el camino. Ha sido un placer conocerte.
- Y así, te vas? Somos los únicos sobre la tierra y tú ya estás poniendo tierra de por medio. Dice frunciendo el ceño.
Y entonces hago lo que nunca se debe hacer, le invito a acompañarme.
- Si quieres venir, eres bienvenido.
- Muy bien, pues vamos entonces. Dice el levantándose de la mesa y siguendome.
El ha preferido guardar la moto en el camión, ha argumentado que es mejor guardar gasolina, en un futuro puede ser que no encontremos.
Aunque es un buen argumento, creo firmemente que también es una excusa para estar a mi lado. Es algo que no me incomoda la verdad, no me gusta estar sola y estando conmigo por lo menos tendremos algo de que hablar.
- Duncan de donde eres? Pregunto tratando de romper ese silencio tan incómodo que se había formado.
- Soy de la ciudad Z y tú?
- Yo también soy de allí, vaya que casualidad.
- Que raro que nunca te haya visto, una mujer tan linda, sería difícil de olvidar, dice sorprendido y coqueto.
- No frecuentariamos los mismos círculos y además está la diferencia de edad?
- Que edad? Eso solo es un número en un papel. Dice sonríendo.
Vaya, vaya.. descubro que no estoy sola en el mundo y además me encuentro a un don Juan.
Duncan
Salir de la ciudad era lo que necesitaba, para que quedarme allí, si ya no me queda nada, mi vida allí no sería más que el recuerdo de lo que una vez tuve y ahora no tengo, gracias a mis tonterías y a mi mala cabeza.
Encontrar una área de servicio bien surtida de alimentos ha sido una primera gran victoria, he descansado un rato y ahora me dispongo a comer alguna cosa.
Escucho un ruido, debe de tratarse de algún animal, salgo buscando al emisor de los ruidos.
Me quedo muerto, cuándo descubro que no se trata de un animal sino de una mujer, pero no puede ser? Cómo va a ser posible? Yo vi como todas las arcas partieron de la Tierra.
No puede ser de seguro que es un sueño? Igual me he quedado dormido en algún momento, me acerco poco a poco a ella. Ella también está sorprendida, paso un rato a su lado comprobando que es verdad y no una alucinación.
Es bonita, es algo mayor que yo pero eso no me importa, a mí me gustan mayores o por lo menos antes era así.
Se despide de mi, pero en qué piensa? Si ella se cree que me voy a volver a quedar solo está muy equivocada, voy a ser sutil, no quiero que vea que estoy desesperado.
Odio la soledad!. Un rato está bien pero pasar toda mi vida así, no lo soportaría, necesito alguien con quien hablar, reír, pelear y quién sabe si amar..
He decidido guardar la moto en el camión, he puesto la excusa de la gasolina que por otra parte no es una mala excusa.
El viaje lo hacemos en silencio, hasta que decido romperlo, al principio solo le hago preguntas tontas, de donde eres? Cuantos años tienes? Cosas así..
Para a un lado de la carretera, saca un mapa y comienza a mirarlo, la observó hacerlo, no tengo idea de lo que mira yo solo veo líneas de colores y coordenadas. Vaya que suerte he tenido guapa y con cerebro.
- Donde vamos? Pregunto después de un rato.
- Ya casi hemos llegado, solo espero que esté como recuerdo.
Toma un camino de tierra que sale al lado derecho de la carretera. Cinco minutos después nos encontramos a las puertas de lo que un día debió de ser una gran plantación de maíz y una vieja casa.
Por lo menos sigue en pie, me digo a mi mismo. Ella baja del camión, la veo caminar y adentrarse a la casa.
Salgo del camión y la sigo, quedando sorprendido al entrar en la casa, pensaba que estaría abandona pero se ve que vivieron aquí hasta hace poco.
Es una casa equipada y no se ve que nada sea viejo o pueda estar roto, paso con ella a la cocina, la veo mirar la cocina, da un grito de alegría.
- Bien la cocina es de leña!! Dice dando saltitos de alegría.
- A qué tanto derroche de felicidad? Pregunto sonriendo.
- Si fuera una cocina eléctrica, no la podríamos usar y si fuera de gas, en algún momento no encontraríamos recargas. Lo ideal es de leña, árboles hay por todos lados.
En eso tiene razón, tenemos un bosque detrás de la casa. Sale por la puerta de la cocina, hay un pequeño jardín y escucho agua? No puede ser apenas si queda agua en el planeta, o eso decían los expertos.
Pero mis ojos no me fallan aquí hay un pequeño riachuelo que parece nacer de una pequeña formación rocosa, ella saca unos tubos, vierte unos productos y espera un poco..
- Es potable! Cómo esperaba, ahora vamos a ver si olvidaron a algún animal.
Pues tiene razón, parece ir un paso por delante hay algunas gallinas y un gallo, cuatro cerdos, dos platos y un par de conejos. Ella busca alimentos y a mi me manda a por agua.
Si mamá me viera yo convertido en granjero! La echo tanto de menos.. solo espero que esté bien y tenga una vida feliz.
- Y a que decías que te dedicabas antes de ser granjera.
- Bibliotecaria, ya se lo que vas a decir? Que trabajo más aburrido, pues quizás tengas razón pero ese trabajo me ha permitido leer y aprender muchas cosas de diferentes materias.
- Yo no he dicho nada. Digo sonríendo, vaya si que lo iba a decir que fácil es leerme.
Los días transcurren acostumbrandonos a nuestra nueva realidad, y conociéndonos el uno a el otro.
La verdad es que soy feliz, ella me hace reír y cree en mi, necesito protegerla, cuidarla, además ella no me juzga, solo tenemos un tenemos un tema de confrontación.
La diferencia de edad
Que pesada está con eso a mí no me importa y no hay nadie que la pueda juzgar. Ella sabe que me atrae u está despertando sentimientos en mi que no creía tener. Tengo claro que no va a ser solo mi compañera de casa, ella va a ser mi compañera de vida.
Esta noche he cogido un par de huevos que por fin han empezado a poner las gallinas, también he calentado una lata de sopa y tengo fruta enlatada... No es el mejor de los menús pero es lo que hay.
He cogido un par de velas y he puesto la mesa, me gustaría poner música pero es mejor ahorrar combustible. Si ella quiere más tarde le tocaré la guitarra, ahora estoy agradecido a mamá por obligarme a tomar esas clases durante años.
- Princesa bienvenida a su palacio, la mesa está puesta y la cena servida. Le digo como todo un caballero o por lo menos lo intento.
Ella sonríe desde la puerta y toma asiento junto a la mesa.
- Estaba todo buenísimo. Dice limpiando la comisura de sus labios.
- No tienes porque mentir, la sopa no es lo mejor del mundo pero al menos es comida. Digo comenzando a reír.
Ella se levanta y recoge la mesa, me levanto también y la ayudo, si me viera mamá, no me reconocería.
- Ven aún tengo otra sorpresa! La cojo de la mano y la llevo al sofá.
- Ni siquiera es mi cumpleaños y ya me has preparado una cena y todavía hay algo más.
- Ya me dirás cuando es tu cumpleaños ahora solo tienes que cerrar los ojos y escuchar.
Ella me mira asombrada..
- Venga solo confía en mí. Digo seguro de mi mismo, ella obecede y cierra los ojos. Me levanto cojo la guitarra que tenía escondida y comienzo a tocar.
Una sonrisa aparece en su boca, parece disfrutar de la melodía, termino de tocar, me acerco a ella y dejó un dulce beso sobre sus labios.
Ella me dedica una mirada llena de ternura, no esta enfadada, eso es bueno. No voy a precipitarme por primera vez en toda mi vida quiero hacer algo bien.
- Es el momento de dormir princesa, mañana tenemos mucho trabajo.
Estoy apunto de acostarme cuando escucho una gran explosión. Me asomo por la ventana y veo el cielo rojo, que es lo que habrá pasado.
Ella entra a toda prisa en mi habitación. Está asustada.
- Lo has visto? Has escuchado la explosión.
- Si, seguro que no es nada.
- No estoy tan segura, puede que una de las centrales nucleares haya explotado.
- Pero están al menos a 200 km, y en la televisión dijeron que las desmantelaron y no dejaron residuos por si un día el planeta se regeneraba y era de nuevo habitable.
- Eso espero, mañana intentaremos saber más de lo sucedido. Que descanses dice y deja un beso sobre mis labios. Parece no haberse dado cuenta porque a los dos segundos está colorada como un tomate y sale disparada de la habitación.
Ya tengo claro que no le soy indiferente, me estoy colando en su corazón.
Ahora a dormir mañana veremos qué es lo que ha pasado.
Capítulo 🔥🌡️
Megan
Este último mes ha sido revelador, esa es la palabra más adecuada. He descubierto tanto y tantas cosas que desconocía. Se podría decir que en este mes he vivido más que en toda mi vida.
No quiero reconocer que estoy locamente enamorada de Duncan, todavía no lo asimiló soy quince años mayor, a él no le importa me lo recuerda a cada momento, me di cuenta de que sentía algo por él. El día de la gran explosión y el cielo rojo.
A la mañana siguiente intentamos acercarnos para ver lo sucedido, pero ver una sucesión de animales muertos, nos hizo desistir. Si teníamos que morir lo haríamos en nuestra casa, no en medio de cualquier parte.
Nuestra relación es estrecha, pero por mi miedo no pasamos de unos simples besos, el es tan atento, tan romántico...quién lo hubiera dicho, el día que lo conocí tenía toda la pinta de ser un chico malo.
Tener una vida sin eléctricidad, agua corriente y tecnologías.. está siendo complicada pero nos estamos adaptando lo mejor que podemos, llegará un momento en el que el combustible se acabé.
Hace poco encontramos unas placas solares, todavía no sé cómo fuimos capaces de instalarlas, hemos conseguido que el frigorífico funcione y un par de luces. Lo del frigorífico era lo más importante, hemos matado un cerdo y necesitamos congelar la carne. Para dos personas sin una manera de mantenerlo habría sido casi todo para tirar.
Sentí una pena terrible al quitarle la vida, pero formamos parte de la cadena alimenticia y necesitamos proteínas. También hemos puesto un pequeño huerto que dentro de poco empezará a dar sus frutos.
Hemos tenido una suerte tremenda, creo que es uno de los pocos lugares de la Tierra que todavia es fértil y el agua potable.
Hoy se ha desatado una gran tormenta, los rayos iluminan la casa y los truenos casi la hacen temblar. Estoy sentada en la cama, hace un rato que cenamos y todavía es pronto para dormir pero tampoco tengo nada más que hacer.
Suenan tres golpes en la puerta.
- Pasa Ducan. Quien más iba a ser, si solo estamos el y yo.
- No puedes dormir Meg?
- No, es pronto y estoy aburrida pero aunque la lluvia es relajante los truenos no me dejarían dormir. Y tú?
- Yo, yo podría dormir, solo es que te echaba de menos.
- Jajaja, hace menos de una hora que hemos estado juntos.
- Eres única para romper el momento, te lo habían dicho alguna vez?
- Anda ven a la cama conmigo, vamos a ver el cielo iluminarse. Digo y palmeo la cama para que se tumbe a mi lado.
Ducan se tumba a mi lado, levanta mi cabeza y cruza un brazo por detrás de mi cuello, acercándome más a su cuerpo.
Puedo notar su respiración sobre mi cabeza, mi pulso se acelera y las mariposas comienzan a revolotear en mi estómago, me siento estúpida es como si viviera mi primer amor, pero de eso ya han pasado muchos años. Además me rompieron el corazón...
Me asusto con un trueno que no esperaba, me abrazo fuerte a Ducan, esté en vez de consolarme comienza a reír. Me separó de el enfadada, deja de reírse y de un solo movimiento me tumba sobre la cama y el sobre mi.
Está tan pegado a mi cuerpo, que puedo notar el bulto de su pantalón sobre mi pelvis, pone sus manos sobre mis pechos.
- Ducan pará, estoy enfadada este no es el momento. Digo en voz alta.
- Dime qué no te gustan mis caricias, que no te gusta sentir mi cuerpo sobre el tuyo? Solo dilo y me apartare.
Cómo le voy a decir algo que no es verdad, claro que me gusta, me vuelve loca, todo lo que despierta en mi... Pero no puedo, es como si estuviera haciendo algo mal.
- Esto no está bien, esto no es correcto. Digo sin mirarle.
- Déjate llevar Meg, ya lo hemos hablado yo no estoy jugando yo te amo.
Lo miró a los ojos y por primera vez en toda mi vida, me dejo llevar, no pienso, solo hago lo que deseo. Paso mis brazos sobre su cuello y acerco mis labios a los suyos, fundiendonos en un profundo beso.
Duncan retira su camiseta, dejando a la vista un torso tonificado, acarició cada surco de sus abdominales, agarra mi camiseta y me ayuda a quitármela para inmediatamente después desabrochar mi sostén, dejando mi piel espuesta para él.
Agarra mis pechos con sus manos, los masajea, pellizca mis pezones haciéndolos endurecer, acerca su boca a uno de ellos, lo lame, lo subciona, eso no hace nada más que aumentar la presión en la parte baja de mi cuerpo.
Retira mis pantalones y también mis bragas, se deleita con la vista. Mientras me mira retira su ropa, quedando también totalmente desnudo. Miró de reojo y veo su virilidad, es demasiado grande. Es imposible que pueda entrar dentro de mi sin partirme.
El me mira y sonríe, acaricia con sus dedos mi intimidad, consiguiendo que mi humedad sea aún mayor. Introduce un dedo, después dos y comienza a bombearlos dentro de mi.
Consiguendo llevarme a la cima de placer.
Retira sus dedos y posiciona si miembro sobre mi entrada. Un momento no tenemos protección.
- Ducan, no tenemos protección? El me mira confundido y enfadado.
- Joder, Joder... Porque no lo había pensado.
- Bueno quizás no pase nada, mi doctora siempre dijo que sería muy difícil para mí tener algún día un hijo.
- Estás segura, de qué quieres seguir? Dice en tono serio.
- No, segura no pero me muero porque me hagas el amor ya!
El comienza a reír y de una estocada me llena.
- Sus deseos son órdenes, princesa.
Sus movimientos, son lentos y precisos, pero yo quiero mas, agarro su trasero acercándolo más a mí pelvis, dándole a entender lo que quiero, sus embestidas aumentan en velocidad, de un momento a otro vuelvo a alcanzar el climax estaba vez diciendo su nombre, para un tiempo después alcanzar el también la cima del placer.
Se separa de mí lentamente, me lleva a hacia él, mi cabeza descansa sobre su pecho. Duncan acerca su boca a mi oído y me susurra.
- Te amo princesa.
Y yo me siento como la princesa del cuento, esa que ha encontrado el amor verdadero y a su príncipe azul. Con ese pensamiento me quedo dormida.