Lo miro y luego miro la comida. No puedo evitar reírme, estalló en unas carcajadas sonoras.
Me cayó cuando el agua impacta con mi cara, no evitarlo y continúo riéndome.
- Ya cállate Emma - grita él. Está con la mirada fruncida.
- Pero enserio que ... - sigo riéndome - me da miedo comer tu comida.
- entonces no comas, ay maldita odiosa - chilla. Me quita el plato y cuando está apunto de tirarlo a la basura tomo su mano.
- si vamos a morir, vamos a morir , vamos a morir juntos - tomo mi plato y me siento frente a él. Miro el agua y tomó un poco con nervios.
- ¿ Cuándo fue la última vez que cocine? - me pregunta.
- Pues creo que hace tres meses - lo pienso - si, hace tres meses porqué nos internaron por intoxicación.
Me lanza una mirada fulminante, enrollar la pasta en el tenedor y yo hago lo mismo. Llevo la pasta hacia mi boca y lo veo masticar, entonces más
Nos miramos a los ojos y seguimos mirándonos, mientras masticamos. Está salado, quiero escupirselo a la cara pero no puedo. Él lo ha notado.
- Bien vamos, escupelo y pidamos comida - dice sin pasar su comida. Ruedo los ojos y escupí encima del plato.
- Enserio te pasaste de sal, sino todo sería diferente - le digo riéndome.
- Bien, bien... Pero por búrlate tu pagarás la comida.
- Oye ando más misia que el Chavo, ya pues Mateo - chillo.
Estamos en el pasillo de mi pasa, tomando nuestras casacas y nuestro zapatos para salir de la casa.
Mateo me abre la puerta del auto y subo, me coloco el cinturón de seguridad y el sube, enciende el auto y luego arranca.
- ¿ Pones tu la canción o la pongo yo?
- Mmmm tu mejor - le respondo. Miro mi teléfono y veo los mensajes de mis amigos. Pero no le hago mucho caso. Mateo odia que mire mi teléfono cuando estoy con él.
Lo guardo en el bolsillo de mi casaca y él busca en si teléfono.
- Siri abre mi playlist - dice él. Ruedo los ojos.
- ¿ Que dirás en un tiempo, Siri llévame al baño?
- Lo siento pero no tengo manos - responde su teléfono.
Nos miramos y estallamos en risas. Vamos escuchando salsa, de las más antiguas " El gran combo" - no sé mucho de salsa pero a él le gusta y a mi también pero solo para escucharlos una sola vez, no todo el tiempo.
Una hora después hemos llegado a nuestro destino, a uno de los restaurantes más importantes de la cuidad.
- Buenos días señor - dice él muchacho de la puerta - pase.
- ¿ Dónde está mi tío?
- Arriba señor con unos muchachos.
- genial, iré arriba.
Él chico de seguridad me mira y le regaló una sonrisa tranquila y él también me la devuelve.
- Vamos amor, nos esperan.
Mi mandibula cae al piso y mis ojos se abren como grandes platos, toma mi mano y tira de mi, para después subir hasta el segundo nivel, dónde solo se atienda a Vips.
Veo el rostro de su tío y él ve el mío. Nos acercamos y lo saludo con toda la naturalidad del mundo.
- ¿ Quién es ella Aliaga? - le pregunta uno de sus amigos, mi mirada viaja hacia esa voz gruesa y lo veo. Es como mi Pietro*, el amor de mi vida pero en una versión sin menos musculatura y con el rostro las pálido.
Mateo me llama pero no he dejado de
- les presento a un de mis ex pacientes, Emma Stein, la novia de mi sobrino - dice él.
Mateo me toma de la mano y reaccionó.
- Buenos gustos tiene tu sobrino - dice aquel hombre. Lo miro a los ojos y sonrió.
- Vamos a nuestra mesa, recuerda que tú pagas - dice él en mi oído.
Nos despedimos muy rápido y nos sentamos en la mesa más alejada de los Vips.
- Me saldrá un ojo de mi cara, Mateo - gruñó.
- Lo sé, pero te burlaste de mi comida.
- Es que enserio cocinas feo, no es mi culpa - le digo haciendo voz de niña y un puchero.
- Bien - rueda los ojos - fue mi culpa, así que no te preocupes yo pago.
- Pagaré mi...
- El hombre de allá - el mozo se nos acerca, señala la mesa del mi ex psicologo - le manda esto.
Lo veo alzar su copa de vino y yo alzó mi vaso con agua.
- Sin duda me das vergüenza.
- espera - le gruñó.
- ¿ Tiene lapicero y una hoja?
- Si en un momento se lo traigo.
- ¿ Que harás? - me pregunta.
- Espera y verás.
El mozo no tarda mucho y sonrió, mientras escribo la nota.
- ¿ Qué le has puesto?
" Gracias por el vino, lo tomaremos y disfrutaremos, me imagino que usted también hará lo mismo con su linda esposa, atentamente la novia de Mateo, Emma Stein "
- Mierda - dice sonriente Mateo - somos novios y eso que tú jamás me has pedido que lo sea.
- Ya lo hemos intentando Mateo, lo nuestro nunca funcionará.
Mateo sonríe y abre el vino.
- se lo llevas, muchas gracias - le digo al mozo.
- ¿ Crees que diga algo?
- Si, me va a responder que no tiene esposa - le digo sonriente.
Mateo niega con la cabeza, pedimos tranquilos y esperamos a que nos sirvan hasta que lo veo pararse y venir a nuestra mesa.
- Le rompo la para si te insinúa.
- No lo hará, ahora sabe que tengo principios.
- Tú eres una monja, tienes todo principios moral, todo por eso lo nuestro no funcionó...
- Lamento si se han sentido ofendidos, yo solo quería regalarles algo para que disfruten de esta bella tarde frente al mar.
- Muchas gracias, pero vi como la mirabas me siento incómodo - dice Mateo rápido.
- Lo lamentó mucho Mateo, yo aún recuerdo a mi esposa - dice él con una pena en su voz, no quedamos en silencio unos segundos para esperar que continúe y lo hace - ella falleció con la menor de mis hijas hace más de siete años.
Me siento algo mal, pero se me pasa muy rápido.
- Héctor ven, ya nos vamos - dice mi ex psicologo.
- disfruten del buen vino, los dejo y perdoné - me dice tomando mi mano y dando un ligero beso sobre él.
Mateo rueda los ojos.
- No eres bonita, no de cómo lo haces - dice él riéndose.
- La mejor arma, así seas fea... Sabes cuál es? Es la sonrisa, no importa si eres feo o el más hermoso de esta tierra, una sonrisa sincera conquista a cualquiera.
***
Sieteletras: hola a todos, soy nueva en esta plataforma y tengo miedo, pero espero que les guste esta historia y me escriban preguntado o comentando cualquier inquietud que tengan. Gracias.
Nuestros se mueven de un lado al otro, se siguen moviendo, agarro mi cintura y me muevo con la música. Mis amigas bailan con sus respectivos acompañantes, mientras yo bailo con Mateo pues ninguno de los chicos me ha gustado.
Me acerco a la barra de la casa se mi amigo. Comienzo a mirar a los chicos y chicas que nos rodean. Bajo la cabeza y suspiro. Esta era mi rutina del viernes, algo de alcohol bailes locos y luego a mi casa a pasar un domingo metía en algún libro de filosofía o de administración, de lo que fuera me gustaba mucho leer.
Siento unas manos pesadas en mi espalda, estoy abrumada por cierto problemas familiares y aunque no son graves ponen mis nervios de punta cada vez que escucho a mi papá hablar.
- ¿ Qué te sirvo?
Alzó la cabeza y lo miro, lo examinó y niego con la cabeza.
- no deseo, por ahora estoy bien - le respondo.
- Esta bien, ten un poco de cuidado - dice acercándose a mi rostro - esta gente no es de fiar - dice él.
- ¿ Estas seguro? - le pregunto. Él asiente con la cabeza - ¿ Cómo sabes?
- Te he visto en los pasillos de la universidad, eres amable, tienes buenas notas, se ve que tiene futuro.
- ¿ Qué estudias? - le pregunto.
- Ya vez, eres demasiado amigable. Enserio nadie duda eso, pero cuídate ellos no son una buena influencia.
Asiente con la cabeza torpemente. Me voy con dirección a Mateo y escucho la conversación.
- ¿ Mat, ella es fea, no tiene cuerpo, ni tetas, culo ni...
- tiene cerebro, es amable, no se acerca a mi por mi dinero y mucho menos intenta persuadir me de hacer cosas mala, es tranquila y la quiero es mi...
- ¿ Qué dirás de esa fea, me sorprende que aún no te la hallas tirado.
Veo como aprieta su mano. Me acerco a ellos y tomó del hombro a la morena, aunque ya ni me acuerdo de su nombre.
- ¿ Tienes algo más para decir? - le pregunto.
- No.
- Entonces déjame sola con Mateo.
- Es Mat.
- Yo lo como me gusta llamarlo.
Se aleja y me siento a su costado.
- la vida es una mierda.
Sus sonrisa se presenta.
- ¿ Por qué no conoces más personas?
- Por que nadie es digno...
- Sabía que captarías la idea. Pero enserio por qué no sales con más chicos...
- ¿ Ya quieres alejarme de tu vida?
- No, pero a veces me pregunto por qué te empeñas en esperar, por qué no arriesgar.
- Mateo ha salido con demasiadas personas...
- siempre como amigos, jamás te has tirado a nadie o besado a nadie, ya cumplirás veinte años y sigue llorando el recuerdo de un idiota.
- sabes que no lo lloro, pero no sé, no hay un chico ideal.
- Es que no te das ese lujo. Además eres fea tienes razón, que podrías tú atraer a alguien.
Siento como mi autoestima cae al piso en cuestión de segundos, nunca me había fijado en mi cuerpo desde que terminé mi última relación amorosa y de eso tengo años.
- Mateo.
- Ven te cuento un secreto.
Me acerco a él, siento su respiración muy cerca de la mía y veo que sus ojos se han desviado a mis labios.
- Emma, esta edad es para alocarse, divertirse, cometer errores, pero no de los grandes - dice él señalando su estómago. Estoy ebria y solo le sonrió como torpe - Pero lo mejor de tener nuestra edad es que podemos conocer a cualquier persona, equivocarnos mil veces y hacer nuestro corazón más duro.
Sus ojos se iluminan y se dilatan, es como si estuviera en el éxtasis del momento y lo estaba con algo de ayuda pero lo estaba. Tomo su mano y le sonrió.
- ¿ Qué sugieres?
- ¡Te reto! - grita. Todos nos quedan mirando y luego vuelven a lo suyo.
- ¿ Qué reto? Yo soy Emma Stein y no le tengo miedo a nadie ni a nada - gritó. Mis amigos alzan sus vasos. Alzo el mío.
- Descargarte esa App.
Su sonrisa era encantadora con una pizca de maldad en sus ojos.
- Bien... - sonriente triunfante y saca su teléfono, me acerca a él y sonríe.
- esta es nuestra foto, juntos.
Le doy un beso en la mejilla y toma tres fotos.
- Salimos horrible.
- pero salimos juntos - dice él.
- que romántico.
Mito su teléfono y veo que ha echo Match con alguien.
- ¿ Qué es eso?
- Es la app tonta - dice él. Me da un pequeño golpe.
- Bien dame tu teléfono.
- ¿ Qué me darás y cuál era el reto?
Se nota que estamos demasiado ebrio.
- te llevaré a comer a cualquier lugar que desees, si en una hora recibes más de cien like y un chico te habla.
Nos levantamos del asiento y nos dirigimos a la sala de arriba para estar más cómodos y hablar.
- Esta bien, te digo que perderé... Pero que te doy yo a ti.
- ¿ Qué te parece si aceptas salir conmigo nuevamente?
- mmmm, está bien.
Ingreso al playstore y descargo Tinder. Mis manos me tiemblan es como si estuviera haciendo algo malo, hago todo los pasos de la app y no espero ni un minutos y comienza a sonar mi teléfono.
- vamos dos - dice él riéndose y viendo su reloj - y eso que vamos como cinco minutos, que vergüenza.
- Imbécil - le chillo.
- ya ya ya. Veamos pues.
Guardo mi teléfono y comenzamos ha hablar de temas sobre economía, sé que les sonará aburrido pero así somos él y yo, hablamos de cada cosa importante y así como cada estupidez que se nos ocurra. Mateo es sin duda uno de los personajes más importante de mi vida y espero mantener su amistad por las tiempo.
- ya va cumplir la hora - dice emocionado saco mi teléfono.
Dos minutos para cumplir la hora, un minuto.
Mensaje!!!!!!
" hola, cómo estás?"
Al día siguiente Mateo está con la resaca lo típico en él, me responde como a las tres de la tarde la llamada.
- Emma ven a mi casa.
- Vivo al otro lado del mundo hombre, no tengo auto.
- Te pago el taxi, solo ven a verme.
- bien, pero iré en la tarde. Sabes tengo demasiada tarea y tengo que salir con mi mamá.
- genial, dile a mi suegris que estaré en una hora en tu casa.
- ¿ Mateo y tus padres?
- Pues mi mamá debe estar en Tailandia por negocios y mi papá en Inglaterra, no lo sé.
A veces me daba mucha pena que sus padres no estén con él, pero de cierta forma mi mamá ya le había agarrado mucho cariño a Mateo, éramos buenos amigos y el me ayudó mucho a superar la separación de mis padres. Sin duda alguna él siempre tendré una parte de mi corazón.
- Bien le diré.
Me baño rápido, hago todo los quisiere de mi casa y espero a mi mamá para que me salgamos con Mateo. Pero unos quince minutos antes me manda un mensaje.
* No podré llegar temprano hoy, así que quédate o si deseas has la compras*
Mi mamá era la persona más ocupada del mundo, después de separarse de mi papá tuvo que aceptar doble turno en el hospital que trabaja, es neuróloga y cumple con su labor con mucha pasión a pesar de descuidarme, pero me siento bien cuando me entero que salvo una vida.
Tecleo un " Ok"
Ahora escribirle a Mateo.
" Mateo vamos a tener que posponer nuestra salida, mi mamá está en el hospital"
" ¿ Otra vez te quedaras sola en casa?"
" si"
" Entonces te pago la apuesta"
Cierto Mateo me debe una apuesta.
" si normal " - le respondo rápido y dejo mi celular en el sofá.
Mateo llega rápido y salimos, así siempre nos la pasamos, llamándonos pues estamos solos, mis amigos de secundaria ya tienen sus vidas, la Universidad y no hablo mucho con ellos, apenas y los veo una vez al mes. Mateo por otro lado es mi único amigo que siempre me llama para salir.
- ¿ Qué pasa? - me pregunta cuando estamos frente al restaurante.
- ¿ Mateo tengo una rara corazonada?
- Sobre qué...
- Sobre todo.
- Estas loca - ingresamos al restaurante y pedimos la especialidad la casa. Mi teléfono suena y veo.
Daniel te acaba de escribir.
- mira tengo otro mensaje - dile digo.
- ¿ De quien?
Le muestro mi teléfono y sonríe.
- Daniel es el tipo que estaba atendiendo un evento de mi tío, no te acuerdas de él - me pregunta.
Miro a todos lados esperando ver a alguien.
- ¿ Qué haces?
- Buscándolo....
- Así no funciona Emma - dice sonriente.
- ¿ Entonces?
- la app busca gente cerca, pero Dhaniel en su vida va a pisar este lugar, así que debe estar lejos solo que hicieron Match.
- ¿ Match?
- Si es cuando tú le das corazón o like, como sea a un tipo y el también te lo ha dado o tú tú se lo diste antes y el te lo dio a ti ahora.
Me perdí, pero miro mi comida y se me hace agua la boca.
- Me lo voy a desinstalar.
- No - dice riéndose.
- ¿ Por qué no? - le pregunto.
- te hable de sociabilizar con las personas, ya este es el momento de hablar con más gente.
- No estoy de humor, enserio Mateo me parece mala idea.
- Bien déjalo pero se conciente de que tú misma te quitas la oportunidad de conocer a alguien más.
- si me presentas más amigo - lo miro con picardía.
- ¿ Y si al fin me aceptas como tu novio? - me pregunta con esa sonrisa típica de él, sus ojos verdes me mira con cierta picardía y deseo. Niego con la cabeza y ruedo los ojos.
- eres un tonto, lo nuestro no funcionó.
- es que tú solo me veías como el tipo que te sacaría a ese idiota de la cabeza.
- lo sé, por eso nos alejamos, lo recuerdas? Tú fuiste quién me pidió que me alejará amorosamente de ti y yo acepté.
- Solo esperaba que corrieras atrás de mi y me dijeras que no me fuera.
- Nunca obligaré a nadie a que me ame o se quede a mi lado, quién quiere estar lo estará quién no quiere estar se irá.
- creo que tienes razón, me gusta como piensas.
- Mateo, siempre vamos a ser amigos.
- Lo sé y eso me gusta mucho. Tienes mi corazón - dice él.
- y tu tienes el mío.
Tomó su mano y cuando terminamos de comer decimos pedir un vaso de limón tibio para bajar la grasa de la carne. Miro la ventana del último piso del restaurante y miro la playa.
Nos sentamos mirando la playa.
- A veces siento que estoy demasiado solo.
- ¿ Por qué te sientes así?
- No lo sé, siempre me he preguntado que sería vivir con mis padres...
- Teo - tomó su mano y no lo miro, se cuándo tiene estos bajones de autoestima. Sé que algo debió pasarle y debajo de ese hombre que usa Tinder y gasta dinero como si su vida dependiera de ellos hay alguien que sufre y mucho, pues a veces tratamos de saciar nuestra soledad con algo que en el fondo nos vuelve más vacíos.
- ¿ Siempre serás mi amiga? - me pregunta con la voz baja y con la mirada perdida entre el inmenso mar de color verdes o celeste, la verdad no diferenció el color pues el mar está contaminado.
- Siempre seremos amigo, ya sea en esta vida en muchas otras, nos vamos a volver a encontrar ....
- Ay que cursi te pones my love - dice él. Lo golpeó en el hombro.
- Vamos quiero ir a mirar el mar de cerca.
Salimos del restaurante y comenzamos nuestro camino a la playa.
- ¿ Y les vas a responder?
- No lo creo. Ya gane mi apuesta ahora elimino la app.
- No tienes remodko.
- ¿ Mateo enserio quieres que consiga novio?
- si no lo haces me voy a empeñar en conquistarte y ya sabemos cómo terminará esto.