SHIELD ha caído y trata de resurgir en las sombras nuevamente, los vengadores se han separado, el dolor y la traición pesan en los corazones más de los que se cree, pero aun así tratan de seguir adelante.
Tony ahora tiene que soportar a su nuevo Jefe, el General Ross, que aún no entiende que ser un vengador es una vocación no una obligación, por lo que Tony hace todo por dejar de lado las exigencias de Ross e ignorarlo, al fin de cuentas él es Tony Stark.
Y a pesar de todo lo que le dijera Tchala, y de que finalmente comprendía los motivos del Capitán para callar, su dolor lo ciega ante el hecho de que juntos son más fuertes y de que en un futuro será necesario pelear juntos, solo una persona los podría hacer que se reúnan una vez más, pero ella estaba herida, él la lastimo y desde ese día a tratado de encontrarla, sin resultados.
Steve también la busca sin resultado alguno, ella se ha esfumado, él sabe que ella estaba herida, y no sabe cómo salió del bunker, lo que sí sabe es que ella espera a su hija y que lo necesita, tanto como él la necesita a su lado.
Ahmanet, es consciente de lo que pasa, y hace todo lo posible por cambiar las cosas, pues sus visiones y las cripticas conversaciones con su bisabuelo Ptha le han dicho mucho, pero debe cuidarse de moverse rápido, si no quiere provocar una paradoja.
La intervención de Anubis hizo un cambio relevante en el equilibrio del universo, pero dicho cambio solo reafirma que el destino ha sido burlado por tercera vez; por lo que su destino no puede ser previsto, pues el más ligero cambio, lo altera todo.
La muerte de un antiguo, libera al caos por lo que Ahmanet debe moverse, pero aun cuando se mueva entre dimensiones miles mueren a manos de Hela, a quien solo detendrá el cumplimiento de una profecía, el Ragnarog,
La reaparición de un amigo perdido y el escape de un coliseo de gladiadores, el rescate de inocentes llevan a Thor a aceptar que él es el nuevo Rey de Asgard, y su hermano adoptivo Loki lo acepta pues ha comprendido que su lugar es apoyar a su hermano no reinar.
(DICIEMBRE 07, 2016, Seattle, Washington)
(Steve Rogers/Capitán América)
Hace ya tres meses que no se de ella, no sé cómo estará, si sobrevivio a las heridas provocadas por Tony, no quiero pensar mal, deseo que ella este bien, pero si algo le paso a Ahmanet o a la pequeña Thýa no sé si podría perdonar a Tony, he tratado de odiarlo o guardarle rencor por lo sucedido, entiendo que él quisiera vengar la muerte de sus padres, ciego por su dolor al descubrir todo, pero yo no podía permitir que matara a Bucky el solo fue una víctima más de HYDRA. Pero ataco a Ahmanet, ella es una niña y además está embarazada de mi hija y si algo les ha pasado no sé qué haría, ella me ha devuelto la fe en el amor.
A pesar de estarla buscando por todo el país, tratando de saber algo de ella, no la he encontrado, y eso es extraño, ella siempre deja un rastro, pero esta vez no hay nada.
Ya tengo varios días en Seattle, he estado ayudando a capturar a unos ladrones de bancos que han dejado varios heridos, obviamente he tenido que mantenerme oculto, pero me he dado cuenta de que a pesar de que el General Ross no deja de decir que soy un criminal de guerra, enemigo de los Estados Unidos, las autoridades no me arrestan cuando ven que lo que hago es ayudarles contra los verdaderos criminales.
Conduzco rumbo al lugar en el que por el momento me escondo cuando mi celular suena, veo el identificador de llamadas y veo su nombre por lo que me orillo y contesto rápidamente
-Ahmanet eres tú? – le pregunto ansioso
-Steve, si soy yo, en donde estás?- la escucho preguntar, se le escucha bien serena
-Ahmanet, estas bien? Como esta nuestra hija?, amor en dónde estás?
-Steve estoy muy bien, aunque me veo gorda y pesada, en donde estás?
-he estado buscándote por todo el país, ahora mismo estoy en Seattle.- le respondo
-bueno estas relativamente cerca, cuanto tardaras en llegar a Billings, Montana? – me pregunta
-a Billings, Montana, son las cuatro de la tarde, si salgo ahora mismo estaré en ahí para las diez o un poco después, en donde estas, hace un mes fui a tu cabaña pero no hay nada, solo encontré a unos amigos tuyos.
-si vas a Billings, te encontrare ahí, en el hotel "Ángel Mountain" habrá una habitación a tu nombre, para que descanses, no te preocupes el dueño es amigo mío y no dirá nada.
-estarás ahí?
-Steve, te veré ahí, recuerda que te amo.
-y yo te amo a ti princesa, nunca lo olvides, me has perdonado ya.
-Steve te perdone hace mucho tiempo, pero había cosas de las que ocuparse y tu debías aprender a confiar en mí,
-lo se amor, te veré esta noche en el hotel.-
-cuídate, por favor tu hija y yo te extrañamos.- me dijo y corto la llamada, llegue a mi refugio y rápidamente recogí mis cosas, para salir y tomar la carretera rumbo a Billings, Montana.
La carretera que atraviesa el estado de Washington es bella, con grandes bosques a ambos lados, voy a más de ciento cincuenta kilómetros por hora, en la motocicleta que Tony había hecho para mí, como vengador, Nat la rescato para mí, es veloz y equilibrada. A esta velocidad estaré en Billings pasadas las nueve de la noche.
Al cruzar las montañas, debo bajar la velocidad ya que el frio no es bueno y hay hielo en la carretera, creo que pronto comenzara a nevar y eso podría retrasarme.
A pesar del frio y de que ha comenzado a nevar, llegue pasadas las once de la noche a Billings, ahora solo debo buscar el Hotel, cuando por fin lo encuentro, es casi media noche; bajo de la Moto y voy a la recepción.
-buenas noches, perdón tengo una reserva a nombre de Ahmanet.- le digo al hombre frente al mostrador, tendrá unos sesenta años, este abre los ojos me mira y me dice.
- usted es Steve Rogers, el amigo de Ahmanet?-
-si soy yo, ella está aquí?
-no, ella llamo diciendo que usted llegaría, que le diera una habitación, es suya esa motocicleta?
-si es mía?
-bien vaya por detrás hay una cochera en donde la nieve no la dañara, un amigo de Ahmanet es siempre bien recibido, aun cuando en televisión, ese tonto que se dice general diga que es un criminal de guerra, vaya soldadito de oficina, Vietnam si fue una guerra, no esa estupidez de Sokovia. Qué bueno que al menos acabaron con esas máquinas terroristas. Venga Capitán, le esperare del otro lado.- al escuchar al anciano solo puedo sonreír, pues tiene razón, Ross no creo que participara en ninguna guerra real y estar en un laboratorio experimentando con seres humanos no es ir a la guerra, es un crimen; así que salgo del hotel y subo a la moto, la enciendo y doy la vuelta al hotel, cuando me acerco veo una galera y el anciano está ahí, esperándome, cuando ve que me acerco abre la puerta de la galera y veo que es una cochera, seguro es la de su automóvil.
-aquí su moto estará segura Capitán, por cierto mi nombre es Thomas y soy el dueño del hotel.- me dice extendiéndome su mano, yo la tomo y recibo un fuerte apretón, a pesar de su edad.
-yo soy Steve Rogers.
-venga Capitán, traiga sus cosas, su habitación esta lista y es tranquila, Ahmanet dijo que ella lo vería aquí por la mañana, me pidió que le dijera que descansara.
-gracias Thomas, es usted muy amable.
-va no es nada, Ahmanet es una niña a la que aprecio, ella es especial y si necesita ayuda aquí tiene varios amigos que podemos ayudar. Sígame por favor.- sigo al hombre al interior del hotel y luego de llegar a la recepción nuevamente, lo veo tomar una llave y comenzar a subir las escaleras, cuando llegamos al tercer piso lo veo ir a la derecha, para detenerse frente a una puerta, la abre con la llave y la quita para dármela.
-descanse Capitán, el desayuno se sirve a partir de las siete de la mañana hasta las once. Buenas noches, tengo que ver que Rick allá regresado para irme a la cama.- me dice y dando media vuelta se retira rumbo a la recepción, por lo que le pregunto.
-Quien es Rick?
-es mi empleado, él se encarga de la recepción de noche, yo solo estaba esperándolo capitán, cuando Ahmanet me llamo y me dijo su nombre lo reconocí de las noticias; no se preocupe, aquí está seguro y nadie lo molestara.- me dijo siguiendo su camino rumbo a la recepción.
Entro nuevamente en la habitación y dejo mi bolsa de viaje sobre la cama, saco un pantalón ligero y una camiseta, ropa interior limpia y voy a darme una ducha, estoy cansado y creo que es el primero lugar seguro y cómodo en el que he estado en semanas.
Tan pronto como salgo de la ducha me meto en la cama y caigo dormido, solo para soñar nuevamente con ella, con esas noches en las que dormíamos abrazados, sueño recordando el sabor dulce de sus labios, la suavidad de su tacto y el aroma exótico de su piel.
Me despierto y veo que son las cinco de la mañana, pero noto algo más, ese aroma, su aroma, intento moverme pero no puedo algo me lo impide, abro y cierro los ojos tratando de deshacerme de los últimos rastros de sueño y la veo, acostada a mi lado abrazándome como cuando dormía en mis brazos, levanto la cabeza y los veo a todos, las cinco mascotas están aquí.
Vuelvo a acomodarme pero esta vez, la abrazo, y le doy un beso en la frente, al abrazarla siento su vientre hinchado, tiene más de seis meses de embarazo si no calculo mal y se ve hermosa, mi novia, mi mujer y espero mi futura esposa y en su vientre esta mi hija. Pongo mi mano sobre su vientre para sentirla, mas no sé si sea posible con casi siete meses, se le ve cansada, me pregunto si estará durmiendo lo suficiente; la veo dormir durante un rato, hasta que la siento despertar, por lo que le doy un beso
Ella abre los ojos y me sonríe.
-hola Capitán, como estas?
-yo bien, aunque algo preocupado por ti, desde Siberia que no sabía de ti.
-no te preocupes, estoy bien aunque tarde un poco en recuperarme, las dos estamos muy bien.
-te extrañe, extrañe despertar contigo así todo este tiempo.- le digo y le doy un beso en los labios, beso que ella respondió. Cuando nos separamos la escucho decir
-yo también te extrañe amor, pero necesitabas tiempo.
-por favor perdóname, fui un tonto al no comprenderte y escucharte.
-olvídalo Steve, te amo y vamos a ser padres y ahora que los vengadores se separaron, tengo que ayudarlos, para que Ross no los encuentre.
-No es tu obligación.
-Lo sé Steve, pero lo necesitan, al igual que muchos héroes que están surgiendo, además debo cumplir con mi deber.
-tu deber?
-si proteger la vida en el universo creada por mi abuelo.
-vaya eso es una tarea muy grande, crees que podrás?
-si amor, no te preocupes, tengo el poder necesario para hacerlo, para eso fui creada. Ahora descansemos un poco para después bajar a desayunar e irnos a casa.
-irnos a casa?, has comprado otra casa aquí? creí que era peligroso para ti!!!
-mi casa siempre ha estado ahí Steve, solo que nadie la ve.- me dice acurrucándose como siempre lo hacía, por lo que la abrace y le acaricie la espalda, no salimos de la habitación hasta pasadas las ocho de la mañana, algo tarde para mí, pero no tengo a nada que levantarme temprano. Y ella necesita descansar.
Después de desayunar, voy a la habitación por mi bolsa de viaje y salgo por atrás para ir a la cochera por mi moto, ella me ve y sonríe.
-anda sube.- le digo y ella ve a su alrededor y veo a todos sus guardianes por lo que le pregunto.
-Cómo iras?
-fácil, sígueme.- me dice entrando al hotel por lo que doy la vuelta y veo el mustang negro al frente, ella abre la puerta y todos suben, incluyendo las dos mininas a las que no había notado desde que desperté.
La veo subir al auto y arrancarlo, y veo como baja la ventanilla y sonriendo me dice,
-alcánzame capitán!!!- la escucho acelerar y salir a gran velocidad del estacionamiento del hotel, este se encuentra casi en el centro de Billings por lo que me extraña que corra y más habiendo nevado durante la noche, eso puede ser peligroso.
Arranco y la sigo, acelerando al máximo el motor de mi motocicleta, la veo salir de la ciudad y tomar rumbo al campo, sé a dónde se dirige, a donde estaba su cabaña, la sigo más de cerca y treinta minutos después entramos por el camino que lleva a su antigua cabaña. Conduzco con cuidado pero no la pierdo de vista, la veo llegar al lugar en donde están los restos de su cabaña por lo que frena poco a poco el mustang, pero la veo dar un giro y seguir adelante despacio, yo la sigo y a unos cien metros bajo el dosel de los grandes árboles, la veo, una casa bastante grande, veo también una camioneta parada ahí. La veo parar el mustang dentro de lo que parece ser una cochera, por lo que espero.
Ella baja del auto y me hace señas de que me acerque, por lo que lo hago.
-mete la moto Capitán, aquí estará protegida del mal tiempo.- me dice por lo que le hago caso. Ella manipula algo y veo cerrarse la cochera, al parecer la puerta es eléctrica.
-vamos Steve, ven y trae tus cosas, hace frio.- me dice por lo que bajo de la moto y tomando mi bolsa de viaje, la sigo por donde ella entro a la casa.
Al hacerlo observo todo a mi alrededor, es una casa muy completa y veo que tiene electricidad, también noto que en la casa hay otras personas, veo a un niño y una niña que corren a abrazar a Ahmanet.
-Ahmanet por fin llegaste, hace mucho que no te veíamos.- dijo la niña.
-ya estoy aquí Luna y Tomas dónde está?
-aquí estoy, porque estas tan gorda?- escucho preguntar al niño, a lo que Ahmanet se le queda viendo, yo la observo y veo algo de tristeza en sus ojos y recuerdo lo que dijo ayer, que estaba gorda y pesada por lo que me acerco y la abrazo para decir
-ella no está gorda, Ahmanet será madre en unos meses.- le digo al pequeño
-eso es una sorpresa para todos.- escucho decir a un hombre fuerte al que sigue un hombre mayor.
-hola Bobby, hola Cuervo Rojo, como están, miren él es mi novio Steve Rogers.- la escucho decir
-hola Señor Rogers, es bueno volver a verlo, no sabía que estabas en estado Pequeña Nube, siéntate en tu estado debes descansar.- le dijo el hombre mayor
-gracias Cuervo Rojo, pero estoy bien, soy más fuerte de lo que crees.
-Tu eres el padre del bebe?- me pregunto el hombre fornido.
-Sí, yo soy el padre y espero que podamos casarnos pronto, pero ella es la que decide.
-Tranquilo Bobby, todo está bien, gracias por venir y traer todo lo que necesitaremos para los próximos días.
-ya sabes Pequeña Nube que solo debes llamar y te traeremos lo que necesites, te trajimos venado asado, lo cazamos ayer por la mañana y papá lo asó toda la noche, espero que te guste, también trajimos un poco de Jabalí asado, ese lo prepare yo.
-gracias Bobby, sabes que me encanta la carne asada de venado y más cuando la hace tu padre y que me encanta tu jabalí asado.
-bueno nosotros debemos retirarnos, esta tarde volverá a nevar y no quiero que nos agarre la nieve en la carretera, te dejamos suficiente leña para las chimeneas, hay combustible para los generadores y las baterías del refugio están al cien por ciento. No creo que tengan problemas y tienes las neveras llenas así como la despensa y el refrigerador.- dice el hombre llamado Bobby
-gracias Bobby, no te preocupes, todo estará bien.
-usted jovencito, cuide de la pequeña, ella es su novia y será la madre de su hija, pero aun así es una niña a la que hay que cuidar, si le hace daño se las verá conmigo.- me dijo el hombre mayor
-No se preocupe señor, yo la cuidare y la amo, y como dije espero que podamos casarnos pronto.
-bien, pequeña cuídate. Nosotros nos vamos.- dijo el hombre dando media vuelta y saliendo de la casa por lo que parece ser la puerta principal, seguido de su hijo y sus nietos por lo que escuche.
-te quieren mucho y desconfían de mí!!!- le digo a Ahmanet.
-no te preocupes, ellos saben que no soy como cualquier otra chica, ellos saben de mis poderes o al menos de unos.
-a vaya entiendo por qué el recelo.
-ven vamos a recostarnos un poco en la sala, hace frio y no podemos hacer mucho, más que ver televisión.- la sigo y veo que en el salón hay una chimenea encendida, y ella toma el control de la televisión y pone una película de acción que tanto le gusta, yo me siento a su lado y ella se acomoda, al poco rato está dormida, por lo que la cargo y la llevo a la recamara, todos las mascotas me siguen y rodean la cama cuando la recuesto, yo me quito la chaqueta y me recuesto a su lado, abrazándola, ansiaba tenerla entre mis brazos, en verdad extrañaba tenerla así. Sin darme cuenta me quede dormido.
(Diciembre 07, 2016, Billings, Montana)
(Steve Rogers/Capitán América)
Cuando despierto ella sigue dormida y al ver por el gran ventanal veo que está muy oscuro pero solo son las tres de la tarde, busco con la mirada a ver qué fue lo que me despertó y lo veo a través del vidrio de la ventana, afuera de la cabaña, se ha desatado una fuerte ventisca, obvio ya que estamos en diciembre y es invierno, que bueno que no necesitamos salir de la cabaña.
Me vuelvo para ver a Ahmanet y ella sigue dormida, la acaricio y le doy un beso, cielos, ella podrá decir que esta gorda y pesada, pero para mí es la mujer más hermosa y sexy que hay. La amo.
La rodeo con mis brazos, poniéndome de lado para estar casi frente a ella y comienzo a besarla, hace tanto tiempo que no la tenía así, suave, frágil y adorable, recuerdo cada momento que pase a su lado y me doy cuenta de que ella siempre fue la misma, salvo su apariencia, siempre fue una niña tierna, cariñosa con todos los que la rodeábamos y fuerte con todo el mundo, nunca dejo ver su debilidad, solo yo sé cuál es; y no es el rechazo, como todos creen, es la soledad; ella odia estar sola, me di cuenta durante aquellas pesadillas cuando recién llego a los cuarteles.
Ya había decidido que la protegería, aquella noche que la fui a dejar a su departamento solo para tener que regresar a la torre, pues la curiosidad de Tony descubrió quien se suponía que era ella, una testigo protegida de WITSEC, pero mi decisión se reforzó más cuando descubrimos que su departamento había sido atacado. Tras las primeras noches en los cuarteles me di cuenta que ella era diferente, aquella primera noche la escuche gritar al tener pesadillas, y fui a su habitación solo para ver cómo se debatía en sueños contra sus demonios, no sé qué fue lo que me paso aquella noche, pero me senté a su lado y solo le susurre despacio.
+Flashback
-tranquila Ahmanet, todo está bien, duerme tranquila.- le dije mientras tomaba su mano, una mano pequeña, la mano de una joven mujer, suave y delicada, en respuesta a mis palabras ella solo la apretó diciendo algo en otro idioma.
-hal'ant wallu mlak? 'ashkarak ealaa himayatk watahdiati, likanak taerif jydaan 'ana shayatin tazaeajani, 'alays matt bsbby, 'ana qatal wayajib án úeani eiqabi. Mahma kan. (Eres un Ángel guardián? Gracias por protegerme y consolarme, pero sabes bien que mis demonios me persiguen, Alice murió por mi culpa, soy una asesina y debo sufrir mi castigo. Cualquiera que este sea.)
No supe que fue lo que me dijo esa noche pero recordé la mayor parte de sus palabras y fui con uno de los traductores de SHIELD y fue el quien me dijo que era árabe, y lo tradujo para mí.
-"hal'ant wallu mlak? Shkraan lak ealaa himayatak watahdiati, lakanak taerif jydaan 'ana shayatin tdayiqni, 'alaysmatt bsbby, wayajib 'an 'ueani min eiqablin, ayaan kan" significa (Eres un Ángel guardián? Gracias por protegerme y consolarme, pero sabes bien que mis demonios me persiguen, Alice murió por mi culpa, y debo sufrir mi castigo. Cualquiera que este sea.) Capitán.- me dijo, lo que me pareció muy raro pero ella me llamo su Ángel guardián y en eso quise convertirme, vigilaba su sueño cada noche y cuando le escuchaba gritar por culpa de sus pesadillas, acudía a consolarla.
Hasta que una noche era tal su pesadilla, que tuve que sujetarla para controlarla y aun así me costó mucho esfuerzo, ella era muy fuerte y fue cuando la sujetaba y trataba de controlarla que ella abrió los ojos mientras le decía.
-tranquila Ahmanet, está bien aquí no hay nadie que te haga daño, yo no lo permitiré.
-gracias Capitán, eres muy amable, pero si vas a cuidarme toda la noche será mejor que te pongas cómodo, hoy no ha sido un buen día y no creo que pueda volver a conciliar el sueño.
-tu solo cierra los ojos y veras como si te duermes, anda compláceme e intenta dormir otra vez, yo estaré aquí por si vuelve tu pesadilla.
-si vas a cuidarme toda la noche, me harías un favor?
-claro que necesitas?
-podrías abrazarme, así me sentiré acompañada y protegida.- al escucharla decir eso me di cuenta de que yo no quería estar lejos de ella. Así que asentí en silencio
Ella se hizo a un lado en la cama y yo me recosté a su lado, ella rápidamente se acurruco a mi lado mientras la abrazaba y como le había dicho ella se durmió tranquilamente.
*fin del flashback
Esa fue la primera de muchas noches que dormí junto a ella, ella dormía tranquila mientras yo la abrazaba; también descubrí que mis propias pesadillas se alejaban mientras ella dormía abrazada a mí.
Eso fue hasta que llego aquel funesto día, en que la atacaron mientras salía del hospital Jhon Hopkins, aquel día en que creí haberla perdido. Al recordar cómo me sentí aquella mañana me estruja el corazón, por lo que la abrazo y vuelvo a comenzar a besarla, la extrañe mucho todo este tiempo.
Siento como ella me abraza y responde a mi beso, por lo que la sigo acariciando.
-mmm Steve te amo, lo sabes verdad?
-Si cariño lo se.- respondo sin separarme mucho de sus labios, la he extrañado tanto todos este tiempo, primero la creí muerta, después cometí la estupidez de rechazarla y para colmo ella me hechizo tratando de hacerme olvidarla, solo para que yo no sufriera por mi estupidez.
La amo por eso y por mucho más, ella ha sido la única mujer que ha tocado mi corazón, desde hace mucho tiempo, si sé que estuve congelado mucho tiempo, pero soy un hombre que una vez se enamoró y que lo perdió todo por anteponer su deber a su corazón.
Pero esta vez haría las cosas bien, bueno tan bien como se pueda, ella ya espera a mi hija, me hubiera gustado que cuando ella se embarazara ya estuviéramos casados, pero lo hice todo al revés, mi madre estaría muy decepcionada por eso, pero sé que está feliz de que yo encontrara al amor de mi vida.
Sigo besando a Ahmanet y me muevo poco a poco, casi quedando sobre ella, ella sigue respondiéndome el beso y no deja de acariciarme y en verdad esto me está volviendo loco, la quiero y deseo hacerle el amor a mi mujer.
-Ahmanet, será mejor que paremos o terminaras desnuda y yo dentro de ti y no estás en condiciones amor.
-CAPITÁN, pero que palabras son esas? Nunca creí llegar a escucharle hablar así.- me dice sonriendo
-Señora Rogers, puede ser que pensara que nunca me escucharía decir semejantes palabras, pero es la verdad, si no paramos los besos y las caricias, amor mío. Terminaras desnuda, entre mis brazos y conmigo haciéndote el amor el resto de la tarde y toda la noche, solo para compensar el tiempo perdido.
-MMM, Señora Rogers, había olvidado lo bonito que se escucha.
-pues yo no y como quiero que esta vez se haga realidad, te he comprado esto.
Le digo sacando de la bolsa que llevo sobre el corazón al interior de mi camisa, un anillo, uno diferente a aquel que me devolvió, este lo compre en Irlanda, es un corazón sujeto por un par de manos, coronado, lo llaman Claddagh, es bonito ya que el corazón está formado por un diamante rosa y la corona está formada por pequeños diamantes, sé que no es muy original, pero simboliza la fuerza de mi amor por ella. Tomo su dedo y deslizo el anillo por su dedo, mientras le digo.
-Ahmanet Pequeña Nube Prince Goodnees, me harías el gran honor de convertirte en mi esposa?
-Capitán Steve Grant Rogers, es un enorme placer darle un sí y aceptar su propuesta de matrimonio.- la escucho decir por lo que la vuelvo a besar.
Termino el beso y me levanto de la cama, ella está por hacer lo mismo pero se lo impido, levantándola en brazos para llevarla a la cocina, en donde la coloque en el mesón de la cocina y le digo
-amor es tarde y tu deberías haber comido desde hace un buen rato y si mi hija es como tú, no perdonara el que no le des de comer y más si no hay postre.- le digo, a lo cual ella sonríe acariciando su vientre.
-te ves hermosa.- le digo acercándome y poniendo mis grandes manos sobre las suyas para acariciar su vientre, ella solo dice.
-amor tengo hambre y sé que a Thýa también le gustaría comer algo de fruta picada y carne asada de venado o jabalí.
-bien deja caliento la carne y comemos los tres.
Media hora después estábamos frente a la mesa, comiendo carne asada de venado y de jabalí, Ahmanet estaba sentada en mis piernas y yo la tenía abrazada, dándole de comer y comiendo un poco, después de la carne comimos una ensalada de frutas picadas, supongo que ella debió traerlas del sur, pues no son de temporada, por lo menos aquí.
Debido a la ventisca no podíamos salir, por lo que pasamos la mayor parte del tiempo abrazados y como ninguno de los dos lo quería evitar, terminamos en la cama, amándonos, como una pareja de adolescentes.
Hace casi dos semanas que estamos aquí, la ventisca ceso pero había dejado una gran cantidad de nieve, la cual me vi en la necesidad de quitar para evitar que se endureciera y nos dejara atrapados.
Durante estos días Ahmanet y yo hemos hecho planes, nos casaremos después de su cumpleaños en enero y como no puedo estar lejos de ella por mucho tiempo, pasamos mucho tiempo en la cama, tenemos cuidado dado su estado y lo avanzado de su embarazo.
Cuando entro a la cabaña después de despejar el camino frente a la cochera y a las puertas de la cocina y de la entrada principal, la veo que está tranquila tomando un café. Por lo que me acerco y le doy un beso en la mejilla
-Steve, tengo que salir, algo está sucediendo y debo acudir.
-qué?, no me estarás diciendo que pelearas con alguien, porque no iras sola.
-amor, es mi deber, además no iré sola, mis guardianes irán conmigo.
-Ahmanet, estas embarazada, no iras sola, yo iré contigo.
-bien Capitán, ponte tu traje, que saltaremos al otro lado del universo.
Escucharla decir eso me sorprende, pues no sabía, que era lo que estaba planeando, pero no pensaba echarme atrás, no la dejare ir sola.