Shaleen POV
¿Por qué la secundaria tiene que ser tan aburrida y pesada?
Pero hay algo bueno de todo esto, estoy por graduarme y por fin saldré de mi cárcel; aunque tengo muchos trámites por hacer, trabajos que entregar, exámenes que hacer....sí, esto es un completo asco.
-Tierra llamando a Shaleen- la voz de Avril, mi mejor amiga, me sacó de mis locos pero acertados pensamientos.
-Lo siento, me fui a mi mundo- contesté sonriendo en modo de disculpa.
-¿No? ¿En serio?- dice sarcásticamente.
Torcí los ojos.- Ya, ¿qué decías?
-Que serás una artista, ¿sabes lo que significará ser una amiga de una artista?- chilla emocionada.
-Avril, es sólo un estúpido concurso de secundaria, no es "the voice" o algo parecido. Además déjame volver a decir que estoy en contra de mi voluntad.
-Si ya sé, yo te obligué de la mejor manera- su sonrisa malvada se hace presente provocando calosfríos en mis brazos.
La forma en que me obligo a inscribirme en ese estúpido concurso fue secuestrando a uno de mis pequeños y más preciados amores....un libro. Así es señores, la muy repudiada lo secuestro y amenazó con destruirlo; pensé que no sería capaz de hacerle nada y de primero no le había hecho caso, después me mandó una imagen de una de las páginas de mi libro manchadas con salsa de tomate.
Finalmente resultó ser Photoshop....claro, yo supe eso después de haber puesto mi nombre en la hojita de inscripciones.
-Bueno es mejor que empieces a ensayar desde hoy, el concurso es en dos semanas.
-Lo que diga coronela- hice una seña militar pero Avril me vio muy feo.- Está bien, mi padre ya sabe y él me ayudará ¿contenta?
-Claro, tu padre canta genial. Nos vemos mañana nena- nos despedimos, Avril se subió al carro de su madre y yo me fui caminando a casa, por suerte quedaba a menos de 5 minutos de la escuela, de todas maneras hacía un calor de los mil demonios.
-Ya llegué- grité entrando a casa, pasé por el pasillo que llegaba hasta la sala y cuando llegué a ésta me quedé congelada en mi lugar.
-No tenías que gritar Shaleen- me riñó Kristie, mi hermana. En la sala estaban dos chicos y 2 chicas más, supongo que eran amigos de mi hermana porque todos llevaban puesto el mismo uniforme del instituto.
-Lo siento, es la costumbre.
-Bueno ellos son mis amigos- dice Kristie.- Ella es Bonnie, ella Penny, él es Axel y él es Ed- miré a cada uno de sus amigos, todos me sonrieron, observé más a uno en específico, algo tenía.
-¿Dices el nombre completo de todos y el mío lo dices a medias, cariño?- dice él, ese chico de gafas extrañas, delgado y con una sonrisa un poco linda.- Soy Edison, pero puedes decirme Ed- lo dice viéndome.
-Umm, claro- dije titubeante.
-¡Aleja tus sucias manos de mi hermanita, Edison!- dice Kristie medio en broma y medio en serio.
-¿Y ahora qué hice? Sólo me presenté mujer, no por eso quiera decir que me casaré con tu hermanita- dice él levantando las manos inocentemente. No sé por qué pero su comentario me llegó como un gancho al hígado.
-Bueno...yo tengo que alimentarme- dije rápidamente y corrí a la seguridad de la cocina.
-La han asustado, idiotas- dijo una voz de chica, supongo que una amiga de mi hermana.
-No es cierto, mi hermana así es de rara.
-Te puedo oír, garrapata- grité más enojada de lo que pretendía, escuché sus risas. Me hice un sándwich y tome una botella de agua, con eso debía sobrevivir hasta que ellos se fueran a la escuela.
*****
Al día siguiente cuando regresé de la escuela, otra vez estaban los amigos de mi hermana.
-¿Ellos por qué siguen viniendo?- le pregunté a Kristie en la cocina.
-Tenemos un proyecto que hacer, quizás vengan toda la semana- se encogió de hombros y se fue a la sala con todo el proyectil de comida que llevaba.
El hambre que tenía se borró de inmediato, un peso cayó en mi estómago. No me gustaba la idea de que sus amigos vinieran toda la semana, bueno no tenía nada en contra de sus amigos, sólo de uno...de Edison. Y sólo era porque con sólo verlo me ponía colorada y no entiendo por qué sucede eso.
Le conté a mi amiga lo que había pasado ayer, ella dice que me he enamorado, pff patrañas. No me pude enamorar, apenas lo vi y casi ni crucé palabra con él, sólo unas cuantas miradas cuando mi madre y yo fuimos a llevarlos al instituto. Como mi hambre había disminuido un poco, decidí comer unos pequeños pastelitos que había comprado mamá para mí, eran mis favoritos.
Abrí la alacena pero no pude alcanzar mis pasteles, estaban encima de una caja y cabe mencionar que soy una enana, que digo enana, ¡¡soy un trol!! Me paré con las puntas de mis pies, coloqué una mano en la encimera para empujarme hacia arriba y con el otro brazo lo estiré lo más que pude....aun así no los alcanzaba.
-Creo que necesitas ayuda- dice una voz a mis espaldas, miré hacia arriba y vi un brazo tomando los pastelitos y bajándolos por mí.- Aquí tienes, cariño- dice Ed sonriendo.
-Umm....gracias.
-No hay de qué- nos quedamos viendo por unos minutos, él con una sonrisa en el rostro y yo con casi un tic en el ojo.
-Umm...-aclaré mi garganta.- ¿Buscabas algo en especial?
-Oh sí, a Kristie se le olvidaron las bebidas.
-Vale yo te las doy- dejé mis pastelitos en la encimera y fui directo al refrigerador, que gracias a Dios si está a mi alcance.
-Tu hermana me dijo que estás por graduarte- dijo él.
-Aja, en un mes es la graduación- me concentré en mi tarea de buscar las dichosas bebidas, si lo miraba de nuevo me pondría roja....si no es que ya estaba así.
-¿Y en qué instituto vas a entrar?- dijo apareciendo a un lado mío, demasiado cerca de mí.
-¿No te lo ha dicho ella?- murmuré nerviosa.
-No que yo recuerde.
-En el mismo que ustedes- tomé las sodas y me hice para atrás para poder cerrar la puerta del refrigerador.- Aquí tienes.
-Wow, que bien- dice entusiasta.- Entonces te veré ahí- sonrió completamente mostrándome sus colmillos...como si de un vampiro tratara.
Creo que debo dejar de leer sobre vampiros, comienzo a traumarme.
-Sí...amm supongo que sí.
-Te ves linda sonrojada- dice de repente haciendo que me sonroje más, sentí un revoltijo gigantesco en mi estómago.
-¡¡EDISON MÁS TE VALE QUE NO ESTÉS DE TANGAFÁCIL CON MI HERMANA!!- gritó Kristie desde la sala.
-Tu hermana es una exagerada- dice guiñándome un ojo y saliendo de la cocina con los refrescos.
Bueno, creo que es hora de encerrarme en un manicomio y empezar a crear historias locas.
*****
Hoy no tendríamos que ir a la escuela ni mi hermana ni yo y mi padre tampoco trabajaría; esto significaba que todo el día, o la mayor parte de él, ensayaría con mi papá.
-¿Estás lista?- me pregunta y yo asiento. Él empieza a tocar la guitarra y me dice ejercicios de vocalización antes de que comience a cantar la canción que elegí para el concurso. Poco después iniciamos con la canción.
-¿Qué tal?
-Pues no está nada mal para ser la primera vez, cántala de nuevo y te diré en donde le puedes modificar para que se escuche mejor hija- dice mi papá sonriendo.
Cuando apenas iba a empezar a cantar sonó el timbre de la casa.
-Yo abro- grita Kristie. Mi papá asiente dándome la señal para que inicie de nuevo a cantar, y lo hago. Cierro mis ojos tratando de concentrarme todo lo posible, creo que no es necesario decir que en estos días mi mente ha estado en otro lado, o más bien con alguien.
Al abrir mis ojos veo a 4 pares de ojos viéndome sorprendidos, uno de ellos sonríe como siempre. Ahí están los amigos de mi hermana, incluyendo obviamente a Edison que es el que sonríe. Termino la canción y los 4 aplauden.
-Wow no sabíamos que cantabas Shaleen- dice Bonnie.
-Kristie nunca nos dijo- concordó Penny.- Cantas hermoso, más que tu hermana.
-Oye- dice jugando Kristie simulando estar ofendida.- Mejor dejémoslos ensayar, ella tiene un concurso por ganar- mi hermana me manda un beso y los 5 se van a la habitación de Kristie.
Luego de 2 eternas horas mi papá acabó con el ensayo.
-En un momento regresamos tu mamá y yo, cualquier cosa nos hablan al celular.
-Si pa, vayan con cuidado- dije acostándome en el sillón.
Me quedé sola en la sala y tomé mi celular, tenía que hablar con Avril y decirle el "avance" que tuve con la canción, sino esa chica era capaz de venir a mi casa y hablar con papá.
-"Ya terminé de ensayar"- envié el mensaje, Avril no tardó en contestar.
-"¿Cómo te fue? ¿Lista para ganar un Grammy?"
-"¿Un Grammy? Claro que no, serán 5 Grammys"
-Cantas genial- dijo una voz en algún lado de la sala, el celular cayó directamente en mi cara, ya había identificado esa voz.
-¡¡Maldición!!- murmuré quitando el celular de mi cara y sobándome mi nariz.
-Eso debió doler- dijo Edison, me tendió la mano ayudando a levantarme, cuando lo toqué sentí un toque, realmente lo sentí, no fue imaginario.- Auch, traemos mucha electricidad.
-Tal parece- mi nariz dolía y la verdad no podía hacer otra cosa que sobarla.
-Perdón por eso- dice señalando mi cara.- No te quise espantar.
-No te preocupes, es mi culpa por tener el celular de esa manera- cuando lo miré ahí estaba él otra vez sonriendo, parecía como si su sonrisa estuviera siempre pegada de esa forma, ¿qué acaso no le dolerán sus mejillas?
Lo observé mejor, muy detenidamente, sus gafas eran muy grandes y redondas, sus ojos café obscuro eran pequeños, su nariz era del tamaño justo, su labio inferior era un poco más grande que el superior y su sonrisa era linda; si bien no era una sonrisa del millón de dólares pero en él quedaba muy bien.
-Y... ¿se te ofrece algo?- dije jugando con mi celular en las manos.
-Sólo vengo por comida y bebidas para todos, y de paso quería ver si seguías ensayando.
-Uh ¿para que querías ver si seguía ensayando?- dije con más interés del que pretendía pero no podía controlarme. Era como si a un lado de él mi cordura se fue volando lejos de mí. Sí ya sé, eso era ridículo.
-Cantas muy lindo, ahora soy tu fan número 1- se levantó del sillón y antes de irse puso su mano sobre la mía.- Sólo que no se entere tu hermana o me mata.
Sonrío lentamente, mi corazón errático me pide salir corriendo por toda la casa y que baile y grite y vuelva a bailar. Pero luego recuerdo quien soy y toda esa energía disminuye rápido. Simplemente soy una escuincla de secundaria, bajita, delgada y con lentes...él no se fijaría en mí. Y no porque él sea el mejor monumento de la ciudad, sólo porque él es mayor que yo y puedo apostar todos mis ahorros a que tiene a varias chicas detrás de él.
Porque a pesar de que no es guapo, aunque tampoco es feo digamos que es pasable, tiene algo que te hace querer estar cerca de él, querer conocerlo y de un momento a otro te gustará y suspirarás como idiota enamorada al recordar su nombre o su sonrisa.
Comienzo a creer que él me está afectando más de lo que debería en tan poco tiempo.
*****
-¿Entonces dices que se te cayó el celular en la cara?- dijo Avril apretando sus labios fuertemente.
-Sí- su risa estalló por toda la escuela logrando que varias personas que estaban a nuestro alrededor nos vieran como loca, claro, ella se ríe como hiena fumadora con enfisema pulmonar y yo soy la que recibe todas las miradas feas.- Deja de reírte así, todos nos miran como si nos hubieran salido 3 cabezas.
Avril tomó una respiración profunda para calmarse, luego me miró y su risa volvió a estallar más fuerte que la primera. Ésta vez tomé mi mochila y me levanté para irme, ya sabía que había hecho el ridículo enfrente de Ed, ella no tenía que recordármelo con su risa.
-Shaleen, ya, lo siento- dijo corriendo detrás de mí para alcanzarme. Me tomó del hombro y me detuvo.- Lo siento, sólo que te imaginé y eso me dio mucha risa, siempre se te cae el celular en la cara y es lo más gracioso que puede haber en el mundo.
-Claro, como tú no sientes el dolor del fregazo.
-¿Me perdonas?- dijo haciendo pucheros.
-Está bien- contesté con una sonrisa, nunca podía estar mucho tiempo enojada con Avril.
-Bueno, cuéntame que pasó después.
-Me dijo que ya era mi fan número 1- recordé la forma en que lo dijo e inevitablemente sonrío de oreja a oreja.
-Estás enamorada- dijo Avril.- O al menos, te estás enamorando- dijo velozmente al ver mi mirada espantada.- Préstame tu celular.
Así lo hice, ya ni tenía caso llevarle la contraria en lo que dijera, ni yo misma sabía qué era lo que me pasaba respecto a Ed, ayer antes de dormir hasta llegué a pensar que me había pegado una enfermedad y por eso tenía delirios, mis manos sudaban, mi estómago se retorcía cada vez que lo veía y también esa dichosa enfermedad explicaba mis mejillas sonrosadas.
-Listo- dijo Avril dándome el celular.
-¿Listo qué? ¿Qué has hecho?
-Mira tu celular- cuando regresé la mirada a la página que continuaba abierta en mi celular pegué un grito.
-¿Qué demonios has hecho?
-Tranquila vieja, sólo le mandé solicitud a su facebook.
-¡¡Yo no quería eso!! Ahorita mismo la elimino- cuando estaba a punto de quitar la solicitud me llegó una notificación y un mensaje; abrí primero el mensaje.
"Me ganaste, apenas estaba buscando tu facebook para agregarte, cariño"- era Edison. Abrí la notificación y leí "Edison Ross y tú ahora son amigos".
Shaleen POV
2 meses después.
Hoy por fin me entregaron los resultados de mi examen de admisión, morí de nervios cuando estaba frente a la hoja donde decía si había quedado o no, hasta mi madre me decía que respirara y que dejara de apretar mis manos, cosa que hago cuando estoy extremadamente nerviosa a punto de colapsar.
Quedar en ese instituto era todo para mí y no tanto por el estudio, bueno ya sé que es importante estudiar y todo eso pero....si estaba en ese instituto significaba que podría ver a Ed todos los días, o al menos la mayoría de ellos.
-¿Qué pasó? ¿Cómo te fue? ¿Quedaste?- dijo la voz desesperada de Edison al otro lado de la línea, me había llamado...nos hemos vuelto muy buenos amigos, hablamos todos los días por largas horas, cuando podemos hablamos por teléfono y lamentablemente no nos hemos podido ver, eso es lo peor de todo.
-No quedé- susurré.
-¿Qué?- gritó, alejé mi celular de la oreja.- ¿Cómo que no quedaste? ¿Es una broma? ¿Sabes qué, cariño? Esos patanes no te supieron valorar, son unos imbéciles, busca otra escuela mejor, al cabo que ésta está muy horrible.
-Pero ya no nos veremos- apreté fuertemente mis labios.
-Pues iré a tu casa todos los días- dijo rápidamente, mi corazón dio un salto mortal, eso sucedía cada vez que él decía algo lindo, Avril tenía razón, me estaba enamorando de Edison y él ni en cuenta, no sabe que con cada cosa que hace o que dice hace que mi corazón salga corriendo por todo el mundo.
-¿En serio quieres que me busque otra escuela?
-Pues no queda de otra, nena.
-Mentí- mordí mi labio y separé un poco mi celular.
-¿Mentiste? ¿En qué?
-Si quedé bobo.
-¿Me estás diciendo la verdad?- susurró.
-Claro, sólo quería ver cómo reaccionabas ante una negativa.
-Pues ahora ves que no reacciono nada bien...felicidades nena, sabía que lo lograrías, eres la mejor- podía imaginarlo aquí conmigo, dándome su mejor sonrisa...no podía esperar a entrar a la escuela.
*****
1 mes después.
-¿Qué sientes en tu primer día como chica de preparatoria?- dice Kristie volteando hacia atrás, ella va en el asiento delantero.
-Siento nervios, ansias, miedo, muchos nervios....o y más nervios porque estaré sola- dije mientras tomaba respiraciones profundas y al unísono apretaba los tirantes de mi mochila fuertemente.
-Ya te dije que no estarás sola, harás amigas- Kristie puso los ojos en blanco y se colocó bien en el asiento. Claro, para ella era fácil decirlo porque ya tenía amigos ahí y no sería una novata, en cambio yo estaría completamente sola, Avril había quedado en otra escuela, eso apestaba como no tienen una idea, ella siempre fue mi refugio y me daba confianza y seguridad en mí misma cuando yo no la tenía.
-Sabes que no será así, estaré sola- quería echarme a llorar, literalmente, era pésima haciendo amigos; por lo regular soy muy solitaria y tímida, obviamente me gusta tener amigos pero el iniciar conversación con personas que no conozco no se me da nada bien, me entra pánico. Cuando entré a la secundaria Avril fue la que me habló primero y de ahí nos hicimos las mejores amigas.
Si no hubiera sido por ella probablemente mis años de secundaria me los hubiera pasado encerrada en un rincón de los baños de chicas.
-Pues si para el descanso sigues sin juntarte con nadie te vienes conmigo y con mis amigos, total te llevas muy bien con todos ellos.
Y así sin más terminó el tema de conversación y llegamos a la que sería mi escuela por los próximos años.
-Se cuidan niñas y Kristie no dejes sola a tu hermana- sentenció mamá.
-Ya lo sé ma- nos despedimos de mamá y nos dispusimos a entrar a la dichosa escuela, había demasiada gente por cualquier lado, tenía que ver bien por donde caminaba o podía terminar pisando a alguien. Quería salir corriendo a la salida y hacer lo posible por detener el carro de mamá, quizás aún podía alcanzarla.
-No intentes huir- dijo Kristie al ver mi mirada soñadora hacia la puerta.- Mira ahí están mis amigos, vamos.
Giré mi cabeza y los vi....o más bien lo vi.
En estos 3 meses había cambiado, su cabello lo llevaba más corto y sus lentes no eran los mismos que tenía antes, ahora eran de forma rectangular y de color plateados con negro y le quedaban realmente bien. Gracias al cielo lo único que no había cambiado era esa sonrisa que tanto me reconfortaba, Bonnie hizo una seña hacia nosotras y los otros 3 pares de ojos se giraron a vernos.
Kristie llegó abrazando a todos y saludándolos como si hubieran pasado siglos de haberse visto, yo me había quedado un poco atrás, mis nervios me estaban dominando.
-Bienvenida a la escuela, cariño- dijo Edison abrazándome fuertemente y dándome un beso en la cima de mi cabeza, rápidamente le regresé el abrazo e inhalé el aroma de su perfume, y como si fuera un hechizo, mis nervios y miedos desaparecieron.- ¿Nerviosa?
-Como la mierda- solté de golpe, sentí a Ed sacudirse, claramente riéndose por lo que había dicho.
-Bueno chica ruda será mejor que tu hermana no te oiga hablar así o te corta la lengua y de paso a mí por no decirte nada- fuimos con los demás, Bonnie y Penny me abrazaron y Axel sólo me saludó de beso en la mejilla.
El timbre que anunciaba que las clases iniciaban sonó y los nervios regresaron una vez más.
-Será mejor que busquemos tu salón o se nos hará tarde a nosotros- dijo Kristie, asentí, no tenía fuerzas para hablar.- Hermanita camina, la escuela no te comerá- dijo sonriendo para inspirarme confianza....no lo logró.
-Vamos, yo seré el guía- dijo Ed poniendo un brazo sobre mis hombros, empezó a caminar así que yo tuve que hacer lo mismo, mi hermana sonrió feliz porque ya caminaba, con ayuda pero caminaba.
Pasaron las primeras clases y no fue tan malo como imaginé, sólo unas cuantas presentaciones y unos trabajos sencillos, así que ni tiempo tuve de hacer amigos. Se llegó el descanso y yo estaba sola, a Kristie se le olvidó decirme donde estaría así que tendría que buscarla por toda la maldita escuela.
Comencé a caminar, le di una vuelta completa a la escuela y no la vi por ningún lado, ni a ella ni a sus amigos; seguí buscándola.
-Oye- dijo una chica que tomaba con delicadeza mi brazo, era una chica que estaba en mi salón.- Vimos que estás sola y quería decirte que si no te quieres juntar con nosotras- señaló a un pequeño grupo de 3 chicas que estaban sentadas a unos metros de distancia.
-Umm, claro.
-Shaleen ¿verdad?- preguntó.
-Sí, tú eres Rosse- ella asintió.
-Bueno chicas, les presentó a Shaleen- dijo Rosse al llegar con las demás.- Ellos son Diane, Sadie y Kara.
-Hola- murmuré tratando de sonreír como una persona normal, vamos, no deben de notar mi rareza tan pronto.
-Hola- dijo Kara sonriendo.
Las chicas comenzaron a platicar y me incluían en la conversación, me preguntaban cosas simples que mi cerebro podía registrar a la perfección, por ejemplo, cuál era mi artista favorito, qué tipo de música me gustaba, de qué secundaria venía, mi edad y cosas así; Kara me preguntó si odiaba a Justin Bieber, le contesté que no, al parecer él es su amor platónico.
El descanso terminó y regresamos a clases, ahora ya estaba sentada con las chicas y poco a poco mi confianza iba aumentando, sin embargo seguía siendo un poco callada, sólo hace falta que realmente les tenga confianza para poder ser quien soy en realidad.
-Como no me buscaste supongo que conseguiste amigas- dice Kristie cuando nos encontramos en la puerta de la escuela, ya habían terminado las clases.
-Te busqué y no te encontré...luego unas chicas del salón me dijeron que me juntara con ellas y acepté, no podía estar buscándote toda la vida.
-¿Ves? Te dije que harías amigas- dice contenta. Mamá llega y nosotras rápidas y veloces nos subimos al carro. Le damos un beso.
-¿Cómo les fue en su primer día?
-Genial, aunque me tocó una maestra muy estricta en una materia- dice Kristie.
-¿Y a ti, Shaleen?
-Bien...hice amigas.
-Wow, que buenas noticias- dice en voz cantarina mi madre. Ya sé que puedo ser una completa antisocial cuando no tengo amigas y que me estreso por todo o que tengo nervios por cualquier cosa desconocida pero no es para que mi madre y mi hermana se pongan a saltar de la emoción porque hice amigas.
Llegué a casa con hambre, mis tripas estaban comenzando a hacer una revolución a mil por hora, ni me quité el uniforme y me fui directo a la cocina.
-Te ensuciarás, cámbiate- dice mamá entrando detrás de mí.
-Tengo, hmm, hambre- contesto mientras como con furia mi pastelito.
-Ándale floja.
-Ya que, pero este me lo llevo conmigo- agarró mi mochila del suelo y me voy a mi habitación comiendo mi pastel, mis tripas agradecidas dejan de moverse.
Mi celular vibra desde el bolsillo de mi pantalón, se trata de un mensaje.
"Claro, ya entras al instituto y no te acuerdas de tus amigas, olvidadora"- es Avril.
"No creo que olvidadora sea realmente una palabra"- le respondo en lugar de cambiarme.
"Vaya, ya hasta eres más inteligente"- llega inmediatamente otro mensaje. Dejo el celular en la cama para ahora si cambiarme ya que mis tripas me recuerdan que sigo hambrienta. Pero en eso vuelve a vibrar el celular, esta vez no para de hacerlo, me están llamando y me lanzó por el para contestar.
-Tú de plano estás mal, ni me dejas cambiarme tranquila, pero Dios todo lo ve y cuando tú te estés cambiando alguien no te dejará cambiarte.
-Perdón, no sabía que estabas ocupada, cariño- la voz de Ed sale tímidamente del celular.
-Ups, eso no era para ti, Ed- me apresuro a decir.
-¿Esperabas otra llamada? ¿Interrumpo algo?- su tono de voz cambia, es un tono que nunca antes lo había escuchado utilizar; deseo con todas mis fuerzas que eso sea signo de celos ya que si es así quiere decir que al menos le gusto aunque sea un poco.
-Estaba platicando con Avril por mensajes- escuchó un suspiro.- Umm ¿ese suspiro por qué?
-Nada, nada.... ¿qué tal en tu primer día? ¿Cómo le fue a mi chica?
Infarto en 3...2...1...¡¡¡¡¡¡¡BOOM!!!!!!!!
__/__/__/______________________________
¡¡¡Dijo que soy su chica!!! ¡¡¡SU CHICA!!!
-Umm, b-bien- tartamudeo.
-Apuesto a que estás roja como un tomate.
-Y yo apuesto a que estás sonriendo.
-Nos conocemos muy bien, nena.
-Shaleen la comida ya está lista- grita mamá.
-Te tengo que dejar.
-¿Hablamos más tarde?
-Claro, nos vemos
Terminé de cambiarme a una velocidad impresionante y fui a la cocina dando pequeños saltos.
-Tan feliz estás que ni te diste cuenta que llevas la playera al revés- dice Kristie con tono de burla, miré hacia abajo y noté que lo que decía mi tarada hermana era verdad, estaba viendo la etiqueta de la blusa.
-Es la nueva moda, garrapata- le saqué la lengua mientras sacaba mis brazos y me ponía bien la playera. Creo que en este momento nada podría ponerme de mal humor.
-¿Por qué tan feliz?- pregunta mi hermana.
-Nada más, ¿qué uno ya no puede ser feliz nada más porque sí?
-¿Conociste a un chico hoy?- entrecierra sus ojos y me observa detenidamente, llego a temer ser tan obvia y que ella se dé cuenta de que el que me gusta es nada más y nada menos que su amigo.
-Pero qué patrañas son esas, Kris. Los chicos no existen en mi vida en estos momentos...al menos que sea Noel Schajris- me encogí de hombros tratando de mirarme normal. Ja, como si eso fuera posible.
-Si te gusta alguien me lo dirías, ¿verdad?
-Claro que sí tonta, ahora ya deja de alucinar- me senté rápidamente en la silla y me metí un bocado del espagueti que estaba en el plato, espero que con eso entienda que ya está por terminado el tema.
Debo ser más cuidadosa respecto a Ed, mi hermana no puede enterarse de que me gusta o es capaz de acusarme con mis padres...se supone que no puedo tener novio hasta que tenga 15 años....así es, tengo 14 años, pero en unos pocos meses cumpliré 15, tendré una linda quinceañera.
Bueno, de todas maneras no debo de preocuparme por lo de Ed, al final de cuentas sólo me gusta a mí, es imposible que él le haga caso a una escuincla. Entonces creo que no tengo nada que perder...hablando materialmente.
*****
Viernes, mi primera semana en la preparatoria estaba por terminar y no había sido tan del asco como lo imaginé, no estaba sola en las clases ya que me seguí juntando con las mismas chicas y ahora hablaba un poco más con ellas, en especial con Kara, al parecer era con la que más me identificaba.
En ocasiones me encontré con mi hermana como era obvio estando en una escuela no muy grande, y al encontrarme con ella la mayoría de las veces también miraba a Ed, casi no hablábamos sólo nos saludábamos de beso en la mejilla y eso bastaba para que yo tuviera una sonrisa pegada en el rostro.
El descanso llegó y fuimos a la cafetería a comprar, estábamos en la fila y de repente sentí que me quitaban mis lentes y rápidamente cubrían mis ojos con una mano.
-¿Quién soy?- dijo una voz completamente extraña.
-Al menos que me hayas visto cara de adivina, no puedo responder a eso.
-Lo siento, la tengo que secuestrar- volvió a decir la voz, sabía que les decían a mis amigas.
-Oigan, ustedes hagan algo, no dejen que me secuestren!!- apunté al lado donde creía que estaban las chicas.
-Tus amigas están acá- dijo la voz tomando mi brazo y moviéndolo más hacia la derecha.
-Bueno, entonces hagan algo- comenzaba a enojarme, no me gustaba este tipo de juegos y mucho menos si era con personas que no conocía. ¿Y si le daba una patada al que me tenía agarrada y salía corriendo?
-Lo siento Shaleen, estarás mejor con el secuestrador- dijo Kara.
-Vaya amigas que me conseguí.
-Nos lo agradecerás- dijo Rosse. Comencé a sentir que me jalaban hacia atrás, claramente la persona estaba caminando y no me quedó otra opción que caminar si no quería terminar tirada en el suelo. Cuando caminó hacia adelante a unos metros me detuve de golpe, el tipo chocó con mi espalda.
-Camina.
-No quiero.
-Shaleen no lo hagas difícil, te va a gustar.
-Eso mismo dicen los violadores y déjame decirte que a las chicas violadas no les gustada nada- escuché la risa de mi supuesto agresor.
-No te violaremos.
-¿Violaremos?- chillé sorprendida.- ¿Pues cuantos son? Jesús mío, ampárame.
-Camina y sabrás cuántos somos- mi secuestrador debía conocerme, él hizo que mi curiosidad aumentara, sabía que caminaría. Empecé a recordar si había hecho algún amigo en estos días pero no recordé absolutamente nada, quizás les haya hablado a unos cuantos chicos del salón por cuestiones de trabajo pero hasta ahí llega todo.
-¿Ya merito?- pregunté ansiosa, junté mis manos automáticamente y las apreté.
-Sí, cuidado, hay un escalón- lo bajé, luego escuché un golpe como si hubieran chocado las palmas.
-¿Qué fue eso?
-No habrás los ojos, quitaré las manos y regresaré tus lentes, luego cuenta hasta 5 y los abres, ¿de acuerdo?
-Aja.
Sentí mi cara libre de manos para después sentir cuando colocaban mis lentes con cuidado. Que inicie el conteo.
-Uno...dos...tres...-unas manos bajaron por mis brazos hasta llegar a mis manos, las separaron.- Cuatro...cinco.
Abrí los ojos y lo primero que sentí fue cuando otras manos se enlazaban con las mías, miré hacia mis manos y estaban unas manos ahí con las mías, elevé mi mirada y mi corazón comenzó a latir desesperadamente; se trataba de Ed.
-Esa no era tu voz- fue lo primero que pude decir.
-No- admite él sonriendo traviesamente.- Era un amigo que me ayudó a secuestrarte.
-¿Y por qué me querías secuestrar?
-Es tu primer semana y no hemos hablado casi aquí, yo te había dicho que pasaríamos tiempo juntos, además hoy me pude escapar de tu hermana- me solté riendo fuertemente.
-Estás loco.
-Es contagioso- abrí mis ojos simulando miedo y traté de salir corriendo pero Ed fue más rápido, aprovechó que aun estábamos tomados de las manos y me jaló, terminó abrazándome.- ¿Cómo te fue en la semana?
-Ya te he dicho que bien, bobo.
-Pues cerraremos con broche de oro la semana- nos separamos y buscó algo en su mochila, saca una bolsa grande de papitas, nuestras preferidas.
Nos sentamos en un pequeño escalón que había, recargué mi cabeza en su hombro y abrimos la bolsa para comer las papitas, Ed me dio el "honor" de tomar la primera papita.
Wow wow wow wow, que alguien le diga a mi corazón que se calme, aún no quiero morir sin haber amado.
-Toda la semana estuve pensando en cómo hacerle para pasar tiempo así, sólo contigo- dice Ed viendo hacia sus zapatos.
-Es genial que hayas hecho esto.
-Para eso estamos los amigos ¿no?- él sonrió y creo que yo sólo hice una mueca que parecía sonrisa, mi corazón dolió un poco. Pero qué esperaba, yo ya sabía eso...éramos sólo amigos.
Shaleen POV
-¿Entonces pasas un día a la semana con él?- pregunta Avril mientras hablamos por teléfono.
-Aja, casi siempre es los viernes o los miércoles, en ocasiones también están sus amigos.
-Y tú estás más que feliz con eso ¿o me equivoco?
-No, no te equivocas- respondo con una sonrisa en el rostro.
-¿Y qué tu hermana no se ha dado cuenta?
-Hasta el momento no, hemos sido cuidadosos para que no nos descubra, siempre estamos detrás de los salones y ella nunca va por ahí.
-No quiero ser pesimista nena pero, ten cuidado, si tu hermana se entera, a pesar de que no están haciendo nada malo, ella se pondrá toda loca, se convertirá en Hulk y posiblemente castre a Edison. Y no quieres que eso pase si quieres tener hijos.
-¡¡Óyeme ya me estás casando!!- dije exaltada.
-Terminarán así, ya lo verás.
Cada noche cuando estaba a punto de acostarme pensaba en Edison, en su extraña mirada, su sonrisa contagiosa y en cuanto deseaba más que nada poder darle un beso. Quizás muchas personas piensen que aún soy pequeña para pensar así, que lo más importante que debería estar haciendo en estos momentos es concentrarme de lleno en la escuela; lamentablemente en el corazón no se manda.
Si las cosas fueran más fáciles con mi hermana, Ed y yo podríamos juntarnos durante los descansos sin tener que escondernos para no ser descubiertos por mi hermana. Teníamos un plan preparado.
En caso de que mi hermana me buscara con mis amigas ellas simplemente dirían que estaba en el lado más alejado de la escuela, es decir, si ellas se encontraban en la cafetería dirían que yo estaba en los baños que están hasta el extremo contrario. Luego mis amigas me avisarían y ya haría yo algo al respecto.
Por otro lado, un amigo de Edison también no ayudaba con eso, se llama Damián y es un gran chico, aunque igual de loco que Edison, tiene unos lindos ojos verdes y en realidad es muy apuesto.
La puerta de mi habitación sonó y entró Kristie.
-¿Me puedes explicar por qué Edison puso eso en tu facebook?- dijo furiosa.
-¿Poner qué?- pregunté confundida.
-No te hagas tonta Shaleen, ¿qué no has entrado a facebook?
-Umm no- tomé mi computadora y entré a facebook lo más rápido que pude. Tenía una notificación y era de Edison, la abrí.
"¿Quién es la mejor nena del mundo? Eres tú pequeña <3"
Mi corazón comenzó a sufrir una fuerte taquicardia, mi respiración quedó atrapada en mi garganta y pude sentir que hasta mis pupilas estaban dilatadas. Me sentí malditamente feliz por lo que había puesto, pero luego al ver la cara de enojo de Kristie tuve que esconder bien mi felicidad.
-N-no sé por qué puso eso- tartamudeé.
-¿Segura?
-¿Qué gano con mentir, Kristie? No había estado conectada, es más ni siquiera he hablado con él.
-Shaleen sé que parezco agresiva y que vigilo demasiado los pasos que Edison da contigo pero no es porque sea una bruja- con la expresión más relajada mi hermana se sentó en mi cama enfrente de mí, tomó mis manos.- Edison es un mujeriego, anda con una tras otra y no le importa dejar corazones rotos...simplemente no quiero que te haga daño.
La felicidad que tenía minutos antes se esfumó por completo, sustituyéndolo un gran peso. Me negaba a creerlo, en ningún momento he visto que Ed sea de esos chicos, siempre es muy lindo y respetuoso, simplemente no lo creo capaz...a pesar de que a todas las chicas les diga "cariño". Eso es algo de él.
-No te preocupes, él no me hará daño porque no siento nada por él, no me gusta- dije después de unos segundos tratando de sonar segura de mí misma.
-Vale, perdón por esto.
-No importa- aseguré. Kristie se fue de mi habitación, yo simplemente me puse mi pijama y me acosté para dormir. Mi celular sonó, Ed me estaba llamando.
-Hey, hola cariño, ¿no te conectarás hoy? Estoy esperándote para hablar- se oía muy animado.
-Lo siento pero no- murmuré desganada.
-¿Estás bien? Te escuchas mal.
-No pasa nada, sólo estoy cansada.
-No me mientas pequeña, tienes algo, te conozco.
-No me conoces en absoluto, ni yo te conozco en absoluto a ti- sentí que un fuerte nudo venía abriéndose camino en mi garganta.
-¿Te hice algo? ¿Estás así por mí?- preguntó claramente confundido.
-No me siento bien Edison, hasta luego.
-Shaleen...-colgué la llamada. Mi celular volvió a sonar, era de nuevo él...apagué el celular.
Al día siguiente estaba realmente cansada, había dormido muy poco y hasta mareada me sentía, estaba desanimada para ir a la escuela, ¿y si fingía una fuerte fiebre? Quizás así mis padres me dejaran faltar. Pero al parecer no hizo falta fingir.
-Cariño ¿estás bien?- dijo mi mamá, gruñí en respuesta, ya odiaba la palabra cariño. En los ratos donde no pude dormir, que fue prácticamente la mayoría de la noche, estuve pensando acerca de lo que mi hermana me dijo sobre Ed y terminé creyéndole. Mi hermana no tiene por qué mentirme, al final de cuentas a ella ya le habían roto el corazón y sabía más sobre estas cosas, ella sólo está tratando de protegerme para que no me suceda lo mismo que a ella.
-No me siento muy bien- admití. Mi madre se acercó y tocó mi frente.
-Estás muy caliente, deja busco el termómetro- cuando regresó con el termómetro tomó mi temperatura y así como cada madre sabía del mundo, la mía tenía razón; tenía temperatura.
-¿Iré a la escuela?- pregunté.
-Me parece que no pequeña, al menos por hoy te quedarás aquí- contestó mamá, en cierta parte le agradecí mentalmente el que me dejara quedarme, pero en la otra parte, volví a odiar que me dijera igual que Edison.
-Me iré a dormir- musité y regresé a mi habitación, quedé dormida en un dos por tres.
*****
Desperté a las 2 de la tarde, ahora si me sentía descansada. Encendí mi celular para revisarlo, tenía varias llamadas perdidas de Edison, la mayoría eran de ayer, algunas pocas eran de hoy. También tenía mensajes de Kara preguntando por qué había faltado a la escuela, más tarde hablaría con ella.
Hundí mi cara en la almohada, ojalá me pudiera quedar en la cama toda la semana pero sabía que cuando se me quitara lo que fuera que tuviera, tendría que regresar a la escuela. Mi celular comenzó a sonar y contesté sin ver el identificador de llamadas.
-Kristie me dijo que tenías fiebre y un aspecto horrible, ¿estás bien?- era la voz de un Edison preocupado.
-No sé qué tengo, pero me siento mejor.
-Eso es bueno, realmente bueno en todas sus letras.
-Aja.
-¿Sigues igual que ayer?- preguntó después de unos minutos en silencio.
-No preguntes eso.
-De acuerdo...
-Edison tengo que ir a almorzar.
-¡¡Pero si son las 2 de la tarde mujer!! Más bien es a comer.
-No, yo apenas me acabo de despertar así que para mí es almuerzo, nos vemos.
-¿Hablamos más tarde?
-Supongo- contesto sin ánimos y termino la llamada.
*****
-¿Disfrutaste tu día en casa?- me pregunta Kara en el descanso.
-Tanto como me fue posible.
-Me alegro, porque tenemos tarea para mañana- pongo los ojos en blanco, es lo mano de regresar a la escuela, desapareces un día y dejan encargados 30 trabajos, 20 tareas, 18 exposiciones, 15 cuestionarios y no sé qué más se inventan los maestros.
-No vayas a voltear- me advierte Rosse.
-¿Hacia dónde?- preguntó girándome hacia atrás y es cuando veo lo que se supone no tenía que ver.
Ahí está Edison muy abrazado de una chica, bueno es sólo un abrazo eso no quiere decir que ya se están casando y teniendo una hermosa familia. De repente Edison termina el abrazo y comienza a besar a la chica por toda la cara, ella ríe sin parar y lo vuelve a abrazar.
-Me largo- susurró a la vez que tomo mi mochila y empiezo a caminar, tristemente mi único camino para pasar es a un lado de Edison y su conquista.
Trato de ocultar mi cara con mi mochila para pasar desapercibida y caminé lo más rápido que pude.
-Shaleen- escuché la voz de Edison detrás pero decidí ignorarlo, seguí caminando, ¿a dónde? No lo sé.
A pesar de que la mayor parte del día de ayer me la había pasado dormida aún tenía sueño. Hice mis tareas y apenas las terminé me acosté, claro, no sin antes revisar mi facebook.
-"Te hablé y me pasaste de largo, ¿estás enojada conmigo verdad?"- leo el mensaje que me acaba de enviar Edison.
-"¿Cuándo me hablaste?"
-"No hagas como si la virgen te hablara Shaleen, sé que me escuchaste cuando te hablé en el descanso, ¿dime qué jodidos traes en contra mía?"- su mensaje transmitía mucho coraje, o al menos así lo sentía.
-"No tengo nada en contra tuya Edison, deja de alucinar, no todo se trata de ti"- respondí enojada también.
-"Yo nunca dije que todo se trata de mí carajo, sólo quiero que me digas por qué no quieres hablar conmigo, ¿por qué me estás evitando? ¿Qué hice? Deja de comportarte como una niñita".
-"¿Yo soy la que se comporta como una niñita? ¿Quién es el que está haciendo un súper pleito sólo porque no hemos hablado y porque no lo escuché?".
-"Soy mayor que tú así que no soy un niñito".
-"Pues aunque seas mayor que yo pareces un niño de 2 años, berrinchudo porque no obtiene lo que quiere".
-"¿En serio acabas de decir eso?"
-"En realidad lo escribí"
-"No estoy de humor para tu jodido sarcasmo".
-"Ni yo estoy de humor para aguantar tu maldito carácter Edison, cuando estés más tranquilo me hablas".
-"Pues te recomiendo que agarres una silla y te sientes...no vaya a ser que te canses en la espera".
Mis ojos cristalizados hacían que leer el mensaje fuera cada vez más difícil, no entiendo como de un pequeño vaso de agua Edison hizo una gran tormenta. Estoy de acuerdo en que lo ignoré, pero simplemente no me siento preparada para hablar con él después de lo que me dijo mi hermana sobre él y después comprobarlo con mis propios ojos.
Sí, soy una estúpida por llegar a pensar que mi hermana podía mentir.
*****
-¿Sabes qué es lo que te haría sentir mejor?- me dice Kara que no para de dar saltitos de un lado a otro, está emocionada por la idea que se le acaba de ocurrir.
-No- musité mirando de nuevo a mi cuaderno, por más que observaba a los ejercicios de matemáticas estos no se resolvían solos.
-Muchos abrazos.
-Vale, entonces dame abrazos- estiré mis brazos pero Kara los volvió a poner abajo.
-No míos, ni de las demás chicas- la miré con el ceño fruncido por lo que ella prosiguió con su explicación.- Te pondremos un cartel que diga que estás triste que te den un abrazo y caminaremos por toda la escuela, veremos cuantos abrazos consigues.
-No haré esa ridiculez- negué con la cabeza haciendo más énfasis.
-¿Y si hacemos un volado con una moneda?
-No Kara, no haré eso.
-Mira, hagamos el volado, si tu ganas no lo hacemos y te hago los ejercicios de matemáticas por una semana, y si yo ganó te pones el cartel.
-Me arrepentiré de esto pero, está bien....todo sea para que hagas mis ejercicios de matemáticas.
Perdí el volado....adiós ejercicios de matemáticas resueltos.
-Toma- Kara me dio un papel que decía "estoy triste, ¿me das un abrazo?", ese sería mi castigo y tenía que cumplirlo, aunque probablemente moriría de vergüenza antes de pasar media escuela.
Llegó la hora del descanso y me coloqué el mugre cartel, varios de mis compañeros me dieron un abrazo y me decían que ya no estuviera triste. Kara me llevó a caminar por la escuela y conforme íbamos avanzando las personas se acercaban a abrazarme; no llevábamos mucho recorrido.
Y de repente me encuentro con mi hermana y todos sus amigos, incluyéndolo a él.
Primero miré a mi hermana y ella me miraba con la curiosidad impregnada en su rostro, luego miré a Edison y su cara estaba contraída, se miraba que lo estaba pasando mal, aunque desconozco la razón.
-¿Por qué estás usando ese letrero?- pregunta Kristie.
-Perdí una apuesta con Kara y lo tengo que usar durante el descanso, quiere ver cuantos abrazos puedo conseguir- preferí decirle esa versión corta y un poco alterada, a la versión larga y verdadera que incluía a su amigo.
-Bueno estoy dispuesto a ayudar con esa apuesta- dice rápidamente Edison, y en un abrir y cerrar de ojos ya lo tengo frente a mí y me abraza, yo le regreso el abrazo.
-Yo...-susurró sólo para que él pueda oírme pero soy interrumpida por él.
-Perdóname pequeña, no quería discutir ayer, lo siento, realmente lo siento, perdóname, te quiero demasiado- susurró en mi oído, mí respiración se vuelve tranquila, ya no siento temor, ya no estoy triste, ahora lo tengo de nuevo a él y es lo mejor que podría tener en estos momentos.