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MADRE DE REEMPLAZO SOMETIDA AL CEO

MADRE DE REEMPLAZO SOMETIDA AL CEO

Autor: : Escritorapalacio
Género: Romance
Charlotte Hill's, es una chica dulce y hermosa de corazón puro y muy amable, debido a su pobreza extrema a punto de quedarse en la calle por una deuda grande que dejó su padre antes de morir, se ve obligada a cuidar el bebé de un CEO, ser su madre de reemplazo, dónde James Brown, el hombre todo poderoso la hace firmar para que cumpla sus reglas, la principal es no enamorarse de él. James Brown, no pudo evitar envolverse por la gentileza y belleza de Charlotte, dónde la seduce y la somete a él, para luego proponerle matrimonio a cambio de liberar la deuda, ella acepta pensando James que era por el apuro de la deuda, pero en realidad era porque Charlotte, se enamoró perdidamente de él. Enamorarse es un error que le costó a Charlotte.

Capítulo 1 ¿Bebé

Londres.

Hospital Central en Londres.

-¡Tengo miedo James!- su amada se aferra a su corbata, jalando fuertemente por las contracciones que indican que su bebé está por nacer

-calma cariño, eres una mujer fuerte- James le da ánimos sabiendo lo complicado que será el parto, ya que tuvo una conversación privada con la doctora dónde lo dejo sobre aviso de que quizás el bebé pueda morir

-prométeme James, jura que cuidaras de nuestro hijo si llego a morir

-¿Qué dices mujer? Todo saldrá bien, sé positiva

-¡Ahhhh...!- suelta un grito desgarrador

-¡Mi mujer está sufriendo a causa de ese bebé!- gruñó sintiendo frustración

-señor es parte del proceso...- la enfermera interviene

-¡Cállate! Eres una simple enfermera, solicito la presencia de la doctora- ordena James con esa arrogancia que lo caracteriza

-sé está preparando, señor Drown- la enfermera ya tiene lista a la paciente

James está muy preocupado. -¡No puedo más James!- Olivia está sufriendo, las gotas de sudor se deslizan por su frente y un sangrando en su parte íntima se hizo presente. -¡Carajo!- exclama James al ver la mancha de sangre en la sabana blanca

La enfermera al percatarse de la situación, inmediatamente sale corriendo en busca de la doctora. -no me dejes Olivia, por favor- súplica, pues ha luchado por mantener su relación secreta, porque su padre, el señor Brown, quiero forzarlo a casarse con una mujer de status.

-cuida a nuestro bebé por favor- balbucea preocupando más a James

-¡Olivia quédate conmigo!- él da leves golpes en las mejillas para no dejarla cerrar los ojos

En el justo momento ingresa la doctora, y todo se vuelve un caos, dónde Jamas Brown fue sacado de la habitación para poder proceder con el parto.

-¡James!- su mejor amigo se acerca, al verlo desde la sala de espera

-presta atención a lo que te diré Samuel, si Olivia llega a morir, quiero que cierres este hospital

-James, toma las cosas con calma, muchas personas dependen de este hospital- Samuel sabe perfectamente que James es capaz de cerrar el hospital, de llevarlo a la ruina

Pero James no responde, divaga en pensamientos, él no quería ser padre, el embarazo de Olivia fue un descuido por parte de ella, pero como la ama tanto porque ella si le ha demostrado amarlo y que no es interesada, acepto ser padre y no señalarla luego de que habían quedado en un acuerdo.

Pasan aproximadamente 3 horas, y James está inquietante por no tener noticias de Olivia, por lo que ingresa a la habitación sin importar romper las reglas.

Puede ver como dos enfermeras están atendiendo al bebé. -¡Olivia...!- su corazón se detiene al no verla con sus ojos abiertos

-¡Señor no puede estar aquí!- la doctora se acerca, pero James la empuja levemente

-¡Olivia!- exclama y la empieza a mover

-señor Brown, la señorita falleció, usted sabía lo riesgoso que era su embarazo, hice todo lo posible

-¿Lo posible?- pregunta entre dientes y coloca su mano derecha en el corazón de Olivia dónde no siente su pálpito y eso lo está matando lentamente -¡Maldicion!

-el bebé necesita de usted- la doctora está preocupada

James al ver que lo ha perdido todo, salió de la habitación, quería que la tierra sé abriera y sé lo tragara, quería acabar con el mundo entero.

Samuel al ver la tristeza en su rostro, sabe que algo muy grave ha pasado, pero se mantiene en silencio mientras que lo sigue.

Al salir del hospital. -acaba con la carrera de la doctora y cierra este maldito hospital

-pero James...

-¡Pero nada!- le gritó fuertemente a su mejor amigo, llamando la atención de las personas que los rodean

James se marcha en su Ferrari a alta velocidad, necesita estar solo, no le gusta que lo vean llorar.

-disculpe señor- se acerca la enfermera llamando la atención de Samuel

-¿Quién eres?

-soy la enfermera, Charlotte Hill's

-¿Qué quieres?- Samuel la analiza rápidamente

-señor... estoy buscando al señor Brown, la doctora necesita hablar con él, ya que la señorita Olivia, falleció, el bebé está sanito, es un milagro pero necesita mucha atención, el calor y el cariño de su padre, es importante cuando está recién nacido crean un vínculo para que el bebito no se sienta solo- Charlotte habló con tanta tristeza que Samuel la mira fijamente

-te pagaré muy bien, si te haces cargo del niño mientras que mi jefe, el señor Brown, esté más calmado

-señor, es mi trabajo cuidar a los bebés recién nacidos, además, lo hago con mucho cariño, no necesito que me pague, lo que quiero es que el padre se acerque al bebé, el pobre no tiene la culpa de lo sucedido

-vas a necesitar el dinero, porque este hospital cerrará

-¿Qué...?

-James lo ordenó, así que te quedarás sin trabajo, si cuidas al bebé tendrás una buena cantidad de dinero

-pero... ¿Por qué el señor va a hacer algo así? En este hospital se beneficia también las personas de bajo recursos, y muchos quedaríamos sin empleó ¿Quién se cree el señor Brown, para hacer algo tan horrible?

-¿Quién se cree? ¿Acaso no sabes quién es él- ella niega con la cabeza -James Brown, es el hombre todo poderoso aquí en Londres- Samuel se apresura a sacar dinero de su billetera -aqui tienes- agarra la mano derecha de ella y le entrega el dinero dejándola aún más perpleja, sin palabras -haste cargo de ese bebé- Samuel se marcha y ella siente un nudo en su garganta, cada vez está segura de que la gente rica no tiene corazón.

Al reaccionar, Samuel ya no está, y ella piensa en el bebé, así que sale corriendo para darle al bebé el calor que necesita.

.

.

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3 días después...

-¡Por favor bebé, no llores!- Charlotte trata de calmarlo -nos van a sacar a la calle- ella se asusta al escuchar que tocan la puerta fuertemente

Con sus piernas temblorosas abre la puerta, y es el dueño del edificio de mala muerte. -¡Vete de mi edificio!- ordena con arrogancia

-señor Thomas por favor, apiadase de mí, tengo un bebé que necesita al menos estar seguro

-¡Calla a ese mocoso! ¡Eres una descarada, estás atrasada con un mes de arriendo! Mis inquilinos se están quejando por el llanto de ese mocoso, te lo advertí

-por favor señor Thomas, tenga piedad, usted también fue niño, y tiene quizás nietos o sobrinos, no tengo donde ir, le prometo que la semana que viene le pagaré todo...

-¡No! ¡En este momento te largas de mi propiedad!

Charlotte mira al bebé, el cual llora a todo pulmón y luego ella no pudo evitar llorar al sentirse acorralada.

.

Mansión de James Brown.

-James, entiendo tu dolor, pero no puedes seguir así, ni siquiera has querido ir a ver al bebé, si tú no vas por él, entonces lo llevarán a una casa hogar, lo darán en adopción ¿Eso es lo que quieres?

-¡Ese bebé es el culpable de que Olivia haya muerto!

-¿Cómo puedes pensar así? ¡Es un bebé, James! ¡Reacciona! ¿Y si la prensa llega a saber de esto? La sociedad te va a despreciar

-¿Qué paso con el hospital?- James lo ignora y Samuel pasa su mano derecha por su rostro por la angustia que siente al cerrar ese hospital

-sigo pensando en que no lo hagas, nadie tiene la culpa de lo que pasó- Samuel insiste y James lo voltea a mirar con un temple frío

-¿Quién es el jefe? ¿Quien es el CEO? ¿El hombre poderoso?

-tú lo eres, James...

-y tú eres mi empleado, así que no desobedezcas mis órdenes- gruñó entre dientes, apretando con fuerza el vaso de cristal costoso, dónde está bebiendo Whisky -llama al abogado Kinsey, y dile que arruine ese hospital, porque no puedo tolerar que ese hospital siga en funcionamiento, ayer sepulte a Olivia, y ellos siguen laborando, cierra ese maldito hospital ¡Ahora mismo!- James lanza con fuerza el vaso de cristal hacia el gran cuadro que decora la sala, es uno muy costoso de un pintor reconocido

-se-señor...- la empleada de la tercera edad, se acerca rápidamente

-¿Qué quiere, señora Mandy?- pregunta con arrogancia

-disculpe interrumpir, pero... afuera ahí una señorita que lo busca con urgencias

-¡No estoy para nadie!- alza la voz

-señora Mandy, quién sea que lo este buscando, dígale que el señor Brown, está indispuesto

-señor Samuel eso le dije a la señorita, pero ella insistió, y dijo que no se piensa ir hasta que no la atiendan, trae con ella un bebé en brazos

James mira fulminante a Samuel. -¿Bebé?- susurra Samuel

-sí, señor Samuel, y se ve muy preocupada, ¿Qué hago señor Brown?- Mandy mira con preocupación a su jefe

-¡¡Qué se vaya!!- ordena James

-perdoné usted señor Brown, pero... la señorita dijo que si usted no la atiende vendrá todos los días, dice que usted debe asumir su responsabilidad

-¡Acabaré con esa mierda!- James camina con firmeza hacia la salida

-James, espera... no cometas una locura- Samuel se acerca para detenerlo pero demasiado tarde, James ya abrió la puerta

Charlotte está de espaldas, mirando el jardín principal, jamás había visto uno tan bonito, desea poder tener paz en su vida tan complicada, y aunque quiere ayudar al bebé, sé le complica porque ella es pobre y no tiene como sustentar al bebé, ya que el dinero que le dió Samuel hace tres días, se fueron en gastos para el bebé.

-¿Qué parte no entiendes que te largues de aquí?- la voz de James Brown, provocó una corriente eléctrica recorrer el cuerpo de Charlotte, la cual se paraliza y no sabe si girar y mirarlo a los ojos

Capítulo 2 Madre de reemplazo

-¡Te estoy hablando!- la voz demandante de James, provocó un palpito acelerado en el pobre corazón de Charlotte, la cual se gira lentamente dónde su mirada se fija en el pecho de James, debido a que él hombre es alto, mientras que ella es una pequeña chica

La mirada de Charlotte sube lentamente mientras que sus labios están entreabiertos, sus ojos azules como el mar se fijan en los ojos color grises fríos de James.

Charlotte parpadea, James Brown, parece un príncipe, tan guapo, como el dios griego de sus sueños, un hombre inalcanzable con un rostro tan perfecto y no pudo evitar mirar sus labios y sentir esa sed de que toques los suyos.

Charlotte vuelve a mirarlo a los ojos, para contemplar, que ese hombre la está mirando sin tan siquiera parpadear y es como si la desnudara con la mirada, James jamás había visto a una chica de piel trigueña con los ojos azules como ella.

Pero aquella mirada tan profunda desapareció cuando el bebé empezó a llorar. -¿¡Vete de mí presencia!?- James al escuchar el llanto del bebé vuelve a retomar su carácter prepotente

-disculpe señor James...

-¡Señor Brown!- ordena él -¡No quiero escuchar el llanto de ese bebé!

-pero... es su hijo señor

-¡Calla tus palabras!- la señala con frialdad -Samuel, dale dinero a esta mujer y que se vaya, no la quiero volver a ver, y menos a ese bebé- James al seguir escuchando el llanto del bebé, se da la vuelta para entrar a la casa

-¡De aquí no me voy!- se atreve a decir ella, pero al ver que sé detiene, sus piernas parecen gelatina, sentía que se iba a caer al ver que el hombre se gira y la mira nuevamente

-James, lo mejor es que entremos y hablemos sobre este asunto- aconseja Samuel -alguien de la prensa nos puede ver, eres un hombre intachable y esto te puede traer problemas, disculpe usted señorita Hill's, por favor ingresé a la mansión

James no tuvo opción, su amigo tiene razón, por lo tanto, ingresa a la mansión. -Siga por favor, venga conmigo- pide Samuel muy educado causando confianza en Charlotte, la cual ingresa mientras trata de calmar al bebé

-no llores cariño, todo va a estar bien, te protegeré de ese malvado hombre- susurra Charlotte, pero James tiene muy bien desarrollado el oído, así que eso lo enfurece más

-vamos al despacho, las paredes tienen oídos- Samuel guía a Charlotte hasta llegar al gran despacho que deslumbró los ojos azules de ella, es amante de leer libros y tan solo una ojeada pudo ver libros interesantes y costosos que están fuera de su alcancé

James ingresa al despacho, pero en su mano derecha sostiene un vaso de whisky y luego toma asiento en su trono, dónde no deja de mirar a Charlotte y ella ya se siente intimidada.

-no quiero escuchar el llanto de ese bebé- James se bebió el trago a fondo

-tiene hambre... es lo último que me queda para darle de comer- Charlotte saca el biberón de la pañalera -Justin, no llores bebito por favor- Charlotte se apresura a darle de comer, pero la pobre está temblando de los nervios saber que ese hombre la está mirando con intensidad

Samuel hace resonar su garganta, incluso su frente empezó a sudar, sabe lo difícil que es convencer a James.

Cuando Charlotte retira un poco la manta del rostro del bebé, James siente una punzada en su pecho, el bebé es idéntico a él.

-¿Cuánto quieres?

-amm... ¿A qué se refiere señor?- Charlotte lo vuelve a mirar, pero baja su mirada rápidamente

-te daré una gran suma de dinero y quiero que desaparezcas de mi vida, llévate a ese niño contigo

El despreció de James causa enojo a Charlotte. -¿Cómo puedes decir algo tan cruel? El bebé necesita de usted, es el padre del niño

-¿Acaso no sabes con quién estás hablando?- ella traga grueso, pero le parece injusto el comportamiento del James

-aunque usted sea un CEO, señor James Brown, eso no le da derecho a despreciar a su propio hijo, y aunque le tome cariño al bebé Justin, es usted el que debe hacerse responsable y no dejarlo a la suerte ofreciendo su dinero, el bebé no necesita riquezas, lo necesita a usted, a su padre, que lo abrace y le de su calor, es increíble que el bebé tan pequeño que es y tiene muchas fuerzas y quiere vivir, pero lo necesita a usted, yo no puedo hacer la gran cosa, soy una chica normal de tan solo 22 años que estaba iniciando como enfermera, y porque mi corazón es bueno no deje al bebé a su suerte, la señorita Olivia...- James lanzó el vaso de whisky contra la pared, el que le mencionen a Olivia lo hace volverse el mismísimo diablo

Charlotte se exalto, tanto que el biberón cae al suelo y el bebé empieza nuevamente a llorar.

-¡James, por favor!- exclama Samuel al ver cómo se acerca a Charlotte, la cual parece un conejito acorralado y asustado

-¡No tienes ningún derecho de mencionar ese nombre!- la sentencia al estar frente a ella, dónde su fría mirada deja una estela de intimidación -si no quieres que ese bebé se quede solo, entonces serás su madre de reemplazo

-¿Qué...?- la chica siente nervios, ansiedad, por más que se trata de controlar sus emociones, su corazón latía rápido como si se le fuera a salir del pecho

-¡Samuel, encárgate de todo!- ordena James y se marcha dejando a Charlotte con la palabra en la boca

James se marcha a su habitación, dónde puede estar solo y no escuchar nada, necesita paz interior y pensar bien las cosas. Se acerca para agarrar la botella de whisky, y aún está por la mitad, así que empieza a beber mientras observa la foto de Olivia, una que le había tomado en París.

<

> recuerda James las palabras de su amada

Pero por más que se quiere calmar, soltó un grito desgarrante donde nadie lo puede escuchar, debido a la insonorización de la habitación que le permite tener total privacidad.

Cierra sus ojos sintiéndose indignado, siente que ese bebé tiene la culpa de la muerte de Olivia, pero por razones inexplicables para el CEO, en su mente se viene la viva imagen de Charlotte con él bebé en brazos.

Abre sus ojos como platos y siente su sangre hirviendo, quiere matar y comer del muerto, así que bebió un largo sorbo de whisky hasta sentir harder su garganta y pensar la manera de que Charlotte Hill's, no soporte vivir junte a él y así acepte el dinero por su propia voluntad y marcharse con el bebé dónde él jamás pueda volver a verlos.

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-por favor señorita, no llore- Samuel maldice mentalmente por la situación en que James lo dejo

-¿Cómo puede ser tan cruel? ¿Qué culpa tiene el bebé? ¡Tengo 22 años! No he sido madre, el único conocimiento que tengo de la maternidad es el que recibí en mis estudios, pero jamás he tenido la experiencia de criar un bebé ¿Y si algo le pasa al bebé? No entiendo por qué el señor Brown se comporta de esta manera, el bebé es un angelito inocente

-señorita Hill's, le suplico que respire profundamente, y me deje hablar con mi jefe el señor Brown, para llegar a un acuerdo

-señor, soy una chica pobre, y el hecho de que lo sea no quiere decir que estoy usando al bebé para obtener dinero o... estar al lado de ese hombre que para ser sincera es un ogro, solo quiero que él como padre asuma su responsabilidad

-quiero que entienda algo señorita Hill's, James Brown, es un hombre determinante, si toma una decisión, así sea la más cruel, así se debe cumplir, quiero decirle que usted es valiente, pues nadie, absolutamente nadie, puede llevarle la contraria al señor Brown, me imagino que usted ya fue informada por el cierre del hospital, uno de los más importantes de esta ciudad, ahora imagínese lo que el señor Brown, puede hacer con usted, tan solo con dar una orden la deja a usted en la calle

-¡No puede hacer eso!- contradice Charlotte, pero realmente tiene mucho miedo, incluso se lamenta de haber venido a buscar al padre del niño

-James Brown, tiene mucho poder, así que no despiertes más la ira en él, y acepta ser la madre de reemplazo del niño, te puedo asegurar que no te hará falta nada, ser la madre de Justin te puede traer muchos beneficios, si lo dejas aquí y te vas, él lo enviara a un orfanato ¿Eso es lo que quieres?- Charlotte tan solo de pensarlo, siente como las lágrimas se deslizan por sus mejillas, su corazón duele porque le ha tomado cariño al bebé, siente una conexión especial con él bebé -¿Aceptas?- Samuel aunque su apariencia transmite seguridad, está preocupado por la situación -estoy esperando una respuesta señorita Hill's

Capítulo 3 El mismísimo diablo

Charlotte Hill's, está contra la espada y la pared, a su corta edad, dónde su vida ha sido una mierda y ahora tiene que tomar una decisión tan fuerte.

Ella se aferra al bebé, y deja un casto beso en su suave mejilla, para luego rozar su mejilla con la del bebé y sus lágrimas se mezclan, es increíble, pero el bebé se empieza a calmar y eso es sorprendente para Samuel.

Charlotte con temor mira a Samuel y le dice -quiero que le informe al señor Brown, mi siguiente petición

-¿Petición? ¿Acaso quieres dinero?

-no señor Samuel. Quiero que el señor Brown, permita que el hospital vuelva a trabajar y así todas los empleados retomen su trabajo y las personas de bajos recursos puedan seguir recibiendo la atención médica

-en vez de pedir dinero, ¿Pides eso?- Samuel la mira con extrañeza, pero en ese momento comprende el amable corazón que tiene Charlotte

-si no lo hace, con todo el dolor de mi alma, dejaré al bebé- miente ella, solo quiere que él hospital vuelva a su curso -y estoy firme con mi palabra- Charlotte pasa saliva

-le daré la información a mi jefe, tardaré un poco ¿Necesitas algo para el bebé o para ti?

-por mí, no se preocupe señor, pero el bebé necesita su leche, y un nuevo biberón, incluso ropita porque la que tiene es de segunda y está desgastada, es importante que él bebé esté cómodo, pero... la verdad necesito muchas cosas para el bebé

-hagamos esto...- Samuel se acerca al escritorio y rápidamente busca la libreta de James y su bolígrafo de oro dónde tiene las iniciales de su nombre en pequeños diamantes incrustados -necesito que hagas una lista de todo lo que necesitas, no te límites, mientras tanto hablaré con la ama de llaves para llevarte a una habitación y estés cómoda

Charlotte asiente, ella observa cuando Samuel sale del despacho rápidamente.

Pero no puede sostener al bebé y escribir al mismo tiempo, así que acomoda bien el sillón, corriendo las almohadas y luego lo acuesta con mucho cuidado, cubriéndolo bien con la manta. -no vayas a llorar cariño, tu eres un angelito sé que tú padre te llegará amar, él solo tiene el corazón amargo por la perdida de tu madre, pero yo te juro que seré una buena madre para tí aunque no se lo que me depara el destino.

Tengo una gran deuda por pagar, si no lo hago iré a prisión, mi sueldo apenas alcanza para dar las cuotas, me imagino que la inmobiliaria estará buscándome, estoy metida en problemas, ahora solo me queda hacer lo que pide tu padre.

Charlotte deja un casto beso en la frente del bebé y luego, retoma su compostura, y agarra la libreta con un delicado movimiento, haciendo que una carta se deslice suavemente hacia el suelo.

La curiosidad se impregnó en ella, agarrando la carta rápidamente. -para James Brown, de Olivia Conner

Al oír que abren la puerta, guarda el sobre rápidamente en la pañalera del bebé, dejándose llevar por sus nervios.

-tengo lista una habitación para ti, ¿Ya tienes la lista?

-amm no, es que... el bebé, tuve que acomodarlo, ya hago la lista- se apresura ella a escribir

Mientras que Charlotte escribe, Samuel la analiza rápidamente.

A los pocos minutos, ella entrega la libreta. -eso es lo que necesito señor- Charlotte vuelve a tomar el bebé entre sus brazos

-perfecto, ven conmigo, te llevaré a una cómoda habitación, pero no podrás salir hasta que te dé la orden ¿Entendido?- ella asiente con la cabeza -vamos rápido- ordena Samuel y le ayuda a cargar la pañalera, la cual también se ve desgastada de lo vieja que esta

Charlotte sale del despacho, encontrándose nuevamente con la señora que le atendió en cuanto llegó a la mansión.

Algo que deja a Charlotte atónita, es que la señora no la mira a los ojos para nada, y piensa en que quizás los rumores son ciertos y James Brown es el mismísimo diablo.

Al llegar a la habitación. -Señora Mandy, trae algo de comer para la señorita, y no puedes decirle nada a nadie

-como ordené señor- Mandy se marcha rápidamente

-dentro de poco tendrás todo lo que necesitas, te repito no vayas a salir a menos de que yo venga por tí, Mandy se encargará de lo que necesitas- Samuel se marcha dejando a Charlotte con la palabra en la boca, pues la habitación es preciosa, el doble de grande donde ella vive, pero no tiene terraza y el bebé necesita tomar el sol en las mañanas

-mi pequeño Justin, te daré un baño para que te duermas cariño

Al pasar alrededor de media hora, Samuel ingreso a la habitación y dejo todo lo que ella le pidió, incluso compro vestimenta para ella sabiendo que solo traía la pañalera del bebé y no puede ser descortés.

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Samuel espera impacientemente fuera de la habitación de James, por más que le tocó la puerta, James no le presta atención y necesita aclarar con él lo que pide a cambio Charlotte.

Mientras que James, obstinado porque su Whisky acabo, no tuvo opción que salir de la habitación y encontrarse con Samuel.

-¡Por fin!- exclama Samuel, estaba cansado de esperar y hasta de noche se le hizo

-déjame en paz- James camina hacia la primera planta

-es importante que hablemos

-vete y no insistas Samuel, odió cuando no obedeces

-Charlotte quiere algo a cambio- se apresura a decir

-lo supuse, es igual a todas las mujeres, interesadas en el dinero

-es todo lo contrario, ella lo único que pide es que dejes que el hospital vuelva a laborar

James se detiene y voltea mirar a Samuel. -¿Quién se cree ella, para que yo satisfaga su maldito capricho?

-dice que si no lo haces... se marchará con todo el dolor de su corazón, y dejará al niño, vamos James no seas egoísta, te está pidiendo algo que tú puedes hacer, piensa en el bebé, ya está encariñado con ella, tan solo ella puede cuidar de él, lo ha tenido desde que nació- Samuel lo trata de convencer

-¡Cállate! Pondre a esa chiquilla en su lugar ¿Dónde está?

-en la habitación de invitados, pero te aconsejo que te calmes antes de ir a hablar con ella- James camina firmemente hacia la habitación de huéspedes

-déjame solo- ordena James -¡No quiero objeciones!- ordena determinante y Samuel se detiene

James tiene una gran mansión, su pensamiento era buscar a Charlotte en cada habitación, pero al escuchar la dulce melodía de su voz, removió cada fibra de su cuerpo.

Es la misma canción que su madre solía cantarle cuando era niño, es un gran recuerdo que queda de ella porque murió y nunca se supo el motivo de su muerte.

James llega a la habitación y abre la puerta sin tocar, y para su sorpresa, Charlotte Hill's, está con su pecho desnudo, sin una prenda que la cubra, acostada en la cama boca arriba, dónde tiene al bebé en su pecho y lo acaricia con mucho cariño, dándole amor porque como es un recién nacido, necesita sentir el calor de su madre.

Pero un fuego intenso, provoco esa desnudez de la chica en James, no puede dejar de mirarla, y ella no se ha percatado de su presencia porque aún continúa cantando.

-¿A qué estás jugando?- pregunta exaltando a Charlotte

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