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MADRE EQUIVOCADA - INSEMINADA POR ERROR

MADRE EQUIVOCADA - INSEMINADA POR ERROR

Autor: : Amaranthax
Género: Romance
Ana Rodríguez, es una joven de 18 años de edad, buena estudiante e hija ejemplar, vive en compañía de su padre y su hermano. Por un fuerte dolor, en la parte baja de su vientre, acude a un consultorio médico en una clínica, para ser revisada por un ginecólogo, el doctor de manera involuntaria la insemina por error, para la mala suerte de Ana queda embarazada, el padre de la criatura en cuestión, es un reconocido empresario y hombre de negocios, quien es el CEO de un importante periódico de prestigio de la cuidad, llamado Anthony Hufman. Por azares del destino, ambos se conocen de forma repentina y por alguna razón, los dos crean un fuerte vínculo entre ellos, sin saber que ella lleva un fruto de él en su vientre. ¿Qué hará Ana al enterarse, que fue fecundada por error? ¿Qué recursos utilizará Anthony para, dar con el paradero de la madre inseminada? Todas éstas y muchas interrogantes descubrámoslas, a continuación, en esta aleccionadora historia.

Capítulo 1 La inseminación errada.

-Buen día señorita, vine a una revisión médica con el ginecólogo-expresa Ana tranquila.

-Si como no, me permite su documento de identidad, para anotarla por favor-le indica la secretaria del consultorio.

-Si claro-responde Ana, esbozando una sutil sonrisa.

-Me cancela por favor.

-Aquí tiene-le entrega el dinero a la joven.

-Espere en la sala, pronto la enfermera la hará pasar con el doctor.

-Muy amable-Ana va y se sienta sonriente, a esperar su turno para ser atendida.

Ana Rodríguez, es una joven sencilla de apenas 18 años de edad, estudiante universitaria, su buen rendimiento académico, la hizo acreedora de una importante beca, en una de las universidades más prestigiosas de New York, ciudad donde vive con su padre y su hermano.

Toma su celular mientras espera y llama, a su mejor amiga Sofía, quien también va junto con ella a la misma universidad:

-Aló Sofí ¿Todo bien?

-Si amiga ¿Dónde estás?

-Estoy en consulta con el ginecólogo.

-Ah ok. Ayer me lo mencionaste.

-Si querida.

-Nos vemos cuando salgas, en el café que queda cerca a mi casa. Me avisas cuando vengas.

-Solo si tu invitas voy-le comenta Ana carcajeándose.

-Tan ventajosa. Solo porque quiero saber más de Abel voy, si no ni te invitara nada.

-¿Todavía insistes en mi hermano?

-Me encanta-Ana, frunce el ceño ante su comentario, debido a que a su hermano le gustan todas.

-Bueno te dejo, creo que voy a pasar con el doctor, nos vemos más tarde.

-Está bien, chao-cuelgan la conversación.

Mientras tanto la enfermera, llega al puesto de la secretaria y le pregunta:

-¿Ya elaboraste las fichas, con los datos de las pacientes, que inseminará hoy el doctor?

-Si amiga aquí están-mezclando el expediente de Ana, entre las que se realizaran el procedimiento hoy día.

-Gracias, en la mañana solo tenemos una inseminación, ya en la tarde si hay mucho trabajo-apunta la enfermera a la secretaria, quien bosqueja una sutil sonrisa y sigue trabajando en el computador.

Sin más preámbulo, la enfermera llama a Ana, quien al parecer será la única paciente diurna, está en espera, ya que llegó muy temprano.

-¿Ana Rodríguez, es usted? -le pregunta la enfermera.

-Si soy yo.

-Acompáñeme-Ana se va junto con ella, está feliz porque pronto saldrá del consultorio, debido a que tiene mucha hambre, salió sin desayunar.

El doctor se hallaba conversando con un cliente, del cual hará una inseminación a una mujer, para que éste se convierta en padre, mediante un procedimiento artificial:

-Hola señor Hufman-saluda el doctor al sujeto con gentileza.

-Doctor Jhetro, ya la joven debe haber llegado, la mande hace rato para su consultorio. Así que manos a la obra-menciona el señor, mientras el doctor cuelga la llamada.

Ese hombre, con quien hablada el doctor es Anthony Hufman (Tony), es uno de los CEOS de mayor prestigio del país, quien es dueño de un importante periódico de circulación nacional, llamado en español "Un Nuevo tiempo".

Tony es un joven altruista y de buen corazón, quien siempre busca de cuidar y proteger al más desvalido, ha visto muchas injusticias ante sus ojos. De las cuales no ha sido inmune, es por ello que pone su periódico a disposición de todo aquel, que es maltratado y busca justicia. También ayuda a la comunidad latina en New York, los cuales algunos son víctimas de atropellos constantes, por su condición de inmigrantes.

El noble corazón, de este hombre late en este instante, a toda velocidad y entre ansiosamente en pánico. Por lo que se halla pensativo, en el despacho de su mansión, a la espera de las noticias del doctor.

*****

En el consultorio...

La enfermera prepara a Ana, para el procedimiento de fecundación, sin saber que ella, no es la mujer, que había contratado Anthony Hufman, para iniciar el proceso.

-Venga colóquese, esta bata y se sienta por acá por favor-le indica.

Ana se halla sorprendida, porque ella es virgen, no entiende como el doctor, quiere hurgar en su intimidad y de inmediato pregunta:

-¿Es necesario que me desvista?

-Si joven, sino el doctor no puede hacer su trabajo-Ana ladea la cabeza con extrañeza, sin embargo, hace lo que la mujer le señala.

Llega de inmediato el doctor, para comenzar:

-Buen día señorita, quite esa cara de preocupación, que será muy rápido-Ana lo mira con nerviosismo.

Abre ligeramente las piernas e inicia el doctor el procedimiento in vitro. Ana cierra y abre sus ojos sosegada, sin saber que está siendo inseminada por error. Un ligero cosquillo invade su cuerpo, junto con su sutil brisa helada, que se internaliza en ella velozmente.

Al cabo rato, el doctor le informa:

-Listo joven ya puede irse.

-Doctor ¿Y no me mandar nada, para el dolor de vientre?

-Tranquila, no creo que sienta dolor, con lo que acabo de hacer.

-Ah bueno, usted sabrá es el médico-esboza Ana una sutil sonrisa.

En medio de su inocencia e ignorancia respecto al tema, no se percató de lo que le acaban de hacer, como nunca ha tenido intimidad con nadie, solo se ha centrado en estudiar y en sacar buenas calificaciones, para que su padre se sienta orgulloso de ella, por lo que percibió todo con normalidad.

Se viste y sale del consultorio despidiéndose, con gentileza del doctor y de la enfermera.

El Doctor Jhetro, llama de una vez, a Anthony Hufman:

-Señor Hufman listo, ya se realizó el procedimiento, solo queda esperar.

-¿Con tan solo una vez quedará embarazada?

-Probablemente sí, igual usted indíquele a la joven, que venga en caso de que, comience a menstruar y hacemos otro procedimiento, todavía tengo muestras suyas.

-Si está bien estaré al pendiente, voy a llamar Rose, para decirle lo que me está comunicando.

-¿Rose?

-Si Rose Dixon, fue la chica que envíe, quien me alquiló su vientre-el doctor entra rápidamente en pánico y busca el expediente de Ana.

-Señor Hufman, la chica que inseminé no se llama Rose. Sino Ana Rodríguez.

-¿Qué? ¿Cómo? -reacciona Anthony agitado.

-Por Dios, que acabo de hacer-exclama el doctor petrificado.

-Debe haber una equivocación, la chica que envíe se llama Rose y no Ana.

-Llámela tiene que, haber una explicación y me llama de inmediato a mí, si cometimos un error me puede costar mi carrera de años señor Hufman.

-Debe de haber una explicación coherente. Llamo a Rose y de inmediato, me comunico con usted.

El doctor llama de prisa, a la enfermera y a la secretaria para comunicarles:

-Se me presentó una emergencia, cierren el consultorio y cancelen las citas del día de hoy. Necesito hablar muy seriamente con ustedes-las mira con evidente preocupación.

-¿Qué ocurre doctor?

-Creo que cometimos un gravísimo error, que si saldría a la luz sería el fin.

-¿Doctor me está asustando? -exclama la secretaria.

-Mary, la chica que le hizo el expediente, vino por una inseminación ¿Cierto? -Mary cae patas arribas, con lo que le dice el doctor.

-¡Diablos! No doctor ella vino, por una revisión de rutina, no para una inseminación.

-Mary, pero colocaste su expediente en la carpeta de inseminaciones, el error fatal fue tuyo inicialmente, ahora todos estamos perdidos-manifiesta la enfermera, mientras que el doctor junta sus manos en su cabeza.

*****

En la mansión Hufman...

Tony llama, a Rose sin tener resultados, Musita para sí mismo:

«¿Dónde diablo se habrá metido Rose?»

Rápidamente llama el doctor angustiado, para darle la mala noticia:

-Señor Hufman, sucedido algo terrible como me lo temía, fecundé a la mujer equivocada, la chica en efecto se llama Ana Rodríguez, si el procedimiento es un éxito y queda embarazada, estoy acabado. No podría vivir con el desprestigio ¡Santos cielos!

-Cálmense doctor, al menos no sé, no tiene una foto para identificarla.

-No, solo su nombre ni siquiera dejo número telefónico, ni tampoco una dirección, fue un terrible error de la secretaria, que nos costará la vida todos. Lo único que tengo es su nombre, Ana Rodríguez.

-Rayos. Donde hallaré a Ana Rodríguez, es un nombre muy común, es como buscar una aguja en un pajal.

-Dios quiera que el procedimiento falle, de igual manera tomaré mis previsiones, adiós-cuelga la llamada y decide huir sin miramientos, no se quedará presente, para ver qué ocurre luego del error cometido ¡Válgame Dios!

*****

¿Hallará Tony una salida a esta situación, que se pone de manifiesto? Acompáñenme a descubrir, como comienza esta hermosa historia.

Capítulo 2 Encuentro entre Ana y Tony.

Al día siguiente...

Continúa Ana, con su rutina va rumbo a la universidad, con su mejor amiga Sofía ambas son inseparables, tanto así que hacen todo prácticamente juntas.

-Que fastidio, hoy empiezan las clases-expresa Sofí.

-Ay Sofí tu no cambias, no entiendo como continúas viniendo a clases, si odias el estudio-la reprende Ana.

-Por mis papas, que prácticamente me obligan.

-Eres una malagradecida, todo el esfuerzo que hacen tus padres, por darte de todo y tú les pagas, enamorándote de mi hermano y haciéndole, caso omiso a la carrera.

-No me regañes, que suficiente tengo con el sermón de mis padres, cuando ven mis calificaciones-frunce Ana el ceño, en señal de hastío.

-Mejor vamos al salón-y la toma con rudeza por la mano.

Al llegar al aula de clases, allí estaba Steven, un joven que esta perdidamente enamorado de Ana, a su manera, ya que lo único que haces es molestarla, buscando de llamar su atención.

-Huy, miren a quien tenemos aquí a la chica genio.

-El bobo de la clase, haciendo acto de presencia. No te cansas de fastidiar-le comenta Ana con dureza.

-Si tan solo Ana, dejaras esa rudeza a un lado y me aceptaras como novio, tal vez te deje tranquila algún día-todos en el salón silban.

-Idiotas-grita Ana y mira con enojo a Steven.

Una compañera de clases, rápidamente les tiene una información, la que es considerada, como la chismosa de la clase, se llama Danielle:

-Muchachos su atención por favor, les tengo una información.

-¡O un chisme! -exclama Steven con sarcasmo.

-Tenemos un nuevo profesor de literatura, ya que el viejito que teníamos anteriormente, está hospitalizado. Como que le dio un patatús-todos bosquejan, una carcajada ante la noticia.

-¿Cómo será ese nuevo profesor? -le murmura Ana a su amiga.

-Igual que todos bien aburrido, que fastidio-apunta Sofía.

-Sofí, pero estás a tiempo de retirarte y buscar, un oficio que se yo. Para que te desenvuelvas en la vida.

-Lo mismo pienso yo.

-Tienes que ser sincera, con tus padres amigas, así no gastan tanto dinero en vano.

-Tienes razón Ana, incluso hasta en regañarme.

-Lo lamento amiga, solo quiero tu bienestar.

-Lo sé-ambas se miran con afecto.

*****

Al otro lado de la cuidad...

Se encuentra el padre Ana y su hermano Abel, su padre se llama Anderson Rodríguez, es un hombre trabajador y bueno, enviudo hace diez años y solo ha sacado adelantes a sus hijos. Ana es su máximo orgullo:

-Que orgulloso me siento de tu hermana, salió igual a tu madre, inteligente y bella.

-Si papá mi hermanita es lo máximo, pero lo de bella, creo que exageras-expresa su hermano con ocurrencia.

-Ay Abel, tu siempre burlándote de tu hermana.

-Es la verdad papá, tampoco es una reina de belleza. Aunque si se arreglara más, hasta le engañaría el ojo a cualquiera.

-No hables así, de tu hermana muchacho. Ojalá todas las jóvenes, fueran tan juiciosas como ella.

-Mejor no, las santurronas siempre terminan sola.

-Opinas así, porque eres un donjuán, no sé a quién saliste.

-No sé, será a mi tío Benito. Ja, ja, ja a ustedes no me parezco, yo soy la oveja negra de la familia.

-Al menos lo reconoces. Pero es un buen hombre, sueño con que algún día sientes cabeza y el amor, toque las puertas de tu corazón.

-No digas cursilerías papá, estamos en otra época. Quien me gusta ahorita, es Sofí la amiguita de Ana.

-Mucho cuidado, Abel con esa muchacha-le advierte su padre con aprensión y él, se encoje enseguida de hombros.

Abel es un joven apuesto, honesto, algo impulsivo, pero de buen corazón, su único defecto son las mujeres, se enamora de todas sin reparo alguno.

****

Retornando a la universidad...

Todos se hallaban la espera del nuevo profesor, Danielle por más que puso todo su empeño, por saber de quién se trata, no mas no lo logro:

-Danielle estás perdiendo facultades ¿Cómo no diste con la identidad del nuevo profesor? -pregunta Ana en tono de burla.

-Por más que indagué, no pude la rectora es muy misteriosa, la bruja esa.

-Es muy estricta, a mí no me traga mucho-comenta Ana.

-Seguro porque eres de origen latino, es una estúpida tu naciste en los Estados Unidos y has demostrado, que eres mucho más inteligente que cualquiera-le demuestra Dianelle, a Ana su solidaridad.

-Gracias Danielle.

Entra la rectora primeramente sola, seguro para anunciarles del nuevo profesor.

-Buen día muchachos, el día de hoy quiero que le den la bienvenida, al nuevo profesor de literatura, espero que se porten bien con él y lo respeten, ya que son de armas tomar.

-Siempre y cuando no nos haga padecer, como el viejo Smith, todo estará bien-menciona Steven, un comentario muy a su sátiro estilo.

-Joven Steven, más respeto o si no llamo de nuevo a sus padres, como le gusta el conflicto.

-Tranquila Señorita Roberts, no es para tanto-lo dice con ironía.

-Muy bien muchachos, démosle la bienvenida al profesor Anthony Hufman, entre profesor por favor.

¡Madre Mia! Musita más de una, al ver ingresar al salón al apuesto CEO, entre sus múltiples ocupaciones se tomará el tiempo, para impartirles clases de literatura, Anthony es un hombre de letras y muy sensible, por lo que le gusta las actividades catedráticas e impartirlas. Es una manera de sentirse útil y activo.

Tony hace cinco años perdió a su esposa Micaela, en un terrible accidente de auto y que, por poco también acaba con su vida, aún el recuerdo de su amada esposa, sigue intacto en su memoria. Por lo no ha considerado hasta ahora, estar con otra mujer, le ha puesto un gran candado a su corazón. Pobrecito.

La primera en caérsele la baba, es a Ana, quien de inmediato, hace contacto visual con el Tony y ambos se sonríen, por unos segundos.

-¡Dios mío! Está buenísimo el nuevo profesor-musita Sofí.

-¡Rayos! Así nadie, se podrá concentrar-murmura embelesada Danielle.

-Hola muchachos buen día-se expresa Anthony acompañado de una gran sonrisa.

-Es como salido de un comercial-menciona otra de las alumnas. Y los chicos la miran, a todas con recelos. Ja, ja, ja.

-Muy bien aquí los dejo con el profesor, cualquier queja de alguno de ellos, solo me la hace saber profesor-lo mira sonriente ante de salir y arregla su cabello con picardía, todos se ríen ante su gesto.

Tony toma la palabra de inmediato, para familiarizar con el grupo:

-Hola muchachos, para los que no me conocen mi nombre, es Anthony Hufman, soy licenciado en letras y como le acabó de decir la rectora, seré su nuevo profesor, quisiera conocerlo a cada uno individualmente, por lo que pasaré lista, cuando los mencione se levantan y se presentan. ¿Está bien?

-Si profesor-responden todos.

-Comienzo, su atención por favor: Sofía Andueza-se levanta Sofí y se presenta con mucho nerviosismo, por lo que es acreedora de la burla de todos.

-Chicos por favor, les voy a pedir primeramente respeto para todos, tendremos momentos de relajos y situaciones serias, que se llevarán a cabo con la materia. Así que, por favor silencio-todos se callan apenados.

-Continuo, Danielle Bert-así pasa, uno por uno, hasta que llega el turno de Ana.

-Ana Rodríguez-se espanta y la mira. Quedando atónito y callado por unos minutos. Hace contacto visual, con ella muy asombrado.

-Soy yo profesor, mi nombre es Ana Rodríguez, soy hija de inmigrantes mexicanos, me gusta leer...-poca atención le presta, a lo que Ana le expone, solo se centra en el nombre.

Musita mentalmente:

«¿Será ella o es mucha casualidad, que se llame igual?». Y queda ligeramente impactado.

Termina la clase y por alguna razón, detiene a Ana, antes de salir motivado por un impulso:

-¡Señorita! -exclama y ambos se miran fijamente. Los ojos de Ana, brillan con luz propia, al tener a tan apuesto caballero cerca.

-Hola profesor-reacciona Ana nerviosa.

-Su nombre es muy común.

-Si debe de haber, como un millón de Ana Rodríguez en el país.

-Sí, supongo-cayendo en cuenta, que ella probablemente no es la joven, que está buscando, a la que inseminaron de manera errónea.

-Adiós profesor y fue un placer conocerlo-sale Ana sonriendo del salón.

Afuera la detiene su amiga Sofí:

-¿Qué quería el profesor?

-Nada, apenas si cruzamos algunas palabras, por casualidad.

-¿Le estás coqueteando al profesor?

-Sofía por favor, no seas ridícula.

-Tu nunca has tenido novio, hasta virgen eres. Seguro es, porque tienes estándares muy alto, te gustan, así como el profesor, millonarios y que te doblen la edad.

-Cualquiera, es mejor mi hermano-menciona Ana con ironía.

-Como Abel ninguno-esboza Sofía, un fuerte suspiro.

-Cuidadito Sofí y nos salen, con alguna sorpresita.

-Ay ya, me regañas más mis padres.

-Vamos a comer algo, muero de hambre-se retiran hasta la cafetería.

Tony queda pensativo en el salón, el nombre Ana Rodríguez, continúa haciendo eco es su mente. Su mejor amigo y confidente Justin, lo saca de inmediato de la corriente de su pensamiento, suena su celular:

-Aló Justin ¿Cómo vas?

-Muy bien, vamos almorzar ¿Estás todavía en la universidad?

-Sí, acá me encuentro.

-¿Cómo te fue en tu primer día?

-Bien. Tengo muchas cosas que contarte.

-Nos vemos en el restaurante de siempre. Dile a tu chofer que te lleve, en 30 minutos llego y hablamos con calma.

-De acuerdo no vemos.

Capítulo 3 La confesión.

30 minutos más tarde...

Ingresa a un restaurante de lujo, con finas lámparas y de mantelería exclusiva, sin mencionar la vajilla que era de plata autentica, busca con la mirada a su amigo, quien desde ya lo espera, en una de las mesas del distintivo lugar:

-Hermano-estrechan sus manos y le propina, un afectuoso abrazo.

-¿Todo bien Tony?

-No Justin, a ti no te puedo mentir, tengo que confesarte algo.

-Wao así será, tu eres de lo que evitas los problemas.

-Estoy metido en uno, por mi terquedad de ser padre.

-Cuéntame, te escucho amigo.

-No sé cómo empezar a narrar este enredo, sabes que contraté un vientre en alquiler, de una chica que conocí por internet.

-¿Qué hiciste? ¿Qué? Te volviste loco, tu eres un hombre joven por favor, puedes tener tus hijos de manera natural, si tan solo dejaras descansar en paz a Micaela. Tony ella está muerta, reacciona tienes que seguir adelante con tu vida, si lo que más quieres es una familia e hijos, cásate tienes muchas mujeres a tu disposición.

-Jamás, siempre le seré fiel al recuerdo de mi amada esposa. No volveré a estar, con ninguna otra mujer, pero no es del recuerdo de Micaela, de que te quiero hablar. Sino de lo que, me ocurrió con esta muchacha.

-Lo siento, continúa.

-Contrate a una chica, para me que prestara su vientre, traté de hacer todo de manera discreta, evitando que mi madre se entere, ayer era el día de inseminación y por error el médico, que contrate para ese procedimiento fecundo a otra muchacha.

-¡Demonio!

-La chica, que había contactado por una página de Facebook, jamás se presentó en el consultorio, ya el doctor tenía todo listo, pero al parecer una de las empleadas, confundió los expedientes, he inseminaron con mi esperma, a una joven llamada Ana Rodríguez, del cual no tengo más datos que su nombre.

-Me has dejado con el ojo bien cuadrado. Ana Rodríguez hay muchas, sin embargo, si la chica aparece y ese embarazo se logra a la primera, se pueden meter en un grave problema, principalmente el doctor por la falla.

-Si esta situación, me tiene muy preocupado desde ayer, para colmo el médico abandono el país y la chica que había contratado, le pague por adelantado y se esfumo.

-Eres tonto Tony, siempre confiando en los demás. La gente es mala Tony.

-Sabes que, siempre le doy un voto de confianza a las personas.

-Pero mira, te han robado por confiado.

-El dinero, es lo que menos me importa, sino hallar a la joven en cuestión. Ana Rodríguez.

-Vaya que enredo, hasta se me quitó el apetito-comenta Justin.

*****

En casa de Ana...

Se divierte en compañía de su padre, se burlan de su hermano y de Sofí quienes, desde ya le están dando rienda suelta a su amorío.

-Estos dos cayeron, en la trampa del amor.

-Al menos espero, que esta novia le dure-expresa el padre de Ana.

-Mi hermano, es muy caprichoso, con tantas mujeres y se antojó de Sofí-frunce el ceño Ana.

-Esperemos, que no cometan un disparate, como embarazarla, por ejemplo.

-Ni lo mande Dios papá, un hijo a nuestra edad, sería el fin del mundo para nosotras.

-Lo se cariño, gracias a Dios, que contigo no tengo esos problemas, me saliste muy lista e inteligente.

-Tengo mis prioridades papá, no quiero que nada me distraiga de mis objetivos y más que soy becada. Si fallo, me quitan la beca y sin ella, mis sueños se esfuman.

-Tranquila hija, que eso no pasará. Te quiero tanto, eres mi orgullo.

-Tan bello mi papi. Papá ¿No te interesa enamorarte de nuevo?

-No mi amor, con ustedes soy muy feliz.

-Si papá, pero un cariño especial, no se te antoja.

-Ana, más respeto soy tu padre. Jamás hablaría de esas cosas contigo.

-Por Dios papá, vamos ábreme tu corazón.

-Mi corazón se cerró, el día que murió tu madre, y los que habitan en el son ustedes, mis hijos.

-Suena muy hermoso lo que dices. Pero no deberías estar solo, sabes que Gema la del salón de belleza, como que le puso el ojo a usted, así oí por allí.

-Déjate de tonterías y vamos, a acercarnos más a tu hermano, no nos vayan a echar tierrita en los ojos y se escapen.

-Ja, ja, ja. Papá, que cosas dices.

Abel se le acerca, para decirles:

-Papá voy acompañar a Sofí hasta su casa.

-Voy con ustedes-sale Ana de inmediato.

-Ana no seas ridícula, que yo la llevo.

-Abel deje que Ana los acompañe, así aprovecha para ir, por unos libros en casa de Sofí-le guiña Anderson el ojo a Ana en complicidad.

-¿Cuáles libros Ana? -pregunta Sofí con asombro.

-Unos que me tienes, que son mío, claro como no te gusta estudiar, si sabes a que me refiero verdad-la mira Sofí con extrañeza. Desconociendo que todo, es obra del padre Ana, para evitar que ellos se queden a solas.

Salen los tres de la casa y Abel, se encuentra evidentemente molesto:

-Ana si eres ridícula, mira que prestarte para las payasadas de mi papá, no entiendo porque no me tiene confianza-Ana pone sus ojos en blanco.

-Todavía preguntas.

-Jamás le haría daño a mi novia, verdad cariño-esboza una gran sonrisa y Sofía, cae rendida a sus pies.

-Nunca entendí amiga tu mal gusto, tantos hombres tan guapos, elegantes, millonarios...

-¿Así como el profesor de literatura?

-¿Qué profesor es ese? ¿Sofía a ti también te parece guapo? -las mira Abel con recelo.

-No amor, solo tengo ojos para ti.

-Ya dejen el melado, que me empalagan.

-Te hubieses quedado en la casa, sino quieres que te coman las hormigas-y empieza Abel, hacerle cosquillas a su hermana, quien no para de carcajearse.

-Ya basta Abel, me voy a orinar de la risa-continúa riéndose ligeramente.

-Me fascina la relación de ustedes, se ve que se quieren, yo siempre quise tener un hermano. A lo mejor mi vida, hubiese sido más fácil.

-Mi Sofí, pero la vida te dio una hermana y un novio apuesto. Hay que hacerle, sus arreglitos en el cerebro, pero al menos el corazón le funciona muy bien-apunta Ana con sarcasmo.

-Gracias por lo que me toca, cerebrito-le da una ligera palmada, por la cabeza Abel a su hermana.

-Ay Abel, eso dolió-reclama Ana.

-Ya muchachos.

Esta hermosa heroína, no tiene ni la más remota idea, de lo que está a punto de sucederle, que cambiará su vida para siempre.

*****

En la Mansión Hufman...

Tony está muy pensativo, en el sofá de la sala, toda esta situación con la aún desconocida para él, Ana Rodríguez ha puesto su mundo de cabeza. Su madre Rebecca, percibe el desánimo de su hijo, como madre nota, que algo anda mal:

-Mi amor ¿Qué tienes? Llevas rato con la mirada perdida.

-Nada mamá, trabajo-la besa en la frente.

-Hijo por Dios, ya deja a Micaela descansar en paz, no ganas nada con seguir viviendo, como hasta ahora, preso de su recuerdo. Los años pasan y no perdonan Tony, todavía eres joven y tienes tiempo de rehacer tu vida.

-No volveré a amar, a ninguna otra mujer como a Micaela. Usted no me critique mucho, que desde que murió papá, tampoco rehízo su vida.

-Es muy diferente, ya yo estaba vieja cuando murió tu padre. En cambio, tú estás en la plena flor de tu juventud.

-¿Vieja? Si eres todavía, una mujer hermosa y joven mamá.

-Lo dices, porque eres mi hijo.

-Solo digo la verdad mamá.

-Prométeme que, te darás una nueva oportunidad en el amor, promételo hijo-apunta su madre al sentimiento.

-Mamá-musita Tony, con mucha más preocupación.

¿Le contará a su madre, lo que está sucediendo ahora en su vida?

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