Arianna.
Abrí los ojos, sonreí, hoy era el día en que se oficiarían los compromisos, para que en un mes me casara con ese mandón de Keanu Powell, para ser sincera estaba deseándolo, cuanto antes esto terminara, Mi esposo, mis hermanos y yo podríamos comenzar a vivir nuestras vidas, sin preocuparnos que podría suceder a tanta gente que se puede ver afectada con estas bodas, además, si como decía Emy, tener sexo con el hombre que amas es tan maravilloso, bueno se puede decir, que me va encantar estar casada, pensé mientras me levantaba con una sonrisa pícara.
Las semanas pasadas desde la boda de Emy y hasta este día, se había desarrollado, muy rápido, los herederos Powell, habían estado ocupados trabajando debido a que tenían que dejar todo preparado para poder cogerse dos semanas de luna de miel, cuando nos casáramos. No habíamos podido tener muchas citas, en ocasiones me aparecía por su despacho para simplemente besarlo, cosa que el me agradecía, dejándome, deseando ir más allá, era un experto en tomar el control de mi cuerpo y dejándome sedienta de él.
Por otro lado, nosotras comenzamos a preparar, bajo la orientación de Elena y de mi estupenda futura suegra, como deseábamos que fuera nuestro matrimonio.
Mis amigas y yo sabíamos que todo iba a cambiar sobre todo porque aparte de estar con los hombres que amábamos, y nos volvían locas, nuestros primeros y únicos amante, teníamos que salir de nuestra zona de confort, de nuestra vida conocida, para convertirnos en las esposas de los herederos Powell, aprender a navegar por su mundo y para colmo prepáranos para ser las madres de la futura generación Powell.
Miriam quería una boda rápida pese a las negativas de su suegra que quería la boda del siglo. Para mi amiga, después de que entregó su corazón, y próximamente, si dios le dejaba de torturar tanto con tener un dios tentador por prometido, sería su cuerpo en su noche de bodas. Estas entregas eran de manera voluntaria, bueno todo lo voluntaria que puede ser una bruja arpía de lengua rápida, que tenía amenazado a su prometido para que ni siquiera se le ocurriera intentar alargar la post-boda con la cena y fiesta muchas horas, porque o en dos horas después del sí quiero su marido le había arrancado la ropa para después tenerla toda la noche gimiendo, o ella no le dejaba entrar en su habitación por una semana.
Pobre Kevin J. ya tenía suficiente con una madre manipuladora, que ahora se casaría con la diosa de las arpías, aunque si le preguntas al heredero Powell su frase es siempre la misma.
- "Mientras pueda meter a esa bruja de lengua deslenguada en mi cama de por vida, como ya está en mi corazón, como si tras el "puede besar a la novia" se la lleva embrazo a su cama, para no salir de allí en una semana".
También está el papel que desempeñara en la vida del heredero mimado, niño de mama. ¿Podrá sobrevivir mi amiga a una vida donde su suegra la ve como una rival por el cariño de su hijo? Mirian es lo que más teme, ya que ama tanto a su prometido que no desea hacerlo elegir.
Elena tiene casi el mismo problema que Miriam en cuanto a querer que su querido Mike la transforme en una diosa saciada de placer tras devorar el tentador cuerpo de su marido, pero en las últimas semanas de repente y quizás porque no ha podido ver a Michael muy seguido, le ha surgido las dudas de si podrá estar a la altura de las expectativas de su futuro esposo. El problema para Elena es que, mientras Michael ha tenido decenas o quizás centenas de mujeres de todo tipo en su cama, ¿Sera capaz mi amiga de poder cubrir toda esa experiencia y vida anterior de su esposo, una virgen? ¿Bastara el amor que se tienen el uno por el otro? ¿o el deseo de Michael se apagará después de un tiempo, en comparación de su excitante vida anterior? Elena tiene muchas preguntas, pero espera que el amor y el deseo que siente por su niñato mujeriego le ayuden a superarlo.
Yo por mi parte llego ya con una familia, y unirme a hará que mi dicha crezca, deseo y amo a ese hombre con todas las células de mi cuerpo. Tener una familia con él sería todo para mí. Aunque el tener que traer un hijo a este mundo para poder heredar, y que mi ambicioso marido pueda optar a la presidencia de su abuelo, hace que me sienta mal. Se que Keanu me ama, y me desea de una forma casi enfermiza, cuando siento su mirada en mí, las ganas de que me haga suya anula mi parte racional, y muero de deseo.
Pero si soy sincera no deseo que mis hijos sean moneda de cambio.
Para poder sobrevivir a todo y decidimos pasarnos la mañana en el spa. Ya teníamos nosotras nuestros propios problemas para que encima, la dudas que teníamos de nuestras vidas futuras nos afectara ahora.
Miriam era la peor que lo llevaba, siempre había vivido con sus padres, pero desde luego con cierta libertad, gracias la crianza de los señores Lugo, la más deslenguada y descarada de mis amigas. Se encontraba insegura, buscaba la manera de saber cuánto tendría que luchar, contra la influencia que la madre de Kevin ejercía sobre él, no quería ser la responsable de su mal estar.
No quería que el hombre de su vida, el único hombre que partido su cama su cuerpo y su vida, se sintiera como el hueso, que querían dos perros, y se viera arrastrado de un lado a otro esta lucha sin cuartel.
Mientras nos dirigíamos a nuestras modistas, peluquería esteticien y demás profesionales que iban a transformáramos en las verdaderas herederas Powell, estos miedos se hicieron evidentes entre nosotras, hasta el punto de que Elena dudó varias, veces, pero al final con pesar en su amado playboy, se tranquilizó.
Yo por mi parte sentía que, hacia lo correcto, tan solo por el hecho que me casaba con el hombre que amaba, ya lo otro vendría sólo, así como los miedos y las inseguridades, pero estaba completamente segura de que nuestro amor iba a triunfar o al menos, eso esperaba.
Narrador.
Durante la ceremonia que se realizó en el Salón de ceremonias principal del prestigioso hotel Sultán de la cadena de hoteles de Powell Holding, se habían convocado más de dos mil invitados, entre empresarios, políticos, familiares y amigos de los novios.
Los novios se veían serios y muy atractivos, esperando en el altar a la llegada de las novias, cada uno iba vestido atendiendo a sus gustos, Michael, iba más moderno con un chaquet negro con botones dorados, estilo esmoquin de la casa Valentino, mientras Kevin J. con un esmoquin gris y negro, de la marca Ralph Lauren, Por último, el más serio y tradicional era Keanu un traje Dolce y Gabbana negro con una camiseta de cuello blanco. Toda mujer que los miraba parcia ver un desfile de Top-model masculinos, y muchas de las féminas estaban babeando, mirando a esos tres especímenes de hombres.
Cuando la música empezó a sonar aparecieron varias damas de honor acompañadas por varios padrinos, entre ellos estaban Jason Graham y su esposa Emily Graham.
Al fondo tres mujeres caminaban a un mismo paso, vestidas de novia, robándose toda la atención del público. Nadie sabía definir que de ellas eran las más bellas.
Miriam iba con un vestido de corte moderno blanco y con el corpiño con un rosa pastel, el corpiño ese asemejaba a un corsé que se ataba por delante hasta la cintura con una asilla de gasa, se estrechaban tanto a su cuerpo que sus senos se elevaban llamado así la atención, el cuerpo estaba formado por gasa seda y perlas, y bordados de hileras plumas de cisne que daban la sensación de que en cualquier momento esa falda se iba a echar a volar.
Elena había elegido un traje más años cincuenta atada a la cintura por un lateral como si fuera una toga, que dejaba un hombro al descubierto era de seda y había una abertura que le llegaba casi a media pierna, caía recto, hasta que se abría en vuelo desde la cintura.
Finalmente, Mirian era la más clásica, su vestido era con copió de pedrería hasta la cintura donde se abría en una gran falda, el corpiño no tenía hombros y una especia de rebeca bordada los cubría par la ceremonia.
La cara de sus hombres eran un poema, y ellas em varias ocasiones quisieron salir corriendo para abrazarlos, y acabar con esto ya, y disfrutar de la tan deseada noche de bodas.
Los votos se hicieron rápidamente, por órdenes del abuelo Kevin S. Powell, tenía miedo de que alguno de sus nietos se arrepentirá antes de la boda, así que en media hora ya se estaba poniendo los anillos, y tras declararlos maridos y mujer, cuando de los herederos Powell cogieron a sus mujeres entre los brazos para besarlas con pasión. Fue así como las Miriam, Elena y Arianna. Pero lo que vendrá después las pondrá a prueba a los seis, así como el amor que se profesan. ¿Podrán las Herederas Powell sobrellevar su vida de casadas? Pronto lo sabremos, pero ahora vamos a conocer la vida de Miriam y Kevin J.
Nota de la autora: Este es el segundo libro de la saga te aconsejo que sigas el orden para que la lectura sea más grata. Libro 1 Matrimonio concertado (Encuentros y enamoramiento), libro 2 La arpía y el CEO (La historia de Miriam y Kevin J) Libro 3 El playboy domesticado (la historia de Elena y Michael) y finalmente Libro 4, Esclavo del deseo. (la historia de Arianna y Keanu).
Miriam.
Casi no me creía que nos hubiéramos deshecho de todos los invitados, escapando de la fiesta por una puerta lateral, Kevin me agarraba por la cintura, mientras huíamos hacia la habitación que se nos había asignado. Lo miré, era como un sueño para toda mujer. Su pelo oscuro, y esos ojos azul cristal, eran para desmayarte y despertar con ese hombre dentro de ti, eso debe de ser lo más cercano al cielo, para una mujer virgen como yo.
Aunque lo de virgen esperaba que fuera un pequeño error de fabrica que, mi queridísimo marido solucionara lo antes posible. Mire mi atuendo y calcule que esto llevara al menos diez minutos desalojarlo de mi cuerpo.
-" ¿Por qué elegí este vestido?, ¡Es qué soy tonta!, da igual voy desnudándome por el camino"- me dije mientras avanzaba de la mano por los pasillos del hotel con el niño de mamá, guiándome.
-" ¿Se puede saber qué hace, señora Powell?"- me pregunto mi marido sonriendo mientras yo atacaba los cordones del corpiño.
-" Pues ponerte las cosas fáciles niño de mamá. Llevo demasiado tiempo esperando esto para que kilos de tela me lo estropeen."- dije cuando al fin comenzaron a ceder los cordones y note que mis senos podían moverse con libertad.
-" Eres imposible preciosa tendremos una vida muy interesante, me dijo el cogiéndome las dos manos y de un movimiento me alzó en sus brazos. Solo pude soltar un ligero grito de sorpresa, cuando sus labios tomaron los míos, y el deseo me invadió dejando si argumentos para discutir con él. -" Esta es la única manera de callarte, Arpía, y me encanta dejarte callada porque así puedo oírte gemir, cuando te beso.
-" Pues si ya lo sabes ¿Por qué ahora estoy hablando?"- pregunté provocadora.
El volví a devorar mis labios, así que casi ni me di cuenta, cuando abrió la puerta de la suite.
-" Así que aquí es donde estabais os estaban buscando"- la voz de mi suegra me congeló.
-" ¿Qué hacia esta mujer insoportable en mi suite nupcial?, pero ¿Dónde estaban los de seguridad, como pudieron permitir que este ser se cuele en mi noche de bodas?"- mi mente era un rio de quejas. Aunque yo no era la única afectada, la cara del niño de mamá era un poema, miraba a su madre como si fuera un ser de otro planeta.
-" ¿Se puede saber, madre, que haces aquí?"- le dijo Kevin dejándome en el suelo mientras yo me agarraba el corpiño para que no se abriera.
-" Nada vine a darte las buenas noches. Hijo no deberías cargar a tu... digo que no la deberías cargarla, no sabes calcular a ojo cuanto pesa y podrías lesionarte la espalda."
-" Señora la acaba de cagar, no hay nada peor para una Arpía como yo, que le agiten un pañuelo delante"- pensé y sin ma solté la última tira del corsé y dejé que este callera dejándome sólo con un sujetador sin asillas un liguero unas tangas a juego, y unos zapatos de tacón no muy altos, pero si los sufrientemente altos, para que mis piernas se vieran esbeltas.
El gritó que dio la madre de mi esposo, me dejo claro que había conseguido mi objetivo.
-" Eres tremenda preciosa"- oí que me decía al oído mi dulce tentación. Mientras sus manos acariciaban mi cadera, y sus labios se prendían en mis orejas.
-" Esto es un escándalo Kevin si no fuera por... deberían darse cuenta de que hay un mayor frente a ustedes"- se quejó la señora Powell tapándose los ojos,
-" Pues si ya es mayor, debería saber querida suegra lo que hace un hombre y una mujer en su noche de bodas, y si no quiere asistir a la clase particular que me va a dar su hijo toda la noche, podría hacer el favor de salir de esta habitación, porque a mí no me importa tener espectadores, tengo tantas ganas, y he esperado tanto, para tener su hijo de..."- Kevin me besó para que no acabara la frase. Lástima hubiera quedado genial, mi contestación, pero si soy sincera sus besos son aún más geniales.
Oí un grito de desesperación, y un portazo, pero yo estaba concentrada en que la lengua de mi dios griego entrara aún más dentro de mi boca.
-" Eres muy ansiosa preciosa, me encanta desenvolver mis regalos, y tú ya le has quitado la primera capa"- me dijo recorriendo mis hombros mientras soltaba el sujetador y liberaba mis turgentes senos de su prisión.
Sentí como que el suelo desaparecía, pero yo aun no podía abrir los ojos, pronto me sentí tumbada sobre una superficie, al abrir los ojos un dios griego había comenzado a desnudarse delaté de mí, mientras me miraba.
Tuve la sensación de ser el cervatillo que el puma va a devorar, sabes que estas en peligro, pero deseas que comience cuanto antes.
-" Te amo preciosa, esta noche intentare ir despacio te existiré hasta que me pidas más, pero si por lo que sea el dolor es muy fuerte, debes decírmelo, y yo pararé, llevo tanto tiempo deseándote que, puedo terminar haciéndote daño."-
-" No tengo miedo, siempre puedes repetirlo y mejorar"- le dije, y el con la voz ronca estallo en carcajada, y yo me humedecí, al contemplarlo y oírlo reír.
Se subió sobre mi comenzó a besarme los labios, mientas sus manos recorrían mi cuerpo, acarician do cada zona que reclamaba su atención en especial misa pechos y mis muslos.
Era tanto el placer que sentía que sería más que imposible que esto mejorara, hasta que sus labios tomaron posesión de mis aureolas, ahí perdí totalmente el control, si en algún momento tuve miedo o dudas por esa noche se borraron inmediatamente.
La mentirosa de Emy nos había descrito que se sentía, pero ni se acercaba a la realidad de lo que mi marido le estaba haciendo a mi cuerpo.
Pronto sus manos bajaron a mi entre piernas y mis gemidos se intensificaron, cuando como buen explorador y aventurero, Kevin Junior Powell, encontró el tesoro, y se dedicó a cuidarlo agasajarlo y sacarle brillo, mientras yo me retorcía de placer, y vi como oleadas y oleadas de deseo se acumulaban en ese punto mientras recorrían mi cuerpo, hasta que como una presa cuando se rompe, mis gritos de éxtasis se liberaron, dejándome totalmente flotando en la inmensidad.
Cuando creí que todo había acabado el continuó, acariciándome y como si de un intruso se tratara unos de sus dedos entró en mi interior, pero en vez de sentirlo incomodo, o dolorosos, una nueva sensación de placer comenzó a crecer en mi interior.
-" Tranquila pequeña. Pronto te adaptaras, te estoy excitado, para que sea lo menos doloroso posible"- me dijo al oído antes de morderme la oreja con suavidad, mientras continuaban moviendo sus dedos en mi interior y su boca succionaba mis pezones.
Cuando ya no pude más, rogué que me hiciera suya, Mi cuerpo era como un reactor atómico, que había acumulada tanta energía que tenía que liberarla.
-" ¿Estás segura, preciosa?"- me preguntó, pero yo sólo pude asentir, había perdido lo único que nunca perdía mi capacidad de hablar, ya que era mi arma más peligrosa. Pero ahora esa arma se había quedado sin balas.
Se coloco sobre mí y me abrió las piernas.
-" Voy a entrar despacio, y ..."- no lo deje terminar lo bese para que entrara en mí, de una vez. Lo sentí entrando, era grande, y de un rápido empujó entro todo dentro de mí. Sentí, un dolor agudo atravesarme, me mordí el labio para no gritar y aguantarlo. Él se quedó quieto para que yo me adaptar a él.
Me miró preocupado. -" ¿Te encuentras bien? Si quieres yo..."- el dolor paso enseguida y al fin recupere el habla.
-" Señor Powell ahora somos unos, sólo te queda enseñarme a disfrutar, ¿A qué estás esperando?"- le dije él me sonrió
-" Si señora Powell ahora eres definitivamente mía, solo me que enseñarle la magia que creamos juntos."- y comenzó a moverse, fue como si me subieran en una montaña rusa que subía, subía, subía, y cada vez estaba más alto, mi cuerpo no se controlaba, mis gemidos se mezclaban con los gruñidos de mi amante, y de repente, cuando creí que había llegado la cima, una la sensación que no había sentido nunca me recorrió entera haciéndome estremecer de placer-
Fue aquí donde supe que era un orgasmo, lo demás sólo fueron meras pantomimas, al lado de lo que este hombre, me hacía sentir.
Pronto sus gruñidos e intensificándose así, sus movimientos, y me vi de nuevo subiendo en la vagoneta de la montaña rusa. Sólo pensaba que, si la caída era igual que al anterior no sobreviviría a esa noche, pero mi cuerpo me mando a callar, sólo sintió, y lo sintió todo, hasta que un lánguido y exhausto sueño me invadió, y me dejó dormir en los brazos de ese hombre.
Mi primer amante, el hombre que amo, y el único hombre que tocara mi cuerpo el resto de mi vida, pero, no porque lo exija el, es porque, la marca que ha dejado en mi es tan profunda, que nadie podrá borrarla, nunca, ni yo quiero. Cuando me dormí no me di cuenta de que Kevin se había quedado despierto abrazándome.
Kevin J.
Esta mujer me vuelve loco, me he vuelto adicto a su cuerpo, a sus gemidos, a su olor, a la sensación tan maravillosa de estar dentro de ella.
Había imaginado miles de veces nuestra primera vez, pero nada me había preparado para esto, para su virginidad picara, para la fuerza de su espíritu, para el olor de su piel, y la maravillosa sensación de estar dentro de ella, de oírla gemir. De sentirla retorcerse bajo mí, mientas disfruta de sus orgasmos, mi mujer lo tiene todo, para acabar con mi tranquilidad mental, pero también está para llevarme al mayor de los placeres, a las puertas del paraíso.
Deseaba despertar para volver hacer al mía otra vez, pero sabía que esto sería demasiado para su cuerpo, cuando se estaba empezando a adaptar a mí.
Le acaricie la cara y le dibujé el contorno mientras me deleitaba con el olor de su pelo, acaricie sus caderas, y la atraje a mi cuerpo para sentir su calor, mientras mis manos inquietas recorrían su cuerpo dormido haciéndole una foto dactilar de él. Me detuve para dejarla dormir, aunque cierta parte de mi cuerpo aun la reclamaba, yo debía respetar su cansancio y su sueño.
-" No vas a continuar, ya que me despertaste lo suyos es que sigas sin dejarme dormir a cambio de volver a hacerme disfrutar, no crees esposo."- no pude evitar reírme.
-" Lo se señora Powell como siempre es cuerpo y su lengua de arpía siempre tienen razón."- y el resto de la noche se hizo mucho el amor menos se durmió, más bien poco, espero que mañana estemos vivos, pero si no gracias, señor por esta noche.
Kevin J.
Pesé que dormiríamos toda la mañana, pero a primera hora Miriam recibió la llamada de sus cuatro de sus amigas, y ahora mismo estaba en la terraza, riéndose como una loca mientras compartí con ellas, lo que había calificado como la mejor experiencia de su vida.
En cierta forme mi orgullo de hombre se vio reforzado, que tu mujer admita, que le haces volara, y si por ella fuera estaríamos haciendo eso a todas horas, contribuye a que tu autoestima de hombre salga muy reforzada.
Mientras la oía hablar, me dirigí al salón de suite, para pedir el desayuno para los dos. Mientras esperaba que llegaran, recibí el mansaje de mi madre que verdaderamente me desconcertó. Ni casado me iba a librar de sus manipulaciones.
-" Espero que hayas cumplido con tu parte hijo y que dentro de quince días esa advenediza, este embarazada, desde que eso ocurra ya sólo quedara quedar con un trato con ella y que nos firme su cesión de las acciones de Powell Holding, que junto con las que heredaste de tu padre no convertirá en dueños de una parte importante de las acciones, y ya te pondrás divorciar de ella."- decía mi madre.
¿Como mi madre podía ser así?, antes simplemente seguía sus indicaciones sin protestar, era la mejor manera de quitármela de encima.
Mi padre la había acostumbrado a conseguir todo lo que quería, ya que estaba acostumbrada a ello.
La vida que mi madre vivió antes de casarse con mi padre era una autentica vida de lujo, era la princesita del imperio Mc Kintong, vivió esta vida hasta que unas malas decisiones de mi abuelo materno, hizo que el imperio entrara en recesión y perdiera gran parte de su capital.
Mi padre siempre había estado enamorado de la princesa del Imperio Mc Kintong, Elizabeth Mc Kintong desde que la conoció en una de esas fiestas de la alta sociedad, pero mi madre como buena heredera caprichosa siempre esperaba algo más, más rico, más guapo, más que se merecieran que ella, estuviera a su lado, pero tras el riesgo de perder su estatus social, y que se revelara al mundo el problema de su familia, y de paso poder así ayudarla en sus problemas económicos, decidió aceptar a mi padre a cambio de que le proporcionara la vida que según mi madre, ella se merecía.
Esto ha provocado que he sido criada con el aliciente de que yo soy el único que merece ser el heredero de mi abuelo, mi vida ha estado programada desde que estaba en el vientre, todo iba como mi madre quería saber excepto por el nacimiento semanas antes que yo de mi primo Keanu, a quién mi madre me instruyo para verlo como mi rival.
Todo iba bien hasta hace seis meses cuando mi abuelo fue salvado por tres diosas, y el máximo representante y referente de la familia Powell decidió que se convertirían en sus herederas y que sus nietos si querían heredar se tenían que casar con ellas y no divorciarse nunca, además como guinda al pastel, Kevin Senior Powell, añadió como zanahoria a los caballos pura sangre de sus nietos, alegando que sólo el que engendrara a su primer hijo primero, podía ser el CEO del grupo Powell Holding.
Fue así como llegó a mi vida esa arpía pelirroja de ojos color como una pradera en verano. Desde que ese peligro de mujer se adueñó de mi mente y mi cuerpo, todo es diferente, mi mundo, mis prioridades. Miriam con su forma de ser liberal, sin complejos, sin importarle lo que digan los demás, sin importarle las apariencias, y con una lengua capaz de aniquilar a un regimiento de marines SEAL bien entrenados mi corazón ha comenzado a desear ser como ella, adoro su forma de ver a la vida, como ni le importa mi dinero, ni mi posición, como no utiliza mis sentimientos hacia ella para imponerse a mí. Ya que según mi abuelo suceda lo que suceda, ella será siempre una de las dueñas de las empresas Powell ya que junto con sus amigas poseen el cincuenta y tres por ciento de las acciones.
El mensaje de mi madre sólo confirmaba que mi madre se iba a interponer más de una vez en mi relación con Miriam, y eso era algo que debía evitar a toda costa. Mi mujer me había demostrado muchas cosas, pero la principal y desde anoche un amor incondicional, se entregó a mi amándome y deseándome sin ninguna duda, inundando mi corazón y mi alma de un sentimiento que sólo he conocido con ella, la amo y debo proteger lo nuestro, pese a la ambición de mi madre, por primera vez debo enfrentarme a mi madre para proteger lo nuestro, y esto será todo un reto para mí.
Con esta decisión cogí el móvil y respondí a mi madre:
"Buenos días, Madre, le agradecería que a partir de ahora no se dirija a mi esposa en esos términos, es la mujer que amo y usted debe respetarla. Estaré incomunicado unos días cuando regrese le iré a visitar un saludo.
Tras mandarle el mensaje apagué el móvil, estaba de luna de miel, y sólo deseaba disfrutarla con una pelirroja que me volvía loco. Me sonreí y me dispuse a ir a buscar a mi preciosa esposa a la terraza ya había llegado el desayuno, y tras alimentarla pensaba pasarme el dia haciéndole el amor, había esperado mucho para tenerla, y aún más para encontrarla y no pensaba perder ni un minuto de mi tiempo sin adorar su cuerpo.
Brenda.
Cuando recibí el mensaje de mi hijo no me lo podía creer, ese no era mi hijo seguro, la advenediza barrio bajera, tenía que haberle cogió el móvil a escondidas y seguro contestó por él.
Es verdad que Kevin desde que conoció a esta mujer ha cambiado, ya no quiere vivir conmigo, se ha mudado a su departamento, el que heredó de su padre. Ya no me escucha como antes, pero conozco a mi hijo nunca me desobedecería sabe lo importante que es para mí que él sea el presidente de la compañía lo que debió ser para su padre.
Todo es culpa del senil de mi suegro y de esas tres perras trepadoras, con su cara de inocentes, están jugando con l futuro de mi hijo y yo eso no lo voy a permitir. Ante acabo con ellas en especial con la maldita pelirroja que pretende robarme a mi hijo. La voy a destruir y para eso voy a necesitar ayuda, y ya se quién me va a servir de serpiente dentro de este paraíso que se han montado estos dos. No disfruten mucho de su felicidad.
Mariam.
¿Como se puede tener tanta energía y no desfallecer por e el camino?, bien la culpa es mía cuando le dices a tu hombre que te enseñe todo lo que te has perdido durante toda tu vida en cuestiones de sexo, pues ocurre lo que acaba de ocurrirle a tu cuerpo durante todo el día, que es sometido a una sesión de ejercicio físico, caricias enloquecedoras, prácticas sexuales que los libros no describen ni la mitad de bien lo que te hacen sentir y una satisfacción sexual y un agotamiento que te llena por entera. Decididamente me he vuelto dicta a practicar sexo con Kevin, ese niño de mamá sabe lo que se hace y lo hace muy bien, tan bien que ahora sumergida en la bañera como estoy para recuperarme aun mi cuerpo lo sigue deseando, aunque después de que el me sumergiera en la bañera para que mis músculos se aliviaran de horas enteras de sexo desinhibido y extenuante.
Y me prohibió que saliera de la bañera, en un rato mientras él se reponía, le dije que se bañara conmigo, pero el sonriéndome me dijo.
-" No preciosa Arpía si entro en esa bañera, me seguirás seduciendo hasta acabar conmigo, eres insaciable Miriam Powell. Creo que he creado un monstruo, y yo soy humano precioso, y necesito descansar, así que quietita aquí, y no te duermas"- me dijo encendiendo la acción de yacusi de gran bañera.
-" ¡Cobarde Powell!"- le dije riendo.
-" Contigo siempre, preciosa. Me superas en todo, diosa Arpía"- me dijo el saliendo de la habitación muerto de risa.
Yo también me reí, parecer los herederos Powell no solo eran unos magníficos empresarios, según sus amigas y su propia experiencia de anoche y del día de o también eran unos excelentes amantes. Me dedique a recordar la conversación que tuve con Elena y Arianna sobre nuestra noche de bodas, antes de que cariñoso y seductor marido, me arrebatara el móvil de la oreja y comenzara a besarme para que tras desnudarme hacerme olvidar hasta como me llamaba.
-" Debería avisar a todas las vírgenes que practicar sexi con el hombre que amas es altamente aditivo"- me quejé a mis amigas.
-" Pues yo después de lo de anoche comprendo porque el playboy estoy temblando."- Dijo Elena siendo descarada por primera vez en su vida. No pude evitar sino echarme a reír.
- " ¿Sabéis alguna cuanto hay que esperar para repetir una sesión completa de sexo como la de anoche?"-dijo la ecuánime Arianna.
Emy sólo se reía, ella ya llevaba dos meses casada y esa pantalla estaba más que pasada y salvada. No se les hicieron sus maridos a mis amigas, pero no las reconocía. Habían convertido en unas pervertidas locas por el sexo.
-" ¿Quiénes sois y dónde están mis amigas?"- pregunte muerta de risa.
-" Creo que la antigua Elena murió desmayada bajo tanto placer, y lo siento tengo que despertar a un agotado playboy para que siga haciendo honor a su nombre, no estaré disponible en tres o cuatro días."- dijo Elena y colgó.
Yo iba responderle a Arianna, pero en ese momento me vi alzada del sillón mientras me arrebataban el comenzaban a besarme hasta dejarme sin sentido. El resto de la mañana se confunde entre gemidos de placer, caricias, besos interminables y orgasmos estremecedores.
Regrese al presente cuando una notificación en mi móvil entro, al parecer mi marido me había dejado el móvil al lado del yacusi, por si deseaba hablar con mis amigas, así que imagine que el WhatsApp era de alguna de ellas o de las tres.
Pero al parecer alguien más quería contactar conmigo.
-" Crees que lo tienes enganchado zorra, ese hombre es mío, fue mío antes que tuyo, lo volveré a recuperar, así que no te pongas muy cómoda, señora Powell"-
Al parecer alguien intentaba que bajara del paraíso antes de tiempo. Y había equivocado la de víctima su juego. Por lo visto, este matrimonio había molestado a más de una persona, en especial, su madre. Pero no me voy a dejar vencer, confió en Kevin y en su amor, además si por q alguna vez me engaña desato a la Arpía que llevo dentro, aunque hay personas que la conocerán antes mucho antes que mi amado esposo, su madre, por ejemplo, no sabe lo que le viene encima, pero pronto lo sabrá.