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Matrimonio concertado con el CEO. Libro 1.

Matrimonio concertado con el CEO. Libro 1.

Autor: : Iraya Baute
Género: Romance
¿Cómo puede salvar una vida, cambiar tanto la tuya? Esta es la pregunta que se hacen Arianna, Miriam y Elena, que, por ayudar a un anciano en peligro, se han visto abocadas, mediante amenazas, a tres matrimonios concertados. Claro que el anciano es Kevin Powell Senior, y sus prometidos, son los nietos de este último, los más altos ejecutivos de Powell S.L. Holding, y también como no, los hombres más sexys que hay sobre la Tierra. La condición para que las acciones de la Multinacional Powell se quede en la familia, se basa en que, tras casarse con una de las tres, en menos de un año, tienen que darle nietos... y otra condición es que el matrimonio es de por vida, si hay divorcio nuestras protagonistas se quedarían con la empresa. Los seis se sienten atrapados, con las condiciones abusivas del presidente Powell, por diversas condiciones. Pero, sobre todo, por la atracción sexual que existen entre los miembros de cada pareja. ¿Podrán superar las dificultades, y entregarse al deseo el amor, para estas parejas, o están despidas al fracaso?

Capítulo 1 Un anciano muy interesante. 1.

Arianna

Caminaba por el salón de eventos, con mi bandeja sobre una mano, sosteniendo las copas de champan mientras las ofrecía a los invitados, sonreía pensando, que al menos esta vez Elena nos había dado un uniforme adecuado, con unos zapatos cómodos, no como el evento anterior que habíamos hecho trabajo de azafatas, esa minifalda pantalón, y ese top ajustado que revelaba más que cubría, daba la sensación que lo que ofertábamos era nuestro cuerpo en vez de los servicios del gimnasio, y como colofón nos había subido a unos tacones, que eran armas de tortura para mujeres, en especial a alguien tan alto como yo, y tan poco experta en usar esos objetos castigadores de mujeres.

Mire a Mirian, sonriendo a los invitados mientras ofrecía canapés en esas bandejas tan relucientes. Todo iba viento en popa, Elena estaría contenta por conseguir este evento de presentación, para inversores. Cristian corps, contrato a mi Amiga, porque yo se los recomendé. Es una pequeña empresa de informática. Hoy presentaban la última innovación que había creado en ese campo, y había muchos inversores interesados, tanto españoles como extranjeros. Había cubierto vacaciones, en esa empresa en ocasiones, para el presidente y algunos de los creadores, como secretaria-niñera. Y no me estoy equivocando, lo hacía más como niñera que como lo primero. La causa, es que era un grupo de veinteañeros adolescentes, amigos de los videojuegos, con unas mentes brillantes, y pocos conocimientos sobre los negocios y las inversiones.

Elena me hizo una señal par que me acercara.

-" ¿Qué ocurre Eli?"- le pregunte cuando llegue a su lado.

-" Hay vasos y copas, sobre las mesas de la terraza de la segunda planta, y no he podido mandar a nadie a recogerlos, se suponía que esa zona estaba cerrada, pero algún inútil, la habilito para que salieran a fumar algunos inversores, ya está cerrada, pero hay que recogerlo todo. La gerencia del hotel se ha quejado, por su uso. Llévate si quieres el carrito grande y lo haces todo de una vez."- me dijo Elena, mientras dirigía a los camareros desde la zona de dispensación de bebidas.

-" Sin problemas, jefa, voy ahora mismo"- le dije haciendo un gesto de saludo militar y cuadrándome delante de mi amiga.

Ella sonrió, y continuo con su trabajo. Elena, Miriam y yo estudiamos las tres en la misma universidad, yo estudié enfermería, pero tuve que dejarlo el último año cuando me faltaban tres asignaturas, porque tras la muerte de mis padres, tuve que cuidar a mis hermanos. Miriam estaba estudiando un curso de secretariado, tras abandonar el segundo año de empresariales, ya que no le gustaba esa carrera. Me animo a realizarlo con ella, así que trabaja por el día en lo que podía, y por la noche me sacaba un curso de secretariado. Elena por su parte termino la carrera de sociología, pero como no obtuvo trabajo de la carrera que estudio, con ayuda de su padre creo, Helen In, una empresa de eventos y actividades sociales para medianas y pequeñas empresas. Seguíamos siendo amigas, y nos apoyábamos unas a otras en todo momento.

Llegué a la zona de la terraza, vi que sobre las mesas había diferentes vasos y copas, la zona no estaba muy bien iluminada, ya que observé varias zonas con luz y otras con sombras. Me imaginé que tendría que mirar también por los muros y recovecos de la terraza, para ver si se habían quedado más vasos o copas. Encendí la linterna de mi móvil, para utilizarla. Recogí rápido las mesas y me dirigí a supervisar los alrededores en busca de vasos que se hubieran quedado por las diferentes superficies de la terraza. Me estaba acercando a un lateral de la terraza que se encontraba en la oscuridad, cuando oí un lamento, como un gemido.

Busqué por esa zona cuando descubrí un señor mayor, como de unos 70 a 80 años, sentado en el suelo mientras se agarraba el pecho, no lo dude dos veces y me acerque a ver como se encontraba.

-" ¡Hola, hola! ¿se encuentra bien?"- le palpe la cara para ver sin reaccionaba, le tome el pulso y lo note muy acelerado, estaba a punto de sufrir un infarto, no hablaba y sus labios comenzaban a aponerse azulados, lo que quería decir que no les llegaba bien el oxígeno a los pulmones, y esto le estaba provocando el infarto, por el exceso del corazón para llevar el escaso oxígeno que tenía al cerebro.

Llamé enseguida al 112, y a mis amigas para que me ayudaran a realizarle una exploración mayor, les pedí el botiquín de primeros auxilios.

-" Escúcheme, lo voy a arrastrar hasta la luz para poder ayudarle mejor, confié en mi estudie enfermería, no lo termine, pero se lo que tengo que hacer, necesito que se mantenga consciente, pero no hable para que no gaste el oxígeno que le queda."-

Recordé como nos enseñaron a arrastrar cuerpos en casos de emergencias, para una catástrofe u otro tipo de emergencias que requiriera de movilizar al paciente, así que me coloqué por detrás del paciente en la cabeza, y cogiéndolo por las axilas, tiré de él haciendo palanca con mi cuerpo. Pesaba como mil demonios, pero en estos casos la adrenalina te ayuda. Lo había colocado ya en una zona iluminada cuando llegaron

Elena y Miriam, y otro personal del hotel, me dieron el maletín donde yo llevaba todo, cogí el estetoscopio, y escuche la respiración, tenía un neumotórax, provocado por algo, un golpe y había liquido en el pulmón, sin pensarlo, prepare una aguja para neumotórax para pinchar el pulmón y evitar su colapso.

-" Le va a doler, pero tengo que liberarle el pulmón, le dije"- le dije a mis amigas que lo sujetaran para que no se moviera, y busque el espacio intercostal, para evitar pinchar una costilla, y sin más le clave la aguja, en un principio, gimió de dolor, pero poco apoco recupero la respiración.

-" ¡Gracias!"- le oí susurrar con un acento inglés o americano, le sonreí, y le contesté también en inglés.

-" Gracias a usted, abuelo, por dejarme ayudarle."-.

Mirian me hizo una señal para que me acercara, mientras ella se apartaba del paciente.

-" Hay un problema, la ambulancia no puede subir hasta aquí arriba hay problemas con los ascensores por culpa de la fiesta y la gerencia del hotel no quiere escándalos."-

-" Bien, lo llevamos nosotras en carrito por el ascensor de carga, avisa para que esperen en el vestíbulo."- Comencé a desalojar el carrito de bebidas para trasladar al paciente cuando oímos por la radio onda de corta de Elena a uno de sus trabajadores decir.

- "Jefa, el hotel no quiere que lo saquen por recepción, dice que da mala imagen"-

-" ¿Que me estás diciendo?, pásame a uno de esos incompetentes ya"- sin más Elena comenzó a aponer a los de recepción de vuelta y media, mientras yo colocaba al paciente cómodo en carro de bebidas semisentado, con ayuda de Miriam. Mire al personal del hotel que había ahí y vi que no tenían intención de ayudar, así que les grite.

-" Si no van a ayudar, retírense o van a conocer una vasca cabreada"- sin más empujamos el carrito hasta el ascensor, y por primera vez me sorprendí cuando oí reír al paciente cuando lo introducimos en el mismo. Pero pensé que me lo había imaginado, ya que permanecía con los ojos cerrados, sus labios habían recuperado el color normal, y sus latidos se habían normalizado.

-"Bajen caminando, aquí no bajan"- le oí decir a Mirian al personal cerrando la puerta del ascensor.

-"La ambulancia ya llegó"- nos notificó una voz por la onda corta de Elena.

-" Oye Arianna, ¿desde cuando eres vasca?"- se burló Elena.

-" Desde que mi madre lo era, no quedaba bien decir una canaria cabreada"- le recriminé y sonreí.

-" Somos las tres canarias, aunque andemos mescladas por el mundo con otras autonomías, pero la mala leche Ari es de tu padre. y de tu abuela, tenlo por seguro"- se rio de Mirian, no las escuche más y comprobé si mi paciente estaba despierto.

-" Pues yo creo que seáis donde seáis, sois maravillosas las tres". Nos dijo de repente con un jadeo en inglés el señor mayor. Las tres lo miramos y le preguntamos si sentía mejor, no le dio tiempo a respondernos, porque en eses momento se abrió la puerta del ascensor y los sanitarios nos tomaron el relevo. Le comunique al médico, los síntomas que tenía y lo que había hecho para que volviera a respirar. También le explique mi experiencia profesional.

- "Muy bien. Creo que le has salvado la vida, ¿alguien lo va a acompañar?"- nos preguntó el sanitario.

-" Vayan ustedes yo termino aquí y voy para allá"- nos dijo Elena-" voy a dejar unas cosas claras a la gerencia de este hotel"-

Capítulo 2 Un anciano muy interesante. 2.

Arianna.

Nos subimos a la ambulancia, yo iba detrás acompañando a los sanitarios, y Miriam delante con el conductor. Al llegar al hospital, los tramites fueron rápidos, descubrimos que el señor se llamaba Kevin Powell Senior, nos sonaba el apellido Powell de haberlo oído o leído en algún informe de las diferentes empresas en la que cubríamos vacaciones de secretaria, pero no recordábamos exactamente que decía. Cuando terminábamos un trabajo, tendíamos a resetear la información de la empresa que nos había contratado, para dedicar nuestros esfuerzos a la siguiente.

Permanecimos en la sala de espera mientras trataban al señor Powell, el hospital se estaba encargando de localizar a sus familiares, y nosotras solo pretendíamos saber cómo estaba para poder irnos más tranquilas.

Una enfermera se nos acercó, y nos comunicó que el señor Powell había pasado a la habitación y que no quería que le pusieran la medicación hasta que nosotras no fuéramos a dar con él. Justo en ese momento llegaba Elena y al ver que la enfermera hablaba con nosotras le preguntó si pasaba algo, al comunicarle nosotras lo que estaba sucediendo, decidimos las tres ir a hablar con el anciano, para que se dejara tratar por las enfermeras.

Al entrar en la habitación vimos a el señor Powell conectado a un montón de aparatos, su cara se veía más relajada, y de mejor color.

-" A ver señor Powell, ¿cómo puede ser que con nosotras se portó también como paciente y aquí este un poco intranquilo?"- Le pregunte en su idioma

-" Será que con la edad me he vuelto más selectivo, me gustan más las canarias, que las mujeres del resto de España" - nos dijo el muy descarado, haciéndonos reír.

-" Bueno veo que ya se encuentra mejor, si ya está piropeando a las féminas que están a su alrededor, señor Powell"- Bromeo Elena.

-" Seguro, pero pueden llamarme Kevin, después de todos me habéis salvado la vida, ¿puedo preguntaros algo?"- nos dijo, siempre hablaba en su idioma.

-" Si claro díganos, señor... digo Kevin, pero ni se le ocurra ofrecernos dinero, ni nada de eso, nosotras nos basta con haberle salvado la vida, ya tenemos medio billete al cielo, por ello." le dijo Miriam.

-" No desde luego, ni todo el dinero del mundo va a pagar lo que han hecho, y menos lo que vais hacer..."- esto último lo dijo entre murmullos -" pero primero quiero que me digáis si estáis casadas o sois solteras, sin compromiso."-

Ambas nos miramos extrañadas, no entendíamos ni la pregunta ni el comentario anterior.

-" Somos las tres solteras, pero Arianna cuida de sus hermanos pequeños, así ni ella ni nosotras estamos pensando en casarnos por ahora, Además, Miriam tiene un medio novio, o algo, no está definido bien"- le dijo riendo Elena pensando que el señor Powell nos estaba tirando los trastos.

-" Lastima, yo..."- el señor Powell no pudo continuar cuando un grupo de personas entro en tromba en la habitación, primero era una pareja de mediana edad, se veía que el hombre tenía que ser familia de Kevin Powell porque tenía rasgos similares eran muy atractivos, para su edad, la mujer era muy guapa debía rondar los cincuenta, a ambos se le veía muy preocupados por el estado de salud del señor Powell. Tras ello entro, una mujer muy maquillada y enjoyada, que gritaba haciendo aspaviento, a hacia nuestro anciano, no debía de gustarle mucho, porque Kevin la mando a callar de golpe. Por último, entraron los hombres más altos y más guapos que habíamos visto las tres en nuestra vida, mire a mis amigas y nuestros ojos brillaron de admiración, que hubiéramos decidido dedicar nuestras vidas a ganar dinero y dejar el amor o el compromiso apartado, no quiere decir que no

supiéramos apreciar una maravilla de la naturaleza, y desde luego, estos tres ejemplares del sexo opuesto entraban en esa categoría. Físicamente dos de ellos se parecían mucho, pero con diferentes edades uno era más joven que otros. De pelo oscuro y cuerpo bien trabajado, bajo esos trajes de ejecutivos, lo que más destacaban de los tres era el color de los ojos, eran azules cristal, muy parecidos a los de Kevin.

De repente sentí, unos ojos en mí y al levantar la mirada, vi que uno de los hombres que había entrado, el más atractivo de los tres y el mayor, aunque ninguno había llegado a los 30 años, eso seguro, me miraba fijamente. por su expresión parecía decir que sobrábamos que no teníamos que estar ahí, no me deje intimidar y le sostuve la mirada, ya se cansaría.

Todos hablan a la vez, excepto mi intimidador personal que seguía mirándome a los ojos cada vez con más intensidad en la mirada, mientras yo le sostenía el duelo.

Con un movimiento de una mano el señor Powell los hizo callar a todos.

-" Primero quiero presentaros a mis salvadoras, Mirian, Elena y Arianna. Ariana fue la que me practicó los primeros auxilios, sino para esta hora estaría muerto, y las otras dos me trajeron al hospital, y amenazaron al hotel que me denegaba los primeros auxilios"- todos nos miraron, y yo tuve que bajar la mirada para no ser descubierta, amenazando de muerte a uno de los nietos, por soberbio. - "y os anuncio desde hoy y de efecto inmediato, que el primero que se case con una de ellas y me dé un nieto, de estas valientes mujeres, le daré la presidencia y la mitad de las acciones de la compañía, solo tenéis un año. Os aconsejo que empecéis rápido."- todos no miramos boquiabiertos, todos menos el guaperas incitador, que ahora, tenía la vista fija en el abuelo, y lo miraba con rabia contenida. Yo miré a mis amigas, y vi como Elena pronunciaba.

- "Ahora sí que el conejo me risco la perra"- con esta expresión ni lo pensé, miré a las dos, y con la mirada lo dije todo, sin más miramos a Kevin Powell, y le dijimos.

-" Gracias por todo, pero, aunque nos ha encantado conocerlos, gracias, Kevin por ser un buen paciente, vemos que tu familia está ya aquí nosotras, lo sentimos, pero ¡Corred ya! ..."- no termine de salimos corriendo de la habitación, y desde la puerta oí decir a Kevin.

-" Mas vale que las pilléis y las convenzáis, porque mis herederos vienen de ellas o vendo la empresa a trozos"-fue ahí cuando descubrí que mi vida se iba a convertir en un infierno si me dejaba atrapar, por eso intensifiqué la zancada, a mí no me coge nadie, y menos uno que me mira por encima del hombro.

Capítulo 3 Perseguidas por millonarios Arianna y Keanu. 1.

Arianna

Llegamos al aparcamiento, faltándonos el aliento, nos subimos al coche de Elena justo a tiempo de ver salir a varios hombres de negro, acompañados por los tres "pretendientes a esposos" que nos habían salido.

-" No se tu Elena, pero ni de coña me dejo atrapar por esos dementes"- le dije recuperando el aliento, al sentarme y ponerme el cinturón en el asiento del copiloto.

-" ¡Estos ricos están como cabras! Me da pena el señor Powell, ¿crees que se dio un golpe en la cabeza cuando se cayó en la terraza? "- pregunto Mirian desde atrás, mientras Elena salía rápido del aparcamiento, esquivando a nuestros perseguidores.

-" No lo sé, lo único que sé, es que ni de coña me caso con nadie que yo no haya elegido, y menos participar en el juego macabro que a estos americanos les gusta hacer cuando se aburren."- aseguro Elena.

Cuando llegué a casa, decidí olvidarme, de nuestra surrealista aventura de esta noche. Bastantes problemas tenían yo ahora para seguir pensando, en las formas macabras de divertirse que tenían lo americanos ricos.

Keanu

En otro lado de la ciudad, dos horas después, en la suite del hotel Hilton, yo miraba a mi hermano reírse a carcajadas, mientras relataba una y otra vez la última idea del abuelo.

-" ¿Cual eliges Keanu?, a mí me gusta la morena bajita, con aires de ejecutiva. Aunque no para tener hijos, aunque no me importaría practicar con ella, como tenerlo todo un fin de semana"- dijo el idiota de Mike.

Lo miré y decidí no contestar, cogí el móvil y llamé a Jason.

-" Necesito que investigues algo, a tres mujeres, te paso por el correo los nombres y la poca información que tengo de ellas, en especial céntrate en la tal Arianna"- no espere a que me respondiera sabía que lo haría a la perfección, no sólo era mi secretario era mi mejor amigo.

No sabía a lo que estaba jugando el abuelo, pero prefería estar preparado para todo, quiero ser presidente de la empresa, pero bajo mis condiciones. Demostrando que puedo y se hacerlo. Sé que mi abuelo y mi padre, tiene mucha fe en mí, porque saben que estoy muy preparado, y soy lo que necesita la empresa para entrar en la nueva era. Así esta exigencia de nuestro familiar, de que nos casáramos y tuviéramos hijos, me repateaba el hígado.

En ese momento entro Kevin, y por su mirada sabía que iba a entrar en el juego del abuelo, me imagine que su madre ya le había elegido, cuál de las tres mujeres, sería su pase a la presidencia.

-" Bueno primito al final, te has decidido por una de las tres preciosidades. Espero que no hayas elegido a la tal Elena esa me la quedo yo"- dijo Mike sonriendo.

-" ¿Cual has elegido tu Keanu?"- me pregunto mi primo.

Lo miré y decidí no responderle, para que, con mi primo el juego psicológico, es parte de nuestro trato familiar. Me miro impaciente, y finalmente decidió hablar.

-" No me importa la que elijas, yo lo voy a intentar con las dos, son bastante mojigatas, seguro que elija la que elija, caerá en mis manos rápido, y después de dejarla embarazada y que abuelo tenga su heredero y yo la presidencia, me divorciare de ella, y tras una adecuada prestación económica y manutención, me dedicare a la empresa, mi empresa."- casi tuve ganas de reír, este es el problema de mi primo Kevin, no sabía jugar a este juego, y revelaba sus cartas demasiado pronto, era muy previsible, por ello nunca lograría la presidencia de Powell S.L. Holding.

-" No pretendía entrar a jugar, no considero que este juego tenga mi nivel exigido, pero si quieres que entre en él, puedo complacerte, elijo a Arianna, ya que a ti te da igual cualquiera de las dos."- le dije con indiferencia, y con desgana. Siempre había sabido manipular a mi primo, y esta no iba a ser una ocasión diferente.

En ese momento me sonó el móvil, era Jason, me mandaba la información solicitada siempre tan eficiente. Sin decir nada, me levanté y salí de la habitación, tenía mucho que estudiar, y no pensaba compartir mi información con nadie... excepto mi hermano, envié la información de la tal Elena al móvil de Mike, y me dirigí a mi habitación, cuando casi estaba llegando, vi pasar a mi hermano corriendo a mi lado.

-" Gracias hermano, sabes que no voy a luchar por la presidencia, y menos casarme con nadie, pero me gusta divertirme, y este juego que invento el abuelo lo es"- me dijo Mike mientras seguía caminando por el pasillo.

-" Lo sabía, tú nunca cambias, pero recuerda que trabajas también en la empresa, golfo. El lunes en el despacho o te mando a buscar."- ni me miro cuando hizo un gesto de despedida con la mano y se introdujo en el ascensor.

No pude evitar reírme, adoraba a mi hermano, creo que cuando mis padres nos concibieron, me dejaron a mi toda la seriedad, la impaciencia, la efectividad, la competitividad, la ambición y la arrogancia, y a Mike, la alegría, la generosidad, la irresponsabilidad, las ganas de disfrutar de la vida con sus tesoros y desde luego nada de ambición. Por eso nos llevábamos también. Estaba seguro de que el juguete elegido por mi hermano no tenía nada que hacer ante él, era un conquistador nato.

Al entrar en la habitación me quite la chaqueta, me arremangue las magas de la camisa ejecutiva y me prepare una copa, después me dirigí al despacho de la suite, y mire en mi portátil la información que me había enviado mi secretario.

Al parecer Arianna, era secretaria, había estudiado enfermería, pero en el último año sus padres murieron y se encargó de sus dos hermanos de 15 y 7 años, eso me decía que era fiel a la familia, no sé porque, pero me gusto, ¿si la hacia mi esposa sería igual de fiel a mí?, aunque con el dinero que tendría con ese matrimonio seguro que lo seria, casi todas las mujeres, adoraban el dinero, y los lujos que conllevaba casarse con un millonario, y seguramente Arianna no sería una excepción.

Continúe leyendo la información que tenia de ella, aparte de secretaria temporal, también hacia diversos trabajos, azafata, camarera, repetidora y modelo de tienda y de fotografía para catálogos de ropa de diferentes tiendas locales. Entre la información que me entrego Jason, se encontraba varias fotografías, algunas de ella con sus hermanos, otras con sus amigas, otras en el trabajo de secretaria en algunas empresas, en todas sonreía, la última foto me hizo entrar en calor, en ella estaba trabajando como modelo de traje de baño, más bien era un bikini. Tenía una pamela blanca que cubría su rubio pelo extendido por sus hombros, unas gafas que cubrían esos ojos enigmáticos, esos que me llamaron la atención la primera vez que los vi, ya que no tenían un color definido, cambiaban de verde oscuro a amarillo intenso, eso fue lo que me hizo observarla por primera vez.

El bikini que llevaba era blanco y violeta, y dejaba ver la abundante turgencia de sus pechos, su estrecha cintura, y las curvilíneas caderas, mientras ella se encontraba apoyada en una roca en la playa, sonriendo sin mirar a la cámara. Observar ese cuerpo, me hizo sentir un deseo instantáneo, esto añadido a que sabía que sería mía, aumentó las ganas de tenerla ahora mismo en mi cama.

Busqué la foto en mi móvil entre la información que tenia de ella, y la puse de fondo de bloqueo en mi iPhone. Estaba bien saber que éramos sexualmente compatibles, así, cumplir con el segundo requisito de mi abuelo, seria sencillo, incluso ambos lo disfrutaríamos. Aunque iba a resistirme en un principio a la manipulación de Kevin Powell senior, esta foto y la información que tenia de ella me hizo que cambiara de opinión.

Sé que ella siente lo mismo, por la forma de mirarme cuando nos conocimos, antes de que al retarle yo con la mirada, para ver si me tenía miedo como todos, o era la típica seductora en busca de un esposo rico; me sorprendió plantándome cara, y devolviéndome la mirada, con esa expresión, como si quisiera matarme.

Volví para leer la última hoja de la información que me envió Jason y en ese momento, descubrí como iba a casarme con la señorita Arianna Cortes Basterra, y sería muy fácil, aunque tuviera que usar el talón de Aquiles de dicha dama, no tenía ni que mover un dedo, solo mantenerla vigilada y esperar el momento oportuno.

Volví a coger el móvil, y llamé a Jason sin importar la hora que era.

-" Mantén a la señorita Arianna vigilada, y avísame de todo lo que le ocurra es especial en el caso de su tío y su relación con la familia"- volví a colgar sin esperar respuesta de mi secretario, él ya estaba acostumbrado. Sonreí ante lo fácil que iba ser esto, y no solo porque en menos de dos años sería el presidente de Powell S.L. Holding, sino porque tener a la señorita Ariana, aunque tuviera que cuidar de sus hermanos, me iba a dar mucha satisfacción sexual, o eso esperaba, y cuando todo acabara, podríamos llegar a un acuerdo adulto por el bien de nuestro hijo.

Me levanté y me dirigí a la ducha, al fin iba a ganar todo lo que había querido siempre, además de tener un poco de diversión extra, convertirme en padre y cuñado, y sobre todo esposo, y esa parte no sólo era fácil, sino que la iba a disfrutar.

Arianna

Llegamos al aparcamiento, faltándonos el aliento, nos subimos al coche de Elena justo a tiempo de ver salir a varios hombres de negro, acompañados por los tres "pretendientes a esposos" que nos habían salido.

-" No se tu Elena, pero ni de coña me dejo atrapar por esos dementes"- le dije recuperando el aliento, al sentarme y ponerme el cinturón en el asiento del copiloto.

-" ¡Estos ricos están como cabras! Me da pena el señor Powell, ¿crees que se dio un golpe en la cabeza cuando se cayó en la terraza? "- pregunto Mirian desde atrás, mientras Elena salía rápido del aparcamiento, esquivando a nuestros perseguidores.

-" No lo sé, lo único que sé, es que ni de coña me caso con nadie que yo no haya elegido, y menos participar en el juego macabro que a estos americanos les gusta hacer cuando se aburren."- aseguro Elena.

Cuando llegué a casa, decidí olvidarme, de nuestra surrealista aventura de esta noche. Bastantes problemas tenían yo ahora para seguir pensando, en las formas macabras de divertirse que tenían lo americanos ricos.

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