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Matrimonio por contrato.

Matrimonio por contrato.

Autor: : Owari
Género: Romance
Isabella, una mujer quien se ha casado por conveniencia, intenta hacer todo lo posible para que su ser amado, la vea con amor, sin embargo, Damian, no está dispuesto a hacer por ella, lo mismo que ella haría por el. Pero en cuanto, una solicitud llega a su vida, los sentimientos despiertan y con ellos la obsesión.

Capítulo 1 Capitulo 1

*No te dejaré ir, me perteneces*

Isabella, arreglo con sutileza su vestido de corte sirena, y miró su rostro con detenimiento en el gran espejo. Suspiró y de sus ojos verdosos brotaron un par de lágrimas.

Estaba feliz, sin duda. Pero, ¿Por qué su corazón se encontraba tan lastimado a pesar de ser el día que tanto había deseado que llegase?. Cualquier mujer, estaría feliz de contraer matrimonio con el hombre de quién está enamorada, pero, ¿Por qué lloraba sin detenerse?

-Vamos, deja de llorar Bella.

La mujer de cabello rubio, resonó sus tacones al caminar hacia ella. Tomó un par de toallas de papel y con cuidado la ayudó a limpiar sus lágrimas.

-Debes dejar de llorar. Lo que importa ahora mismo, es que ahora eres la señora Lloyd ¿Está bien?

-Madre, ¿Por qué me ha hecho esto?

Su madre se miró en el espejo, y retocó el labial de sus labios rosas.

-Quizás solo fue un accidente. Deberías preguntárselo

-Pero él... No quiso besarme, sin embargo, lo descubrí besando a una mujer. ¿Qué debería hacer madre? Esto me resulta doloroso, siento como si...

-Bella cariño, lo que te importa ahora, es que te has casado con él. Ahora, deja de llorar, retoquemos tu maquillaje y pongámonos en marcha. Estoy segura de que Damián está esperando por ti en el auto.

-No le agrado, madre. -Tragó un fuerte nudo- Damian, él nunca...

-¡Ok, es suficiente! Vámonos.

Isabella miró a su madre quien salió de la habitación, moviendo sus caderas con sutileza. Pensó que tal vez, ella estaría a su lado y le apoyaría ante sus sentimientos devastados, sin embargo, parecía que, estaba feliz tan solo con el hecho, de que su única hija llevase ahora el apellido Lloyd.

Es solo un jodido apellido... ¡Por supuesto! El apellido de la jodida familia más adinerada del país. Claro, sus padres habían planeado todo a la perfección, y finalmente, había contraído matrimonio con el amor de su vida, quien además es todo un patán.

Al bajar por el lujoso salón, en dónde se había realizado la ceremonia, entre las lujosas decoraciones, Isabella apreciaba los rostros de las personas, quienes tan pronto la vieron, murmuraron mientras la veían sin disimulo.

Genial, supongo que todos se habían enterado de todo. Ahora quedó como una tonta ante todos-Pensó y miró a su alrededor

-El auto está esperando por ambos. Debemos irnos ahora, quiero que toda esta ridícula celebración se vaya a la mierda.

Aquella gruesa voz hizo que un fuerte frío calara la espinal dorsal de Bella, quien lo miró a sus grisáceos ojos. Aquella dura mirada la observó por un par de segundos

-¿Qué esperas?

-Eh... Sí, vamos...

Bella, se despidió con apuro de todos. Caminó en compañía de Damián hasta adentrarse al auto: la mirada de él, permanecía fija en la ventanilla del auto, parecía que, por ningún motivo, su ceño se relajaría, y vería a Bella con ojos de amor.

-Bella yo... Te he visto a ti cuando...

-Cuando llegues a casa ve a tu habitación.

-Está bien... Pero ¿Podrías...?

-Deja de meterte en mis asuntos, Isabella. Recuerda que nuestro matrimonio es solo por conveniencia, nada más. No hay amor, no hay nada entre nosotros ¿Entendido?

Él la miró con hostilidad. Parecía que estaba a solo segundos de detener el auto y mandar todo a la mierda.

-Entiendo -Su voz se quebró, y bajo su mirada-Tienes razón.

-Entonces, has lo que quieras, pero, no te metas en mis asuntos, Isabella.

Con suaves cabeceos, asintió: ninguna palabra más fue pronunciada por parte de ambos. Bella, hacia su mejor esfuerzo por mantener su postura, sin embargo, deseaba con todas sus fuerzas llegar a la mansión.

Tan pronto el BMW se detuvo, Damián apresuró su paso cerrando la puerta del auto dejando a Bella dentro de este. Ella, sin poder soportarlo, derramó sus lágrimas; abrió la puerta del auto, y caminó con rapidez hasta entrar en la mansión. Esta permanecía de la misma manera que solía permanecer, no había decoraciones, ni celebración en ella. El estilo contemporáneo permanecía intacto.

Tan pronto entro a su habitación, lloró sin detenerse. Su corazón estaba lastimado, por lo que había presenciado y también, por sus duras y frías palabras.

-Bella, ¿Te encuentras bien?

Ella negó, y la mujer la abrazó y acarició su cabello: Bella no podía detener su llanto aunque lo desease.

-Bella, tranquila. Ven conmigo, te ayudaré a quitarte el vestido ¿Está bien?

Sin hablar, Bella se puso de pie. Retiro sus tacones, y Leith, bajo la cremallera de su blanco vestido.

Soy una tonta...-Pensó y limpio sus mejillas-Es suficiente, no puedo continuar llorando. Bella, tienes 25 años, quizás Damián pueda...

El agua tibia de la bañera humedeció su cuerpo, haciendo que lo tensó de este, se marcharía en segundos: ante el gran espejo ante ella, Bella se observó: poseía ojos verdes, rostro pequeño, nariz respingada en compañía de labios gruesos y cabello negro.

-No me veo mal... Entonces ¿Por qué no le gusto?

Miró con detenimiento sus curvas: senos medianos y firmes, al igual que su trasero. Se puso una bata de baño de color vino y salió de la habitación de baño tan pronto termino, pero, sus ojos se fijaron en los grisáceos ojos de Damián quien se encontraba en la espaciosa cama

-¿Qué haces aquí?-Habló y acarició sus brazos

-¿Qué? ¿Eres tan inocente que no sabes lo que ocurre en la noche de boda?

-Estoy consiente sobre eso, pero...

-Desnúdate.

Su cuerpo se tensó, ante la rapidez de sus palabras, no obstante, Bella deslizó el listón de su bata, y segundos después la abrió dejándola que se deslizara por sus hombros y terminará en el suelo. Damian la miró con detenimiento, y curvó sus labios en una falsa sonrisa.

Damian, abrió el listón de su bata de tono azul y dejo que por primera vez, Bella admirara su cuerpo: poseía blancos abdominales con una marcada V en él, además de que su miembro era del mismo tono rosa de sus labios.

-Ven aquí, ahora.

Con nerviosismo, Bella caminó hacia él, subió a la cama y él, halo su mano haciéndola caer a su lado para luego subir sobre ella: Damián miró los labios de Bella, pero tras apretar sus ojos con fuerzas y maldecir, bajo sobre ella.

-Vuelvo enseguida.

Él salió de la habitación y Bella cubrió su cuerpo con las sábanas de su cama: su corazón latía desbocado. Había sido la primera vez que veía el cuerpo de Damian, y además, la primera vez que ambos se encontraban en esa situación.

-Lo esperaré-Murmuró con una pequeña sonrisa.

Las horas avanzaron, y Bella aún esperaba por la llegada de Logan. Suspiró y cubrió su cuerpo nuevamente, incluso lo hizo con su rostro.

-¿Qué esperaba? Él no vendrá...

-Estaba ocupado.

Damian avanzó hacia ella, y tomó asiento a su lado: una vez más, Bella lo miró con impresión, y tomó asiento: su corazón latía con intensidad, y sus manos se encontraban frías, por ello, tomó las manos de Damián, quien esta vez frunció el ceño y sacudió sus manos con brusquedad.

Una vez más, aquella fría mirada se centró en Bella

-No me toques.

-Pero yo-

-¡Que no me toques, maldita sea!-Gritó, Bella cubrió sus oídos con temor-No te equivoques mujer, solo quise cumplir mi rol como esposo y hombre, sin embargo, creo que quedaré ante ti como un marica quien no pudo tocar el cuerpo de su esposa.

Bella bajó su mirada e intento no llorar, no obstante, su esfuerzo fue en vano.

-¿Por qué...? ¡¿Por qué me tratas de esta manera?!-Gritó y Damián sonrió amargamente

-¿No es evidente?

-¿Me odias...?-Susurró y el río

-Te odio.

-Eres un maldito idiota.

-¿Y qué ocurre con eso? Te has casado con un maldito idiota, ¿Acaso eso no te hace la esposa idiota?

-Este matrimonio nunca debió haber ocurrido. -Sollozó-¡Yo también te odio Damián Lloyd!

-No me importa.

-¡Nada te importa, maldición!

Él sollozó de Bella resonaba en la habitación: Damian la miró sin expresión, y tras chasquear su lengua dijo

-Eres una mujer extremadamente estúpida, ¿Gritas solo por sexo? ¿Que tan necesitada estás?

Bella lo miro impresionada. No era eso que ella deseaba

Él la empujó a la cama y con fuerza sujetó sus muñecas y la miró a sus ojos

-¡Déjame, no quiero que-!

Con voracidad, ambos se besaron. Era la primera vez, que un hombre la besaba de esa manera ten deseosa, por ello, Bella deslizo sus dedos por la mejilla de Damián.

Capítulo 2 Capitulo 2

Damian, acarició el cuerpo desnudo de Bella, manteniendo un rítmico y apasionado beso: Beth jadeó en sus labios y Damian la miró a sus ojos. Pero repentinamente, él se detuvo y bajó sobre ella y sin decir palabra alguna, se marchó de la habitación cerrando la puerta de esta con gran brusquedad.

Bella quedó atónita y aturdida por lo ocurrido, no obstante, una gran felicidad invadía su corazón al haber tenido tan siquiera un poco de acercamiento entre ellos. Tomó la bata de vuelta y cubrió su cuerpo, y se dirigió a la puerta de la habitación, en dónde escuchó un par de voces en las afueras

-¿Para quién es?-La voz de Damian sonó con claridad

-La señora Bella estuvo un poco afligida, por ello, he decidido llevarle una rebana de pastel de manzana.

Logan tensó sus labios y la miró sobre su hombro

-Todo lo que se haga en esta casa, deben informármelo ¿Entendido?

-Si señor.

Bella quien escuchaba en silencio, volvió a la cama sonriendo, ella estaba satisfecha con el simple hecho de que él la haya besado de esa manera, ya que por primera vez en tanto tiempo, pudo sentir los labios de su amado.

A pesar de que había sido un corto beso, para ella había sido suficiente y placentero. Bella, le resultó imposible poder conciliar el sueño, debido a la emoción que invadía su cuerpo, por ello, tan pronto amaneció, fue en búsqueda de leith.

-No me besó en nuestra boda, y lo hizo anoche leith ¡Increíble!-Sonrió con plenitud y ella la miró.

Guardó silencio, puesto que no quería lastimar los sentimientos de una mujer tan joven la cual, había anhelado desde hace mucho tiempo, la atención de Damián.

-¿Sabes que? Prepararé para él un pastel de chocolate. Su madre ha mencionado, que a Damián le gustan los pasteles de chocolate. Aunque no sé cocinar... Haré el intento para que sepa que soy una buena esposa.

-¿Está segura? Verá, el señor Lloyd es...

-Estoy segura.-Interrumpiendo sonrió, y tomó la mano de Leith-¿Me ayudarás, no es así?

-Por supuesto, señorita.

-Oh, no, primero prepararé el desayuno para él.

-Está bien, comencemos.

-Me encargaré del desayuno, tu toma asiento, y me guías con el pastel.

Tras varias indicaciones, no sabía que era tan difícil preparar el desayuno. Por lo tanto, hizo su mejor esfuerzo que pudo a pesar de que varias veces el tocino termino carbonizado, al igual que el pan, y el omelette.

-Me encargaré del café. Al señor Lloyd, le gusta que sea fuerte y con poca azúcar, así que yo lo haré.

-Está bien.

Bella observo el desayuno, y notó que no tenía buena apariencia, sin embargo, estaba segura de que a Damián le gustaría lo que sus manos han preparado a pesar de no tener buena apariencia. Bella, corrió a su habitación y termino de arreglarse, pero en cuanto bajo las escaleras de la mansión, Damián se encontraba en el comedor tomando una taza de café.

-Buenos días-le dijo alegremente tomando asiento ante él

-Buenos días-Le respondió sin mirarla, y continuo con su mirada centrada en el periódico.

-¿Cómo te encuentras? ¿Pudiste dormir bien?

-Lo hice.

Bella asintió y espero en silencio pensando si debí decirle o no, pero, al ver que el desayuno fue colocado ante ambos, ella respiró y exhaló y dijo:

-Hoy... Preparé algo para ti.

-¿De qué se trata?

-Ya lo verás...

Damian frunció el ceño tan pronto vio el desayuno y miró inmediatamente a Leith y dijo:

-¿Qué..? ¿Demonios es esto?

-Su desayuno señor.

Damian la miró fijamente y tomó el tenedor, para luego comer el desayuno, pero, tan pronto lo probó, usó una servilleta escupiendo lo que había comido.

-¿Te ha..? Disgustado...?-Pregunta con temor

-¿Quién ha preparado esta..? Porquería?-Le dice a Leith, e inmediatamente la decepción recorrió a Bella quien bajó su mirada

-Señor yo.

-Yo quise preparar el desayuno para ti, pensé que te gustaría-Intervino.

Logan rio y la miró con desprecio

- ¿Por qué preparaste algo tan ridículo como esto para mí?

-Quise prepararlo porque eres mi esposo...-Respondió en baja voz.

-¿Te pareció adecuado?-Le dice y Bella asintió-Preferiría comer mil veces de la basura que probar algo como esto en mi vida.

-Lo siento mucho yo... Sé que no sé cocinar, pero hice mi mayor esfuerzo y...

-No me interesa saber cuánto esfuerzo pusiste en crear esa basura. Además ¿Acaso te pedí que lo hicieras? No seas ridícula, Isabella. -Miró a Leith y dijo: -Tú eres la encargada de esta mansión, ¿Cómo puedo tolerar que algo como esto me haya sido servido como desayuno?

-Lo siento señor.

-Al menos el café, sé que lo hiciste tú. Te lo agradezco, casi vómito al probar esa basura.

Sin decir palabra alguna, Damián se levantó de la mesa y salió de la mansión; entonces, Bella tomó su platillo y probó del mientras sus lágrimas caían.

Tenía razón, solo ha quedado un poco salado... Sin embargo, fue muy cruel lo que me ha dicho-Pensó

-Señora, no se preocupe por eso... Estoy segura de que mejorará si continúa practicando.

-No Leith... Creo que no será necesario.

Capítulo 3 Capitulo 3

Las horas habían transcurrido, y finalmente, Damián había llegado a casa. En cuanto escuchó su voz, Bella se levantó y fue a su dirección, él la observó con desgano y con una evidente molestia, sin embargo, mantuvo su firme postura y con una sonrisa dijo:

-¿Cómo te fue?-Tomó su saco y notó, que este estaba impregnado de un fuerte perfume de mujer, lo cual hizo, que su sonrisa se desvaneciera al reconocer que ese perfume, no le pertenecía.

-Me fue muy bien.-Continuó su paso

-¿Has comprado un nuevo perfume?

-No. Sigo manteniendo el mismo.

-Ya veo... ¿Tu secretaria-?

-¿Vas a invadir mi vida privada de preguntas estúpidas? De ser así, solo piérdete de mi camino.

-Lo siento-Habló en voz baja-Espera aquí. Traeré té para ti

-Bien.

Bella, fue a la cocina, y sus manos temblaron a la vez que tragaba un fuerte nudo en su garganta, evitando derramar sus lágrimas: respiró y exhaló un par de veces y salió de la cocina llevando una bandeja de plata.

-¿Hiciste algo en especial en la empresa?-Preguntó colocándolo ante él

-Solo papeles-Le dice bebiendo de su té

-Ya veo... Y... ¿Cómo está Max?

-¿Por qué me preguntas por él?-Colocó la taza de vuelta y frunciendo el ceño añadió: -Si tienes algún tipo de interés en él, fácilmente podría conseguirte su número. Pero, él es el tipo de hombre de una noche, pero, si eres ese tipo de mujer, podría darte su número.

Bella guardó silencio. Sus palabras habían sido crueles, además de que la hizo sonar como una prostituta.

Quizás... Tengo la culpa por haberle preguntado por otro hombre-Pensó y bebió de su te.

-Lo siento. Creo que me has malinterpretado, ya que yo, solo siento interés hacia mi esposo.

-¿Esposo?-Repitió y rio-Que ridículo. Por cierto, tiene mucha azúcar ¿Lo hiciste tú?-Bella asintió-Es asqueroso, deja de hacer esas cosas, y solo ve a tu habitación, has compras, ve de paseo, pero mantente lejos de la cocina, y de mí.

Él se marchó y Bella lo miró alejarse.

-Tal vez tiene razón-Susurró y secó sus lágrimas

***

Habían transcurrido un par de semanas, y Bella, había practicado arduamente para preparar para su esposo un aperitivo que le resultara de su agrado. Por ello, miró con emoción el pastel de chocolate y luego miró a Leith mientras sonreía

-¿Consideras que le guste?

-Estoy muy segura que le gustará señora. Está delicioso, y además, se ve muy apetecible.

-Sí, tienes razón.

Bella observo el reloj y notó, que las horas avanzaban y Logan aún no llegaba a casa, incluso, se había demorado por 5 horas más de lo común.

En el sofá de terciopelo, Bella cerró sus ojos mientras observaba hacia la puerta de la mansión, pero, se quedó dormida con rapidez.

La voz de Damian llamo la atención de Bella, quien al notar que se había dormido, arreglo si cabello con rapidez y corrió hacia Damián dedicándole una sonrisa, pero, nuevamente, aquel perfume llegó a su nariz.

-¿Cómo..? ¿Te fue?

-Bien.

-Ya veo... Max informo que llegarías tarde, ya que estabas en una importante cena con una accionista.

-No es tu problema Isabella

-Sí, lo siento.

Él detuvo su paso y giró hacia ella

-Estoy agotado ¿Sabes?

-Oh entonces, toma asiento. Iré por un té relajante, además preparé algo que te gustará.

Damian frunció el ceño y se cruzó de brazos; Isabella camino a la cocina y trajo por su propia cuenta la bandeja con el té y una rebanada del pastel que había preparado.

Damian aflojó su corbata y se relajó en el sofá

-Amas el chocolate ¿No es así?-Sonrió y colocó la bandeja ante él-Pruébalo, lo he hecho para ti.

Damian la miró fijamente, y tomó la cucharilla, pero al ver la sonrisa de Bella, arrojó la cucharilla de vuelta a la mesa y dijo:

-He dicho que estoy agotado. No perderé mi tiempo probando tonterías como estas.

-No, no, tienes que probarlo. Si gustas lo llevaré a tu habitación y-

-Ann, retira esto de aquí inmediatamente. De ser posible, arrójalo a la basura.

-Si señor-Aceptó y se marchó llevando la rebanada de pastel consigo

-Damian, he preparado eso para ti... Por lo menos debiste darle una probada... Me tomó mucho tiempo y...

-Me da igual, ya te lo dije. No me importa en absoluto lo que hagas.-Se reclinó-¿Que crees que haces? Vamos Isabella. Esto no es un matrimonio feliz, ¿Que esperas que coma feliz de la basura que has preparado?

-pero yo... Lo siento, tienes razón-Se disculpó-No volverá a ocurrir.

-Eres realmente molesta, Isabella.

-Lo siento...-Se disculpó nuevamente bajando su mirada intentando controlar sus lágrimas.

-Ya no me molestes más, ¿Acaso no entiendes que nunca existirá una buena relación entre nosotros?

-Yo... Aún creo posible que puedas amarme.

-¿Por qué debería amarte?-Rio y arqueó una ceja-¿Acaso debería hacerlo?

-Porque yo... Yo te amo desde hace mucho tiempo

Su oscura mirada se posó en los ojos de Bella quien derramaba sus lágrimas ante él

-Oh, genial ¿Amor? No seas ridícula Isabella. ¿Cómo puedes amar a alguien con quien te has casado tan solo por petición de nuestros padres?-Suspiró-Nunca te amaré, ¿Por qué insistes?

-Ya te lo dije... Me gustas

-Que ridículo. Vete a descansar y no me molestes nuevamente con tus tonterías ¿Entendido? Y por cierto, limpia tu rostro, se te corrió el maquillaje y te ves como un payaso justo ahora.

-Espera, por favor hablemos-Le suplicó; sin embargo, él no se detuvo y continuó alejándose de ella

¿Acaso no sabe que verdaderamente lo amo...?-Pensó

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