Estoy despertando algo desorientada, siento los parpados pesados, termino de abrir completamente mis ojos y trato de acostumbrarme a la penumbra en la que estoy sumergida.
''Donde mierda estoy, que diablos es esto´´ pienso al sentir un gran bulto a mi lado, comienza a moverse, y me quedo a unos escasos centímetros tratando de identificar que es, cuando de repente una cara esta frente a la mía -AAAAAA- grito presa del pánico, -Quien mierda eres-, escucho una grabe voz masculina, -donde estamos? - vuelve a decir. Rápido salgo de lo que parece ser una cama y busco algún interruptor, o alguna puerta ya que estoy aterrada, no se quien es esta persona, y no sé qué mierda estoy haciendo aquí. Logro encontrar lo que parece ser un interruptor y rápido pico los botones como loca hasta que por fin se enciende la luz, me lastima un poco los ojos, pero empiezan a acostumbrarse rápidamente, trato de buscar a la persona que grito hace un momento, y veo que estamos en un cuarto bastante enorme, y muy lujoso, la pared del fondo es negra con algunas partes de madera de las cuales tiene luz por debajo, en medio, la cama donde hasta hace unos momentos estaba acostada con ese extraño, tiene una sala, no alcanzo a seguir explorando porque mi atención se centra en la persona que se está parando de esa cama, miro rápidamente y -QUE MIERDA! –
NOTA:
Bienvenidos a los nuevos lectores.❤️🙌🏻
Espero esta historia sea de su agrado 🫶🏻
Este capítulo está muy cortito, apenas le iba agarrando la onda 🙃.
Dejen sus comentarios, me ayudarían mucho para saber si les está gustando 😜
Estoy despertando algo desorientada, siento los parpados pesados, me siento terriblemente cansada, como si hubiera despertado de un largo y pesado sueño, cuando termino de abrir completamente mis ojos parpadeo varias veces tratando de acostumbrarme a la penumbra en la que estoy sumergida.
No reconozco este lugar, es muy poco lo que logro ver, pero sé que no estoy en mi departamento, donde carajo estoy.
Empiezo a recobrar cada vez más el sentido, reconozco que estoy en una cama y comienzo a palpar con las manos, siento un bulto a mi lado, que es esto, el bulto se mueve un poco y reconozco que es una persona, comienzo a sentir miedo al no saber quién es quién está a mi lado y por qué esta aquí conmigo, no sé qué diablos paso, estaba en un bar y después... nada, mi mente está en blanco, comienza a dolerme la cabeza al intentar recordar.
El bulto comienza a moverse, me armo de valor y decido que mirare quien es la persona que está a mi lado, le preguntare que carajo hace aquí conmigo en una maldita habitación, me quedo a unos escasos centímetros tratando de identificar quien es, cuando por fin logro distinguir lo que es una cara frente a la mía -AAAAAA- grito, el poco valor que había reunido se esfuma al toparme de frente con aquel desconocido.
-Quien mierda eres- escucho una voz grabe y bastante sensual, que carajo estoy pensando, donde la he escuchado antes me suena familiar.
-donde estamos? - vuelve a decir, suena igual de confundido que yo, talvez solo fuimos dos ebrios que terminaron yéndose juntos en plena borrachera.
Bueno tengo que averiguar por qué estamos aquí, y si no paso algo más grave de lo que tenga que lamentarme.
Rápido salgo de la cama, doy varios trompicones al no reconocer el lugar, busco algún interruptor o alguna puerta, algo que me deje ver con más claridad o en todo caso salir corriendo de aquí, qué tal si es un asesino y me trajo a esta casa después de drogarme, o yo que se, mierda, tengo que dejar de ver tantas películas.
Encuentro el pomo de la puerta y dudo por un momento si abrirla y salir corriendo de este lugar, pero me gana la curiosidad así que paso mi mano de largo y logro encontrar lo que parece ser un interruptor, por fin se enciende la luz, me lastima los ojos así que vuelvo a cerrarlos con fuerza, escucho movimientos y sospecho que el extraño de voz sexi se está levantando, así que me tallo rápidamente los ojos y me obligo a abrirlos para estar alerta a cualquier movimiento, empiezo a acostumbrarme rápidamente a la luz, trato enfocar mi mirada a la persona que hablo hace un momento, paso mis ojos por la habitación buscando al hasta ahora desconocido y veo que estamos en un cuarto enorme y muy lujoso, la pared del fondo es negra con algunas partes de madera de las cuales tiene luz por debajo, en medio, la cama donde hasta hace unos momentos estaba acostada con ese extraño, tiene una sala, mi exploración se detiene abruptamente al fijar por fin la vista en aquel hombre.
¡PERO QUE!
La persona que está frente a mi es William, el sexi y estúpido William Barker, el mismo del que estuve enamorada en el instituto, me gusto por años, pero el jamás se interesó por mí, a veces ''platicábamos'' si es que se le puede llamar así a cruzar dos palabras o un saludo, de todas maneras, fueron escasas veces y solo por mera cortesía ya que nuestras familias estuvieron o están asociadas, y ahora estamos aquí, juntos, en una habitación.
¿es su casa? ¿el me trajo? Espera... MI ROPA.
Palpo inconscientemente mi cuerpo y fijo mi vista en mi ropa, suspiro aliviada al darme cuenta de que todo está en su lugar.
Estoy tan metida en mis pensamientos que olvide que la persona en la que estoy pensando está en la misma habitación conmigo.
Vuelvo a entrar en sí y a ser consiente de mi entorno cuando escucho que carraspea.
-Sabes que está pasando y por qué estamos aquí- escucho decir a William por fin.
-no sé, estoy igual que tu- respondo, no sé si me ha reconocido porque yo a él vaya que sí, él siempre fue muy ajeno a mí, a pesar del vínculo entre nuestras familias, él no me dedicaba ninguna mirada, así que dudo que después de años se acuerde de mi o de mi aspecto en todo caso.
-oye espera, tu.... te conozco verdad? Tu eres esa chica del instituto, la hija de los Brind, eres Vicky.... Verónica... a, si, Valentina- dice con indiferencia, vaya sabia que no era de su agrado por su evidente manera de evitarme en cada reunión o evento familiar, las veces que el o yo llegábamos a ir claro, esas cosas nunca me agradaron.
-sí, soy yo, y tú eres William- contesto intentando sonar igual de indiferente, se abra dado cuenta de mi asombro hace unos minutos? si es así moriré de vergüenza.
-sí, claro que sabes quién soy- me dice en un tono burlesco, pero que idiota.
- ¿tú sabes por qué estamos aquí y como es que llegamos? yo no me acuerdo de nada, supongo que tú me trajiste, y viendo que tenemos la ropa puesta no ha pasado nada- dice.
Quedó perpleja por sus palabras, al parecer no fui la única que pensó en que algo más pudo a ver pasado o se dio cuenta de mi gesto de hace unos momentos inspeccionando si tenía mi ropa puesta, pero que vergüenza, siento mi cara arder lo que me asegura que para este punto parezco un tomate.
Me percato de sus palabras después de llorar por dentro por la vergüenza que acabo de pasar, ¿qué dijo? ¿Que yo lo traje?
-Claro que no! Que te hace pensar que yo te eh traído- le contesto con el mismo tono arrogante que él ha estado utilizando conmigo.
-bueno entonces dime que hacemos aquí, porque es más que obvio que yo no te eh traído-.
No sé si ofenderme por lo que dice, ya que noto un tono de ironía en su voz, como si fuera obvio que nunca saldría con una chica como yo, bueno sé que no soy el tipo de voluptuosa y despampanante como con las chicas con las que siempre sale, pero eh mejorado bastante desde el instituto, eh dejado de usar mis molestos lentes, los eh cambiado por unos de contacto, mido 1.65 que es una estatura promedio, supongo... tengo el pelo castaño obscuro, ojos azules, piel blanca, soy bastante delgada, tengo las caderas marcadas un buen tamaño de piernas, y un busto y trasero acorde a mi cuerpo, bastante decente a decir verdad, bueno tengo lo mío, no soy copa DDD ni tengo un enorme trasero pero tengo mis muy buenas curvas, como sea, pienso contestarle de la misma manera.
-pues también es mas que obvio que yo tampoco me hubiera ido contigo por ninguno motivo muchos menos traerte yo misma, no tengo idea que hacemos aquí, y sabes que, mejor deberíamos buscar la manera de salir de aquí- digo ahora si molesta, y demostrándolo, quien se cree que es, siempre actuó como un completo idiota.
Voltea a verme y me ofrece una sonrisa irónica de lado, mierda sí que es guapo, es alto muy alto calculo mide 1.90, es delgado pero grueso, no del tipo de grueso que parece que no cabe en una camisa por el tamaño de sus exagerados músculos, tiene la espalda ancha achicándose un poco hasta llegas a su pubis, brazos musculosos, se mira a través de su camisa lo marcado que esta, y buen trasero, dios su trasero, su cara parece echa por los dioses, ojos color verdes amielados, piel blanca, cabello castaño claro, con una boca carnosa y rosa, cara afilada, nariz fina, mandíbula marcada, su delicioso, perfecto y besable cuello, y la manera tan sexi en la que sus venas sobresalen de sus brazos y sus manos tan bien cuidadas.... porque tiene que ser tan guapo, me le quedo mirándolo más de la cuenta, cosa que nota, solo sonríe y se llame el labio de abajo.
Oh no, se ha dado cuenta, tengo que dejar de ser tan malditamente obvia, opto por actuar indiferente para tratar de rectificarme, aunque sea un poco así que solamente volteo los ojos, pero sospecho que me eh vuelto a poner roja.
NOTA: no pude editar el primer capitulo así que les dejo esta mejor versión en este capitulo :)
Estamos por salir de la habitación cuando suena un tono de una notificación en una parte del cuarto, William se para en seco a lo que yo choco con su espala ya que iba caminando tras el... obvio, la caballerosidad no es su fuerte.
Me mira con mala cara molesto por haber chocado con él, que le pasa, desde
cuando esta tan a la defensiva conmigo.
-que- le digo levantando mis manos y haciendo un gesto con la cabeza, para este punto estoy empezando a cabrearme enserio, podrá ser
muy guapo, pero no tolerare su horrible manera de portarse.
-ssshhhh- me chita con fuerza, estoy por abrir la boca para decirle que no me chite, pero vuelve a sonar el mismo timbre.
Miramos atentamente al área buscando de donde sale ese sonido hasta que vista logra localizarlo, el sonido viene desde un rincón de la nuestra habitación donde hay un escritorio y una laptop encima.
Nos acercamos y vemos una llamada entrante, no sé si es prudente contestar, no es mi casa y al parecer tampoco la de William.
A él no parece molestarle el echo de que no sabemos si quiera si estamos invadiendo la privacidad de un desconocido porque contesta sin pensarlo.
Quedo pasmada al ver a la persona tras la pantalla, es el señor Sánchez, mi abogado, o bueno el abogado de la familia y esta con otro señor a un lado, están vestidos de traje y tienen una carpeta de papeles en la mano.
-Señor Barker y señorita Brind, se estarán preguntando el por qué están juntos y por qué despertaron en una casa desconocida- dice el señor desconocido que está al lado de Sánchez.
-Si claro que nos lo preguntamos, y exijo una puta explicación Eduardo- dice William, al parecer el conoce al señor que está a lado de mi abogado, volteo a verlo y nota la duda en mi rostro -mi abogado- dice calmando mi duda, el hombre carraspea y prosigue.
-estoy aquí con el licenciado Sánchez, para informarles sobre el contenido de estos papeles, espero que lo tomen con calma ambos y ...-
William no deja terminar de hablar a su abogado, lo interrumpe con un grito y un golpe en la silla donde inconscientemente me senté hace un momento, me hace saltar en mi lugar con ese manotazo.
-deja las estupideces y dime de una vez que mierda está pasando, ve directo al grano- el hombre mira a mi abogado y asiente.
-bueno ustedes dos están casados, nosotros los emo llevados a esa casa, la cual es una herencia junto con una fuerte suma millonaria de dinero-, espera que? ¿Casados? el señor que creo escuche se llama Eduardo queda en silencio dejándonos procesar esta información
Eh quedado totalmente pasmada al igual que William al parecer, no, esto debe ser una estúpida broma, ¿casada yo? ¿Y con William? ¿No recuerdo haber dado mi consentimiento para esto, como se supone que estoy casada, y que ellos nos trajeron? ¿Qué es esto una especie de juego macabro? Busco inconscientemente una cámara o donde está el lugar donde saldrá el espelúznate muñeco ventrílocuo de payaso.
Mi mirada se cruza con la de William, me ve con mala cara, porque me mira así a mí, yo tampoco sé que esta pasado, debe ser una broma, si eso es.
-debe haber algún error no recuerdo haberme casado con esta persona- digo con indiferencia molesta por la manera acusatoria en la que me mira, pero que le pasa.
-Lo sé- responde Sánchez mi abogado -es una decisión de sus padres, se está negociando vender la empresa de la que son dueños en colaboración ambas familias, y pensaron que lo mejor era que estuvieran casados y así poder heredar todos los bienes y la fortuna, o en caso de que lo decidan, la empresa-.
No, entonces esto... es verdad, si mis papas tienen que ver aquí entonces no es una maldita broma, esto es real, estoy verdaderamente casada con William.
Hago una nota mental de ir con mis padres para aclarar todo este enredo.
No sé qué sentir, solo sé que una pequeña emoción crece dentro de mí, no puedo creerlo, aunque lo mejor no es albergar alguna esperanza, lo más seguro es que esto se disuelva rápido que un parpadeo.
William le contesta ya algo exasperado -es un error, y quiero que rápido deshagas esto Eduardo-.
Si lo sospeche, este ''matrimonio'' si es que todo esto es verdad terminara más pronto de lo que ha empezado, tal vez el matrimonio más fugaz de la historia.
Mira la pantalla de la laptop cada vez más enojado, tiene la mandíbula tensa del coraje.
-lo siento señor, pero no se puede, hay una cláusula, deben permanecer mínimo 2 años casados y viviendo en la misma casa, la misma donde están justo ahora, si alguno de ustedes rompe el matrimonio, o hace alguna falta con la cual el otro pueda pedir la anulación, la herencia pasara a fundaciones benéficas, o en caso de que uno falle, pasara a la persona que siguió al pie de la letra la ley matrimonial- termina de decir de golpe, yo solo estoy callada procesando la información, claro, si fue decisión de nuestros padres no sería así de sencillo, miro mis manos y noto algo en mi dedo, un anillo, anillo de.... ¿Matrimonio?, con todo lo que paso desde que abrí los malditos ojos no me había dado cuenta.
-Bueno entonces estamos jodidos, busca la manera de deshacer esto, o alguna solución, no te comuniques conmigo hasta no tener noticias- dice William sacándome de mis pensamientos y corta la llamada.
-Oye, pero porque colgaste, yo también quería hacer preguntas- le digo molesta por su actitud, a mí también me casaron a la fuerza, estamos en el siglo XXl que significa esto, que bueno para ser sincera el marido que me consiguieron esta guapísimo y siempre me ha gustado, pero en estas circunstancias no me gusta.
-porque colgué? ¿Te haces idiota? - mi boca se abre de asombro, idiota? ¿Me dijo idiota? Que le pasa, ahora si estoy molesta.
-Crees que no sé qué está enamorada de mí? Que siempre lo has estado? que me sigues en todas mis redes? esto fue idea tuya, fue tu manera de amarrarme a estar contigo, no te hagas la inocente, pero escúchame bien- se acerca a mí y aprieta mi barbilla fuerte y levanta mi cara obligándome a mirarlo a los ojos, a esos hermosos miel -entre nosotros jamás pasara nada, no quiero que me toques, no quiero que me hables, no te metas en mis asuntos, este matrimonio está destinado al fracaso, y no creas que durare los 2 años contigo, buscare la manera de separarme de ti y dejarte sin nada- antes de que pueda salir de mi conmoción y contestar él ya se ha dado la vuelta y ha salido de la habitación.