Segunda parte del libro "Te perdí por Equivocación"
Esta es la historia de Laila Collins la Baronesa Oscura y Erick Volkovel Alfa de los Alfas de los Lycans, ambos con un carácter muy difícil de sobrellevar y ambos gruñones al máximo
También está incluida la historia de los gemelos Collins, Dominik y Alex hijos de Alexander y Martha reyes de Transilvania, además estos tendrán mucho que ver en la historia de la pareja arriba mencionada
Tendrán muchos celos fraternales, celos de pareja, discusiones entre razas, metidas de pata de adolescentes malcriados, engreídos, enfrentamientos verbales entre dos gruñones que los harán reírse
Habrá también mucho dolor por mentiras infundadas, palabras dolorosas que un corazón enamorado no podrá resistirlo y que la verdad cuando salga a la luz quizá sea demasiado tarde o quizás no, eso dependerá del carácter de cada quien
Aquí habrá mucha tensión, amistades enfrentadas, algunos malentendidos, odios ancestrales, sin embargo el amor estará muy presente luchando por hacer entender que
"CUANDO SE AMA, NO SE DUDA" y que "CUANDO SE AMA ES PARA SIEMPRE"
Un Rey sufrió al equivocarse, casi pierde a su amada esposa y alma gemela, ahora su hermana, una mujer arrogante, encuentra al hombre más gruñón y prepotente, la vida les pondrán obstáculos y ellos tratarán de superarlos, pero a veces la envidia el odio mueve sus tentáculos para evitar la felicidad de otros
En Transilvania, desde que el rey Alexander Collins se casó con su amada esposa cambio mucho la manera de ser tratados los humanos en especial, los padres de Martha regían el lado norte del reino con mano dura, pero a la vez benevolentes, cuidaban de las personas sean humanas y vampiros
Alexander, por pedido de Martha, trataba de hacer un pacto con los Licántropos y los trolls, pero estaba muy difícil, pues su padre Vlad había sido con ellos muy cruel y ellos no olvidaban eso fácilmente, siempre entraban al reino a robar o a matar
Anthony se casó con Vania y eran padres de un hermoso vampiro de ojos verdes al que pusieron de nombre Valer, en cambio, los gemelos Dominik y Alex, ambos compartían una marca de nacimiento que consistía en un dragón, uno lo portaba en el hombro derecho y el otro lo portaba en el hombro izquierdo
Desde su nacimiento causaron estragos en la familia, pues todos se peleaban por cuidarlos y el que más estaba presente en la vida de los gemelos era su abuelo Vlad que los amaba entrañablemente, su tía Laila seguía soltera porque ella no quería cambiar su forma de ser imponente, gruñona y mal carácter, dos novios no soportaron ni siquiera un mes a su lado, por lo cual su hermano el rey se burlaba de ella constantemente
-Cambia ese genio gruñona, no vas a casarte nunca, yo cambié y mírame, estoy felizmente casado con la mujer más bella del mundo y que además me comprende y me adora
Laila lo miró con el entrecejo casi cerrado y le replicó
-Deja de molestar Alexander o debería decir Drácula, el rey que tortura, el rey que mata sin contemplaciones, el rey que no escucha a nadie, al que solo le importa que lo obedezcan o si no, no vive para contarlo
Alexander se quedó boca abierta escuchando a su hermana expresarse de Él en esa forma y raudo le replicó
-Ya no soy así Laila, desde que conocí a Martha he cambiado por eso, te pido que cambies tú, para que encuentres un buen amor y seas feliz
Su padre que los estaba escuchando tras la puerta la abrió aprisa y mirando a su hija hablo con serenidad
-Hija de mi corazón, siempre he estado orgulloso de esa forma de ser tuya, pero ahora te pido con todo mi amor de padre, trata de cambiar un poco, quiero verte feliz como lo es Alexander, además quiero nietos de parte tuya también, pero concebidos con amor, por favor Laila ama alguna vez, ama, para que seas muy feliz
Ella escuchaba a su padre sin querer creerlo, pues siempre le había enseñado a ser muy cruel, egoísta, a hacer que se cumplan sus deseos malévolos en primera instancia y ahora le rogaba o mejor dicho le suplicaba que cambie, eso le saco de sus casillas, pues le contesto con un gesto endurecido
-Lo siento padre, pero soy feliz así y no voy a cambiar por nada ni nadie, así que adiós
Y se desapareció en una estela verdinegra, dejando a los hombres de su familia solo observándose y tristes, mirándose entre sí hasta que Alexander musitó
-Papá, por favor, no le vuelvas a pedir nada de esto a mi hermana, creo que llegará el día en que ella de verdad encuentre al verdadero amor y ella sola cambie su manera de ser
Vlad resoplo su amargura porque le gusto mucho ver a su hijo feliz con su esposa y ahora deseaba que su otra hija experimentara lo mismo, pero por lo visto ella es más reacia que su hermano y eso lo afligía, se despidió de su hijo y se fue
Mientras tanto, Laila había regresado a su castillo de la furia que llevaba encima llego hasta los portones de su castillo en la parte de afuera, camino de lado a lado rumiando su rabia. Los guardias solo vieron una sombra que se desplazaba de lado a lado y salieron para ver quién era el visitante misterioso que se había atrevido a acercarse
Al abrir las puertas enormes se acercaron con sus armas para amedrentar al atrevido y gritaron
-Alto ahí, ¿quién eres y qué haces aquí?
Ella salió a la luz de la luna para gritarles muy enojada
-¡Soy yo estúpidos!, acaso no reconocen a su dueña, largo de aquí si es que no quieren morir en este instante, ¡largo!
Los soldados al mirarla y escucharla desaparecieron en ese preciso instante, dejando los portones abiertos para que ella entrara, pero Laila seguía muy enojada, caminando de aquí para allá, hasta que se cansó de hacerlo y entro, subió las escaleras hasta llegar a su sala donde se sentó en uno de sus sofás reclinando su cabeza hacia atrás
Miraba a ratos la pintura donde estaban sus padres, Vladmir y Elisa Collins, ella sabía que su padre se casó por amor, ahora lo había hecho su hermano a quien ella consideraba un hombre más cruel que ella y, sin embargo, encontró el amor y ahora Él es muy feliz
Caviló mucho tiempo, entonces muy dentro de sí le dio la razón a su padre y hermano en sus palabras, se sintió muy sola y vacía, se recostó para observar el techo de su castillo mirando las estrellas y paso una estrella fugaz donde ella habló pidiendo con intenso fervor cerrando sus bellos ojos azules
-Oh, estrella fugaz, ojalá encontrara al hombre ideal para mí, que me entienda y me ame
En otro lugar, en otro país, estaba un hombre hermoso, fornido de rostro bello y ojos azules, que también observó el paso de la estrella fugaz y replicó también con gran ansiedad y deseo
-Oh estrella fugaz, cúmpleme mi deseo, quiero amar a una mujer que se merezca mi amor, quiero amarla para toda la vida, pero que también me ame a pesar de... mi condición o permíteme encontrar a mi pareja de vida, a mi bella luna, por favor
Erick Volkov se llamaba aquel hombre que deseaba tanto el amor, este era un CEO, un empresario muy exitoso y prominente dueño de empresas dedicadas a la tecnología con sucursales por todo el mundo, lo único malo que Él tenía era su mal genio, un gruñón inaguantable con mala actitud para resolver problemas, pues le gustaba que todos acataran sus órdenes sin réplica alguna o los despedía o los desaparecía
Además, era justo de una raza a la cual los vampiros odiaban y Él era el rey de estos, pues era el Alfa de los Alfas, el rey de toda la raza de los Lycans, algunos siglos estuvo esperando la llegada de su luna, pero no llegaba, muchas mujeres lo perseguían, se entregaban a Él tratando de conquistarlo, pero ninguna le llamaba la atención, para Erick ninguna llenaba sus expectativas, solo eran unas interesadas en el poder y a Él eso lo enfurecía, ya muchas no existían cuando las descubría las mataba después de disfrutar de su cuerpo
Él se sentía muy solo, su padre era un acérrimo enemigo de los vampiros, recientemente había tenido una gran pelea con ellos, Artis se llamaba el antiguo Rey que había claudicado para que su hijo asuma el trono y regresaba después de perder esa pelea gracias a que el rey de los vampiros había asomado allí y matara a casi todos sus soldados, cuando asomo en la oficina de su hijo lanzo todo lo que traía al suelo causando un tremendo estruendo, causando que su hijo lo mirara con curiosidad y preguntara
-¿Qué pasó papá?, pero, ¿por qué vienes todo manchado de sangre?, no debiste venir de esa forma aquí
Artis lo observo enojado y soltó unas palabras fuertes
-Pues que el maldito de Alexander llegó hasta donde estábamos peleando y mató a casi todos mis soldados, yo tuve suerte de salir vivo, tu... primo me saco a rastras de allí, quería pelear con ese maldito vampiro y no me dejo, en cambio, Él se puso de escudo y... me lo mato Erick, mato a tu primo prácticamente lo descuartizo frente a mí
Erick lo observo preocupado y preguntó extrañado, pues su padre no le había informado de que había viajado fuera del país en donde estaban residiendo en ese momento
-¿Dónde estabas papá?, ¿en dónde te escondió Rais? Además, que yo sepa el rey de los vampiros ha querido negociar con nosotros y los trolls
Su padre lo observo furioso y gritó mirando a los ojos de su hijo
-No me interesa sus negociaciones, no me importan, a mí, Él no me ordena, yo fui el rey antes que Él y con su padre siempre peleábamos hasta que le entrego el reino a Alexander y... bueno tú sabes muy bien que Él es el único en su especie, nadie ha podido derrotarlo, ¡maldita sea!
Erick escuchaba a su padre, pero volvió a preguntar
-Papá, quiero saber ¿en qué sitio te escondió Rais para que el rey no te viera y tú si a Él?
Artis tomo un poco de aire para sentarse en un sofá, ver a su hijo fijamente y contestar describiendo lo que hizo su sobrino
-Hizo un hueco en la tierra con sus garras y me dejo allí adentro, pero estaba tapado con ramas y yo si podía mirar hacia afuera, mejor hubiese estado más escondido y no ver como murió Rais, Erick, por los dioses, ¡lo descuartizó, lo mató!, mató a mi amado sobrino
Erick abrazó a su padre para reconfortarlo porque sabía como estaba orgulloso de su sobrino, porque era guerrero como Él, le encantaba pelear, en cambio, a pesar de ser el rey, Erick era más apacible en el sentido de hacer solo la guerra, llego hasta a pensar en acercarse al reino de los vampiros para hablar con Alexander y llegar a tener paz, pero su padre siempre intervenía con que lo dejaría de amar si es que hacía eso
A veces por escuchar o dejarnos llevar por las antiguas creencias de nuestros padres, las oportunidades pasan frente a nuestras narices y las perdemos, pero a veces el destino te pone las cosas muy cerca de ti para que las aproveches y seas muy feliz
Los gemelos Collins tenían de cabeza a sus padres, ya que se desaparecían y nadie los encontraba, eran buenos alumnos en la escuela, pero también participaban en algunas peleas con compañeros de clase que los dejaban ganar por miedo a la furia de su padre, el rey de los vampiros
Martha una vez llegó más temprano para recogerlos y antes de ingresar una maestra le hablo con un poco de temor al ser la reina, tratando de prevenirla
-Su majestad ehm... sus hijos están... peleando en el patio con otros compañeros de la escuela, no hacen caso a nadie, ni siquiera al director, nos amenazan con decirles a ustedes para que nos castiguen porque ellos son los príncipes
Para ella escuchar que sus hijos los toman de escudo y hacer lo que les venga en gana, hizo enfurecer a la reina que contesto airada
-¡Así que eso están diciendo!, ¿podría llevarme hasta donde están peleando mis hijos, por favor?
La maestra la observo con temor y titubeando contesto
-Ve... venga, su ma... jestad, por aquí
Todos los que la vieron se hicieron a un lado haciendo la venia por respeto a su reina al reconocerla, ella iba con su semblante muy enojado, altiva como ninguna y muy seria, cuando llego hasta el patio de la escuela muchos se hicieron a un lado entonces ella pudo observar como peleaban sus hijos con muchos niños que los golpeaban a diestra y siniestra cayendo muchos de ellos con sangre en la comisura de los labios además de burlarse de ellos
Ver esa escena la enfureció mucho y solo hablo una vez con voz dominante y enojada a sus hijos
-Dominik y Alex, ¡basta ya! Vienen para acá en este mismo instante, ¡obedezcan!
Al escuchar la voz de su madre, ambos pararon la pelea y agacharon sus cabezas, acercándose a Martha sin alzar su mirada, a lo que ella siguió ordenando
-¡Vayan al auto ahora mismo!, ya hablaré con ustedes
Ambos príncipes sin decir ni una palabra se fueron hacia la salida y entraron al auto, mientras Martha hablaba con todos
-En nombre del rey, de mí y de mis hijos les pido disculpas por el mal comportamiento de ellos, ya recibirán su castigo, además quería preguntar a las autoridades de la escuela ¿Por qué no me informaron de lo que estaba pasando aquí?
El director, un hombre regordete, habló muy asustado sin dejar de mirarla con miedo, ya que Él es humano
-Perdón majestad, es que... sus hijos nos amenazaban con que eran los príncipes y nadie podía doblegar su voluntad y... que ellos nos acusarían para que el rey nos castigue y... nosotros le tememos al rey
Ella comprendió de inmediato lo que estaba pasando y no le gusto nada lo que sus hijos hacían, pero siguió hablando
-Es cierto, son los príncipes, pero nadie les ha dado derecho a lastimar a nadie, serán castigados por su padre y por mí, además cuando regresen serán tratados como todos los estudiantes de esta escuela, me será informado su comportamiento ¿entendido?
El director asintió con su cabeza mientras Martha dio media vuelta con su rictus de enojo, le dieron su espacio mientras caminaba hacia el auto, los gemelos al verla con esa actitud se asustaron porque ella casi nunca ponía esa expresión que traía, entonces Dominik comento
-Alex, mi mamá está muy enojada, ahora sí, creo que nos va a castigar y mi papá se va a enojar con nosotros también, estamos fritos hermano, ¡nos van a freír en el sartén del infierno!
Alex no comentaba nada, pues por dentro ya sabía las consecuencias de su mal comportamiento, así que solo se quedó callado y agacho su cabeza muy arrepentido
Martha solo entró al auto al lado de sus hijos, entonces ordenó el regreso a palacio, no los observaba ni les hablaba y eso más asustaba a los niños, cuando su madre hacía eso era que los llevaba junto a su padre y abuelo, quienes eran muy duros en sus castigos ya los conocían e iban muy aterrados porque las consecuencias de sus actos tendrían el castigo de sus padres y abuelo lo único a lo que le temían
Cuando entraron a palacio miraban los portones con paciencia, pues al cerrarse ellos quedaban dentro a merced de quienes los aman, pero a la vez son muy rígidos en su ser, su padre los amaba, los consentía, sin embargo, siempre les había enseñado a no abusar de su condición de príncipes y en eso justo le desobedecieron
Martha bajo del auto que le fue abierta la puerta por el chofer, los gemelos detrás de ella, se miraban entre sí porque de verdad que debe estar muy enfadada, pues era la costumbre de ella besarlos siempre que iba a recogerlos a la escuela y hoy ni siquiera una mirada
Cuando llegaron ante el despacho del rey, Martha toco la puerta siendo recibida por un
-Pasa mi amor, está abierto siempre para ti
Abrió la puerta y se hizo a un lado ordenando con voz fuerte
-¡Entren y siéntense allí en el sofá!
Alexander, cuando la escuchó tan enojada, sospechó de inmediato que sus hijos hicieron alguna travesura, pues no los dejo siquiera que lo saluden de beso como siempre lo hacían, y a Él le encantaba, entonces solo pregunto
-¿Pasó algo con ellos mi amor?
No pudo contestar la reina, porque el abuelo Vlad entraba en ese preciso momento y al sentir el ambiente pesado, a los niños sentados en el sofá muy callados, a su hijo observándolos y a su nuera con cara de enojo, solo pregunto
-¿Qué está pasando aquí?, Martha, ¿por qué estás tan enojada?
Martha solo lo observo y le pidió que se sentase, que ya iba a explicarlo todo, espero que su suegro se sentara y comenzó a hablar mientras caminaba de un lado a otro
-Alexander, tus hijos en la escuela han estado aprovechándose de su condición de príncipes, golpeando a los compañeros y amedrentando a las autoridades de la escuela, amenazándolos con acusarlos ante ti para que los castigues, hoy los encontré golpeando a varios compañeros que no hacían nada por defenderse por las amenazas de ellos dos
Alexander, al escuchar la explicación de su esposa, se encendió de furia, su rostro se fue transformando en un gesto demoníaco, a lo que Vlad su padre, se levantó del sofá suplicando por sus amados nietos, pues conocía el carácter de su hijo cuando se enfurecía
-Hijo, trata de calmarte, por favor, aún son unos niños, Alexander, ¡escúchame carajo!, ¡cálmate primero!, piensa con calma
Los gemelos al ver a su padre transformándose se asustaron de verdad, puesto que Él solo hacía eso cuando de verdad estaba lleno de furia, a lo que bajaron su mirada muy temerosos de la reacción de su padre, sus pequeños cuerpos temblaban de miedo
Al escuchar a su padre Vlad, el rey trató de calmarse, pero ya no podía, pues justo le habían desobedecido una orden directa, la orden principal que les había mencionado, por lo que grito enfurecido
-¿Pero qué les pasa a ustedes? ¿Ustedes dos desobedecieron una orden mía?, ¿se atrevieron a amenazar a todos? ¡Maldita sea!, pues ahora serán castigados
Su padre Vlad trato de interceder por sus nietos, suplicando, algo inusual en Él
-Hijo, por favor cálmate, todavía son unos ni...
Alexander miro a su padre con esos ojos rojos llenos de furia interrumpiéndolo
-Padre, por favor, ¡no te entrometas!, esto es entre mis hijos y yo, además te pido que te vayas, por ahora, déjame resolver esto, debo castigarlos
Vlad a pesar de que estaba de acuerdo con su hijo, temía que el castigo fuera muy cruel a pesar de que Él también los había usado y adoraba a sus nietos, así que trato de nuevo de abogar por ellos
-Alexander, por favor no los castigues tanto, yo te prometo que...
Alexander grito enfurecido de nuevo
-¡Basta, papá! Vete de aquí, déjame corregirlos, ¡son mis hijos, no los tuyos! Además, gracias a tus enseñanzas soy lo que soy ahora, así que te pido por favor papá, déjame a mí, te amo demasiado, pero en esto prefiero que... te hagas a un lado
Al darse cuenta de que no iba a poder hacerlo cambiar de opinión, optó por irse, se despidió de sus nietos muy triste, pero rogándoles que obedezcan a sus padres, salió dándole un beso en las mejillas a su hijo y a su nuera
Los gemelos Collins, cuando vieron a su abuelo irse y la puerta cerrarse tras de sí el miedo entro a sus corazones y exhalaron un largo suspiro, dispuestos a recibir el castigo de su padre, que conociéndolo no sería nada bueno, ni fácil de cumplir
Recibir un castigo del rey de los vampiros, aunque sea tu amoroso padre es algo intimidante y más ahora que ni su abuelo fue capaz de ablandar su corazón enfurecido, ahora solo viene la espera de saber cuál es su castigo por la falta que cometieron