Género Ranking
Instalar APP HOT
Inicio > Romance > Me Perteneces.
Me Perteneces.

Me Perteneces.

Autor: : Antoni A
Género: Romance
En el fascinante mundo del poder y la intriga en Rusia, las gemelas Petrov destacan como figuras prominentes. Annia, una empresaria fría y controladora, refleja la fortaleza de su linaje, mientras que Arika, una valiente diseñadora de modas, encarna la rebeldía de su madre. Juntas, estas hermanas forman una combinación única para alcanzar sus objetivos, pero cuando se trata del amor, sus caminos se entrelazan de maneras inesperadas. En el corazón de esta historia se encuentra Ismael Popova, temido pilar de la Mafia Roja. Su vida gira en torno a los negocios y la protección familiar, pero la llegada de Annia trastorna su existencia. En un juego de pasiones y lealtades, los destinos de estas poderosas figuras se entrecruzan, dando lugar a una trama emocionante donde el amor y la intriga se entrelazan en un baile peligroso.

Capítulo 1 Introducción

+ANNIA+

-¡Dios...! No puede ser, Andrés, las siete de la mañana, se supone que debo estar en el aeropuerto porque mi hermana regresa a casa -doy un grito al cielo al ver la hora en el despertador.

Anoche salí tarde de la empresa y un mensaje de Andrés hicieron que me desviara del camino, teniendo presente que mi madre me pidió casi de rodillas que fuera por mi hermana al aeropuerto. ¡Se me olvidó!

Arika es mi hermana gemela; la niña de mami, mientras que yo soy la chica de papi. ¡Mi hermana y yo somos como el agua y el aceite!

-Shhh... No tienes por qué preocuparte mi muñeca, todavía hay tiempo -de pronto llego a sentir sus manos sobre mi cintura, capturándome y atrayéndome hacia él.

Noooo, no puedo quedarme, su voz y sus ojos azules no harán que cambie de opinión.

-No, creo que no, ¡suficiente! Lo de nosotros ha terminado, ya te puedes ir con tu esposa, la aburrida, me has dado lo suficiente, mi estrés se ha esfumado.

Hace un par de años Andrés era mi novio y el amigo de mi padre, pero luego de negarme al compromiso arreglado no tuve de otra que dejarlo escapar con la susodicha esposa actual. Lo que hacemos ahora es vernos cada vez que quiero tener sexo con él. ¡Hmmm! Es bueno en la cama, pero no tanto para casarme con él.

-Te quiero encima de mí, no puedo resistirme a tu delicado y hermoso cuerpo -su propuesta provocó que mi cuerpo reaccione-. Te deseo, nena, no puedo dejar de pensar en ti, se me hace difícil aceptar esta estúpida relación-dice tras suspenderse y de un movimiento audaz lo tengo sobre mi cuerpo-, eres mía y no me importa lo que digas-introduce dos dedos para acariciarme el sexo, deslizando mi húmeda entrada. Entrando muy despacio.

No pierdo nada si me quedo un poco más.

-Aaaahh... -gimo.

Elevo mis caderas al sentir cómo él me penetra lentamente. Me embiste hasta el fondo, llegando hondo..., mi cuerpo se estremece y me enloquezco al sentir semejante grosor, partiéndome en dos. ¡Oh, mierda!, esto es un éxtasis, hasta mis oídos se deleitan al escuchar los testículos contra mí y su miembro se endurece todavía más en mi interior.

Me martillea incansablemente, sin apenas dejar espacio entre sus penetraciones fuertes e impecables. No tiene piedad.

Ah, me encanta su apetito lujurioso y mi cuerpo ansioso por él.

Aprieto el estómago cuando siento que el orgasmo se acerca rápidamente provocado por el implacable ímpetu de mi amante. Escucho que nuestros cuerpos sudorosos chocan con violencia y los gruñidos de este hombre sobre mí. Me concentro en sofocar la necesidad de dejarme llevar. Siento tanto placer que casi roza el dolor que causa su enorme pene dentro de mí.

-Qué rico -jadea.

La presión aumenta. Noto el sudor de su mano sobre mi hombro cuando flexiona los dedos, me embiste hacia delante con un gruñido ahogado, atraviesa mis muslos y se desliza hasta el fondo.

Este placer inesperado es increíble, y estoy al borde de tener el orgasmo más intenso de mi vida.

-Ah, más... -grito, suplico y lo necesito-, me vengo -jadeo.

Siento que su pene se hincha y se estira mientras continúa acelerando. Estoy perdida de placer.

-Annia -grita, y ambos nos dejamos llevar.

Su pene vibrante continúa hundido en mi interior mientras sus espasmos se relajan sobre mí.

Mis músculos se contraen con cada uno de sus latidos y absorbo hasta la última gota de su simiente mientras él acaricia perezosamente los restos de mi orgasmo.

***

Media hora después, y ya estaba saliendo del hotel en el que me encontraba con Andrés. Mientras conduzco hacia el aeropuerto, saco de móvil de la guantera, tengo que llamarla. ¿Seguirá en el aeropuerto?

*Mal, mal, mal, le has fallado a mami, ahora estoy camino a casa en un... ¡Maldito taxi!

*Me debes una explicación, porque si no le diré a mami que la hija responsable abandonó a su gemela.

*Espero que Andrés te haya follado tan bien para que olvidaras a tu gemela, ¡tu gemela!

*Respóndeme.

Ya, no sigo leyendo los demás mensajes, todo dicen lo mismo, aparte no puedo regresar el tiempo, menos me estoy arrepintiendo porque si volviera a estar en la misma posición estoy segura de que haría lo mismo.

No voy a llamarla porque sé que está molesta y a pesar de que tengo la culpa no creo quedarme callada.

Volviendo a dejar mi celular en la guantera, una llamada inesperada se hace presente.

-Buenos días, papá -pongo el alta voz-, estoy camino hacia el aeropuerto-maldigo por lo bajo, ya que mentirle a él no es tan bueno.

-Te quiero en tu maldita oficina, sé que no vas al aeropuerto porque tu hermana está en camino a casa y yo la estoy escoltando, ¿crees que ella puede andar sola?

¡Maldición!

-Lo lament...

-No me importa si estás pestífera, me decepcionas Annia y, sino cumples con tus deberes en la organización, juro que el puto infeliz lo pagará, ¿por qué puta no te casaste si te encanta revolcarte con él? -vociferó con ímpetu-... Ya, no me contestes, concéntrate con tus deberes; dirígete a la empresa, en tu oficina te estará esperando un buen socio, no cualquier socio, uno especial al que tú le servirás y lo seducirás para que trabaje con nosotros, no me importa lo que harás, lo importante es que quiero que trabaje conmigo.

-No te defraudaré -cierro mis ojos con fuerza, detesto que mi padre me llame la atención, ¿cuándo lo he defraudado? Bueno, esta vez y siento que mi hermana no están crucial como el cargo de la empresa y de la organización.

Mi padre es un hombre importante y poderoso, tiene docenas de empresas grandes alrededor del mundo, también es dueño de casino, hoteles y es uno de los pilares de la mafia Rusa.

-Tu hermana está bien, espero que sea la primera y última vez que haces eso, la familia primero, no lo olvides.

No hago nada con arrepentirme y menos reprocharme, mi padre tiene razón, me ha criado para ser su remplazo.

Literalmente me he convertido en el hombre que mi padre siempre quiso tener, mientras que mi hermana es la princesa de fantasía.

Capítulo 2 Negocios sucios

*

-Buenos días, señorita Petrov -al salir de mi oficina rápidamente se da cuenta de mi presencia en la empresa-. El señor Popove la espera en su oficina, le pido disculpa, intenté llamarle, pero siempre me salía el contestador-su voz tembló, bajo la mirada y con nerviosismos empezó a arreglar su falda corta.

Enarqué una ceja y mi visión fue directo a su camisa desabrochada, mostrando su voluptuoso escote.

-¿De qué tamaño la tiene? Espero que haya valido la pena porque en este momento estás despedida

-No, espere... No es lo que está pensando, esto es, ash, la camisa está algo floja y los botones, por favor, necesito el trabajo, le juro que no me he acostado con él -y el drama no demora, la chica se suelta a llorar.

Mi secretaría es la típica chica facilona, esa que le urge el sexo flash. En este momento tengo dos opciones; discuto con ella o entro de una vez a mi oficina.

Maldita sea, no puedo reclamarle nada a él; mi padre quiere que lo convenza.

-No es tan importe, ella es como una de tantas -escucho la voz ronca del hombre posándose detrás de mi secretaria-. ¿Pasarás?

Mis ojos no dejan de verlo; es un hombre alto, de hombros anchos, vestido con unos jeans oscuros y una camisa blanca abotonada con mangas arremangadas hasta los codos.

-Sí, entremos -le digo, poniendo una sonrisa fingida mientras me dirijo hacia mi oficina.

Respiro profundo, no puedo dejar que mis impulsos arruinen este negocio.

Entrando a mi oficina lo primero que hago es detenerme al lado de mi escritorio, ¡todo está de cabezas! Tuvieron sexo salvaje y me deprime eso porque lo que siento es envidia.

-Fue un desliz, espero que eso no arruine nuestro negocio.

-Empecemos por... Soy Annia Petrov -extiendo mi mano hacia él, sin planearlo, mi respiración se detiene por unos segundos, secuestrada en mis pulmones, sus ojos color avellana se encuentran con los míos.

No quiero verlo con otros ojos, pero no voy a negar que es apuesto y que mi frecuencia cardíaca está en las nubes. ¡Maldición! Trago grueso. Tiene altos y anchos pómulos, una nariz perfecta, su mandíbula es suficiente afilada.

-Ismael Popova -cerrando la distancia entre nosotros con pasos largos y suaves, extiende su mano hacia mí.

Mi vagina está sedienta por algo nuevo, quiere con desespero ese enorme paquete que se carga, a la vez me quejo porque es injusto que él se lo dé con mucha facilidad.

-Podemos ponernos cómodos -estupefacta, le estrecho la mano.

Es grande y fuerte, su piel ligeramente bronceada se calienta mientras sus largos dedos se envuelven alrededor de los míos y aprietan con un poder cuidadosamente contenido.

Un escalofrío recorre mi espina dorsal ante la sensación, mi cuerpo se calienta por todas partes, y se necesita todo lo que tengo para no balancearme hacia él mientras mis rodillas se vuelven gelatinosas debajo de mí.

¡Noooo...! No te puedes caer, tienes que tener el puto control.

Con un esfuerzo hercúleo, aparto la mano y alcanzo lo que queda de mi compostura.

Entiendo lo que me está pasando, por qué estoy teniendo esta reacción con este hombre. Nunca he sido de las que pierden la cabeza por una mandíbula cincelada y unos abdominales como una tabla de lavar. Para mí, la química sexual siempre ha sido algo que se desarrolla con el tiempo en lugar de estar ahí desde el principio.

Por otra parte, nunca he conocido a un hombre que exuda un magnetismo animal tan crudo.

No sabía que existían hombres así.

¡Maldita sea, contrólate!

¿Qué diablos estoy haciendo? Necesito que él sea socio de mi padre y no mi amante. Esto no lo puedo arruinar.

-Pido disculpas -masculla con voz ronca, provocando que mi piel se erice, reaccionando a sus encantos-. Hay reglas que cumplir-susurra mientras pasea su boca por mi oreja-, no te ilusiones conmigo, y es mejor que iniciemos con la reunión, ¿dónde está tu padre?

Me quedo boquiabierta, pasmada, alucinada. El maldito tiene toda la razón, me siento insatisfecha. Sin dejar de provocarme, saca su lengua húmeda, la pasa por el lóbulo de mi oreja y, finalmente, me da un leve dulce mordisco...

No me muevo. ¡No puedo respirar! Al ver que mi respiración se agita, vuelve a sacar la lengua. Siento como su mano me aprieta el trasero y deseo darle una patada en los huevos.

Deseo gritar...

Sin decir, ni una sola palabra lo empujo hasta apartarlo de mi cuerpo.

-No te creas el importante, mi estimado, mi padre no vendrá, yo soy la encargada de que tú trabajes con nosotros.

-Eres directa, y por eso me retiro, si quieres que la reunión que acordé con tu padre inicie, espera mi llamada -y en par de segundos me manda al diablo.

-¿Por ser directa te retiras? Noooo, eso es una locura e inmadurez de tu parte -reaccionó rápidamente, sin medir mi desesperación, tomo su mano-, no te puedes ir así, me debes una, sí, no es gratis, el a costón que te diste con mi secretaria-protesto.

-Tu padre hizo mal, ¿crees que soy cualquier persona? -trago grueso, su mirada seria me intimida.

-Soy su mano derecha, puedo cerrar el negocio -levanto pecho, mostrando mi armadura.

-Te equivocas primor, no te has dado cuenta, tu propio padre te ofrece como mercancía, ¿no sabes de qué se trata este negocio?

No, no puedo caer en sus palabras, miles de hombres han intentado manipularme, nadie podrá ponerme en contra de mi propio padre. Soy lo que soy por él y eso nadie me lo quitará.

-Todo tiene su precio y su propósito, suficiente, deja de comportarte en el salvador y mejor sé el socio que nosotros queremos tener.

Ya, debo de sonar como la chica que soy y no como la más necesitada. Él es igual que todo, su perfil de macho no cambia mi perspectiva de cada miembro del negocio.

-Mañana, te enviaré un mensaje, no intentes buscarme porque no soy fácil de encontrar, ah, antes que me vaya quiero darte un consejo; enfócate en el negocio, deja los sentimientos a un lado y no permitas que tu padre te ofrezca como una mercancía, me parece que no eres igual que tu secretaría, ella no tiene ni un valor, en cambio, tú, sí, tú tienes mucho que ofrecer y eso te lo demostraré.

-¡Esto debe ser una broma!

Capítulo 3 Dramas

*

-Buenas tardes, papá.

Entro a casa y lo primero que hago es buscar a mi padre, él tiene que saber que su socio... No, no puedo decirle eso, es mejor tranquilizarlo y de una vez informarle que lo veré pronto y haré ese trato.

Tengo que cerrar ese trato, y no importa lo que llegue a hacer para conseguirlo.

Justo cuando el hombre prepotente, peor que yo, salió de mi oficina, me comunique con mi hombre de confianza, ese que es capaz de hacer el trabajo sucio por mí; le pedí información sobre el hombre que quiero que trabaje con nosotros.

-No hay nada de buenos, ¡eres estúpida o te haces! ¿Por qué no hiciste las mierdas como te las ordené? ¡Maldita sea! No fue suficiente que lo dejarás ir que ahora lo mandaste a investigar, ¿sabes quién es ese hombre? Annia, contéstame de una puta vez.

Terminé helada y paralizada, mi padre está a punto de morir de un infarto y todo por mi culpa. Sé que pude hacer mejor mi trabajo, solo que me gano el orgullo y el desprecio de ese hombre.

-Lo tengo bajo control.

-¿Bajo control? -objetó tras dar un golpe sobre su escritorio-, él me ha llamado y me dijo que no quiere nada con nosotros, que mi desconfianza impide que haya una unión, ¿entiendes lo que significa?

Maldito infeliz, ¿cómo pudo saberlo?

A pesar de sus gritos me acerqué más a él y con descaro me senté sobre la silla que está frente al escritorio de él.

-Lo veré pronto, te aseguro, padre, que si él no me llama esta noche yo me presentaré a su casa y no importa el peligro que correré, todo será por el bien de los negocios y tu paz mental.

-¿Por qué me defraudas Annia, te he dado todo y parece que aún no has aprendido de como son los negocios, lamento todo, pero esto es una perdida de tiempo, me has dejado en claro que no sirves para nada, ¿quiero que te largues y no vuelvas jamás?

¿Qué?

No, no me puede correr, no es justo.

-No me iré, te he dicho que ese hombre trabajará contigo es porque lo hará.

-Te doy a media noche, no más tiempo, quiero de una vez por todas que me demuestres todo lo que te he ensañado.

Aún no comprendo por qué ese hombre están importante, ¿quién es en realidad?

-Lo haré.

-Si eso es todo, te puedes ir -dice en tono seco tras recostarse en su silla-, otra cosa, ten presente que ese hombre tiene ojos y oídos por donde quiera, no lo olvides, un paso en falso y todo se va a la mierda.

-Papá, me parece que mi hermana no es la única joven, hermosa e inteligente, pero gracias.

¡Diablos!

No sé qué tengo en la cabeza, ¿por qué tengo que sacar a mi hermana en esta conversación?

No es que esté celosa por ella, ni la determino y menos es importante, solo que a mí me trata como estiércol y a mi hermana como la niña de papí. Mamá no es la amiga que siempre desee tener; ella solo es salón, estética, gym, tiendas lujosa, prendas y viajes.

-Hija, en algo estoy de acuerdo y es que tú y yo nos parecemos, sin embargo, eso no es suficiente, ¿crees que tu hermana está hecha para esto? Quiero que te quede claro, tu hermana es tu otra mitad y por ende esa parte la tienes que cuidar.

-Me tengo que retirar, iré a saludar a mi hermana y luego me perderé, tengo muchas cosas que hacer -sacudí mi cabeza asqueada de todo.

-Annia, deja a tu aventura, siendo la amante, no te convertirás en importante, deja de causarle problemas a la familia de la esposa de él, ¿tu consciencia se encuentra bien?

Hmmm... Mi padre habla como si fuese el hombre más fiel del mundo, mira quién habla, el hombre que se acuesta con una y con otra, ya que después de años se enteró de que mi madre le gustan los jóvenes como a ella le gustaría estar, según ella, andar con jóvenes ella se sienta como una de ellos.

-Padre, eso no te tiene que quitar el aliento, mi vida personal lo tengo controlado, no es para tanto -encojo mis hombros ignorando las palabras de mi padre-, me parece que lo importante aquí y en la luna es que cumpla con mi trabajo, eso del amor no existe y tú muy bien lo sabes, reconozco que fui producto de... Eh, se puede decir lujuria porque amor, no creo.

-Lo dijiste en voz alta y para que no te sigas quitando el sueño te diré que tú madres es y será el amor de mi vida, somos masoquista, sí, pero eso no quita lo que siento por ella y por ustedes.

-Hace quince o más me hubiese gustado que lo dijeras, pero ahora, hm, no me importa.

-Tengo pensado tener otro hijo, pero no será tu madre la que se encargue de traerlo -justo cuando estaba por irme, buscando la salida, mi padre hace que me detenga abruptamente.

Ja, él está buscando lo que mi madre y mi hermana me dicen cada vez que me ven. "Crees que eres indispensable para él o tienes la confianza de que él no se atreverá a buscar el varón que tanto ha deseado tener."

-¿Quieres que te felicite? -enarco una ceja acompañada de mucho asombro-, espera si entendí, no es que sea tan estúpida, pero tú estás buscando el varón, ese idiota que querrá quedarse con todo lo que me ha costado y que tú con facilidad se los darás porque tiene dos pelotas y no ovarios, ¡waooo...! Perfecto padre, ¿querías sorprenderme? Sí... Lo has logrado.

-¡Papá! ¡Papá! ¡Papá! -y la voz chillona de mi hermana irrumpe en la conversación interesante que estaba teniendo con mi padre-... Papi, dime que lo que dice Estefanía es una falacia, que tú no eres su nueva tarjeta de crédito, que no vivirá aquí y que no tienen pensado tener un hijo.

-¡Santos ángeles celestiales! -y suelto un grito de júbilo-, me largo.

Eso es lo que me iba a decir, ja, ja, ja, mi padre, sí que es descarado, ¡meterse con la mejor amiga de mi hermana! Waooo... Eso es dar un buen golazo y eso no es todo, ja, ja, ja, tiene pensado que viva en el mismo techo en el que vive su hija y su esposa.

Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022