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Mi Destino eres Túu

Mi Destino eres Túu

Autor: : yumyp1901
Género: Romance
Darilet es una estudiante de periodismo entregada a sus estudios, con poca experiencia sobre la vida. Solo tenía una amiga con la cual compartía habitación y trabajaba medio tiempo en la biblioteca de la universidad para poder tener acceso a internet y así realizar sus trabajos. Había obtenido una beca en Harvard. Una tarde, mientras cubría su turno en la biblioteca, decide revisar su correo electrónico personal y se encuentra con un extraño email que provenía de la empresa Simonovic. Sabía perfectamente de qué se trataba la empresa, pero ella no había enviado su currículum ni solicitado nada relacionado con dicha compañía. De: Miguel Simonovic Asunto: Extrañándote Fecha: 25 de julio de 2020, 14:42 Para: Darilet Cervantes Querida señorita Cervantes: Siempre te recuerdo y te extraño todos los días de mi vida, aunque ya no estés conmigo físicamente. Estás en mi corazón y en mi mente. Cuando tengo estas crisis existenciales, siempre recurro a mi terapeuta, pero él me recomendó una terapia: escribir en una hoja lo que siento y dejarlo fluir. Sin embargo, decidí que se guardara en tu correo. Al final, sé que no lo leerás. Te amo aún después de la muerte. Miguel Simonovic Presidente de Simonovic Internacional Group Este mensaje desencadenó una serie de acontecimientos. Lo que comienza como un simple juego terminará destruyéndolos. Todos sabían que Miguel era un picaflor, con un pasado oscuro que lo atormentaba. Además de ser el hombre más rico del mundo, era un verdugo en los negocios. Con tan solo 25 años, ya poseía un imperio. Los medios de comunicación insinuaban que tenía tratos con la fama, pero él no daba declaraciones al respecto. Ambos vivirán un romance apasionado pero con fecha de vencimiento. ¿Qué harías si, después de dos años de casada, la historia se repitiera? ¿Responderías? ¿Volverías a caer en las redes del amor? Pero en realidad, la pregunta sería: ¿estarías dispuesta a seguir tu corazón o a la razón?

Capítulo 1 Cuatro Años atras

Hoy era mi turno de cubrir las horas en la biblioteca, así que si no quería llegar tarde y recibir un regaño de la señorita Margot, debía correr. Me miré al espejo observando mi aspecto. Soy una mujer bastante alta y sin mucho atractivo. Pecaba por ser un poco gorda, así que me gustaba llevar ropa ancha para tapar mis defectos. Tenía una larga cabellera negra azabache y ojos tan negros como la noche. Mi piel era bastante blanca. Mis manos eran lo que más me gustaban, eran largas y delicadas. A mi parecer, lo único bonito que tenía. No tengo buen autoestima, pero es suficiente.

No puedo seguir criticándome de esta manera, debo irme.

Salgo de mi habitación, la cual comparto con mi compañera Daniela. Ella es estudiante de medicina y está en su último año, al igual que yo. Pero lo mío era el Periodismo, las investigaciones, el espionaje. A veces fantaseaba con ser la mejor reportera del país y, cuidado si no, del mundo. Soñar no cuesta nada. Saliendo al campus de la universidad, tropiezo con Dani, quien ya salió de clases...

-Dari, te toca guardia nocturna en la biblioteca -pregunta haciendo que me detenga.

-Sí, Dani, voy tarde, no me esperes despierta. Hoy cerraremos tarde -digo con prisa.

-No amiga, me iré de rumba. Hay una fiesta en el nuevo club que está cerca de la biblioteca, llégate hasta allá -me dice con entusiasmo.

-No. Sabes que tengo que estudiar, mañana presento mi último parcial y no quiero llegar tarde. Me voy, no quiero recibir regaños de la señora Margot -digo haciendo una mueca.

-Suerte con eso -dice y se va.

Atravieso todo el campus corriendo con mi mochila golpeando la espalda. Un día de estos me va a tumbar. Llevo unos libros que tomé prestados de la biblioteca, los cuadernos y una investigación que me llamó la atención una tarde mientras navegaba por internet. Se trataba de un posible tráfico de armas en las empresas Simonovic.

Esta noticia anduvo de boca en boca varios meses, pues todos conocíamos la reputación del dueño de dicha empresa. Era un picaflor; todas las semanas salía con mujeres distintas desde la muerte de su prometida. Pero jamás se le había relacionado con la mafia. Lo más interesante es que él no afirmó ni negó nada, cosa que es de extrañar porque siempre es muy comunicativo con el mundo de la información.

Por andar metida en mis pensamientos, tropiezo con mis pies cayendo de bruces en la entrada de la biblioteca. Mi compañero de carrera, Ton Michel, está viendo todo mi pequeño espectáculo.

-Dari, ¿te lastimaste? -pregunta con preocupación, dándome la mano para ayudarme a levantar.

-No, no. Gracias, Ton -digo sonrojada.

-Llegas tarde y hablando con chicos -dice la señora Margot con esa mirada fría y déspota.

-Lo siento, señora Margot. Me he caído y Ton me ayudó a levantar. Debo irme, gracias de nuevo -digo dirigiéndome a Ton.

Colocar guión largo a los diálogos.

- Vete a casa, Ton-ordeno la señora Margot.

Para evitar que Ton recibiera un regaño, entré a la biblioteca.

La señora Margot siempre me regañaba, pero al menos me libraba de sus largas charlas sobre alejarme de los chicos y enfocarme en los estudios.

No era una mojigata, pero tampoco tenía ganas de andar con chicos. Solo me enfocaba en mis estudios universitarios. Con mis excelentes notas y recomendaciones, había obtenido una fabulosa beca en la mejor universidad. Estaba orgullosa, al igual que mis padres.

Ellos no podían costearme los estudios, prácticamente nada, ya que éramos una familia de clase baja y sufríamos de carencias económicas.

Por eso quería graduarme rápido y con honores, así obtendría un buen trabajo en poco tiempo.

Aunque no tuviera experiencia, la recomendación de la universidad era más que suficiente.

-Otra vez soñando despierta-me dice la señora Margot.

-Lo siento, ¿me puede decir qué debo hacer hoy?-pregunto.

-Te encargarás sola de la biblioteca. Debo salir-comento mientras me miraba-Por muy descabellada que parezca la cosa, confío en que harás un buen trabajo. Cerraremos a las doce. Dejas las llaves al guardia de seguridad. Sabes cómo funciona todo-dice ella mientras agarra su cartera y se va.

Margot era una mujer de unos cincuenta años con un carácter insoportable. Se decían muchas cosas de ella, como que había matado a su primer y único esposo para cobrar su herencia, pero la verdad es que no era una mujer adinerada. Lo sabía por sus ropas. Vivía amargada, no tenía hijos, hablaba seis idiomas y tenía cuatro carreras universitarias. Así que era una gran persona. Conmigo no era tan cruel, solo me aconsejaba, aunque los demás digan lo contrario.

Cada vez que trabajaba, la señora Margot me permitía usar internet y llevarme libros a casa. Hoy debía seguir investigando el caso Simonovic, lo presentaría como trabajo final.

Llevaba casi dos horas trabajando, eran las ocho y no había podido hacer mis investigaciones porque resulta que la biblioteca estaba llena. Debía asesorar a los estudiantes de primer año y registrar todos los libros que salían de la sala. Solo estaba permitido entregar cuatro por semana, si tenías el carnet de membresía. Había cierto protocolo.

Cuando tengo un pequeño respiro, abro mi correo personal. Quería saber si tenía algún mensaje del banco. Estábamos a punto de perder la casa de mis padres. Al abrir la bandeja, un correo llama mi atención.

Era de la empresa Simonovic. Un escalofrío recorre mi cuerpo. Oh Dios mío, me había metido en problemas.

Seguramente me secuestrarían y matarían ¿Cómo se enteraron de que estaba investigando su posible relación con la mafia? Aunque estaba segura de que era mentira. Esta empresa se encarga de las nuevas innovaciones de la tecnología. Automáticamente borro el mensaje, pero mis manos sudan. Decido recuperar el correo y hacerme la valiente. Pero al percibir el asunto del mensaje, que dice "extrañándote", esto definitivamente no tiene sentido. Decido armarme de valor y abrir el mensaje.

Capítulo 2 Conversaciones

De: Miguel Simonovic

Asunto: Extrañandote

Fecha: 25 de julio 2020 14:42

Para: Darilet cervantes

Querida señorita cervantes:

Siempre te recuerdo, te extraño, todos los días de mi vida, aunque ya no estés conmigo físicamente, estas en mi corazón y mi mente, cuando tengo estas crisis existenciales, siempre recurro a mi terapeuta, pero el me recomendó una esta terapia escribir en una hoja lo que siento y dejarlo fluir, pero decidí que se guardara en tu correo a la final, no lo leerás, te amo aun después de la muerte.

Miguel Simonovic

Presidente de Simonovic internacional Group.

Al leer el correo, mi corazón palpita desbocado, quien iba a creer que el gran miguel simonovic, se equivocaría al enviar un correo electrónico, pero sobre todo quien iba a creer que el picaflor tenía sentimientos, estas líneas causan un profundo pesar en mí, pobre hombre llevaba una pena en el alma, dudaba si responderle o no, pero mejor le decía que estaba equivocado.

De: Darilet cervantes

Asunto: Extrañándote

Fecha: 25 de julio 2020 15:03

Para: Miguel Simonovic

Querido señor simonovic:

Lamento mucho la pena que lleva en el alma, y me parece muy buena la terapia que su psicólogo le recomendó pero usted se ha equivocado de correo, le aconsejaría que mejor escribiera en una hoja blanca y luego la queme, dice un proverbio chino que si quema las cartas que le escriba a sus difuntos, ellos leerán cada letra a través de las llamas, nuevamente siento lo acontecido.

Darilet Cervantes.

Luego de enviar el mensaje me arrepiento, pero no podía hacer nada, de todos modos era imposible que me respondiera ya se daba por notificado, sigo con mi tarea cuando el sonido de mi correo me avisa que tengo un mensaje nuevo.

De: Miguel Simonovic

Asunto: Lo siento

Fecha: 25 de julio 2020 15:12

Para: Darilet cervantes

Querida señorita cervantes:

Disculpe por equivocarme aunque creo que es usted la que está equivocada, yo no me equivoco nunca, usted está usando el correo, de mi prometida así que le exijo que deje de usarlo, aunque de todos modos hablare con la compañía de correos para cancelar esta cuenta .

No sé con qué intención haces esto, pero puedes ir a la cárcel.

Miguel Simonovic

Presidente de Simonovic internacional Group.

Mi ojos no podían creer lo que estaba leyendo, pero que se a creído este hombre, me a llamado ladrona, y de paso me crucifico sin escuchar mis razones, este a sido mi correo desde que tengo uso de razón, además no tenía por qué darle explicaciones, los ricachones y su síndrome de suficiencia, voy a responderle y a ponerlo en su lugar.

De: Darilet cervantes

Asunto: Extrañándote

Fecha: 25 de julio 2020 15:20

Para: Miguel Simonovic

Querido señor simonovic:

Puede irse al mismísimo infierno, haga lo que se le pegue la gana, este es mi correo desde que tengo uso de razón, lo uso para mis cosas personales, además quien eres tu para yo tener que darte explicaciones, agradece que te conteste el mensaje y no soy mala persona, sino estuvieras haciendo el ridículo con tu mensaje de autocompasión idiota

Darilet Cervantes.

Envió el mensaje vuelta un infierno de furia, no me gusta que se metan conmigo, porque tenía que decir esas cosas y acusarme de algo que no es, atiendo a unos estudiantes de medicina que necesitan unos libros de anatomía pero, jodidos futuros médicos, ahora tendría que pasar horas resolviendo sus malditas preguntas porque nunca saben nada, no soy una mujer agresiva pero cuando me hacían enojar podía perder el juicio.

Cuando estoy a punto de regresar al escritorio vuelvo a chocar con ton, quien me mira de forma dulce, estoy empezando a creer que Daniela tiene razón, y ton está enamorado de mi o por lo menos le gusto..

-Dari, ¿necesitas ayuda? -pregunta con su voz melosa.

-Hola nuevamente, Ton. Pensé que estabas en casa. No, gracias. Ya pude atender a los chicos.

-Iba a casa, pero aún es temprano, así que me regresé porque quería saber si ¿quieres ir conmigo a la fiesta que darán en un club nuevo cerca de aquí? -dice sonrojándose.

-Oh, Ton. La verdad, tengo mucho que estudiar. Dani me había invitado mucho antes, pero no sé si pueda. Mañana tengo examen -digo con tono tranquilo.

-Por favor, solo vamos un rato -dice en modo de súplica.

-Daniela te mandó, ¿cierto? -pregunto entrecerrando los ojos.

-Sí, me has descubierto, pero también quiero ir contigo. Dime que sí, por favor -dice insistiendo.

-Está bien, pero luego que cierre aquí -digo resignada.

Regreso a mi escritorio y en mi buzón está un nuevo mensaje del estúpido señor Simonovic. No lo leeré, tengo suficiente con sus insultos, pero como dicen por ahí, la curiosidad mató al gato, así que decido abrir su mensaje.

De: Miguel Simonovic

Asunto: insolente

Fecha: 25 de julio 2020 16:22

Para: Darilet Cervantes

Querida señorita insolente:

Por lo visto, eres una insolente sin educación. Quién sabe de qué pueblucho serás. Por muy divertida que me parezca esta conversación, me niego a seguir escribiéndole a una niñata como tú. Así que tómalo como amenaza o advertencia, pero investigaré la cuenta.

Miguel Simonovic

Presidente de Simonovic Internacional Group.

No le escribiría más, no merece mi atención. Aunque debería enviarle un último correo para ponerlo en su sitio, mi orgullo es fuerte, así que no enviaré nada. Las horas seguían pasando, ya casi saldría. Ton vendría por mí. No era un tipo mal parecido, a mi parecer. Un hombre guapo corriente, de esos que se consiguen por ahí. Tenía unos enormes ojos marrón, casi amarillo, eran como el color de la miel, de piel rosada, ni siquiera era blanca.

Era un hombre extremadamente rubio, un catire. Su cabello era dorado como las almendras. Su boca era grande, pero no como la del lobo de Caperucita. Era muchísimo más bajo que yo y eso eliminaba cualquier tipo de intenciones que podría tener con él. No me gustaban los hombres bajitos. Solo había tenido un novio en toda mi vida y era tan alto como un jugador de baloncesto.

Ton llega por mí y me acompaña a cerrar bien la biblioteca. Me ayuda a asegurar las ventanas, apagar las computadoras y ordenar los libros utilizados. Lo que ganaba aquí me ayudaba con los gastos de la universidad, así que debía hacer bien mi trabajo. Primero, porque necesitaba el dinero, y segundo, porque apreciaba el lugar. Cuando terminamos, eran las una de la mañana.

A pesar de ser jueves, las calles estaban llenas de estudiantes, algunos más ebrios que otros.

Al llegar al lugar, me quedo asombrada con el nombre del bar: Los Mosqueteros. La verdad, no sé a qué se debía ese nombre, pero era bastante ridículo.

No tuvimos que hacer fila para entrar. Resulta que Ton tiene amigos aquí. El local estaba por vomitar estudiantes, quienes en su mayoría eran menores de edad, pero les vendían licor.

En cualquier momento, esto se descontrolaría. Diviso a Dani en una mesa. Ella me hace señas para que me acerque.

-Hola, qué bueno que decidiste venir -comenta Dani dándome un abrazo.

-Sí, todo gracias a una señorita que mandó a cierto pajarito a persuadirme de mi idea de ir a dormir - digo viendo seriamente a Daniel.

-Ton, no sabes guardar un secreto.

-Lo siento, Daniela. Ella es muy lista y me descubrió, pero pude cumplir, aquí está-comenta Ton restándole importancia.

-Bueno, eso sí. Chicas, les presento a mi amiga Daniela. Comparto habitación con ella y es como mi hermana. Estudia periodismo.

-Gusto en conocerlos, chicos. Me llamo Darilet, pero pueden decirme Dari - digo saludando a las dos chicas y los tres chicos de la mesa. Supongo que cada uno anda con su pareja.

Dani pide una ronda de chupitos e insiste en que tome. Agarro la bebida y doy una probada, sintiendo un dragón en mi estómago.

-No seas tonta, tómatelo de sopetón - dice una de las amigas de Daniela, que se llama Bárbara, o eso creo.

Tomo el trago como me indican y es peor de lo que pienso. Arde y quema, no me gusta para nada. Siento mi cuerpo cosquillear. Luego de diez chupitos, empiezo a ver estrellas. Las chicas me piden ir a bailar, me niego pero Daniela igual me jala a la pista en medio de ella. No sé qué hacer, pero Ton me toma de la cintura.

-Dari, sigue mis pasos, no es tan difícil-susurra Ton mientras nos movemos al ritmo de la música.

El alcohol ha hecho efecto y me dejo llevar, cerrando mis ojos mientras bailo. Los abro lentamente para chocar con la mirada más hermosa que haya visto.

Ese color de ojos es muy extraño, son grises con verde. Siento que ese par de ojos me desnudan con la mirada, así que retiro la vista para concentrarme en Ton, quien sin darme cuenta me agarra y me besa. Al principio no le respondo, pero gracias a los chupitos, me siento muy valiente y correspondo su beso, pasando mis manos por su cuello.

-Dari, te quiero desde el primer año de universidad. Quiero que seas mi novia - dice Ton a mi oído para que pueda escucharlo.

No contesto y sigo besándolo, hasta que empiezo a sentir ganas de vomitar. Salgo corriendo al baño, pero no me da tiempo de llegar y vomito todo lo que he tomado. Unas manos recogen mi cabello en medio del pasillo del baño.

_Tranquila, no te dejaré sola-dice un hombre con voz fuerte, haciendo que mi piel se erice. Me entrega un pañuelo para que limpie mi boca.

-¡Oh, de verdad lo siento! No fue mi intención, es que sentí todo girar y no me dio tiempo de llegar. De verdad siento mucho dañar su traje.

¡Lo que faltaba, borracha y apenada.

-No te preocupes, vuelve con tus amigas. Ten cuidado, no bebas nada que no pidas tú, ni compartas tu vaso. Se nota que eres inexperta-comenta guiándome nuevamente a la música.

Al llegar a la mesa, solo está Ton, quien me mira preocupado.

-¿Dónde estabas? ¿Te sientes bien?

-No, la verdad es que no me siento bien. Quiero irme, ¿puedes llevarme? - digo con la cabeza baja.

Salimos a la calle y el frío hace que me sienta mucho peor. Ton quita su chaqueta al notar que tengo frío. Mientras caminamos por el campus, mi mente se va enredando mucho más. Quiero dormir, no volveré a tomar más nunca. Al entrar en el edificio de chicas, Ton me acompaña hasta la puerta.

-Espero que te sientas mejor mañana -el no paraba de hablar, pero mi cabeza daba vueltas.

-Gracias, Ton-digo entrando a la habitación, suficiente por esta noche.

Capítulo 3 Mas

Todo sigue dándome vueltas, ni siquiera me quito los zapatos y caigo rendida sobre mi cama,

-Dari cariño, llegaras tarde al examen final-me llama Daniela despertándome

-¿Que hora es?-digo levantándome rápidamente mientras veo que ella esta arreglada y lista ni siquiera tiene una sola muestra de que bebio anoche

-Faltan veinte para las ocho, tienes veinte minutos para arreglarte, estas horrible-dice viéndome mal

_Todo es tu culpa, ¿como puedes verte bien si estuviste de fiesta?.-pregunto quitándome la ropa entrando a la ducha

-Costumbre querida-comenta mientras se marcha

Corro por toda la habitación como loca, buscando que ponerme, no me daría tiempo de secar mi cabello, asi que e coloco unos jean ajustados, que hacían lucir mi trasero enorme, era horrible al menos para mi, me coloco un suéter con el logo de la universidad y unas bailarinas, recojo mis apuntes y salgo a toda prisa, corro por el campus saludando a todo aquel que lo hace, no me detengo y entro al salón, por suerte llegue a buena hora tomo asiento sin mirar a nadie, cuando lega el profesor mi mirada se dirige a la puerta, me encuentro con los ojos marrones de ton, quien me mira, como buscando una señal para saber si recordaba lo que había ocurrido entre nosotros a noche, por supuesto que si, pero no me interesaba para una relación amorosa, tampoco quería perder su amistad así que fingiré que no recuerdo nada, lo saludo levantando la mano.

-Hola ton, llegaste tarde-rrspondo fingiendo una tranquilidad que no tengo

-Hola Dari, llegue temprano pero estaba en la biblioteca ayudando a mi tía.

_Ton, que sucedió anoche ni siquiera recuerdo como llegue a la habitación, no tomare nunca mas-digo haciendo puchero

-¿no recuerdas nada?-inquiere algo dudoso

-No, ton la verdad que no recuerdo nada- respondo indiferente, no tenía porque dudar de mí, no era mentirosa, pero la ocasión lo merecía

El ultimo parcial de la carrera comienza, constaba de cien preguntas teóricas y cien verdadero o falso, estaba relativamente fácil, aunque habían esas conchas de mango que confundían, pero estaba segura en cada cosa que respondía, había estudiado mucho, luego de una hora he terminado el profesor anuncia que se acabó el tempo asi que debíamos bajar los lápices .

Después de entregar mi examen salgo a la cafetería con el apuro ni siquiera me dio tiempo de tomar un café, me compro un emparedado de jamón y un café bien cargado sin azúcar.

_ Dari ¿que tal te fue en el parcial?- Pregunta Daniela sentándose a mi lado

-Bien bastante fácil y a ti?

-Estuvo horrible hablare con el profesor creo que no lo pase.

_ Tienes que poner más empeño, ya solo quedan las prácticas, falta poco Daniela.

_ No todas somos como tu Dari, mi cerebro no procesa más información_Dice tomando de mi café

Me enojaba que tocaran mi café, es algo sagrado para mi

- Tómatelo Dani ya no quiero.

- Esta bien como digas dice con una sonrisa burlona ella sabe que no me gusta que me haga eso.

Me levanto de la mesa y me voy dejando a Daniela en la cafetería la quería mucho pero a veces sobrepasaba mis limites, ya casi es medio dia hoy debía cubrir turno nuevamente esta vez no llegaría tarde tenía un dolor de cabeza lo que provocaba un humor negro en mi, no saldría mas a fiestas y menos bebería de esa manera, los recuerdos llegan a mi mente como fotografías haciendo que me detenga en medio del campus, oh dios mío había vomitado a un hombre de traje muy fino, esperó no descubra quien soy y venga a cobrarlo.

-Buenas tardes señora Margot-digo con indiferencia

-Por lo visto tampoco andas de humor. Dice seria, lo que me faltaba que también ande de malas y me haga la tarde un infierno No señora, me duele la cabeza es solo eso.

-Bueno toma algo porque te quedaras sola nuevamente-dice entregándome una lista

-Que es esto? -Pregunto

_La lista de los nuevos ingresos debes cargarla en el sistema-Me dice para luego marcharse

Por suerte todo estaba tranquilo, me siento en la computadora y empiezo a pasar la dichosa lista, quiero meterme a mi correo, pro me da miedo que tenga otro mensaje del señor simonovic, y si de verdad cancelaban mi cuenta, para salir de las dudas inicio sesión, por lo visto no había hecho nada porque pude entrar con facilidad, pero en mi bandeja esta un mensaje de el, mi estómago empieza a dar vueltas y me pongo nerviosa, otro mensaje de ese hombre, abro rápidamente el mensaje

De: Miguel Simonovic

Asunto: Acepta mis disculpas

Fecha: 26 de julio 2020 8:20

Para: Darilet cervantes

Querida señorita:

Buenos días, escribo este email, para disculparme con usted, créame que no soy hombre de disculpas asi que tómelo como un punto para usted, resulta que mi secretaria busco información sobre el correo, tenia razón, la cuenta a la que quise escribir hace mucho que esta suspendidas, pero justamente usted se llama como ella y al colocar el correo me sugirió el suyo, lo lamento no quise pasarme de insolente y falta de respeto, creo que fue casualidad que se llamara igual, disculpe la molestia

Miguel Simonovic

Presidente de Simonovic internacional Group.

No podía creer lo que estaba leyendo, el gran empresario se estaba disculpando conmigo una simple estudiante obviamente el no sabía nada de mi, así que podía estar tranquila, pero me daba gusto que reconociera sus errores, eso habla muy bien de el así que decido responderle.

De: Darilet cervantes

Asunto: Disculpas Aceptadas

Fecha: 26 de julio 2020 14:25

Para: Miguel Simonovic

Querido señor simonovic:

Las casualidades no existen, dude de ellas

Darilet Cervantes.

Le doy enviar y me salgo del correo, a lo mejor no debí decirle eso pero es verdad, sigo pasando la lista de los nuevos ingresos y recuerdos las palabras de mi madre jamás confíes en las casualidades esas no existen, desconfía de ellas, todo en la vida tiene una razón de ser, confía confía en el destino, el ya tiene escrita tu misión en este mundo.

Mi correo me notifica que llego otro mensaje, esta vez seguro desate su furia, abro el mensaje porque la curiosidad mato al gato.

De: Miguel Simonovic

Asunto: sus palabras

Fecha: 26 de julio 2020 14:40

Para: Darilet cervantes

Querida señorita:

Jamás había escuchado nada igual, merece usted un premio, pero la pregunta correcta aquí seria, debo seguir mi corazón o la razón? Aunque muchos consideran que no tengo tan apreciada parte del cuerpo. Pero bueno debes de saber que la prensa no tiene la razón, o si?

Miguel Simonovic

Presidente de Simonovic internacional Group.

Su correo me a dejado estupefacta, este hombre estaba jugando conmigo, si supiera que estoy estudiando periodismo me crucificaría como a las demás, pero eso no iba a suceder, no pretendía conocerlo, la verdad no estoy interesada en nada que tenga que ver con su mundo, ni siquiera me gustaba cargar unos aretes de oro, no soy su tipo, ni como persona, ni como mujer, soy lo que el llama la clase baja, maldito egocéntrico, decido responderle con el mismo tono, él no era mejor que yo, y si de chulería se trataba yo era la reina.

De: Darilet cervantes

Asunto: Disculpas Aceptadas

Fecha: 26 de julio 2020 14:50

Para: Miguel Simonovic

Querido señor simonovic:

Lo que diga la prensa a usted no le importa a la final siempre se burla de ella, si quiere seguir su corazón, ya es su decisión pero sería lo más recomendable aunque la razón te guie por el buen camino, es el corazón quien te lleva a vivir locuras y momento inigualables. En realidad la verdadera pregunta sería: ¿es usted capaz de aceptar el reto del corazón?

Darilet Cervantes

Envió el mensaje con unas cosquillas en el estómago, no debería jugar con fuego porque me voy a quemar y no quiero eso, termino de pasar la lista y reorganizar los nuevos libros, habíamos recibido una donación, de muchos ejemplares interesantes, me llevaría unos cuantos hay uno en específico que llamo mi atención es la historia de un piloto de fórmula uno, su autora se hace llamar Sweetbracca, lo que mas me gusta del libro es su nombre un trato con el amor, me había enamorado así que este pequeño se iría a casa conmigo, mañana era sábado por lo que podía descansar hasta el medio día y volver aquí en la tarde, esta seria mi ultima semana en este turno, luego empezaría a buscar donde hacer mis practicas para después esperar el tan anhelado acto de grado, había luchado mucho por esta carrera, ahora tendría que brillar como la luna, incluso mas que las estrellas, regreso al escritorio y por instinto reviso el email, efectivamente tengo otro correo suyo, no se porque me hace sentir de esta forma pero me asusta.

De: Miguel Simonovic

Asunto: un trato

Fecha: 26 de julio 2020 16:48

Para: Darilet cervantes

Querida señorita:

Acepto el trato.

Miguel Simonovic

Presidente de Simonovic internacional Group.

Espera ¿Qué? ¿De qué trato habla? Es solo un pequeño refrán, oh Dios mío no puede ser he retado al millonario más codiciado del país, en definitiva era mujer muerta.

Las horas pasaron volando, y en todo ese tiempo me negué a responder su mensaje, no quería problemas, no me gustaba jugar en territorio desconocido, además sin conocerlo estaba causando un efecto muy raro en mi que no me gustaba para nada.

Como todas las noches me aseguro de cerrar bien y entregar las llaves en la vigilancia, siempre era la misma rutina pero lo que me daba miedo era cruzar el campus a media noche mas sin embargo me toca, camino corro como loca, directo a las habitaciones de chicas, por suerte el camino se hace corto, al llegar a mi habitación, Dani como cosa rara no esta, asi que decido preparar algo, no había comido en todo el día, mientras preparo un rico te y un emparedado, me quedo viendo por la ventana la linda noche, algún dia todo va a cambiar, tendré mi propia casa, y mis cosas, me gustaba mi intimidad, quería trabajar muy duro para pagar la hipoteca de mis padres el lunes tendría que ir al banco, tenia un poco de dinero guardado quería saber si con eso podía retrasar por un tiempo el embargo de la casa, por lo menos hasta que pueda pagar unas cuantas facturas, todas las noches e preguntaba ¿Qué estarán haciendo mis padres? ¿comerán?¿me extrañaran, porque yo si los extrañaba un mundo.

Había pasado muy buena noche a pesar de acostarme tarde, también me levante un poco tarde, me di una ducha, colocándome un lindo vestido de verano recogí mi cabello en una moño alto, no era amante a los vestidos consideraba que las personas con un poco de peso no podemos usar vestidos, Daniela insistía en que tenia buen cuerpo, pro sabia que era mentira, muchas veces me había usado como objeto de burlas, cosa que me molestaba pero no le daba importancia nosotras éramos muy distintas. Al llegar las doce ya iba por el campus cuando me consigo a tom

-Que hermosa te vez dari- dice haciéndome sonrojar

-Gracias ton, ¿vienes de la biblioteca?.- pregunto para cambiar la conversación.

-Si, mi tía te esta esperando.- me dice resignado

- Debo irme ton.- digo dándole un beso en la mejilla

Al llegar a la entrada, la señora Margot ya me espera, es que acaso era un perro sabueso que podía rastrear mi aroma, siempre era lo mismo parecía una película

-Buena tardes señora, hoy estoy a buena hora.

-Llegas tres minutos tardes-dice mirándome sin ninguna expresión

-Oh , lo siento, no sucederá de nuevo-digo viendo el reloj tenía tres minutos de retraso pero por el amor de Dios si eran solo tres jodidos minutos.

-Hoy nuevamente te quedaras sola, sabes que hacer-dice con su bolso en mano y se va, dejándome con la boca abierta.

Algo estaba ocurriendo jamás me dejaba sola y ya tenia tres días en lo mismo, ¿será que estaba enferma? Le preguntare a ton cuando lo vea nuevamente, entro y arreglo un carrito de libros que habían entregado, eliminando a los chicos de la lista, la computadora se enciende y es el sonido de el correo quien me avisa que algo ha llegado a la bandeja, pero como carajos si no había iniciado sesión, seguramente la deje abierta anoche, reviso mi buzón y es un mensaje de miguel, empiezo a sudar por el efecto simonovic, este hombre me trae de los nervios, abro el mensaje y lo que dice me deja a un peor.

De: Miguel Simonovic

Asunto: TU

Fecha: 27 de julio 2020 13:02

Para: Darilet cervantes

Querida señorita:

Si mi información es correcta estas justo ahora trabajando en la biblioteca del campus de la universidad de Harvard lo que me hace pensar que eres estudiante o trabajas allí, pero como soy un hombre de retos y me gusta ser ganador, pasare hoy a conocerte, por favor no te escondas, espero seas tan linda como escribes, siento cierta curiosidad, solicite tu información, no lo negar espero no quise ver tu foto, este juego me entretiene, señorita sin rostro

Miguel Simonovic

Presidente de Simonovic internacional Group

Mi alma cae a mis pies, el jodido simonovic sabia todo de mi, definitivamente sentía vergüenza, seguro descubrió la deuda de la hipoteca y las innumerables facturas sin pagar, estaba realmente nerviosa, no puedo concentrarme de esta manera siento que me baja la presión.

Habían pasado tres horas desde su ultimo email, el cual no respondí estaba muy nerviosa, cada vez que alguien entraba miraba directo a la puerta, había decidido calmarme necesito respirar, me voy a la sección de medicina, debía arreglar unos libros que no estaban en su lugar cuando un chico toca mi hombro

-Hola, tus eres Darilet-pregunta con tranquilidad

-Hola, si déjame acomodar este libro y te atiendo-digo sin darme la vuelta, cuando termino me doy la vuelta sacudiendo mi vestido.

Ahora si dime en que puedo ayudarte.- digo levantando mi rostro, encontrándome con el chico que aprecia en las portadas de todas las revistas de este país frente a mi estaba miguel simonovic.

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