Los tripulantes de aquel vuelo solo parecían ser sombras,nada de lo que sus ojos veían parecía ser cierto. Todo debía ser una maldita pesadilla. Kumy iba a Washington a vivir con su padre,del cual,no sabía casi nada,solo lo que su madre le había contado en repetidas ocasiones,dejándole ver que para ella era importante que tuviera trato con él, pero para Kumy,eso era casi imposible,puesto que jamas había tenido nada que ver con ese hombre. Y ahora, se encontraba ahí, a solo unas semanas de la muerte de su madre y un amargo sabor de boca.
-¡Kumy! ¿Estas bien?-los dedos de Tsuki su tía acariciaron los suaves cabellos del chico.
Kumy volvió el rostro para verla con la mirada oscura y perdida ¿dónde estaba? ¿qué hacía en ese sitio? nada parecía estar pasando de verdad.
No dio una respuesta a la trillada pregunta. Optó por ponerse los auriculares y olvidar al mundo que seguía su curso normal alrededor ,y tratar de ignorar por un tiempo más que su tía lo estaba obligando a cumplir la última voluntad de su madre.
Kumy no entendía o no terminaba de aceptar su realidad,la muerte de Ichiko su madre tan sólo unas semanas atrás,las suficientes para que Tsuki,su tía,hermana de Ichiko se pusiera en contacto con su padre y poder deshacerse de él.
Jason Mattews era su padre,un exitoso hombre de negocios en los Estados Unidos,en uno de sus viajes de la universidad conoció a Ichiko,la hermosa joven que le robó el la razón, enrollandose con ella en un romance veraniego de un par de días solamente,él se fue, dejando a Ichiko la promesa de volver y buscarla. Pasados varios meses, Jason había decidido volver y buscar a su amada Ichiko,pero al hacerlo,la sorpresa fue grande,al verla con una barriga de por lo menos cuatro meses de embarazo.
Sus padres se casaron en Washington en una ceremonia sencilla y sólo rodeados de sus amigos mas cercanos Y de Tsuki.
Solo un año duró ese triste matrimonio,puesto que Jason no podía dejar de lado sus obligaciones,e Ichiko,siendo una romántica hasta las medula, decidió dejar esa triste vida para devolverse a su país,y Jason sólo vio a su hijo de pequeño,lo único que Kumy tenía de Jason era su apellido y alguno que otro rasgo,como el negro de su cabello o su gran testarudez.
Nada más había en común,sus rasgos asiáticos eran muy marcados,Kumy era igual de hermoso que Ichiko,pero muy distinto a Jason.
Jamas tuvo contacto con él,con su padre, sólo un par de email y unas tarjetas electrónicas.
Ahora,tras la muerte de Ichiko,su padre parecía pensar que tenía que cargar con él y eso lo enfurecía
El vuelo llegó sin mas complicaciones que una fastidiosa Tsuki que lo apuraba cada dos por tres.
-Kumy, ve por el equipaje mientras yo busco a tu padre-.Tsuki todavía no terminaba de dar sus ordenes cuando un huraño Kumy ya se había encaminado hacia la banda que traía los equipajes.
Subió la capucha de la chamarra y guardó los auriculares.
Varias maletas pasaron frente a sus pequeños ojos, pero ninguna era la suya, tras dos equipajes más apareció la de Tsuki, de un jalón la atrajó a él,cerró los ojos con mucha calma y suspiro,por fin soltó el aire,se sentía bastante agotado. Su equipaje venía, pero parecía venir enredado con otro.
Se acercó hasta llegar a la maleta,la trató de jalar pero no pudo,el otro maldito equipaje no lo dejaba sacar el suyo ¿que diablos traían ahi? ¿piedras?...
Una risita lo sacó de sus pensamientos.
-Tranquila preciosa, yo me encargo-Fue lo que escuchó decir a un chico de cabellos castaños y enormes ojos azules.
William sacó la maleta de un jalón, separó la suya de la chica y colocó ambas en el suelo con cuidado.
Volteó el rostro para regalarle una de sus adorables sonrisas, pero la hermosa chica estaba enojada, sus ojos estaban ligeramente entornados igual que sus lindos labios.
-¿Qué pasa hermosa,por qué estas molesta?-preguntó Liam con su misma sonrisa encantadora.
Kumy se cruzó de brazos y sólo lo miró con fastidio, sin decir una sola palabra.
-Oh,disculpa. Quizá no me entiendes y yo parloteando solamente-pero Kumy seguía callado.
Solo tomó su equipaje y le dio la espalda a Liam, dejándolo con un palmo de narices.
Éste,se quedó perplejo.
-¡Bah!-no estaba tan buena,más plana que una tabla,si acaso su carita nada más-bufo Liam, alejándose del concurrido aeropuerto.
Kumy caminó de vuelta hasta donde Tsuki lo esperaba,la observó con cara de molestia que ni siquiera se tomó la molestia de ocultar para su tía y mucho menos para el hombre que estaba con ella.
El chico lo miró con el ceño fruncido y resopló molesto. Debía admitir que Jason era un hombre atractivo,en cierto modo entendió por qué había llamado la atención de su madre y el por qué ella seguía conservando su recuerdo como si fuese un tesoro.
-Mira Kumy, él es Jason, tu padre. Señaló a un hombre muy alto de complexion atletica,cabello muy negro y ojos verde grisaseo.
-Hola,hijo-saludó el hombre.
Pero de ese chico no iba a conseguir mucho,Kumy se sentía traicionado por su tía, por el mundo y hasta por dios mismo. Su vida era perfecta hasta antes del accidente de su madre, él era buen estudiante,deportista, y empezaba una fabulosa carrera de modelo,ahora no tenía nada de eso, pero lo que más dolía era que Ichiko se había ido dejándolo muy solo.
-Supongo que estas muy cansado-agregó su padre al ver que lo dejaba evidentemente con la mano extendida.-Bueno es hora de irnos-.volvió a hablar el hombre.
Tsuki sólo le sonrió a su sobrino y palmeo un poco su espalda dándole los animos que al chico le faltaban.
Por todo el largo recorrido Kumy no dijo nada, sólo se limito a asentir en algunas ocasiones y sólo cuando Tsuki hablaba. Él nada tenía qué ver con ese hombre del cuál no le encontraba ningún parecido con él.
Kumy sabía que Jason era un hombre con dinero, a él nunca le hizo falta nada material, solo un padre como todos sus demás compañeros cuando era niño. Había escuchado de malos padres,y en el caso de Jason Mattews,él era el peor de todos, pues se había olvidado que tenía un hijo de tan solo un año cuando dejo de verlo.
La casa de Jason era enorme, pero algo en ella se le hizo muy familiar.
La decoración,los pisos y los salones, todo era demasiado parecido a su hogar.
Una sonrisa muy pequeña se asomó de los labios del chico. Jason pudo notarlo.
Pasó por un lado de su hijo palmeando su espalda-¡Ichiko lo puso ahí-dijó señalando la decoración.
Kumy reacciono más tranquilo.
-Lo sé,luce exactamente igual a mi hogar
mencionó ese hecho y jaló su maleta al hombro.
-¡Bueno, vamos!-entraron a la casona, el salón de la entrada era enorme y de un hermoso color marfil, las escaleras eran hechas de madera brillosa y los pilares de los lados adornaban dando un toque elegante pero acogedor.
No era lo que Kumy esperaba para nada, esa casa toda le recordaba a Ichiko y sus gustos.
- Quizá sea anticuada, pero desde que ella se fue nada ha cambiado por aquí -En su rostro se plasmó el recuerdo y la melancolia de un amor frustrado.
Kumy salió de sus propios pensamientos. Asintió levemente con la cabeza y bajó el rostro avergonzado, quizá y Jason no fuera tan malo...
No supo de donde salieron un hombre y una mujer. Él era muy delgado alto y algo calvo, ella muy rubia y robusta.
-¡Oh, señora Miller, Bernard...
Este es mi hijo Kumy!-señaló al muchacho- Y ella es Tsuki su tía.
La señora Miller se acercó a Tsuki tendiendo una mano,ella la recibió con una cálida sonrisa.
Después se acercó a Kumy, éste se veía muy incómodo por la expresión de la señora Miller.
Parecía estudiar cada rasgo de su rostro con detenimiento.
-¡Vamos mujer que va a espantar al chico!-alegó Bernard.
Éste se acercó a saludar de igual manera.
-Primero las damas ¡madame!-saludó a Tsuki con un beso en la mano.
-¡Bah!- Sólo trata de impresionarte querida-exclamó a su lado la señora Miller.
Bernard volteó el rostro para verla, al igual que los demas.
-Mujer,¿qué no se me permite ser un caballero con tan bella dama?-.fingió pena.
Todos, incluida Tsuki sonrieron.
-Señor Mattews, el joven es igual a ella, a Ichiko,es igual de hermoso que ella.
Su mirada pareció triste. Lo hizo sentir mal.
Jason y Tsuki se miraron entre sí de igual forma,y trataron de zanjar el tema.
-¡Vamos Kum! Por qué no le echas un vistazo a tu habitación,es la más grande toda la casa
-aseguró su tía-Señora Miller,Kum es modelo en Asia.
Jason volteo el rostro para ver a su hijo-¿de verdad?-preguntó tratando de parecer sorprendido.
Kumy seguía con la capucha de la chamarra puesta y el rostro enrojecido.
-Sí,aunque no le guste mencionarlo.
¡Vaya! esa manía de su tía de hablar sobre asuntos ajenos.
-Tengo un amigo, podría darle los datos de Kumy, quizá no todo esté perdido, si ya era conocido allá,pueda hacer algo.
Kumy giró el rostro para verlo a los ojos fijamente.
-Despues, no estoy seguro de quedarme mucho tiempo-. Respondió tajante.
Era obvio que no quería quedarse , ni siquiera era menor de edad, bueno tenía diecinueve apenas cumplidos.
El sólo quería estar un tiempo ahí para cumplir con Ichiko, estaba en sus peticiones de último momento. Si a ella le sucediera algo,Kumy iría a Washington y le daría una oportunidad a su padre.
No era esa parte la que le molestaba, era el hecho de que no sabían nada el uno del otro, ¿qué pasaría si su padre supiera que su hijo era diferente? con su familia no hubo nunca problema, hasta su tía lo sabía, pero Joong su ex siempre le pidió tuviera cuidado con la prensa y lo que se filtrara en ella.
Las cosas se veían mejor siempre con la mente despejada, o eso es lo que Kumy pensó.
Su cama era presumiblemente grande y en esos momentos le hacía una fuerte invitación para seguir posado en ella.
Pero ni esos cinco minutos de más que solía pedir a Ichiko cada mañana lo consolaba ahora, así que de un golpe se levantó de su lugar para entrar en la ducha.
Hasta el baño era enorme, adornado en color negro y blanco. Le gustó de entrada, lástima que no pensara pasar ahí mucho tiempo,quizá con un año estaría bien.
Como si sonara a cliché era su primer día en la universidad de Pacific Port, una institución que según su padre tenía historia y estaba cimentada desde los tiempos de Jesucristo,bueno eso era exagerado,pero su padre se hinchaba de orgullo al hablar de ella y contarle que el padre de su tatarabuelo y así sucesivamente habían estado en Pacific. El hecho de haberlo inscrito ahí le hacía ilusión a Jason,pero Kumy trató de no mostrar su total indiferencia ante eso,pero la verdad le daba igual.
Jason se ofreció a llevarlo y mostrarle el campus de cabo a rabo, pero le daba urticaria la idea de que lo vieran paseando por ahí con su padre como si tuviera cinco años,porque el tipo no parecía padre de nadie,ni de él mismo siquiera.
Que Bernard lo llevará ni hablar,prefería viajar en taxi,pero a Jason no le causó nada de gracia, así que le propuso llevarlo,dejarlo a una cuadra del lugar y saliendo podrían ir a buscar algún auto que fuera de su agrado,en eso por lo menos podían estar de acuerdo. Tsuki seguía ahí para él,aunque no sabía por cuánto tiempo lo acompañaría,tampoco que necesitara de ella, ya había dicho que no tenía cinco años,así que de frente y "sin lloriqueos".
El campus era todo lo que esperaba,la típica universidad de niños ricos consentidos como las que solían salir en las series americanas.
Nada que llamará su atención,solamente los absurdos señalamientos que había por todo el campus que no entendió bien, pero quizá con el tiempo se acostumbraría.
Entró al plantel con el mapa del campus en la mano,los ojos y sus pensamientos concentrados en buscar la oficina del decano,la administración.
¡O un maldito lugar dónde le dieran su horario!.
Pudo reconocer la oficina,en ella había una corpulenta mujer pelirroja con unas gafas de pasta y una sonrisa ligeramente amarillenta.
-Buen día ¿en qué puedo servirte?-Preguntó la mujer con una solemne amabilidad.
Kumy bajó la mirada al piso y luego a la mujer,de su mochila sacó un papel y se lo dio a la pelirroja.
La mujer lo tomó y se colocó las gafas en un ademán gracioso, lo miró a los ojos, luego al papel.
-¡Hum! Kumy Mattews,lo esperábamos-aseguró la mujer, de un folder sacó una hoja y se la extendió al chico en la mano.-¡Corre Kumy, tu primera clase empieza en diez minutos!...
Kumy miró la hoja,era su horario, pero por la ubicación según el mapa la mujer tenía razón,debía correr. Ni siquiera se despidió, sólo corrió hasta los pasillos.
Miró el mapa y luego cada número de aula, pero todo eso parecía un maldito laberinto,para cuándo estaba apunto de rendirse una chica se acercó a él mirándolo de una forma extraña, como si fuera un postre o algo así.
-¡Hola!-.lo saludó la rubia con su perfecta sonrisa-Eres nuevo,no te había visto-no fue una pregunta,fue una afirmación.
-Soy Kumy Mattews-dijo él extendiendo una mano,mientras la chica seguía examinando la fachada de Kumy.-Su cabello largo hasta debajo de la barbilla,el cabello de su frente sujetado con unos pasadores,sus aretes negros,su cuello largo y blanco como su piel y sus hermosos ojos castaños e increíblemente rasgados, llevaba ropa sencilla pero se veía muy bien,sólo una camiseta blanca con rayas plateadas en el frente y una chamarra de piel camello y sus pantalones mostaza.-Era esa la perfecta descripción que Allyson hizo de Kumy.
-Me gusta lo que veo, yo soy Allyson Bennett.
Kumy sonrió,estaba demasiado acostumbrado a las miradas y la atención de las cámaras,ver otra chica sorprendida no le causó ningún sorpresa,sin embargo Allyson era hermosa,de la clase de chicas que adorna las portadas de las revistas de modas de las que él estaba acostumbrado a trabajar.
-Tu rostro me parece conocido, pero no sé de donde-mencionó Allyson.
Él sonrió de medio lado con coquetería y mordió su labio viendo a la rubia-Esa es una frase muy trillada ¿no crees?-preguntó haciéndose el inocente.
Ella sonrió nerviosa,no pretendía parecer desesperada ante el chico nuevo.
-No,es enserio,de verdad,no lo digo para coquetearte nada más-aseguró con una sonrisita tonta.
-¿Ah,no?-preguntó acercándose a ella con lentitud logrando que ella retrocediera algunos pasos y hacerla chocar contra la pared.
-¡Ya!-respondió golpeando su pecho suavemente. Kumy sonrió de nuevo viéndola tan nerviosa ante él.
-Ally. dime dónde está el aula 218, como comprenderás soy nuevo y estoy algo perdido. Seguía sonriendo,y Ally pensó que él tenía una galanura que no veía hacía mucho.
Solo caminaron tres puertas más,de haber seguido la habría encontrado solo,y aun así ella se había colgado de su brazo.
Ally le quitó con cuidado la hoja de asistencia que debían firmar los profesores y tocó la puerta dos veces.
Un hombre moreno detrás de la puerta los hizo pasar. Ally le extendió la hoja y el profesor la leyó viendo a Kumy.
-Pase, soy el profesor Ramos, busque un lugar-pidió el hombre al chico-¡Ah señorita Bennett! ¡que amable!-dijo sarcástico.
La chica le sonrió.
-Ya sabe como soy.
Le guiño un ojo a Kumy-Nos vemos al rato-exclamó con suma coquetería.
-Por supuesto-respondió él.
>♥<
Liam salió de su auto con ese aire de superioridad tan característico de él,sus ojos iban cubiertos con sus lentes de sol que lo hacían ver antojable para el género femenino.
Si hubiera llegado temprano hubiera sido un enloquecido desfile de chicas gritando por un nuevo inicio clases y esas chorradas que a él tanto le irritaban.
Liam estaba en el penúltimo grado,sólo uno más y sería abogado penalista,aunque él venía de una larga cadena de Jueces en su familia. Su hermano Máx estaba en la fiscalía y era fiscal mayor,pronto sería juez de la suprema corte y todo eso apenas a los treinta.
Si algo podía presumir William era de pertenecer a una de las mejores familias ,por ende sería el próximo presidente de su orden. Era una gran responsabilidad serlo, puesto que para muchos Alfaπ solo era una sencilla hermandad de campus,pero Liam sabía que no sólo era eso,esa hermandad había salido de otra orden mas antigua,encabezada siempre por hombres de poder,que no dejarían su linaje a cualquiera.
Estaba casi meado del miedo,pero también disfrutaba desde hacía tiempo las mieles de ser parte de Alfaπ.
Sus notas eran las mejores,sus amigos los mas influyentes de la facultad,podía codearse con las altas esferas del mundo de la política gracias a su familia y seguro su futuro sería prometedor.
En eso iban sus cavilaciones cuando sintió un golpe en su espalda,más bien una fuerte palmada.
-Hola Liam!-Lo saludó Kenneth Roth el presidente de Alfaπ y su mejor amigo.
-¡Hola hermano!-respondió el saludo de forma afectuosa.
-¿Listo?.-inquirió Kenneth- hoy empezamos la búsqueda.
¡La búsqueda!...
Antes de subir, los aspirantes a líder de la orden debían realizar varios ritos que los ayudaban a enfatizar su liderazgo ante el alumnado,pero sobre todo hacía la otra orden,la cuál su familia tenía por lo menos un miembro.
-¡Dios,no!,no tengo ni idea de quién quiero que forme parte de mi vida de esa forma,Ken.
Ken dio un soplido burlón.
-No vas a casarte con él Liam,solo es cuestión de un mes el que estén juntos,tu siendo su amo,él tu sumiso....
-¡Esclavo! ¿porque no usas esa sucia palabra? al final es la correcta.
-Vamos Liam,que serás juez y no sabes lo peligroso que es en estos tiempos que uses ese lenguaje,además,él debe estar de acuerdo con esto.
Liam también resopló.
-Vamos,Ken ¿quien querría ser mi "sumiso"?...
Su amigo miró para ambos lados,como un secreto máximo.
-Pues si es de aprovechar Donovan podría serlo,ese tipo me toca las pelotas cada que lo veo,su cara de imbécil y ese aire de poderlas todas me caga.
Liam rió. Ken tenía una marcada rivalidad con el mariscal del equipo de la escuela,sólo porque había levantado a Miranda Bercler la ex del líder de la orden,y para todos era sabido que después de estar con Ken nadie debía ni mirarla.
-Ya deja esa estupidez Ken,la tipa ni lo vale tanto,además,mi sumiso es algo que lo beneficia mas que perjudicarlo,sería inmune,intocable.
Ken se puso a sopesar la idea y la deshechó de inmediato,Liam tenía razón,no sólo era la palabra sumiso la que abarcaba la regla,era una forma de imponer quién era mejor,de marcar el poder,de saber que dominaban al adversario y Donovan no era adversario para Liam.
-Ok,es verdad,no solo es vencerlo en todo y humillar por humillar,también es crear lazos de hermandad para siempre,cosa que no creo que el imbécil ése sepa.
-Además,debe ser distinto a mi,y Donovan es una copia barata mía desde los quince,por donde lo veas para mi esto de hallar compañero es muy difícil.
-¿Cuál compañero? no será tu igual,de eso debes estar seguro,pero un consejo hermano,no lo humilles en público eso es desagradable para la orden y vergonzoso.
Liam lo contempló con estupefacción.
-Yo no haría eso,no es mi estilo.
Ken sonrió socarrón cómo no creyendo las palabras de su amigo.
-Vamos Liam, todos lo hacemos llegado el momento,yo lo hice también,es algo que marca el poder,ese renacuajo es tuyo por un mes completo,que es lo que dura la transición.
-Sólo eso y ya estoy agotado psicológicamente,creéme.
Los pasillos estaban vacíos,Kenneth estaba en un ramo superior a Liam,así que solo se despidieron y quedaron de llegar a tiempo a la convocatoria que hacía la orden entre sus miembros. Era una cuestión muy discreta,nadie sabía de que trataba más que los que participaban,solo servía para forjar el carácter del próximo líder y solo duraba un mes,ningún posible candidato a líder podía ser sumiso por su posibilidad de ascender y ninguna mujer,esas eran las reglas.
Liam caminó por los pasillos hasta llegar a su casillero,la primer clase casi acababa y vendría la hora del primer descanso,usaría ese tiempo libre para meditar quién podría ser su esclavo,a pesar de que Ken le dijera que no iban a ser compañeros, Liam estaba dispuesto a llegar a un acuerdo con él,podían ser amigos y sobrellevar esa situación,él no disfrutaba de humillar a nadie delante de sus compañeros de orden,que era una de las reglas. Fuera de la orden podían hacer que no se conocían,pero dentro de ella,el sumiso debía de besar prácticamente el suelo que él pisara.
Dio un suspiro abatido. Máx era el líder natural,el que enorgullecía a la familia con sus logros. Liam no se sentía a la altura de su hermano,de eso ni hablar.
Siguió su camino hasta llegar a una maquina despachadora,insertó unas monedas y sacó una agua embotellada,se dirigió a la cafetería a largas zancadas totalmente distraído,el timbre acababa de sonar.
Sin verlo venir tropezó con una persona que venía con su gorra puesta y sus auriculares.
Kumy lo miró a los ojos irritado de nuevo cuándo lo reconoció. Era el mismo tipo del aeropuerto,el idiota que le había dicho preciosa.
Liam puso sus ojos en los de Kumy una vez más y sonrió complacido.
-¡Yo a ti te conozco!-Liam señaló a la chica tocando la punta de su nariz con el dedo.
¿Ese tipo era idiota? ¿de verdad no veía que no era chica?
Kumy lanzó su mano al aire.
Kenneth venía acercándose,había visto a Liam coquetear como era su costumbre con una chica nueva.
-¿Qué pasa?-preguntó sorprendido.
Kumy se bajó la capucha que se había colocado tras averiguar lo aburrido de su clase y puesto los auriculares al darse cuenta que la voz de profesor era espantosa,había preferido escuchar a SHINee que a su nuevo molesto profesor.
-¡Vuelves a tocarme sin mi permiso y te parto la cara!-exclamó furioso Kumy.
¿Pero que demo...?-.pensó Liam.
Kenneth,que había visto todo se dobló de la risa.
-¡Eres un....!-.no terminó la frase,Kumy lo interrumpió.
-Sí, un chico y si vuelves a tocarme voy a golpearte.
Liam seguía perplejo y quiso golpearse la cara por imbécil,acababa de acariciar a un chico ¿podía haber algo más humillante?.
-¿Me entiendes?-preguntó Liam
-Acabo de decirte que soy hombre y¿me preguntas algo cómo eso?-Kumy estaba furioso.
Ken dejó de reír cuando Liam volteo a verlo y lo hizo con enojo.
-Disculpa es solo que...
No supo que decir,de verdad había sido idiota,pero y ¿como no? si su rostro era bellísimo...¡puaj! sacudió esa idea.
-Disculpa a Liam amigo, lo vuelven idiota las chicas de rasgos asiáticos y tú pues...
¡Otro que se quedaba mudo!.
-¿Parezco chica?...
-¡Siii!....Respondieron al mismo tiempo y voltearon a verse sonriendo como siempre que coincidiendo en algo y lo mencionaban a la vez.
-¡Idiotas!....
Kumy se alejó después de insultarlos.
Ambos se quedaron sorprendidos viéndolo alejarse.
Pero más Liam.
-Te gustó el chico nuevo ¿eh?-La burla de Ken no se hizo esperar.
A lo que Liam le dio un golpe en la cabeza.
-No digas idioteces.
-Como digas, pero te puso en tu lugar.
-Porque no sabe quién soy-.agregó Liam.
-Estoy seguro que igual lo haría de saberlo.
Y en la mente de Kenneth se formó la idea,ese chico era el ideal para ser el sumiso de Liam,solo había que encontrar la forma de convencerlo si es que no sabía los beneficios de ser su sumiso,puesto que se veía muy joven y seguiría ahí varios años.
Kumy entró molesto al coche rojo que lo esperaba unas cuadras mas allá del instituto,tras varios intentos de alejarse de las molestas miradas expectantes que se encontraba a su paso ¿acaso no habían visto jamás a un Asiático? ¡Claro que sí! de hecho, vio en cada cambio de asignatura a gente de todos lados así que... ¡por dios! ¿que le veían a él? su humor empeoraba cada vez más. De pronto recordó al par de idiotas que lo confundieron con una chica y sintió su cuerpo temblar de furia ¿Él una chica? ¡Vamos! no era el ejemplo de masculinidad personificada,pero no parecía una chica ¿O sí?...
Resopló de nuevo por todo el camino,Jason iba ocupado hablando con alguien por su manos libres y él,pues...él simplemente tragando la bilis.
Traía el rostro pegado al vidrio y su aliento lo empañaba cada vez más,suspiró abatido. Extrañaba su casa,a sus amigos,a Kim...
Jason volteo a verlo después de finalizar la conversación que tenía, y se pudo dar cuenta de lo diferentes que eran los dos.
Kumy era muy delgado,no podía decirse bajo ninguna palabra que fuera muy alto,pero si lo necesario para ser modelo en su país. Era completamente Coreano,en si no había nada igual,al principio quiso pensar que su color de piel o su cabello,pero no,ni eso era parecido. Kumy era igual a su madre.
-¿Vas a seguir viendome? ¿te apetece que me de una vuelta para que me contemples mejor?-Fue totalmente sarcástico y desagradable con su padre,pero Jason trató de pasarlo por alto e ir al punto.
-¿Porque estas tan enfadado Kum? Estoy tratando de entender y ponerme en tu lugar, pero no me lo estas haciendo nada fácil ¡si quieres saber!.
Kumy le lanzó una mirada fría.
¡El no tenía que ponerle nada fácil y punto!.
-¿Que te pasa? ¿eres tonto? No te he visto por dieciocho años y quieres venir a hacerme creer que te importa mi vida.
Jason tensó la mandíbula y apretó el volante con enojo.
-No estoy fingiendo ni nada,y voy a pedirte que me respetes, no me estoy metiendo contigo,además,aquí el único que está de malas eres tú,nadie tiene que pagar por tus enojos.
¡Maldición!,ese tipo tenía razón,estaba enojado con otros y venía a desquitarse con el pobre tipo que estaba sentado a su lado.
-¡Lo siento!,no tuve un buen día-.Exclamó intranquilo,su cabeza siempre tendía a exagerar las cosas y ver problema donde no lo había, aunque en este caso,si lo había, y enojado o no,había dicho la verdad.
-Caray,un mal día,veo que no solo a mi me fue pésimo-Jason trató inútilmente de bromear,pero Kumy no estaba de humor para jueguitos.
-Sin ofender, Jason,pero no somos amigos.
El hombre dio un suspiro rendido.
-Sí,es verdad,pero podríamos serlo si quisieras.
Kumy volteo a verlo, claramente contrariado.
-Ya te dije que no estoy de humor,y no,no somos amigos.
-¿Por qué no? ¡Vamos,quizá pueda sorprenderte!
Los ojos de Kumy se blanquearon.
- ¿Ahora es cuando nos abrazamos y nos décimos lo mucho que nos hemos extrañado? ¿Tengo que llorar como chica y decirte que te quiero?.
-¿ Es lo que quieres? Puedo hacerlo,no me da temor que me vean llorar como chica.
¿Que? ¿estaba de broma? ¡Maldito mentiroso! quería hacerse el moderno para impresionarlo,de seguro eso le decía a sus amigos o familia para que se deslumbrara de su modernidad y buen criterio.
-¡Mentiroso!-exclamó enojado ¿a quién quería engañar? a él no.
-Es verdad,¿porqué te mentiría?.
-¿Ah,sí? pues que bueno que lo mencionas,porque tu hijo es marica-. Lo soltó sin pensar,de hecho no era marica,ese apodo era despectivo,pero no le importó con tal de fregar a Jason.
Éste lo miró con cierto gesto raro que Kumy no entendió.
-No eres marica,disfrutas de tu sexualidad,además, Ichiko me contó de tu novio modelo y de como lo conociste...
Esa información lo tomó desprevenido,tanto,que Kumy quería que se lo tragara la tierra. Por idiota había abierto la boca y se puso en vergüenza solo.
-Ichiko no pudo haberte dicho nada de mí,además, tú tienes mucho que no sabes nada mío
Jason sonrió con su comentario. Kumy lo miraba de refilón,pero formaba una línea en la boca ¡estaba furioso!.
-Sé mas de ti de lo que crees,y me parece una locura que en estos tiempos creas que haya tanta intolerancia,bueno debe haber no lo niego,pero no es mi caso y si tu madre te apoyó ¿que te hace creer que yo no lo haría?.
¡Esta bien! ¿donde estaba el truco?.
-Mira déjalo ¿sí?,no quiero hablar de eso.-trató de pasar del tema,y solo para percatarse que su humor de perros se había ido y además ya estaban llegando a una agencia de autos,se había olvidado por completo de que irían a conseguir uno para él.
-Hemos llegado-Declaró Jason-. La licencia la sacaremos en la primera oportunidad,por ahora nos saltamos la ley ¿te parece?-le guiño un ojo.
Kumy rió bajito,quería hacerse el malo y ese que no se dejaba.
Kumy siguió a Jason despacio,caminando mas lento que su padre.
-¡Aquí es!-dijo de pronto,deteniéndose fuera de la agencia de autos.
Kumy miró sorprendido al hombre que tenía frente a él. Nunca hubiese creído que de verdad iban comprar un auto para él,ese simple gesto le emociono mucho,no es que no tuviera uno ya,pero realmente la sensación de tu primer coche con tu padre era diferente a la que había tenido,esa vez Kim lo había acompañado y lo había hecho comprar algo que a él no le gustaba,con el pretexto de que iba mas con su fina figura.
-¿Que? ¿no piensas entrar?
Se encogió de hombros y Jason creyó que se echaría a llorar.
-¡Si,por supuesto!-gruño avergonzado.
Hasta ahí no había nada que llamara mucho su atención,solo un par de coches de los que los chicos usaban para impresionar,él no quería eso,quería algo con lo que se sintiera cómodo o por lo menos se identificara.
Nada más no se decidía y Jason empezaba a ver su reloj de forma cansina-¿Se decidiría por uno? o ¿solo iba a contemplarlos azorado?.
--Sabes Kum! puedes escoger el que quieras,pero sería genial que te decidieras hoy mismo.
El chico rodó los ojos ¿que no había que hacerlo bien?.
-Trato de elegir bien,o de sentir algo,quizá él me elija a mí-Jason soltó una risotada....
-Pero si no es la varita de Harry Potter para que te elija,sólo subete en ellos y sientelos Kum.
Quizá su padre tenía razón,así que abrió la puerta de un Jeep,era bastante alto para su gusto,de solo pensar que debía dar un brinco cada mañana para subirse en él lo hizo querer vomitar.
Pasó,fue más adelante y encontró una peligrosa Hammer negra que se veía impresionante,pero después se vio a si mismo y desechó la idea,¡Maldición que era uno que fuera con él!. Curiosamente vio un auto blanco con franjas negras a los costados,era un auto americano o eso creía,para ser hombre no sabía nada de coches. El auto le gustó mucho
y de verlo se le aguaban los ojos. No era enorme,pero lo suficiente para no hacerlo ver mas femenino de lo que todos lo hacían creer.
-¡Ese de ahí me gusta!-señaló el auto con la emoción plasmada en el rostro.
-¡Quiero ese!-Jason le habló a un empleado de la agencia.
El pequeño hombre lo miró complacido,después miró al chico de soslayo y una risita escapó por su comisura.
-Sabe como impresionar a los chicos-murmuró el empleado,trató de hablar entre dientes,pero fue imposible que Jason no lo escuchara. Su expresión amable se esfumó con la indirecta del empleado,pero era lógico que se mal interpretara,Kumy no le decía papá,y él no lo trataba como a su hijo,ni una palmadita ni nada.
-¡Ey! Dele la llave a mi hijo para que pruebe el coche-ordenó Jason al hombrecillo imbécil antes de que Kumy lo escuchara también.
El empleado se quedó perplejo con la orden,y como no,pobre, se veía que no se la creía.
Lo vieron alejarse un momento. Jason se acercó a Kumy y lo abrazó por el hombro,para su infinita sorpresa Kumy lo abrazó por la cintura,y escondió su rostro en el pecho de Jason emocionado.
-Ey¿que pasa hijo?-No es que no lo emocionara abrazar a su hijo,pero este estaba algo raro.
-¡Nada!-Se enjuago la pequeñas lágrimas de sus ojos bruscamente y volteo el rostro avergonzado.
Jason lo volteo de frente a él por los hombros.-No hagas eso,no quiero que vuelvas hacer eso hijo,no debe darte pena llorar,mucho menos delante mío.
-¿Porque no me buscaste? yo te necesitaba...
Jason entendió perfectamente,quiso golpearse mentalmente ¿como podía explicar lo que sucedía?...
-Si quieres hablamos en casa-pidió Jason a su hijo. Kumy entendió que ese no era el lugar cuando vio al empleado llegar con las llaves.
-Aquí están señor!-le extendió un llavero a Jason,éste lo miró y luego se lo lanzó a Kumy por los aires.
-Voy a firmar hijo,tu por mientras ve a que tu coche te hable-bromeó.
→♥←
Liam se colocó la larga túnica oscura y subió la capucha.
Bajó en silencio al sótano en penumbras,cada que bajaba a ese lugar podía sentir el estremecimiento en el cuerpo abrazandolo completamente.
Al terminar el largo recorrido miró las antorchas ceremoniales encendidas y el extenso olor a incienso,ya estaban todos.
En completo silencio se colocó en su lugar aún lado de Kenneth. El sonido de una música sacra inundó el lugar de una aura lúgubre que estremecía a cualquiera.
Echó un vistazo al lugar y pudo contemplar a todos los aspirantes con los ojos vendados delante de los miembros que los habían llevado como recomendados.
Antes de que Kenneth hablara,la música se cortó.
-¿Quienes son ustedes?-habló a través de un parlante.
¡Los que te servimos señor!
-¿A que han venido?.
¡Para ser tus sumisos señor!
Todos los que están aquí presentes lo hacen bajo completa libertad,voy a leerles las reglas y los beneficios.
1•- El sumiso debe de acatar las reglas de su amo y sólo de su amo.
2•-No tiene permitido llamarle amo fuera de los limites que marque su amo.
3•-Le debe completa obediencia si el sumiso quiere los beneficios que plantea su amo.
4•- Jamás bajo ningún motivo el sumiso puede revelar su condición a extraños o miembros activos de Alfaπ.
5•- El sumiso le pertenece a su amo por el lapso de tiempo que el beneficiado convenga.
La regla anterior marca todos los aspectos,no hay necesidad de entrar en detalles,nadie cuestionara al amo o al sumiso.
ESAS SON LAS REGLAS....
AHORA LES LEERÉ LOS BENEFICIOS.
1•- El sumiso tiene el privilegio de ser miembro de Alfaπ lo que reste de su internado.
2•- Sus deberes serán realizados por terceros cuando el sumiso no tenga tiempo por estar atendiendo a su amo.
3•- Ser parte de la hermandad le permite estar en cualquier área que el sumiso necesite,exceptuando éste lugar al cuál todos llegaron vendados,sólo se le permite si su amo lo desea.
4•- El sumiso puede exigir la completa fidelidad su amo y viceversa.
5•- Si el amo incumple cualquiera de las reglas el sumiso queda liberado de su contrato con todos los beneficios marcados.
¿ESTÁN DE ACUERDO?...
¡Sí SEÑOR! ....
-Bien,eso es todo,los miembros que los han traído aquí les llevarán de vuelta,¡nadie se conoce entre sí! y así debe de ser.
Los aspirantes salieron con torpeza aún con los ojos vendados.
Liam tuvo que contener la risa y de pronto recordó la primer vez que él estuvo ahí. Máx su hermano lo había llevado a su primera reunión y todo el tiempo tuvo el corazón en la garganta y los pelos de punta.
-¿Cuál te gustó?-Ken golpeó su espalda con muy poca delicadeza.
-Ninguno-gruñó Liam.
-¡Oh...vamos Liam! debes elegir uno,esas son las reglas-agregó burlesco Kenneth,sabía que Liam estaba aterrado,aún así lo torturaba con lo mismo.
-Es que...
se puso nervioso.
-Es que nada,es tu obligación y lo sabes,asi que de una puñetera vez, decidete.
Ambos se quedaron en silencio.
-¡Seras cabrón!-Chillo molesto.
-Olvidalo! a ti es al que van a apalear ,no a mí.
Se señaló a si mismo.
Liam sabía eso,de verdad lo sabía pero le costaba tanto decidir por uno,además el no era de los que iban por ahí alardeando de poder y someter a otro hombre sólo para convencer a su logia...eso no le gustaba.
-¿Entonces?-Kenneth no dejaba el asunto de lado.
El castaño blanqueó los ojos.
-Mira,si tanto te apura eligelo tú,que a mi eso me da igual.
-¿Osea que puedes someter al que sea?-Kenneth no pudo contener una risa,algo que a Liam le molestó.
-¡Por supuesto!-gruñó.
→★←
-Ven,sientate-pidió Jason.
Kumy lo miró intensamente y luego se dejó caer en el sillón con los brazos cruzados.
-El asunto es hijo, que yo no te abandone,Ichiko se fué.
-¡Ja! ¿no había aviones para ir a buscarla? ¿o a mí?-musitó molesto.
-¡No es eso!-exclamó desesperado.
¿Cómo decirle que no pudo hacer nada,que todo se lo impidió?.
Era Jason Mattews y todos esperaban mas de él,su padre,sus compañeros...todo!.
No,él no lo entendería.
-¿Entonces?-preguntó su hijo.
-No puedo explicarlo,sólo es eso.
Toda la furia se agolpó en el rostro de Kumy,por un momento pensó que entre ellos podía existir una relación pero se equívoco,sus manos se apretaron en un puño y lo miró con odio.
-¡Vete a la mierda! y escucha bien,jamás te acerques a mí-Jason se quedó de piedra viendo a su hijo alejarse de él.
De nuevo lo perdía.