Tata me explicaba como pescar con red en el rio Yuma a pesar de que él se tomaba muy en serio su papel yo me estaba divirtiendo, jugando con mi abuelito, el miraba a todos lados y se aseguraba que nadie lo estuviera viendo para reírse a carcajadas conmigo.
-JAJAJAJA vamos Ónix concéntrate, hija, y no me hagas reír.
-JAJAJAJA mira tata hay cangrejos ¡cuidado con este! Le lance uno y él se caía al agua muerto de risa. -Hay mi niña si seguimos así no vamos a terminar nunca jajaja y tienes que aprender, algún día yo no estaré y tendrás que alimentar a nana. Yo le sonreí y prometí poner atención, pero la realidad es que nana llevaba mucho tiempo enferma desde el ultimo invierno y ya estábamos en el próximo otoño. Le hacíamos brebajes con hierbas medicinales y eso la recuperaba solo un poco, pero tenía una tos crónica que nunca se le quitaba, aunque ella era muy fuerte y entusiasta según los astros era de signo sagitario los cuales es difícil que se rindan ante la adversidad.
-¡Oye Xianes mejor suerte para la próxima! jajajaja se burlaba Claus vecino y amigo de tata, llevaban su pailas llenas de peces, nosotros miramos nuestra red y apenas teníamos seis y dos cangrejos jajajaja, pero no nos íbamos a rendir.
-Tranquilo amigo yo me encargo jajajaja. Bueno Ónix vas a tomarla así para lanzarla de esta forma ¡Plas! Y tendrás que tomar los extremos para jalarla... Wow era traía mas de veinte peces en un jalón. Entonces yo toda tontuela quise intentarlo... hice todo lo que mi abuelo me explico ¡Plas! La lance, pero al jalarla a penas dos pececitos se asomaron, puse mi cara triste pero mi abuelo no paraba de reírse jajajajaja.
-Tata estos pesces me tienen miedo me huyen.
-Jajaja mi niña no digas tonterías y lánzala ¡Plas! La volví a tirar, pero algo hizo retorcer mi estómago, de repente no me sentía bien... cuando jalé la red venia super llena de peces ¡Wow! Mi tata corrió a tomarla para llenar nuestras pailas y fue ahí cuando me sentí observada por primera vez.
Mire a mi alrededor, pero todos nuestros vecinos estaban ocupados pescando con cuerdas y otros con redes. Tata me dijo que me concentrara y que lanzara la red de nuevo, hice un ultimo esfuerzo ¡Plas! Sentí como un punzón atravesaba mi barriga, comencé a jalar la red y otra vez venia extremadamente llena, pero esta vez con peces mucho más grandes. Tata corrió para tomarla para llenar nuestro saco que inicialmente era para los cangrejos, pero con el tamaño de esos peces lo tuvimos que usar... había algo extraño en el ambiente, al otro lado del rio entre los arbustos escuche movimientos me quede quieta y agudice mi vista... logre identificar unos ojos azules observándome... ¡haag! Pero mi pansa me dolía mucho... Tata me miro un poco preocupado. -Mi niña te ves pálida, vámonos a casa esto será todo por hoy. Salimos del rio mojados y nos envolvimos con mantas para regresar a la cabaña los dos íbamos bien cargados y cuando entramos al caserío tanto Claus como los demás vecinos miraban sorprendidos la gran cantidad de peces que yo había pescado, pero me seguía sintiendo mal, cuando llegue nana me observo detenidamente y me pidió ver mi calzón. Me quedé en shock cuando lo vi manchado de rojo.
-¡Ohhh Dios del sol mi niña ahora es una señorita! Exclamo nana con una sonrisa. No tenia idea de lo que estaba hablando. Entonces me llevo a la pileta para bañarme y comenzó a explicarme todo, hasta el más mínimo detalle. Según los astros soy de signo Leo así que soy una gatita curiosa.
-¿Entonces los embriones viajan en la esperma y llegan a su huevo para fecundarlo?
-Que bien que lo entendiste Ónix Lee.
-Si nana entonces el acto solo se hará con mi futuro esposo y padre de mis embriones.
-Si será el futuro padre de tus hijos.
Muy interesante, me vestí con mis calzones limpios y nana me explico como usar mis nuevas mantitas. Me puse mi bata y mi cinturón. También me entrego unos sostenes para mis senos... tantos cambios en mi cuerpo me tenían emocionada, pero tata me veía un tanto preocupado. El miraba hacia la ventana todo el tiempo como que estuviera esperando por alguien, pero sin decir nada. Esa noche comimos muy sabroso los peces grandes asados con romero y ajos sabia tan delicioso, nana me entrego un brebaje de manzanilla con canela y eso me relajo el cuerpo, pero me provoco mucho sueño. Nana me pidió que me fuera a dormir ya que estaba cabeceando, me fui a acostar y solo logre escuchar a nana decir que los peces habían llegado atraídos por mi sangre así que su llegada seria pronto. Después desperté con una extraña sensación corría muy rápido, super rápido, demasiado rápido miré hacia atrás y aquellos ojos azules se iban acercando más, más y mucho más... me moví abruptamente y me caí de la cama... solo había sido un sueño... era de madrugada, pero tata ya se había ido a cortar leña y nana estaba en los cultivos recogiendo legumbres. Me levante y estaba toda manchada, estúpido sangrado, me cambie y me fui a ayudar a nana... pero ella me mando acostarme porque según ella me podía hasta desmayar. Esos días iba juntando mantitas en mi cubo con agua, para después ir a lavar al rio junto con nana.
Todas las señoras de la aldea lavaban las ropas en las piedras del rio y para mí era la primera vez, este cambio de niña a mujer ya no me estaba gustando mucho que digamos... me sentía débil, pero tenía que aprender a lavar mi ropaje... todas ellas platicaban de sus matrimonios, problemas de sus esposos y recetas nuevas, hay no... tanta información que yo no estaba interesada en escuchar así que quise alejarme a unas cinco piedras más atrás. Muchos peces me rodeaban y sentía sus mordiditas arrancando la piel muerta de mis pies.
"Mis días" habían pasado así que por lo menos sabía que no atraería animales raros con mi sangrado, pero como había pasado con mucho dolor había comido muy poco y había pasado mucho tiempo en cama. Otra vez me sentía observada, siempre tuve un excelente oído y si me concentraba podía escuchar hasta grandes distancias... escuchaba las pisadas eran dos ¿patas? Mmm eran cuatro... noooo eran ocho, pero después eran diez y seis. Me moví para subirme a una roca alta y logré ver atrás de los arbustos habían unos lobos grises muy grandes que se mordían las orejas y jugaban entre ellos, empujándose, mordiéndose las patas y jugueteaban como chiquillos. Ellos no me miraban, pero levantaron sus cabezas para oler algo en el ambiente... Seguí escuchando ruido en los arbustos más grandes y otra vez logré ver esos grandes ojos azules tan hipnotizantes observándome. -¡Ónix! Ya pronto van a comenzar las clases.
-¡Si nana ya estoy terminando! Pero mi estomago rugía del hambre... así que pensé en cortar frutas en mi camino a la escuela, cuando termine de torcer mi ultima bata, escuche unas fuertes pisadas atrás de mí, me di la vuelta y me quede petrificada... era un inmenso lobo blanco que tenía esos ojos azules tan penetrantes traía una liebre muy grande en el hocico, la puso en el suelo frente a mi y retrocedió para desaparecer entre la maleza. La recogí y miré para todos lados, pero no pude ver ni escuchar nada. Mi nana llego para apurarme...
-Hija apresúrate que aun debemos ir a casa para que te vistas y acudas a tu centro de estudio. Yo meti la libre a mi canasta y apresure el paso. -Si nana aquí voy. Seguí observando el ambiente, pero no pude percibir nada. Al llegar a casa saque la liebre y se la di a nana para que hiciera un suculento guiso... Ella la miro detenidamente... observando y tocando los agujeros donde habían enterrado grandes colmillos.
-¿Ónix querida de donde sacaste esto? Ella me miraba con los ojos muy abiertos. -Estaba en el suelo nana solo la tome, pensé que podría ser una buen alimento ya que tengo mucha hambre... le sonreí y ella comenzó a desollar la liebre para separar la piel de su carne.
Corto vegetales y comenzó a cocinar, olía tan delicioso...
-Me alegra que tu apetito haya regresado mi niña... yo estaba por terminar de vestirme y de arreglar mi cabello, cuando me aviso que la comida estaba lista. Nos sentamos a comer juntas, pero yo tenía que masticar rápido porque la maestra Chaya era muy estricta cuando llegábamos tarde. Le di las gracias a nana por el rica comida y salí corriendo para poder llagar a tiempo a mis clases, estas consistían en matemáticas, ciencias donde aprendíamos sobre las hierbas, religión donde nos enseñaban acerca de la existencia del Dios del Sol amo y señor del día, la Diosa de la luna ama de la noche, astronomía que era mi favorita y defensa personal algo en lo que me desempeñaba demasiado bien jajaja siempre fui muy fuerte, rápida y mis sentidos estaban bien agudizados. La maestra explicaba acerca de las propiedades de la canela, la pimienta negra y las espinacas... toda la biología se me hacía aburrida, pero era muy útil... ya que todas nuestras medicinas se basaban en este tipo de elementos naturales que nos proveía la tierra de nuestro hermoso bosque. Chaya era tan detallista que explicaba hasta demasiado era tan ordenada en todo era una típica signo virgo según la fecha de su nacimiento y la alineación de las estrellas. Ya el sol estaba por esconderse para que nuestro Dios se fuera a dormir así que las clases estaban terminando. Iba caminando de regreso a casa y el idiota de Jonás me gritaba groserías... siempre me había molestado desde muy niños... pero entre más crecía sus ataques se volvían mas abusivos y ahora tenia mas secuaces que le secundaban todas sus estupideces.
-¡Niña fea, niña tonta, niña macho! ¡Niña fea, niña tonta, niña macho!
Que me gritaran hasta el cansancio y eso solo me provocaba arrancarles sus putas cabezas, los correteaba para golpearlos y pobre del que atrapara porque literalmente lo molía a golpes... Nana me decía que Jonás solo me molestaba porque yo le gustaba... pero que asco... ademas como le iba a gustar si siempre me agredía... la ultima vez que le pegue casi le fracturo el brazo así que por eso agrego el estúpido ¡niña macho! Llegue a casa azotando la puerta... mis abuelos me miraron con una sonrisa.
-¿Era Jonás otra vez Ónix?
-Si tata y no te prometo ser sutil la próxima vez que lo tenga mis manos... en serio le hare mucho daño. -Jajajaja tranquila mi niña talvez el solo quiere acercarse a ti jajajaja.
-Si aja estoy ansiosa por que se acerque para que vea lo que le espera, me sentía furiosa. Pero nana después de reírse comenzó a toser... le costaba respirar y la fuimos a acostar a la cama... le hice un te de limón con miel de abeja y la tos se le redujo, pero nomas un poco.
Los siguientes años nana había empeorado más, ya no salía de casa y pasaba mucho tiempo en cama, tenía graves problemas respiratorios... el curandero de la aldea la visitaba periódicamente pero no nos daba esperanzas... yo me hice cargo de la limpieza, el lavado del ropaje y el cultivo de las legumbres, bueno de vez en cuando también iba a pescar, ya que sentía la curiosidad de volverme a encontrar con el imponente lobo blanco. Pero había pasado más de un año y aquella mirada tan penetrante había desaparecido.
Yo ya estaba por cumplir mis 18 años así que mi cuerpo había tenido cambios demasiado notorios... mis senos, mi derrier, mis caderas, mis piernas todo estaba más carnoso... los chicos en la escuela me observaban mucho y hasta el imbécil de Jonás había dejado de molestarme. Mi largo cabello castaño ondeaba con el frio viento del invierno que estaba por entrar, mis ojos azules brillaban y yo humedecía con mi lengua mis gruesos labios. Ese era mi último año escolar, ya estaba a un paso de convertirme en mujer... ya pronto los vecinos comenzarían a ofrecer a sus hijos para emparejarme... un tema que no me importaba en lo absoluto. Caminaba de regreso a casa usaba mi bata marrón que resaltaba mucho lo blanca que era mi piel y tenía en la cabeza mi gorro de piel de conejo... bueno de liebre ya que mi abuela me lo había costurado para protegerme del frio. Llegue a casa, salude a nana, pero estaba dormida, le di un beso en su frente y tome la canasta porque me tocaba recoger las manzanas del cultivo. Estaban tan rojas que hasta brillaban... olían tan delicioso, me comí varias mientras llenaba mi canasta y después regresé a casa, pero un hombre muy alto y blanco conversaba con mi abuelo, a pesar de que hacía frio ese tipo vestía ropa fresca como de verano.
Agudicé mi oído y pude lograr escuchar algo de su conversación:
-¡Pero ya no tendrás quien te la cuidé! -En serio crees que perderé todas las mujeres de mi vida, yo no estoy listo...
-¡Pero es mía! Ya esta en edad de que me la entregues, ya respeté mucho tu duelo, solo recuerda que yo también sufri... el hombre se miraba alterado, entonces me acerqué para ofrecerle de mis frutas.
-Hola señor ¿quiere una manzana? Y le sonreí... cuando me miro note que tenía los ojos de color azul y él también me sonrió cuando miro mi sobrero de piel de liebre. Tomo una manzana y respondió con un seco "Gracias"
-Entonces ya lo sabes Tian regresare en la próxima luna llena. El se fue caminando y lo seguí con la mirada hasta que desapareció por la lejanía.
-¿Quién es tata? ¿Va a regresar por quién? -Nada Ónix, después hablaremos de eso, ven vamos a atender a tu abuela... entramos a la casa y comenzamos a cocinar... Nana tomaba el caldo de pescado que habíamos preparado para ella y después varios brebajes medicinales... que la hacían dormir por mucho tiempo. Tata terminaba de cenar cuando alguien tocaba a nuestra puerta, yo lo mire y el afirmo con su cabeza... cuando abri la puerta estaban Julius con su esposa Nacha y su estúpido hijo Jonás... voltee mis ojos... no podía tener una visita mas repúgnate que esta. Tata se levanto de la mesa para darles la bienvenida y los paso adelante a nuestra sala de estar. -Ónix querida sirve jugo de manzana para todos por favor.
-Si tata, tomé las vasijas para servirles los jugos se las fui a entregar una a cada uno. Pero ese imbécil no dejaba de observar mi cuerpo, hasta abría la boca observando mis brazos, mi cuello, mi cabello y mis labios.
El padre de Jonás comenzó a hablar y a explicar la razón de su visita:
-Bueno Xianes la verdad quisimos ser los primeros en ofrecer a nuestro hijo para emparejar a la hermosa Ónix. ‹‹¡¡Que mierda estaba escuchando!!››
-Pero Julius sabes muy bien que nuestros hijos nunca se han llevado bien. ‹‹Eso tata así se habla›› -Esas eran cosas de niños Tian ahora ellos son un hombre y una mujer aptos para procrear. Mi abuelo me miraba con una sonrisa y yo le decía que no con los ojos... pero esto era algo que mi abuelo estaba seguro de que sucedería... entonces respondió...
-Lo conversare con Clora mañana y prometo tenerte una respuesta pronto. Yo no podía disimular mi desagrado y le lanzaba miradas de repulsión a ese estúpido. El sentía muy bien mi repudio así que solo se sonrió maliciosamente. Cuando se despidieron la señora Nacha hizo el peor comentario que pudo haber arrojado de su inmunda boca.
-Tian sabemos que pronto serán solo ustedes dos, así que nos encantaría hacernos cargo de Ónix... tanto tata como yo miramos en dirección al cuarto, rogándole a la Diosa de la luna que nana no hubiera escuchado nada. -Gracias y tata les cerro la puerta casi en la cara. (Como se te ocurrió decir algo como eso le recriminaba Julius a su esposa) fue lo ultimo que logre escuchar a través de la puerta.