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Mi Luna

Mi Luna

Autor: : A. G. Mendoza
Género: Hombre Lobo
En un apartado pueblo en Nueva Zelanda, Carson Dunn se siente aislado y decepcionado, es el alfa recién nombrado de su manada, pero aun no encuentra a su luna, aun cuando ha recorrido cada manada del pais. Un día un sutil aroma lo cautiva, el de su mate, busco durante meses, hasta encontrarla, una humana lo esperaba al final de su busquedad, sin importarle su naturaleza la intento cautivar, pero la joven parecía no sentir nada por su insistencia. >>¿Qué tengo que hacer para que me mires?<< -¿Porque me miras de esa manera? -Quiero tenerte.

Capítulo 1 Su olor

-Gracias por permitirme venir Alfa Dunn -el hombre estrecho su mano de buen humor.

-Me alegro que halla encontrado a su pareja alfa Davis -dijo mientras miraba a la joven a su lado.

Observo como la amorosa pareja se subían al auto y se alejaban, el Alfa Davis tenia 30 años, encontró a su luna en su manada, una chica de 25 años que curiosamente había vuelto de terminar la universidad en España. Pensó para si mismo si su mate se encontraría en otro lado, muy lejos de él, tenia 28 años, hace 4 años que se había convertido en el alfa de la manada, supuso que podría encontrarla si seguía asistiendo a reuniones y juntas con las demás manadas, pero sin importar cuanto buscara, no encontró ni un solo cabello de su pareja, sabia que no tenia que impacientarse, todavía le queda toda una vida para encontrarla, pero no podía evitar sentirse solo.

-¿Ya se fueron? -una dulce voz lo saco de sus pensamientos.

-Si, acaban de irse -se giro a ver a su beta, una joven pelirroja.

-Zach dice que te veías triste -palmeo su hombro- tranquilo Carson, la encontraras, todavía tienes tiempo.

-Es fácil decirlo cuando conociste a tu pareja a los 16 -la miro con una sonrisa de burla-. No estoy deprimido, solo pensaba en el trato sobre la expansión de la frontera, podemos pedirlo a cambio de haberlo ayudado a encontrar a su luna.

Grace Pearce, tenia 26 años, era la beta de la manada, tenia el cabello rojo y los ojos marrones, era alta y definida, su pareja Zach Hansen, tenia solo 20 años, cabello marrón oscuro y ojos azules, era mas bajo que su mate, ella lo reconoció como su pareja al instante y no lo soltó hasta que él cumplió los 16 y pudo marcarlo como suyo.

-No finjas, esta bien, algunos tardan mas -lo miro con una sonrisa- pero si podemos ampliar mas los terrenos, tendremos mas oportunidades de negocios, Emily funcionara como intercambio.

-No es bueno que usen a las parejas de otras personas -agrego Zach mientras abría la puerta- Emily es muy amable, seguro que ella aceptara la expansión de nuestro territorio, no hagan planes macabros -se rasco la cabeza con incomodidad.

-Nunca pensaríamos en hacer nada de eso -Grace lo abrazo y le dio un beso en la mejilla- ¿Cómo te va en la universidad?

-Bien, la chica de la que les conté me ayuda en casi todo, es muy amable, esta en ultimo año, pero aun así, ayuda a los nuevos, quisiera que la conocieras.

-¿Esta bien hablar de otra delante de tu pareja? -pregunto Carson en tono de burla.

-Solo es una amiga, mi mejor amiga, para ser exactos, si, mi mejor amiga -asintió mientras se reía- es muy hermosa, es la mas popular de la universidad.

-Las lobas son mas hermosas que las humanas, no la halagues tanto -levanto una ceja mientras miraba a Grace- ya sabes que dicen de las mas populares.

-Ella no es una cualquiera -lo refuto molesto.

-Déjalo en paz -ella le pego en el hombro- los humanos también son hermosos.

-Nunca me crees, siempre te burlas, seguro que al verla pensarías lo mismo, es muy hermosa, aunque es una humana, pero es mejor así, ¿no?

-¿Qué sea mas hermosa que yo pero que sea humana? -agrego Grace.

-¡No! Tu eres la mas hermosa -la abrazo mientras hundía su nariz en su cuello.

Carson ignoro su muestra de afecto, paso por su lado y entro en la casa de la manada, fue directo a su estudio, tomo una copa, sirviéndose vino mientras miraba su laptop desinteresadamente.

Su estudio era su lugar privado, mas intimo que su propia habitación, era enorme con piso de madera y paredes de piedra grises, había dos juegos de sillones negros, con una enorme chimenea, estantes con libros, y una pared solo de vidrio con vista al patio de la casa de la manada.

Mientras hacia el papeleo sobre la propuesta de expansión, escucho los pasos que se avecinaban, se masajeo la frente, no estaba de humor para hablar con Zach, siempre se preocupaba por lo que no le convenía.

-¿Qué quieres? -mascullo.

-B-bueno, solo quería traerte una taza de té, es bueno para relajarse -contesto mientras abría la puerta- siempre que vienen a buscar pareja te deprimes.

-¿Te parezco deprimido? -pregunto con burla, era un alfa, sabia controlar sus emociones- estoy bien Zach, gracias por el té.

-Bueno, terminamos de hacer la cena, ¿porque no te unes a nosotros? No es bueno que trabajes tanto.

-Ya voy, puedes retirarte.

-Si, alfa.

Suspiro molesto, cerro la laptop después de terminar, se tomo la taza mientras bajaba las escaleras, al entrar en el comedor los vio coqueteando entre ellos, negó con la cabeza, parecía que las parejas lo perseguían, varios lobos habían encontrado a su mate en su manada, como si fuera una broma del destino, se decía que desde que asumió el cargo los lobos encontraban mas rápido a su pareja, solo debían de ir a su manada y la encontrarían, se rio de sus pensamientos.

-Carson, ya esta servido -miro a la mesa- oh, falto el vino, ¿no lo trajiste?

-Creo que lo olvide en el auto -Zach miro alrededor- iré a buscarlo.

-Déjalo, lo hare yo, ustedes sigan en lo suyo -le quito la llave y fue a buscarlo el mismo.

Al entrar al garaje busco su sedan blanco, abrió la maletera pero no encontró nada, pensó en buscar en el asiento del copiloto, al abrir la puerta se quedo congelado, sintió sus ojos cambiar de color, a un negro puro, apretó la manija de la puerta con tanta fuerza que esta se rompió, se acerco desesperado, pegando su nariz a la silla, sus colmillos salieron, junto a sus garras, podía sentir un sutil aroma, tan sutil que si no fuera el aroma de su pareja no lo hubiera captado. Su pareja, esas palabras aparecieron en su cabeza y se negaron a irse, la había encontrado, su respiración se acelero, sus pensamientos no se calmaban, ella había estado en el auto de Zach, la había conocido y no le dijo, la había apartado de su lado, molesto entro en el comedor, necesitaba respuestas, y no le importaba si era la pareja de su beta, le haría decir toda la verdad.

-Carson, ¿qué pasa? -Grace se paro delante de Zach en modo de defensa, sabia que estaba molesto.

-¿Dónde esta, Zach? -pregunto ignorándola, solo podía mirar a Zach.

-¿Q-quien? -comenzó a temblar, el alfa se veía aterrador, nunca lo había visto así.

-¿No sabes? -una risa salió de sus labios, camino y se paro delante de Grace- apártate.

-Carson, es mi pareja -lo miro sin titubear- por favor, no se que paso, pero podemos resolverlo.

-¿Resolverlo? Tu pareja tiene en su auto el olor de mi luna, ¿puedes resolver eso? -dejo que su aura de alfa se impregnara en cada palabra, haciéndola sudar- tráela aquí, ahora.

-¿T-tu pareja? No, no se nada...

-Zach -Grace lo vio sorprendida, sabia que los alfas eran mas territoriales con su pareja, si no se calmaba podía herirlo, trago saliva- Carson, tal vez es una amiga de Zach, si es así podemos buscarla, cálmate, él no ha tocado a tu pareja, estamos emparejados.

-No se quien es nuestra luna pero p-podemos buscarla por su olor, Carson -Zach lo miro asustado.

-Sabes que no pudo haber sabido que era tu pareja -hablo mientras lo escondía detrás de ella- pero puede ayudar a encontrarla -coloco una mano en su hombro- entiendo lo que sientes, pero debes calmarte, Carson.

-Bien -miro a un pequeño Zach temblando- lo siento, ven, tienes que decirme quien es.

Se dio la vuelta para ir al garaje de nuevo.

-Supongo que no comeremos hasta que la encontremos... -murmullo Zach.

-Silencio, y ven aquí, no tengo paciencia para ti hoy -sentencio Carson sin dejar de caminar.

En el garaje dos personas estaban incomodas, la pequeña pareja no pudo percibir el olor del que hablaba su alfa, era tan sutil que ninguno pudo olerlo, esto lo ponía de peor humor, quería gritar y destruir el auto.

-Al ser tu mate solo tu podrías sentir un olor tan pequeño... yo no puedo oler nada -Grace lo miraba con dudas- ¿tal vez te equivoc-.

-¿Crees que confundiría el olor de mi pareja? -la interrumpió de mal humor.

-No, no, tienes razón, pero es raro, no huelo nada.

-Su olor es muy pequeño, solo esta en esta parte -Carson, volvió a señalar el reposa cabeza del asiento.

-No podemos oler nada, pero puedo presentarte a mis amigos -cuando lo vio levantar una ceja, agrego- a los que se subieron a mi auto.

-Hazlo ahora, llámalos -sentencio.

-Pero es miércoles, y son las 10 de la noche...

-Entonces dime sus direccione y los visitare yo mismos -demando.

-Pero que no te vean Carson -Zach se veía preocupado.

-¿Quién crees que soy? Dame las direcciones, que no falte ninguna.

-B-bueno...

Al cabo de 20 minutos, anoto las direcciones de todas las personas que en algún momento se habían subido a su auto, ya que el olor era tan pequeño, pensaron que era porque se había subido hace mucho tiempo, y los demás olores lo habían opacado.

Aun preocupado le tendió la lista, Carson la tomo y salió en su auto sin mirar atrás, esa fue una larga noche, el alfa solo regreso cuando el sol apenas salía, y por su cara parecía que no había encontrado nada.

-Te lo volveré a preguntar Zach, ¿estas seguro de que eran todas las personas? -se veía estresado.

-Si, no monto a cualquiera en mi auto.

-¿Entonces porque ninguna persona que visite era mi pareja? Incluso fui a la casa de tus amigos -su paciencia se había agotado, quería a su luna con él.

-N-no se...

-Carson -lo regaño Grace- no lo asustes, tu aura se esta saliendo de control -cuando la miro con enojo, ella suspiro- si te molestas no podrás encontrarla, pensemos, tal vez no se subió al auto, tal vez alguien estaba usando una chaqueta que le pertenecía o un sombrero, y por eso el olor llego a su auto... creo que pudo haber sido eso.

-Una prenda suya... -se veía pensativo- entonces tendremos que vigilar a las personas cercanas a tus amigos, que cada guardia tome una pertenencia, no me importa si es hombre o mujer, hermana o tío, quiero cualquier objeto personal de las personas alrededor de esta lista.

-Seria interesante que tu pareja fuera un hombre -sonrió Grace.

-Silencio, no importa que sea, me pertenece.

-Si, alfa.

Habían pasado meses, había olido cada articulo que le habían traído sus hombres, pero ninguno tenia el aroma de su pareja, comenzaba a pensar que estaba loco o alucinando, tal vez la diosa de la luna le quiso hacer una broma, aun cuando había recorrido su universidad, y sin importar cuanto buscaran, no encontraron de nuevo su olor. Estaba en su estudio, tomando vino mientras miraba por la pared de vidrio como jugaban los niños en el jardín, si tuviera pareja, podrían ser sus hijos lo que viera jugar, tan cerca y tan lejos, se maldijo, su manada tenia a los mates de otros, pero cuando el buscaba a su mate, nadie la tenia, tiro la copa que tenia en la mano al piso, cada día estaba de peor humor, sabia que eso preocupaba a su gente, pero no podía evitarlo.

-Estoy preocupado Grace -Zach la miro servir café para ambos- se ve triste.

-Cariño, esta bien, es normal que este así, cualquiera tendría ese carácter si sabes que tu pareja esta cerca pero no sabes donde.

-Me siento culpable -dejo su bolso en la mesa.

-No es tu culpa, ¿cómo te fue en la universidad?

-Bien, Ellie me dio una copia de los apuntes de su amigo.

-Parece tu chaperona, deberías de invitarla a cenar un día.

-¿Y si ve algo raro? -pregunto preocupado.

-Por la Diosa, no te preocupas tanto, saben comportarse con un humano cerca -le dio un beso.

-Invitar a cenar con un grupo de lobos a la humana que te ayuda con tu tarea, buena idea -agrego Carson al entrar al salón.

-A veces parece que no te agradan los humanos -Zach respondió malhumorado.

-Me agradan, solo que hablas mucho de ella, las mas populares son las peo... -sus ojos cambiaron, miro a Zach como si fuera su presa, en un instante estaba olfateando sus hombros mientras lo sujetaba con fuerza, ese dulce olor estaba en él- Zach, ¿a quien conociste hoy?

-¿Q-que? -lo miro confundido, lo tenia sujetado por los hombros, apretando tan fuerte que sintió que le rompía los huesos.

-¡Carson! -Grace alejo a Zach de sus brazos, ocultándolo detrás de ella- cálmate, lo lastimas.

-¡Tu pareja tiene el olor de la mía! -la miro enojado, quería despedazarlo, sus garras y colmillos estaban expuestos.

-Calma, calma -levanto las manos- entiendo lo que sientes, respira conmigo, no puedo dejar que te acerques en ese estado, Zach -agrego sin apartar la vista- tienes dos aromas muy fuertes alrededor, ¿sabes de quienes son?

-S-si, E-Ellie y Emily...

-Esta bien, puedes decirnos la dirección, así podemos comprobar si alguna es tu pareja -hablo mientras lo miraba.

-Lo siento -suspiro frustrado, se revolvió el cabello- Zach, es importante para mi.

-Lo se, tranquilo, pero no se la dirección de Ellie...

-¿No era tu súper mejor amiga? -agrego con burla- solo dame la de Emily, ¿ella era la loba de la manada de Davis?

-Si...

Sin esperar mas se fue después de tener la información, Zach miro aturdido hacia la puerta.

-Espero que sea su pareja, tendré un infarto si sigue enojándose conmigo...

-Eres muy valiente cariño -lo abrazo con amor.

Tal vez por azares del destino al llegar al bosque la encontró, Emily estaba caminando mientras levantaba su celular para tener señal, se alegro al verla, pero se decepciono al instante, su olor era vulgarmente ordinario para él, no era su pareja.

-Alfa Dunn -ella mostro su cuello en forma de respeto.

Asintió con la cabeza, se dio media vuelta sin dirigirle ninguna palabra, la joven se veía confundida pero no pregunto nada, al llegar a la casa abrió sin esperar la habitación de Zach.

-¡AH! -grito-. ¿Q-qu pasa? -pregunto asustado al escuchar la puerta abrirse de golpe.

-La dirección de tu amiga, ahora -ignoro a Grace que suspiraba a un lado.

-No la se, déjame preguntarle, pero no creo que sea ella... ya sabes... humana, y siempre hablas feo de ella... tal vez Emily tenia una chaqueta de tu mat...

-No, acabo de ver a Emily, y por su olor es la misma ropa que tenia cuando te vio hoy, llámala ahora mismo, pregúntale su dirección.

-Si, si ya voy... pero es tard... -se callo al ver su mirada- ya la llamo.

Con las manos temblorosas busco su numero, rogaba que no fuera Ellie su pareja, era una amiga muy preciada para él, le daba miedo que algo le pasara por ser la pareja de un alfa, al tercer timbre escucho su voz.

-Hola, pequeño.

La voz se escucho en toda la habitación, todos tenían sus sentidos desarrollados, Carson no se perdió ninguna palabra, sintió emoción al pensar que ella era su luna.

-Oh, nada, nada, solo que pensaba en ir a tu casa a regresarte las notas que me diste pero, no se tu dirección.

-Puedes solo llevarlo mañana y dármelo en tu receso -se escucho una risa- no tienes que ser tan serio con todo.

-Pero aun así... no conozco la dirección de mi amiga.

-Bueno, te la puedo enviar, pero no estoy en mi casa ahora, me tengo que ir, te veo mañana -colgo sin esperar mas.

-Solo tenemos que esperar a que mande la dirección y sabrás... -susurro con temor.

Pero aunque pasaron los minutos ella nunca mando su dirección, Zach intento llamarla de nuevo pero no contestaba.

-Olvídalo, dame el celular, rastreare la llamada -dijo Carson mientras le quitaba el celular.

-Espera, no, ella conoce a los del departamento de tecnología, podría saber que rastreamos su celular, espera a mañana, te la presentare -Zach tomo su celular de vuelta asustado, no quería que lo consideraran un loco, y menos su única amiga.

-No se dará cuenta, dámelo -estiro su mano con insistencia.

-¡No! Es mi única amiga, no puedo dejar que piense que soy un acosador, te prometo que mañana la veras -apretó el celular contra su pecho.

-Carson, vamos, es tarde, mañana vamos todos a ver si es ella, si no es, podemos caminar todas la maldita universidad hasta encontrarla.

-Bien.

Se fue azotando la puerta, estaba molesto, no quería esperar mas, ya habían pasado meses desde que olio su aroma, y ahora que pensó que por fin la había encontrado se vuelve a escapar de nuevo, se acostó, quería que el tiempo pasara deprisa. Mañana sin falta la encontraría, y si era necesario la arrastraría y la marcaria, así no volvería a desaparecer de nuevo.

Capítulo 2 Ella

Se despertó temprano, eran las 6 en punto, abrió la puerta de Zach sin esperar mas.

-Levántate, es tarde.

-¿Tarde? -con sueño se arrastro a ver su celular- pero si tengo clases a las 8...

-Santa Diosa, por favor... -Grace se tapo la cara con una almohada.

-Arriba, los quiero listos en un minuto.

-Demonios.

-Tenemos que conseguir a su pareja... -murmullo Zach- si sigue así moriré de un infarto...

-¡Silencio y apresúrate! -le grito Carson desde el pasillo.

-Si alfa...

Estaban los tres sentados en una banca en la universidad, Zach tenia una taza de café para quitarse el sueño, Grance lo abrazaba y acariciaba su espalda, Carson por otro lado estaba mirando como un loco a todos los estudiantes que pasaban mientras olía el aire como un perro.

-¿Dónde esta? Llevamos mas de tres horas esperando -estaba exasperado.

-No se... -miro a Emily en la distancia, le hizo señas para que se acercara- Emily, ¿sabes donde esta Ellie? Tengo que devolverle sus apuntes.

-No... -miro extrañada a Carson, no era normal verlo por los alrededores, siempre estaba ocupado- creo que tal vez no venga, siempre llega temprano, ya son las 10.

-Que mal. La llamare, gracias.

-No es problema...

Gracias a la insistencia de Carson volvió a llamar a Ellie, esta le contesto con una voz agitada.

-¿Qué sucede pequeño? Estoy un poco ocupada ahora.

-¿No viniste a clases?

-No, tengo trabajo de campo que hacer.

-Si, ¿podemos vernos hoy?

-No creo, estaré ocupada todo el di...

-¿Ellie? -llamo su nombre al escuchar que se callo abruptamente.

-Oh, lo siento, ando trabajando, estoy un poco ocupada, ¿qué necesitas?

-Quería saber si podrías prestarme unos apuntes sobre piscología, tengo examen el mes que viene.

-Yo no los tengo pero puedo conseguirlos, te los daré mañana.

-¿No puede ser hoy? Es que no me va muy bien en esa materia...

-¿Hoy? -suspiro- puede ser, pero será en la noche, pásame tu dirección, te los llevare a tu casa.

-¿Si? Gracias Ellie.

-Si... me tengo que ir, a las 10 estaré en tu casa.

-Bien, problema resuelto, nos vamos y esperamos en la casa, vamos Carson, tenemos trabajo -Grace lo levanto, quería irse cuanto antes, los estudiantes comenzaban a verlos con recelo gracias a la mirada asesina de su alfa.

-Si... -se levanto molesto, no quería seguir esperando.

-Ya la conocerás y veremos si es ella, la tercera es la vencida.

-Si, si, vamos...

Intento concentrarse en el trabajo para que el tiempo pasara mas rápido, pero no podía evitar mirar la hora a cada instante, aun si su beta le decía que se calmara, estaba mas molesto a cada hora. Escucho unos pasos, miro hacia la puerta irritado, parecía que Zach, ya había llegado, miro el reloj, eran las 6 de la tarde, maldijo molesto, Grace abandono su tarea para ir a recibir a su pareja, sentía toda la adrenalina corriendo por su cuerpo, sin pensarlo mas se fue al bosque, se desnudo y se transformo, comenzó a correr desenfrenadamente, guiado solo por el instinto, persiguió a los animales silvestres, necesitaba drenar toda su frustración.

-Creo que si Ellie no es su pareja, me despedazara -Zach escuchaba el sonido de los animales chillando.

-No pasara -lo abrazo por detrás- aunque tu deseas que no lo sea, ¿verdad?

-Bueno... -se mordió los labios, su conexión hacia que supieran lo que sentía o pensaba el otro- es que, es mi mejor amiga... no quisiera que le pasara algo por ser nuestra luna... los humanos son mas débiles, si ella es su mate... podría ser peligroso...

-No pasara, si ella es nuestra luna, todos la protegeremos, incluso tú -lo miro a los ojos- no te preocupas.

-Pero las parejas humanas son raras...

-Pero no imposibles -se rio al ver a su mate nervioso- para ser muy asustadizo siempre dices lo que piensas.

-Una cosa es asustarse y otra callarse, no te burles.

-No lo hago cariño. Hagamos la cena, si ella viene sin importar si es o no es, va a cenar con nosotros.

Eran las 10 cuando Carson estaba de vuelta, se había bañado y arreglado, Grace silbo al verlo.

-¿No ha llegado? Es tarde.

-Son las 10 en punto, no te desesperes -agrego Zach.

No le gustaba la idea de que su amiga fuera su pareja pero no había nada que pudiera hacer para evitarlo, y aun si no lo fuera, tal vez se interesarían el uno en el otro, Ellie era muy hermosa y Carson era apuesto, era alto y fornido gracias a su constitución de alfa, tenia el cabello rizado de color marrón oscuro y ojos azules, era llamativo, no quería que su amiga se viera influenciada por su aspecto.

-Llámala.

-Voy...

Antes de que pudiera sacar su celular escucharon el ruido de un auto acercándose a la casa, Zach, corrió a abrir la puerta, estaba nervioso, sentía que había arrojado a su amiga a la boca del lobo, Carson y Grace estaban detrás de él. Un mercedes negro se detuvo en frente, al abrirse la puerta se bajo una hermosa chica, de cabello negro, y ojos grises, tenia un vestido ceñido al cuerpo de color dorado, este le cubría uno de sus hombros y parte de su cuello, con abertura en la pierna y zapatos de tacón plateados, camino con un libro en la mano.

-Estaba en una fiesta, por eso la ropa, aquí tienes pequeño... -se callo al ver a los tres mirarla fijamente, la pelirroja era media cabeza más alta que Zach, el chico de rulos era una cabeza mas alto que la chica. El sonido de su corazón al palpitar resonó en los oídos de todos.

-Oh, si, los apuntes, lo siento, es que los necesitaba -camino hacia ella con una sonrisa- te ves bonita Ellie.

-Gracias... -miro fijamente a los dos que seguía detrás de él.

-Ella es Grace, mi esposa -tomo su mano para acercarla. Podía escuchar su ritmo cardiaco acelerarse, tal vez estaba muy sorprendida, los tres se le habían lanzado encima, Grace y Carson eran muy altos.

-Un placer, Ellie Russell.

-Grace Pearce, gracias por cuidar de mi esposo.

Carson se mantuvo inmóvil mientras la miraba, los chicos pensaron que se habían equivocado de nuevo hasta que lo vieron acercarse a Ellie.

Su corazón latía con fuerza, no pudo controlar sus ojos para que no cambiaran, había encontrado a su mate, su pareja, su luna, después de haber buscado por meses por fin la había encontrado. Ella era hermosa, ninguna de las palabras que Zach uso para describirla le hacia justicia, sentía que ninguna criatura podía igualarla, su luna era inigualable, cuando estuvo cerca de ella no pudo evitar respirar profundo, su aroma lo inundo, le recordó que solo era una pequeña humana, que necesitaba que la protegiera, que la cuidara, sin pensar tomo su mano, sintió una corriente eléctrica recorrer todo su cuerpo en cuanto la toco.

-Mia... -susurro sin apartar su mirada de su mano.

-¿Tuya? -Ellie cuestiono.

-Me llamo Carson Dunn, un placer conocerte, Ellie -cambio de conversación mientras le beso la mano con devoción.

-Un placer también -retrajo la mano con incomodidad.

Sintió una punzada de dolor al verla apartarse, respiro y se repitió así mismo que ella no sabia que eran el uno para el otro.

>>Pronto entenderás que soy tuyo<<

-Íbamos a cenar, ven -envolvió una mano en su hombro mientras la llevaba adentro, volvió a sentir ese toque eléctrico al tocarla.

-Ya cene, tengo que regresar, solo vine a traer el cuaderno -miro a Zach mientras agregaba- espero que te vaya bien en tu examen.

-¿No puedes quedarte un poco mas? Podemos solo hablar -Carson se veía triste.

-Ellie, quédate, quiero que veas donde vivo -Zach la tomo de la mano para hacerla entrar.

-Esta bien... -se deshizo del brazo de Carson y siguió a Zach.

Cuando lo vio sostener su mano quiso lanzarlo lejos de ella, pero Grace lo abrazo disimuladamente, soporto las ganas de moverse. La vio irse, triste, vio su mano, todavía quedaba esa sensación, quería abrazarla, no quería que se alejara.

-No la asustes, calma -Grace palmeo su hombro, su amigo se veía destruido.

-No quiere ni que la toque...

-Es normal si un desconocido lo hace...

-No soy un desconocido.

-Para ella si, ve con calma.

Al entrar en la sala los vio conversar sobre la universidad, quería ir y besarla, no quería dejarla ir.

-Cálmate, ya la encontraste, se paciente, no la asustes-

Miro a su beta que le aconsejaba mediante el enlace mental.

-Ya lo se, solo llévate a Zach para que estemos solos-

-Se sentirá incomoda, genio-

Suspiro al verlo enojado, pero podía entenderlo, no debía ser fácil tener a tu pareja pero no poder tocarlo.

-Cariño, vamos a traer té y galletas.

-Déjalos solos o nos despedazaran a ambos- sonrió mientras lo miraba.

-Oh, si, si, ya volvemos, Ellie, espera aquí.

-Si quieres puedo ayudarlos -se iba a levantar para acompañarlos.

-Nosotros podemos -salió corriendo sin esperar que dijera algo mas.

Carson sonrió al verlos irse, se aclaro la garganta incomodo, se reprendió por ser impulsivo, esta vez seria mas inteligente.

-Ellie, ¿en que año estas?, ¿qué estudias?

Se sentó a su lado en el sofá, la miro con ternura, ella era pequeña, de la misma estatura que Zach, tal vez esto es lo mismo que sentía Grace al ver a su pareja, tan tierna, quería tocar su rostro.

-Ultimo año, estudio idiomas -respondió mientras apartaba la mirada.

>>No parece incomoda<<

-Zach nos a contado mucho de ti -intento buscar mas conversación con ella- decía que eres hermosa, inteligente y muy madura. Pero eres mas impresionante en persona.

-¿En serio? -lo miro sin entender- pensé que su amigo no creía en nada de eso y pensaba que era un puta, como era normal en las chicas populares -inclino la cabeza al terminar.

-¿Z-zach te dijo eso? -sintió miedo, ella no podía saber que él había dicho nada de eso, quería matar a Zach en ese mismo instante.

-Espero que no le hayas dicho ni una puta palabra a Ellie de lo que dije- le gruño por el enlace mental.

-¡No dije nada!- chillo asustado.

-No directamente... -ella respondió interrumpiendo su enlace mental- pero es normal que piensen eso de mi -se reclino en el sofá sin importarle su mirada- no te asustes, no dijiste nada malo, todos piensan diferentes.

-¡Nunca pensaría que eres de esa manera! -sostuvo su mano, la miro nervioso, lastimarla era lo ultimo que quería hacer- jamás, jamás diría eso Ellie.

-No tienes que ser tan serio -soltó una pequeña risa- te ves muy serio.

Sintió una corriente cálida por todo su cuerpo al verla reír, apretó mas su mano, quería solo verla feliz.

-¿Qué edad tienes? Yo tengo 28 años -pregunto suavemente con una sonrisa, quería verla sonreír mas.

-24, ¿a que te dedicas Carson?

Sintió su garganta apretarse al escucharla decir su nombre, se movió incomodo, lo ultimo que quería era tener una erección delante de ella.

-N-necogios, me dedico a los negocios, bienes raíces, acciones de empresas, esas cosas, ¿tu solo estudias?

-No, trabajo, termine mis pasantías antes de tiempo, estoy trabajando de traductora.

-¿Antes de graduarte? Eres maravillosa.

-Gracias -sonrió mientras retiraba la mano que él seguía sosteniendo.

>>Quería tocarte solo un poco mas<<

Comenzaron a conversar de nuevo esta vez sin tanta incomodidad como antes, Zach y Grace se les unieron, sin darse cuenta el tiempo paso rápido, ya eran las 12 de la noche cuando Ellie se despidió.

-Fue divertido, nos vemos mañana Zach.

-Puedo llevarte, es muy tarde para que vayas sola -Carson sostuvo su mano de nuevo.

-Traje mi auto, no es necesario -retiro su mano- adiós.

Se fue sin mirar atrás, Carson se quedo mirándola irse, hasta que ya no pudo ver mas su auto, aunque al principio ella no quería hablar con él, después pudieron hacerlo sin problemas, pero aun así siempre que tomaba su mano ella lo rechazaba, le dolía que su pareja no lo aceptara, él le pertenecía, todo lo suyo le pertenecía, pero ella no lo sabia.

-Es increíble que la misma que criticabas sea tu pareja -Zach miraba hacia la calle pensativo- mi preciada mejor amiga es tu luna...

-Creo que es mejor dormir -Grace lo cargo y corrió al dormitorio, la mirada molesta de su amigo le decía que los podían asesinar.

La amorosa pareja se estaban besando en su cuarto, teniendo un momento intimo.

-Deberías de controlar mejor lo que dices cariño -le quito la camisa.

-Solo pensaba que era curioso -acaricio el hermoso cabello de su pareja- te ves her- -Carson abrió la puerta de un golpe- ¡Santa Diosa! -cuando Zach vio quien era suspiro- ¿Q-que pasa ahora? Ya la encontraste.

-Necesitamos hablar de que entres en nuestro cuarto sin tocar... -lo amonesto Grace.

-Quiero su número, quiero llamarla -ignoro a la pareja que estaba a punto de tener sexo.

-No puedo dártelo, Ellie odia que den su número de celular sin consultarla antes.

-Dale el mío y dile que me llame -lo miro como si fuera un idiota al no pensar en algo tan fácil.

-Se acaba de ir, puede esperar a mañana...

-Tu vas a coger con tu pareja, ¿y yo no puedo ni hablar con la mía? -se cruzo de brazos, no se iría hasta conseguir lo que quería.

-La llamare...

-Espera -lo detuvo- ¿ella pensaría que soy molesto si la llamas? -no podía hacer nada que la molestara- ¿qué no le gusta de un hombre?

-Bueno... no le gustan los hombre insistentes, ni los babosos, o los creídos, obsesivos, manipuladores... quejosos... gruñones...

-No le gusta un Carson -sentencio Grace con risa al oír a su pareja.

-¿Te divierte esto? -gruño al escucharla.

-Un poco, no puedo estar contenta, me quitas tiempo con mi pareja, no puedes esperar que este de buen humor -se mostraba herida.

-¿Tu puedes estar revolcándote pero yo no puedo hablar con la mía?

-Tu problema alfa -levanto las manos sin saber que decir.

-Grace Pearce -gruño molesto.

-¡B-basta! -Zach se levanto nervioso- no peleen. Ellie es muy madura, siempre resuelve las cosas con calma, ella es como el agua y tú como el fuego, son la pareja perfecta.

-Si, si, dile el número cariño, ya es tarde -Grace se froto la frente cansada.

-Pero Ellie odia eso... -musito incomodo.

-Entonces que se lo pida cuando la vuelva a ver.

-Escríbele, quiero tener una cita con ella -Carson lo presiono.

-No ira... nunca acepta citas...

-Que sea una doble cita, ustedes van y cuando estemos juntos desaparecen -Carson agrego exasperado, no quería que nadie interviniera- ¿así esta mejor?

-Si, le diré mañana, podemos ir el sábado.

-Ahora, por favor, toca antes de entrar, necesitamos privacidad.

Carson la ignoro mientras cerraba la puerta, se sentía emocionado la podría volver a ver, no podía esperar hasta poder marcarla y que ella supiera que eran el uno para el otro.

Capítulo 3 Solo tu y yo

Carson caminaba de un lugar a otro, era sábado, Ellie había aceptado salir con ellos, pero se sentía nervioso, seguían pensando en que ella no se sentía igual que él, se miro en el espejo, tenia una camisa blanca con unos jeans, no dejo ir a Zach hasta que le conto todo lo que sabia de Ellie, le dijo que su color favorito era el blanco, pero no quería ser muy obvio, se sentía raro, siempre iba de negro, suspiro al ver su cabello rebelarse de nuevo, volvió a peinarlo, quería verse perfecto en su cita.

-No es por ofender, pero, ¿has notado que pareces un virgen?

-Ahora no Grace -murmuro molesto mientras seguía intentado arreglar su cabello.

-Déjalo así, te ves mejor con el cabello al natural, o eso dicen las cachorras que corren detrás de ti.

-No me estas ayudando.

-Llevas meses haciéndome la vida imposible, ¿pensaste que no me burlaría cuando consiguieras a tu mate? -se cruzo de brazos mientras sonreía- te ves raro de blanco, te hace ver mas, inocente... quien pensaría que disfrutas de matar a indefensos conejos y alces.

-Me disculpe por lo de antes -la miro resignado- aun siendo tu alfa me disculpe, ¿qué mas quieres? Solo ayúdame con esto -señalo su cabello.

-Santa Diosa... de nada sirve que te disculpes si luego vuelves a jodernos. Ven aquí, deja de peinarlo tanto -le quito el peine comenzó a peinarlo con las manos-. Si no fueras mi amigo ya te abría asesinado por casi matar a mi compañero de un infarto.

-No es mi culpa que se asuste de nada.

-Es un omega, tu aura le afecta mas que a los demás.

Siguieron quejándose hasta que Zach entro a buscarlos.

-Ya debemos irnos, no tarden tanto.

-¿A dónde vamos? -Carson pregunto.

-¿Te vestiste sin saberlo? -Grace lo miro como si fuera idiota.

-Al parque de diversiones -su amigo respondió con una gran sonrisa- acaban de abrir, y ambos queríamos ir así que le dije para ir y acepto, tienen una casa del terror.

-¿Parque de diversiones? -frunció el ceño, no debió de haber dejado que eligiera el lugar de su primera cita.

-Si, Ellie nos esperara allá, vámonos, no la podemos hacer esperar.

-Yo la puedo buscar, dile que la buscare, no tiene que manejar sola.

-No va a querer, y creo que ya salió de su casa, tenemos que irnos.

Se resigno, tomo su propio auto, quería buscar una oportunidad para estar solos, manejo mas rápido que lo usual, no quería hacerla esperar, al llegar reviso su cabello de nuevo, suspiro, estaba nervioso, un parque de atracciones no era el mejor lugar para hablar y conocerse. Se bajo del auto, la busco con la mirada, pero sin suerte, se maldijo internamente, no tenia su numero para llamarla, y los chicos seguro iban manejando lento para darles tiempo para estar solos, pensó en caminar por toda la entrada hasta que su dulce olor invadió su nariz, se giro y fue detrás de ella sin titubear.

-¿Acabas de llegar? -pregunto Ellie, levanto la mirada para verlo, estaba apoyada de su auto.

-Si...

Se quedo sin palabras al verla, tenia un pantalón negro, con unas botas de combate negras, un top naranja y su cabello recogido en una cola alta, se veía hermosa.

>>Quisiera poder besar esos labios<<

-¿Dónde esta Zach?

-Murió.

>>Olvídalo. Solo piensa en mi, solo nosotros<<

-¿Disculpa?

-E-ellos tardaran en llegar, podemos entrar y esperar adentro -se paro delante de ella.

-Bien, vamos -sonrió y paso a su lado.

La siguió, lo suficientemente cerca para que las personas pensaran que era una pareja de novios, se ofreció a comprarle cada cosa que vendían en el parque, quería consentirla, cuando llegaron sus amigos, Ellie tenia un globo blanco, una diadema de princesa y una bolsa de caramelos.

-Te ves bonita -Zach se rio al verla, sabia que a ella no le gustaban esas cosas.

-La obligaste a usar esas cosas- hablo a través del enlace.

-No, se lo ofrecí y ella acepto-

-Gracias, Carson insistió -sonrió.

-¿Vamos a la casa embrujada? Es tan aterradora que salen llorando de ella -Zach se veía emocionado.

-Si, ¿no te asustan los fantasmas?

-Estaré con Grace, con ella no le temo a nada -sostuvo la mano de su pareja.

-Que hombre tan poco confiable -Carson se burlo.

Todos estaban emocionados, aunque cierto alfa lo estaba por una razón diferente, se habían subido a las montañas rusas, esperaba que Ellie se asustara y tomara su mano, pero ella no hizo nada, solo se reía de los gritos de los demás, pensó que en la casa embrujada podría ser su héroe, si ella se refugiaba en sus brazos, podría usarlo como excusa para poder enterrar su rostro en su cuello, y besar el lugar en donde la marcaria.

El lugar se veía aterrador, con telarañas e insectos, parecía el lugar idóneo para un asesinato, sonrió, eso debería de asustarla, camino muy cerca de ella, se inclino un poco.

-Si tienes miedo puedes sostener mi mano -susurro a su oído, su olor le picaba en la nariz.

-No tengo miedo -lo miro con una mueca de burla- ¿te da miedo esto? -señalo el pasillo lúgubre rodeado de cadáveres.

-Si -respondió al darse cuenta que podía usarlo como excusa- mucho miedo -sostuvo su mano con fuerza.

No le molestaba tener que ser el que se refugiara en sus brazos, solo quería estar cerca de ella.

-Puedes esperar a que salgamos, no quiero que te desmayes -se rio.

-¡No!, solo no me sueltes y estaré bien -hablo con rectitud.

-Das lastima- Grace se burlo.

-Nuestro alfa tiene miedo- Zach continuo.

-Cállense y aléjense de nosotros-

En un momento se escucho un grito, ambos se giraron, Zach se monto encima de Grace cuando un cadáver del piso comenzó a gritar al ser apuñalado por otro, Carson miro a su amiga, quien tenia que abrazar a su pareja, no entendía como podía asustarse, el escuchaba sus respiraciones, sabia cual era el muñeco falso y quien una persona disfrazada, seguía quejándose hasta que Ellie empezó a reírse.

-No podemos perderlos de vista, esto es mas gracioso -susurro Ellie para que Carson la escuchara.

Carson sonrió al verla, a sus ojos, ella era muy tierna, estaba rodeada de cadáveres pero solo pensaba en burlarse de su amigos, a cada paso se aseguraba que no tropezara, estaba muy oscuro, el podía ver bien gracias a su capacidad de lobo, pero ella debía de tener una vista limitada. Mientras la sujetaba de la mano y la cintura, quería que Zach se volviera a asustar, le gustaba sentir su cuerpo retorcerse de la risa,

-Me gusto, fue divertido -Ellie sonrió al salir de la casa.

-Si dio miedo, había mucha sangre, que realista... -miro a su amiga- ¿no te dio ni un poco de miedo?

-No, ¿por qué daría miedo? -lo miro con una sonrisa de burlona.

-Son fantasmas Ellie.

-¿Y?, es lo menos terrorífico.

-¡Prefiero un asesino que un fantasma! -dijo con rectitud.

-No creo que un fantasma te mate con un cuchillo -levanto una ceja divertida- un fantasma no puede hacerte nada.

-¿No ves películas? Te poseen.

-Si estas poseído, estas poseído, ¿dónde esta el miedo?

-Señorita sin miedo a los fantasma, ¿a que le tienes miedo? -Grace pregunto.

-No a un fantasma -sonrió- no le temo a nada, a nada en particular.

-Mientes -Grace bromeo al verla.

-¿A que le temes Grace? -pregunto Ellie con una sonrisa.

-Soy fuerte, no le temo a nada -sonrió orgullosa.

-¿Y yo soy débil y por eso miento? -se rio.

-Le temo a... los vampiros -Grace agrego al ver un cartel de vampiros.

-¿Un chupasangre? Que miedo tan poco creíble.

-Si ves un vampiro te orinarías en tus pantalones.

-No le tengo miedo a eso -negó con la cabeza- no pueden lastimarme.

-¿Por qué no existe? -Zach la miro indignado.

-¿Los fantasmas existen? -cuestiono.

-Deberían de existir -murmuro molesto.

-¿Y tu? -Ellie miro a Carson, quien tenia una sonrisa mientras la miraba- ¿ha que temes?

-Perder a la mujer de mi vida, si la pierdo, no tendría razón para vivir -la miro con amor, podía escuchar sus latidos alterarse un poco al escuchar sus palabras.

-Oh, esperemos que cuando la encuentres, no la pierdas -aparto la mirada, deslizando su mano de su alcance.

-Juguemos algunos juegos -Zach intento animar el ambiente, su amigo se veía decaído.

-¿Qué quieres jugar, cariño? -Grace lo beso.

-El juego del martillo -miro a los lejos, una columna de colores, con una base y un martillo al lado.

Se acercaron curiosos, habían varios chicos intentando impresionar a sus novias, golpeaban con todas sus fuerzas, pero el medidor apenas y subía, se quejaban de que el juego estaba alterado.

-Lo voy a intentar, hagamos una competencia, Ellie, Carson puede competir por ti -la miro alegre.

-¿Me veo tan débil? Primero Grace y ahora tú -sacudió la cabeza- juguemos tu y yo, el ganador pone un castigo.

-No seria justo -se rio.

-Tu vas primero, al ser hombre solo lo puedes intentar una vez, yo iré después, y tengo dos oportunidades, así si es justo -sonrio.

-Mas te vale que la dejes ganar- lo amenazo Carson.

-Solo jugamos, si gano como castigo le diré que te bese-

-¡Tienes que ganar Zach!-

Grace se rio del intercambio de palabras, Ellie quien no podía escucharlos se paro al lado del medidor, Zach se posiciono, ajusto su fuerza, no quería dañar el juego, vio que con los chicos de antes el medidor llego solo hasta la mitad.

>>Bien, un poco mas de la mitad debe estar bien<<

Respiro y golpeo con ligereza, tenia poco mas de la mitad, sonrió orgulloso, había podido controlarse a la perfección, Carson lo animo, Grace solo negaba con la cabeza, un hombre lobo en contra de una humana, en un concurso de fuerza, no era nada justo.

-Bien, mi turno.

Ellie tomo el martillo con las dos manos, lo balanceo un poco como si probara el peso, cuando estuvo lista golpeo, el medidor estaba un poco debajo de la marca de Zach, lo escucho animarla, ella sonrió, para su segunda oportunidad, esta vez cambio la posición del martillo y golpeo con todas su fuerzas, paso la racha de Zach por un pequeño margen.

-Gane -se rio- amo la física.

-¡Mentira! -Zach se acerco incrédulo.

-Física, pequeño.

-¡Debiste de golpear mas fuerte!- Carson lo miraba con odio.

-No me culpes- Zach se oculto detrás de Grace.

-Castigo -Ellie se burlo- tendrás que comerte ese dulce -señalo una tienda de dulces picantes y agrios.

Grace le compro una botella de agua a su pareja, los miraba divertida, se confiaron mucho y perdieron contra una humana, le gustaba ver a Carson triste, perdió la oportunidad de besar a su luna.

-Juguemos algo mas -mascullo molesto.

-¿Tiro? -Ellie sugirió.

-Prepárate.

-Mismas reglas, tu primero -le cedió el paso.

-Aquí no te salvara la física.

-Mas te vale que ganes Zach-

Con el peso de tener su primer beso en sus hombros levanto el rifle, su puntería no era tan mala, tenia que derribar a los patos que pasaban de un lado a otro, derribo 12, solo tenían 15 balas, no sintió que lo hizo mal, la miro con superioridad.

-No me has ganado todavía.

Ellie tomo el rifle que le tendió, se puso firme y apunto, para mala suerte de Zach solo había fallado uno, derribando a 14 patos, se rio de felicidad al ganar.

-Castigo, tendrás que tomarte un batido de cosas verdes -señalo la tienda de jugos.

-¿Por qué venden tantas porquerías aquí? El mundo esta en mi contra -abrazo a Grace.

-Tu puedes cariño -revolvió su cabello con diversión.

-¿Cómo puedes apuntar tan bien? Debes de haber venido antes sin decirme y practicar...

-No, mi padre solía enseñarme -una pequeña sonrisa se formo en sus labios.

-Oh -se callo de repente, la miro con pesar.

Grace y Carson fruncieron el ceño, los latidos del corazón de Zach se alteraron, se veía nervioso, soltó a Grace y tomo la mano de Ellie, la llevo a verlo tomar el batido, como si quisiera que lo viera sufrir, en pocos escucharon su risa al verlo beber todo el vaso.

-¿Qué fue eso?- pregunto mentalmente Carson.

-Nada- Zach respondió de inmediato.

-¿Si? Le preguntare a Ellie-

-¡No! -esta vez grito, no uso el enlace con él, Zach sostuvo su mano mientras lo miraba decidido.

-¿Qué hacen? -Ellie los miro al escuchar el grito.

-Nada, vamos a comer, tengo hambre -Zach la llevo lejos de Carson.

-Parece serio- Grace lo miro.

-Zach, dime de una maldita vez que fue eso- Carson cerro sus puños con fuerza.

-Es algo intimo de Ellie, nunca me lo ha dicho todo y tampoco he preguntado, algunas cosas es mejor no preguntarlas-

-¿Me puedes explicar de una puta vez-

-No se nada Carson, tiene que ver con sus padres, pero ya te darás cuenta, no diré mas, no me obligues-

Ellie quien caminaba con ellos no se dio cuenta de la larga conversación y amenazas que viajaban de la mente de sus acompañantes, después de comer Carson amenazo a los dos tortolos que los seguían, necesitaban privacidad, se despidieron con la excusa de verse una hora después, Zach no dejaba de repetirle que no hablaran sobre padres.

-¿Ha donde quieres ir Ellie? -tomo su mano.

-Cualquier lugar esta bien -ella miro sus manos sujetadas.

Sonrió, ahora, estaban solos, aunque quería saber todo sobre ella se contuvo.

>>No tengo que conocerte, para mi ya eres perfecta<<

Miraron a un lado del parque, había una camino iluminado con lámparas, se veía como un espacio para los enamorados, sin dudarlo llevo a Ellie a caminar, pero antes de darse cuenta ella lo había soltado, suspiro cabizbajo, quería que lo aceptara.

-¿Qué te gusta hacer Ellie?

-Me gusta pintar, mirar por la ventana -lo observo- no tengo tantas cosas interesantes que contar.

La observo sin parpadear, sus labios moverse, sus pestañas cubriendo como un manto su ojos, esos que solo lo miraban a él, quería tomar su rostro y besarla, no dejarla apartar la mirada.

-Para mi eres perfecta -acaricio su mejilla- quisiera ver lo que pintas -sus mirada estaba solo en ella, sin ocultar su adoracion.

-Solo son paisajes -camino, liberándose de su toque- algún día podría mostrártelos, lo miro por encima del hombro, se veía sensual.

-Podría ser mañana -la siguió, bajando su rostro para hablar con ella.

-Tengo que ser interprete en una fiesta, estaré ocupada -subió su mirada.

-¿Cuál fiesta? -pregunto.

>>Podría colarme y verte<<

-La empresa Moms, será una beneficencia.

-¿Si?

-Grace, consígueme una invitación para la fiesta de la empresa Moms, es mañana-

-De inmediato-

-¿Qué te gusta hacer? -ella se sentó en un banco.

-Entreno, me gusta leer -se situó a su lado, estirando la mano- pero trabajo mucho, casi siempre estoy muy ocupado como para leer -la miraba con amor.

-¿Estas ocupado pero estas aquí? -levanto la ceja con ironía.

-Tu eres la excepción, es mejor estar contigo que trabajar -tomo su mano.

-Es la segunda vez que me vez y hablamos, ¿es por mi rostro? -se burlo de él.

-No me importa como te ves -acaricio su cuello- solo por ser tú, solo eso es especial.

-¿Solo por ser yo? -lo miro sin entender.

-Cuando te vi, me sentí enamorado, me haces sentir como si volara, Ellie -acaricio sus labios.

-Y por eso no dejas de acercarte, pensé que solo querías, coger -pronuncio la ultima palabra lentamente.

-Quiero coger contigo -la miro embelesado- quiero todo contigo, besos, abrazos, caricias -acerco su rostro al de ella- que me pertenezcas como yo te pertenezco...

-¿Me perteneces? -pregunto en un susurro, sin perder su mirada.

-Si, desde el primer momento en que te vi, soy tuyo, podría hacer cualquier cosa por ti, puedes hacer lo que quieras conmigo y aun me tendrías de rodillas para ti...

-No creo poder corresponderte -retrajo su mano.

-¿Por qué? -le dolía el pecho, sintió como el calor se drenaba de su cuerpo, hablo con voz quebrada- ¿qué hice mal?

-Y-yo... lo siento Carson -se levanto y se fue sin mirar atrás.

-Ellie, espera, lo siento, no te presionare, lo siento, vuelve -fue detrás de ella.

-Lo siento, es mi culpa, no tienes que disculparte -siguió caminando mientras miraba al piso- ya debo irme, es tarde.

Intento hacerle cambiar de opinión, que se quedara con él, quería hablar, solucionar las cosas, no pensó que la estaba presionando, pero, para cuando se dio cuenta, ella se había ido en su auto, lo mataba por dentro verla alejarse, respiro con dificultad, sin ella, él también se fue a su casa. Fue corriendo al bosque, tenia que drenar lo que sentía o se volvería loco, a lo lejos olio a unos alces, los cazo sin cesar, el sabor de la sangre en su boca y sus intentos de salvarse, lo hacían sentir mas enojado. Quería a su luna, quería que no lo alejara, quería ir donde estaba y mostrarle lo que significaba para él, soltó al moribundo animal, corrió hasta que las patas le sangraron, miro a lo alto, a la luna, aulló con dolor, con una voz desgarrada, sentía que podría morir esa noche. El rechazo de su mate podía conducir a la locura a cualquier lobo.

>>Sin ti no podre vivir, Ellie, mi luna. Prefiero la muerte, a tu rechazo<<

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