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Mi Matrimonio Decepcionado

Mi Matrimonio Decepcionado

Autor: : Domenica R
Género: Romance
Lía Lía Miller, es obligada a aceptar casarse con Christopher, el prometido de su hermana menor Raquel, sin que ninguno de los dos sepas del horrible trato que tenían sus padres con los de Christopher. Condenada a un matrimonio infeliz y al desprecio de un hombre que solo la ve como una amiga y que luego de la traición la odio aún más, no se rendirá en su misión de seguir encontrar La Felicidad en medio de tanto odio y desprecio...

Capítulo 1 -1-

Capítulo 1:

Aun no asimilaba los planes de mi padre y eso que ya íbamos de camino a la oficina del señor Marcus Veliz, padre del prometido de mi hermana menor y dueño de la constructora más grande de México. Llegamos al edificio donde estaba la oficina y rápidamente fuimos recibidos por el Sr. Veliz quien escucho atentamente la propuesta de mi padre y luego de que el ya finalizara de hablar el Sr. Veliz dijo:

-Entonces tu quieres casar a tu hija la mayor con mi hijo.

-Es cuestión de costumbres Marcus, no puedo casar a Raquel, sin que Lía mi hija mayor se case primero. -Argumento mi padre-. Es una costumbre que está en mi familia hace muchos años, espero que entiendas.

-Bueno realmente no importa con cual de tus hijas se case mi hijo. -comento el Sr. Veliz, indiferente-. Lo importante es que case con una de ellas para poder establecer la alianza.

-Pero Chris ama a Raquel. -dije, sin acreditar lo que estaban hablando-. El solo me como su amiga, pero mi hermana, ella es la mujer amada de el.

-Ustedes son buenos amigos. -hablo mi padre-. Christopher, aprenderá a amarte.

-Pero, ¿Qué plan tienes para el día de la boda Isac? -pregunto el Sr. Veliz.

-Primero se cancelara la boda Civil con la excusa de invertir más en la ceremonia. -Comento mi padre-. Luego haremos que Raquel firme una acta de matrimonio la cual nunca llegara a las manos de tu hijo, tu le harás llegar el acta firmada por Lía y te encargaras de que la firme sin leerla.

-No hay problema Isac, puedo hacer eso. -dijo el Sr. Veliz-. El asunto es el día de la boda.

-Para allá voy Marcus, el día de la boda llevare a mi hija Raquel al altar para la ceremonia, mientras que mi hija Lía estará en el auto esperando a Chris para irse al hotel. -comento mi padre.

-Pero tus hijas son muy diferentes, cuando Christopher se reúna con Lía en el hotel la reconocerá. -dijo el Sr. Veliz.

-Al no ser que este ebrio, tu y yo sabemos que tu hijo no distingue a nadie cuando esta borracho y podemos usar eso a nuestro favor. -dijo mi padre-. Yo me encargare de desaparecer a Raquel, por esa noche y para cuando sea de día ya tu hijo estará casado con Lía, y no habrá vuelta atrás

-Eso es un excelente plan. -dijo el Sr. Veliz, para luego mirarme-Y tú no te preocupes hija que Christopher, aprenderá a amarte como ama a Raquel.

-Eso lo dudo. -dije conteniendo mis lagrimas-. Puedo retirarme de aquí

-Claro retírate, me gustaría hablar asolas con tu padre. -dijo el Sr. Veliz.

No dije nada más y me retire de aquella oficina, al salir de allí me dirigí a la sala de espera y allí me encontré a Christopher despidiendo a un cliente y el ya mencionado al verme dijo:

-Lía, ¿qué te trae por aquí hoy? -dijo dejando un rápido beso en mi mejilla como saludo.

-Mi padre me pidió que lo acompañara hoy y en su itinerario tenía una reunión con tu padre. -respondí sonriendo levemente.

-Puedes esperar a tu padre en mi oficina si quieres. -me ofreció.

-No quiero importunarte, debes estar ocupado. -dije negándome.

-Nada que ver, acabo de despedir a mi último cliente por hoy. -dijo sonriendo-. Insisto vamos.

No pude negarme más y al final acompañe a Christopher, hasta su oficina la cual era igual de grande que la de su padre, estando allí no sentamos en el sofá grande que allí estaba y rápidamente el hablo:

-Tienes idea de que están hablando nuestros padres. -dijo Chris, sonriente como siempre.

-Ni idea, quizás planes de tu boda con Raquel. -dije tratando de sonreír pero salió más una mueca.

-No puedo creer que ya solo falten dos semanas para casarme con tu hermana. -dijo emocionado y con sus ojos brillosos de felicidad-. Mi amada Raquel.

-Falta muy poco si. -dije viéndolo-. ¿Cómo te preparas para eso?

-Si te soy sincero, tengo miedo. -dijo riendo y yo lo acompañe-. Aquí entre nos tu hermana tiene una carácter muy fuerte pero aun así la amo.

-El amor todo lo puede y todo lo soporta. -dije sonriendo.

-¿Y tú? -dijo viéndome.

-Yo que Chris. -dije mientras acomodaba un mechón rebelde de mi cabello.

-¿Cuándo te casaras? -Pregunto sonriendo ampliamente-. Mira que ya te estás poniendo viejita.

-No exagere, aun tengo tiempo para eso. -respondí riendo.

Hablamos por un rato largo hasta que mi padre vino por mi y por fin pudimos dejar aquella oficina para regresar a casa, cuando llegamos a esta fui a hablar con Adiná mi madre pues tenía la esperanza de que ella convenciera a mi padre de desistir de tal absurdo de casarme con el prometido de mi hermana.

-Lo siento hija, yo no puedo contradecir a tu padre. -dijo mi madre -. Es una costumbre de esta familia que la hija mayor se case primero.

-Pero es el prometido de mi hermana y ella no me perdonara que le haga esto. -Empecé a llorar desesperada-. ¡La estaría traicionando! -Exclame.

-Hija mía. -Me abrazo mi madre tratando de calmarme-. Vele el lado positivo al asunto, tú no eres culpable y quizás Raquel entienda eso.

-¡Quizás!, el destino de la relación que tengo con mi hermana depende de un quizás. -exclame, muy Molesta-. Mama Raquel, jamás va a perdonarme que le quite a Chris ella lo ama y el la ama a ella. -dije desesperada-. Lo hubieras visto hoy, sus ojos brillaban con tan solo mencionarla.

-Lo sé hija, se que Raquel es la mujer amada de Chris, pero el también puede llegar a amarte a ti. -dijo mi madre.

-Eso lo dudo. -dije molesta y triste a la vez.

-No seas pesimista hijita, Christopher va aprender amarte de la misma manera que ama a Raquel -dijo mi madre

-Va a odiarme por no advertirle nada mama -dije desesperada- Pero ustedes no se ponen en mi lugar porque lo único que le interesa es el dinero que van a obtener de este matrimonio -dijo para irme de allí

Continuara...

Capítulo 2 -2-

Capítulo 2:

Había llegado el día, ya el acta de boda fue firmada y Christopher y Lía, están legalmente casados. La falsa ceremonia con Raquel ya había pasado y ahorita la pareja está en su recepción mientras que Lía, esperaba a Chris en el auto según el plan acordado, traía puesto el vestido que su hermana debía colocarse en cualquier momento se debía poner su hermana. Por otro lado estaba Raquel junto a su madre de camino a un vestidor que había en el club de recepción para cambiarse de vestido, pero grande fue su sorpresa cuando no vio su segundo vestido allí.

-¿Dónde está el vestido? -reclamo Raquel.

-Debe ser que aun no lo han traído, iré a preguntar qué sucedió. -respondió Adiná, su madre.

-Hazlo y rápido por favor que no quiero hacer esperar mucho a Chris. -sonrió ampliamente recordando a su ahora esposo

-Claro hija yo me apuro.

Dicho esto Adiná, dejo la habitación mientras Raquel se miraba al espejo, la chica distraída en el espejo pudo escuchar cuando el seguro de la puerta fue pasado cosa que la extraño y se dirigió a esta, pero al intentar abrirla se dio cuenta que la puerta había sido cerrada por fuera.

-Mamá. -Dijo golpeando la puerta-. Ábreme en este instante.

-Lo siento mucho hija fueron ordenes de tu padre. -dijo la madre, lamentándose.

-Ordenes de mi padre. -Dijo extrañada y molesta a la vez-. Por favor mamá deja la broma y abre la puerta de una buena vez. -empezó a asustarse por la situación.

-No puedo abrirla, adiós hija. -dijo, marchándose del lugar.

-Madre. -llamo Raquel, pero no obtuvo respuesta-. ¡Mamá ábreme por favor! -Dijo golpeando la puerta desesperada- ¡MAMÁ! -grito la chica llorando.

Lo cierto es que Raquel, no saldría de ese cuarto en toda la noche por otro lado Christopher estaba totalmente ebrio esperando a su mujer para juntos irse hasta la Suite de recién casados, pero quienes aparecieron fueron su padre y su suegro diciendo:

-Hijo es hora de irte. -dijo Marcus, su padre

-Pero y Raquel ¿Dónde está ella? -pregunto, apartándose de su padre.

-Ella esta esperándote en el auto. -respondió su suegro.

-Entonces no la hare esperar más. -dijo el chico sonriendo ampliamente.

Dicho esto el muchacho se fue junto a su padre y su suegro hasta el auto, en donde se suponía lo estaba esperando su amada esposa, Lía quien vio como dejaban a un Chris muy ebrio sentado a su lado se limito a decir palabra hasta que llegaron a la habitación del hotel en donde miro a Chris a los ojos y pregunto:

-¿Christopher sabes quién soy? -pregunto, con tristeza pensando en que estaba a punto de traicionar a su hermana.

-Claro que se quién eres. -Respondió acariciando el rostro de la chica-. Mi bella y amada Raquel.

-Mira bien Chris. -dijo Lía, alejándose de el.

-No tengo que mirar bien para saber quién eres hermosa. -dijo acercándose a ella y mirándola a los ojos-. Solo con mirar tus ojos ya sé quién eres.

-¡Es que yo no soy Raquel! -Dijo desesperada-. ¡Soy Lía!

Christopher ignoro esas últimas palabras dichas por Lía y la acerco a él para darle un apasionado beso el cual la chica no tardo en corresponder. Una cosa llevo a la otra y en menos de lo que la pareja podría imaginarse ya habían consumado el matrimonio. Lía, por una parte se sentía Feliz pues Chris había aceptado tomarla sabiendo que ella no era Raquel, pero se sentía triste por su hermana pues le había quitado a su esposo. Luego de martiriarse por un rato con sus pensamientos y se quedo profundamente dormida sin imaginarse lo que le esperaba al día siguiente.

Al Día Siguiente...

La mañana había llegado en aquel cuarto de hotel y ya Lía había despertado con una leve sonrisa en su rostro, pero esa sonrisa desapareció después de darle los buenos días a Christopher.

-Buenos días Chris. -dijo la chica acariciándole el cabello al chico.

-Buenos días Raquel. -dijo el muchacho sin abrir los ojos.

-¡Raquel! -exclamo, sorprendida sentándose en la cama.

-Lía. -dijo Christopher, sentándose en la cama en shock-. Pero ¿qué haces tú aquí? y ¿en donde esta Raquel?

-Chris yo, yo, yo. -trato de hablar la chica pero los nervios no la dejaban.

-Habla Lía. -grito Christopher molesto-. Porque motivo te metiste conmigo sabiendo que me case con tu hermana.

-Chris tu nunca te casaste con Raquel. -dijo Lía llorando-. El acta de matrimonio que firmaste nunca fue firmada por Raquel, yo fui quien la firme.

-Te has vuelto loca Lía. -dijo Chris, tomando una toalla y cubriéndose para salir de la cama, mismo acto que repitió Lía.

-Christopher tienes que escucharme. -dijo acercándose a el.

-Porque hiciste tal locura sabiendo que yo amo a tu hermana. -grito Christopher, tomando a la chica del brazo.

-No fui yo quien decidió esto. -dijo la chica asustada sin siquiera mirarlo-. Mi padre estaba en contra de casar a Raquel, sin yo haberme casado antes, por esos le propuso a tu padre casarme contigo y el acepto.

-Mientes. -dijo soltándola-. Mi padre sabe que amo a Raquel el jamás hubiera aceptado esto.

-Pero no estoy mintiendo, a tu padre lo único que le importaba era la alianza entre su empresa y nuestra empresa y le daba totalmente igual con quien te casaras. -dijo Lía desesperada-. Puedes llamar a tu padre y preguntarle.

Christopher no dijo nada solo tomo su celular y le marco a su padre quien no tardo en contestarle y confirmarle todo lo que Lía le había dicho segundos antes. Luego de colgar la llamada miro a la chica quien solo lloraba sentada a la orilla de la cama y dijo:

-¿Por qué no me lo dijiste? -Pregunto con rabia-. Porqué no me avisaste si se supone que eras mi amiga -grito asustando a la chica quien rápidamente se puso de pie.

-Pero dime que podía hacer yo Christopher. -dijo la chica con temor-. Yo no podía hacer nada para detener a nuestros padres, ellos me obligaron a esto.

-Tu bien podías detener lo que aconteció anoche entre nosotros -escupió el chico furioso.

-Yo pensé que tu sabias que era yo -dijo la chica llorando a mares -Por eso no te detuve.

-Lía, Lía, Lía, yo estaba ebrio como se supone que iba a saber que eras tú, yo siempre creí que estaba con Raquel. -dijo Christopher.

-Pero es que yo te dije mi nombre antes que todo ocurriera y tu. -dijo la chica pero fue interrumpida.

-Que tú me dijiste tu nombre, por el amor de Dios Lía, si tú me dices eso jamás te hubiera tocado y menos estando borracho no mientas por favor. -dijo el chico sin creerle.

-Pero no estoy mintiendo. -se defendió la chica.

-Ya calla Lía. -dijo el chico encerrándose en baño.

Lía solo se sentó de nuevo en la cama y sus lágrimas salieron a mares se sentía terrible por todo lo que había pasado, se dejo cegar por su ingenuidad y no acato su plan de detener a Chris antes que la tomara. Por otro lado Raquel lloraba de la rabia pues ya su madre le había contado el motivo de haberla dejado encerrada toda la noche.

-¡Es una zorra! -escupió Raquel con rabia-. Como Lía pudo hacerme eso.

-Hija tu hermana fue obligada por tu padre. -hablo Adiná con esperanza de calmarla.

-¿En donde esta ella? -Pregunto Raquel-¿En donde esta Lía? -grito.

-En el hotel hija. -respondió la madre-. Pero que piensas hacer.

-¡Voy a matar a esa perra! -dijo secando sus lagrimas con rabia.

Raquel, si articular palabra tomo el bolso que la había traído su madre con ropa y se cambio su vestido para luego recoger su cabello en una cola alta, cuando estuvo lista salió de aquel lugar y tomo un taxi con rumbo al hotel. Su madre quien sabía lo podía acontecer la siguió en otro taxis para intervenir en cualquiera que sea la situación. Por otro lado estaba Lía, quien luego de ver a Christopher marcharse con sus cosas enojado, se arreglo y dejo la habitación para bajar al restaurant del hotel y tratar de desayunar algo pero ni apetito tenia pues no llego ni a tocar la comida, estaba hundida en su pensamientos que no se percato de la llegada de su hermana hasta que la ya mencionada la había tomado del cabelle y la tiro bien fuerte contra el piso diciendo:

-¡Eres una zorra! -grito Raquel.

-Hermana yo fui obligada a esto. -dijo Lía, poniéndose en pie.

-Maldita. -dijo Raquel, dándole una dura bofetada.

-Raquel, detente en este instante. -intervino su madre antes de que la ya mencionada agrediera mas a Lía -. Por favor estamos en publico

-¡A que le temes madre! -escupió Raquel, furiosa-. A que todos aquí se entere esta perra -dijo señalando a Lía-. Que se hace llamar mi hermana me robo a mi marido, pues que lo escuchen muy bien esta Zorra me robo a mi marido. -grito furiosa mientras todos los presentes las observaban.

-Raquel, cállate en este momento. -le dijo su madre.

-Eres una zorra Lía y jamás te perdonare por lo que hiciste. -dijo Raquel, a su hermana para luego irse.

-Lo siento tanto hija. -dijo su madre para luego ir tras Raquel.

Lía solo se retiro del restaurante avergonzada para dirigirse a su habitación pero en el camino fue interceptada por el gerente del hotel, quien luego de detenerla le dijo:

-Lamento tener que comunicarle esto señora pero debido al inconveniente ocurrido en el restaurant le voy a tener pedir que se vaya del hotel. -hablo el gerente-. Un hotel de este prestigio no puede permitirse que acto que perjudiquen su imagen como el que aconteció en el restaurant.

-Entiendo y lamento lo que sucedió. -dijo Lía apenada-. Recojo mis cosas, entrego la llave y me marcho.

-Se le agradecerá muchísimo señora. -dijo el gerente.

Lía sin decir más fue hasta la habitación donde recogió todas sus cosas y luego de dejar la llave en recepción se marcho de el hotel en taxi con rumbo a su casa, al llegar se encontró con su hermana estérica y su madre intentando calmarla. Raquel, al verla dijo:

-¿Qué haces aquí Zorra? -Pregunto enojada-. No deberías estar con el que se supone que debía ser mi marido.

-Me corrieron del hotel. -dijo Lía, siquiera verla mientras se sentaba en uno de los sofás de la sala.

-Es lo mínimo que te mereces maldita y ni te sientes porque aquí no te quiero. -dijo Raquel, poniéndola de pie-. Tomas tu porquerías y lárgate perra.

-Hija será mejor que te vayas. -dijo mi madre-. Tu hermana no está de muy buen humor vete por favor.

No dije nada más solo me puse de pie y salí de la casa, estando fuera tome otro taxi y le pedí que me llevara a un hotel económico pues tenía algo de dinero para pagar una habitación por lo menos para esa noche. Llegue a el hotel el cual no era muy lujoso y pague la habitación, y luego de recibir la llave me fui directo a esta en donde me dispuse a no salir pues no tenía a donde ir y las personas que más quería no deseaban verme ni en pintura.

Mientras Tanto en una cafetería de la Ciudad Con Christopher...

Aun no asimilaba lo que mi padre me había hecho, confiaba en el, lo admiraba mucho y solo me lleve una gran decepción de su parte. Luego de dejar a Lía en el hotel llame a mi mejor amigo Eddy y le conté todo para luego pedirle que no reuniéramos pues necesitaba hablar con él y por teléfono no podía contarle todo.

-Aun no creo lo que te han hecho. -dijo Eddy, sorprendido.

-Ni me lo recuerdes, me duele tanto haber perdido a Raquel por culpa de la avaricia de mi padre y el de ella. -dije tratando de aguantar las lagrimas.

-¿En donde esta Lía? -pregunto mi amigo.

-La deje en el hotel. -respondí sin darle importancia.

-y ella, ¿Cómo esta al respecto? -pregunto de nuevo Eddy.

-Eso me importa poco. -Respondí seco-. Además esto también es su culpa.

-Creo que estas siendo duro Chris, ella también fue víctima de la misma avaricia que te enredo en todo esto. -argumento Eddy.

-Victima dices. -dije serio-. Ella también fue cómplice, si fuera una víctima me hubiera detenido antes de tomarla y no hubiera permitido que nada de eso aconteciera.

-No puedo creer que digas eso. -dijo mi amigo negando.

-Digo la realidad Eddy. -dije apretando mis puños-. Ella fue una cómplice de nuestros padres.

Continuara...

Capítulo 3 -3-

Capitulo 3:

Mientras Christopher se desahogaba con su mejor amigo, Lía por su parte estaba llegando a otro hotel puesto que en su propia casa no la querían y estaba betada del primer hotel donde estaba por el escándalo que había formado. Ya en la habitación simplemente se recostó en su cama y dejo salir las lagrimas que tenia retenida pues estaba envuelta en un serio problemas gracias a la ambición de su padre y el padre de su ahora esposo. Lloraba a mares cuando una llamada entro a su celular y estaba dispuesta a no atender pero cambio de idea al ver que la llamada era de su mejor amiga.

-Hola Anyko-saludo Lía, de muy pocos ánimos luego de contestar

-Amiga me eh enterado de todo, lamento no estar allá en México para ti en este momento -hablo la chico con preocupación en su voz

-No te disculpes amiga, tu ni sabias lo que iba a suceder -dijo Lía sentándose en la cama

-Porque no me lo dijiste, yo me hubiera quedado contigo en lugar de viajar a Estados Unidos -dijo Anyko un poco enojada

-Tenias demasiados planes allá, sería muy egoísta si te detenía -hablo desganada

-¡Y qué!, se supones que somos amigas y estamos para apoyarnos -dijo Anyko elevando un poco la voz- en dos días estaré de regreso en Ciudad de México y no acepto reproches

-Pero Anyko y trabajo de modelaje -dijo Lía

-Eso es lo de menos en México también puedo trabajar, ahorita mi prioridad eres tu -dijo firme

-Te estaré esperando supongo -hablo Lía con muy pocos ánimos

-¿En donde estas en este momento? -pregunto Anyko

-Pues Raquel armo un escándalo en el hotel donde estuve con Christopher y me echaron por eso, fui a la casa pero también me echaron de allí porque mi hermana no quería verme, así que page una habitación en el hotel Villa Diamante -comento

-Es que no me puedo creer lo que me estás diciendo, ¿En donde esta Christopher? -pregunto Anyko de nuevo

-No lo veo desde esta mañana y no creo que él quiera verme, el me odia Anyko -dijo Lía llorando- Me culpa por lo que paso

-Tú eres una víctima más, el no debería culparte -dijo Anyko molesta- No quisiera colgar pero debo hacerlo, tengo muchas cosas que resolver antes de regresarme a México

-Tranquila amiga yo estaré bien, anda hacer tus cosas -dijo tratando de calmarse

-Cualquier cosa llamas -dijo Anyko

-Lo hare -dijo para colgar la llamada

Luego de colgar la llamada Lía dejo de lado su celular para luego apagar las lámparas de las mesitas de noche y luego de acomodarse en la cama cerro sus ojos y las lágrimas no tardaron en regresar, sentía que su vida literalmente había acabado. Lloro tanto que no se percato cuando se quedo profundamente dormida.

Algunas Horas Después...

Lía empezó a despertarse debido a unos leves toques en su hombro, cuando estuvo totalmente despierta se percato que el dueño de aquellos toque era Christopher con semblante de enojo y odio. Luego de tallar sus ojos un poco y sentarse en la cama pregunto:

-¿Qué haces aquí?

-Tú qué crees, vine a buscarte para llevarte a casa -dijo seco

-¿Cuál Casa? -pregunto Lía confundida

-La casa que se supone debería compartir con Raquel, pero ahora estoy obligado a compartir contigo -dijo Christopher, molesto sin siquiera mirarla

-No tienes que hacerlo, yo estoy muy bien aquí -dijo Lía manteniendo su mirada en sus manos

-Oh vamos Lía no compliques mas esta situación, tomas tus cosas y vámonos ya -dijo tratando de contener su rabia

-Te dije que estoy muy bien aquí, no pienso ir a ningún lado contigo

Dicho esto Lía se puso de pie para avanzar hasta el baño, pero no logro dar un paso cuando fue tomada bruscamente del brazo por Christopher quien muy enojado empezó apretar el agarre lastimándola.

-Me estas lastimando -dijo la chica apenas audible

-Poco me importa -apretó mas el agarre- Ahora escúchame muy bien, estoy metida en este lio por tu culpa así que agarras todas tus porquerías y nos vamos ya y no te atrevas a protestar -dijo para soltarla bruscamente haciendo que ella callera de sentón en la cama -Tienes cinco minutos te espero afuera

Christopher salió de la habitación dejando a Lía muy asustada, quien para evitar más problemas de los que ya tenía recogió rápidamente sus cosas y salió de la habitación para reunirse con Chris quien no dijo nada y solo empezó a caminar para salir del hotel. Luego de salir del hotel se subieron a la camioneta de Christopher y emprendieron un viaje sumamente silencioso de uno 20 minutos hasta que llegaron a una linda mansión. Luego de dejar el auto entraron a la casa y sin decir palabra alguna Christopher llevo a Lía a una pequeña habitación que quedaba cerca de la cocina y estando dentro de esta dijo:

-Esta será tu habitación -dijo serio- El hecho de que vivamos bajo mismo techo no significa que somos algo, tu para mí ni existe -dijo para irse de la habitación

-Espero poder adaptarme a esta vida -comento Lía para sí misma dejando su maleta encima de la cama

Dos Días Después...

Han pasado dos días desde que Lía llego a la casa y pues como Christopher había dicho ella ni siquiera existe para él, apenas lo veía y cuando lograban cruzarse Christopher simplemente le lanzaba una mirada de odio y la ignoraba. Ahora se encontraba en su habitación con su mejor amiga que recién llegaba de Estados Unidos y corrió directamente a verla

-Miserable animal -grito Anyko molesta

-Anyko baja la voz que él está en casa y puede escucharte -dijo Lía con temor

-Pues que me escuche de ser necesario, como es posible que teniendo miles de habitaciones decentes en esta puta mansión te haya dado la de servicio pero quien se cree que es -Arremetió Anyko furiosa

-Se conformarme con esta Anyko, por favor no armes un escándalo -suplico Lía

-Por favor Lía ten un poquito de dignidad contigo misma, Christopher no puede tratarte de esa forma tan miserable -dijo Anyko, tratando de calmarse pero le era imposible

-Pero él me odia, de que otra forma puede tratarme -dijo Lía triste

-Podrá odiarte pero yo no voy a permitir que trate como un animal -afirmo Anyko

Dicho esto Anyko salió de aquella habitación pequeña decidida a enfrentar a Christopher. Ignorando las suplicas de Lía quien venía tras ella tratando de detenerla busco por toda la casa hasta que encontró al ya mencionado en la oficina de la mansión.

-¿Quién te crees tú que eres? -arremetió Anyko, cuando estuvo frente al él separados solo por un escritorio

-¿Qué sucede Anyko? -pregunto poniéndole atención a la chica- Pero antes Lía, tú no eres bienvenida aquí vete -ordeno y la chica iba a irse

-Detente en este instante Lía tu no vas a ningún lado -dijo Anyko

-Es mi casa, mi oficina y yo digo quien entra y quién no -dijo Christopher poniéndose de pie -Lía lárgate ahora

-Me vale mil hectáreas de verga si es tu casa o tu oficina, eh dicho que ella no se va y no va a irse -enfureció Anyko- Quien te ha dado permiso a ti de tratar a mi amiga como si ella fuera un trapo sucio

-No necesito permiso de nadie, eso es lo que ella se merece -dijo Christopher serio

-Miserable animal -grito Anyko furiosa- Escúchame muy bien Christopher, ella no es ningún trapo sucio y mucho menos merece este trato de mierda que le das, ella no tiene la culpa de lo que tu padre y su padre decidieron, ah pero como buen poco hombre que eres prefieres echarle la culpa a ella que enfrentar a los verdaderos culpables

-No deberías meterte en donde no te llaman Anyko -dijo Christopher tratando de no explotar

-Me meto porque odio ver a mi amiga sufriendo por algo que no es su culpa -dijo Anyko- Como es posible que de tantas habitaciones decentes que hay en esta casa le hayas dado la de servicio -dijo rodeando el escritorio y encarándolo

-Ella merecería estar en la calle, que agradezca que por lo menos le di un techo para dormir -grito Christopher rojo de furia

-Eres un idiota -dijo Anyko indignada

-Anyko para ya con esto -suplico Lía desesperada- No es necesario armar este escándalo yo estoy bien en esa habitación

-No, no estás bien allí y armare el escándalo que sea hasta que este imbécil -dijo señalando a Christopher- Te de una mejor habitación que esa, si es de ser necesario hablare con su suegro para que el personal venga a pedírselo

-No eres capaz -dijo Christopher viéndola serio

-Ah no -dijo sacando su celular para buscar un número telefónico y mostrárselo a Christopher- Te doy tres segundos para que des tu consentimiento para que Lía se mude a otra habitación o si no hare la llamada

-Sabes qué, que agarre la habitación que le dé la gana -dijo Christopher rendido sentándose de nuevo

-Vámonos Lía te ayudo a mudarte -dijo Anyko guardando su celular

Dicho esto las dos chicas abandonaron aquella oficina y regresaron a la habitación de Lía. Al llegar a esta Lía trato de convencer a su amiga para no cambiarse de habitación, pero nada detuvo a Anyko hasta que se aseguro que mejor amiga estaba en una habit 6ación decente y bonita. Luego de haberse mudado las amigas platicaron un poco más hasta que Anyko tuvo que irse. Luego de despedir a su amiga Lía empezó a recoger sus cosas de nuevo para volver a la habitación de antes para evitar problemas con Christopher. Luego de tener todo recogido decidió dejar la habitación pero como si la vida la odiara al salir se cruzo con Christopher quien al verla con maleta en manos pregunto:

-¿Para dónde vas tú?

-Solo me mude para seguirle la corriente Anyko, voy a regresar a la otra habitación para no incomodarte -respondió Lía sin siquiera verlo

-Quédate allí -ordeno Christopher -Si te regresas a la otra habitación Anyko va regresarte a esta así que no pierdas tu tiempo

-Okey -dijo Lía volviendo a entrar a la habitación- supongo que tendré que acomodar todo de nuevo -dijo para sí misma

Lía rápidamente volvió acomodar todas sus cosas, y cuando ya hubo terminado se dispuso a irse a dormir pues ya era de noche pero se vio interrumpida por una de las chicas de servicio quien entro a la habitación y dijo:

-Señora la cena esta lista ya puede venir -dijo la chica amablemente

-Gracias por avisarme pero no cenare esta noche -respondió Lía amablemente

-Está segura no comió casi nada en todo el día -argumento la joven chica

-Segura, mi apetito hoy desapareció solo quiero acostarme y dormir -dijo Lía

-Siendo así con permiso -dijo la chica retirándose

La chica de servicio se retiro mientras que Lía se dispuso a ponerse el pijama para irse a dormir. Mientras tanto la chica encargada de avisarle a Lía sobre la cena ya estaba allí sirviéndole la comida a Christopher.

-¿Lía no va a venir? -pregunto Christopher

-Dijo que no tenia apetito señor -respondió la chica cuyo nombre era Lili- Y es muy raro que no tenga hambre pues ella no ha comido en todo el día -comento Lili mientras servía el jugo

-Es asunto de ella -dijo Christopher sin interés

-Debería preocuparse un poco señor, desde que llego ha comido muy poco y eso no es normal -dijo Lili

-Ese no es mi problema Lili y si ya terminaste de servirme puedes irte -contesto Christopher de mala gana y la chica solo se retiro

Continuara...

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