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Mi amada señorita

Mi amada señorita

Autor: : analau
Género: Romance
Amelia Robinson, joven, hermosa, inteligente, quien una noche por las mentiras de su amiga pasa la noche con un desconocido, cuando piensa que eso es lo más doloroso, descubre el engaño de su prometido, con su amiga, su familia que solo la ve como cajero automático. Le costara seguir después de muchos desprecios, ella conocerá aún hombre aunque frío, distante con todos con ella sera diferente ella, el se mostrara tal cual es, sin ella saberlo no solo la salvara su vida, si no que también su alma.

Capítulo 1 Engaño

La boda de Amelia Robinson, estaba planeada para dentro de una semana, está noche su amiga Clara la a invitado a una noche de chicas, aunque no le gustaba mucho salir acepto, ellas eran amigas desde la secundaria, desde entonces siempre habían estado juntas, su novio Carlos estaba de viaje, quería dejar todo listo para poder irse de luna de miel.

A las 8 de la noche Clara paso por ella para ir rumbo al club.

Ya estando ahí se sentaron en una mesa reservada era un lugar muy bonito, pero los gustos de Amelia no eran los mismos que su amiga, ella prefería un lugar menos ruidoso, para ella era bueno un café, una parque nada que ver, con lo que estaba viviendo en ese momento, pero como había dicho su amiga Clara, festejarían sus ultimas noches de soltera.

Bailaban y tomaban tragos, Amelia era tolerante a la bebida, así que tomo sin importarle cuantos fueran, la estaban pasando muy bien, Amelia tuvo que reconocer que se la estaba pasando muy bien esa noche.

Un rato después, Amelia comenzó a sentirse un poco mareada, asi que se levanto y se fue al baño para mojar un poco su rostro y tratar de sentirse mejor.

Clara la miro cuando salio así que la siguió, cuando la encontró en el baño le ayudo a sentarse en un banco.

"¿Pasa algo Amelia? ¿Estás bien?"

"No, me siento muy mareada"

"Es raro no tomas mucho pero eres buena tolerando el alcohol, vamos te llevaré a qué te recuestes un rato" Clara la llevo hacia al elevador.

"Reserve una pequeña habitación para que descanses un poco, iré a pagar la cuenta y volveré ¿de acuerdo?"

"Muy bien gracias" Clara solo la dejo en la puerta de la habitación y se fue, Amelia entró tropezando con las cosas, la habitación estaba obscura, y casi no podía ver nada"

Vio la cama y se acostó, empezó a sentir mucho calor, y se quitó el vestido y los zapatos, sin ver dónde caían.

En la puerta de la habitación un hombre gordo de unos 50 años, le pagaba a Clara por el servicio, con una sonrisa acepto el dinero y se fue, al momento que el hombre iba a entrar a la habitación un joven de unos 30 años lo detuvo.

"¿Cuánto pagaste por el servicio?"

"Pague mucho, a si que déjame de molestar"

El hombre gordo ni siquiera volteo a ver al joven.

"Te doy el triple" saco una tarjeta y se la puso en la mano al gordo.

"Aquí hay 1millon de dólares, puedes contratarte a la mujeres que quieras" dijo esto, hizo aún lado al gordo y se metió a la habitación cerrando la puerta.

El hombre gordo se quedó ahí parado sin saber que hacer, una mujer muy voluptuosa, con un vestido rojo y zapatos muy altos lo miró, y le sonrió, el hombre se emociono y se la llevó.

**Mientras tanto en el habitación**

Amelia estaba sintiendo mucho calor, sentía que se quemaba, por dentro, ya sin nada de prendas en el cuerpo aún así se sentía mal.

El joven la miro, no necesito de mucho ya que el también estaba drogado.

Se desnudo rápidamente, se subió a la cama y busco los labios de Amelia.

La besó con impaciencia, ella gemía debajo de él, acarició todo su cuerpo, dejo su boca y beso su cuello, después sus senos, Amelia por fin sentía, calma, pero aún no era suficiente.

El joven, comenzó a acariciarla entre sus piernas, Amelia gemía más fuerte, mientras acariciaba su botón, chupaba y lamía con pasión sus generosos senos.

Cuando sintió que estaba lista se acomodo entre sus piernas y entro lentamente en ella, le costaba un poco, el se dio cuenta que era su primera vez, cuando empujo para llegar más profundo Amelia dio un pequeño grito, él empezó a moverse, salia y entraba en ella, con desesperación, la pasión se desbordaba en sus cuerpos, después tomo un ritmo más rápido, hasta que los sollozos de Amelia se convirtieron en gemidos y gritos de placer.

El no la dejo hasta casi el amanecer, cuando termino, se levantó y salió de la habitación, dejando ahí a la chica a la cual no le había visto el rostro ya que aún seguía oscuro el lugar.

A la mañana siguiente Amelia se levantó con un gran dolor entre sus piernas, se levantó un poco desorientada, miro a su alrededor, después descubrió la ropa regada por el lugar, se miro y se vio desnuda, sabía lo que había pasado, se levantó lentamente soportando el dolor, camino hacia el baño, y se miro en el espejo, tenía el cabello alborotado, grandes chupetones en todo su cuerpo, su cuello, sus senos, sus caderas no había duda, había tenido sexo con un desconocido.

Se baño, y se puso su ropa, y salió de ahí, cuando iba en el taxi sus lágrimas salían sin parar, llegó hasta un edifico en uno de los mejores conjuntos habitacionales su novio Carlos ahí vivía.

Tomo la llave de repuesto y entro al departamento, se sentía mal, como le diría a su prometido que había perdido su virginidad con un desconocido, no sabia cómo iba a reaccionar, al llegar a las escaleras suspiro, su prometido llegaría ese día por la noche, entraría, se volvería a bañar, le prepararía su comida favorita y lo esperaría, ella no quería tener ningún secreto, tenían 3 años de novios, él la amaba por supuesto que la entendería.

Al llegar a la sima de las escaleras, abrió la puerta de la habitación de su prometido, cuando lo hizo quedó en shock, ahí estaba su prometido y no estaba solo, Clara estaba con él, la ropa tirada en el suelo, ellos abrazados en la cama... ¡la cama que ella había elegido para ellos dos, ahora él la compartía con su amiga!

"¡Carlos!"

Al escuchar el grito el hombre se despertó, sus ojos se abrieron hasta que parecía que se saldrían, no podía creer que ahí estaba Amelia, a los pies de su cama.

"Amelia, yo te lo puedo explicar, esto no es lo que crees"

"¿A no? Entonces ¿Que es? ¡Mientras yo fui.... tu estabas aquí divirtiéndote con mi supuesta amiga!"

Amelia no quiso dar más explicaciones, se dio la vuelta y se fue.

Carlos, gritaba detrás de ella, aunque no la amaba, la quería ella era una mujer sencilla, sería, y muy trabajadora, no pertenecían al mismo círculo pero ella era un buen prospecto para esposa.

Cuando salió del edificio Amelia ya no estaba.

Capítulo 2 Buscandola

Cuando Amelia llegó a su casa, su madre la recibió con una bofetada.

"¿Estas son horas de llegar para una señorita? ¿a caso no te enseñe valores?"

"Mamá hoy no por favor, no sabes lo que me pasó, un hombre anoche me atacó y..."

"¡No me interesa, eres una zorra, ahora inventas tal cosa!"

"No mamá, yo no estoy inventando nada..."

"¡Cállate! ¿Que dirá Carlos cuando se entere?"

"Carlos y yo terminamos..."

"¿Que, estás diciendo que no te vas a casar? ¿Eres idiota? Que pasar con mi estilo de vida, mis compras, él me dijo que nuestra situación cambiaría, no puedes dejarlo, pídele perdón arrodillate si es necesario, ¡Pero no puedes dejarlo ir!"

"¿Como puedes decirme esto madre? ¡Me engaño con Clara! Los acabo de ver en su casa"

"A un así ruégale que no te deje, no puedes dejarlo ir, humillate delante de el, ¡vamos ve!"

Amelia se dio cuenta de que a su madre no el importaba, solo la posición, era importante, ¿y su dolor? ¿su tristeza?, en una noche perdió su virginidad, y a su prometido.

"Tengo que ir a trabajar! Camino hacia su habitación, al estar a dentro comenzó a llorar.

*********

En otro lado de la ciudad, Sebastián Turner, estaba sentado en su oficina, sus pensamientos estaban en lo que había pasado la noche anterior.

El sonido de la puerta lo trajo de nuevo a la realidad.

"Adelante"

"Señor Turner, buenos días lo que pidió..."

"Dime"

"El señor, Luis Milton, preparo, el vino, para drogarlo, tenían una habitación preparada con una cámara de video, al parecer querían grabar todo y luego arruinar su reputación, contrataron a una mujer para que estuviera con usted"

"Luis Milton..." dijo en voz baja

"Ya sabes lo que tienes que hacer"

"Ya empezó todo señor, han caído hasta el momento el 40% de sus acciones, no durarán más que unas cuantas horas"

"Muy bien ¿se supo quién era la mujer con la que estuve?"

"Aún no señor, la habitación fue reservada por el hombre gordo, este dijo que una chica se le había acercado y le ofreció a su amiga, no pudo verla bien ya que está llevaba una máscara que le cubría la mitad del rostro, a la mujer tampoco se le vio ya que iba con la cabeza hacia abajo, pero sigo investigando.

"Muy bien" Sebastián recordó que en efecto cuando él vio que el viejo gordo le pagaba a una mujer está tenía una máscara negra que solo dejaba al descubierto sus ojos, iba vestida de negro a si que no había mucho para diferenciarla, el había escuchado que la chica que estaba en esa habitación era virgen y que ya estaba preparada y lista por eso el costo, él se imagino que eso era una trampa para la chica que estaba adentro pero prefería pasar la noche con ella que con una mujerzuela. El había salido un momento pensó que al regresar aún estaría la mujer pero está había desaparecido.

"Señor el contrato con la empresa Evans, está listo lo esperan a las 12 del día para la firma"

"Muy bien prepara todo"

"En un momento señor"

Sebastián dejo aún lado lo personal y comenzó a trabajar, era martes así que apenas comenzaba la semana.

Amelia, llegó a su trabajo ella era secretaria, antes de llegar a la oficina, paso por una farmacia y tomo las medidas necesarias, no recordaba si el hombre se había cuidado así que no quería un embarazo por el momento, había 3 niveles ella estaba en el nivel 2 era muy buena en su trabajo, pero subir nuevamente era complicado.

En el trascurso de la mañana recibió una llamada de su madre.

"¡Amelia! Necesito dinero, quiero comprar un vestido que vi en la tienda"

" Mamá, no tengo dinero"

"Pídele a Carlos, de todos modos seré su futura suegra"

"El y yo ya terminamos mamá, ahora déjame trabajar"

"¿A un no le has pedido perdón? ¿Que esperas? Eres una inútil, buena para nada, Tienes una hora para depositarme el dinero, pídeselo a Carlos"

Mariela colgó, mientras seguía sentada en la cafetería del centro comercial, tenía un aura de mujer digna, pero nada de eso era real, Amelia siempre cumplió sus caprichos y eso la había hecho sentirse una mujer intocable.

Amelia suspiro, estaba cansada todo era insoportable, su familia, su prometido, su amiga, ese hombre, ¡todo!.

Después de una hora Mariela estuvo llamando a su celular pero ella no le contesto.

Al salir del trabajo se encontró con Carlos.

"¿Acaso no va a terminar este día?" Pensó, caminó hacia la parada del trasporte, sin siquiera voltear a ver al hombre.

"Amelia, necesitamos hablar"

"No tengo nada de que hablar con usted señor Brice"

"¡Amelia! ¿Por qué intimidas a Clara, sí, te engañe con ella pero no tienes por qué amenazarla, vengo por ti para que te disculpes con ella"

"¿Que? ¿Es una broma verdad?"

"Yo nunca bromeo, vamos para que te disculpes"

"Estás loco si piensas que voy a ir a disculparme con ella, de algo que ni siquiera he hecho, ni siquiera eh salido de aquí en todo el día, como puedes decir que la ofendí en algo"

"Ella te invito a comer hoy y la insultaste, Amelia, Clara está esperando un hijo mío..." Esta noticia hizo añicos el corazón de Amelia, esto indicaba que ellos ya tenían tiempo mintiéndole.

Amelia levantó la mano y le soltó una bofetada.

"¡No vuelvas más! ¡No te quiero frente a mi, ni a ella ni ti, para mi estas muerto! ¿Me escuchaste? Eres tan patético, crees todo lo que te dice ¿no?, Yo fui tu novia por 3 años y le crees más a ella ¡Lárgate!"

Capítulo 3 Conmigo ya no cuentes

Amelia paso por su lado y se fue, Carlos quedo ahí en silencio, no sabia que responder a la mujer que se iba, se veía diferente, siempre fue callada, amable, nunca le había hablado así.

Trato de seguirla para aclarar las cosas, el le había sido infiel 3 meses antes, y eso fue cuando había ido a una reunión de negocios y ahí se había encontrado con Clara, quien lloraba a mares por que su novio la había dejado, el solo quiso hacerle compañía pero de un momento a otro ellos ya estaban en una habitación teniendo sexo.

No sabia que había pasado, solo comenzó a sentir mucho calor, y su cuerpo le pedía liberación, a demás no podía recurrir a su novia ella no había querido tener nunca intimidad y el lo respetaba.

Ese día Clara le había dicho de su embarazo y a pesar de todo el se emociono, pensaba hablar con Amelia y decirle que había sido un desliz que nadie lo había planeado, pero ella los encontró, no lo dejo explicarse y ahora... la boda seguia pero ya no era la misma novia.

********

Amelia llegó a su casa, Mariela, la esperaba en la sala, apenas entró por la puerta una taza choco contra su frente. Amelia, se sentía aturdida, por el golpe, pero alcanzo a reaccionar cuando, vio otro objeto volar hacia ella.

"¡Maldita! ¡Tengo una hija tan idiota, insensible, estúpida e inútil! ¡Me pusiste en ridículo! ¿Cómo puedo invitar a mis amigas un café o mínimo un té decente, si tengo una hija inútil que ni para darme dinero sirve!" Amelia levantó el rostro, su sangre comenzó a salir de su frente.

"Fácil, ponte a trabajar, quieres lujos, trabaja para tenerlos" Mariela, se quedó en shock Amelia nunca le había hablado a si.

"¿Que dijiste?"

"Ya lo escuchaste" Amelia camino hacia su habitación, entró y cerró la puerta, comenzó a empacar sus cosas, estaba cansada de todo, ya no quería estar ahí, le dolía que su madre la viera solo como un cajero, y su dolor, quien lo veía... Estaba sola.

Salió de su habitación con dos maletas y su bolso, Mariela quien estaba en la sala, se levantó rápidamente cuando la vio con maletas.

"¿Que haces?"

"Me voy, toma está tarjeta tiene 5,000 dólares es todo lo que tengo, con esto tienes para un tiempo, si necesitas más llama a Alfonso o a Benny para que te manden dinero, conmigo ya no cuentes"

Dejo a su madre ahí y se fue, al caminar por una de las calles se sentía un poco débil, entro a una farmacia la chica que estaba ahí sabía algo de curaciones y le ayudo a curar su herida, Amelia le pregunto si sabía de algún lugar para rentar, a lo que la chica le dijo que ella buscaba compañera de cuarto, Amelia la espero, y cuando salieron, tomaron un taxi y se fueron a la casa de la chica, era un lugar limpio, y acogedor, estaba bien, le dio la mitad de la renta y se acomodo.

A la mañana siguiente había una junta importante, la empresa tenía un nuevo socio, así que todos estaban vueltos locos.

Amelia se sentó siempre estaba tranquila y serena ella siempre estaba preparada y tenía su trabajo al día por eso, nunca andaba corriendo como loca, como los demás, con su cabello había logrado cubrir la herida de su frente.

A las 10 de la mañana un hombre con traje gris, camisa blanca, y zapatos negros entró al edifico.

Seguido por sus 2 guardaespaldas y su secretario, Sebastián tomaba el ascensor, para llegar al piso 19.

La gente ya estaba reunida en la sala de juntas, Amelia había ayudado a preparar todo era parte de su trabajo, cuando Sebastián entro al lugar, las mujeres presentes suspiraron, al ver al Adonis que llegaba.

Amelia lo miró pero no le dio importancia.

"Bienvenido señor Turner"

"Gracias" dijo en tono frío, recorrió la sala con la mirada, observó a las mujeres quienes suspiraban al verlo, su mirada cayó en Amelia, quien tenía una tableta en las mano y tecleaba, como si no le importaba su presencia, rápidamente la observo.

"Bueno, permitanme presentarles al señor Sebastián Turner nuestro nuevo socio de la empresa"

Los empleados aplaudieron, en ese momento Amelia levantó la mirada.

Sebastián vio sus ojos azules, sus labios prefectos, con solo brillo en ellos, su piel daba una sensación de estar bronceada, su cabello, castaño peinado en ondas, se veía muy hermosa a pesar de la tirita que cubría su frente la cual estaba un poco hinchada y con un color morado, se noto que la chica la quiso cubrir con su cabello. Al sentir que la miraba de más, miro hacia otro lado, un poco confundió la mujer ni siquiera le había dirigido bien una mirada en ningún momento.

Después de las presentaciones, y de hablar del proyecto, el señor Davis continúo.

"Bueno falta 1 hora para el almuerzo, señor hemos preparado algo para usted"

Sebastián era algo delicado, así que no salía a cualquier lugar a comer, Vanesa la secretaria del señor Davis había pedido la comida, le entrego la lista de los platillos a Sebastián el cual hizo un gesto de desaprobación.

"Señor ¿Hay algo que no le parezca?" pregunto Vanesa en forma coqueta.

"No me gusta esta comida, no como picante" Dijo Sebastián secamente.

"Oh, permítame" dijo Vanesa algo apenada

"¡Amelia! Arregla tu error" Amelia levantó la mirada, ¿Error? ¿Cuál? Ella ni siquiera se encargo de la comida, la duda se veía en sus ojos. Amelia al ver que la gente la miraba, se levantó y salió de la sala.

"Disculpe señor, Amelia es un poco distraída" Dijo Vanesa, tratando de culpar a Amelia de todo lo ocurrido.

Sebastián solo asintió, estaba claro que ella no era la que había tenido el error pero aún así la culpa cayó en ella.

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