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Mi amante enamorado de mi esposo

Mi amante enamorado de mi esposo

Autor: : Dinac
Género: Romance
Alexa es una mujer pasional y muy atrevida. Desde que terminó su relación con Leonel no han parado de verse y sostener encuentros pasionales con él involucrandose a ser infiel, este nunca ha olvidao a Alexa y ha sido decido en terminar a toda costa la relación de Alexa con su mario, pero esta es un muy enamorada de su esposo, él unico problema es que a ella le gusta jugar con fuego. Leonel empieza a sentir cosas por el esposo y tratar de huir de la realidad.

Capítulo 1 Uno

Alexa y Leonel se encontraban en uno de esos días a los que se arriesgaban. Leonel tenía años divagando en querer conocer a su rival de años, a aquel que le arrebató su amor, por la razón de que Alexa lo había abandonado y haya corrido tras él. Pero aquel incidente ocurrido antes del matrimonio de Alexa la hizo meditar sobre Leonel. Leonel podría ser una amenaza hacia su vida pero no podía desprenderse de él así tan rápido porque había una conexión que los unía.

-¿Cuándo nos volvemos a ver? -cuestionó Leonel.

La miraba con una mirada de ilusión, era muy atrevido y divertido.

Alexa respiró.

-No lo sé, tengo planes de mi cumpleaños y mi aniversario -le respondió mientras caminaba hacia el baño -. Después mi esposo y yo nos iremos de viaje.

-Amor, pero invítame -insistió Leonel -. Además tu esposo ni siquiera sabe de que somos amantes. Ni me conoce y ni yo lo conozco a él. Imagínate que nos hagamos amigos y después el golpe de...

Alexa tomó una ducha pensando en que de hecho Leonel tenía razón. Y salió del baño con una respuesta.

-No quiero que me causes problemas luego -advirtió Alexa -. ¿De acuerdo?

Leonel asintió.

Alexa salió de la habitación y se retiró del lugar dejando a Leonel solo. Pero cuando salió a montar su auto, vio salir a su vecina Paola, ambas chocaron quedando plasmadas y estáticas.

-Bueno vecina espero que de ambas no salga ni una sola palabra -dijo Alexa con una sonrisa.

Paola no dijo nada, tragó saliva y Alexa se apartó llegando a su casa en su auto lo más rápido posible.

Se sentó a observar por la ventana esperando la hora de que su vecina regresara, sentía una inmensa felicidad por lo que había visto. Su vecina Paola era muy chismosa y mentirosa, la metía en problemas a cada rato. Sonó el teléfono, se levantó a tomarlo y retornó a mirar por la ventana.

-Aló.

-Mi amor ¿dónde estabas? Tengo horas llamándote, ¿sucedió algo?

Alexa se puso la mano en su frente.

-Lo siento cariño, salí a comprar algo y se me olvidó el móvil. Pero ¿sucede algo?

-Es que dejé unos papeles muy importantes y no puedo salir, ¿podrías traérmelos? Por favor.

-Por supuesto. Voy en seguida.

-Llámame cuando llegues. Es la carpeta que dejé arriba de la cama. Supongo que la viste.

-Sí y ahí mismo lo dejé.

-Vaga, te dejo.

Colgó.

Alexa amaba a su esposo, pero ese amor no impedía que saliera a buscar diversión. Era de mente abierta y dispuesta a lo que sea. Desde que se casó intentó ser más fiel a su amado esposo. Sólo salía con Leonel. Dejó el teléfono en su lugar, subió las escaleras y se dirigió a su habitación a buscar la carpeta, bajó rápidamente, tomó su móvil lo encendió y salió. Llegó como en hora y media había mucho tránsito. Se estacionó, llamó a Teodoro y lo esperó en la recepción. De reojo vio que la recepcionista la mirada de arriba a bajo y no con buenos ojos. Pero era de esperarse, Julia deseaba a su marido y no era un secreto. A lo lejos vio a su esposo y se levantó. Este le dio un beso largo cuando llegó hacía ella.

Tocó su mejilla con ternura.

-Te quiero mi amor -musitó Teodoro.

-Y yo también -dijo Alexa -. No voy a quitarte mucho tiempo, sé que estas ocupado.

Teodoro acarició el pelo de Alexa.

-Sabes que no me importa perder un proyecto sólo por acariciarte mi vida -sonrió Teodoro.

Se apartó Alexa.

-Me voy no vaya a ser que a la entrometida que tenemos al lado le vaya a provocar un infarto -dijo Alexa con sarcasmos.

Teodoro se rio.

-Mi amor no busques líos ¿sí?

-No -sentenció.

Alexa giró su cabeza para ver a Julia, estaba muy molesta y Alexa se rio en su cara. Habían 3 mujeres observando con los ojos bien abiertos.

-Adiós entrometida -se despidió Alexa de Julia.

Teodoro llevó a su esposa hasta el carro. Y le dio un beso de despedida.

-Te espero en nuestra casa y no en casa de los vecinos intentando de averiguar chismes -le susurró al oído.

Alexa sonrió.

Horas más tarde...

Un sonido de la casa de Paola hizo que Alexa se despertara. Pero no era uno. Era como si se estuviera acabando el mundo. Se estaban rompiendo cosas, obviamente alguien lo estaba provocando, además de que se escuchaban gritos y discusiones. Paola se encontraba discutiendo con su esposo. Por lo que escuchó Alexa, él mismo vio cuando su esposa salió del hotel con un hombre. Se echó a reír pero recordó que ella también estaba ahí y se llenó de nervios.

-¡Oh por Dios! ¡Le contará a mi esposo de que me vio salir al igual que Paola! -gritó Alexa.

Caminó de un lugar a otro sin saber que hacer. Muy alterada corrío hacia la casa de Paola, toquó el timbre pero no abrieron. Estaba desesperada. No quería que su esposo la dejara. Continuó tocando hasta que el mismo Noel le abrió la puerta.

-Vecina, no es momento para visitas, te pido por favor que te retires -dijo Noel muy enojado.

-Lo sé pero tengo que hablar contigo -dijo Alexa desesperada -. Por favor no le digas a mi esposo de que me viste.

Alzó una ceja Noel y se cruzó de brazos.

-Tú y mi esposa son dos descaradas. ¿Cómo nos hacen eso a nosotros? -inquirió Noel.

Alexa bajó la cabeza y se echó a llorar.

-No le voy a decir nada al pobre de mi vecino porque no me quiero ver como el chismoso. Así por favor retírate de mi casa ahora descarada -cerró la puerta de un golpe Noel.

Alexa se puso la mano en el pecho y respiró. Cuando iba a entrar a su casa vio el carro de su esposo que ya venía del trabajo. A la vez, los vecinos que observaban el escándalo que tenían Noel y Paola. Alexa le abrió la puerta de la marquesina a su esposo y Teodoro se estacionó, entró a la casa y escuchó el escándalo. Teodoro rodó los ojos.

Capítulo 2 Dos

En la noche Alexa y su esposo. Se encontraban viendo televisión. Cuando de pronto se escuchó el sonido de una ambulancia sonar. Alexa se sintió intrigada por saber que sucedía, se levantó e iba a ver que sucedía pero su esposo la detuvo.

-No vas a ver nada. Deja de ser tan chismosa cariño -dijo Teodoro mientras la sujetaba por el brazo.

Alexa se concentró en leer un libro en su tablet mientras su esposo estaba viendo televisión.

-Mi amor cuando será que veré el día en que tú...-le cuestionó.

Alexa se detuvo y resopló. Teodoro supo que iba su esposa a decir porque siempre indagaba en esas peticiones que a él no les agradaba.

-No me gustan esos tipos de cosas. Además deja de estar viendo tantas cosas indebidas que transmiten en la TV y de leer libros con contenidos escandalosos. Acostúmbraste ya a mi manera de amar, hemos hablado sobre eso una infinidad de veces amor -les respondió Teodoro.

-Eres un aburrido 4 años de casados y no me quieres complacer -protestó Alexa.

Teodoro besó a su esposa con amor y ternura dejándose llevar por sus sentimientos.

-Te quiero a pesar de todo -le dijo Alexa.

-Tenemos que conversar sobre algunos asuntos pero serán después, no tengo cabeza para más -dijo Teodoro dejando su móvil a un lado -. Buenas noches amor.

Alexa le devolvió las buenas noches con una sonrisa.

Al día siguiente Alexa se levantó a orinar y aún su esposo estaba en la habitación buscando unos papeles, este al percibirse giró su cabeza y le sonrió.

-Amor -pronunció Teodoro.

-Sí cariño -Alexa contestó desde el baño.

-Nada de chismes, por favor. No andes por ahí averiguando lo que sucedió con los vecinos. No quiero que te metas en problemas -le advirtió -. Mejor sal a pasear o a visitar a alguien. No sé. Lo que tú quieras.

-Vete a trabajar -sugirió Alexa.

Teodoro respiró, conocía esa respuesta. Y se marchó.

Más tarde Alexa se encontraba limpiando la cocina cuando de pronto se escuchó el timbre de la casa, dejó de hacer lo que hacía y fue a abrir. Abrió la puerta y vio a Paola en frente de ella.

Paola cruzó los brazos mientras que Alexa la observaba con determinación.

-¿No me vas a dejar pasar? Tenemos algo de que hablar y a ti te conviene -espetó Paola.

Alexa arrugó la cara y la invitó a pasar. Paola sonrió, entró y se sentó en un mueble sin dejar de sonreír. Alexa rodó los ojos y se quedó parada.

-¿Qué quieres Paola? ¿Amenazarme? ¿O qué? - inquirió Alexa.

-No vengo precisamente a eso. Sabes que tengo problemas -Paola entrelazó los dedos de sus manos para continuar hablando -. Mira preciosa, ambas tenemos que ayudarnos. Yo sé algo de ti... Y tú sabes algo de mí. Pero en tu caso... Tú esposo no lo sabe. Lo que quiero es que tú me ayudes, yo necesito encontrarme con mi otro hombre y tú eres la clave para ayudarme en estos momentos tan delicado, además será temporal.

«Pero que cuerva es está tipa, culebra venenosa, pretende que yo sea la Celestina, pero sino la ayudo me podría meter en problemas».

-Paola tú y yo nunca hemos sido amigas -cruzó sus brazos Alexa -. ¿Recuerdas qué muchas veces me metiste en problemas con mi esposo? ¿Y ahora eres tú la que impone tus límetes?

-Eso no viene al caso, lo que importa es que ambas estamos en problemas. Si tú no me ayudas, entonces tendré que soltar mi lengua a tu esposo y mi esposo es testigo ¿lo olvidas? -habló Paola con descaro, Alexa tenía ganas de abofetearla pero se contuvo.

Alexa la reprendió entre dientes, estaba entre la espada y la pared.

-Dime qué diablos es lo que quieres y lárgate -dijo Alexa desafiante.

Paola sonrió y se levantó quedando frente a frente a Alexa.

-Mi esposo y yo nos hemos dado una oportunidad y... No puedo salir del perímetro. Eso quiere decir que... -sonrió Paola y miró la casa -. Que me gustaría verme aquí en tu casa con mi otro amor.

Alexa la miró confusa y estupefacta.

-¿Qué diablos dijiste? -Alexa -masculló.

-Lo que escuchaste querida, así que prepárate. Mi esposo me tiene vigilada. Y ya hablé con tu vecino de atrás -respondió Paola mientras caminaba hacia Alexa y le dio un beso en las dos mejillas, luego se marchó.

Cerró Alexa la puerta de golpe. No podía creer el descaro de su vecina pero de hecho sino lo hacía, podría meterse en problemas. Quería usar su casa de guarira. Recordó que mencionó al vecino de atrás pero ella desconocía esa persona.

Horas más tarde llegó Teodoro, Alexa lo recibió con un beso en la boca y una sonrisa enorme, lo ayudó a quitarse la corbata y el saco dejándolo a un lado.

-Mi amor Pablo y Tomas vienen más tarde, vamos a jugar dominó -le avisó Teodoro de la visita de sus vecinos.

-No voy a preparar cena para ustedes, así que compren lo que van a preparar para cenar y se harán algo para ustedes -demandó Alexa -. Yo no tengo deseos de hacer nada.

Teodoro tomó la cara de su esposa con las dos manos para darle un beso.

-Quiero invitar a Noel pero no sé si él está de buen humor -añadió Teodoro.

Se apartó de su esposa y subió las escaleras. Alexa se quedó pensando en Noel y Paola. Tomas y Pablo llegaron con comida preparada. Luego apareció Noel y se sentaron juntos a conversar en la sala.

Pablo miró a Noel.

-¿Por qué no trajiste a tu esposa? -le preguntó Pablo a Noel.

-Ella no quiso venir -respondió Noel.

-Pero los vecinos fueron testigos del espectáculo que tuvieron ayer -dijo Tomás con sarcasmos.

Noel alzó una ceja.

-No toquemos temas personales hombres -pronunció Teodoro.

-Y los cuernos entre nosotros rondan como si nada -comentó Noel.

Pablo se rio.

-Si tú lo aguantas es tu problema -mencionó Pablo mirando a Noel.

-Si hablo de los matrimonios de ustedes se derrumbarían en un segundo -dijo Noel mirando a todos -. Algunos de ustedes tienen cosas que saber.

Los hombres se quedaron confundidos y se rieron pensaron que fue un chiste.

Alexa se asustó, tragó saliva, sus pupilas se dilataron. Su corazón bombeaba con fuerza, se puso nerviosa y se retiró. No pudo soporta un segundo más permanecer ahí junto a ellos.

Capítulo 3 Tres

Narración desde la perspectiva de TEODORO-----

Hoy es el gran día 5 años de mi matrimonio con mi esposa Alexa y cumpleaños de ella, somos el uno para el otro. Mi esposa es mi mundo, mi centro de atención y lo que más quiero. Ahora la quiero más porque está embarazada, vamos a tener un bebé, estoy muy emocionado con la llegada de mi primer bebé. La veo bajar de las escaleras y siento una inmensa alegría, viene hacia mí. Amo tanto a mi esposa.

-Mi amor, ya no me gusta el estar embarazada, la fiesta de hoy no tendrá la emoción de las fiestas anteriores y lo sabes -dijo Alexa incómoda.

-Mi vida es sólo cuestión de meses además podrás tomar cerveza pero no en exceso -comenté.

Le di un abrazo de consolación y un beso en la frente.

-Ah Paola viene a ayudarte -recordé -. Me dijo que quiere hablar contigo.

Alex a rodó los ojos y arrugó la cara. Acaricié su rostro.

-Mi amor trata de ser más amistosa con ella, además te está buscando y quiere hacer las paces contigo. No le des la espalda -le sugerí.

-Es una chismosa, inventa cosas que no son y se cree que todos somos como ella -contradijo.

Volví a darle un abrazo.

Preparamos los preparativos para la celebración mis hermana y mis padres estuvieron en casa. Mis suegros y mis cuñados nos ayudaron el pastel llegó más tarde. Y empezó la fiesta. Noel y Paola llegaron luego los demás vecinos, familiares y nuestros amigos. Paola y mi esposa se miraban desafiantes pero se entendían que era algo que me agradaba. Luego vi a alguien que entró, desconocía esa persona, yo nunca lo había visto, mi esposa se acercó y lo recibió. Me acerqué a ella para averiguar.

-Mi amor ¿Quién es ese sujeto? -pregunté.

-Querido, él es un viejo amigo, nunca lo había invitado a casa, te lo presentaré -se marchó a traer a su amigo.

Vino con él amigo hacía mí. Me tendió la mano y yo lo recibí.

-Mucho gusto en conocerte -le dije sonriente -. Pero háblame de ti, nunca te había visto.

-Soy Leonel. Amigo de Alexa desde la universidad. En estos días la vi por ahí y le dije que quería conocerte -me contestó.

-Aquí me tienes eres bienvenido -mentí -. ¿Eres soltero, comprometido o casado?

Leonel era un hombre apuesto y de una forma u otra sentí celos. Amigo de mi esposa, no puedo negar pero me incómodo ese término, no sé, pero no me agradaba.

-Soy soltero -respondió.

Alexa me tomó del brazo y me llevó hacia sus padres. Sentí los ojos de Leonel donde quiera que yo iba. Me llegué hasta de molestar.

-Alexa tu amigo no me cae bien, me mira demasiado -le susurré a mi esposa.

Ella se rio.

-No es un chiste -añadí.

-Él es desafiante no le hagas caso -dijo Alexa.

Mis hermanas se acercaron a mí para hablarme de Leonel no se cansaban de resaltar su belleza. Las mujeres lo miraban de reojo. De hecho era muy llamativo. De lejos veía a Noel con ganas de estrangular a su esposa. Se acercaba mucho a Leonel y me mantuve alerta por si podría suceder algo inesperado.

-Que guapo, que hombre más sexy -suspiró Leticia mi hermano.

-Estoy que me orino por ese muñecote -dijo mi otra hermana Carol.

Luego vi a mi esposa riendo con Leonel. Dentro de mí se despertó una furia y no pude evitar ir allí.

Caminé hacia allá con la vista fija en ellos.

-¿Alexa podemos hablar? -le pregunté a mi esposa.

Ella asintió.

La tomé del brazo y caminamos hacia la cocina.

-Ese amigo tuyo -la apunté con el dedo -. Quiero que se largue, no me agrada. Parece un aprovechado. Tiene a todas las mujeres alborotadas.

Alexa rodó los ojos.

-Déjalo que se divierta cariño. Además es mi amigo y no te voy a permitir que se retire porque no te agrada -sentenció.

Le planté mi cara de enojo para que vea que estaba furioso. Ese tipo. Él y ella amigos. Nooo. Me quería volver loco.

-¿Qué? ¿Tienes miedo? -se rio Alexa -. Tiene a todas las chicas alborotadas. Recuerda que es nuestra fiesta y debemos de aprovechar nuestra fiesta.

Se acercó a mí y me besó. Correspondí a su cálido beso. Escuché un carraspeo y me aparté. Voltée a mirar, Noel estaba ahí con una botella en la mano.

-Teodoro felicidades -alzó la botella -. Feliz día de los cuernos, las traiciones y las mentiras. Que vivan los novios.

Me confundí por sus palabras. Estaba muy borracho pero que se podría esperar de Noel en su estado aparté de que esta dolido por la infidelidad descubierta de parte de su esposa.

Miró a Alexa.

-Felicidades vecina que no se podría esperar de una persona tan hipócrita como usted -se rio.

Tanto mi esposa como yo nos sorprendimos. En su estado normal jamás se atrevería a decirle esas cosas a mi esposa de tal manera pero lo entendía. Él necesitaba comprensión y ayuda por su situación.

-Si la junta a usted con Teresa, Rubí, mi esposa... -volvió a reírse.

-Ya Noel no digas más. ¿Sí? -lo animé a que no prosiguiera.

Se retiró, agarré a mi esposa para salir de la cocina. Volví a ver al amigo de mi esposa. Las miradas sobre él no descendían. Las mujeres se les acercaban para conversar con él. Noel lo miraba con odio y repudio. Se acercó de nuevo a mi esposa y me imaginé para que.

-Alexa tú y yo tenemos un asunto pendiente -le dijo a mi esposa.

Alexa lo miró y no dijo nada. Hizo bien.

-Y a tu supuesto amigo le voy a romper el trasero -masculló -. ¿Para que trajiste a ese tipo? ¿No tienes vergüenza? Ese tipo irrespetuoso de seguro se querrá llevar a todas las mujeres que están aquí.

Se retiró y sacó a su esposa en contra de su voluntad mirando a mi esposa y a Leonel mal. Pero había algo que no entendía, no estaba del todo claro. ¿Qué pasaba entre Noel y Alexa? Decidí olvidar el asunto y concentrarme en mi fiesta. Hasta a mí me calló mal ese tipejo de Leonel.

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