POV JULIANA
Voy camino a mi colegio, uno de los choferes de la casa donde trabajan mis padres me llevan y traen del cole, los señores Roig así lo decidieron, ellos son muy amables y buenas personas conmigo, siempre me han tratado como un integrante más de su pequeña familia, me pagan los estudios en uno de los mejores colegios de España, por ese motivo me esfuerzo mucho por ser la mejor de mi clase, aplique para una beca y me la gane, podre estudiar lo que siempre he querido, seré una gran empresaria, estudiare gerencia empresarial, así hare que mis padres y los señores se sientan muy orgullosos de mí.
Este es mi último año, solo faltan unos días para graduarme, eso me pone muy feliz, además mañana cumplo dieciocho ya seré responsable de mí, estoy pensando en conseguir un trabajo de medio tiempo para pagar mis propios gastos.
Llego a mi salón de clase.
-Buenos días-saludo cordial, me ubico en mi lugar
-Hola Juli ¿Cómo estás? -pregunta mi mejor amiga
-Hola Andrea-saludo con un beso en la mejilla
-¿Estudiaste para la evaluación final? -indaga
-Claro, sabes que tengo que sacar un diez si quiero conservar mi beca.
-Si es estúpida mi pregunta- se ríe Andrea.
Llega como un terremoto Mateo a cargarme
-Suéltame, bájame-exijo
-¿Hola mi Juli, hoy si aceptas salir conmigo? -inquiere
Mateo es uno de los chicos más guapos del lugar, cree tener rendidas a todas las mujeres a sus pies, pero como no ha podido conmigo, siempre me está molestando, hasta Andrea esta derretida por él, pero aun ella no ha conseguido nada, yo jamás me metería con un hombre mujeriego, y menos le haría algo como eso a mi mejor amiga.
-No Mateo, no puedo, tengo una cita con Santiago ¿después ok? -señalo
El me mira confundido y se va.
-¿Santiago es enserio? -cuestiona Andrea
-No es cierto, solo lo dije para zafarme de él
-¿Y tenías que meter a Santiago Acaso no sabes que él se muere por ti, que está muy enamorado? -indica
-No digas bobadas Santiago es como un hermano para mí, jamás lo vería con otros ojos.
-Porque no aceptas a ningún chico, no te entiendo, eres muy hermosa y todos quieren contigo, que pasa-interroga
-Nada, es que soy una romántica empedernida, quiero esperar al hombre perfecto para mí, algo distinto a todos los demás, un chico único, quiero una relación diferente, no quiero algo común -explico.
Las clases toman su curso, todo sale bien, pude contestar todas las preguntas de mi evaluación sin ningún inconveniente.
Voy camino al estacionamiento, Jacobo me está esperando.
-Espera Juliana-expresa Santiago
-Dime, ¿pasa algo? -Indago
-Como dijiste que teníamos una cita ahora, tendrás que acompañarme a la bienvenida de mi primo Alexander
-No por favor, sabes que desde pequeños Alexander y yo no nos soportamos, ahora el tener que verlo todos los días ya me está matando, no me pidas eso-suplico
-Pues es eso o darme un beso-advierte
-Está bien de todas maneras tendré que estar en esa bienvenida, ¿vivo en su casa no?
Me despido de Santiago, saludo a Jacobo y subo al auto, vamos camino a casa no paro de pensar en lo que me espera esta noche con la llegada de Alexander, ya han pasado ocho años desde la última vez que lo vi, él tenía diecisiete años cuando se fue a estudiar al extranjero y yo era una niña de solo diez años, todos los días el me pegaba, me jalaba el cabello, me hacía bromas.
Llega a mi mente la vez que me embarró todo el cabello con miel, mostaza, mantequilla de maní y chicle, a mi madre le toco cortarme el cabello y quede como un hombrecito con el cabello muy corto, ese día fue uno de los peores días para mí, después de eso él me decía de apodo Julio, el solo recordar su voz diciéndome así me pone los pelos de punta de la ira.
Llego a casa y todos están corriendo de un lado a otro, arreglando todo para la fiesta de esta noche.
-Hola mami, -saludo dejando un beso en su mejilla
-Hola hermosa ¿qué tal tu día, como te fue en el colegio? -indaga
-Bien, sé que me fue bien en las evaluaciones finales
-A mi princesa siempre le va bien-expresa mi padre con orgullo
-¿En qué le les puedo ayudar? Veo que ya casi está todo listo-expreso
-Ya estamos terminando, mejor ve y arréglate, la señora Renata nos pidió que estuvieras presente, te dejo un regalo en tu cama, dijo que era para esta noche, así que date prisa por favor.
Obedezco y me retiró a mi habitación, la señora Renata están especial con nosotros, que para mí es como parte de mi familia, por ese motivo me esfuerzo en el colegio, para retribuir con algo todo lo que me dan, ellos quieren que cuando termine mis estudios trabaje con ellos en su empresa, esa familia es muy buena, claro con excepción de su hijo, ese hombre es una maldita pesadilla.
Estoy terminando de arreglarme, el vestido que me regalaron los señores Roig es hermoso, aunque un poco descotado para mi gusto, pero eso es lo que se usa en fiestas como esta, termino de retocar mi maquillaje, mi madre me avisa que Santiago me espera en el jardín, pongo algo de perfume, me miro por ultima vez en el espejo, salgo alegre con el resultado.
Llego al jardín, veo como Santiago me mira de arriba abajo, no sé por qué motivo me sonrojo, él se ve muy apuesto con su traje formal.
-Estas, tan hermosa, que seré la envidia de todos en este lugar-dice y deja un beso muy cerca de mis labios.
-No digas bobadas, tú también te vez muy bien-señalo y le regalo una pequeña sonrisa.
-¿Vamos, o nos quedarnos aquí? La verdad no me molestaría quedarme observando tanta belleza-expresa
-Mejor entremos de una vez, al mal paso darle prisa-digo
-No lo tomare personal, porque entiendo por quién lo dices-señala con las manos, lo tomo del brazo y entramos a la mansión.
Todos quedan mirándonos, me siento algo incómoda para ayudarme a sentir segura Santiago me toma de la mano dándome pequeños apretones para que sepa que él está ahí por si lo necesitó.
-Mi niña, te ves hermosa, ven conmigo te quiero presentar a unos amigos-pide Renata.
-¿Amigos les presento a mi ahijada Juliana Ortega, es divina cierto? -interroga a sus amistades.
-Mucho gusto-digo cortes. Todos se acercan a saludarme, Santiago me presenta a unos de sus familiares, ellos creían que era su novia, para no hacerlo quedar mal dije que estamos saliendo.
Me dirijo al baño, le pedí a Santiago un momento, busco a mis padres, pero no los veo por ningún lado, tal vez están en la cocina-pienso
Entro al baño, retoco mi maquillaje, escucho a unas mujeres hablar muy entusiasmadas de Alexander, si está en el lugar, gracias a Dios aun no lo veo.
Salgo del baño y Santiago no aparece, me siento en una mesa, saco mi celular y reviso mis mensajes.
-Buenas noches señorita, una mujer tan hermosa como usted no tiene por qué estar sola-señala un hombre muy apuesto, parece un príncipe de cuento de hadas.
-No estoy sola, mi amigo esta por ahí-señalo
-Me permite bailar con usted esta canción-indaga
-Está bien-acepto.
Bailo con ese chico, el no para de mirarme, produciendo un escalofrió por todo mi cuerpo, la canción es algo lenta, así que me toma por la cintura, su tacto hace palpitar mi corazón como nunca nadie lo había hecho, sentir su aliento muy cerca de mí me extrémese, aspirar su aroma es algo delicioso, no sé quién es este hombre que logra tantas sensaciones en mí.
La canción termina muy rápido, o eso es lo que piensa mi subconsciente, el me acompaña a la mesa.
-Ha sido un placer bailar con la mujer más hermosa del lugar-dice y me guiña el ojo.
Me sonrojo rápidamente.
-Gracias por sus alagaos, pero la verdad me hace sentir algo incomoda-explico
-No tiene por qué sentirse así, es usted muy hermosa, creo que todos en este lugar lo hemos notado, pero hay algo que quiero hacer, ¿me acompañas al jardín? -pregunta
No sé por qué no puedo decirle que no y acepto como una idiota hipnotizada.
-Ok. Salimos rápidamente, él me toma de la mano, llegamos a mi lugar favorito del jardín, pareciera que conociera la casa, porque este lugar es muy apartado y no todos saben de este sitio.
El me invita a sentarme a su lado.
-¿Dime que es lo que querías hacer que me trajiste aquí? -indago
Él se acerca a mi lentamente, esta tan cerca que puedo sentir su aliento en mis labios, cierro los ojos instintivamente, puedo sentir sus labios tocando los míos, nos damos un beso lento, suave, puedo saborear sus deliciosos labios, es un beso tan dulce que para mí se detuvo el tiempo en ese momento.
Reacciono a lo que estoy haciendo y lo empujo.
-¿Qué pasa, porque me empujas? -dice un poco alterado
-Esto no está bien, ni siquiera te conozco, y jamás había besado a alguien, no puede ser que mi primer beso haya sido con un desconocido-expongo alterada
-No te hagas la santurrona conmigo bien que te gustó-expresa con arrogancia.
Veo que este chico es un imbécil, no entiendo por qué primero me trató bien y ahora reacciona de esta manera, -creo que es un hombre bipolar
-Como te atreves a hablarme así, eres un idiota-señalo
-Pues este idiota logro besarte y sé que también en poco tiempo te tendré en mi cama-dice con egocentrismo
Le doy una cachetada y me voy del lugar pensando como pude ser tan idiota y hacer algo como eso, ese hombre es una porquería.
Llego al salón donde están todos esperando para hacer un brindis, Santiago se acerca a mi preocupado, detrás de mi entra el imbécil ese.
-¿Pasa algo, me tenías preocupado? -indaga
-Después hablamos-le digo
Renata me llama a su lado.
-Es para mi motivo de orgullo, de felicidad estar hoy aquí con mi ahijada y mi hijo, dos chicos muy inteligentes y aplicados que están empezando una nueva etapa en su vida, Juliana este año se gradúa del colegio con las mejores calificaciones a nivel nacional, y mi hijo Alexander de la universidad, ahora se hará cargo de la empresa familiar, brindemos por ellos-señala
Me toma de la mano y con su otra mano toma al imbécil de la mano, mi corazón late rápidamente, creo que se va a salir, ambos nos miramos aterrados por lo que acabamos de descubrir, no puedo creer, que él sea Alexander.
Salgo corriendo del lugar, llorando de la rabia, no puedo creer que mi primer beso haya sido con Alexander-maldita sea, maldita sea, digo una y otra vez.
Lloro sin tener consuelo, -ese maldito seguro sabía que era yo, por eso lo hizo para fastidiarme.
Llega Santiago angustiado, no pude contarle lo que paso, siento vergüenza, pero rápidamente pienso no darle gusto a Alexander de fastidiarme la noche, tengo un plan y lo llevare a cabo ahora mismo.
Entro tomando la mano de Santiago, el que nos viera pensaría que somos novios, y eso le hare creer al idiota ese, le daré en su ego de macho.
El me queda mirando con una sonrisa en la cara, se siente triunfador, pero en instantes lo hare sentir miserable.
-Hola primo-dice Alexander acercándose a nosotros
-Hola-contesta Santiago
-¡No me digas que te volviste homosexual! -dice de forma burlesca
-No, no soy homosexual, ella es...
-Soy su novia-digo rápidamente
-Por ese motivo lo digo, ¿cómo puedes ser novio de Julio? -chancea
-Ja eres un idiota-digo
-No me digas así mocosa-expresa
Tomo a Santiago por sorpresa y lo beso con pasión, lo beso descaradamente, el corresponde sin pensarlo.
-Amor, gracias por este beso, esto si es un beso, es que ahora en el jardín un idiota me beso a la fuerza, besaba tan mal que me dieron ganas de vomitar, necesitaba borrar esa porquería de mis labios y mi mente, gracias a ti lo conseguí-digo de forma coqueta y dejo otro pequeño beso en la boca de Santiago.
Alexander me mira con desprecio y se va.
Me siento triunfadora-¿Quién gano ahora imbécil? -pienso
-¿A que te referías con que un idiota te beso a la fuerza, dime quien es? Golpeare a ese maldito ahora-explica con desprecio
-Déjalo, no vale la pena-señalo
Santiago no entendió lo que paso ahora, pero se siente muy feliz, espero no halla malinterpretado las cosas porque no quiero hacerle daño.
La fiesta se acaba, veo que el idiota de Alexander no ha parado de mirarme, veo odio en sus ojos, si las miradas mataran estaría tres metros bajo tierra.
Acompaño a Santiago a la salida, Alexander esta despidiendo a una chica, ella lo besa como si no hubiera mañana, él me sonríe, pero se que quiere fastidiarme, me despido de mi amigo con un pequeño beso en la mejilla, él me mira confundido.
-¿Qué pasa, ahora ya no me necesitas? -indaga
-No me malinterpretes, es solo que...
-¿Crees que no me di cuenta? No soy un idiota ¿sabes?
-Perdóname, es solo que no quería dejarme de tu primo, siempre quiere fastidiarme, y yo solo quise darle una lección, no todas las mujeres se mueren por él.
-Es que tu crees que le gustas, cierto
-No, pero quiso sobrepasarse conmigo, él no sabia que yo era Juliana y yo tampoco que era Alexander nos dimos un beso y no te puedo negar que al principio me gusto, pero después se comportó como un patán y demostró lo que realmente es, un imbécil machista -explico
-Tranquila, te entiendo, pero no puedo negar que tu me gustas mucho y que ese beso fue muy especial para mí. No te preocupes tengo claro tu punto de vista acerca del amor, pero quiero que me des la oportunidad de enamorarte, de que me dejes pretenderte, eres la mujer más hermosa tanto física como del corazón que he conocido, dame la oportunidad de enamorarte porfa- expresa Santiago
Sonrió, pero no le digo nada, no se que pensar de esto, siempre lo he visto como un gran amigo, como un hermano, pero no puedo y no quiero lastimar sus sentimientos.
Dejo un beso corto en sus labios y me entro a la casa, él se marcha feliz, me voy directo a mi habitación, la señora Renata me dio una habitación en la mansión, al igual que a mis padres, ella dice que nosotros somos miembros de esta familia.
-Hola Julio, ¿tan rápido se fue tu novio, o eres tan aburrida que lo cansaste? -interroga
-Eso es algo que a ti no te importa, no te metas en mi vida
-Hay por Dios, ¿quién querría meterse en tu patética vida? Niña no te creas la gran cosa, eres una mujer tan insignificante, que creo que lo que das es lastima-expresa con arrogancia
-Tus palabras para mi son algo sin importancia, si querías lastimarme, no lo lograras, tu para mi eres un cero a la izquierda, lo siento por ti, eres tan patético.
-Este patético, te acaba de dar tu primer beso, ¿o crees que no te escuche? y te daré otro mas -dice y me toma a la fuerza, pones sus labios en los míos, para besarme, lo hace con tanta fuerza que se me es imposible zafarme de él, cojo sus labios con fuerza y lo muerdo, puedo sentir su asquerosa sangre en mi boca.
-¿Qué hiciste estúpida? como te atreves a morderme de esa manera.
-Te lo merecías por atrevido, acaso no puedes entender que me das asco, para mi eres lo peor de este mundo, y si te di mi primer beso, pero ese fue el ultimo también, ya que con un hombre como tu jamás, escúchalo bien, JAMAS ESTARIA.
¿entiendes, o tu cerebro no da para tanto? -digo furiosa
-Te juro, que tu serás mía, y si te di tu primer beso también seré el primero en tocar ese cuerpo, aunque he visto mejores-dice y se entra a su habitación.
Entro a mi habitación maldiciendo-te odio -digo fuerte, ese tipo, es lo peor que puede existir, no entiendo cómo puede haber alguien tan detestable como este hombre, no se parece en nada a sus padres, ellos son tan lindos, todo lo contrario, a su hijo.
Entro al baño en busca de mi pijama, me cambio cepillo mis dientes y salgo camino a mi cama.
-Que pijama tan dulce, ¿es enserio, vacas, o son perros? Acércate lo descubro-señala Alexander.
-¿Qué haces en mi habitación, y peor aun que haces acostado en mi cama? Salte ahora mismo.
-No te hagas la estúpida, sabes que te dije que serás mía, y seria genial que fuera hoy mismo, no te parece ¨romántico" el día que besaste por primera vez también tuviste sexo y con este bombón antes deberías estar agradecida, no todas tienen ese privilegio.
-¡HAY COMO TE DETESTO, SALTE DE MI HABITACION! - grito y lo saco a empujones de mi cuarto, el solo se ríe.
-Esta bien Julio, hoy no será, pero pronto tu rogaras por que te haga mía, lo dice pegándome fuerte a su cuerpo, nos miramos a los ojos, por unos segundos.
Me safo de su agarre y entro corriendo a mi habitación, no se que me paso, quede como una idiota mirándolo, no puedo negar que es un hombre muy guapo, que tiene unos ojos tan profundos, se nota que ha sufrido, me voy a mi cama pensando en que fue lo que le habrá hecho perder el brillo en su mirada, porque años atrás lo tenía, pero ahora hay tristeza en ella, una agonía profunda, que para mi lo disimula siendo insoportable, aunque siempre lo ha sido.
-¡HUYYY CUANTO TE ODIO ALEXANDER ROIG!...
POV JULIANA
Fue la peor noche de mi vida, cometí el error de besar al hombre menos indicado, le conté que fue mi primer beso, no me perdonare por ser tan idiota, darle algo tan valioso al ser más despreciable que conozco, jamás me perdonare por eso, además antes de saber quién era, me gusto, me gusto, sus ojos, su voz, no puedo negar que con él, experimenté cosas que nunca había hecho, ningún hombre me había hecho sentir como él.
Me dispongo hacer mi rutina de aseo, tengo que ir a la universidad a presentar una prueba final para mi beca, eso me hace muy feliz, sé que tengo que esforzarme por mis padres, ellos me motivan para querer ser la mejor estudiante, luego seré una gran empresaria, sé que lograre mis sueños si me esfuerzo más de lo que ya lo hago.
Salgo de mi habitación para dirigirme al comedor, los señores Roig están ahí con su hijo.
-Siéntate querida-señala don Alejandro
-Muchas gracias, pero comeré algo en la universidad, tengo prisa, debo hacer muchas cosas hoy, que les aproveche el desayuno-expreso
- ¿Pasa algo entre ustedes? Porque se nota la tensión en el ambiente-dice la señora Renata
-No pasa nada madre, es idea tuya, Juliana y yo somos amigos, hicimos las pases anoche ¿cierto Juli? -indaga sínicamente.
-Claro Renata, no tienes de que preocuparte, ya lo de niños quedo atrás, no tengo nada en contra de Alex-digo, será mejor que me valla, ya se me está haciendo muy tarde.
-Hijo, lleva a Juliana, hoy tengo muchos pendientes por ese motivo Jacobo no podrá llevar a Juli a la universidad, ahora que son amigos no creo que haya ningún problema ¿cierto, o lo hay?
-No mamá, por mí no hay problema, que dices tu Juli ¿te bienes conmigo? -pregunta el idiota
-No es necesario, mi amiga puede pasar por mi-explico
-No, por mí no hay problema, me queda cerca de la oficina, ven deja las excusas, nos vamos-dice.
Se para de la silla y me toma del brazo, me siento como una niña castigada a la que la llevan a rastras a su habitación, cuando ya estamos solos me suelto de su agarre.
- ¿Qué carajos pretendes, fingiendo delante de tus padres, es que no te das cuenta que te detesto más que a una cucaracha?
-Pues el sentimiento es mutuo querida, pero antes de pisarte como se les hace a las cucarachas, te hare mía, ninguna mujer me ha rechazado y tu no serás la primera, ya entiéndelo de una vez.
-Estás loco, eres un idiota, primero prefiero morir que entregarte mi cuerpo-explico
-ya vámonos, tengo cosas que hacer, súbete de una vez, ¿o creías que te abriría la puerta del auto? Olvídate tú no eres la clase de mujer por la que yo sería caballero-dice y comienza a reír.
Ignoro las estupideces que ha dicho y subo al auto, sé que todo lo dice para fastidiarme, pero si me molesto él ganaría.
-me di cuenta, que ayer querías engañarme, tú y mi primo no son nada, ¿crees que soy tan tonto para no darme cuenta? -interroga
-No tengo por qué hablar contigo, solo llévame y sierra tu enorme y horrible boca
-No creo que sea tan horrible, porque mientras te besaba, no decías eso.
Para el auto y se acerca peligrosamente a mí.
- sé que te gusto tanto como me gustas tú a mi-dice e intenta besarme
-olvídate que algún día podrías gustarme, no eres mi tipo, lo siento, pero no todas las chicas somos tan estúpidas para fijarnos en un poco hombre como tu... off lo siento -hago gestos con mis manos y me burlo de él-bum gane esta-pienso.
Me mira con desprecio y acelera el auto, por la velocidad en la que conducía llegamos rápido, se ve tan molesto que puedo ver el odio en su mirada.
-vendré por ti en dos horas, así que espérame, no te vayas a mover de aquí o te arrepentirás-advierte
-No soy una niña para que me hables de esa forma, y si me da la gana me voy sola, para que no tengas que verme tanto-digo
-Ya te dije que vendré por ti, no fastidies, le prometí a mi madre cuidarte, así que te aguantas-señala.
Se va, dejándome con las palabras en mi boca, este hombre es tan irritante, que ahora entiendo por qué esta siempre solo.
Los señores Roig nos contaron a mis padres y a mí que Alexander no le gusta vivir con nadie, que siempre ha tenido novias, pero nada serio después de la chica innombrable, aun es para mí un secreto su nombre, lo único que se de ella es que se iban a casar, pero nunca supimos porque no se llevó a cabo el matrimonio, desde eso no se le ha conocido nada serio.
Termino mis deberes en la universidad, no sé por qué rayos estoy esperando a Alexander, de pronto llega Mateo.
- ¿Qué haces aquí hermosura? El destino nos quiere juntos-dice Mateo con una sonrisa pícara y me toma de la cintura.
-Creo que la respuesta es obvia, tenía una prueba pendiente para mi beca, pero tú también estarás en esta universidad por lo que veo-expreso algo irritada.
- ¡Si, es grandioso estar contigo de nuevo!
-Habla por ti solo, yo no puedo estar contigo en el mismo sitio de nuevo, ahora suéltame que no tienes por qué tocarme tanto, solo somos y seremos amigos, entiéndelo de una vez por todas-le explico para que me deje en paz de una vez por todas.
-No me voy a rendir, tú vas a ser mi chica, te lo aseguro-dice y me intenta besar a la fuerza.
-suéltame idiota, no te daré un beso nunca entiéndelo de una vez, suéltame-grito desesperada.
Veo como me lo quitan de encima y lo lanzan lejos de mí.
-No te atrevas a tocarla imbécil, a ella no, si te vuelvo a ver cerca de Juliana te matare a golpes, ahora vete o te juro que te arrepentirás toda tu vida-dice con furia Alexander.
Me toma de la mano y me abraza fuerte, sin darme cuenta ya estoy pegada de él como una garrapata, él me toma de la mano y me lleva a su auto.
-Sube por favor-señala
Me subo sin pronunciar palabra, mi corazón esta tan agitado que creo que se me saldrá por la boca, mis lagrimas no paran de salir, si Alexander no llega, Mateo me hubiera forzado a besarlo y quien sabe que cosas más, de pronto es algo exagerado, pero nunca me había pasado algo así.
-Cálmate, por favor no llores, no permitiré que ese tipo te vuelva a ser daño-indica tratando de tranquilizarme.
-Gracias por lo que hiciste por mí, nunca lo olvidare.
Él sonríe y sigue conduciendo a casa, creo que después de lo que paso ninguno tiene ganas de seguir peleando.
- ¿Para donde me llevas? Este no es el camino a casa-indago
-Después de lo que pasaste deberías distraerte, por eso te llevare a un lugar que me agrada mucho-explica
No reprocho nada, solo veo por la ventana del auto el paisaje tan hermoso.
-Ven bájate te gustara mucho -ordena
Veo el lugar y es muy hermoso, hay un lago y muchas cabañas,
-Es muy hermoso-expreso
Me siento a mirar por minutos el lago, es tan lindo que trasmite mucha paz, el hace lo mismo que yo, solo observa e inhala profundo para sentir el aroma de la naturaleza.
Pasamos más de dos horas en silencio, observando el lago, esta paz me hizo tranquilizar, me hizo ver una parte de Alexander que no conocía, - ¿que será lo que necesita olvidar, o porque viene a buscar esta paz? -pienso sin poderlo evitar.
Llegamos a casa, el me mira, pero rápidamente quita su mirada de mí, le agradezco por todo y subo a mi habitación, no quiero ver a nadie, me duele que nadie halla recordado que hoy es mi cumpleaños, solo quiero tomar una ducha y descansar de toda esta locura.
Me meto en la tina, pongo música relajante, no sé cuánto tiempo dure dormida en la tina, salgo pongo una bata y tomo mi celular, son las siete de la noche, veo que dormí por más de tres horas.
Busco ropa cómoda, tocan a la puerta de mi habitación, pregunto quién es y es mi amiga Andrea, había quedado con ella de ir al cine, la verdad se me había olvidado, la dejo que pase mientras busco que ropa ponerme, la función del cine es a las ocho y esta película la hemos estado esperando meses, así que no me la perdería por nada en el mundo.
Bajamos las escaleras entre risas y comentando la película que iremos a ver.
Por lo distraída que estaba no veo por donde voy, me tropezó con un cuerpo grande y ¡si para mi suerte es Alexander!
-Veo que Julio esta ciego -dice y se burla de mí.
-Me llamo Juliana, ¡no Julio! déjame en paz, lo empujo fuerte y lo saco de mi camino, mi amiga lo ve hipnotizada, sé que le gusto, pero no dice nada, es una chica muy enamoradiza.
Vamos en busca del auto de Andrea.
-Espera Julio, ¿a dónde crees que vas? -pregunta el metiche ese
-No te importa a donde voy, así que no te metas-digo y nos subimos al auto.
Vimos la película, comimos hamburguesas con papas fritas y sodas dietéticas, la pasamos muy bien, lloramos tanto como reímos con esa película de romance, es algo que amamos hacer juntas, llorar y reír.
Le cuento a Andrea todo lo que me ocurrió hoy comenzando con Alexander y terminando con Mateo, ella esta tan desconcertada, sé que le duele lo de Mateo, siempre ha estado enamorada de él y el muy idiota no se da cuenta, por eso jamás, besaría a ese chico, sería como traicionar nuestra amistad y la verdad para mi ella es más que una simple amiga, es mi hermana del corazón como nos decimos en momentos de cursilerías, somos unas locas por el romance y la lectura.
Me despido de Andrea y voy a la cocina, hoy no he visto a mis padres, les daré todos los besos que no les di en el día, de pronto ellos si se acordaron de mi cumpleaños-pienso.
Los veo cenando, me invitan, pero ya tuve suficiente con lo que comí con Andrea
-Amor ven dame muchos besos, sabes que me los debes-señala mi padre su mejilla, corro como una niña pequeña y lo lleno de besos, hago lo mismo con mi madre, ellos son todo para mí, no imagino mi vida sin ellos.
Comparto un rato con ellos, les cuento que me fue muy bien en la prueba que iba a presentar, pero no soy capaz de angustiarlos con lo de Mateo, para mi mala suerte ellos no se acordaron que día es hoy, pero no los culpo sus trabajos les quitan mucho tiempo como para pensar en estupideces.
Entro a mi habitación, comienzo a desvestirme quedando solo en bragas, busco mi pijama cuando se abre la puerta bruscamente.
-Guau, sí que estas ardiente-expresa Alexander mirándome con deseo y lujuria
-ERES UN IDIOTA SALTE-grito alterada y con la cara más roja que un tomate, es la primera vez que un hombre me ve prácticamente desnuda.
Él se sale riendo de la habitación, creo que es por lo rojo de mis mejillas, este hombre sabe cómo descontrolarme en segundos, como lo detesto, es un arrogante.
-Avísame cuando te vistas te tengo una razón importante-expresa desde afuera de mi cuarto
Tomo un pijama de pantalón largo, me pongo pantuflas y lo dejo entrar.
-Dime que quieres, pero hazlo pronto antes que te mate por verme desnuda-señalo con mi dedo y furia.
El alza las manos en señal de rendirse.
-Tu "novio" te está esperando, hace las comillas con los dedos, pero te advierto que si te vuelve a besar lo golpeare, nadie puede tocar estos labios, porque solo serán míos-dice muy seguro y poniendo sus dedos en mi boca.
-Estás loco, muy loco, como crees que yo tendría una relación con alguien como tú, ya me diste la razón ahora vete-expreso con rabia.
-Pues no me iré, es mas te acompañaré a recibir a mi primito, tengo muchas cosas que decirle-indica.
-Haz lo que quieras- me rindo y salgo de mi habitación con Alexander de tras, bajo las escaleras y todos gritan sorpresa...
POV JULIANA
Bajamos las escaleras y todos gritan sorpresa, están mis padres, los señores Roig, Andrea Santiago, entre otros compañeros del colegio, incluyendo a Mateo. -cómo puede ser tan sínico y estar aquí con una sonrisa como si nada hubiera ocurrido, solo pasaron unas horas, pero para él no ha ocurrido nada.
Veo la cara de Alexander, está muy sonriente, pero en cuanto ve a Mateo su sonrisa se desvanece, sé que va a ver problemas y eso me pone algo nerviosa.
Todos están muy alegres, y más yo que soy la homenajeada.
- ¿Cómo podías creer que se nos olvidaría el día de tu cumpleaños? Tu eres lo más importante en nuestras vidas – expresa mi padre.
-Los amo tanto, a todos, amigos muchas gracias por estar aquí, Renata y señor Alejandro, les estoy muy agradecida por lo especiales que son conmigo, los quiero.
Compartimos un rato agradable, comimos, bailamos, fue un momento muy hermoso, ahora estamos abriendo los regalos, Andrea me regalo unos libros de mi trilogía favorita, cincuenta sombras de grey.
-Gracias, Andrea, no podía ser más feliz- indico, abrazo mis libros y los veo una y otra vez, ella me conoce también que supo cuál sería el regalo perfecto.
Santiago me regala una pulsera de oro muy hermosa con mi nombre, le agradezco y le doy un beso en la mejilla, me la pone el mismo y se me ve muy hermosa, Mateo me regala uno pendientes y unos boletos a cine, es para ver la película que hoy vi con Andrea, pero aun así le agradezco, el me abraza fuerte y trata de besarme en los labios, pero esquivo el beso y me lo da en la comisura de mi boca, Alexander se acerca rápido, le hago un gesto para que se detenga. Recibo muchos regalos hermosos de mis otros compañeros.
-Ahora es nuestro turno- señala Renata.
Abro el regalo, es una laptop muy hermosa y dos tiquetes de viaje para acapulco en México, ellos saben que amo el mar, por eso me dieron ese regalo.
-Muchas gracias, no tengo palabras para describir mi alegría -digo sincera.
-Uno es para ti, el otro para que vallas con tu novio o una amiga, tu decide -dice Alejandro.
-Claro, que me iré, pero con Andrea, será un viaje de amigas-explico
Andrea grita muy contenta, puedo ver que Santiago se sintió algo decepcionado, pero no somos nada el tendrá que entenderlo.
-Podemos ir todos, lo hacemos después de la graduación, de esa forma nos despediremos y compartiremos por última vez -propone Mateo.
A pesar que estoy enojada con él por lo que me hizo, me parece bien, todos nos ponemos de acuerdo y ese será nuestro viaje de despedida.
-Aún falta nuestro regalo -dicen mis padres en unisonó.
-No era necesario, pero muchas gracias los amo.
Abro el regalo y es una medalla con mi fecha de nacimiento y mi nombre de tras, en frente tiene la inicial de mi nombre, es de oro, sé que les costó mucho dinero, me duele que gasten tanto en mí, pero tengo que agradecer que me aman más que a nada.
-Es hermosa los adoro-expreso entre lágrimas.
Me despido de todos, cada quien se marcha a descansar, subo los regalos a mi habitación, el único que no me regalo nada fue Alexander, pero que se podía esperar de ese tipo.
Me siento en la cama a organizar todo, se abre la puerta de mi habitación.
- ¿Qué quieres ahora? -digo con desagrado.
-Que grosera, solo vine a darte mi regalo, pensaste que no le regalaría nada a mi hombre favorito, ten Julio, es con mucho cariño – se burla y me pasa una caja muy grande, es casi de su tamaño.
- ¡Es una bomba, cierto! -indago
-Averígualo, para que estés tranquila me quedare contigo mientras lo abres.
Miro dentro de la caja, me quedo pasmada, es una vaca grande, que tiene puesto un buso que dice felicidades Julio, también tiene un collar con la inicial A.
-A pesar de lo ovio me encanta, gracias- digo y me le lanzo encima a darle un abrazo, no me di cuenta de la estupidez que hice, ambos nos miramos fijamente, mi corazón late muy fuere, por un momento pude notar una linda expresión de su parte, pero luego su mirada se turba y me toma fuerte, pega sus labios a los míos, no sé qué me pasa que dejo que me bese, le correspondí por completo hasta que me falto el aire, por ese motivo nos separamos, el esquiva mi mirada y sale de forma rápida de mi habitación, dejándome perturbada por lo que paso.
Mi corazón está como loco, mi mente confusa me dice que me encanto ese beso, pero la parte cuerda de mí, explica es una estupidez lo que piensas, como te puede gustar un tipo como él, solo te quiere llevar a la cama, aterriza Juliana -me dice la razón.
Saco la vaca de la caja, la pongo en mi cama, note que debajo de ella había un papel, es una foto mía observando el lago, detrás de la foto dice, te vez hermosa cuando no lloras.
No sé qué pensar de todo esto, será que me estoy enamorando de mi peor enemigo – no pienses estupideces Juli, es solo una confusión me dice mi subconsciente.
UNA SEMANA DESPUES...
Hoy es el día de mi graduación, estoy muy feliz, mis padres están muy orgullosos, los señores Roig están sentados al lado de mis padres, junto con su hijo, los últimos días hemos intentado no toparnos, el me evade y yo hago lo mismo, pensé que no vendría, pero está ahí, es extraño no tener con quien pelear. el me evade la mirada, no es capaz de hacer contacto visual conmigo, no entiendo que le pasa, se supone que me odia, o eso pensaba.
La ceremonia pasa me dieron medallas y certificados por mi desempeño, soy la mejor en todo el colegio, todos aplauden y me felicitan, mis compañeros me han invitado a almorzar, para planear todo lo de nuestro viaje, es un hecho que salimos en dos días, hoy en la noche es la fiesta de graduación, todos tienen su pareja incluso Andrea, ella invito a Mateo, por fin tomo valor y el acepto, me alegra por ella, ojalá todo salga como lo ha planeado por meses.
- ¿juli, quieres venir conmigo al baile? -pregunta Santiago
-Claro que sí, me daría mucho gusto que tu seas mi acompañante esta noche -contesto Cortez.
Santiago es alguien muy importante para mí, no siento nada más que cariño por él, pero podría ser una buena opción, lo conozco bien y es muy atractivo, tratare de darme una oportunidad con él y así borrar esos episodios desagradables que he tenido con Alexander.
Llego a casa muy contenta, Santiago me trajo, pasara por mí en dos horas para irnos a la celebración.
-Nos vemos luego hermosa -dice y deja un beso en mis labios, no le digo nada solo sonrió y entro a la casa.
- ¿Ya son novios de verdad, o fijes nuevamente? -indaga Alexander.
- ¿Por qué te metes tanto en mi vida, te importa? -interrogo
Me toma de la cintura fuertemente.
-Te dije que no permitiría que ningún hombre te tocara, ¿no te quedo claro?
-Suéltame estás loco, ¿Qué te crees mi dueño?
-Si, soy tu dueño, te juro que no serás de otro hombre, solo serás mía -advierte, trata de besarme, pero se lo impido, lo empujo fuerte y le pego una bofetada.
-Aprende a tratar a una mujer, tú, no significas nada para mí, aléjate de mí o te arrepentirás, jamás en tu puta vida vuelvas a intentar besarme y si te importa tanto, Santiago es mi novio y vas a tener que respetar eso, te guste o no -le digo en tono fuerte y paso por su lado empujándolo.
Entro a mi habitación furiosa, ¿que se cree ese idiota, es un patán, como puede impedirme algo?
Me pongo el vestido que Renata escogió para mi graduación, esa mujer es mi hada madrina, es un vestido muy hermoso, es en azul rey, con una abertura en la pierna derecha, tiene un escote muy hermoso en la parte delantera, la espalda queda totalmente descubierta, es hermoso.
Recojo mi cabello en una coleta alta, quería usar la medalla que me dieron mis padres, pero no se ve bien con el vestido, lo ideal para un vestido con escote, es una gargantilla, así que uso el collar que me regalo Alexander, también pongo la pulsera que me dio Santiago, tomo una cartera que me regalaron en mi cumpleaños, la cartera es tipo sobre, uso unos tacones del color del vestido y estoy lista, mi maquillaje es algo sencillo, no soy muy amante al maquillaje.
Salgo a la sala de estar a esperar a Santiago, me siento en uno de los muebles y mi pierna queda totalmente al descubierto.
-Estas hermosa, Santiago será la envidia de todos los hombres esta noche -dice Alexander apareciendo por la parte de atrás tomándome por sorpresa.
-Ahora eres formal, te agradezco tu cumplido pero no es necesario, mejor subo a mi habitación hasta que llegue Santiago, no quiero arruinar mi día con tu presencia -señalo y me paro de la silla en la que estaba sentada, por estar mirando a Alexander, piso mi vestido casi termino estrellada en el piso, él me toma fuerte por la cintura y evita mi caída, ambos nos quedamos mirando fijamente, no había notado que trae un traje de gala, no se para donde se dirige pero con ese cabello recogido hacia atrás se ve tan bello, que por un momento me hipnotiza su belleza, estoy tan cerca de él que puedo aspirar su aroma, ese perfume que desde el primer día me cautivo, su olor dulce y masculino es algo que me deja boba, paso mi lengua por mis labios lentamente, el observa y muerde sus labios.
En este momento me muero de las ganas de besarlo, sus besos son tan deliciosos, que me encantan, ¡que a la mierda! - digo en voz alta, uno nuestros labios en un beso cargado de pasión, de necesidad, de lujuria, de tantas emociones que me estoy enloqueciendo, siento mi vagina palpitar, estoy totalmente mojada, en este momento solo puedo pensar- que se sentirá estar en sus brazos, si un beso me mata, una anoche de pasión con él debe ser una exquisitez.
Suena el timbre, haciendo que ambos entremos en razón, su mirada esta llena de deseo, me mira de pies a cabeza, yo salgo corriendo a mi habitación, tengo que cambiar mis bragas, retocar mi maquillaje, ojalá, se limpie lo deje lleno de labial.
-Estoy loca, estoy completamente loca, como pude hacer algo así, eso no es correcto, después de lo que paso no podre aceptar una relación con Santiago, sería una mujer de moral muy dudosa, tendré que frenar esto, poner fin a mis deseos, se que estoy en una etapa de mi vida donde cualquier otra chica ya hubiera tenido sexo, pero yo pienso en conservar mi virginidad intacta para el hombre de mis sueños, nunca había hecho algo como esto, ningún hombre había provocado estas cosas en mí, solo Alexander, es el primer hombre que me ha hecho sentir estas cosas.
Entra Alexander a mi habitación, sierra la puerta con seguro.
- ¿Qué haces, salte de mi cuarto? Esto no esta bien, vete por favor, vete digo en medio de lágrimas.
-No me iré, y tú tampoco saldrás de aquí hasta que me digas, que no besaras a otro hombre, que terminaras la relación con Santiago, no permitiré que nadie te toque, tu eres mía -dice y se acerca de forma peligrosa.
Me toma de la cintura, me besa con fuerza, esta vez noto mucho deseo de su parte, como una idiota me dejo llevar, el me acuesta en la cama, acaricia mis piernas, provocando un gemido de mi parte, el gruñe desesperado, baja sus labios a mi cuello.
-Juli, juli, Santiago te está esperando abajo, abre, quiero ver como te quedo el vestido -dice Renata.
Ambos nos separamos, le pido que se esconda en el baño, organizo mi vestido, mi maquillaje y salgo, dejando a Alexander en el baño de mi habitación.
-Te vez hermosa, ¿Por qué estas tan agitada? Todavía hay tiempo -expresa Renata.
Bajo y Santiago se ve muy elegante, se que cualquier mujer se moriría por estar en mi posición, es todo un caballero, es muy guapo, pero aún no dejo de verlo como un amigo, como un hermano.
-Eres la mujer mas hermosa que he visto, te vez espectacular, todos los hombres esta noche me van a envidiar -me alaga Santiago
-Gracias, mejor vámonos ya.
Salimos de la casa, el alquilo una limosina blanca, es un amor.
-Santiago, espera tengo algo importante que decirte -dice Alexander.
Ahora que vas hacer Juliana- pienso...