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Mi dulce Ceo

Mi dulce Ceo

Autor: : Lau Machado
Género: Romance
Para Nathaniel, nunca sería fácil aceptar el gran cambio que genero aquella chica en su vida sin casi premeditarlo... ¿Qué pasa cuando una persona, la cual jamás se imaginaba en algo romántico en su vida, empieza a cambiar de forma repentina? Nathaniel O´Donel, es el multimillonario, candente y elegante hombre, catalogado por muchas mujeres y revistas de renombre como el hombre más deseado del mundo. Además de eso, el mayor de los hermanos O´Donel. A pesar de eso, él es soltero, y sus amigos intentando sacarlo de su monótona y aburrida vida, la cual se resumía a estar en el trabajo, hacen algo que Nathaniel jamás se pudo imaginar: Que lo registrasen en una página para encontrar sugarbaby y sugardaddy sin su consentimiento, donde Maeve estaba registrada allí a causa de problemas monetarios. Lo que hace que sus vidas se vuelvan apasionante, candente y ardiente.

Capítulo 1 Copyright page y Prologo

PROLOGO:

"Si te hace falta amor, me avisas y lo hacemos"

Para Nathaniel, nunca sería fácil aceptar el gran cambio que genero aquella chica en su vida, sin casi premeditarlo... ¿Qué pasa cuando una persona, la cual jamás se imaginaba en algo romántico en su vida, empieza a cambiar de forma repentina?

Nathaniel O'Donel, es el multimillonario, candente y elegante hombre, catalogado por muchas mujeres y revistas de renombre como el hombre más deseado del mundo. Además de eso, el mayor de los hermanos O'Donel. A pesar de eso, él es soltero, y sus amigos intentando sacarlo de su monótona y aburrida vida, la cual se resumía a estar en el trabajo, hacen algo que Nathaniel jamás se pudo imaginar: Que lo registrasen en una página para encontrar sugarbaby y sugardaddy sin su consentimiento, donde Maeve estaba registrada allí a causa de problemas monetarios.

Lo que hace que sus vidas se vuelvan apasionante, candente y ardiente.

Erotismo.

Drama.

Tensión.

Y muchos secretos...

En esta nueva entrega llena de morbo y erotismo ... ¿qué pasará en esta nueva historia de Nathaniel?

OBRA ORIGINAL TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS LA HISTORIA QUEDA ESTRICTAMENTE SUJETADA POR DERECHOS DE AUTORÍA BAJO EL NOMBRE DE © Laura Machado Garcia

Este libro es un trabajo de ficción. Los nombres, personajes, lugares e incidentes son productos de la imaginación del autor o han sido usados de manera ficticia y no deben ser interpretados como eventos reales. Cualquier parecido con personas, vivas o muertas, eventos actuales, locales u organizaciones es coincidencia. Bajo las sanciones establecidas en las leyes, queda rigurosamente prohibida, sin autorización escrita de los titulares del copyright, la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento, sea electrónico, mecánico, por fotocopia, por grabación u otros, así como la distribución de ejemplares mediante alquiler o préstamo público.

Todos los derechos reservados.

Ninguna parte de este libro puede ser reproducida, copiada o distribuida de ninguna manera sin permiso expreso del autor, salvo en casos de extractos breves citados en artículos de crítica o reseñas.

Este libro está destinado a personas mayores de 18 años, ya que contiene escenas sexualmente explícitas. Todos los personajes en esta obra son mayores de 18 años.

Todos los eventos que tienen lugar en este relato son ficticios, por lo que embarazos no deseados o enfermedades de transmisión sexual no ocurren, a menos que formen parte de la historia. En la vida real, tener sexo sin protección puede tener graves consecuencias permanentes; por favor, recuerden esto y siempre usen protección adecuada y hagan pruebas necesarias para asegurar que su pareja o ustedes mismos no sufran los estragos que pueden surgir de una enfermedad venérea o un embarazo no planificado.

¡Gracias por leer!

CODIGO SAFE CREATIVE: 2010295748943©

Contacto de la autora:

Twitter: @Dearlaumg

Facebook: Escritora Laura Machado

Instagram: @Dearlaumg

Capítulo 2 How sad

Maeve Daniell

Ahora más que nunca creía ser la decepción de mi familia. Mientras mis hermanos eran jóvenes trabajadores de las mejores empresas en los mejores cargos... Yo, era yo. Mientras mis padres querían que yo siguiera ese paso a en lo empresarial, yo decidí ser modelo.

Mi hermana mayor, Catherine, ahora se estaba casando con uno de los socios de mi padre a petición de este.

Sin darme cuenta, sentí como alguien me miraba... Al levantar mi mirada vi a mi madre regañándome con la mirada por mi cara de aburrimiento. De hecho, mientras ellos tenían muchos ceros a la derecha yo los tenía a la izquierda, mi padre me había congelado mis tarjetas por el hecho de no hacer lo que a él se le antojaba. En este momento estuviese muriéndome de hambre y viviendo en la calle, si no fuera por mi madre eso me pasaría. Ahora me estaba quedando en el apartamento de soltera de mi madre y comía gracias a las pocas sesiones de fotos que tenía o porque mi madre hacía el mercado a la casa.

Pero sabía que mi padre quería obligar a mi madre a vender aquel apartamento y dejarme a la intemperie. Pero me negaba al hecho de darle la razón a mi padre, ni siquiera entendía por qué no me quería ver feliz.

-Hermanita, gracias por venir. ¿Estás comiendo bien? ¿Necesitas algo? ¿Te falta algo? -me pregunto más que preocupada mi hermana, al ser la menor y tener unos padres que a veces preferían estar en sus trabajos, que asistir a la escuela, obras de teatro o hasta cumpleaños de sus hijos.

Mis hermanos son muchísimo más mayores que yo, mientras yo a penas tenía 19 recién cumplidos, mis hermanos tenían entre 38 y 45.

Ellos para mí no son mis hermanos,Catherine, Mónica, Gregory y Anastasia me criaron como su hija, jamás hubo un cumpleaños, evento especial donde ellos no hubiesen estado, tan siquiera uno. Mi infancia fue muy feliz, excepto por la parte donde mi padre no me dejaba ser feliz.

A veces creía que era porque yo podría ser adoptada. Mi padre era rubio de ojos azules, piel blanca, contextura ancha... Al igual mis hermanos, los cuales eran la copia exacta de él. Mientras yo, era morena, tenía los ojos verdes, algunas pecas, labios gruesos

Ahora mismo, estaba estudiando diseño de modas, a petición de mis hermanos de que estudiara algo.

-Cathe, estoy bien, no me falta nada, solo que tengo que buscar un apartamento... Pienso tendré que irme a vivir a Skid Row.

Ante eso, Cathe me miro asustada, para después pasar a abrazarme.

-No digas eso ni en broma renacuajo apestoso, tú quieres matarme... Tú sabes que te puedes quedar Tomás y conmigo.

Inmediatamente no pude evitar alzar las cejas-, Cathe, tú te acabas de casar, en este momento es donde querrías estar cogiendo por todo lado junto a tu esposo, Tampoco con Gregory por que está en medio de su apogeo de la adolescencia, donde mantiene de cama en cama, y no tengo ganas de escuchar como mi hermano mayor se está cogiendo con alguien y mucho menos Anastasia que se acaba de independizar, ahora que ella quiere estar sola, después de haber vivido con tanta gente quiere disfrutar de su soledad, no me voy a colar en eso.

-Te entiendo... No te preocupes todo va a salir bien. -me dice dulcemente mi hermana tomando mis manos para después besarlas-, Tengo que irme, si algo me llamas, te quiero.

-Yo también.

Sin más veo a mi hermana comenzar a alejarme. Y yo vuelvo a sumergirme en mi soledad.

-Morenita.

Cuando alzo mi mirada, me encuentro a mi otra hermana Anastasia mirándome fijamente. Ella, como siempre, se ve tan elegante.

-¿Está todo bien?

-Sí...

-Te conozco, sé cuando me mientes parpadeas 3 veces, ¿Qué pasa?

-Papá quiere que mamá venda su apartamento de soltera.

-¡¿Pero a ese viejo que le pasa?! ¿Cuál es su problema? ¿Qué dijo mamá al respecto?

-Ella me dijo que no me preocupara, pero tú sabes como es nuestro padre, no para hasta conseguir lo que quiere.

-Es que no entiendo... ¿Por qué tiene que ser un grano en el culo? -musito Anastasia, enojada tomando un gran sorbo de vino-, Tú sabes que puedes irte a vivir conmigo.

-Gracias sis. -le agradezco para después pasar a abrazarla.

-¿Estás comiendo bien?

-Sip.

Fue en ese momento cuando me senté al lado de Anastasia y saqué mi celular a ver un video de YouTube, pero me apareció un anuncio... cuando lo iba a saltar no pude evitar prestarle atención. "tusugardaby es un sitio web estadounidense de citas para bebés y papás de azúcar"

Mierda, ¿esta sería una señal divina?

No pude evitar entrar a la página y registrarme en ella como sugar baby, solo esperaba que me apareciese un hombre hermoso.

Género: Femenino

Sugarmomy/ sugardaddy /Ambos

Buscas a un sugardaddy

Joven, rico y guapo Maduro, romántico y encantador

Creo que por ahora no me interesa una persona muy mayor a mí.

Nombre: Maeve Daniell

Fecha de nacimiento: 08/09/95

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¡Inserta tus fotos!

Y yo, ni corta ni perezosa, empecé a agregar fotos de mi anterior sección de fotos.

Descríbete.

Holiwis

No, eso no

Maeve, 18 años.

Eso menos.

Hola, mi nombre es Maeve Daniell, hace 8.406 días nací, amo el verano, viajar, la playa, conocer personas y estudio.

•••

Oficialmente, mi teléfono iba a explotar, tenía mensajes desde, "princesa, me encantaría conocerte, que te parecería que te pague 5.000 dólares porque te tomes un café y cenes conmigo"

"Eres tan hermosa, soy casado, pero me encantaría tener una sugarbaby como tú, te puedo pagar un vuelo desde donde sea que estés hasta New Orleans para conocernos, además de que te puedo pagar 10.000 dólares semanales"

Uh, no. Andar con un casado. No gracias.

"Hola preciosa, soy Nathaniel, y te vengo a ofrecer que seas mi sugarbaby. Te puedo pagar una casa, carro, universidad, viajes, así yo no vaya. Tengo 36 años, pero hace mucho que no ando con una chica y me gustaría tu compañía."

Sin poder evitarlo, entre a su perfil, encontrándome a un chico de espaldas de un ventanal, el cual se veía tan sexy... Pero no llevábamos tantos años...

Daba igual, lo podía conocer y probar que pasaba.

Capítulo 3 Es un placer conocerte...

MAEVE DANIELL

¡Pero en que estaba pensando! Estoy loca, de remate.

Cuando aquella noche termino, tome un taxi hacía mi casa. Todavía me estaban llegando mensajes y mensajes de hombres haciéndome propuestas bastante interesantes. Algunos eran personas muy mayores, otras eran personas muy diferentes a mí, con gustos "peculiares".

Al llegar a mi casa y entrar en ella, empecé a contestar algunos mensajes... Pero el que más me llamaba la atención era el del tal Nathaniel, solo que como iba a llegar a decirle que no tenía 25 años sino 19.

Ese es el problema de mentir, pero no creí que me iban a llegar tantos mensajes, y tampoco era como si nos fuéramos a casar o ser novios, simplemente era un trabajo de dar y recibir. Aunque todavía no estaba decidida sobre qué hacer, pero a lo que si estaba decidida era que necesitaba dinero, pero no unos pocos dólares que me podrían pagar siendo mesera.

Con Nathaniel habíamos empezado una conversación, primero desde la app para después pasarnos nuestros números de teléfono. Estaba tan asustada, pero a la vez tan a la expectativa de lo que fuese a pasar.

Nathaniel: Maeve me gustaría que tuviésemos un encuentro... ¿Cuándo puedes?

Yo: Mañana a las 2 de la tarde.

Nathaniel: Perfecto te mandaré la dirección

Yo: Está bien.

Aquello, sin casi evitarlo, me hizo sentir entre asustada y a la expectativa de lo que fuese a pasar, pero de lo que estaba más que claro era que lo iba a hacer. Tenía que hacerlo.

Al llegar a casa, después de pagar el taxi, entro a mi casa, me quito los tacones y los tiro por cualquier parte para después encaminarme hacia las escaleras. El departamento de soltera de mi madre era un mini pent-house de dos pisos. Al llegar a mi habitación sin más me dejo caer a la cama, pero cuando me iba a sumir en un profundo sueño me tuve que levantar a desmaquillarme.

***

Cuando llego a aquel restaurante, mi cuerpo tiembla. De hecho, casi que no puedo caminar de los nervios.

Aquel chico me había citado al restaurante más caro de todo los Ángeles, me vestí con un vestido de color blanco con puntos negros que me llegaba hasta las rodillas, mi cabello suelto y un chaleco de piel sintética y unos tacones de aguja bajitos blancos y una cartera café de Louis Vuitton.

-Hola, buenas tardes... soy Maeve, me están esperando junto al señor Nathaniel.

-Si, señorita, sígame por favor.

Asiento con la cabeza para empezar a seguirla, para mi sorpresa el restaurante estaba vacío, ¿será que aquel hombre había reservado todo este restaurante por hoy?

Aquella chica me guía hasta una de las mesas de la zona VIP. Para mi sorpresa estaba sola.

-Siéntese por favor, el señor Nathaniel ya viene, tuvo un imprevisto, pero ya viene.

-Está bien.

Uno de los meseros lleva mi silla hacia atrás y con esto me siento a esperar.

Unos minutos después escucho la puerta abrirse, al estar de espaldas a esta me doy vuelta y veo a un chico vestido con un traje Armani a su medida, pero no cualquier chico ¡Nathaniel O´Donel! El hombre más rico de todo el sector empresarial, rico en todo sentido.

Aquel chico, era alto, ojos azules, cabello castaño claro, nariz perfilada, labios pequeños, pero rellenitos, tiene una sexi barba la cual lo hacía ver más que guapo, piel blanca y cremosa, para mi sorpresa logro ver un poco de su tatuaje, no mucho, pero puedo verlo, lo cual hace que me dé curiosidad quitarle aquel traje carísimo. Como que en la familia O´Donel tenian alguna clase de gen de la belleza y el ser supersexis.

-Hola Maeve, ¿Cómo estás? Siento llegar tarde, tuve un inconveniente.

-Está bien, señor O´Donel. -me levanto muerta de los nervios, arrastrando la silla, causando un gran ruido.

-Por favor siéntate.

Asiento con la cabeza para hacerlo, volviendo a acercar la silla hacia mí.

Nathaniel se sienta frente a mí.

Me mira fijamente y se muerde su labio inferior.

Oh por Dios, que hombre tan sexy... ¡Es todo un moja bragas!

-¿Tienes hambre?

-Sí.

Lo siguiente que veo sorprendentemente es a Nathaniel chasqueando los dedos y a miles de meseros entrando con platos de comida para después posarlos en la gran mesa giratoria frente a nosotros.

-No sé lo que te gusta, y no me gusta esperar... así que pedí todo el menú, espero que te guste.

-S-si... mu-muchas gracias-tartamudeo nerviosa como si fuera una tonta, ¡que creerá aquel adonis! Aunque, a decir verdad, este hombre dejaba sin palabras a cualquiera, sin importar el sexo.

-No hay problema... -uno de los meseros pone un plato frente a nosotros.

-¿Qué quieren comer? -no habla uno de los meseros con guantes en las manos y unas tenazas de plata en la mano.

-Yo quiero... Lasaña y un vino Domaine de La Romanée-Conti. ¿Maeve, tomas vino?

Asiento, esperen... ¿Pidió un Domaine de La Romanée-Conti? La botella de aquel vino Valia casi 10.000 dólares. Nunca, jamás en la vida la había probado, claro si esto vale lo mismo que un semestre en mi universidad.

-¿Qué quieres comer Maeve?

-Quiero costillas BBQ, papas fritas, por favor.

El mesero asiente y procede a servirnos, solo que a mí... meda una clase de guante de manos de plástico para no ensuciármelas.

-Gracias.

Sin poder evitarlo, mi vista se posa en aquel hombre... Pero fue más mi mala suerte cuando nuestras miradas chocan. Él y yo nunca habíamos compartido una mirada tan directa en lo que llevábamos en aquel restaurante. Sin querer, me sonrojo inmediatamente, pero no puedo apartar la mirada. Mi mundo, o el mundo como tal, se para y siento como mi corazón late desenfrenado, aquel chico se relame los labios y me mira fijamente, me mira deseoso, y yo muero de deseo por quitarme las bragas, las cuales ya tienen que estar más que empapadas.

-Si me sigues mirando así, voy a dejar a un lado toda esta comida y te follaré, te haré mía como jamás te lo habrán hecho, y te dejaré adolorida, solo para que te acuerdes de mí. Ya me imagino lo mojadita que debes de estar. Solamente me pudo imaginar el sabor de tus labios y lo deliciosa que te verías arrodillada chupándome la polla.

Mi corazón late como loco en mi pecho, y no puedo evitar tragar grueso.

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