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Mi lugar seguro

Mi lugar seguro

Autor: : Cambrit
Género: Romance
Sasha una joven que habia terminado una relación que habia durado muchos años, decide mudarse a Corea por una propuesta laboral y para mantener el contacto cero con su ex pareja, por lo que sin mirar atrás se embarca en esta nueva aventura sin tener en cuenta que un extraño y enfermo hombre podría convertirse en su lugar seguro.

Capítulo 1 Separacion

"No puedo vivir sin ti, pero tampoco contigo"

Lo tenia claro, todo lo que venía de el, no valía la pena, sin embargo, dolía alejarme, dolía dejar a la persona que aún amaba a pesar de todo el daño que me habia hecho, pero sabia muy bien que esto no tenia solución, el no iba a cambiar y si el no cambia, la que tenia que cambiar era yo.

El amor que le tenia ya no era suficiente, no obstante, tampoco era razón suficiente para quedarme en donde no me trataran como me merecía.

Y no lo culpaba a el, yo habia sido la tonta que habia decidido seguir con el a pesar de todas las red flag.

Yo seguia empecinada en que lo podía cambiar, pero después de tantos años me habia dado cuenta de que el jamás me habia merecido, jamás habia sido digno del amor que yo le profesaba y ahora me tocaba alejarme, sin importar lo que doliera.

El contacto cero iba a ser mi gran aliado, no queria saber nada de el, hasta sacarme por completo la dependencia que sentía y para eso tenia que cambiar muchas cosas en mi vida, lo necesitaba y por eso habia hecho una lista.

El primer punto, era separarme de el.

Lo segundo, eran hacer cosas que me gustaba para no pensarlo

Tercero, volver arreglarme

Cuarto, salir con mis amigas

Y así poco a poco iría agregando nuevos puntos a mi lista, hasta que el no significara nada para mí, porque así como lo habia amado, así también dejaría de sentir el mas mínimo aprecio que aun sentía por el.

Me conocía cuando tomaba una decisión, jamás cambiaba, el iba a ser un cero a la izquierda nuevamente para mí y si no era así dejaba de llamarme Sasha Bianco.

...

Llegue a la casa que compartía con el, tan temprano como mis obligaciones me lo habían permitido, necesitaba juntar mi ropa antes de que el llegara, no queria tener una discusión por lo que cuando le informara mi decisión solo me iría, sin mirar atrás y sin importar si dejaba algo en el proceso, por eso queria guardar lo mas importante, después si llegaba a dejar algo, el podría tirarlo o hacer lo que mejor le pareciera.

Junte mis documentos, ropa y accesorios que habia comprado yo con mi plata, todo lo que el me habia regalado y habia comprado con su plata no lo necesitaba, si queria dejarlo atrás, lo haría bien. Lo material no me habia interesado nunca, por lo que dejarlo atrás no era un gran problema para mí.

Al terminar de juntar las cosas miré el reloj y ya eran las cinco de la tarde en cualquier momento el llegaría, por lo que empecé a llevar las maletas al auto, necesitaba mantenerme entretenida para que los nervios no me consumieran, sabia que su reacción no iba a ser buena, lo conocía, el hombre que el era ahora era completamente diferente al chico del que me habia enamorado cuando tenia 18 años, sin embargo, todos estos años habia estado presente en todos sus cambios y sabia que iba a odiar lo que yo le estaba por hacer. Aun así, no me importaba, el que el me odiara era preferible antes de seguir perdiéndome a mí.

Porque eso era lo que estaba pasando, me estaba perdiendo, ya no era la misma chica que era, ya no veía de la misma forma a las personas, ya no veía de la misma forma la vida y eso me frustraba.

De ser una chica feliz y que siempre veía lo positivo en todo, empecé a ser una chica triste que solo sobrevive el día a día, siempre estaba cansada, siempre queria estar encerrada y no era porque habia crecido y trabajaba mucho, era porque no tenia razones suficientes para salir o estar con alguien, eso era lo que mas me frustraba. habia elegido mi relación, sobre mi familia y amigos, y no digo que eso estuviera mal, pero si estaba mal cuando eso me estaba convirtiendo en una mala versión mía.

"Sos Feliz"

Me habia preguntado Bruno hace unas semanas y yo no supe que contestarle y en ese momento me di cuenta de que no, no lo era, aunque en mi rostro siempre estuviera una sonrisa, sabia que estos últimos años con el no habia sido feliz, hasta llegue a cuestionarme si en algún momento habia sido feliz con el, si el en algún momento me habia hecho sentir completa y la verdad en este momento aún no tengo una respuesta que no sea basada en el resentimiento.

Todo habia sido mas sencillo cuando apenas lo conocía y estábamos en la etapa del enamoramiento. Cuando cada cosa, por mas pequeña que fuera, habia sido valioso para mí, donde el aún me miraba con ojos de amor y para mi, era la persona mas preciada del planeta, quien diría que años después yo no sería nada para el y el para mí solo seriá un mero acostumbramiento.

Tenia claro que no lo amaba, solo tenia una dependencia a el, que aún no sabia explicar, pero que esperaba que tarde o temprano desapareciera.

Era lo que necesitaba fervientemente, no podia seguir dependiendo del mínimo afecto que el me mostrara, no cuando a los minutos diría o haría algo que seguramente opacara todo sentimiento de felicidad que me habia hecho sentir.

Una vez termine de subir las maletas al auto entre a la casa, esa casa en la que tanto me habia esmerado para que fuera un hogar, no solo para mi sino que también para el, habia combinado mis gustos con los de el y habia logrado que todo se viera en armonía.

Este era mi refugio del exterior, el que yo habia creado para sentirme cómoda y el lugar que yo habia llamado hogar, sin embargo, ahora era el lugar de donde queria huir de una manera desesperada.

Me entretuve mandándole un msj a Bruno, sin embargo, tuve que descartar la idea en el momento que la puerta de casa se abrió, mire hacia esa dirección y vi sus ojos grises escaneando de arriba abajo, mi cuerpo tembló porque algo muy dentro de mi sabia que el ya estaba enterado de lo que estaba por hacer, aun así, me controle, lo mire de la misma forma que el me miraba, sin sentimientos, sin temor, aunque por dentro era un mundo de emociones.

Lo bueno era que estaba al lado de las escaleras por lo que no tenia que caminar mucho para llegar a la salida, no obstante tenia que pasar al lado de el y tenia miedo de flaquear al tenerlo tan cerca.

-Me voy- Le solté sin titubear- Solo estaba esperando a que llegaras para decirte que lo nuestro se terminó.

Por unos minutos que parecieron eternos ninguno de los dos dijimos nada, solo nos mirábamos con la misma indiferencia, hasta que me di cuenta de que era mejor irme, no tenia caso quedarme mas tiempo, ya le habia informado lo que le tenia que informa por lo que ahora era momento de marcharme.

Camine hacia la salida y en el momento que pase junto a el, su mano me sujeto del brazo con demasiada fuerza.

- Si salís por esa puerta no va a ver marcha atrás- Dijo, estaba furioso lo sabia, pero ya no le tenia miedo, tenia mas miedo de seguir en este círculo de maltrato a que el pudiera dañarme físicamente- Por lo que te conviene dar media vuelta y hacer lo que siempre haces cuando llego a casa.

- No- Respondí moviendo mi brazo lo suficiente mente fuerte para que el me soltara- Ya no quiero esto, si quieres arruinar la vida de alguien buscate a otra, yo ya no quiero lo que tú me ofreces.

Y sin mirar atrás sali por la puerta, el no me siguió, cosa que sabia que no iba a hacer, su orgullo se lo impedía y también el hecho de que ya no me amaba.

Los últimos años, yo habia sido un medio para un fin, pero ahora se le habia terminado la ventaja, recuperaría todo lo que me pertenecía, pero lo mas importante me recuperaría a mi, sin importar lo que me costara

Capítulo 2 Empezar de nuevo

Empezar de nuevo no era un problema, el problema era encontrar el lugar perfecto donde comenzar.

No tenia muchas preferencias, solo que estuviera lejos de todo lo que me recordara a el, no queria que un lugar o un conocido que tengamos en común me lo recordara, mi contacto cero tenia que ser lo mas real que pudiera por lo que habia aceptado un trabajo en corea como traductora.

No solo me iba a ir del vecindario en donde conviví con el por años, sino que también me iba a ir a un lugar que no conocía y con costumbres que no eran nada comparadas a las mías.

Pero, era un trabajo que no podia rechazar, la paga iba a ser buena y aparte podia aprovechar para conocer un lugar que solo habia visto en kdramas.

Lo bueno es que tenia un mes para que tuviera que incorporarme en la empresa, por lo que dos semanas las utilizaría para pasarlas con mis amigas y las dos semanas restantes las utilizaría para viajar y acomodarme en Corea.

Mis amigas, las personas que mas me costaba dejar, sin embargo, ellas fueron las principales en alentarme para que me fuera, sabían que la única forma de que esto funcionara era poner mucha distancia de por medio entre el y yo y no era porque dudaran de mi fortaleza, sino porque ellas sabían como el era capaz de envolver a las personas sin siquiera un poco de esfuerzo.

El me necesitaba y no era por el hecho de que me amara, sino porque sin mi, mi familia iba a dejar de apoyarlo y todo lo que el habia creado gracias a ellos se le vendría abajo una vez todos los inversionistas se enteraran de que no tenia ningún lazo con los Bianco.

Por lo que, mis amigas temían que mi familia se dejaran llenar la cabeza y que me hicieran volver con el, aunque conociendo a mi hermano y a mi primo estaba segura de que ellos eran los mas felices de que me separara de Thomas. Pero como habia dicho Emma, nunca sebe el alcance de manipulación de una persona como el.

...

Me acomodé en la casa que habia compartido con mis padres antes de que ambos murieran en un accidente cuando yo era pequeña, sus recuerdos estaban por todas partes en este lugar por eso mi hermano jamás quiso venderla, no obstante, ninguno de los dos veníamos mucho por la misma razón.

Cuando paso el accidente, mi hermano tenia dieciocho años y yo tenia quince por lo que el hermano de mi papá se hizo cargo de nosotros y de todo lo que heredamos hasta que Henry termino sus estudios.

El habia estudiado economía y administración de empresa por lo que el controlaba todo lo que nos pertenecía y yo habia decidido estudiar distintos idiomas, en parte porque me gustaba y otra parte porque los podia ayudar con los contratos que ellos tenían con Árabes, Coreanos, Españoles y Chinos.

-¿Ya terminaste?

Mire hacia atrás, sabia que no iban a tardar mucho en venir, por lo que sonrei mientras ponía el último vestido en su lugar.

-Pensé que vendrían mañana- Dije ignorando la pregunta de mi prima y acercándome para saludarla a ellas y a mis amigas- Ya que ninguna apareció para ayudarme a acomodar.

-Estábamos ocupadas- Elena una de mis amigas sacude las bolsas que tiene en las dos manos- Fuimos a comprar regalos para tu viaje a Corea.

- Saben que no voy a llevar muchas cosas- Les recuerdo aceptando sus bolsas y poniéndola encima de mi cama- Lo mas práctico es que lleve un par de cosas y lo demás compre haya.

- Se los dije- Dice sonriendo Leila, mi prima, amaba tener la razón y por lo general siempre lo tenia- Aunque podés usar todo mientras estés en Londres, mucha de tu ropa vieja se ajusta al innombrable por lo que te compramos cosas que se justan a como te vestías antes de conocerlo.

El que me lo recordara me hizo sentir algo incómoda, aunque no era una incomodidad que no pudiera sobrellevar como habia pensado que me iba a pasar.

Hace unas horas estaba en la casa que habia compartido con el, terminando toda relación y ahora estaba en mi casa con mis amigas y no podia creer que no me sintiera mal cuando lo mencionaran.

-Por lo que hoy vamos a salir- Sigue hablando mi prima con una sonrisa y sacando una prenda de una de las bolsas- Bruno y Dilan van a pasar a buscarnos para divertirnos por lo que te tienes que poner este vestido y arreglar mientras nosotras te preparamos algo para que comas porque seguramente no comiste en todo el día.

Miro el vestido que mi prima tenia en las manos y sonrió agarrándolo, el vestido era negro y diminuto, pero seguramente me quedaría bien, ya que mis amigas y mi prima conocían mis tallas mejor que yo.

-Hoy vamos a beber hasta el amanecer

Gritaron las chicas mientras me dejaban sola.

Amaba a estas cuatro locas, una mas loca que otra, pero aun así no las cambiaria por nada en el mundo

...

No recordaba la última vez que habia podido salir con mis amigas y amigos, ni siquiera recordaba cuál habia sido la última vez que habia sido feliz como lo estaba siendo esta noche, todo parecía tan surrealista, verlos disfrutar tanto y el cómo yo no pensaba en nada mas que en pasarla bien con ellos.

Sin tener que aparentar una sonrisa o sin pretender mas de lo que en este momento tenia con ellos.

Una noche feliz, sin que nada ni nadie lo arruinara.

- ¿Estás bien?- Me pregunta Bruno sentándose al lado mío cuando Elena se para ir al baño- ¿Necesitas algo?

-Estoy bien- Le digo levantando mi vaso de daiquiri, estábamos en el bar perteneciente a su familia por lo que teníamos el privilegio de tener un lugar cómodo y con diversión garantizada- Hace mucho no me sentía tan bien como ahora.

-Eso es bueno.

El me miro y yo le sonrei.

Sus cabellos castaños estaban peinados hacia atrás, sus ojos verdes brillaban al mirarme como siempre desde que nos conocíamos, su rostro era el mas apuesto, pómulos definidos y cuando sonreía se le hacía un hoyuelo del lado izquierdo de la mejilla, era el tipo de hombre que a mi me gustaba, pero, sin embargo, jamás lo habia visto como otra cosa que no sea mi mejor amigo.

- Dilan irá a Seúl contigo- Me informa y sonríe cuando yo pongo mala cara- No va a ir como tu niñera, va a ir porque tiene que ir a firmar un contrato con uno de sus amigos que es de Corea.

- No te creo- Le digo sinceramente- Pero fingiré demencia y dejaré que hagan lo que quieran.

El se levanta sin decirme nada mas en el momento que Elena aparece de nuevo, sabia que tenia que preguntar algo mas, pero en el caso de mis amigos y mi familia era preferible no estar enterada de lo que hacían, eso lo habia aprendido a las malas y era mejor seguir de la misma forma

Capítulo 3 Protegernos

Los días habían pasado demaciado rápido y no podia creer que ya estuviera por bajar del avión el cual me trajo hasta el país que sería mi nuevo hogar por el momento.

Habia hecho todo lo posible para que Dilan no viniera conmigo, pero como siempre el se las ingenio para saber en qué vuelo y asiento estaría, el era un As para la informática por lo que no me sorprendía, lo que me sorprendía era que mi hermano, primo y mi mejor amigo lo hubieran convencido para que hiciera este viaje cuando sabia que estaba tapado de trabajo.

- No se porque lo haces tan difícil- Me dice peinándose sus cabellos negros con sus manos- No solo vine por ti- Me dice mientras me sacaba de la mano la única maleta que habia traído- Tenia que venir a Seúl por trabajo y de paso necesito también estar seguro de que vas a estar en un lugar seguro.

- Estamos en Seúl- Le recuerdo rodando los ojos- Lo mas peligroso que me puede pasar acá es que me hagan trabajar mas de lo previsto.

-Estés donde estés podría ser peligroso.

Empiezo a caminar sin querer escucharlo mas, ambos sabiamos que estaba exagerando, lo único malo que podría pasarme a mi era que mi jefe fuera un energúmeno y me cayera mal, cosa que esperaba que no fuera así, necesitaba este trabajo, no porque necesitara trabajar, sino porque queria demostrarme a mi misma que podia hacer esto, que a pesar de todo yo podia salir adelante sin ningún hombre al lado.

- Tengo un departamento acá en Seúl- Me dice una vez me alcanza- Es lo suficiente grande para ti y si no quieres quedarte de a gratis, puedo alquilártelo.

-La empresa me da alojamiento.

-Lo rechacé por ti- Me informa tranquilamente lo que provoca que pare de caminar para mirarlo con furia, haciendo que el también deje de caminar- No es a lo que estás acostumbrada, vas a estar mas cómoda en mi departamento, tiene suficiente lugar para ti y aparte puedes amueblarlo como mas te guste.

-Tú y Bruno tienen que dejar de hacer esto- Le digo furiosa- Estoy tratando de recuperar el control de mi vida y ustedes quieren controlar todo, lo único que falta es que ambos se vengan a vivir a Seúl para asegurarse de que estoy bien.

- Yo que tú no me doy ideas

-Los detesto

-Nos amas

Empecé a caminar nuevamente, no valía la pena ponerme a discutir con el, sabia que de nada servía, no cuando el no habia sido el único en hacer todo esto, seguramente mi hermano, mi primo, Bruno y el habían ideado todo esto, por lo que gastarme hablando solo con Dilan no iba a servir de mucho

...

En el momento que llegamos al departamento de Dilan me di cuenta de que habia sido amoblado según mis gustos para que yo me sintiera cómoda y no me fuera del lugar.

Era un departamento amplio, tenia dos habitaciones, una sala amplia y la cocina igual.

Habia fotos de todos nosotros, no solo de ahora sino también de cuando éramos chicos por lo que seguramente era el lugar seguro de Dilan, ya que ni en su propia casa tenia fotos de nosotros y mucho menos de su familia.

- Tu hermano trajo las fotos mas reciente unos meses atrás- Me explica cuando me atrapa mirando la foto de nuestra graduación- Espero ver una vez mas esa sonrisa en tu rostro.

-Yo también

- Se que parece que nos estamos metiendo en donde no nos llamaste- Sus ojos marrones me escanean como siempre desde que nos conocemos- Pero lo único que queremos es que estés bien, conozco demaciado bien a Thomas como para saber que en algún momento va a aparecer y no quiero que te haga daño, no cuando todos estamos demaciado lejos como para ayudarte.

-El no ha intentado comunicarse conmigo desde que me fui

-El que no lo haya hecho, no significa que no lo hará- Me dice peinándose sus cabellos con su mano como siempre que estaba tratando de explicar algo- En el momento que se dé cuenta de que pierde mas separado de ti, que junto a ti, en ese momento va a volver y no va a volver de la mejor forma.

Lo miro tratando de descifrarlo, sin embargo, el no era una persona demaciado abierta como lo era Bruno, por lo que jamás podría pensar de la misma manera en la que el piensa.

- Voy a estar bien.

- Lo se- Deja de mirarme y mira una de las fotos de cuando éramos pequeños en las cuales estaban los padres de ambos- Porque siempre vamos a protegernos los unos a los otros, como lo prometimos cuando éramos chicos.

Ellos nos habían enseñado que sin importar que no tuviéramos la misma sangra, aun así éramos familia, así como nuestros padres lo habían sido desde pequeños y nosotros desde el mismo día que habiamos nacido, ya que su madre y la mía, nos tuvieron el mismo día, aunque el habia nacido minutos antes que yo.

-Siempre me tendrás.

- Lo se- Me asegura mirándome y sonriendo, algo que no hacía seguido desde que nuestros padres murieron- Es algo inevitable.

...

Dilan se habia ido dejándome sola en el departamento, habia ido a reunirse con su amigo, ya que pasado mañana tenia que volver a Londres.

El trabajo de Dilan era demaciado exigente, aunque no sabia de que se trataba, sabia que muy pocas veces tenia descansos largos y muchas veces cuando salíamos se tenia que ir dejándonos a todos porque tenia una urgencia que resolver.

Mi hermano siempre habia dicho que era un trabajo muy importante, uno el cual no muchos calificaban y por el cual muchas cosas malas podrían suceder si el no era tan bueno, por eso siempre estaba estudiando y mejorando todo lo que el ya sabia, sin embargo, jamás indague mucho mas, porque sabia que si tenia que decirme algo me lo diría sin tener que yo preguntar.

Deje de pensar en eso y agarre mi celular para poder hablar con las chicas y mi hermano, después de pasar dos semanas enteras con cada uno de ellos, el estar sola en un nuevo país me hacía sentir extraña, esperaba no haber cometido un error al venir hasta acá.

El celular empezó a sonar en el momento que le mande un msj a mi hermano por lo que atendí con una sonrisa.

"¿Cómo estás?" Me pregunta mientras escucho gritar a mi primo a otras personas "Supuse que dormirías dos días seguidos por todo el viaje y la diferencia horaria"

"Termine de acomodar" Le contesto con una sonrisa, quien iba a decir que solo escuchar su voz me haría tan bien "Dilan salió por lo que me quede sola sin saber qué hacer"

"Entonces te pusiste a contestar los msj que no contestaste desde que subiste al avión"

Río, al darme cuenta lo bien que me conocía mi hermano, aunque no era que no quisiera mandarle msj antes, lo que pasaba era que queria acomodar todo antes de poder agarrar el celular.

"Por lo menos tienes que decirnos que estás bien cuando te mandamos un msj" Me regaña y yo suspiro "Nada de suspirar o de rodar esos ojos azules hermosos que tenés, si no querés que ninguno viajemos hasta haya tienes que decirnos que estás bien, sin importar la hora"

"Esta bien" Acepto, ya que sabia que si no lo hacía, el vendría hasta acá "Te mandaré dos msj al día para que estés tranquilo, te quiero, llamame cando necesites una traductora"

Y así sin mas le corto sin esperar que me dijera nada mas, sabia que en cuestión de minutos me mandaría un msj quejándose por lo que puse en silencio el celular y me fui a dormir, necesitaba recuperarme del día tan cansador que tuve por lo que me fui a la habitación que habia elegido.

Mañana sería un día para explorar, hoy descansaría.

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