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Mi odioso duque omega

Mi odioso duque omega

Autor: : Valkyria Wolf
Género: Hombre Lobo
Los futuros alfas Lyonhart Lancaster, príncipe heredero del reino de Gless y Ashary Davreles, heredero del ducado, nunca se llevaron bien. Obligados a crecer juntos, competían por todo, deseando superarse mutuamente... incluso por la mano del omega más codiciado del reino. Hasta que la llegada de la guerra separó sus caminos y destinos. Cinco años después, Lyonhart vuelve victorioso para descubrir que su eterno rival no se manifestó como alfa, sino como el duque omega más deseado, poderoso y peligrosamente atractivo de la corona... y que además, está comprometido. Pero un secuestro, un celo provocado y una noche fuera de control terminan con Lyonhart marcando a Ashary por accidente, atándolo a él de la única forma en que un alfa puede reclamar a un omega, formando un vínculo que nadie puede romper... ni siquiera ellos mismos. Ahora deberán trabajar juntos para evitar un escándalo capaz de sacudir al reino, actuar como compañeros sin matarse en el intento y resistir la atracción y la lujuria que exige su enlace. Porque, quizá, lo que comenzó como rivalidad siempre fue algo más. Y ambos saben que, si ceden, no habrá vuelta atrás.

Capítulo 1 1

El palacio de Cristal.

Una edificación con tantos años que nadie sabía su historia real. Un lugar que destacaba en todo el reino por sus grandes techos y vitrales dignos de la solvencia económica y la supremacía de una larga línea de generaciones de alfas que habían reinado por años y años. Y que, aún con enemigos nunca habían sido aplastados.

Un lugar que había sido escenario tanto de historias de amor, de emparejamientos, de uniones poderosas, de nacimientos brillantes, así como las peleas de las dos criaturas más prometedoras de la actual generación.

-Altezasssss, noooo, suéltense por favor.

-Por favor, busquen ayuda, busquen a los duques.

-Por favor, altezas, no peleen.

En medio de los gritos dos niños de diez años cada uno se estaban revolcando en el suelo enganchado de sus cabellos, junto con moretones en sus rostros y en sus brazos. Esta vez la pelea entre ellos estaba siendo fuerte. Y era normal cuando ambos tenían un objetivo en común y competían en ser el primero en obtenerlo.

Y ese objetivo los miraba desde la sombra de un árbol con una sonrisa de satisfacción, después de todo... no cualquier futuro omega podría jactarse de tener a dos futuros alfas prominentes y con futuros muy prometedores luchando por su atención.

***

JAJAJJAAJAA

Las carcajadas del rey, magnate de todo el Reino de Gless, resonaron en toda la enorme habitación al ver a los niños delante de él, hechos un desastre. La imagen no era nada agradable cuando sus trajes estaban todo sucios, con botones colgando, sus cabelleras toda desordenadas y sus rostros con lo que se volverían manchas notables.

-Por favor majestad no se ría- esta vez la voz que se escuchó fue la del duque Davreles que tenía el ceño fruncido.

El rey, un hombre mayor pero aún fuerte dejó de reírse y enfocó a los dos niños.

-Bueno, esto siempre pasa cada vez que están los tres juntos. Es normal que dos alfas peleen por ver quién va a ser el mejor- sonrió- Y a ver, quien de los dos fue el ganador.

-Yo- rápidamente el niño de cabello oscuro respondió.

-Eso es mentira- el de cabello rubio dorado a su lado dijo con la voz y un semblante más serio, aunque su aspecto desaliñado en nada ayudaba.

La carcajada que soltó el rey fue aún más grande seguido de una risa más disimulada por parte de la hermosa mujer a su lado. Todo lo contrario, a los duques que no podían creer que su hijo, con su firme educación se hubiera peleado nuevamente con el príncipe heredero.

El niño de cabello rubio se estremeció ante la mirada que le dieron sus padres. Ashary Davreles sabía que una vez volvieran a su mansión terminaría siendo regañado de forma fuerte y castigado en la biblioteca. Aun cuando su familia y la del rey eran intimas amigas y tenían años conociéndose no se parecían en nada en cuestiones de crianza.

Desde que había nacido había sido criado bajo una rígida disciplina digna de la primera línea de duques consejeros directo de la corona y del que sería el heredero de ese prestigioso título. Ashary había destacado incluso desde bebé por su belleza. Había heredado el cabello rubio de la parte materna, suave y con leves ondas que resaltaban sus jóvenes rasgos, un rostro con piel de porcelana, ángulos delicados, y un inusual color escarlata en sus orbes que aun los que lo conocían le parecía impresionantes.

Y parte de su misma crianza y su aspecto lo habían hecho tener una rivalidad directa con el príncipe heredero dado que solía ganarle en todo, menos en dos cosas, en su título nobiliario... y en obtener la mano del que sería el omega más cotizado en el reino.

Lyonhart Lancaster era todo lo contrario a él. A pesar de tener su misma edad era algunos centímetros más altos, su rostro ya mostraba rasgos duros y que seguramente sería alfa, su cabello sumamente negro brillaba y se movía de forma hipnótica resaltando su par de orbes con distintas tonalidades de azules solo pertenecientes a la realeza.

Y aunque sus familias los forzaban a pasar tiempo juntos, a estudiar, pero hacerle eso a dos chicos que serían alfa era como intentar unir dos fuegos para que se estuvieran tranquilos. Imposible. Terminar como estaban ahora era parte del día a día de ellos, sobre todo cuando un tercero estaba de visita. Y ese tercero estaba con una leve sonrisa sobre el regazo de su madre.

Milan Stifer, era un chico solo un año menos que ellos, con el cabello ondulado de color cobrizo claro y ojos avellanas, con un cuerpo delgado prometedor a tener hermosas curvas, proveniente de la familia de condes que daba los mejores descendientes omegas y una genética espectacular. Si alguien quería tener una descendencia de calidad y asegurada en la nobleza casarse dentro de esa familia era lo más indicado. Y eso... era lo que tanto los futuros alfas luchaban. Y como digno futuro omega escoger el mejor ejemplar era su misión principal.

Una lucha que por el momento era de cachorros jóvenes que parecía infantil, pero los adultos bien sabían que el futuro de la nación estaba en las manos de ellos tres. Pero dos alfas y un omega... ¿qué podría salir mal?

-Ya verás Asha- Lyonhart le gruñó al chico a su lado al cual odiaba desde que se había dado cuenta que solo podría ganarle en este tipo de asuntos. Su contraparte siempre destacaba en los estudios, en su porte, en las relaciones con los demás, en todo, pero no le permitiría ganar la mano de Milan. Él sería de él- Nunca podrás ganarme en esto. Yo seré al final el vencedor.

Ashary solo lo miró de reojo y soltó un bufido.

-Estaré esperando eso. Al final el mejor jugador será el que se mantenga en pie- sonrió fríamente.

Capítulo 2 2

Perfecto

Perfecto

Perfecto

Eran las palabras del profesor que caminaba frente a los dos chicos de ahora 15 años, mientras revisaba el recién examen de uno de ellos.

-Perfecto, joven Ashary- el hombre mayor, un beta que se había encargado de enseñarles financiamiento del reino felicitó al adolescente rubio que simplemente asintió con la cabeza.

Pues para él que le dijera que no había cometido errores era algo normal. Después de todo, su los tenía habría consecuencias.

-Maldición- A su lado Lyon gruñó con el puño cerrado. Nuevamente había sido brutalmente aplastado en sus calificaciones.

El profesor se ajustó las gafas en el puente de su nariz y miró el pelinegro con mirada severa.

-Príncipe heredero, tendrá que recibir clases extras. Sus notas en mi asignatura, como en cuatro más están por debajo de lo que debería tener. Debe tomar ejemplo del joven Ashary y estudiar más. Usted será el rey de este imperio, debe ser el mejor.

Lyon fulminó con la mirada al profesor y después a Ashary que estaba tranquilamente sentado a su lado con su semblante tranquilo. A veces le molestaba que alguien que apenas si se hacía notar que no fuera por la belleza que no podía negar que tenía, fuera tan relevante en muchas áreas.

Y aunque le encabronara reconocer Asha era un duro contrincante para él. Buen estudiante, bueno en sus modales, bueno en las relaciones con los demás aun si de cierta forma mantenía una distancia prudente de ellos, bueno para sobresalir y destacar con sus habilidades, bueno en los entrenamientos, bueno en... ah, en hacer que su padre siempre lo estuviera regañando a él porque no era tan bueno como el rubio.

Quizás por eso le había tomado tanta manía al chico, que realmente no se metía en su camino a menos que fuera cuando cierta persona venía a verlos.

-Bueno, esto es todo por hoy- dijo el profesor recogiendo sus papeles- hablaré hoy con el rey y los duques de sus avances y de lo que trabajaremos en próximos encuentros- y tras decir esto el beta se dio media vuelta salió dejándolos a ellos dos.

-Ese viejo siempre está dándome problemas, cuál es la necesidad que le diga a mi padre que no salí bien en su examen, era exageradamente complicado- protestó Lyon recostando su rostro en su mano pasando su lengua por sus dientes superiores que comenzaban a molestar, indicio que pronto sus caninos se manifestarían.

-No era un examen difícil- dijo tranquilo Ashary a su lado revisando las tareas que tenía pendiente para adelantar mientras el próximo profesor llegaba.

Lyon alzó una ceja y le quiso protestar cuando se dio cuenta de alzo. Estiró la mano y con el dedo índice recargó un largo mechón de cabello que caía sobre la mejilla de Ashary. Accidentalmente rozó la piel del chico notando que esta era mucho más suave de lo que recordaba... bueno, es que siempre que tenían contacto era para pelear.

Apartó su mano de golpe.

-Debes cortar tu cabello, pareces una mujer así- desvió la mirada preguntándose qué demonios acababa de hacer, pero al regresarla se encontró que Asha estaba tocando precisamente el mechón que él había mencionado.

-Tendré que pedir permiso- lo escuchó murmurar.

Lyon no entendió bien y fue a decirle algo cuando la puerta fue tocada y una cabeza se asomó.

-Holisssss- saludó el chico de cabellera castaña y larga recogida en una trenza que caía a lo largo de su espalda y ojos verdes. Una sonrisa era lo que siempre adornaba sus fracciones.

-Charles- por fin Lyon pudo sonreir al ver a su mejor amigo que entró trayendo consigo un carrito y con él algunos platos de comida

-Me encargué de traer hoy el amuerzo- dijo Charles caminando hacia ellos con buen humor- y hola a ti también Ashary.

El nombrado alzó la cabeza y lo saludó cordialmente recogiendo a su vez los papeles al darse cuenta de la comida. No eran tan cercanos pero dado que parte de su tiempo se lo tenía que pasar junto a Lyonhart y Charles se pegaba también a este, pues... algún tipo de relación tenían.

-Es extraño verlos a ustedes dos en la misma habitación sin que se estén matando a golpes- soltó Charles una vez que habían puesto los platos sobre la mesa- Creo que es más por Ashary, se ha vuelto más tranquilo y maduro con los años, no podría decir lo mismo de cierta persona.

Señaló a su mejor amigo que comía relajadamente mientras contrastaba con los refinados modales de Asha sentado a su lado.

-No puedo dejar que mi imagen se empañe de esa forma- soltó el rubio tras beber jugo de su copa.

Lyon lo miró y chasqueó la lengua.

-¿Qué estás diciendo? Si deberías estar orgulloso que yo el príncipe heredero te muestre atención.

Ashary alzó la ceja y dejó la copa de forma elegante sobre la mesa.

-Puedes ser el príncipe heredero pero sus cualidades dejando mucho de desear todavía. Aún me pregunto si su padre tendrá la conciencia tranquila si le pasa el trono a alguien como tú que ni siquiera puede aprobar un examen de finanzas.

-¿Qué demonios?- protestó Lyon gruñendo.

-Oye, oye- Charles se arrepintió mucho de haber dicho lo anterior- estamos almorzado, no hay que exaltarse y... ¿desaprobaste de nuevo Lyon?

Los ojos del pelinegro lo fulminaron.

-Tú cállate, sabes que no soy muy bueno en algunas asignaturas- y volvió a mirar a Ashary- te voy a callar la boca y demostrarte que soy lo suficientemente capa de heredar la corona- lo señaló con el dedo- Vamos al campo de entrenamiento de espadas, te reto a un duelo.

Ashary se mantuvo apacible y puso sobre la mesa su servilleta de forma elegante y asintió. Mientras tanto una gota de sudor corrió por la sien de Charles.

-Pero Lyon... si tú tampoco le has podido ganar en los entrenamientos de espadas.

Capítulo 3 3

Los gritos en el campo de entrenamiento retumbaban en toda la estancia, los pavoneos, y el sonido de espadas era constante hasta que estos cesaron tras un fuerte estallido en el suelo. La persona que aún se mantenía en pie se enderezó de forma elegante y mantuvo su espalda firme a pesar de...

-Ganador por tercera vez, Ashary- gritó Charles con una gota de sudor sobre su sien.

Los demás soldados gritaron pues además del espectáculo... esta era una imagen a la que estaban acostumbrada y sabían lo que venía ahora.

-Hiciste trampa- Lyon que estaba tirado en el suelo con su espalda a varios metros de él miraba al rubio con los ojos fulminantes- Siempre haces trampa.

-Ala- Charles se apretó el entrecejo. Que trabajo le costaba a su amigo reconocer que, aunque él era muy bueno... Ashary era mucho mejor.

Asha por su parte enfundó la espada y lo miró tranquilo. La brisa sacudía su cabello alrededor de su rostro que no tenía una sola gota de sudor, muy al contrario del chico delante de él.

-No tengo la necesidad de hacer trampa- habló pausado y tranquilo, algo que siempre desesperaba a Lyon- Y no tengo la culpa que te dejen ganar la mayor parte del tiempo para llenar tu ego- giró su rostro hacia el entrenador del campo que tenía los labios apretados- él será el futuro rey de este país, cumplirle todos sus caprichos solo creará a alguien mediocre.

Fueron sus palabras y los gritos se detuvieron tensándose todos. Ashary podía ser joven, pero tenía una reputación impecable y a su corta edad lo respetaban tras las habilidades que había mostrado durante los años. Y aunque a muchos no les gustó el regaño tenían que reconocer que tenía razón.

-¿Estás suponiendo que me dejan ganar?- Lyon se levantó con el ceño fruncido mostrándose realmente molesto.

-No actúes de forma infantil solo porque perdiste- Ashary soltó un suspiro. Sabía que su forma recta de ser y su tono de voz daba la impresión de que era alguien prepotente, pero él solo era objetivo. Y a él le habían enseñado los grados de la nobleza, así como sus responsabilidades con el reino. Y el príncipe heredero estaba muy por debajo de lo que debía ser.

¿Era estricto con su opinión? Si, y mucho, pero la seguridad de toda una nación dependía de cuán capaz fuera su rey.

-Hablas como si quisieras ser tú el que quisiera estar en mi lugar y tener la corona sobre tu cabeza- la frase de Lyon fue tajante y una que muchos habían pensado durante años, pero que no se atrevían a decir.

Ashary por su parte simplemente alzó una ceja.

-Con qué esa es la imagen que tienes de mi- suspiró de nuevo y sacó su espada llevándola a su garganta con la intención de ¿cortarla?

Todo pasó en un segundo, donde la espada comenzó a cortar la piel y donde la mano de Lyonhart se posaba sobre la de Ashary deteniendo todo movimiento.

-¿QUÉ DEMONIOS ESTÁS HACIENDO?- el grito de Lyon sonó casi como un gruñido que estremeció a los presentes, mientras sus ojos no paraban de mirar el hilo rojo que comenzaba a caer por la piel de Ashary.

Este por su parte solo pestañeó lentamente.

-¿Entiendes ahora el peso de tus palabras?- la mirada de Asha se encontró con la de su contraparte que pareció confundido- Como príncipe heredero la sola suposición de que sea un traidor que ansía la corona puede poner mi cuello bajo la guillotina, y no solo el mío, sino el de todos los que te rodean.

Un gemido salió de los labios de Lyonhart, así como un estremecimiento haciéndole reaccionar de lo que había dicho en un ataque de rabia, así como las miradas que había recibido por un segundo Ashary.

-Sé más consciente y responsable de lo que está a tu alrededor. No siempre serás un niño al que no tomen en cuenta- el brazo de Ashary se relajó y con él la espada arrastrando así el brazo de Lyon.

Al final la espada cayó en el suelo con un sonido seco en medio de un campo de entrenamiento donde nadie se atrevía a hablar. Cuando...

-Joven Asharyyyyy- el nombre de este resonó y el nombrado miró por encima del hombro al recién llegado- Al fin lo encontré, debe prepararse para el banquete de ho... AAAAHHHHH que le pasó en su cuello.

Ashary sintió entonces la calidez de su sangre correr por entre la ropa y simplemente sacó un pañuelo de su bolsillo y lo puso sobre la herida presionando. No era una herida profunda, solo una simple línea, pero debido a su alto cargo no debería estar allí.

-No hagas escándalo de esto. Con permiso me retiro- hizo una leve reverencia con la cabeza al entrenador y se dio media vuelta sin mirar a Lyonhart que parecía conmocionado.

Los pasos de Ashary se fueron alejando y solo cunado este desapareció de la vista de todo fue que los presentes pudieron respirar de nuevo. Charles se acercó a donde estaba Lyon y puso una mano sobre su hombre. El rostro del pelinegro estaba sombrío.

-Será mejor que también hagas lo mismo. Debes prepararte para el banquete. Eres el príncipe heredero.

Si... lo era, lo sabía desde que tenía conciencia. Sabía de su posición, lo que tendría que hacer en el futuro, que sería el gobernante supremo de todo aquel lugar, el más poderoso, el más rico, pero por primera vez el peso sobre sus hombros fue realmente grande.

Ashary no había dudado cuando había llevado la espada contra su cuello. Realmente se iba a... «¿Entiendes ahora el peso de tus palabras?» esa frase aún resonaba una y otra vez en su cabeza. Era impulsivo por naturaleza, no solía tomar en cuenta las cosas antes de actuar... pero nunca se había parado a pensar en las consecuencias de eso... hasta hoy.

¿Y si no lo hubiera detenido? ¿Se hubiera matado?

-Lyon, no lo pienses mucho- Charles a su lado le palmeó la espalda y le habló en voz baja mientras las personas a su alrededor se dispersaban para seguir sus entrenamientos- Ashary ha sido criado de forma muy estricta, así que puede ser intransigente en muchas cosas. Ya tendrás tiempo de aprender tú y ser un buen gobernante.

Esta vez... Lyon tuvo que reconocer que no estaba de acuerdo con su amigo. Solo faltaban 10 años antes que su padre le entregara el trono. ¿Y si en ese tiempo no era lo suficientemente capaz? ¿Su reino se arruinaría como el vecino antes que ellos lo adjudicaran para salvarlo?

Lyonhart comenzó a sentir el peso de las responsabilidades y se preguntó si sería capaz de soportarlo.

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