Género Ranking
Instalar APP HOT
Inicio > Romance > Mikkel
Mikkel

Mikkel

Autor: : Kai Sanders
Género: Romance
"No sé que somos, no sé que sientes. Igual te tomo, igual me tienes"

Capítulo 1 Elisa 01

Capitulo 1: Mi ex novio es un hijo de...

Sé que todas las personas somos raras, y es que cada quien puede tener un gusto particular. No está mal ninguno de ello, si no lastimas a nadie, no debería estar mal, no es así cómo funciona el mundo?

- Escuché que tú equipo va a jugar en las nacionales, no es así, Elisa? -Mi mejor amiga, Violeta, me pregunta mientras estamos comiendo

Asistimos a una universidad famosa. Y es famosa porque de aquí salen muchas personas que se han vuelto famosas en el mundo de deportes. Eso sí, es un poco cara. Pero la mayoría, estamos aquí porque obtuvimos becas.

Estoy en el equipo femenil de Vóleibol. He entrenado este deporte desde pequeña, debido a que mi mamá "investigó" que si jugaba este deporte desde joven, mi cuerpo se desarrollaría mejor.

- Si -respondo- Ojalá esta vez, si podamos llegar sin problema alguno, todos nos hemos preparado para la temporada

Entré a esta universidad hace 2 años. Aquí conocí a muchas personas. Incluyendo a mi ex novio Hunter.

Hunter es una historia muy diferente, es alguien a quien quiero olvidar. A Hunter lo conocí cuando recién entré. Viene de una familia adinerada de Europa, así que mi mamá estuvo muy feliz con la idea. Lo que terminó mi relación con Hunter, fue un engaño. En una celebración de su equipo, todo el equipo fue a un "bar".

- Escuché que el equipo de americano de este año, da miedo -rie Violeta

- Concuerdo con esa opinión -habla ahora Jenni- Nosotras estábamos entrenando fuera ayer. Y el equipo apareció, esos chicos se ven que han entrenado duro.

- Supongo que si -les respondo- El año pasado perdieron por pura tontería, si Astor no hubiera estado, la humillación para nuestra universidad hubiera sido peor. Y eso que solo estuvo en el último partido.

- Es verdad, Astor fue quien salvó al equipo -me apoya Violeta- En definitiva, yo si veo a Astor jugando en las ligas mayores.

- Quien sabe -responde Jenny- Yo he escuchado rumores malos sobre él y eso no le ayudará en un futuro.

Asiento, apoyando lo que ha dicho Jenny. Y es que Mikkel Astor es un jugador que da miedo en el campo. Bueno, hasta fuera de él. Dios mío, es un hombre de 1.91 metros, con la pura altura, se puede saber que no estamos hablando de cualquier persona.

A decir verdad, Astor es criticado por la pura apariencia. Yo rara vez me he topado con él y nunca hemos cruzado miradas.

Y es que, yo no quiero relacionarme con él. No porque le tenga miedo, pero creo que el atrae problemas, quizá es malo lo que digo, pero su apariencia nos dicta eso.

- No nos preocupemos por Astor -les digo a mis amigas- El es muy maduro, para hacer con su vida lo que quiera, si quiere o no jugar americano profesional, dependerá de él.

-Hola linda -mi piel reacciona a la voz de Hunter.

-Hola -respondo, tratando de actuar normal, aunque siento mi pulso acelerado, al igual que mi mano temblorosa.

Hace ya 2 meses que habíamos terminado. Y a decir verdad, le lloré por casi toda una semana, hasta que Violeta me hizo darme cuenta, que no lo tenía que perdonar.

Que si lo hacen una vez, siempre habrá una segunda, tercera y cuarta.

- Te vemos en clase -dice Jenny levantándose de la mesa

- No tardes mucho -le sigue Violeta- No vale la pena -me susurra lo último, pero lo suficientemente alto para que Hunter escuche.

Hunter hace una ligera mueca, a veces por las muecas que hace, dudo si en verdad debería creerle a la excusa que el me dio...

- ¿Ella me odia? -me pregunta Hunter cuando las chicas se van.

- ¿Tú que crees? Ella sabe todo el daño que me hiciste -lo miro mal- No solo ella, toda la universidad también. En realidad, no sólo tú reputación quedó manchada, sino la de todo el equipo -sonrío secamente- Solo faltaba que el entrenador saliera en ese video

- ¿Nunca lo vas a olvidar? -Dice Hunter revolviendo su pelo- Como sea Elisa, sólo quería felicitarte por el logro de tu equipo. Solo ustedes y los de americano lograron pasar este año.

- Gracias, pero era de esperarse de mi equipo. Tú mejor que nadie sabe el esfuerzo que he puesto en ello.

Tomo mi mochila de la mesa, sin decir nada más, dejo ahí a Hunter.

Salgo de la cafetería con la poca dignidad que me queda. Reviso la hora en mi celular y veo que faltan 3 minutos para la siguiente clase.

Camino lo más rápido que puedo, para llegar a mi casillero y tomar el libro.

Cuando llego, torpemente, abro la puerta de este. El ruido que habitualmente acompaña esta zona, se va. Tomó mi libro, y cierro la puerta, debido al silencio parece que hace eco.

Al darme vuelta para irme a mi siguiente clase, veo porque el silencio del pasillo.

El equipo americano, entró.

Sin prestarle atención, sigo mi camino hasta mi clase o al menos eso intentaba, hasta que veo a Hunter. Pero lo que me detiene es mi corazón roto que apenas está sanando, se quiere romper de nuevo porque Hunter está besando a una chica.

No sé si se me notaba en la cara o no. Pero tenía muchas ganas de llorar, yo aún me encontraba de luto por nuestro término y este idiota ya se veía recuperado.

Sentí mis celos correr por toda mi sangre. Quería arrancarle los pelos a esa bruja maldita. El coraje estaba teniendo ahora mismo, supongo que es una forma de decirle a mis tontos celos. ¿Cómo le explico eso a mí corazón?

Supongo que Hunter sintió mi mirada, porque dejó de besarla, solo para mirarme y mostrarme su bella sonrisa ladeada. Esa sonrisa que anteriormente me hacía sentir más enamorada de él.

Pero ahora mismo, esa sonrisa sentía que era una declaración de guerra. Me estaba retando. Me estaba diciendo que él estaba bien sin mi, y yo? Yo estoy mejor sin él.

Sin pensarlo. Giré atrás de mi. Tomé al hombre que venía caminando a nuestra dirección y lo besé. Sus labios duros, supongo que debido a la sorpresa, no me siguió el beso hasta poco después. Cerré los ojos debido a la vergüenza, no sé a quién estaba besando, pero su mano bajo hasta estar muy cerca de mi trasero. No pude resistir más, asi que abrí los ojos.

Mikkel Astor. Era él. En un principio se sorprendió, pero pronto sólo se dejó llevar. El gran y musculoso cuerpo de Astor estaba rozando con el mío.

Terminé alejándome de él por la falta de aire, él quería poseer mi boca. Quería matarme, porque no me dejó ni tomar un poco de aire, por la intensidad de eso beso.

Miré a Hunter, este ya no se encontraba en su lugar.

Con una sonrisa de victoria, miré a Astor. El me estaba observando seriamente, por dios. Este hombre es muy atractivo, ahora entiendo porque siempre lo mencionan cuando se habla de chicos.

-Gracias, campeón -le dije palmeando su pecho- Te debo una

Dicho esto, no me quedé allí. Seguí caminando sintiendo unas miradas en mi.

NOTA: Los capítulos al principio tienen el nombre de la persona que los narra.

- Elisa

- Mikkel

- Hunter

- MIEL = Mikkel y Elisa

Para que no haya confusiones a la hora de leer. Gracias.

Capítulo 2 Elisa 02

Cap. 2 "Los rumores dicen..."

Falté a mi ultima clase, pero de igual forma tengo que regresar a la universidad en tres horas para el entrenamiento. De una forma o de otra, el director nos va a meter presión, ya que el nombre de la universidad no debe caer, después de todo es famosa por los deportes.

Después de la escena que hice, no pude quedarme en el campus. Sé que los rumores se van a esparcir como pan caliente y cuando lo haga, prefiero no estar allí.

El sonido de mi celular me saca de mis feos pensamientos- ¿Dónde estás, Elisa?

Es Violeta- En casa, no me sentí bien después de hablar con Hunter -miento

-¿Qué te dijo ese idiota? -contesta molesta Violeta- Lo voy a matar, no tiene vergüenza.

-No fue nada -me apresuro a decir- Voy a descansar para asistir al entrenamiento al rato

-Antes de que me cuelgues -dice Violeta- Me explicas por qué están diciendo que Astor y tú son novios, la entrenadora va a matarte si se entera que estás distrayendo al mejor jugador que tenemos.

-¿De qué hablas? -finjo no entender a mi amiga- Yo nunca he cruzado palabras con Astor -no era mentira, nunca le he saludado, bueno era una mentira pequeña- Además yo soy la mejor deportista de este lugar.

-Karla y Jenni han dicho que los vieron dándose tremendo beso en el pasillo, Elisa -responde en un chillido Violeta- No me trates de engañar

-No miento, sabes que yo con Astor jamás -me apresuro a decir- Estoy saliendo de una relación, por dios, Violeta. Están todos locos.

-Esta conversación no acaba aquí -dice no muy convencida- Tengo que entrenar, aunque no quiero ir. La entrenadora nos va a matar por no llegar a las nacionales -se queja

Todos los entrenadores están como locos sobre este tema, ha sido el peor año de esta universidad.

-Ánimo -le respondo dulcemente- Adiósssssss

Por dios, solo ha pasado como una hora desde que hice eso. Y ya el rumor ha llegado a media universidad.

Al parecer todos los que no pasaron a las nacionales, sabemos porque fue. Si un chisme asi les interesa más que entrenar.

(...)

Con mi ropa deportiva puesta. Mi mochila lista, y mi cabello en una cola alta, salgo de casa. He salido treinta minutos antes, para irme caminando y así mi cuerpo comience a calentarse.

Tomo mis audífonos, y presiono mi lista predeterminada.

Son las 3 de la tarde. El sol está en su punto, yo no entiendo porque el entrenamiento nos toca a esta hora. En serio, a esta hora me da mucha flojera hacer esto, pero tengo que hacerlo.

(...)

El entrenamiento se lleva a cabo de manera normal. Inclusive en vez de ser solo dos horas, nos dejan una hora más con las retas. Así que ahora que finalmente se ha terminado, ya son las 6:30 de la tarde. No tarda en oscurecer.

-Elisa, quiero hablar contigo -dice la entrenadora cuando ya estaba tomando mis cosas para irme- Las demás chicas ya pueden irse.

Me siento en una de las bancas y espero a que las chicas se vayan.

Diablos, ya es tarde y yo me regreso caminando, la entrenadora todavía me dejará salir más tarde, que le pasa? Me voy a enferma si la brisa fría me toca.

-Elisa, sé que eres una chica dedicada, de eso no tengo duda -empieza la entrenadora- Pero el director me ha pedido que hable contigo.

-¿Sobre qué? -respondo realmente confundida

-Me pidió que te dijera que dejaras entrenar al joven Astor. Todos tenemos esperanzas en él, para que haga ganar al equipo y empezar una relación ahora... A mitad de temporada sería fatal -me explica la entrenadora

-Sigo sin entender -me hago la loca- No me diga que creen en los rumores de que Astor y yo nos besamos en quién sabe que lugar -me hago la ofendida- No sabía que los profesores participan en rumores. Me parece que solo se preocupan por él.

-¿No es verdad? -Pregunta sorprendida, yo niego con la cabeza- Discúlpame, ahora que lo pienso tiene lógica, Astor y tú son totalmente diferentes, por donde se le vea no es creíble el chisme, verdad? Lo siento, es solo que el director está un poco estrenado, supongo que me lo exigió sin pensarlo.

-Así es entrenadora, además los de americanos no son el único equipo que no debe distraerse. Nosotras también hemos llegado a las nacionales, no podemos distraernos durante la temporada -Me levanto de la banca, tomo mi mochila- Ahora si, tengo que irme, me voy caminando, así que debo apresurarme antes de la noche caiga

-Es cierto -dice mi entrenadora- Ya recordé porque te elegí de capitana, Elisa -me dice con una sonrisa- Por favor, váyase con cuidado

Asiento, camino a la salida mientras me coloco los audífonos. Checo la hora en mi celular mientras busco mi lista de música, y ya son las 7:05pm.

-Debo caminar rápido, si no quiero tener un incidente con algún borracho de la ciudad -pienso

Debo cruzar el estacionamiento. El sol está ocultándose ya. Oigo unos gritos, sé que el equipo de americano está entrenando aún.

Sin pensarlo demasiado camino hacía las gradas. En las gradas hay unas personas, la mayoría mujeres. Me siento alejada de ellas.

En el campo se encuentra una feroz batalla. Los hombres se encuentran en su estado natural, salvajes. Como bestias, sus grandes cuerpos sucios y sudorosos. Con sonrisas en sus rostros. Como unos completos animales.

Astor se encuentra serio,mientras camina a tomar agua. Sé que aún no ha notado para nada que me encuentro aquí. Parece que va a tomar un descanso, asi que sin pensarlo demasiado, decido bajar.

Acercarme a él hace que mi pulso se acelere. Es que es un hombre en todo el sentido de la palabra, ni siquiera he podido sacarme de la cabeza su olor, hielo fresco.

-Astor -le llamo cuando se ha dado media vuelta- Astor, espera -repito

Astor voltea verme con cara de pocos amigos, le sale de manera natural - Ya me robaste uno, no vengas por otro, loca.

Hago una mueca- Sobre eso, quería disculparme, les he dicho a todos que es mentira.

-Qué bien -me responde serio- mancharía mi reputación de chico malo si se enteran que en verdad besé a una barbie -termina diciendo barbie como si de un insulto se tratara

-Bien -respondo secamente- También se mancharía mi reputación, si se enteran que es verdad, después de todo, siempre me han dicho que tengo buen gusto en chicos -sonrío

Astor se rie de lado, levantando solo la comisura de labio. Parecía que diría algo, pero solo me observó unos segundos, para dar media vuelta y volver a su entrenamiento.

Capítulo 3 Elisa 03

Cap. 3 "Experto en emociones humanas... "

Amanecí con un gran dolor en los músculos de las piernas y brazos. Estoy acostumbrada a que me duelan, pero hoy si no quiero ni moverme.

Han pasado unos días desde ese beso. Y Astor ha dejado en claro que jamás estaría con una "barbie" como yo. Que le ofendía tal rumor.

Ayer viernes, tuvimos una fiesta pequeña. Entre nuestro equipo de Vóleibol. Tomé un poco la verdad, soy más de agua.

Toda la semana la entrenadora nos ha matado con el entrenamiento. En unos días tendremos nuestro primer partido, los americanos tendrán su partido el lunes. Tenemos toda la atención del director puesta en nosotros. Se nos ha criticado como universidad, el que ningún otro deporte participe algún otro equipo de nuestra universidad.

Me levanto de la cama solo en lencería que tengo puesta. Y es que, mi gran y quizá, tonto secreto, es que soy una jodida adicta a la lencería. De todos tamaños y colores, con transparencia y encaje.

De alguna manera sentirme sexy, hace que mi autoestima suba hasta el jodido cielo.

Ayer que llegué, como estoy sola en mi casa, solo me quite la ropa y me dejé caer en el sofá de la sala.

Al entrar a mi baño, termino por quitarme las prendas que cubrían las partes más importantes de mi lindo cuerpo, para poder darme un relajante baño.

La Tina ya estaba lista para recibirme. Con un chongo en la cabeza, mi celular en la mano, entro en la Tina.

Entro a mi instagram para ver que había de nuevo. Me llamó la atención una foto que subió la universidad, donde nos ha tomado fotos, a nosotras y a los de americano. Son como 8 fotos, deslicé para ver todas las fotos y la última foto estaba el poderoso Mikkel Astor.

Mikkel Astor se encontraba corriendo con el balón pegado a su gran cuerpo. Su pelo caía en la cara, los músculos de sus piernas se remarcaban en su uniforme de entrenamiento. De sus brazos unos tatuajes se dejaban ver.

-Maldito egocéntrico -murmuré mientras miraba atentamente esa jodida foto.

Regresé a la segunda foto, donde aparecía yo. Recibiendo la pelota, en posición.

-Maldita sea, ese idiota sale mejor que yo -dije comparando nuestras fotos.

Mis piernas se veían super grandes y sin forma, mi pelo húmedo y bañado en sudor, mi cara roja. Nada salía bien en esa foto, ni el balón, puesto que salió borroso.

(...)

-Aún no logro entender porque surgió ese chisme, porque tú entre todas las lindas mujeres que hay en la universidad -dice Violeta con gracia.

-No seas tonta -le doy un sape- Astor debió haber inventado ese chisme para atraer mi atención

-Lo dudo mucho -me responde- Astor se ha encargado de dejar en claro que es mentira y que no está en absoluto interesado en ti.

Observo a Violeta con una mirada mala.- Si Hunter se rindió ante mis encantos, Mikkel Astor no sería la excepción. Podría hasta apostarte que al final del mes cae por mi.

-Acepto -dice Violeta- te apuesto un favor, el que sea. El que yo quiera o el que tu quieras, si es que tu ganas.

Trago saliva. Porque siempre soy tan habladora.- Mmm no lo sé, oye sabias que Hunter vino a mi casa el otro día? -Intento cambiar el tema

-Ese idiota hace más cosas por ti que cuando estaban juntos, los hombres son unos tontos.

- Es lindo, pero no volveré a sus redes. Hunter es un pasado pisado -sonrío victoriosa por hacer que Vio olvide lo que dije hace un momento

- ¿Lindo? -rie de forma amarga- lindo se vió en aquel video, lo viste tú, lo vimos todos.

- Es cruel que lo digas de esa forma.

- No, no es cruel que yo como una amiga te diga lo que pasó y te recuerde para que no caigas de nuevo. Lo cruel fue lo que Hunter hizo, eso si.

- Tienes razón, por eso te quiero mucho.

- Ya lo sé, mujer de ropa bonita... ¿Por cierto, quién habrá inventado ese rumor de Astor y tú?

-A decir verdad, yo sé quién inició ese rumor -Finjo una tos falsa- pero no te diré quién fue.

-¿Fuiste tú, verdad?

-Claro que no -miento- pero no te diré quién ha sido, me hizo jurarle que no le diría ni a mi mejor amiga

Violeta me miró extrañada. Y se veía que aún no me creía.

Me levante del sillón, para ir a la barra de la cocina y tomar mi botella de agua.

-¿Te hiciste otro tatuaje? -me pregunto Violeta.

Mire hacia mi pierna, y noté que mi short se había levantado, dejando ver un nuevo tatuaje que me había hecho hace unas semanas.

-No es nada -respondo restando importancia

- "No es nada" -repitió ella no muy convencida- ¿Cuándo lograré que vayamos a platicar con un experto en emociones humanas?

- Cuando algo grave pase, esto no es nada -repetí.

Violeta asintió no muy convencida - Pensándolo bien, Mikkel Astor y tu, Elisa, no harían tan mala pareja.

(...)

Estamos en un antro. Está cerca del campus de la universidad y debido a eso suele estar lleno de gente conocida.

Después de la platica con Violeta, de hacerme recordar mi pasado, no podía quedarme en casa. En esos casos, yo hubiera llamado a Hunter, y si, hubiéramos terminado follando, esa era la forma en la que Hunter me ayudaba, supongo.

Mantenía en secreto los pequeños tatuajes que tenía escondidos, entre mí linda ropa. Era parte de mi feo pasado, y se mantenía ahí para recordarme algunas cosas.

Como por ejemplo, los hombres como Mikkel Astor pueden llegar a ser la peor basura humana.

-Deberíamos ir por unas bebidas -me dice Jenny- Ve directo a la barra, yo iré a hablar con Jhon.

Abro la boca sorprendida- ¿El jugador del equipo de fútbol americano?

-Sé que es un mujeriego, de hecho no busco nada serio con el, pero quiero estar en su... -no pudo terminar porque Jhon la sujetó de la cabeza, atrayéndola hacía el, para así zamparle tremendo beso

Sin decir más, decido ir a la barra. No tengo idea si hoy vengo con la decisión de emborracharme o no, pero sea lo que pase, espero disfrutarlo y apagar los malos recuerdos que esta vida me ha dado.

-¿Qué deseas, mi amor? -Fede, el barman, me habla coquetamente, a esto estoy acostumbrada. Fede es un chico que conozco desde hace meses

-Supongo que una cerveza, por algo debo empezar -Le respondo fuerte, para que me oiga a pesar de la música.

Fede asiente, solo pasan unos segundos hasta que trae mi cerveza. Le doy un trago, siento lo amargo de su sabor recorrer lentamente toda mi garganta.

Me giro, dando la espalda a la barra. Y observo todo lo que hay a mi alrededor. A decir verdad, esto no es mi sitio. Pero cada vez que me quiere dar un bajón, es el mejor lugar para olvidar.

Suena alguna canción de bad bunny, y hay una pareja que en serio llama la atención de todos. La chica restriega su trasero al joven y este mueve sus caderas.

Trago saliva al ver que es el idiota de Hunter.

Supongo que debo ser la persona con la peor suerte del mundo. ¿O será a caso el destino que quiere que vuela con él?

No. No.

Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022