He oído que las cosas buenas le llegan al qué se esfuerza en conseguirlas. Sin embargo, al parecer eso no aplicó para mí. Me he esforzado tanto, que estoy cansada de seguir luchando.
Quise rogarle a las deidades por clemencia una vez más, con la esperanza de que intervinieran en mi desgracia, pero parecían ignorarme. Quiero seguir creyendo en que todo va a mejorar, 'al menos estoy viva' me decía. Si no he muerto es porque, algún día recibiré el milagro que tanto espero, algún día saldré de mi desgracia.
Todos los días, Alaya rogaba por una mejor vida, no es que fuese malagradecida, ni tampoco que no estuviera conforme con su destino. Es de las que piensan, que aunque las situaciones que se presentan en la vida, es para que uno aprenda de ellas y aproveche el conocimiento que dejan las situaciones. Sin embargo, las desgracias que vive cada día, la agobian, ruega que al menos en la está angustia, pueda al menos tener paz.
'No he hecho nada malo' pensaba ella ' la verdad saldrá a la luz y me sacaran de este lugar'.
... Presente...
"¡levántate inútil!". Oyó decir Sofía a uno de los lacayos de su padre, mientras le lanzaba un tarro de agua fría.
"ark". Se quejó, sin entender a que se debía su presencia en ese lugar.
Los guardias ignoraron su quejido, y la tomaron por los brazos y la levantaron sin ningún tipo de esfuerzo. Quiso resistirse a que se la llevarán sin más, pero la pobre era tan flaca qué por más que quiso, no pudo hacer nada para zafarse de los corpulentos guardias.
La pobre estaba asustada, no sabía a donde la llevaban, menos tan de repente.
Sofía, aunque era la hija de un noble, 'la casa del conde Wright', su nacimiento no fue bien recibido.
*Nota del autor*.
Bienvenidos a todos los lectores. Espero que este libro les guste tanto como el otro.
Quiero contar una pequeña anécdota que me pasó mientras escribía la mestiza y el Alfa.
Muchas veces me retrasé en las publicaciones de ese libro, era porque mientras estaba escribiendo la mestiza y el Alfa, me llegó la idea de este libro. Cada vez que me tocaba sentarme y a escribir, este libro se anteponía, causando me un bloqueo. Lo que me llevó a tener que iniciar este libro, incluso antes de terminar el otro. Pero gracias a Dios lo logramos.
Este libro me lleno de mucha emoción, porque aún estoy en proceso de terminarlo. Aunque ya tengo la idea hacia donde se dirige y como quiero terminarlo, todavía me falta escribir todas esas ideas. Espero publicar un capítulo diario, que sea largo y lleno de emociones. Espero que disfruten este libro tanto como yo disfruto escribiendo.
Este es mi segundo libro y espero que les guste de verdad. Gracias por su atención.
" Fin de la nota"
Aproximadamente 15 años atrás*
La condesa Elizabeth de Wright había recibido una gran noticia de los doctores, estaba embarazada de su segundo bebé.
Todos en la casa Wright, la noche anterior estaba muy preocupados por el desmayo repentino de la condesa. Sin embargo, ahora esa preocupación ya ha disipado, el motivo de su desmayo, era la espera de otro bebé.
Elizabeth, salió despavorida a la oficina de su marido, que, aunque estaba preocupado por la salud de su esposa, no detenía sus obligaciones.
¡PAM!, se abrió la puerta de la oficina de Richard. Levantó la cabeza, vio que era su amada esposa, así que la expresión de su rostro se relajó. Despidió a su asistente, y se puso de pie con una cara de preocupación y a la vez de alivio por verla tan animada.
El asistente salió de la oficina, con sudores fríos recorriendo su espalda. Estaba informándole a su señor acerca de un asunto que lo ponía muy nervioso, porque a parte del mal carácter de su señor, la noticia, no era placentera. Estaba aliviado, porque la única persona que hacía que el ceño fruncido del conde desapareciera, lo estaba rescatando de unos de sus continuos arrebatos.
Dentro de la oficina, Elizabeth, le contaba a su esposo la noticia de un nuevo miembro de la familia.
Richard, abrazo a su esposa muy animado, agradecido de que su reciente desmayo, no fue nada grave... al menos no por ahora.
La noticia le tomó por sorpresa a Richard, porque aunque su esposa no le ha dicho nada, sabe de los abortos espontáneos anteriores. No llega al segundo mes de embarazo, suele perderlo antes, así que piensa que es un desperdicio de tiempo emocionarse por eso. Aunque aparenta ser feliz por la noticia, así como ella finge que no le preocupa. Tampoco entiende porque ahora, su esposa se toma la molestia de contarle.
...
La pareja aparentaba ser muy feliz. Los demás miembros de la nobleza, ponían en duda la felicidad que proyectaba la pareja. Pues no era un secreto el mal carácter y la actitud despiadada del conde Richard. Entre los nobles era muy temido, incluso la realeza, le temía.
En todo el continente central, la reputación de Richard era un tema de conversación, 'el caballero de hielo' aquel que lideró la guerra unos años atrás, llevando al gran imperio de Kenia, a prevalecer contra sus enemigos los demonios.
Cuando el mundo estaba sumida en una guerra, se levantaron grandes guerreros, magos y mercenarios
La familia de Elizabeth, era una familia que se había visto desplazada por la guerra. Ellos eran nobles de uno de los reinos que cayeron contra el enfrentamiento a los demonios. Y aunque también eran nobles, habían perdido mucho con su desplazamiento.
Cuando terminó la guerra, que el 'caballero de hielo' volvió al imperio victorioso, luego de defender la parte norte del continente. Vio a la joven Elizabeth Stone y quedó encantado, y sabiendo la situación de su familia, 'decidió' ayudar ala familia con un matrimonio por conveniencia.
El compromiso de ambas familias fue un gran escándalo entre la alta sociedad, incluso el emperador no se esperaba tal suceso.
Más escandaloso fue el rumor que circundó de repente, unos meses después de su compromiso. El rumor de que ambos habían roto el compromiso luego que el duque cayera enfermo y despertara unos días después. El rumor fue acompañado con la antipatía de la pareja en los lugares públicos. Que después de mostrarse meloso delante de todos, ahora ni se dirigía la mirada.
Sin embargo, el rumor no tuvo mucho lugar porque, unas semanas después que se extendiera, la pareja celebró su boda. Fue glamurosa y despampanante. El conde invitó a todos los nobles a la celebración, incluso el emperador y la emperatriz asistieron a la celebración.
Luego de ocho meses, nació el fruto del amor que sentía la pareja por el otro. El pequeño Iván Wright. Era precioso, idéntico a su padre. Piel clara, ojos color avellanas y el cabello rojizo de su madre. Era un encantó de ver.
'Sé que aunque no dé detalles de lo que pasó realmente con el compromiso y la inesperada boda, muchos de ustedes tiene una idea que pasó en aquel entonces'...
Cinco años después, Elizabeth esta embarazada de su 'segundo hijo'. La noticia de mucha alegría para la casa Wright y su aliados. Los cercanos a la familia, llenaron de regalos los aposentos de Elizabeth felicitándola por su nuevo bebé.
No saben como se corrió el rumor del embarazo de la condesa, ella es muy cuidadosa con eso. La razón, es muy dolorosa... después de Iván, ha salido embarazada dos veces, esta es la 3ra vez que sale embarazada, y teme perderlo como la las últimas dos veces. Pero a diferencia de las anteriores, esta vez le dirá a su esposo.
Pues realmente quiere tener un nuevo bebé, y necesitará toda la ayuda posible. Cree, que si mantiene el mayor reposo posible, no perderá este bebé.
La primera vez que salió embarazada luego de su pequeño Iván, fue unos meses antes del cumpleaños del conde. Mantuvo el secreto para sorprenderlo en su día, sin embargo, un mes después de enterarse de su embarazo, perdió al bebé.
El conde estaba en la capital para ese momento, resolviendo unos asuntos. Cuando llegó a su territorio, la condesa le dijo a todos lo que sabían, que no le contarán nada al respecto. La segunda vez, se dio cuenta que estaba embarazada, cuando empezó a dolerle el vientre y empezó a sangrar. Pensaba que era el periodo hasta que asoció su dolor, al mismo que había sentido cuando perdió a su otro bebé.
Elizabeth, estaba devastada, ni siquiera sabía que estaba embarazada cuando lo perdió... No entiende ¿Por qué pierde sus bebés espontáneamente? Si no ha hecho nada fuera de lo común. Incluso, hacia menos que en su primer embarazo.
Como se había enterado de su tercer embarazo, luego de Iván, mantendría todo el reposo necesario.
Para sorpresa de todos, esta vez, no perdió a su bebé a su segundo mes, sino que paso el tercer mes, incluso el cuarto, y todavía estaba embarazada. Siempre mandaba a llamar al doctor por cualquier molestia, y se mantenía comiendo saludable.
No fue hasta el quinto mes que vio algo anormal en su embarazo. Su vientre no crecía, incluso comiendo exorbitantemente, nada podría hacer que su vientre se hinchara.
Los primeros 4 meses, los médicos le dijeron que era normal en algunos casos, el que no se notara su embarazo, pero ya en el quinto mes era extraño.
Preocupada, Elizabeth, llamó a los médicos y curanderos del imperio. Hizo que Richard, llamara a todos los médicos para ella. Lo sorprendente es que su pulso era de una mujer embarazada, sin embargo, para sus cinco meses, su vientre era muy plano.
Ninguno pudieron dar razones o explicaciones de que estaba pasando, era muy extraño el caso de la condesa.
Muchos pensaron qué era una maldición, qué alguien la había maldecido. Era normal tomando en cuenta quien era el conde de Wright.
Richard, mandó a buscar a algunos sacerdotes del la iglesia en la capital, esto, por petición de Elizabeth. Si era alguna malicia, ellos ayudarían. Sin embargo, los sacerdotes, no tuvieron ninguna profecía o visión de éste caso.
Elizabeth, se lamentaba de que él sumó sacerdote no vino a su llamada, y solo mando a pequeños discípulos en su lugar.
Transcurrió otro mes y todavía la condesa no tenía ninguna señal de que estuviera embarazada, solo la palabra de los médicos y su retraso menstrual que decían que si lo estaba.
En una visita de su madre, cuando Elizabeth le contó que estaba pasando, la madre se sintió triste por la situación de su hija. Y mientras la consolaba, recordó que una adivina de su tierra, se había establecido en el imperio, y según los rumores era muy buena. Le sugirió a su hija ir allí junto con el conde, si alguien podría darles respuesta seria ella.
Al principio Elizabeth no le parecía la idea, pero su madre la convenció al respecto. La cultura de la familia de Elizabeth era muy diferente a la del imperio de Kenia, y aunque con el tiempo, se han ido adaptando, sus raíces siguen muy presente en su corazones.
Una vez su madre se fue, dejándole la dirección de la adivina, ella fue donde su marido, Y le contó al respecto.
Richard, estaba renuente a escuchar las palabras de su esposa, pues. Aunque él no era muy imperialista, no quería ponerse en Jaque, y darle ninguna excusa al emperador para que lo declarará traidor.
Sin embargo, fue tanta la insistencia de su mujer que tuvo que ceder ante su pedido.
El territorio del conde estaba en el este del gran imperio de Kenia, y éste albergaba varias casas nobles, pero dentro de ellos, la casa Wright era la mas importante.
Salieron a la ciudad de Kartax que pertenecía a la casa Vera, agradecido que estuviera cerca de su territorio. Tenían la excusa de que iban a dar un paseo, para que la condesa se distrajera.
Una vez llegaron, el conde Richard llevó de paseo por la ciudad a la condesa. Vieron artilugios y diferentes locales del lugar, hasta que llegaron a la dirección exacta donde la madre de Elizabeth le dijo que estaba la adivina.
Al contrario de como el conde suponía, encontrarse con un lugar oscuro y tenebroso, con un aire maligno. Fue muy diferente , estaba limpio y aireado, el interior del lugar era como una especie de tienda donde vendían antigüedades y bisutería.
"¿puedo ayudarles en algo?" preguntó una anciana qué estaba en el mostrador.
"creo que nos equivocamos de lugar" susurró el conde a su esposa.
En cambio, Elizabeth ignoró su comentario, y como le había indicado su madre le dijo a la mujer. "Este lugar es muy acogedor, me lleva al pasado, pero ¿no tiene algo más moderno? Algo como para llevar en unos meses...".
El conde no entendía que venía ese comentario sin sentido. Todo lo que estaba ahí era muy antiguo y viejo, ¿Cómo podría llevarlo puesto en unos meses?.
La señora entendió de inmediato qué era lo que buscaban. "Sally!" llamó la señora a una muchacha. Cuando esta salió la señora le indico que atienda el negocio, que ella le mostraría a la pareja otros tipos de productos.
La señora indicó a la pareja, seguirla detrás de las cortinas. Luego de atravesarlas, había una pequeña sala.
La sala estaba igual de limpia, rodeada de velas y rocas de que Richard aseguraría que son de maná.