Género Ranking
Instalar APP HOT
Inicio > Urban romance > Mis hermosos cuarenta
Mis hermosos cuarenta

Mis hermosos cuarenta

Autor: : AutoraBetaniaVicente
Género: Urban romance
Si alguien me hubiera preguntado que yo, Fernanda de Freitas, me estaría separando del hombre al que había jurado amar, respetar en la alegría y en la tristeza, me hubiera reído mucho. Mi matrimonio para mi pense que era perfecto, bueno pense hasta que un dia todo se derrumbo. ¡Ahora que estoy a punto de cumplir 40 años no hubiera sabido que finalmente encontraría al gran amor de mi vida! ¿Sería cómico que el hombre que llegaría a gustarme fuera 10 años más joven que yo? Bruno Mendes Desde que la vi ahí parada hablando con un amigo lo único que se me vino a la mente fue "Esta mujer es perfecta para mí" Era como si hubiera muerto e ido al cielo para mí era un ángel en perfección. Si alguien me hubiera dicho que estaría persiguiendo a una mujer, seguro que me habría reído. Le había dicho a mi mejor amiga que estaba huyendo de las mujeres, era suficiente que mi loca ex lo hubiera hecho. Al descubrir que esa misma mujer que me fascina es una mujer mayor que yo, me quedé muy sorprendido porque para ella yo era nuevo funcionaría y haría cualquier cosa para acercarme a mi hermoso cuarentón o no me llamo Bruno Mendes tu nuevo jefe!

Capítulo 1 Capitulo 1

Fernanda

Hoy no es mi día, sinceramente no realmente! Primero mi trabajo apestaba. Estoy a punto de renunciar y no es mucho. Todo va mal Creo que no debí haber salido de casa hoy.

Ahora estoy aquí frente a la oficina de mi esposo, llamándolo para almorzar juntos y no contesta.

"Maldita sea, Otávio, ¿atiendes ese puto teléfono?" - Me quejo ya de estar poseída por él.

Vuelvo a llamar a su celular y nada. ¿Qué estaba haciendo que no podía atender una maldita llamada? Después de todo, yo era su esposa.

Me enojé mucho con él y puse mi celular en mi bolso y miré mi reloj y me asombré de la demora de Otávio y él nunca era de los que llegaban tarde.

Escucho sonar el celular y antes de siquiera descolgarlo sonrío y al descolgar doy un suspiro de frustración al ver que no era mi esposo sino una de mis hijas y no que me lleve bien con ellas yo solo pensó que era él.

"Hola Kathy, ¿qué pasa?" - Pregunto.

- Mamá, puedo sacar tu auto. - Pregúntale a mi hija.

"¡Kathy, ni siquiera he llegado a casa todavía!" - Respondo aún frustrado.

- Mamá, ¿está papá ahí, cerca? – me pregunta con curiosidad.

"¡No, Kathy! Suspiro y continúo, "¿Dónde está Kam?

"¡Oh, ella está en la habitación!" - Ella me contesta y se queda en silencio es cuando escucho la voz de mi otra hija y estoy por preguntar que pasa, cuando continúa: - Mamá y Kam, ella está aquí a mi lado diciendo que trató de hablar con papá y eso él no respondió.

"¿Ella también trató de llamarlo?" – pregunto con aprensión.

- ¡Si mamá! Ella me acaba de decir que ni siquiera lo sabía. Kathy dice y escucho a Kam decir que quería hablar conmigo.

- ¡Hola mama! - dice Kam preocupado.

- Hola hija, ¿tu hermana dijo que hoy tampoco puedes hablar con tu padre? - Pregunto con curiosidad, tratando de saber por qué Otávio no atendió a nadie hoy.

- ¡No conseguí! Se suponía que debía preguntarle si podía prestarme algo de dinero para que pudiéramos ir al centro comercial. - Ella me habla y sigue diciendo, - Y me preocupé cuando él no respondió. - Kam se queda en silencio y luego continúa diciendo: - Mamá, ¿por qué papá no respondió a mi llamada?

- ¡Hija, no lo sé, ya que es la primera vez que esto sucede! Respiro hondo y sigo diciendo: "Ni siquiera me está escuchando".

"Y ahora, estoy preocupado, o mejor dicho, estamos preocupados. - Kam habla.

- Tú y tu hermana manténganse tranquilas y no se preocupen estoy aquí frente a la oficina de su padre y en cuanto sepa lo que pasó las llamo, ¡ok!

"¡Está bien, mamá, mándale un beso!" - Ella me pregunta.

- Puedes irte y tú y tu hermana se comportan, eh. "Ojalá supiera que dos adolescentes podrían volverme casi loco, déjame decirte.

"¡Está bien, Kathy y yo no vamos a pelear! "Ella bromea y sé que no lo hace.

Me despido de ellos riendo y cuelgo. Mis hijas son lo que más quiero en este mundo. Gracias a Dios estamos bien conectados. Los gemelos no me quitaron casi nada a mí, sino a su padre.

Ah Otávio fue mi amor de adolescente, con él perdí la virginidad y pronto decidimos casarnos y eso fue maravilloso. Nuestras familias se conocían y estaban tan felices que nos casamos y pronto quedé embarazada, así que mi matrimonio fue perfecto.

Decido salir del auto y entrar a la oficina de contabilidad, saludando a todos los que veo. No había estado aquí por mucho tiempo. Tomo el ascensor y subo al piso de la oficina de Otávio.

Cuando llego, encuentro el pasillo vacío y pienso que es raro y miro de nuevo el reloj y me doy cuenta de que debe ser que todos deberían estar almorzando.

Y escucho gemidos y me da curiosidad y me dirijo hacia donde venían los sonidos y me encuentro cara a cara con una puerta inclinada y la empujo termino teniendo el susto más grande de mi vida.

Y luego se me ocurre un pensamiento y me decía "¿Crees en la historia de felices para siempre?".

Porque la escena que estoy presenciando allí terminó por hacerme sentir tan orgullosa como para decir que viví un cuento de hadas.

¡Y aquí estoy yo! En la puerta de la oficina, entendiendo por qué mi maldito marido no podía atender ninguna llamada, estaba demasiado ocupado follándose a su nueva secretaria. Porque la vieja se había jubilado y debí haberme imaginado que algo así sucedería cuando él la seguía alabando, mucho.

El susto que recibí fue tan grande que prácticamente me congelé que cuando me desperté del susto terminé tirando mi bolso al piso y el ruido hizo.

Entonces es cuando me ve parado allí y rápidamente le quita a la mujer y yo me quedo allí mirándolo subirse el cierre de los pantalones y solo digo:

"Oh, ahora entiendo por qué no podías contestar las llamadas de tu familia. ¿Estabas demasiado ocupado con la piraña aquí? - digo señalándola que estaba arreglando su ropa.

"Amor, ¿no es eso lo que estás pensando?" Dice rápidamente.

- ¿Está seguro? - Me burlo de él y miro al vagabundo y le digo irónicamente: - ¡Espero que te hayas divertido!

- ¡Señora Fernanda, eso no es lo que está pensando! "Repite lo mismo que dijo mi marido, o más bien mi ex. Porque definitivamente puedo decir que soy una mujer separada.

"¡Solo necesito saber una cosa!" Ah, ¿cuánto hace que me engañas, Otávio? - Digo incluso demasiado tranquila, creo.

"¡Fue la primera vez y la última vez!" Dice como si eso marcara la diferencia.

- ¡No te creo! - Y era la verdad, la confianza que le tenía acababa de morir en ese momento.

- ¡Mi amor es la más pura verdad, tienes que confiar en mí! - Dice todo ferviente.

- ¡Otávio, por favor no me llames amor! - Prácticamente grito y miro a su amante y le digo: - ¡Me gustaría estar a solas con mi exmarido! - digo mirándolo quien me mira estupefacto.

"¡Soy tu esposo!" - Dice prácticamente gritando y se vino rápido con ganas de tocarme y yo solo solté sus repugnantes manos.

"¡Quítame las manos de encima!" - pregunto casi gritando.

- ¡Escúchame, te amo! - Él pide.

"¡No, no lo harás!" ¡Si me amas como dijiste, no me habrías traicionado! - Contesto.

"Hemos estado casados ​​durante casi veinte años, ¡sucedió!" "Se defiende como si fuera normal.

"Tú mismo acabas de decir que llevamos casados ​​casi veinte años ya partir de ahora ya no. - Contesto.

- ¿Qué estás tratando de decir? Dice con voz de pánico.

"¡Por el amor de Dios, entendiste lo que dije!" "Quería abofetearlo".

- ¡No! No entiendes Fe te necesito! Dice desesperadamente.

"No me necesitaba hasta hace cinco minutos cuando estaba allí follando en tu silla con tu puta. - digo encogiéndome de hombros.

"Te dije que solo fue un desliz. - Vuelve a defender y yo miro hacia arriba pidiendo paciencia que ya no tenía.

- Como dije antes y lo vuelvo a decir, ¡quiero el divorcio! - Otávio me mira como si estuviera loco.

- ¡No no! ¡No quiero divorciarme de ti! protesta y coloca sus asquerosas manos sobre mí y agarra mis brazos con fuerza.

- No tienes nada que desear, Otávio. - Digo con firmeza y sigo diciendo: - ¡Suéltame, Otávio, me haces daño!

"Lo siento, ¡no quise lastimarte!" - Me dice quitándome las manos de encima.

- ¡Otávio, quiero el divorcio! - vuelvo a preguntar con la paciencia agotándose.

Capítulo 2 Capitulo 2

Fernanda

Pude ver en sus ojos lo sorprendido que estaba al escuchar la palabra divorcio y supe que tenía que prepararme para una larga batalla.

- ¡Te quiero! - Él dice.

"Bonita manera de demostrar, ¿no crees?" - respondí sarcásticamente. Yo no tenía sangre de cucaracha.

- ¡Fernanda no volverá a pasar! - Él dice.

- Otávio, estoy cansado de escuchar tus lamentos y solo digo una cosa, quiero que empaques tus cosas y te vayas de mi casa hoy.

"¡Te refieres a nuestra casa!" - Otávio me cuestiona y yo lo miro.

- No, ahora es la casa de mis hijas y la mía. - Hablo.

- Fernanda me escucha... - Pregunta una vez más.

- Me escuchas, ¿quién puede garantizar que no me hayas traicionado antes? - Hablo mirándolo y ahí viendo que ese hombre que juró amarme y terminó traicionándome terminó conmigo.

"Te juro que fue solo esta vez". - Dice desesperado ya.

"Como dije, no lo creo. -Respondo y sigo: - Ahora necesito irme y tú cuando llegues a mi casa, tus cosas ya estarán en las bolsas. - Con eso salgo de su cuarto escuchándolo llamarme y no miro atrás y cuando llego a su mesa de putas solo respondo: - ¡Ahora es todo tuyo!

- ¡Señora Fernanda, perdóneme! - ella me pregunta

- ¿Perdonar? - Doy una risa sarcástica y respondo, - Sal de mi camino si no quieres que te desplumen. La amenazo y me deja.

Salgo de ese piso con la frente en alto y cuando paro frente al elevador mis ojos ya están llenos de lágrimas y cuando las puertas se abren y no hay nadie adentro y cuando las puertas se están cerrando las lágrimas que estaba conteniendo comenzaron a caer .

Cuando llego a la planta baja salgo rápido sin hablar con nadie y voy hacia mi carro y vuelvo a llorar y me quedo así un buen rato.

Oigo que la ventanilla de mi coche se cierra de golpe y me doy vuelta para ver quién es. Otávio estaba ahí llamándome y lo único que hago es encender el auto y salir.

La verdad no se como llegué a mi casa y cuando entré me encontré a mis niñas jugando y al ver mi estado empezaron a hablar:

"Madre, ¿qué pasó?" - Pregunta Kam preocupado.

Y los miro y veo lo hermosos que son y gemelos idénticos. ¡La gente estaba confundida sobre quién era quién! Nunca tuve problemas para identificar quiénes eran Katherine y kamille.

- ¡Madre contesta! - Kathy pregunta y no sabía cómo decirlo y respiré hondo y respondí:

- ¡No te preocupes por tu papá, estaba muy ocupado y lo está haciendo muy bien! - Hablo.

"Entonces, si él está bien, ¿por qué lloras?" - pregunta Kam mirando sin entender nada.

"Porque tu padre..." digo tratando de controlar el llanto y me enojo conmigo misma por no controlarme.

- ¿Qué hizo él? - Preguntan juntos y si la situación no fuera tan grave me hubiera reído.

"¡Estaba teniendo sexo con la nueva secretaria!" Lo suelto de inmediato y ella me mira sorprendida.

"¿Estás segura, madre?" – pregunta el kam sorprendido.

'¡Lo peor que tengo!' Desde que los vi teniendo sexo en la oficina. - respondo con firmeza y vi sus ojos llenarse de lágrimas.

- ¿Y que hiciste? – Pregúntale a Kathy.

"¡A partir de hoy, tu padre ya no duerme aquí!" - Suelto.

- ¿Qué? - Prácticamente gritan y dicen: - ¿Dónde va a dormir?

¡Sabía que les costaba asimilar lo que estaba pasando! Tenían una verdadera adoración por su padre y viendo lo tristes que estaban les respondo:

"¡Debería pensar en eso antes de traicionarme y dejar una cosa clara!" - Respiro hondo y termino de decir: - Pedí el divorcio.

"Más... ¡Madre!" - Protestas a Kam.

- No existe tal cosa como más madre... ¡Está decidido y es definitivo! - Hablo y miro a Kathy y ella se quedó en silencio y voy a mi habitación y cuando llego agarro mis maletas de viaje y pongo todo lo que era de él.

Y así estuvo una hora y cuando por fin terminé, bajo las escaleras con mis maletas y mis hijas vienen a ayudarme y yo solo digo:

"¡Si quieres hablar con tu padre, por mí está bien!" Pero ya no vive aquí. - Terminé.

- ¿Dónde quieres que llevemos las bolsas? – Pregúntale a Kathy.

- ¡Hija, tu padre viene a buscarte, no te preocupes! ¡Solo dáselo!

"¿Y si pregunta por ti?" – Pregúntale a Cam.

- Dile que la próxima semana mi abogado firmará un contrato. - Digo y digo: - Y amores, aprovechen para salir con mi carro y divertirnos y sacar la tarjeta aquí y llevársela para gastar.

Voy a mi bolso y tomo mi billetera y les doy mi tarjeta y como ya saben la contraseña, es fácil.

- ¡Solo te pido que esperes a que venga tu padre a entregarle sus cosas y te puedes ir! - Les doy un beso a cada uno y les digo: - ¡Y no se preocupen, estaré bien! Solo necesito algo de tiempo a solas.

Me despido de ellos al escuchar que me llaman y llego a mi habitación y la cierro y voy directo a la ducha, me quito la ropa y me meto y sintiendo el agua caliente mojarme me abrazo y me siento en el piso y empiezo a llorar como un niño.

Dos meses despues...

Capítulo 3 Capitulo 3

Bruno

Estaba muy cansada y no veía la hora de llegar a mi apartamento y dormir unas horas. Debo estar envejeciendo. Estuve aquí mirando la confusión en el aeropuerto de Guarulhos con la gente que entraba y salía de São Paulo.

Estaba aquí afuera esperando que llegara mi chofer y no tardo mucho y veo llegar mi auto y pronto se detiene y mi chofer, que se llama Sandro, sale de él.

-Señor Bruno, cuando quiera podemos ir. - Este es mi chofer.

- ¡Vamos, Sandro! - Acepto y me subo al auto. Acabo de llegar a São Paulo y no veía la hora de comer algo casero. Sandro me abre la puerta y entro y luego la cierra y luego nos dirigimos a mi departamento.

- Señor, ¿cómo estuvo el viaje? me pregunta

- Mi amigo, cansado como siempre y no veía la hora de llegar a casa. Le digo que se ríe.

- Necesitas vacaciones. - Me dice y yo acepto.

"Es una pena que nadie piense que lo necesito. digo con frustración.

"¿No conseguiste que nadie te ayudara?" - Sandro se refiere a que no tengo un asistente competente que me ayude con los asuntos.

- Hasta ahora nada, cada uno que se contrata no dura ni una semana.

- ¿No es extraño? -me pregunta Sandro de repente.

- ¿Qué? – pregunto con curiosidad.

"Señor, lo siento por lo que le voy a decir. – Dice un poco aprensivo.

- ¡Puedes hablar Sandro! - Le pregunto y hasta me siento mejor al escuchar lo que decía.

"¡Señor, lo siento! - Dice haciendo una pausa y sigue hablando: - Algo más debe andar mal, para que ningún asistente se detenga en el trabajo.

- ¡Es correcto! ¡No había pensado en eso! "Estoy de acuerdo y sigo tratando de recordar cuánto duraba un asistente.

- Entonces señor, como usted es bien conocido en el negocio incluso de la moda y entre otras ramas. – comenta.

- ¡Es verdad! Hago una pausa y sigo diciendo: "Lo más extraño de los anuncios que publicamos es la moda de lencería y a las mujeres les gusta eso.

- ¡Sé que incluso a mi esposa le gusta la lencería que ustedes producen! - Se ríe y se avergüenza de lo que dijo y dice: - ¡Lo siento señor! – dice Sandro.

- ¡De nada! Sandro Angélica tiene razón, si te gustan nuestros modelos, puedes decirle que habrá una línea de modelos nuevos y quiero saber su opinión al respecto. - Pregunto sinceramente me gustaría mucho saber la opinión sobre el nuevo producto y sigo diciendo, - Ahora la pregunta es ¿qué debo hacer al respecto?

¡Primero debes descansar y luego lo solucionarás!

- ¡Sí, tienes razón, Sandro!- Estoy de acuerdo y sigo diciendo: -'En cuanto duerma un poco, lo resolveré pronto.

- ¡Eso, señor, descanse! Dice estar de acuerdo conmigo. Pronto me recuesto en el asiento del auto y termino durmiendo y mi sueño fue sin sueños.

Media hora despues...

- ¡Señor! "Lo escucho llamarme. Y estoy despertando de un sueño pesado. Sentí que mis ojos casi se cerraban de nuevo, estaba tan cansada. - ¡Señor, despierta!

- ¡Perdon! - Hablo sin gracia y sigo diciendo: - ¡Gracias, Sandro! Necesito salir de este auto pronto o terminaré dormitando de nuevo.

- No hay problema, estás muy cansado. - Dice y le doy las gracias de nuevo y viene a mi lado y esperamos a que llegue el ascensor y cuando llega nos subimos a ellos y vamos a mi piso.

Cuando llegamos frente a mi departamento, la puerta se abre y me encuentro cara a cara con nadie más y nada menos que con mi madre. Miro a Sandro y él se encoge de hombros como diciendo que no era culpa suya que ella estuviera allí esperándome.

"Oh, hijo mío, entra, estás tan demacrado y tan delgado. - Dice y vuelvo a mirar a Sandro y pongo los ojos en blanco y pido paciencia para aguantar a la señorita Perola.

"Madre, ¿qué haces aquí?" – pregunto con curiosidad.

- ¡Hijo mío, te extrañé tanto! - Dice toda feliz y yo sin darme cuenta dejo escapar un gemido de frustración yo amaba a mi madre pero ella siempre aparecía y la mayoría de las veces era para saber cuando conocería a una buena mujer y también cuando la visitaría y eso Hacía un mes que no iba a tu casa.

Mi madre decidió vivir en el interior de São Paulo, junto con mi padre y siempre decían que el lugar donde vivían era siempre un paraíso y debo estar de acuerdo con eso.

- Mamá, yo también te estaba extrañando, pero seamos realistas, ¿qué haces aquí en realidad? Le pregunto y ella solo pone los ojos en blanco sabiendo exactamente lo que quería saber.

"¡Como dije, te extrañé mucho!" - Dice y continúa: - Y hace mucho que no me visitas y parece que no sabes ese dicho que si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma.

"¡Mamá, lo siento mucho!" ¡Pero estos días están siendo muy ocupados! - Comento sin humor.

-¡Ya lo sé, hijo mío! - Dice abriendo una hermosa sonrisa que dijo mi padre fue apenas verla por primera vez sonriendo mientras leía un libro se enamoró completamente de ella.

- ¿Y dónde está papá? – pregunto con curiosidad.

- En la cocina no es eso ¡Él realmente decidió hacerte un pastel! "Apenas termina de hablar cuando aparece mi padre y era el hombre al que más admiraba en el mundo.

Mi padre ya estaba jubilado y siempre le había gustado mucho escribir poesía y versos. Pero su profesión era contador, y él era una bestia en eso, quien hizo mi contabilidad.

- ¡Pues, pues, quién decidió llegar a casa! - Mi padre Arthur juega conmigo como siempre y yo me río y le doy un abrazo. Realmente los extrañé a ambos. Y pronto siento los brazos de mi madre abrazándome y curiosamente me siento en paz al verlos tan cerca de mí.

Cuando nos separamos noté que mi madre se limpiaba los ojos, está muy emocionada. Mi madre siempre fue así, era una mujer tan amable y cariñosa y también muy cariñosa y yo la quería mucho.

- ¿Cómo estás, padre? - Saludándolo.

"¡Estoy bien y extrañamos a nuestro hijo!" También me llama la atención y me río.

- Como te decía, mamá, no tuve tiempo de visitarte. - Respondo todavía torpemente.

- Tranquilo hijo mío, entendemos que has estado un poco apurado por estos locos sucesos.

- ¡Papá, si solo fueran estos eventos, todo estaría bien! – comento con cansancio.

"¡No quieres ir a tomar una ducha primero, hijo! - Habla mi madre.

"Sí, lo hago, y vuelvo enseguida para tomar un café contigo". Digo y les doy un beso a cada uno de ellos y me dirijo hacia mi habitación. Y cuando llego veo que ya estaba mi maleta y me río. Vino Sandro y trajo la maleta y saco mi celular del bolsillo y lo llamo y contesta rápido:

-¡Listo señor!

"Sandro no necesitaba llevar mi maleta a mi habitación. - Hablo.

"¡Señor, es mi deber!" - Él dice.

- ¡No es! La próxima vez, hombre, déjame llevar la maleta al dormitorio. - La advertencia.

"Señor, no es molestia. - Él dice.

- Sé que no. - Respondo y digo: - ¡Ahora vete a tu casa y no me aparezcas hasta mañana!

"¡Señor, sus padres están aquí!" - Él me dijo.

- ¡Yo se de eso! ¡Y no te preocupes, dormirán aquí! - respondí tranquilizadoramente.

'¿Está seguro?' – pregunta un poco aprensivo.

- Sí, tengo, ve a descansar que mañana tengo que ir a la empresa.

"¡Está bien, lo que quieras!" - Dice y yo le doy las gracias y voy al baño donde me quito la ropa y la pongo en el cesto que me regaló mi madre para poner la ropa sucia. Abro la ducha y me quedo adentro dejando que el agua caiga sobre mis hombros deseando que todo el estrés desaparezca, lo cual fue algo difícil de hacer.

Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022