Estoy en un bar mi mejor amiga me obligo a venir a este corto viaje que según por que nos divertiríamos muchísimo y cual fue mi sorpresa que al llegar vi que tenía otros planes, ahora está en un pequeño crucero que salió esta tarde y regresa mañana al medio día, no soy fan de andar en altamar así que preferí quedarme en el hotel, relajarme y tomar hasta no saber de mi, no es que este triste ni nada pero mi vida no es la más divertida de todas, trabajo en una empresa de publicidad no me quejo pero siento que estoy estancada ahí, estudié diseño gráfico y amo mi carrera pero no es precisamente el
trabajo que estaba buscando o que creí que era cuando vi el anuncio, me permite pagar un pequeño departamento y darme ciertos lujos como este pequeño paseo con mi mejor amiga Paola.
Mi nombre es Luciana pero me gusta que me llamen Lu, a mi padre jamás lo conocí y mi madre hace 3 años que falleció sin duda alguna es una de las peores cosas que me han pasado en la vida, tuve una depresión de la cual me costó salir, ella falleció de un infarto fulminante, lo peor es que no tenía ninguna enfermedad y eso me dejo más dañada, no poder despedirte del único ser que estuvo siempre contigo y te saco adelante es lo peor que le puede pasar a un ser humano. Llevo reponiéndome por todo este tiempo y sin duda sin Paola no lo hubiera logrado ha sido esa ancla y ese hombro donde me he podido apoyar siempre y ella también siempre cuenta conmigo, es la mejor persona que conozco después de mi mamá pero como ella ahora no está en este mundo terrenal solo ella me queda, su familia es increíble siempre me han tratado muy bien, tiene a sus papás que son un amor y me ven como a una sobrina y un hermano mayor que es muy sobreprotector con ambas y muy guapo, debo admitir que en mi adolescencia estuve perdidamente enamorada de el hasta que me di cuenta que solo era admiración lo que sentía, ahora esta casado y apunto de tener su primer bebé, bebés lo que más miedo me ha dado siempre, nunca he sentido ese lado maternal con que dicen que nacemos, nunca ha estado en mis planes convertirme en madre, ni el casarme ha estado en mi vida como una opción, Paola dice que es por la experiencia de mi madre y por que no he conocido al indicado, yo digo que algunas no nacimos para estar con alguien y yo soy una de ellas. No juzgo ni nada pero la felicidad de alguien no debe depender en si estás o no en una relación, la felicidad de cada persona está en uno mismo si no somos felices con nosotros mismos mucho menos lo seremos con alguien más.
Solo he estado en dos relaciones y prácticamente no duraron nada, siento que nunca pude sentir esa magia de la que todos hablan, así que puedo decir sin temor a mentir que jamás me he enamorado y que a estas alturas de mi vida no creo que valla a ocurrir. Tengo 26 años y llevo más de 4 años sin pareja, este viaje también serviría para despejar, mimarme y buscar algo de compañía aunque sea por una noche, pero ahora que mi amiga me abandonó no se si sea buena idea ya me da pereza, creo que por eso no conozco personas me da pereza todo lo que tiene que ver con relacionarse o salir de la comodidad de mi casa y mi poco tiempo libre de trabajo.
Voy saliendo de mi habitación no puedo quedarme encerrada solo porque Paola me abandonó, me dirijo a un bar que vi más temprano y se veía muy decente y muy bien el ambiente, solo quiero tomar algo y disfrutar de la música.
Llevo ya no se cuantas bebidas pero ya me siento más alegre de lo normal y súper suelta, analizo mi vida y la verdad es que si doy un poco de pena, se me han acercado 3 hombres a los cuales he rechazado pero analizándolo desde la perspectiva de los que me rodean debo parecer un bicho raro que esta amargada y tomando sola como loca. A unas mesas esta un hombre solitario, me quedo viéndolo por un rato para corroborar que realmente este solo y tomando valor para acercarme, se ve un poco mayor que yo, pero soy mala para deducir edades así que no me arriesgo a juzgar, cuando me traen el último trago que pedí me lo bebo de una y me levanto antes de arrepentirme.
Conforme me acerco me doy cuenta que es muy atractivo y sobre todo sexi, tiene una mirada profunda y me di cuenta desde que me levanté que me estaba observando, cuando estoy lo suficientemente cerca lo veo sonreír y compruebo que su mirada y sonrisa son la mezcla perfecta.
Doy un último respiro profundo antes de terminar de acercarme, se que si lo sigo pensando me arrepentiré de lo que estoy por hacer, pero se supone que a eso vine a este viaje y se que cuando le cuente esto a Paola estará encantada con mi actuar, así que le respondo la sonrisa al sexi hombre y termino de llegar.
-Hola, puedo sentarme?
Pregunto intentado darle una sexi mirada la cual el responde alzando ambas cejas.
-Por supuesto.
Y me indica que lo haga, intento seguir actuando como si esto fuese algo natural y común para mi, pero la verdad es que no se ni como actuar. Lo bueno es que él rompe el silencio que me estaba poniendo algo tensa.
-Quieres tomar algo?
Su voz es tan seductora y ronca que me hace erizar la piel.
--Sorpréndeme.
Y la sorprendida soy yo por mi respuesta, el solo sonríe.
-Y bien, que hace un hombre tan solitario en un lugar como este?
Intento hacer conversación, pero no estoy segura de ir por el camino correcto, ya que el se me queda viendo por un momento y hace una mueca.
-Mi amigo me abandonó, y cuál es tu historia?
Sonrió al darme cuenta lo estúpida que sonare al responder que me ha pasado lo mismo.
-Irónicamente situación similar, mi amiga se fue a un crucero con alguien que acaba de conocer y prefirió abandonarme.
Puedo notar como hace una pequeña mueca pero intenta ocultarlo, no me creyó o le parece la excusa más absurda del mundo, en eso llegan nuestras bebidas y el alza su vaso.
-Entonces disfrutemos nosotros también.
Choco nuestros vasos mientras le devuelvo la sonrisa.
Continuamos charlando y bebiendo, se me hace una persona muy interesante pero sobre todo me cuesta descifrarlo, parece alguien muy reservado y alguien enigmático, parece que algo no lo termina de convencer pero la verdad es que tiene muy buen tema de conversación y demasiado sexi para mi gusto, pero que más da a eso vine.
-Te gustaría ir a un lugar más tranquilo?
Me pregunta acercándose sobre la mesa, me pongo algo nerviosa, no estoy nada acostumbrada a este tipo de cosas pero el alcohol y la decisión se apodera de mi y sonrió al responder.
-Claro.
Nos dirigimos a la salida y el pasa su mano por mi cintura acercándome un poco a su cuerpo, siento una corriente eléctrica recorrer cada fibra de mi cuerpo deseando sentir más. Después de unos minutos en un auto llegamos a un hotel que se encuentra muy cerca del hotel donde nos hospedamos, bajamos e inmediatamente entramos al lugar, subimos al elevador y en todo el trayecto no volvimos a hablar, el se gira y me da un beso que me hace sentir mareada pero deseando más.
Llegamos al décimo piso y el me toma de la mano saliendo del ascensor, abre la puerta de su habitación y en cuanto entramos pone seguro a la puerta y se lanza sobre mis labios de nuevo, es tan suave y delicado pero al mismo tiempo tan exigente y apasionado.
En minutos estamos sin ropa alguna que cubra nuestros cuerpos y el contacto con el otro es arrollador, me encuentro totalmente perdida, y con mi poca experiencia en esto puedo decir que el por el contrario es un experto.
Perspectiva de Sandro.
Me despierta el sonido del inodoro y recuerdo que no estoy solo y doy un largo suspiro, tenía años sin dormir con nadie, solo pasaba un rato y después las hacía irse ahora no se en que momento me quede dormido y recuerdo todo lo ocurrido el día anterior con Marco largándose a un crucero son una nueva conquista, el me obligó a hacer este viaje para abandonarme después, al llegar al bar lo primero que vi fue a esta mujer ser acechada por tres hombres borrachos y los tres fueron rechazados, cosa que se me hizo verdaderamente extraña y más cuando noté como posaba su mirada en mi sin ningún disimulo, me pareció tan sexi y segura de si misma que me dejo algo desconcertado y más cuando la vi acercarse a mi, la veo salir del baño sacándome de mis pensamientos.
Esta recién bañada y vestida con la misma ropa de ayer, cuando se da cuenta que estoy despierto la noto dudar un poco y ponerse algo nerviosa, y no puedo evitar sonreír al recordar que anoche era todo menos alguien que se avergüenza de hacer algo, la veo tomar su celular y su bolso y dudar un poco antes de girarse a verme.
-Bueno, tengo que irme a mi hotel.
Me deja un poco aturdido su dulce voz y ver esa mirada tan intensa y con una pizca de vergüenza que no entiendo. Se me queda viendo un momento como esperando que diga algo, pero que puedo decir un gracias saldría sobrando y no la volveré a ver así que no creo que deba ser cortés.
-Sobre el mueble esta mi billetera, puedes tomar la cantidad que desees.
Digo mientras me comienzo a levantar para meterme a la ducha.
-Disculpa?
Se gira a verme con una mirada más intensa y sobre todo parece que quiere desaparecerme con su mirada, la veo apretar la mandíbula.
-Por lo de anoche, la verdad estuviste genial.
Digo con algo de burla en el tono y arrepintiéndome al instante, al ver cómo cambia totalmente su mirada por una de indignación y decepción, y puedo notar como se le cristalizan los ojos y empuña las manos.
-Eres un imbécil.
Dice mientras se da la vuelta y azota la puerta al salir furiosa, me doy cuenta que fui un completo imbécil y más cuando estoy por entrar a la ducha y recuerdo que no usamos protección, doy un largo suspiro mientras paso la mano por mi cabello, nunca me había olvidado de usar y no puede ser posible que me pase con una mujer que ni su nombre me dijo.
Me tardo más de lo normal en la ducha sin poder dejar de pensar en ella, en su hermosa sonrisa con esos pequeños labios pero perfectamente bien formados, pero su mirada tan expresiva y ese color tan hermoso de ojos y enormes, su castaño y alocado cabello la hacen lucir tan sexi y perfecta, debo dejar de pensar en ella, todas son iguales y ella no es la excepción.
Tocan mi puerta justo cuando estoy terminando de ponerme los pantalones y me dirijo rápidamente a abrirla.
-Ah eres tu, por fin recuerdas que tienes un acompañante de viaje.
Entra Marco en la habitación con una enorme sonrisa.
-Pues quien más podría ser hombre?
-Nadie.
Respondo secamente, continuando con mi labor de vestirme.
-Esa mujer es increíble, puedes creer que no puedo pensar en otra cosa que no sea en volver a verla.
Me giro a verlo por un momento.
-Lo dice el hombre que no repite cita con la misma chica?
Le respondo con algo de sarcasmo.
-Esta vez es diferente, ella es diferente.
-Estas hablando en serio? Realmente piensas en volver a verla?
Le digo sin creer en lo que me dice.
-Volver a verla?, no solo en verla con ella quiero todo.
Suelto una enorme carcajada pero mi teléfono me saca de mi estado ante las declaraciones de mi mejor amigo. Veo el identificador de llamada y veo que es de mi casa.
-Hola.
Del otro lado escucho a Jazmín saludarme efusivamente.
-Hola señor, alguien quiere hablar con usted insistentemente.
-Pásamelo, también quiero hablar con él.
Perspectiva de Luciana.
No puedo creer que me haya dicho eso, en serio quien diablos se cree, es un completo imbécil, tampoco esperaba que me invitara el almuerzo pero si podría a ver sido un poco más amable y no tratarme como una mujerzuela, bajo al living del hotel y no puedo estar más molesta, la noche fue increíble porque no dejarlo así, si tan solo me hubiera alcanzado a salir antes de que se despertara nada de esto habría pasado y la noche tan perfecta no se habría arruinado.
Tomo el primer taxi que encuentro y en unos cuantos minutos estoy entrando a mi habitación de hotel encontrándome a una Paola demasiado feliz.
-Donde estabas? Y porque traes esa ropa?, donde pasaste la noche y con quien?
Giro los ojos en señal de frustración al escuchar sus preguntas y recordar del lugar de donde vengo.
-Acabas de llegar de tu súper crucero?
Enfatizo las últimas palabras para que vea que no estoy contenta con ella.
-Fue genial, el es genial, no sabes la charla tan amena que tuvimos, me hace sentir especial y creo que nos seguiremos viendo una vez regresemos de vacaciones.
-Te gusta?
Le pregunto con una sonrisa en los labios y recordando porque hicimos este viaje principalmente.
-No solo me gusta, me encanta, es encantador, guapísimo, caballeroso, divertido y buenísimo en la cama.
Y al escuchar esto último no puedo evitar recordar la esplendida noche que tuve.
-Y cuantos más tiene esas maravillosas cualidades?
Le pregunto solo para molestarla.
-Ya Lu.
Dice con algo de tristeza fingida en el rostro.
-Bien y como se llama el hombre encantador?
-Marco Arteaga, es dentista y vino de vacaciones con su mejor amigo.
-Y estas segura de que quieres volver a verlo?
-Claro que quiero, en serio muero porque lo conozcas.
Dice mientras se deja caer en la cama como una adolescente totalmente enamorada.
-Ok, también quiero conocerlo.
Digo mientras comienzo a buscar en mi maleta algo para ponerme y ella se incorpora con los ojos muy abiertos.
-Ahora me podrías decir dónde y con quién estabas?
Dice mientras se cruza de brazos para darle mayor credibilidad a su pregunta.
-Bueno ya que mi "mejor amiga" me abandono decidí salir a tomar algo..
Y haciendo demasiado énfasis en las palabras le cuento toda la historia y como terminé saliendo de esa habitación más ofendida y molesta que nada. Ella se me queda viendo como si estuviese analizando todo lo que le acabo de contar y tiene los ojos muy abiertos, termino mi relato con un largo suspiro esperando que diga algo.
-Y cómo era?
-Demasiado guapo y sobre todo sexi, pero un completo imbécil.
-Y su nombre?
Me le quedo viendo por un momento.
-No lo sé, no nos los dijimos, pero creo que no era necesario no creo que acostumbre a preguntarle el nombre a las mujercitas que les paga por sus servicios.
Ella comienza a reír y eso me hace sentir más molesta.
-Eso es genial, deberíamos regresar a buscarlo y preguntarle su nombre y decirle unas cuantas verdades.
-Claro que no, no quiero volver a verlo en mi vida.
-Si claro, seguro, y de cuántos años se veía?
-Sabes que soy mala en ello pero se que era mucho mayor que nosotras.
-Lo sabía, tus gustos siempre han sido por hombres maduros.
-No era tan maduro, se portó como un adolescente así que es todo menos maduro.
Y comenzamos a reír, después de bajar un rato a la piscina por última vez antes de preparar nuestras cosas para regresar a nuestra rutinaria realidad esta misma noche. Paola no ha parado de hablar de su conquista y por lo visto no han hecho más que mandarse mensajes, ya hasta tienen fecha para su siguiente encuentro y estoy feliz por ella, se merece ser feliz pero en este tipo de situaciones es donde me pregunto porque no puedo tener algo así de simple y pasajero o puede que para ella no sea pasajero.
Perspectiva de Sandro.
Después de terminar de ordenar nuestras cosas regresamos de nuestras pequeñas vacaciones y antes de llegar a casa Marco me hace la pregunta que tanto había estado evitando.
-Y no me piensas contar como era la mujer con la que estuviste anoche?
-Quien dijo que estuve con una mujer?
-La cara de satisfacción que tenías esta mañana, y no se me ha olvidado que esperabas a alguien más cuando llegue.
Doy un largo suspiro rindiéndome ante mi amigo, que me conoce incluso mejor que yo mismo.
-Esta bien me rindo, si estuve con alguien, pero como siempre lo arruine.
-Explícate.
Me insta y así comienzo con el relato de lo ocurrido hace apenas unas horas y terminó concluyendo con mi esplendida actuación de esta mañana.
-Y porque has hecho eso?
-Estúpido supongo, no supe como actuar, tenía tanto tiempo que alguien no me hacía sentir lo que ella y supongo que me asuste.
-Sabes que no todas son como ella y ya es momento que te des cuenta de ello.
-No quiero hablar de eso.
-De acuerdo, y como se llama la misteriosa mujer?
Doy un suspiro al recordar que ni nos dijimos nuestros nombres.
-No lo sé.
-Y cómo es?
Sonrió involuntariamente al recordar su hermoso rostro y sobre todo esos ojos tan hipnotizantes.
-Es muy hermosa, tiene unos ojos que son capaces de volver loco a cualquiera, pero eso ya no importa no la volveré a ver y después de lo que le dije no creo que ella quiera que eso ocurra.
-Bueno Paola me comentó que tiene una amiga así que podemos organizar algo los cuatro.
-No no, sabes que odio ese tipo de cosas, además así estoy muy bien.
En eso llegamos a la casa de Marco y continuo camino a mi casa, estoy muy impaciente por reencontrarme con mi pequeño. Después de unos días sin verlo lo extraño demasiado.
Al llegar a casa, lo veo en la sala con su nana viendo la televisión.
-Papá volviste.
Dice mientras sale corriendo a mi encuentro.
-Como esta mi campeón?
Le digo mientras lo tomo en mis brazos dándole un enorme abrazo. Su nombre es Bastián tiene 5 años y es lo único que tengo en esta vida, desde que su madre nos abandonó ha sido mi motivación para salir adelante, su madre me hizo muchísimo daño engañándome con uno de mis socios y robando gran parte de mi dinero que bastante trabajo me había constado reunir, pero me dejo a este pequeño que me ayudó a seguir luchando y trabajando para lograr formar la empresa que ahora tengo, es una constructora que va muy bien y me ha permitido tener una buena vida y sobre todo darle a mi hijo todo lo que necesita.
Perspectiva de Luciana.
Han pasado tres semanas desde que regresamos de nuestro pequeño viaje y han sido las peores del mundo, el trabajo ha estado pesadísimo, he tenido que trabajar horas extras y lo peor es que no reconocen mi trabajo, me siento cansadísima y exhausta, por fin es fin de semana y podré descansar unos días, hoy saldré a cenar con Paola y su ahora novio Marco, esta tan feliz y enamorada que solo quiero conocerlo para poder darle el visto bueno, porque ella no deja de hablar de él y se ve que esta muy enamorada. Solo espero que no la haga sufrir y eso me basta.
Me termino de vestir con un pantalón a la cintura y un top negro, con botines negros, me dejo el cabello suelto con mis ondas naturales, y solo me aplico un poco de primal y labial en el rostro, cuando estoy lista salgo en mi pequeño auto rumbo al bar donde me encontraré con mi mejor amiga. Al llegar la busco y la encuentro en una mesa sola peor hay una bebida extra sobre la mesa lo que me indica que el esta en algún lugar del bar, me acerco y ella se levanta a saludarme efusivamente dándome un abrazo.
-Pero mira nada más lo sexi y hermosa que te ves. Desde cuando ese top de te ajusta tan bien?
Dice haciendo énfasis y referencia a mi busto.
-No lo sé, las he sentido extrañas estos últimos días.
Continuamos charlando un poco hasta que somos interrumpidas por un hombre bastante guapo y alto, se ve muy bien vestido y tiene unos ojos de un verde obscuro, Paola no mentía al decir que era muy guapo y sexi.
-Lu te presento a Marco, Marco amor te presento a Luciana mi mejor amiga y hermana del Alma.
Me pongo de pie y le doy un pequeño abrazo mientras sonrío por la hermosa presentación que acaba de hacer Paola.
-Encantada de conocerte al fin.
-Igualmente Luciana, es todo un placer por fin conocerte, después de haber escuchado hablar tanto sobre ti.
-Llámame Lu por favor.
Le digo mientras ambos tomamos asiento. Pedimos algunas bebidas y hacemos algunos brindis, la verdad es que es un hombre muy agradable y sobre todo puedo notar la manera en la que ve a Paola, es una mirada con amor y sobre todo admiración. Me agrada pero lo más importante es cómo la trata y lo feliz que se ve ella a su lado y eso me basta.
-Lu se que te parecerá muy rápido o apresurado pero quiero proponerle matrimonio a Paola pero antes quería saber si estabas de acuerdo, ella habla maravillas de ti y eres como su hermana, es muy importante para mí tu aprobación.
Paola acaba de ir al sanitario y Marco aprovecha para consultarme, cosa que me deja un poco impresionada, se ve que se adoran pero me parece que es demasiado pronto para que este pensando algo como esto.
-Estas seguro?
-Claro que lo estoy, ella es la mujer de mi vida.
-No lo dudo, pero no crees que es muy rápido, apenas se están conociendo.
-Podemos hacerlo comprometidos.
Y en eso llega ella, y al ver como se miran me doy cuenta que no hace falta que diga nada, ellos están totalmente enamorados y el ya ha tomado una decisión y creo que es la mejor.
Una semana después estoy terminando los últimos documentos que me pidieron de trabajo extra, cada día me siento peor y no solo por la fatiga sino la carga de trabajo ha sido demasiada, la paga es horrible, en cuanto me alcanza para el alquiler y mis compras básicas, no veo la hora de encontrar otro trabajo y poder mandar al demonio este, hoy tendremos noche de chicas con Paola, cada día está más perdida por Marco y sigue insistiendo en que salga con un amigo suyo, pero mi genio no está para andar de citas dobles y mucho menos conociendo a alguien sino tengo tiempo ni para mi mucho menos conocer a alguien.
30 minutos después de llegar a mi departamento llega Paola y trae un montón se golosinas, será una noche bastante larga de películas y charlas muy largas, antes lo solíamos hacer más a menudo pero últimamente las dos estamos más ocupadas de lo normal, ella es periodista y últimamente ha tenido demasiado trabajo, y ahora que esta de novia usa ese poco tiempo para estar con el.
-Qué tal estuvo tu día?
-Pesadísimo, me he sentido agotada todo el día y me han cargado más el trabajo. El tuyo qué tal?
-Bien, también con algo de trabajo, pero como me encanta no se siente.
Eso es algo que siempre he deseado, poder trabajar haciendo lo que realmente me agrade y que no se sienta como trabajo sino realizando lo que me apasiona.
Después de un rato llega nuestra cena, el sushi es una de nuestras comidas favoritas, mientras cenamos vemos una película romántica, son de nuestras favoritas. Después de una serie de películas decidimos parar un poco y servirnos un poco de vino mientras charlamos.
-Y no has pensado en el hombre misterioso?
Giro los ojos ante su pregunta, la hace cada determinado tiempo y sabe que me molesta un poco después de como se dieron las cosas con el.
-No es misterioso, es un imbécil.
Y ella suelta una risa enorme.
-Un imbécil muy sexi por lo que has dicho.
Abrimos una de las frituras y al momento de llevarme el primer puñado a la boca y sentir el sabor y el olor no puedo evitar salir disparada al baño, vomito todo lo que he comido en la noche y me siento muy asqueada.
-Pero que te ha pasado, te sientes bien?
-Creo que no me ha caído bien la cena.
Digo saliendo del baño, ella se me queda viendo con los ojos muy abiertos.
-Lu, estás en el periodo?
-No.
-Y cuando es que te toca?
Sigo sin entender su interrogatorio.
-No lo sé, siempre soy muy irregular.
Digo mientras me dirijo de nuevo a la sala.
-Ok, y que tal con las bubis, se te ven increíbles, has estado más cansada de lo normal y con cambios de humor horribles.
-Ya va Pao, a donde quieres llegar?
-Se cuidaron?, es decir usaron protección, se que tu no tomas la pastilla pero usaron algún método?
Y siento como si un balde de agua helada callera sobre mi cabeza. Y mis ojos se abren al darme cuenta de lo que esta diciendo.
-No lo sé, es que no lo recuerdo, creo que estaba más concentrada en otras cosas y no me fijé si usó preservativos.
Y no puedo creer que haya sido tan tonta de no pensar en ello en ese momento.
-Ya vuelvo.
Y sale del departamento sin decir a donde se dirige, yo sigo sin poder moverme de donde me encuentro, no puedo evitar pensar en que muy posiblemente este embarazada y no se que es lo que voy a hacer, jamás ha estado en mis planes convertirme en madre y ahora menos que nunca, no tengo un buen empleo y sobre todo no estoy en una relación estable. Debo dejar de pensar en ello no puedo tener tan mala suerte y esto no puede ser cierto solo debe ser la comida y ya.
-He vuelto, ahora vemos a salir de dudas.
Y me entrega una prueba de embarazo, me la quedo viendo por un largo rato hasta que ella vuelve a hablar.
-Anda Lu, debemos salir de dudas.