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NIMUE

NIMUE

Autor: : Melina Castillo B.
Género: Fantasía
-Lo que nos destruye, es lo que más amamos- pronunció en un susurro melancólico frente a la tumba de quien más amaba. /// -¡¿Eso es todo?! ¿La presa teme al peligro y tú conservas el poder?- le gritó. -El miedo siempre funciona- respondió él con una sonrisa de autosuficiencia. /// -Yo sé lo que se siente perder. Sentir en lo más hondo que tienes razón y fallar de todos modos- le habló al chico desconocido sentado frente a ella.

Capítulo 1 ACLARACIONES + Capitulo 1

El siguiente libro es meramente fantasioso y surgió de una idea PROPIA.

Haré algunas aclaraciones antes de iniciar, para que así entiendan mejor el comportamiento de los personajes.

Son seres sobrenaturales: hombres lobo, brujas, vampiros, etc... Cada una de estas criaturas tiene un alma gemela, comportamiento diferente a las demás especies y dones que se podrían identificar como "poderes".

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MATES: son las almas gemelas de los hombres lobos. Los ya mencionados son posesivos, muy celosos y sobreprotectores con su pareja. La conección que sienten no se compara con ninguna otra cosa, incluso los humanos no son capaces de sentirlo tan intensamente.

TUA-CANTANTE: Es la otra mitad de un vampiro. El sentimiento es muy parecido al de los hombres lobos, aunque no tan intenso, pero no deja de ser exagerado.

PAREJA DESTINADA: pertenece a los brujos. Estos sienten la conección mucho menos que los lobos y vampiros, pero pueden reconocer el lazo que hay entre ambas almas e instantáneamente se sienten atraídos.

ETERNAL: pertenece a los demonios o sucubos. La atracción que sienten hacia su pareja destinada es inigualable y enfermiza, algunos demonios poderosos aprenden a controlar su sobreprotección, pero lamentablemente son muy pocos.

Es inevitable que dos almas destinadas terminen unidas.

PD: Recalco estas especies porque son las razas dominantes en la historia, más adelante iré explicando sobre otras especies.

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En todas las manadas hay rangos, los cuales se dividen en Alpha, Beta, Delta y Omega.

El Alpha, es el jefe en la manada. El más fuerte y el que se encarga de proteger a todos.

El Beta es la mano derecha del Alpha y el segundo más fuerte de la manada. Es el encargado de ayudarlo en todo lo que haga falta, y hacerse cargo de la manada si el Alpha algún día falta.

El Delta es el último al mando del Alpha. Está por debajo del Beta, y es como la mano izquierda del jefe. Encargado de ayudar a la manada y al Alpha si es requerido.

Los Omegas son quienes conforman la manada, son como las ovejas del pastor, pero no siempre hay muchos omegas en una manada, son muy escasos y los más débiles.

Los clanes de vampiros están conformados por Los Reyes (Nobles), los subordinados (mano derecha, consejo, guerreros) y el pueblo. Es como un reino común pero sobrenatural. _____________________________

Los aquelarres de brujas son guiados por la familia dominante. Es aquella que siempre ha sido líder desde tiempos remotos y los descendientes siguen la costumbre de guiar al pueblo.

Los aquelarres se dividen en dos: mixtos y femeninos. Los mixtos se conforman por brujos de ambos sexos, hombres y mujeres (sin ofender). Los femeninos son aquelarres con restricciones y reglas muy estrictas. Como lo dice su nombre, están conformados sólo por mujeres; y cuando encuentran a su pareja destinada se les permite tener contacto con ella/el. Si se reproducen dando a luz a una niña, formará parte del grupo, pero si es un niño, se irá con el padre.

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El reino demoniaco es similar al vampírico, conformado por El Rey, los subordinados y el pueblo, pero estos son más sádicos que los vampiros, se alimentan de las almas humanas y no todos los demonios tienen una apariencia digna de ver, solo los de alto rango y los subordinados tienen forma física igual a los humanos u otros seres, pero con una belleza extrema.

'Espero que esta información les sirva para entender mejor la historia, lo escribí principalmente por si alguien es primerizo en leer cosas sobrenaturales'.

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CAPITULO 1

5 de mayo, 2001.

En una cabaña, en lo más profundo del bosque, podía escucharse el llanto de un bebé, era un pequeño aquelarre mixto de brujas, y había llegado la vida ese hermoso dia. Llos corazones de los aldeanos estaban llenos de esperanza, pues la llegada de la bebé era una bendición, su linaje iba a perdurar.

Dentro de la cabaña se encontraba una mujer de pelo blanco, con sus cabellos pegados a su piel por tanto sudor, cargando a su bella y recién nacida. La miraba con adoración y le daba besos en la frente.

De repente la bebé dejo de llorar y se podía escuchar su respiración tranquila, su madre la miraba como si fuese lo más hermoso y valioso del mundo, estaba ansiosa porque abriera sus ojos, quería ver su color, pero cuando lo hizo, el ambiente se tensó.

La niña tenía los ojos color plata, y rápidamente cambiaron a un color rojo sangre, su madre la miró con tristeza, su hija la miraba fijamente a los ojos. Al final cambiaron a un color verde intenso y la bebé sonrió, su madre le devolvió una sonrisa triste y se le escapó una lagrima.

- No puede ser- dijo tratando de reprimir su llanto.

-¿Qué pasa Mair?- le preguntó su hermana Sira, la cual se encontraba sentada en una esquina de la cama. Al ver a su hermana con la mirada perdida se preocupó y se acercó más para tocar su hombro, su hermana Mair no reaccionaba, solo apretaba a la bebé en sus brazos- ¿Mair?, ¿Mair? dime ¿qué pasa? me estás asustando- preguntó ya la hermana alterada, pero logró llamar su atención.

-Sira...- Mair la miro a los ojos, y su hermana pudo notar cuánto dolor había en ellos, eso la asustó a tal punto de que no le importó que su hermana estuviera cargando a la bebé, se acercó más e hizo que la mirara bien a la cara- Sira, es ella- la chica no podía comprender a que se refería su hermana, pero no debía ser nada bueno si se encontraba en aquel estado.

-¿De qué hablas hermana? Ella es qué?- preguntó Sira tratando de mantener la calma.

-Ella es la chica maldita, ¡La hibrida que está destinada a morir a manos de ese monstruo!- dijo Mair al borde del colapso y llorando a Mares. No podía creer que su hija, el futuro del aquelarre, estuviera ya destinada a sufrir cosas horrorosas.

Sira dejó escapar un suspiro.

-Mair, ¿Estás segura? Digo, ¿cómo lo sabes?- la mujer habló mirando fijamente a su hermana con el seño fruncido.

-Porque vi sus ojos.

Sira no podía creerlo, se puso de pie y camino de un lugar a otro, tomándose el pelo con las manos dando a entender que era una mierda, una porquería, que estaba estresada y frustrada. Su pequeñísima sobrina iba a tener una vida de los mil infiernos, para después tener que morir, era una basura.

Cuando las dos hermanas se calmaron, Sira tomó asiento en un sillón frente a la cama, tenía un mal presentimiento; miró a su hermana, la cual estaba meciendo a su hija y cantándole una canción de cuna.

Capítulo 2 CAPITULO 2

Sira se puso de pie y abrió la puerta del cuarto, bajó las escaleras y notó que en la sala de estar había mucha gente y ella no estaba del mejor humor, así que dijo todo de una vez sin rodeos.

-La bebé es la Hibrida maldita- al decir esto todos se quedaron en silencio, estaban en shock, no sabían que decir.

Un golpe seco se escuchó entre la multitud, la madre de las hermanas se desmayó por tan terrible noticia.

-Debemos protegerla, es una recién nacida, y sabemos lo que implica la profecía, hay que sacarla de aquí lo antes posi...- Sira no pudo terminar ya que un estruendo demasiado fuerte se escucho por toda la casa, habían volado una pared completa.

Todos estaban conscientes de lo que pasaba, venían por la bebé y ellos no podían permitirlo.

Sira subió lo mas rápido que pudo al cuarto de su hermana para ayudarla a irse con su bebé de ahí, pero al abrir la puerta, vio que su hermana estaba de pie mirando por la ventana. Al dirigir su mirada al lugar, notó que había un demonio allí, preparado para atacar. Observaba a la bebé y a Mair, tratando de predecir sus movimientos, es como si no notase a Sira. El demonio se lanzó a por Mair, pero Sira lo dejó flotando en el aire y apretando su puño formando la roca del juego de tres, lo desmembró en el mismo lugar.

-Mair, reacciona, debemos irnos, hay que poner a salvo a la bebé- le dijo su hermana apresuradamente a lo que ella asintió y se dejó guiar, aún estaba débil.

Mientras corrían no se percataron de que un demonio iba detrás de ellas, la horrible criatura las alcanzó y clavo sus garras en las costillas de Mair, esta pegó un grito desgarrador y Sira se detuvo.

Viendo a su hermana sangrar, sin soltar a su bebé y protegiéndola con su cuerpo, se llenó se ira y al llegar hasta el demonio, empezó a golpearlo hasta que le arranco la cabeza.

Trató de ayudar a Mair a ponerse de pie pero había perdido mucha sangre y ya estaba débil desde antes, así que se agachó y abrazó a su hermana, sabía que le quedaba poco tiempo, y las brujas de su aquelarre no podían curar heridas de demonios, solo lo hacía la magia negra y ellas eran brujas blancas.

-Sira... llé...llévate a la bebé y ponla a salvo... p...por favor- pidió Mair, ahogándose en su propia sangre y sabiendo que estaba muriendo.

-NO HERMANA, NO TE VOY A DEJAR- respondió Sira llorando desconsolada mientras abrazaba a su hermana, sin hacerle daño a la bebé- no te voy dejar Mair, siempre estaremos juntas, por favor no hagas esto- le decía finalmente entre susurros y llanto.

-Nimue, su nombre es Nimue- dijo Mair mirando a su bebé, estaba tan tranquila, tomando en cuenta la situación, ella solo observaba, como si estudiara todo.

-Hermanita...- lloro Sira, Mair le pasó a la bebé y luego colocó una mano en el rostro de su hermana mirándola a los ojos.

Ella vio como se escapo el último aliento de su amada hermana, pero sabía que debía irse, tenía que correr, así que eso hizo.

Trataba de esquivar a todos, el lugar era una zona de guerra, había cuerpos por todos lados y a lo lejos vio a su madre tirada en el suelo, tratando de apoyarse a una pared. Sira corrió a su madre de inmediato pero un demonio se atravesó, se lanzó para atacarla pero el golpe nunca llegó. Vio al demonio retorcerse de dolor y como desde adentro se quemaba hasta no quedar nada, volteó hacia su madre y la vio con su mano arriba apuntando a donde anteriormente estaba el monstruo sin forma física, su madre la salvó.

-¡Madre!- Sira corrió a ver a su madre. Estaba demasiado herida, y tenía un gran agujero en el estomago. La mujer la miró y luego observó a la bebé. La chiquilla sonrió a su abuela e hizo el amago de tocarla, a lo cual la mujer se acercó y dejó que la mano de la bebé descansara en su rostro.

Lo que pasó después fue una sorpresa para ambas, las heridas de la mujer empezaron a sanar, quedando sin un solo rasguño y haciendo que el ambiente se sintiera cálido, la mujer lloró y beso la frente de su nieta.

Como es que ella puede curar heridas de demonios? Se preguntó Sira.

-Mama, ven con nosotras, debo mantenerla a salvo y... no quiero perderte a ti también- dijo la chica, ayudando a su madre a ponerse de pie. La mujer la miró y entendió de lo que hablaba. Mair había muerto.

-Bien, no podemos ganar esta guerra y no podemos permitir que se lleven a la bebé- dijo su madre.

-Se llama Nimue, madre- dijo Sira, con lagrimas en los ojos, poniéndose de pie. Su madre la miró y se le escapó una lagrima, su hija le había puesto su nombre, el nombre de su madre.

Se pusieron en marcha, pararon frente a una pared dentro de un estrecho pasillo y la madre de Sira, Nimue, dijo unas palabras en latín, a lo cual apareció una puerta. Ellas entraron y la señora volvió a sellar la entrada. Nadie podía entrar a menos que fuera del linaje de la familia.

Emprendieron su camino hacia el mundo humano, gracias a la Diosa no hubo ningún obstáculo después, pero las dos mujeres iban con el corazón hecho pedazos, aún así, debían darle una buena vida a la chiquilla, tratarían de cambiar su horrible futuro y ayudarla en todo lo posible.

Pero habia algo que Sira no podia sacar de su mente...

'¿Por qué la bebé curó a su abuela pero no a su madre?'

Capítulo 3 CAPITULO 3

26 de septiembre, 2011.

-¡Muchachita, te he dicho que no se juega con magia dentro de la casa!- Le digo a Nimue por 5ta vez.

Hace 10 años llegamos al mundo humano, específicamente a Beulah (Mississippi). Necesitábamos ayuda, así que contacte a una vieja amiga llamada Margot. Ella pertenecía al clan pero decidió irse y hacer su vida de una manera menos ''Alborotada'' por así decirlo.

Le fue muy bien, inició una carrera como escritora de libros románticos y se volvió una persona importante. Ahora nos quedamos con ella en su gran casa, aquí no nos buscarían.

Margot se fue del clan siendo muy joven, antes de su iniciación, es como si ella jamás hubiese existido en nuestro mundo. Estamos seguras aquí.

-¡Abuela, mira lo que aprendí a hacer!- observo a Nimue y lo que hace me deja sin palabras. Se supone que esta clase de poderes no se revelan ahora, sino a los 16. Tiene su mano extendida, produciendo nieve, hay nieve por todos lados, es algo hermoso pero no puedo alentarla a seguir haciendo magia, es peligroso, no dudo que nos sigan buscando y nadie puede saber esto.

-Niña ya basta, está muy hermoso, pero recuerda que no puedes hacer magia si no es en nuestro lugar especial, donde nadie nos vea, ¿bien?- trato de sonar dulce, no la quiero asustar. Ella me sonríe y asiente. Luego sin previo aviso se me lanza encima y me abraza muy fuerte.

-Te amo abuela- No puedo evitar sonreír y apretarla contra mi, esta niña es lo más hermoso que hay en el universo, la amo más que a mi propia vida- Gracias por enseñarme cosas y ayudarme a controlarme siempre que mi magia se sale de control- Ella me suelta despacio y me mira a los ojos.

Su mirada tan profunda que atrapa a la atención de quien la observa, ese verde tan fuerte en sus ojos, me recuerda mucho a su madre.

-Chiquita, no tienes que agradecerme nada, haría y daría lo que sea porque estés bien. Eres lo más hermoso que tengo, y le prometí a tu madre en sueños, que cuidaría de ti, y aunque no lo hubiese prometido, aún así te cuidaría porque eres mi niña- le doy un beso en la frente y ella alza sus brazos para que la cargue y así lo hago. La subo a mi cintura y la llevo a su cuarto para dormir.

Han pasado muchos años, mi hija Sira se fue cuando llegamos y estuvimos a salvo. Ella quería conseguir respuestas de la profecía que implicaba a nuestra bebé, quería averiguar alguna manera de evitar la desgracia. Estamos siempre en comunicación, le he dicho que no creo que haya algo que ayude, pero ella insiste en seguir buscando, y yo no puedo prohibírselo.

///

11 de agosto, 2016.

(15 años)

-Oye Mery, ¿hiciste la tarea de Física?- Actualmente estoy en la escuela, y este es mi último año. Me adelantaron dos años de estudio por ser muy aplicada.

-¿Qué? ¿Cómo es que no la hiciste?- Me pregunta Mery con los ojos entrecerrados y mirada sospechosa. Es extraño que no haga alguna tarea, siempre estoy al día con todo, así que entiendo su punto.

-Ayer me la pase estudiando para el examen de Historia toda la noche y parte de la madrugada sobre temas que aun no revisaba, y en la tarde, recuerda que tomo clases de canto- Y no mentía, todo eso es cierto, obviando la parte donde practico magia con mi abuela dos horas al día, ya sea de noche o de día.

-Ah está bien. Sí, la hice, toma- Ella me pasa sus apuntes y yo me dispongo a copiar las respuestas.

El día pasa volando, y con él, las clases.

Llego a casa y me encuentro con Margot en la puerta del frente. dispuesta a salir, va bien vestida, asi que supongo va a trabajar.

-Hola nena hermosa- dice dándome un beso en la frente- ¿cómo te fue hoy?

-¡Hola! Me fue bien, igual que todos los días- respondo dándole una sonrisa.

-Bueno, me alegro mucho, pero yo me tengo que ir, ya voy tarde a una reunión.- dice caminando muy deprisa hacia su auto.

-Bye Margot, ¡suerte!- saludo con la mano y ella me lanza un beso.

Entro a casa y busco a mi abuela. Tiro el bolso en el sofá del living y voy hacia el patio, ahí la veo agachada cuidando las flores que plantó hace unas semanas.

-¡Hola, abue!- ella se da vuelta y me ve, sonríe y se pone de pie para acercarse.

-Preciosa, ¿cómo te fue?- Me pregunta quitándose los guantes.

-Bien, igual que todos los días- no pierdo más tiempo y sin importarme si me ensucio de tierra, la abrazo fuerte- ¿cómo estás tú? y ¿cómo van esas flores?

-Estoy bien, y las flores están sanas- ella me mira y ve mis intenciones- no, no y no, no utilizaré magia para hacerlas crecer, quiero hacerlo de manera natural, que crezcan solas, hay que tener pa-cien-cia- dice dándome con el guante en la cabeza.

-Ash, está bien, solo que sería mas fácil- pongo cara de cachorrito y estoy a punto de convencerla pero vuelve y me da con el guante en la cabeza.

-No, crecerán como deben crecer naturalmente- me rindo y me voy a mi cuarto para tomar una ducha, hoy será otro día largo. . . .

Acabo de llegar de mis clases de canto y me lanzo al mueble, estoy muy cansada, me quedo dormida poco tiempo después.

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