Hola, me llamo Linda, cualquiera diría, ¡waooo! te queda ese nombre, en realidad no estoy nada mal, además de que tengo un atractivo mucho más grande que el físico, mi familia es reconocida en todo el mundo por ser una de las más poderosas y ricas en los últimos tiempos, nuestro apellido Winstor casi que es de la Realeza.
Mi padre Jeremías Winstor, ¡el gran señor!. Un hombre independiente, capaz, fuerte de carácter, frío y calculador en los negocios, pero con un gran corazón, aunque rara vez lo demuestra, es la cabeza de nuestra familia. El imperio familiar es dirigido por él y aunque nuestro patrimonio viene desde hace siglos, él ha hecho triplicar nuestras riquezas en los últimos años, en el país la persona más importante.
Mi madre, la señora Bretania Molov de Winstor, ¿que les puedo decir?, es la mejor madre del mundo, fuerte, segura, amorosa. Nunca podría pedir otra madre diferente a ella.
¿Hermanos?, tengo dos, Mía y Alexander. Mía es la menor, la más rebelde, no le gusta que le digan que hacer, la fortuna de la familia la tiene un poco loquita, ella piensa que puede hacer cualquier cosa y que nadie se lo puede impedir. Alexander, por el contrario, es más tranquilo, le gustan los deportes, y estudia en la Universidad, es un gran ser humano, pero mujeriego, siempre están detrás de él y eso lo ha llevado a verse envuelto en ciertos escándalos, ya que lo que menos desea es sentar cabeza con alguna mujer.
Y como pueden ver básicamente ese es mi núcleo familiar, también están mis abuelos, pero poco los vemos, desde que mi abuelo se retiró de la presidencia, decidió descansar, y es justo, ¡se lo merecen!.
Yo, por otra parte, Linda Winstor, tengo 24 años, soy la vicepresidente de nuestra empresa Winstor's Company, somos una multinacional de tecnología con años de experiencia en el mercado. Estoy actualmente soltera, se podría decir, ya que he tenido varios pretendientes, pero todos esos chicos de la alta sociedad son tan aburridos, no me malinterpreten, he salido con chicos de todas las clases sociales, pero aun así me siguen pareciendo aburridos, todos solo quieren complacerme, me tratan como si fuera una taza de cristal que no debe romperse, ni siquiera son capaces de expresar su opinión frente a mí, mis deseos para ellos son órdenes. ¡Es tan aburridor!, la única persona que alguna vez en verdad me gustó, Collins Farrel está casado con nada más y nada menos que Cynthia Coronado, la hija de nuestro peor enemigo, nuestra competencia en el mercado laboral y el hombre que ha querido destruir a mi papá a como de lugar así como Cynthia a mí.
¡Creo que me quedaré solterona! A veces he pensado hasta en irme de monja, pero la vez que lo mencioné mi padre casi se muere.
Cómo ven seguiré aparentando ser la feliz chica de la alta sociedad, siempre pulcra, soltera y lista para el mercado de hombres influyentes que no hacen más que aburrirme. ¿Que puedo hacer?, ¡es la vida que me tocó!; sin embargo, debo confesar que no pierdo la esperanza de conocer a alguien inteligente, capaz, sexi, ¿por qué no?, con autonomía en su vida, bueno y amoroso que me haga dejar de pensar en lo que pudo ser y no fue con Collins y tener un futuro juntos.Ya sé que son sueños de princesita, pero es mejor tener esperanzas a no tener nada...
-¡Buenos días!, Linda, ¡despierta ya! -Dice mi madre mientras se acerca y me da un beso.
-¡Hola mamá!, ¿que haces?, ¿por qué me despiertas tan temprano?, son las 6:00 AM y es domingo, déjame dormir...
-¡No!, Linda, ¡despierta!. Desayuna, vístete y baja por favor, tu padre te espera...
-¡Por Dios!, ¿en esta casa acaso nadie descansa?
Veo que mamá se va, y aprovecho para dormir 5 minutos más. Me levanto, me baño, me arreglo, me veo al espejo y ¡awww! sorpresa, me encanta lo que veo.
Me digo a mi misma. -¡Lúcete chica!, así sea domingo, en la casa y con tu papá
voy hacia el despacho y veo a papá muy serio
-¡Hola papá!, ¡buenos días!, ¿te pasa algo?, te noto preocupado
Él me mira, sonríe, y me dice:
-Siéntate hija, tenemos que hablar
No puedo negar que me asustan sus palabras, papá jamás me había hablado con tanta seriedad, ni siquiera cuando hay problemas en la empresa.
Me siento junto a él, algo nerviosa y le pregunto directamente:
-¡Papá!, ¿pasa algo?, por favor, sé directo y sin tapujos
-Ahí está mi niña, como siempre todo lo quieres a los trancazos. jajajaja
-Papá es en serio, no des vueltas, te conozco, y algo muy serio debe estar pasando
-Pues parece que mi niña me conoce muy bien. Espera un momento y lo sabrás, estoy esperando a que lleguen tus hermanos...
-¡Así de grave es! -me muero de la angustia por dentro
-¡Hola preciosa hermanita! -Entra diciendo Alexander, muy feliz, y detrás de él entra Mía, empijamada y con cara de pocos amigos.
-¡Papá!, ¿por qué nos levantas tan temprano? -Dice ella. -No vez que ni el sol ha salido.
-¡Oh Mía!, por favor no seas exagerada, el sol salió desde hace 3 horas. -Responde papá.
-Bueno, por favor...-Intervengo -Si tienes algo que decirnos, espero sea rápido, debo organizar unas cosas para la junta de mañana con Interprise Optimus.
-No tienes que organizar nada. -Me dice papá -La junta ya se hizo anoche, conmigo presente
-Pero, ¿cómo?, ¿no sé supone que debo estar enterada de todo lo que pasa en la empresa?
-¡Así es!, por eso los cité ahora
-No entiendo, explícate papá
Mía: -Si papá, por favor explica rápido, quiero ir de nuevo a la cama
-Bueno, como les digo esto -Nos dice papá mientras coloca sus manos en la frente. -Hace algunos años antes de que mi papá, su abuelo Jorge, me entregara la compañía, hubo un desfalco por parte de nuestro contador en ese entonces, el señor Max Richard...
Alexander: -No lo llames señor, eso es una rata
-¿Cómo puede ser papá?, nunca nos habías contado nada
-Linda, eso fue hace mucho tiempo, tus hermanos eran muy pequeños al igual que tú. En ese entonces el desfalco fue demasiado grande, nos estuvieron robando por años y casi perdemos todo nuestro patrimonio. Para salvarnos tu abuelo realizó un negocio con el magnate Francis Optimus dueño de Interprise Optimus.
-¿Cómo?, ¿la empresa con la que te reuniste?
Alexander: -¿que pasó con la rata del contador?
Mía: -¿Por qué tanto alboroto?, eso pasó hace muchos años, ahora estamos bien y con mucho más dinero
-Haber niños, déjenme terminar y si tienen alguna duda al final, responderé sus preguntas. -Prosiguió papá
-Como les decía su abuelo al ver la empresa que tanto trabajo le ha costado mantener a la familia de generación en generación, hizo un trato con el señor Francis, él proporcionaba todo lo económicamente necesario para sacar a la empresa de la ruina, con la condición de que ese favor fuera pagado
Mía: -Y, ¿mi abuelo acepto?
Alexander: -Obvio, no vez que la empresa sigue en pie. ¡Que pregunta tonta!
Mía: -¡Tonto serás tú!
-¿Es en serio?, no es hora de pelear, dejen que papá termine de hablar
-Gracias Linda, siempre siendo más madura que tus hermanos. continuando, como les iba diciendo su abuelo recibió una propuesta para pagar la deuda adquirida con el señor Francis, deuda que ellos vinieron a solicitar el día de ayer. Por eso la razón de la reunión. y, a tu pregunta hijo (refiriéndose a Alexander) nunca pudimos atrapar a esa rata de Max Richard.
-Un momento, papá, ¿cuál es el pago de esa deuda?, ahora tenemos mucho dinero, más que ellos, siempre lo hemos tenido a excepción de cuando ocurrió el desfalco, ¿cierto?
-¡Así es! -Afirma mi padre
-Pero, ¿por qué, hay un pero?, ¿cierto?
-La cuestión es...
En ese momento entra inesperadamente mi abuelo diciendo:
-No te preocupes en explicarles, yo mismo les diré las condiciones para pagar esa deuda
Alexander: -¿Pagar?, un momento, ¿aún no ha sido cancelada la deuda, abuelo?
-¡Así es!, aún no ha sido cancelada, y los Optimus desean que sea cancelada ahora, ya llegó el momento para ellos de avanzar.
-¿En que más pueden avanzar abuelo? -Pregunto -Son lo suficientemente millonarios para no necesitar más nada.
-Te equivocas Linda; querida nieta, siempre se puede adquirir más, en este caso Francis siempre quiso el reconocimiento mundial del que goza nuestro apellido, así podrían ampliar el mercado de su empresa, que son autos. De esa manera serían imparables y formarían un imperio sólido, es por eso que no le costó esperar tantos años para cobrar la deuda...
Apretando mis puños y respirando hondo me lleno de coraje y le pregunto a mi abuelo:
-Abuelo, el reconocimiento que tiene nuestro apellido solamente lo podrán obtener de tres maneras, la primera, siendo parte de nuestra familia, cosa que no es, la segunda, trabajando fuerte y duro durante un siglo entero, y si dices que está cobrando la deuda ahora, tampoco es esa opción,y la tercera y última, es casarse con algún miembro de la familia, de esta manera se puede pasar a gozar de todos nuestros privilegios a nivel mundial, ya que empezaría a formar parte de la familia.
El abuelo me mira ferozmente, sonríe y asiente con la cabeza, en ese momento me quedo petrificada. Mía rompe El silencio e interviene diciendo:
Mía: -Que tampoco puede ser, por qué a nadie le han propuesto matrimonio.
Alexander: -No hay necesidad de una propuesta Mía, ya que el abuelo al parecer hizo un arreglo hace años
El abuelo sonríe y dice con orgullo:
-Estoy gratamente sorprendido, mis nietos cada día son más inteligentes.
Petrificada aún por la noticia, que no termino de entender de una vez, intervengo diciendo: -¿Es en serio abuelo?, ¿alguien de nosotros se tiene que casar con alguien de la familia Optimus?...
-¡No querida!, ¡no es así!, alguien de ustedes no se tiene que casar...
Los tres respiramos hondo. Mía casi salta de la felicidad, Alexander por poco y se desmaya aguantando la respiración, rezando que no fuera él, y yo, yo ni siquiera puedo mantener una relación una semana, en 24 años no he Sido capaz ni siquiera de besar a alguien, ¿cómo podría siquiera casarme?
Interviene el abuelo drásticamente sacándome de mis pensamientos
-Alguien de ustedes no se tiene que casar, por qué se tienen que casar los tres
-¿QUEEEEEEEEEEEEEEEEE?, ¿Somos el pago de tu negocio?
Estoy en shock, sudo frío, no sé si escuche mal, pasan mil cosas por mi mente, no sé cómo reaccionar, mi corazón está a mil. Siento calor, siento que me duelen las piernas, los brazos, el estómago; siento que podría vomitar en cualquier momento.
Mi abuelo se acerca y me pregunta si me pasa algo.
Ni siquiera puedo responder. «Se suponía que hoy seria un dia normal, un domingo donde descansaría, vería algunos papeles de la oficina, comería algo de vez en cuando, domiría, un-di-a-nor-mal. ¡Pero no!, resulta que yo y mis hermanos tenemos desde hace 18 años un matrimonio arreglado. ¿Que es esto?, ¿el medioevo?»
Alexander sacándome de mis pensamientos, grita enfurecido: -¿ESTÁN LOCOS?, ¡NO ME PIENSO CASAR!. Si creen que voy a pagar su maldita deuda, conmigo no cuenten. Yo no soy un objeto que pueden cambiar y utilizar en forma de pago como se les da la gana.
Mía: -Yo tampoco quiero participar, tengo una vida social. ¿que dirán mis amigos?, tengo 20 años. No puedo casarme ahora, en la plena flor de mi juventud...
Los miro a todos sorprendida, aún no me recupero del shock. Enfurecida comento: -¡Esto es una locura!, y no pienso ser parte de ella. No pueden obli...
-¡CALLENSE YA! -grita papá
-Estoy harto de sus niñerías. Es cierto que tenemos una deuda que pagar, y siempre me opuse, nunca quise que mis hijos fueran tratados como mercancías, pero cada día que pasa veo en lo que han convertido sus vidas, y por eso yo mismo llame a Francis para hacer efectivo el pago.
-¿Efectivo el pago?, ¿te estás escuchando cuando hablas papá?
-¡Cállate Linda!. ¿Que no ves?, a todos tres les hace falta sentar cabeza. ¡Es cierto!, en principio mi papá tomo una decisión, no crean que solo pensando en obtener un préstamo, también en expandirnos, llegar a los países que aún no hemos llegado, como Inglaterra, dónde los Optimus manejan muy bien el mercado. Que nuestro reconocimiento sea global en todos los sentidos, pero ahora es por ustedes mismos. ¿Que no se dan cuenta?, tu Mía, eres malcriada y solamente piensas en cosas materiales, te crees la gran cosa por ser una Winstor; no has hecho nada con tu vida, no estudias, no trabajas. Literalmente mi hija menor es un parásito más en esta sociedad, viviendo del trabajo de su hermana mayor y su padre.
Mía, llorando, le dice: -¡Papá!, ¿por qué me tratas así?
-Dime qué he dicho, que no sea cierto, tienes 20 años y lo más inteligente que has hecho en la vida es aprender a comprar por internet.
Alexander: -jajajajaja, eso no tiene discusión
-¿Y tú Alexander?, ¿de que te ríes?, si mi hijo, Mi único hijo varón, es inteligente, buen mozo, pero mujeriego. Vives de escándalo en escándalo, no hay un día que pueda estar tranquilo sabiendo que contigo cualquier cosa puede pasar. A qué hija de magnate has ofendido. Mi relacionista público está harto, ya no sabe ni que inventar para cada nueva aventura amorosa que tienes.Crees que no me doy cuenta de que siempre atrasas el semestre, o cambias de carrera con el fin de no tener que terminar, por qué sabes que el día que lo hagas deberás trabajar y sentar cabeza. Porque debes tener una estabilidad social, además de la económica.
Luego papá se dirige a mí. Me mira y me dice: -¿Y tú Linda?, mi hermosa y bella hija Linda, mi mayor orgullo. Independiente, capaz, ¡tan talentosa!. Cualquier macho alfa del mundo de los negocios daría lo que fuera por tener tu inteligencia, pero tan sola, mi pobre hija, cada día más sola, amargada, con pocos amigos. Mi hija mayor en 24 años de vida, tan exitosa en los negocios, pero nunca ha sabido lo que es el amor. Estás perdiendo tu Juventud, se te está yendo entre las manos.
Lo miro. -Eso no te da derecho a elegir con quién casarnos, y menos por pagar una deuda.
-Pues es una lástima que lo tomes así. Todos ustedes. La decisión está tomada
Mía: -No, yo no me pienso casar. ¿quien sabe que viejo asqueroso y feo me quiere como esposa?. ¡Eso jamás!
-¿En verdad?, ¿tienes tan mal concepto de mí?, que piensas que te casaré con un viejo. Escuchen bien todos. Se van a casar los tres. Van a cumplir la promesa por el pago de la deuda, tienen un año para confirmar si ese matrimonio funcionaria, si se enamoran, Si tienen un futuro juntos. Si al cabo de un año de casados no se sienten conformes, podrán divorciarse, no habrá objeción, ese es el trato. ¡Ah!, y para que sepan, se casarían con los nietos del señor Francis Optimus. Fernando Optimus, el menor, tiene 22 años, es estudiante de ingeniería mecatrónica, y es el prometido de Mía. Es guapo e inteligente. Ojalá y puedas aprender algo de él, por qué ese pobre hombre se está llevando la peor parte
Mía: -¡Papáaaaaaaa! -Se queja haciendo pucheros
-Por otra parte, tu prometida Alexander (se dirige hacia Alex rodeándolo por la espalda) es sofisticada, bella y de un carácter un poco fuerte. ¡Justo lo que necesitas!. Su nombre es Samanta, tiene 21 años y creo que la has visto, tuvieron un altercado el año pasado en el club.
Alexander abre los ojos de par en par, dice fuerte y desconcertado: -No, No. ¡Esto es un castigooo!
Papá no le presta atención y se dirige a mí. Me levanta la cara y me da un beso en la mejilla. Me dice: -Espero me perdones, pero lo hago por tu bien. No quiero que mi hija sea una solitaria desdichada. -Eso hirió mi ego, debo reconocerlo, pero no por lo que dijo, sino porque era verdad.
-¿Quién es? -Le pregunto
Papá me mira sorprendido. -Hija tu qui...
-¡No te equivoques!, es solo que dijiste que era uno de los nietos del señor Francis y hasta donde yo sé, quedan Roberto el mayor, quien ya está casado y tiene una familia consolidada, y Ethan, quien hace años salió del país, nunca regreso y ya debió hacer su vida.Teniendo eso claro, parece que no queda nadie, así que lo siento por mis hermanos.
-ajajjajja Linda, siempre tan astuta, pero me encanta que sepas, que averigües. Efectivamente, lo que acabas de decir es cierto, por eso Ethan regresara pronto, (abro mis ojos de par en par, y maldigo para mis adentros) él es tu prometido, ¡tu futuro esposo!
-Es un tipo que jamás he visto en la vida. Mis hermanos por lo menos saben con quién se van a casar, pero ese imbécil es un desconocido para mí.
-Linda modera tu vocabulario. Ese imbécil, es igual o más inteligente que tú. Es un haz en los negocios, le dicen el lobo blanco, por qué solo le falta vivir en Wall Street. Donde pone el ojo pone la bala
-¿Y si es feo? -Remilgo -¿Y si me trata mal?
-¡No lo es! -dice papá con mucha seguridad
-Acaso, ¿lo conoces?, que estás tan seguro
-¡Así es! (me quedo estupefacta), tenía que conocer quien sería el hombre que se llevaría mi mayor tesoro, y debo decir que estoy complacido. Tu futuro esposo es un hombre excepcional.
Al parecer papá lo tenía todo bien calculado.
«¡Diablos Linda!, preparate para la guerra»