Seis años atrás****
Chang había regresado y esta vez estábamos listos para atacar. Logan envió el informe de su seguimiento y luego de un largo análisis, decidimos movilizarnos, con un excelente plan. No existía manera de que pueda escapar esta vez, teníamos la ventaja, sin embargo, algo me asustaba; Aretha vendría con nosotros. No quiero ponerla en peligro, pero tampoco quiero decirle que no nos acompañe, esto es lo que ama hacer, es su vida y la conocí así, codeándose con el peligro; es lo que más me gustaba de ella, el que sea aguerrida, valiente. Cuando está cerca de mí, me siento protegido, sé que siempre cuidará mi espalda. Algunas veces ha sido complicado el compartir estas misiones, pero tenemos la gratificación de al final del día, mirarnos y volver a casa a dormir.
-¡Harry!
La dulce voz de Aretha me hace levantar la vista y poner atención a sus ojos negros.
-¿Qué sucede?
-¿Sabes?, estuve pensado mucho sobre nuestro futuro y tome la decisión de renunciar a la agencia.
-¿Qué?
-Sé que es una elección apresurada, aún no me la creo. Ni siquiera Logan la asimila. Pero quiero vivir contigo el resto de mi vida. Esperarte en casa todos los días, con tu cena favorita caliente, quiero que dar un paso más en esta relación y mostrarte lo comprometida que estoy en nuestro futuro. No me mires así, estoy hablando muy en serio.
-Es que aún no puedo creer lo que escucho. La agencia es tu vida.
-Lo era. Ahora quiero vivir de la manera ordinaria, por lo menos hasta que me aburra de mis largas vacaciones.
La estrecho entre mis brazos y dejo un beso tierno en su cabeza. Lo que más deseaba era que estuviese a salvo, fuera de los tiroteos y de las patrullas.
-Te amo, tanto.
-Había pensado quedarme en la oficina, pero no es lo mío, me aburriría y en algún momento de debilidad tomaría un auto para arrestar a algún imprudente.
-Nunca falta alguno.
Deja salir una pequeña risa, y me envuelve con su calor. Sentirla de vez en cuando vulnerable y frágil, me engrandece.
-Cuantas conmigo, para lo que decidas.
-Sabía que podía contra contigo. Pero antes debemos ponerle fin a cierto personaje irritante. Cerraremos el caso y firmaré mi retiro. No podría dar un paso al costado sin encerrar a ese maldito de Chang.
-Lo atraparemos.
Estaba muy confiado en mi operativo. Repasamos los pasos más de tres veces, mi equipo se puso en marcha y tras algunas horas, nos emboscaron. Nos traicionaron, nos hicieron creer que ganaríamos y fuimos los que mordimos una vez más el polvo de la derrota.
-¿Sonde están los malditos refuerzos? -grita Logan al otro lado del intercomunicador.
Los refuerzos no llegaban, nos dejaron solos. Nos defendimos, más, no era suficiente. Tuvimos que retroceder y dejamos el camino libre a Chang, que una vez más nos miraba, antes de huir.
Ya no habría una segunda oportunidad, dejé mi escondite y corro tras él. Grave error. Dispara contra mí y es Aretha la que se cruza en el camino de esa bla destinada para mí. Estaba tan cegado por mi rabia, que no puede ver que ella se adelanta. Cuando Chang dispara contra mí, ella se interpone.
-Nooo ¡Aretha!
Corro a su lado, viendo como el desgraciado de Chang sube al helicóptero. Dejando una lluvia de balas perdidas. No quiere terminar conmigo, solo escapar.
-Ve por él - murmura al verme llegar.
-No voy a dejarte.
Cubro con mi mano su herida en el pecho
-Maldita sea, no seas necio. Estoy bien- se queja - No dejes que escape.
-¿Por qué? ¿Por qué lo hiciste?
-Nunca me perdonaría que pudiéndote salvar, no lo hice.
Deja un pequeño quejido y respira con dificultad. Mi corazón colapsa y las lágrimas empiezan a brotar de mis ojos.
-Estarás bien. La ayuda vendrá pronto.
-No sabes mentir, amor. Sé que me muero.
-No hables, por favor.
-Te amo.
Tras un respiro profundo, cierra los ojos.
¡Maldita sea! ¿Por qué lo hizo? ¿Por qué tuvo que interponerse en ese tiro? ¿Por qué?
Todo este tiempo me he atormentado por el recuerdo de estos últimos segundos, en que la vi aferrase a la vida, solo para sonreírme y recordarme que me amaba.
-No hay mayor muestra de amor que el entregar la vida por la persona que amas- me dice Logan, de alguna manera intenta reconfortarme.
Más, nada de lo que pronunciara podría ayudarme a superar la devastadora noticia que recibí después de la autopsia.
Aretha, estaba embarazada, mi Aretha tenía tres meses de embarazo y su decisión por dejar la agencia, fue precisamente para tener nuestro bebé. Sin embargo, lo que más me dolió fue descubrir que planeaba decírmelo el día de mi cumpleaños, en el mismo evento donde había planeado pedirle matrimonio.
Un secreto que ni Logan conocía y al igual que yo, quedó desecho. No sé si fueron las culpas o las malas decisiones que tomamos posterior a aquel incidente, que nos separamos. Él volvió a su vida delictiva, fuera de la ley y yo, me perdí en una vida monótona cuidando a la hija de mi padre adoptivo.
Mi vida se vino abajo, no está de más decir que no ha pasado un solo día en que no ansíe terminar con la vida miserable de Chang y hacer que pague por lo que hizo.
Berwin dice que me he encerrado en esta burbuja de anti amor, donde solo el odio es el alimento diario de mi corazón. No sé si tenga razón, solo que no quiero volver a amar, no quiero que suceda otra vez, no podría soportar otra perdida en mi vida. Todo cuando he amado se ha desvanecido por culpa del trabajo. Mis amigos cercanos, mi equipo, mi familia, ya no existen, del ayer solo me queda Berwin y Wendy y por ellos son capaz de todo, incluso entregar mi vida.
Hoy, la vida me entrega una segunda oportunidad y aunque estoy retirado de la policía, tengo la opción de volver estar al frente y ponerle fin al reinado de Chang. Una vez más está cerca, dentro de mi radar, paseándose como un honorable ciudadano estadunidense, atropellando a todo aquel que se atraviese en su camino fraudulento. Si quiero que terminen las pesadillas, debo actuar de inmediato. Berwin Knight ha hecho mucho por mí, por él soy quien soy, no debo permitir que muera sin ver a Wendy, ni dejar que ella se involucre en este peligro mundo, solo para ver morir a su padre. Si existe una posibilidad de que sus vidas tengan un final feliz, haré lo que sea necesario.
Harry
Han trascurrido seis años desde que el miserable de Chang, destruyó mi vida. Y hay reaparece para abrir la herida. El caso sigue abierto y yo estoy listo para contraatacar y una vez por todas, ponerle fin a su reinado y cobrar venganza.
Miro una vez más la fotografía de Aretha y cierro los ojos, dejando correr las lágrimas.
-Te prometo que esta vez no fallaré.
En eso la puerta de mi habitación se abre de par en par, e ingresa Berwin.
-¡Hijo! Dime que no es verdad lo que dicen. Lo que sucedió hace seis años, fue doloroso para todos, pero...
-¡No! - corto sus palabras- no estoy buscando venganza, padre. Solo quiero que el miserable de Chang, pague por el daño que causó. -Aprieto con fuerza sobre mis manos esa vieja fotografía.
-La venganza disfrazada de justicia, no siempre es el camino correcto -abre mis manos y toma la foto.
En esa dulce imagen de hace más de diez años. Mi equipo y yo posamos para retratar al grupo que, años más tarde, Chang pondría fin. A mi lado está ella, mi verdadero amor; Aretha.
-¿Tienes idea de lo miserable que he sido estos años? He tratado de no pensar y enfocarme solamente en el caso, pero es imposible. -grito dejando correr mis lágrimas-. La rabia me consume y los recuerdos del ayer, me siguen torturando, no he podido mantenerlo alejado de mi presente, porque es como una mancha indeleble en mi alma. No sabes lo mucho que me duele despertar cada día, y seguir con vida.
-Lo sé de sobra. Renuncié a mi hija y a la mujer que amo, para no exponerlas a este mundo peligroso y ahora, estoy buscando la manera de que ese mismo destino no la alcance. Si eso sucede, nunca podré mirarla a los ojos.
-¡No es lo mismo! -clamo -. Sabes que sigue con vida, puedes buscarla y reunirte con ella cuando quieras. Mientras yo... -Sollozo. - solo acariciaré la imagen de ese hijo que nunca tuve entre mis brazos. -Lloro desconsolado.
Berwin me abraza con fuerza y yo me aferro a ese abrazo, sin poder contener el dolor que sofoca mi corazón y ahora recorren mis mejillas en gruesas lágrimas.
Nunca antes el dolor había sido tan insoportable, quizás sea porque ahora el maldito de Chang estaba otra vez en mi radar, haciendo de las suyas
-¡Por favor! No dejes que el dolor te ciegue, la justicia por la mano del hombre no siempre es bien vista.
-Quieres que espere que la justicia divina haga su magia. Eso nunca pasará, lo sabes. Si esa justicia existiera, Wendy y tu esposa, estarían contigo. -Me reincorporo limpiando mis lágrimas.
-Yo hice una difícil decisión en ese entonces. No me arrepiento, pero si me duele no haberlas buscado antes.
- ¿Y pretendes hacerlo ahora? Cuando toda esta mierda está por explotarnos.
Llevo mis manos a la cabeza con desesperación. No entiendo cómo es que Berwin, desea que Wendy se involucre en este mundo violento. Está bien en Perú con su familia.
-Chang no me está dejando otra alternativa. Acabará conmigo tarde o temprano y aunque no me guste esta idea; solo Wendy puede terminar con él.
- ¡Es una locura! Es una enfermera, ¿¡Qué sabe ella de tecnología!?
-Por eso tú estarás a su lado. Como todos estos años.
-Una cosa es vigilarla, suavizar sus caídas y empujarla a seguir sus sueños, y otra muy distinta es tenerla aquí y meterla de golpe a un mundo peligroso como este. Más, cuando Chang está metido en la empresa y quiere matarte.
-Siempre hemos dicho que falta una pieza en este rompecabezas...
-¡Wendy, no es esa pieza faltante! –Respondo de inmediato. -Cuando lo atrape en unos días, podrás ir con ellas sin que nada te impida volar. Déjame hacer mi trabajo y todo terminará pronto.
-Y si no resulta, quiero que vayas por ella.
-¿Estás dispuesto a involucrarla aun sabiendo que puede morir?
-Tú no dejarás que eso pase.
-¡Joder! -vuelvo a gritar. - No soy un maldito superhéroe. No puedes poner su vida en mis manos, soy tu abogado y un maldito policía.
-Solo confió en ti para mantenerla a salvo. Sabes que, aunque muera lejos de ella, Chang terminará matándola, debe estar cerca para cuando tenga que pasar, lo que debe pasar.
- ¡Por favor! No me pidas que la proteja y te deje morir.
-Me debes un favor, muchacho. Llegó el momento de pagar, no olvides tu promesa.
-¿Por qué tengo que traerla, solo para ver morir a su padre? Es un poco cruel, aun si ella no tiene idea de quien eras en realidad en su vida.
-Es un pequeño sacrificio, por un bien mayor. Ambos sabemos que Chang volverá a huir. Pero si me quita del camino, se quedará, y te entregará esa pequeña posibilidad que tanto buscas.
-No estás pensando lo que dices. Ese hombre es una infección y nunca se queda quieto, cuanto termina con su huésped, simplemente busca otro. Tú ahora eres ese huésped y lentamente te acorrala, te deja sin salidas, te hace creer que la única oportunidad que tienes es la muerte.
-Si le hacemos creer exactamente eso, se quedará quieto, esperando el momento para atacar y entonces tú, lo atraparás.
-Existe solo una posibilidad entre mil y ambos sabemos que es muy probable que escape, si seguimos tu plan. No podemos darnos ese lujo ahora. La agencia lo persigue por años, no podemos perderlo otra vez.
-¿Y qué quieres hacer?
-volveré a tomar el caso. El jefe habló conmigo esta mañana y dije que aceptaba. Estoy dentro, trabajaremos desde el campo, sin descuidar a su objetivo principal. Ese eres tú, por el momento.
-Después de todo lo que has vivido, quieres volver a reabrir la herida.
-Esa nunca cerró, Berwin. Ya no quiero huir de mi pasado, estoy cansado de tener el corazón en pedazos. Quiero ponerle punto final a este capítulo de mi vida de una vez por todas.
Berwin, me observa. Hace muchos años, cuando era un débil niño, decidió albergarme en su casa para darme el amor y protección que mis verdaderos padres me negaron. Le prometí que el día que necesitara de mi ayuda, fuese, lo que fuese, yo lo haría. Desde entonces, he vivido para corresponder su amparo. Me esforcé cada día para resaltar y dejar en alto su nombre como mi tutor. Fue el mejor en mi clase, me gradué con honores en la universidad e ingrese a la policía para hacer realidad mi sueño de ayudar al próximo, aunque también estudie derecho, requisito necesario para apoyar a ese maravilloso hombre.
Por otro lado, cuando fui adulto, me encomendó la tarea más importante de todas. Estar al pendiente de las necesidades de su hija, por supuesto que había un equipo tras sus pasos, yo solo supervisaba a distancia y para cuando era requerido, viajaba a Perú. Aprendí a conocerla y reírme de sus ocurrencias cuando tuve la oportunidad de vigilarla personalmente. Sentí esa conexión de hermanos, que nunca tuve, he compartido sus alegrías y más que nada, el verla feliz al lado de un hombre. Cuando pienso en ello, me lleno de nostalgia, no quiero quitarle esa vida perfecta, solo para llenarla de miedos.
Es mi familia y quiero que verla feliz, por eso, este operativo tiene que funcionar.
Hace seis años se escapó destruyendo mi vida y la de mi equipo. Hemos perdido mucho por su causa, familias, amigos, el amor. Esta es la única oportunidad que tenemos para atraparlo. La única oportunidad que tengo para pegarle un tiro en la frente. Berwin tiene razón, este reencuentro es personal.
¡Dios!
Es tan doloroso no pensar que pude tenerlo todo, era feliz con Aretha, mi compañera de la agencia. Y lo perdí, por un error de cálculo. Más bien, porque dudé en apretar el gatillo y matarlo, quería hacer lo correcto y me costó muy caro. Si hubiese precedido el futuro, no la hubiese dejado ir conmigo.
¿Por qué siempre tengo que perder lo que quiero?
¿¡Es una maldición acaso!?
Cuatro años atrás
Quien diría que, tras diez años de amor verdadero, la boda más esperada del año se cancelaría de la peor manera. Aquí la novia, no salió huyendo o al último segundo dijo "No acepto casarme con este miserable".
Aquí el imbécil del novio nunca apareció, porque mientras la novia sufría la peor humillación de su vida, él subía a un avión con la amante de turno. ¡Genial idea! Mis respetos para ese macho alfa, que tres años después de lo ocurrido, sigue soltero, burlándose de todas aquellas ingenuas que siguen creyendo en sus promesas de amor. Aún se cree lo suficientemente inalcanzable para ser cazado.
Bueno, más o menos así empieza mi historia. ¡Sí! Es triste, lo sé. Pero lo único bueno que puedo rescatar de aquel día negro es la oportunidad que me ha regalo la vida para volver a empezar y saborear lentamente mi venganza, porque para un hombre como Rubén Ávila, no existe peor dolor que ver a su ex novia en lo más alto, dirigiendo una empresa que supera a la suya en todos los terrenos. Aunque creo que el que no me haya dedicado a perseguirlo y hacer de su vida una miseria lo ha golpeado más. No esperaba que la humilde enfermera que un día estuvo a punto de convertirse en su esposa, lo apartara de su camino, ahora gozando de tanto poder, creo que aún no supera el hecho de ser un insignificante gusano en mi vida.
Bueno, supongo que mi vida se hizo mierda cuando Rubén me dejó en la iglesia aquella tarde. No digo altar porque nunca entré, me quedé media hora esperándolo en la puerta, porque su primo dijo que tenía un imprevisto y ya estaba en camino. Más cuando los minutos corrían, supe que me había abandonado. Y los rostros burlones de sus amigos que me recorrían en busca de alguna muestra de desesperación, lo confirmaba. Lo que más me dolió no fueron sus risas y murmullos, sino ver la angustia dibujada en los rostros de mis padres y amigos, que desesperados le reventaban el teléfono con llamadas y mensajes. Mientras él, supongo se reía, son aquella chica afortunada, rumbo al aeropuerto para aprovechar el viaje de mi luna de miel.
No soporté un segundo más, tomé el primer taxi que se apareció frente a la iglesia y aparté a mis padres de aquel circo. Por supuesto que antes le dejé un mensaje; sonreí y lancé el ramo de flores entre sus amigos. Supongo que fue genial seguir caminando sin mirar atrás, mientras ellos se congelaban grabando ese final inesperado.
El video se hizo viral y no me dejó tan mal ante los ojos del mundo. Fui la heroína de muchas decepcionadas en el amor.
Al llegar a mi departamento me deshice de todo lo que podría recordarme a ese imbécil. Lo primero que hice fue dirigirme a la habitación y quitarme el hermoso vestido de novia de diseñador.
¡Ay, Como odiaba a este imbécil! Me paseó por las boutiques más caras del país por meses, solo para encontrar el mejor diseño para ese día tan especial en su vida.
"Quiero que la futura señora Ávila sea recordada como la mejor novia de la historia. Habrá muchos invitados, entre los cuales estarán los medios informativos más importantes del país. Quiero que los deslumbres."
Fueron las palabras del miserable de Rubén, aquel día.
¡Claro que los deslumbre! Y estoy segura de que el diseñador estuvo en la cima gracias a mi actitud. Pero, no fue fácil mirarme al espejo y verme diez años después, en mi departamento, con el vestido de novia en las manos a punto de lanzarlo a la basura, junto a mis sueños y a esa década de recuerdos hermosos. Como tampoco era sencillo cerrar la puerta y mantener esa fortaleza de novia digna un segundo más.
Me quebré y lloré amargamente por un largo tiempo, digamos que por un par de horas en el regazo de mi madre y luego ahogando las penas en unos tragos junto a papá. Aún más cuando el desgraciado de Rubén me envió un mensaje de disculpa tras no contestar sus llamadas.
"Lo siento tanto Wendy, querida. Pero no soy digno de tenerte, mereces algo mejor. Por eso decidí seguir mi camino sin ti, espero que tú también puedas hacerlo cuando me olvides. No espero que me perdones por lo que hice, solo quiero que entiendas que no quería lastimarte, solo evitarte una decepción futura"
¿Lastimarme? ¡Por dios! ¿Qué tenía ese hombre en la cabeza al escribir semejante atrocidad? Pero supongo que necesitaba leer eso para volver a levantarme y tomar la decisión de continuar con mi cometido. Deshacerme de todo recuerdo suyo y continuar con mi vida.
Tras secar mis lágrimas empaqué todo, absolutamente todo lo que tenía en mi departamento de él, desde un cepillo de dientes, hasta los abrigos de exportación que me regaló. No se quedó ni un rincón del lugar sin revisar. Cuando terminé con todo llamé a la señora de limpieza que trabaja en el edificio para regalarle los paquetes. Mientras llegaba eché un nuevo vistazo para asegurarme de no olvidar nada. Su cara de felicidad al recibir las bolsas aún permanece en mi memoria.
-¿Crees que sea necesario llegar a tanto, hija? -Pregunta mi madre cuando me ve sacar del baño hasta el papel higiénico.
-¡Sí! ¡Es más! Mañana mismo nos vamos de este maldito lugar, no soporto estar aquí un segundo más.
-Hija, sabes que te apoyamos. Las puertas de casa siguen abiertas para ti. -dice mi padre acercándose para tomar la bolsa de mis manos. -Nunca estarás sola.
-Gracias papá, pero no será necesario, solo cambiaré de departamento. No puedo dejar el trabajo en el hospital y ponerme a llorar por este momento. Lo que más necesito es mantener ocupada mi mente.
En ese instante tocan a la puerta, abro, creyendo que es María, la señora de la limpieza. Sin embargo, no era ella, ante mí tenía a un hermoso caballero de ojos azules y mirada profunda. Eche un rápido vistazo y me gusto lo que vi. ¡Guao, realmente divino!, un hombre de unos treinta y tantos años, alto, sonriente, con un traje azul marino, corbata negra y un portafolio en la mano.
Por unos segundos me perdí en su mirada, tenía ese algo de ángel que me trasmitió paz, hasta que se presentó y mi mundo se puso de cabeza.
Resultó ser Harry Andrade, el abogado de mi padre Biológico, y lo más gracioso de ese encuentro fue que tenía la orden de llevarme con él, porque mi amado padre, del que nunca supe de su existencia, requería mi pronta presencia. Y lo más descabellado fue que quería que me hiciera cargo de la presidencia de su empresa en los Estados Unidos.
¡Joder!
Y no hablamos de cualquier empresa, sino de Fiat Motor Company, una de las compañías más grandes con casi cuatrocientas instalaciones en todo el mundo. ¡Guao! ¿Y qué se supone que haría yo? No tenía una maldita idea de nada. Pero lo que más me llamó la atención fue que el guapo abogado recalcara un minúsculo detalle, que me hizo analizar más minuciosamente la propuesta.
La empresa de mi ex amado Rubén, era solo una pequeña sombra de la competencia, es decir, de Fiat Motor Company.
¡Uhm! Qué interesante se me hizo esa pequeña parte, pero, que flojera darle más importancia al miserable de mi adorado exnovio.
Por otro lado, siempre he estado consiente de que Samuel Mendoza, el hombre que me ha criado con amor y me ha dado todo en la vida, no era mi verdadero mi padre. Sin embargo, nunca tuve interés en conocer al hombre que me engendró, ya que mi madre nunca mencionó ni su nombre y sinceramente nunca me hizo falta rebuscar en el baúl de sus recuerdos algo que para ella nunca había existido. O al menos era lo que creía.
Por eso, cuando el licenciado Harry hace mención de él, fue como recibir un balde agua fría. No obstante, mis padres lo tomaron con calma, como si ese momento lo hayan esperado toda la vida. Es más, me obligaron a sentarme y escuchar las sartas de tonterías que el guapo licenciado tenía que decirme.
Sin poder entender bien, lo escuché por varios minutos.
- ¡Espere! Sinceramente, esto parece una broma de mal gusto. ¿Cómo se le ocurre que yo sea hija de un hombre tan importante? ¿Verdad que no?
Sonrió mirando a mi madre y ella solo suspira y se encoge de hombros, mientras mi padre toma su mano. ¡Oh cielos! ¿Cómo es posible? Solo me carcajeo tomando la cabeza entre mis manos, sin poder creer la ironía de mi vida.
-Sé que está confundida, señorita Knight.
-Mendoza -le recalco -. Me apellido es, Mendoza ¿Piensa que usaré el apellido del hombre que me abandonó sin conocerme y que aparece a mis veinticinco años como si nada hubiese pasado?
-Señorita Knight, como ya le dije, su padre en estos momentos la necesita y las razones para no acercarse a usted, supongo que deberán ser tratadas por su madre y su esposo.
Vuelvo a mirar a mi madre y ahora ella solo expresa un tímido "Lo hablaremos más tarde, hija."
¡Joder!
-Le traigo la documentación requerida y los pasaportes. -Pone en mis manos un sobre amarillo.
- ¿Qué es esto?
-Debe venir conmigo, a más tardar el día de mañana. -Se pone de pie.
- ¿Está loco, como se le ocurre que deje mi vida de la noche a la mañana, para ir al encuentro de un hombre que no conozco?
-Señorita Knight.
- ¡Mendoza! -Grito.
-¡Mírese!, se está dejando caer en el abismo de la desesperación. El regalar las pertenencias de su novio no sirven para empezar de nuevo. ¿Quiere seguir lamentándose y verse valiente por un video en el internet? Decida si quiere seguir siendo el clavo o convertirse en el martillo. Las oportunidades en la vida no aparecen por casualidad. ¿Quién es ahora, quién quiere ser mañana? ¡Dígame! ¿Cómo se ve en un futuro cercano?
-¿Y por qué me busca, justo ahora?
-Porque ya está lista para asumir nuevos retos. No le tema al cambio.
-¿Qué pasará con mi madre?
-También vendrá con nosotros.