Diane- Harry
Los gemidos de Diane inundan su habitación, lleva dos horas encerrada con su novio, Joshua Reynolds. Mientras que su padre trabaja horas extra para pagar la hipoteca de su casa, ella aprovecha la soledad de su lecho para tener intimidad con su novio.
- ¡Oh! ¡Oh!, así mi amor, sigue así, eres todo lo que una mujer quisiera tener ¡oh! ¡oh! ¡por favor, no dejes de hacerlo! –
Joshua la agarra del cabello mientras le besa el cuello, sus respiraciones están entrecortadas, él la tiene por la espalda, y Diane está gritando de placer, ella pensaba que para ser feliz lo único importante que necesitaba en la vida, era la pasión que su novio le daba.
Ambos están a punto de llegar al orgasmo... cuando la puerta de la habitación se abre de repente.
- ¡Pero ¿Qué está pasando aquí?!, ¡mi Dios!, vístete, Diane, ¡maldita sea! ¿cuándo vas a entender que esta casa no es un hotel?, y tu desgraciado, lárgate ya de aquí Joshua no quiero ni verte- Henry Sáenz, el papá de Diane habia llegado temprano del trabajo, y no era la primera vez que encontraba a su hija en una dantesca escena con su novio.
Diane se enfurece de inmediato, sus mejillas se sonrojan, y con todo el lívido expuesto, se pone una camiseta para cubrir su desnudez.
- ¿Cuándo será el maldito día que tu entiendas que debes golpear primero antes de entrar a mi cuarto? Papá, esta también es mi casa, no soporto que sigas haciendo lo mismo, quiero que me dejes en paz con Joshua- ella decía esto, mientras su novio se burlaba de la situación.
Diane y Joshua llevaban tres años de relación, en los cuales solamente se habían dedicado a beber y a ir a fiestas, ella habia sido criada solamente por su padre, pues su madre falleció cuando tenía solamente tres años, dejando un vacío que su padre, ni siquiera haciendo el mayor de los esfuerzos pudo llenar, a medida que ella iba creciendo se fue criando más sola, tomando las peores decisiones y encontrando refugio en personas como Joshua, un pandillero de su barrio, que la hacía creer que era bueno con ella, porque la defendía de otros hombres iguales a él, y de vez en cuando la invitaba a comer una hamburguesa, pero en realidad, él la estaba consumiendo en un abismo de fiestas y alcohol, de donde sería muy difícil salir.
-Ya vete mi amor, nos veremos mañana, ahora viene la cantaleta de mi papá y no quiero que la escuches- Diane le da un apasionado beso a Joshua, este sale por la ventana, como si se tratara de un delincuente, ambos actuaban como un par de adolescentes, sabiendo que ya eran unos adultos jóvenes, haciendo que el padre de Diane se llenara de ira, pues no sabía como controlarla.
Ella baja hacia la sala en donde está su padre sentado frente al televisor, él estaba deprimido, toda su vida lo habia estado y ella no lo consideraba ni un poco y mucho menos tenía una sola muestra de afecto con él, además de que era desobediente y desinteresada.
-Mira papá, nunca vuelvas a entrar a mi cuarto de esa manera, te lo prohíbo, esta también es mi casa, y tú no tienes ningún derecho de invadir mi privacidad con mi novio. – ella se para frente a él, y con más rebeldía que nunca prende un cigarrillo, solo para acabar de molestar a su padre.
- ¿Ah sí? ¿tu casa?, ya tienes 24 años, eres una mujer hecha y derecha ¿Qué te impide trabajar o hacer algo por ti? Estoy cansado de tener que mantenerte mientras que tu solamente te la pasas de ociosa con ese mal tipo que te has conseguido- Henry le habla con dolor, se sentía culpable por la crianza que habia tenido su hija, y todo estaba fuera de control, ella jamás le obedecía, además de que tampoco hacia nada, era grosera y desconsiderada.
-¿Estas echándome en cara la poca comida que me das?, porque en esta casa no comemos nunca un plato decente, todos los días tenemos que comer lo mismo. – ella lo mira dándole una bocanada a su cigarrillo
-Si quieres comer mejor, pues debes trabajar como lo hace todo el mundo, ¡Hay tengo otra noticia! Muy posiblemente no te va a gustar-Henry se levanta de la silla y sale directo a la cocina se sirve una taza de café y ella sale detrás
- ¿Qué noticia? ¿te han despedido? ¡Eres un vago papá! - ella arroja el cigarrillo y lo pisa, luego pone sus manos en la cintura juzgando a su padre, ella no tenía ni idea de lo que él pobre estaba sufriendo.
Él la mira de repente y con todo el dolor que las palabras de su hija le provocan, le pone una bofetada, haciendo que su cara se voltee de inmediato, ella se pone su mano en la mejilla, y lo mira con odio, él jamás la habia golpeado, siempre habia dejado que hiciera lo que quisiera, pero ese día, estaba demasiado afectado y no iba a permitir un acto más de rebeldía.
- ¡Te odio papá! ¿Cómo te atreves a golpearme de esa manera? ¡Te odioo! - Diane salió corriendo gritando por la casa, hasta llegar a su habitación, comienza a alistar unas maletas de manera improvisada, estaba segura que lo que quería en ese momento era irse del seno de su padre, ya no aguantaba más la pobreza y las pocas cosas que su padre le daba y mucho menos aguantaba que él la hubiera golpeado.
Mientras que al otro lado de la ciudad, en donde las casas tienen hermosos jardines frontales y grandes piscinas en la parte de atrás, está la mansión de los Adams, una familia adinerada y reconocida por sus negocios de importaciones en el lugar, pero que por desgracia de ellos, solamente quedaba un miembro, Harry Adams, el soltero más cotizado de la ciudad, pero el hombre más deprimido de todo el mundo, hacia 4 años habia perdido a su familia en un accidente de tránsito, nunca pudo superar verlos morir, pues él era quien conducía, y en un micro sueño por cansancio, perdió el control del automóvil terminando en un abismo, siendo él , el único sobreviviente, esto lo habia marcado para siempre, llevaba 4 años encerrado en su casa, no habia salido tan solo un día.
Trabajaba desde su lujosa mansión, a pesar de ser un empresario exitoso, y perseguido por muchas mujeres prefería estar soltero. Pues no habia nadie que llenar ese vacío emocional que tenía en su corazón.
-Joven Harry, sé que no le gusta hablar de estos temas, pero es importante que me escuche, ya se acerca su cumpleaños número 29, y usted no ha querido hacer caso al testamento de sus padres, debemos hablar- Ernest, su amigo y cuidador desde que era un niño, más que su mayor domo, era su mano derecha, siempre habia estado pendiente de todo en sus negocios, y más desde la muerte de su familia, pues él nunca había podido superar tan duro golpe, y menos cuando fue diagnosticado como depresivo.
-Ernest, no me gusta hablar del tema, porque es sencillo, no me voy a casar antes de los 30 años, si me tengo que ir a vivir debajo de un puente, pues lo hago ¿crees que ahora me importe algo? ,Harry tiene una copa de vino en su mano, está sentado mirando a la ventana que esta frente al jardín, él toma su bastón y se pone de pie, Harry no habia salido totalmente ileso del accidente, habia perdido una pierna, tenía una prótesis especial que completaba su extremidad.
-Señor, no diga eso, usted también ha trabajado por su fortuna, estoy más que seguro que si sus padres hubieran podido cambiar el testamento antes de fallecer, usted hubiera podido decidir por sí solo, pero legalmente, la otra parte de la familia de sus padres quiere hacer valida la entrega de su herencia como dice el testamento. Usted debe casarse antes de los 30 años, además usted señor, es uno de los solteros más cotizados de la ciudad, pienso yo que debería darse una oportunidad.
Harry arroja la copa de vino contra el piso lleno de furia, a pesar de que estimaba a Ernest por su amor y compañía, él era un hombre huraño que no escuchaba razones y estaba en contra de todo lo que le decían.
-Mira, te agradezco todo lo que quieres hacer por mí, pero a mí el sucio dinero no me importa, además de que soy el soltero más cotizado de la ciudad es una mentira aberrante, todas se quieren casar conmigo por físico interés, me quitaran mi fortuna al separarse de mi ¿crees que va a haber una mujer en el mundo que me ame sin una pierna? ¿en qué planetas vives por favor?
-Señor, está equivocado, usted es un excelente ser humano, además usted es un hombre muy guapo y adinerado, supongo que cualquier mujer quisiera vivir con usted ,Ernest lo mira con admiración, sabia las capacidades de su jefe, y todo lo fuerte que haba sido a pesar de que aparentara lo contrario.
-Me lo dices porque eres mi amigo, Harry se acerca al gran espejo que tenía en su sala y se mira, es un hombre demasiado guapo, su cabello negro y rizado está perfectamente cuidado, su cara está formada por una barbilla fina, sus ojos verdes hacen juego con el tono pálido de su piel, y los últimos años de rehabilitación en el gimnasio habia hecho que sus músculos resaltaran sobre su ropa, pero Harry odiaba el hecho de no tener una pierna y de no tener a su familia, habían cosas que el dinero no podía comprar, hubiera dado todo en el mundo por volver a tener a sus padres.
-no se lo digo porque soy su amigo, se lo digo porque es verdad, entienda señor que debe asumir un matrimonio para no perder el dinero de su familia que tanto les ha costado conseguir, usted se quedaría con una parte muy pequeña, y aunque el dinero se iría para una justa causa, usted ya está aportando a esta señor.
- ¿Ah sí? ¿y que propones Ernest? ¿Qué haga lo que hacen muchos para poder heredar?, ¿una esposa por contrato? buscamos a una chica humilde le damos una buena suma de dinero y me caso con ella, despues de 2 años que es lo mínimo de matrimonio nos separamos y todos felices, eso es lo que creo que me estas insinuando.
-Pues señor, no lo habia querido decir de esa manera, pero no le veo otra opción, usted no puede quedarse sin nada, eso implicaría que todos sus empleados se irían, nos iríamos a la calle, usted sabe cuántos dependemos de usted, señor debería revisar la posibilidad.
- ¡Ernest! ¿tú crees que la familia de mis padres es idiota? Que de un día para otro me voy a casar, sin ni siquiera haber tenido un noviazgo previo, sin haberles presentado una mujer. -Harry sonríe irónico, le parecía descabellado lo que Ernest le proponía.
-Claro que no señor. Pero podemos ver qué posibilidad tendríamos, solo no se niegue a que pase, le queda tan solo un año para heredar totalmente señor, el contrato podría ser por tan solo dos años.
¡Estas loco de verdad!, que manera tan incorrecta de hacer las cosas, además a mi si me gustaría una mujer que se enamorara de mí, por tal cual como soy, no por un contrato, Harry sale cojeando hacia su habitación, pero su lacayo sigue insistente.
Mire señor, nos queda poco tiempo para planearlo todo, yo me encargo de buscar las candidatas, pero por favor usted necesita no solo heredar sino también compañía, usted está demasiado solo, y- Harry lo interrumpe
Yo no necesito comprar una compañera sentimental, pero si eso lo hace feliz y no tiene en que más perder el tiempo, busque las candidatas.
Eso fue como si a Ernest un semáforo se le hubiera puesto en verde, estaba convencido que un posible matrimonio por contrato arreglaría la vida de su jefe, no solo para que no perdiera su herencia, sino porque también necesitaba un poco de amor, y no lo iba a conseguir estando encerrado en esa gran mansión, así que, si él no buscaba a las mujeres, ellas deberían buscarlo a él.
Una propuesta de un posible contrato
Durante los siguientes días Ernest se habia puesto en la búsqueda de una posible candidata para Harry, ya habia citado una decena de señoritas de la alta sociedad para hacer una entrevista y por supuesto, una suma de dinero por la asistencia de cada una de ellas.
En uno de sus descansos decide tomarse un café con su amigo de toda la vida, Henry se conocía con Ernest desde que estaban muy jóvenes, eran los mejores amigos, y cada que podía se reencontraban a hablar de sus vidas.
-Mi querido amigo, ¿Cómo está todo? ¿qué te pasa? Luces muy triste y sobre todo muy demacrado ¿estas enfermo? -fueron las primeras palabras de Ernest al ver a Henry.
- ¡Ay, amigo! Lo mismo de siempre, problemas que nunca faltan tu como siempre estas radiante
-Quisiera ayudarte, dime ¿Qué está pasando?
-No quiero agobiarte con mis problemas, más bien, vamos y me invitas ese delicioso y costoso café que tanto nos gusta, algun día tendré el dinero necesario para recompensarte cada invitación.
Ambos salen directo a una hermosa cafetería de la ciudad, y se sientan a conversar, de repente sale el tema de Harry.
Yo ando en un dilema con Harry, desde que murieron sus padres no ha salido de casa y necesito encontrar una esposa por contrato para él, o va a perder su herencia
¿Por contrato? No entiendo que cosas hacen ustedes los ricos para no perder el dinero
Si, por contrato, le pagaremos a una mujer que se case con él para que sea heredado, despues se separan y todos felices, un matrimonio arreglado y conveniente, ya sabes cómo es eso.
¿Y qué piensa Harry de todo esto?- Henry le da un sorbo a su café, mientras que por su cabeza comienzan a pasar ideas locas, si su hija fuera diferente sería una candidata perfecta para ese trabajo.
No está totalmente de acuerdo, pero es lo que hay, además en una de esas encuentre una verdadera esposa que lo ame como es, esta frustrado por la pérdida de su familia y se siente inferior por no tener una pierna
Pero es un ser humano bueno y maravilloso, algo misántropo, pero es una buena persona- ambos sonríen, describir a Harry era difícil, pues era una mezcla de todo.
¿Y a ti que tal te va con Diane? ¿ya empezó la universidad está trabajando para que te ayude con los gastos de la casa? – esa pregunta intimidaba a Henry, él sabía que su hija era todo lo malo que un padre no querría, pero era su hija e igual la amaba.
No, no sé qué hacer con ella, me tiene desesperado, no quiere hacer nada en absoluto, necesita tanto orden en su vida, pero en realidad, le hace falta su madre para que la guie mejor, estoy viendo cómo ayudarla a conseguir un empleo.
Ella lo conseguirá pronto, estoy seguro- Ernest le sonríe, no estimaba mucho a Diane por su forma de ser, pero la respetaba por ser la hija de su mejor amigo, por un par de minutos reino el silencio entre ellos dos hasta que Henry hablo de nuevo.
¿Qué se necesita para el trabajo?
¿Para cual trabajo?
El de esposa por contrato, ¿Qué debe tener la candidata?
Pues nada en especial, debe ser bella claro, y pues que esté dispuesta a aceptar la condiciones de vivir con Harry por dos años a lo menos mientras es heredado, y debe renunciar a su fortuna, solo debe aceptar el pago, es una tarea difícil, pero no imposible.
Henry busca una foto de su hija que tiene en su celular, se queda viéndola, y se la enseña a Ernest.
¿Ella podría aplicar a la oferta? , Ernest se queda viéndola, Diane es una chica fabulosa, es de cabello rizado, morena y un rostro angelical, y ni hablar de su figura, habia heredado la belleza de su madre, pero su rebeldía no le ayudaba en nada.
Si, perfectamente pudiese aplicar a la oferta, ¿Quién es ella?
Pues ella es Diane- Ernest sorprendido le da un sorbo a su café y se queda pensándolo en silencio, lo que Henry le estaba diciendo le causaba pánico, no sabía si una mujer de su perfil era la adecuada para el matrimonio con Harry, era todo lo contrario a lo que él quisiera para su vida, pero no podía negarse de una vez a su amigo.
Está bien Henry, se a que va todo esto, si ella está dispuesta, las entrevistas serán la próxima semana, tendrá un incentivo económico por la asistencia, así que habla con ella, aunque lo más seguro es que Harry no la acepte, podemos intentarlo, él le responde incrédulo, era claro que no era una candidata adecuada, empezando que apenas tenía la segundaria y no quería estudiar.
Muchas gracias, amigo, además estamos a punto de perder la casa, si ella es la elegida, prometo que me encargare de que sea la mejor esposa por contrato de Harry, no tienes idea de cuanto necesitamos el dinero, Henry hablaba con desespero, su necesidad era tan grande que ya estaba haciendo planes para su hija, sin ni siquiera contar con su opinión.
Despues de hablar con su amigo, Henry sale decidido, necesitaba convencer a su hija de que debía conseguir ese trabajo, era la única oportunidad que tenían de salir de esa situación, cuando llega a casa nuevamente la encuentra con Joshua, pero esta vez, en una situación diferente, ella estaba llorando, aparentemente su novio la habia maltratado. Apenas Henry entra, él sale casi que tumbándolo de un empujón.
¿Qué paso Diane? ¿este tipo te ha golpeado?
No papá, simplemente estábamos discutiendo- ella, le dice con voz apagada
A mí no me mientes hija, yo sé que ese mal hombre te hizo algo, última vez que lo quiero en nuestra casa, te exijo que te separes de él
¡Ah no papá! eso sí que no, él va a regresar a esta casa, porque también es mi casa, la parte de mi madre me corresponde, así tu no lo quieras, así que Joshua puede venir aquí las veces que quiera.
Pues tu casa, ya no será tu casa, porque el banco nos la va a rematar en unos 4 o 5 meses, debemos mucho dinero, así que ve buscando para donde irte, ¿no estabas haciendo las maletas la última vez? ¿Qué paso? ¿tu novio pandillero no te recibió? - todo lo que Henry le estaba diciendo le estaba cayendo como un balde agua fría, Diane siente como sus ojos se llenan de lágrimas y quiere salir corriendo.
No podemos perder la casa papá, es lo único que tenemos, ¿Qué vamos a hacer? ¿vamos a vivir en uno de esos lugares de paso? Como si fuéramos una nada, no papá, me rehúso, trabaja más duro, pide dinero prestado, ¡haz algo!
No puedo evitarlo son millones los que debemos Diane, debes ayudarme a trabajar para que paguemos
¿estás loco papá? ¿en qué voy a trabajar? Yo no sé hacer nada, además no quiero hacerlo, para eso estas tú, para que nos mantengas a los dos es tu responsabilidad.
no hija, ya no lo es, y si quieres salvar la casa debes trabajar y te tengo un trabajo
¿Ah sí? ¿haciendo qué? -ella se cruza de brazos frente a él, y lo desafía con la mirada
Pon mucha atención, hay un millonario, el jefe de la casa en donde trabaja mi amigo Ernest, está buscando una esposa por contrato por un par de años, y ni te imaginas la suma de dinero que van a pagar, con eso además de poder salvar la casa, podríamos tener algo ahorrado, no sé, podrías darte los lujos que quieres. - Diane enciende un cigarrillo frente a su padre, lo mira de reojo con tal odio, que ni siquiera puede creer lo que él le está diciendo.
¿Me piensas vender como si yo fuera una res? ¿hasta dónde has llegado papá? además, sabes que tengo novio, Joshua es el amor de mi vida ¿Cómo me voy a casar con un millonario que no conozco? debe ser un viejo asqueroso. No, me niego, mira que haces para no perder la casa.
Henry se queda estupefacto, aunque no esperaba más de su hija, sabía que estaban en la calle, y si no hacia algo su situación se pondría peor.
No es si quieres, al menos ve a la entrevista, te darán un buen incentivo económico, tendrás algo de dinero, es medio millón de dólares por solo ir a la entrevista
¡Entiéndelo! No me vas a vender papá, no lo hare, seria serle infiel a mi novio, no lo hare, no soy una mujer de esa clase, de las que se venden por dinero.
Si no lo haces, te largas de la casa ahora mismo con tu pandillero, no estoy dispuesto a aguantar una más de tus insolencias- Henry se para frente a ella, con todo el cansancio que tenía por su situación, su desespero y la angustia por todo lo que estaba asumiendo, no pensaba en un solo momento en lo que su hija sentía o elegia.
Diane recordó como en días anteriores su novio la habia rechazado, cuando ella intento pedirle que la dejara vivir con él, le habia dicho que no tenía como mantenerla, por el contrario, sus últimas peleas habían sido porque Joshua tenía problemas de dinero, así que ella debía ayudarle a solucionarlos pero no sabía cómo, a pesar de que lo que le proponía su padre era descabellado, lo que le darían tan solo por asistir a la entrevista ayudaría a que su novio volviera a ser el mismo con ella. Ambos se quedan en silencio por unos instantes, hasta que ella lo rompe de golpe-
¿Cuándo seria la entrevista? – ella acaba de fumar el cigarrillo que tenía en sus manos, y se para frente a su padre.
La próxima semana, utilizaremos el dinero de la comida del próximo mes para comprar un buen vestido, debes ser refinada y atenta en la entrevista, debes ser prudente, el hombre al cual te vas a presentar no tiene una pierna, quiero que seas compasiva y atenta, sin abusar de la lastima, vas a competir con muchas mujeres, más hermosas y refinadas, pero estoy seguro de que te casaras con él, si es así, tendremos más de 10 millones en nuestra cuenta, salvaremos nuestra casa y claro, tendrás dinero de sobra para que hagas algo por ti.- las palabras de Henry fueron asertivas y duras, aunque no le demostraba nada a Diane, en el fondo de su corazón sentía una paz porque ella habia aceptado su propuesta, además de necesitar el dinero, él quería que ella cambiara su vida, y Harry era la mejor opción.
La entrevista
-Hmm preciosa, sigue moviéndote así, de esa manera muñeca, ¡oh si! eres una pe***- Joshua esta encima de Diane, cada vez que él quería complacer sus ardientes necesidades ella estaba dispuesta para él, considerando sus rudos encuentros sexuales como verdadero amor.
- ¡Ah, Joshua! Eres mi hombre, sigue, dame más- ambos se dejan llevar por el deseo. Él está sobre ella, con su respiración entrecortada, Diane está cayendo en un profundo sueño a causa del cansancio, cuando de repente suena su telefono, era su padre, ella contesta con su voz adormilada
¿Dónde carajos estas Diane? Te estoy buscando por todos lados hace más de dos horas, en menos de 40 minutos es la entrevista de trabajo y tu ni siquiera te dignas a llamar- cuando ella escucha esas palabras, empuja a Joshua de un sobresalto y se levanta de su cama
¡papá! habia olvidado la entrevista por completo, necesito ir por el vestido, pero no creo que alcancemos a llegar en 40 minutos a la entrevista
¿Dónde diablos estas? Diane teníamos un maldito compromiso, nos gastamos una fortuna en ese vestido, dime en donde estas, te lo pones por el camino- ella temerosa por decirle en donde estaba, se queda sin opción y simplemente le responde con voz baja
En la casa de Joshua-ella aprieta los ojos esperando los gritos de su padre, pero por el contrario él le responde sereno, solamente quería alcanzar a la entrevista.
Me lo suponía, estoy cerca en diez minutos estoy ahí, báñate- eso ultimo la hizo sonrojar, sabia porque su padre se lo decía, como pudo salió corriendo ante la mirada confusa de Joshua.
¿Para dónde vas pequeña?, no hemos acabado- él la mira, señalando su entrepierna que estaba lista nuevamente para ella.
tengo una entrevista de trabajo
pues no vas a ir, a mí no me vas a dejar así. ¿estas loca? -Diane se queda viéndolo, él siempre la habia tratado de manipular, pero esta vez ella no podía permitírselo, porque por complacerlo también a él iba a ir a esa entrevista.
escúchame bien, mi padre está próximo a llegar por mí, así que tengo que irme, ella sale corriendo hacia la ducha, pero siente como él la hala del cabello, causándole dolor
¿Qué haces? ¡eres un patán! Déjame, me lastimas- Diane siente como el dolor le está provocando el llanto, ella como puede se le zafa, se pone su ropa y sin decir media palabra sale de allí, habia aceptado desde un comienzo el maltrato y la dominación de su novio, ella pensaba que él era su dueño y podía hacer lo que quería con ella.
Sale corriendo con tristeza, ni siquiera él se imaginaba lo que ella estaba dispuesta a hacer por él, sin embargo seguía en pie con el plan, al menos por obtener ese dinero que haría tan feliz a su amado novio.
Henry la recoge y ve como esta desaliñada y siente morir, sabía que, con su presentación en ese momento, ni siquiera la iban a dejar entrar, pero que más daba, al menos lo iban a intentar. Solo quedaban 15 minutos para la hora de la entrevista y se quedaron atascados en el tráfico, como si el destino no quisiera que ella fuera a la casa de Harry, todo estaba en su contra, Henry se estaba comiendo las uñas, aunque era loco pensarlo, se estaba yendo la única oportunidad de que su hija estuviera mejor, tenía un presentimiento de que ese día cambiaria su vida, pero las cosas no se le daban, despues de salir del atasco y con todo el afán de la situación, llegan corriendo justo cuando quedaba solo una entrevista.
Todas las mujeres que estaban presentes estaban preciosas, unas con unos trajes hermosos y tallados como si fueran modelos, eran perfectamente estilizadas, y se les notaba la clase por encima, muchas de ellas se habían dedicado a ser esposas por contrato, así que ya sabían cómo funcionaba el asunto, pero la última respuesta la daba Harry.
Solo quedaba Diane, Ernest se da cuenta de cómo va vestida y niega con la cabeza estaba seguro que con las exigencias de Harry, ni siquiera estaría dos minutos sentada a su lado, pero él le habia prometido a su mejor amigo una entrevista, además, sabía que los 500 mil billetes le caerían de perlas, pero no quería exponerlo a la vergüenza, sin embargo, ya no habia nada que hacer.
Diane iba vestida con un vestido de gala, nada que ver con las de la clase alta, era más bien un vestido de fiesta, su cabello iba recogido en una cola, ni siquiera se habia peinado, e iba en zapatos deportivos, pues el dinero no les dio para comprar unos tacones, aunque eso no le restaba belleza en absoluto, Harry era un hombre de clase y exigente, y una mujer de su perfil, nunca seria apta para él.
Cuando Ernest entra con ella al despacho en donde están haciendo las entrevistas, Harry se queda viéndola fijamente, no era nada parecido en absoluto a todas las mujeres que habían pasado por ahí anteriormente, se trataba de una mujer muy humilde, su condición económica se notaba por encima, su falta de glamour era evidente, pero su belleza lo era aún más, él solo traga saliva y se sienta frente a ella para comenzar la entrevista.
Cuando Diane lo vio, sintió como un frio paso por su cara, era un hombre demasiado guapo, no se trataba de un millonario viejo y asqueroso como se lo imaginaba, era un hombre espectacular y bien presentado, mil emociones la invadieron en ese momento, y quería salir corriendo de ahí, así que se dio media vuelta para irse sin decir nada, pero Ernest la detuvo.
un momento señorita, ya está paga tu entrevista
¿Qué? - responde ella confundida
Si, tu padre ya tiene el dinero por tu asistencia, así que por favor cumple con tu espacio- Diane siente como la ira la consume, su padre habia tomado el dinero que le pertenecía a ella y a su novio, así que ya no haría nada de lo que él le pidió, seria ella en su faceta más natural, sin importar lo que él joven frente a ella dijera.
¿Eres Diane Sáenz, ¿verdad? - Harry comienza con la entrevista
Si, soy yo- ella se sienta al natural, se estira con poca delicadeza, dejando ver sus malos modales, esto le causa diversión a Harry
¿Por qué quisieras ser mi esposa?
¿Quieres que te diga la verdad?
Si, quiero que me la digas, como te das cuenta, esto es un matrimonio por contrato con una duración de dos años, si fueras la elegida tendrías que venirte a vivir conmigo, pasar ante la sociedad como mi esposa, y claro ante toda mi familia, cuando termine el contrato firmaremos el divorcio, te vas con 10 grandes en tu cuenta, 5 que pagaremos al iniciar y 5 al final, si eres elegida sabrás con el tiempo tus funciones.
Ella se queda mirándolo, parecía muy tentadora la propuesta, y seria espectacular tener ese dinero para montar el taller de motos que su novio quería, pero no estaba dispuesta a venderse.
La verdad es que yo no me quiero casar contigo, ni siquiera por dinero y es lógico que no me elegirás, a ver mírame, no tengo nada de alta sociedad y mucho menos soy como las que ya salieron de aquí, que tendrán no sé cuántos matrimonios encima y estarán entrenadas para esto, así que no siendo más señor pata de palo, me largo- cuando Ernest escuchó esas palabras sintió como sus mejillas se sonrojaron de la ira, hablaría eso con su mejor amigo, para que le diera una lección a Diane. Podía tolerar su falta de educación, mas no su falta de respeto.
Perfecto señorita la puerta está abierta, Ernest dele a ella un doble bono por su asistencia, al menos ojalá eso pueda compensar las molestias que le causo su padre por haber venido hasta aquí.
Diane lo mira y medio sonríe, estaba agradecida por el dinero, ella pensó que todo habia terminado allí, durante el camino, su padre no hacia más que reprocharle por sus actos, pero ella ya tenía el dinero de la entrevista en su bolsillo, lo que él pensara le valía muy poco.
Señor, lamento lo que paso con Diane, ella es muy rebelde, pero su padre insistió en que le diera la oportunidad, pero me equivoque. Yo- Harry lo interrumpe
No pasa nada, yo sé cómo haces las cosas, no es tu culpa su insolencia.
Señor, y de todas las candidatas que vinieron ¿eligió usted alguna? Yo tengo mis favoritas, las que tienen doctorados y – Harry lo interrumpe de nuevo
Si ya elegí, quiero que mi esposa por contrato sea Diane Sáenz
¿Qué señor? Discúlpeme, pero esa mujer no tiene nada que pueda ser adecuado para usted, es muy bella tengo que reconocerlo, pero ni siquiera estudia, además usted la vio, parece una cabra y así es con todo en la vida señor.
Sera por dos años, no sé porque la estoy eligiendo, pero la quiero a ella, si la puedes traer y convencerla de que se case conmigo, hare el matrimonio por contrato, de lo contrario, me iré al perder mi herencia y seré un vagabundo, tú eliges- Harry le da una sorbo a su copa de whisky, aunque esto lo decía divertido, era cierto, Diane le habia causado un interés desde ese comienzo y aunque sonaba descabellada la idea de que fuera su esposa por dos años, nada perdía con intentarlo. Total, ya su vida ni tenía sentido para él, una desilusión más o una menos no le marcaria la diferencia.
Ernest sale del despacho, y contra su voluntad se dispone a buscar a Diane, no podía creer lo que Harry le estaba pidiendo, pero ya sabía como eran las cosas con él, y no habia nada que lo convenciera de lo contrario.