Mia Roberts
-Vamos en el auto directo al aeropuerto, el ambiente se siente un poco triste, tendré que viajar a Colombia a vivir con papá y Thomas, me parece una idea genial, pero no quiero dejar a mamá sola aquí en California, me siento un poco triste.
El auto se detiene y me doy cuenta de que ya estamos en el aeropuerto ambas bajamos y entramos, nos dirigimos a la sala de espera, nos sentamos y ninguna de las dos dice nada.
Pensarán porque mi padre vive en Colombia con mi hermano y yo aquí en California con mamá, pues mis padres se separaron con nosotros teníamos 10 años y a mi madre le salió un buen trabajo aquí en California y decidió venirse y papá quedarse con Thomas en Colombia, nos vemos solo en vacaciones.
-Mia... Mia -mamá tenía rato llamando, pero no la había escuchado nada típico de mí.
-Ya debes tomar el vuelo hija -si pues ya tendría que irme.
-Recuerda llamarme siempre te amo y cuídate mucho mi niña te voy a extrañar -ya mi mamá estaba llorando y como yo siempre he ha sido una llorona pues también estaba llorando.
-Tranquila mamá siempre te llamaré no te preocupes también te amo y te voy a extrañar -no estaba acostumbrada a estar lejos de mamá y la iba a extrañar demasiado.
Vuelo 232 rumbo a Colombia por favor abordar el avión.
Ya era el último llamado le di un abrazo a mamá y caminé hasta abordar el avión.
Solo faltaba poco para llegar a Colombia, mi papá y hermano estarían esperando en el aeropuerto, ya que papá me avisó que ahí estarían.
Ya el avión había aterrizado, busque mi maleta y caminé hasta encontrar a papá.
Hasta que lo vi
-¿Cómo está mi pequeña? -papá me abrazo muy fuerte.
-Bien papá, aunque no soy tan pequeña eh -hago una mueca.
Luego me abrazan por detrás y no es necesario voltear porque sé que es mi fastidioso hermano, me carga dándome vueltas siempre lo hace.
-Ya bájame Thomas.
-¿Qué tal el viaje hermanita?.
-Bien hermanito, ¿tú qué tal todo? -le guiño un ojo y él sonríe.
Los tres caminamos hasta llegar al auto, papá sube mi maleta y subimos al auto papá enciende el auto y conduce, hace muchos años que no venía aquí desde que mamá y yo nos fuimos a California, todo está muy cambiado.
*****
Ya me había instalado en mi habitación, acomode todas mis cosas, papá está preparado la cena y Thomas está en su habitación.
Agarro mi teléfono y le marco a mamá, ya la extraño y solo han pasado unas horas.
-Hola, mi niña, ¿Cómo te fue en el viaje? ¿Llegaste bien? -su tono es un poco preocupado.
--Si mamá, está todo bien, ya te extraño - suspiro.
-También te extraño mi niña, pero solo será un año veraz que pasa rápido -su tono de voz se escucha triste.
-Mamá, te dejo voy a cenar, te amo.
-Cuídate mucho mi niña, también te amo.
Cuelgo y bajo a cenar, papá y Thomas ya están en la mesa, me siento y empezamos a comer.
La comida está deliciosa, papá siempre ha cocinado divino.
-Mia, ¿Quieres venir conmigo a una fiesta? No las pasaremos muy bien.
-Estoy un poco cansada, prefiero quedarme viendo una peli -murmuro.
-Bueno, será después -Thomas se levanta de la mesa y sube a su habitación.
-Yo recojo esto y luego voy a descansar - Papá dice y yo lo corto.
-Yo lo haré, ve a descansar -me levanto y voy hacia su lado, le doy una abrazo y un beso en la mejilla y empiezo a recoger todo.
Llevo todo a la cocina, lavo los platos y ordenó todo miro la hora y son las nueve, me dirijo a la sala, cuando me voy a sentar en el sofá suena el timbre.
Me asomo por la ventana y hay un auto estacionado al frente, hay dos chicos y dos chicas.
Deben ser los amigos de Luca, abro la puerta un encuentro con un chico moreno alto, sus ojos son color marrón claros, su cabello es ondulado, su mandíbula es marcada, es muy guapo.
-¿Esta Thomas? -su voz es ronca.
-Si ya debe bajar -me siento un poco intimidada por su altura.
-¿Y tú quién eres si se puede saber? -tiene una sonrisa arrogante en sus labios.
-Mia -digo sin mucha importancia.
-Lindo nombre -él se echa hacia adelante hasta quedar muy cerca de mí.
Pongo una mano en su pecho y lo alejó.
-Ya Thomas debe bajar -le doy la espalda y cuando voy a dar un paso él vuelve a hablar.
-Nos veremos luego, preciosa.
Ruedo mis ojos y me dirijo a la cocina, agarro unos Doritos y voy a la sala, me siento en el sofá y prendo la tele.
Thomas baja y se va con sus amigos.
Elijo una peli y me acuesto en el sofá.
Mia Roberts
-La luz pega en mi cara haciendo que suelte un gruñido, abro mis ojos y trato de incorporarme, el cuello me duele horrible y me doy cuenta de que me he quedado dormida en el sofá.
Me levanto y subo a mi habitación, me ducho y lavo mis dientes, salgo con una toalla alrededor de mi cuerpo y me dirijo a mi armario saco unos jeans, con una camisa de tirantes roja, me pongo mis zapatos y bajo.
Necesito ir al centro comercial a comprar unas cosas, papá no está en casa y Thomas está dormido, subo a mi habitación agarro mi dinero y pido un taxi, no creo que me pierda.
Llegó al centro comercial, me paseo por cada tienda comprando todo lo que necesito, entro en una tienda a comprar algunas cosas para el colegio.
Agarro todo y veo un chico a unos metros, es un poco alto, está de perfil y su nariz es perfilada y su mandíbula marcada, su cabello es liso castaño y tiene un cuerpo como para f*llarlo.
Dios que estoy diciendo.
-¿Ya terminaste de comerme con la mirada? -tiene una sonrisa arrogante en su rostro.
Yo volteo haciéndome la loca.
-Es contigo -sus labios se curvan hacia arriba en una pequeña sonrisa.
-No te estaba mirando a ti, estaba mirando esas cosas de ahí -señalo con mi dedo unos pinceles que están al lado de él.
-Si, bueno haremos que te creo -él da la vuelta y se marcha.
Que idiota, pero un idiota muy guapo.
Pago las cosas que compre, salgo de la tienda y voy a comprar una bebida, recorro un poco más el cetro comercial mientras me terminó mi bebida.
Pero alguien choca conmigo haciendo que mi bebida caiga encima de mi camisa.
-No ves por donde caminas idiota -aprieto mi mandíbula.
-Deberías tu ver por donde vas -dice con su aire de molestia.
Alzo mi mirada y me encuentro con el mismo chico de la tienda.
Me doy media vuelta y decido salir del centro comercial, estoy esperando el taxi que pedí, cuando alguien habla a mi lado.
-Muy linda tu camisa -dice en un tono divertido.
-Me lo ha hecho un idiota, ah, pero si ese idiota eres tú -digo en un tono molesta.
Él se echa a reír, su risa es ronca y sexi.
Yo le saco el dedo del medio y subo al taxi que acaba de llegar.
Llegó a casa y subo a mi habitación dejo todas las cosas y la cama y me empiezo a quitar la ropa, entro a ducharme.
Cuando salgo me pongo una pijama y acomodo todo que compre.
Me acuesto en mi cama y viene a mi mente el idiota del centro comercial.
Jodido idiota.
Que hago pensando en ese imbécil, agarro mi celular y decido olvidar a ese idiota.
*****
-Vamos camino al colegio, hoy será mi primer día y tengo un sueño terrible, anoche no pude dormir bien.
Thomas estaciona el auto frente un colegio muy grande, él se baja del auto y yo hago lo mismo.
Los dos caminamos por los pasillos, el colegio es muy bonito.
Entramos en un salón, él se dirige con el chico moreno que fue a buscarlo a casa.
Me siento al lado de una chica morena, su pelo es ondulado, es muy hermosa la chica.
-¡Hola! ¿Eres nueva? -pregunta y tiene una gran sonrisa en su rostro.
-Hola, sí, soy nueva.
-Soy Madison, pero mis amigos me dicen Maddie, un placer -me tiende su mano y yo se la agarro.
-Soy Mia -le sonrió.
La profesora entra y se sienta en su lugar.
-Vemos caras nuevas por aquí -Se levanta de su lugar quedando parada frente de todos -Podrían presentarse, empezamos contigo -me señala y sonríe.
Yo me levanto un poco tímida, no me gustan que me vean y menos ser el centro de atención de nadie.
-Soy Mia Roberts -digo rápidamente y me siento bajando la cabeza.
-Bueno seguimos con los demás -la profesora habla señalando a las otras personas.
Las clases pasan con normalidad, he pasado todas las clases con Madison, es una chica muy agradable.
Es la hora del almuerzo y ambas nos dirigimos a la cafetería, compramos los almuerzo y nos sentamos en una mesa bastante retirada de las otras.
Estoy comiendo cuando veo a Thomas hacerme una seña para que me acerque a su mesa, me levanto y camino hacia él.
-Hermanita, te presento a mis amigos -habla Thomas.
-Alan -un chico de ojos verdes me saluda, yo le sonrió.
-Ibrahim -dice el chico moreno que fue a buscar a Thomas, le sonrió de lado.
-Luca -dice el último chico y cuando volteo a verlo no me lo creo.
El mismo idiota del centro comercial.
-El idiota -digo en un tono burlón.
-No pensé que fueras la hermana de mi mejor amigo -pasa la mano por su cabello.
Genial ahora es el mejor amigo de Thomas.
Nos quedamos mirando fijamente y no estoy dispuesta a bajar la mirada.
Alguien se aclara la garganta y ambos volteamos.
Una chica rubia de buen cuerpo está parada al lado de Luca con el ceño fruncido.
-¿Se puede saber que estás haciendo? -le habla a Luca en un tono molesto.
Yo me despido de Thomas y los otros chicos y me marcho a mi mesa, no quiero problemas con esa chica.
-¿Los conoces? -Madison pregunta señalando hacia la mesa donde esta mi hermano y sus amigos.
-Si, Thomas es mi hermano.
-Por eso se parecen -dice y yo sonrió.
Las últimas clases transcurren con aburrimiento, cuando terminan me marcho con Thomas a casa.
Al llegar subo a mi habitación y me ducho, mi teléfono suena informando que ha llegado un nuevo mensaje, un número desconocido.
Desconocido:
Fue un gusto volverte a ver
Pequeña.
Luca Watson.
Como diablos Luca tiene mi número.
( 4 días después)
Luca Watson
-Conduzco hasta llegar al tribunal, todos los meses tengo que presentarme.
Al llegar bajo del auto y trato de que todo sea rápido.
Al terminar me dirijo a casa, meto el auto al garaje y subo a mi habitación.
Estos dos días han sido los peores, mañana tengo que volver al colegio y solo lo hago por un motivo no quiero estar en esta casa que me recuerda a todo lo que pasó.
La puerta de mi habitación se abre y entra Kendra.
-Ya se te ha pasado tu amargura ¿Podemos volver? -abro mi boca para hablar, pero ella continúa -Sabes que yo siempre te tendré paciencia -empieza a caminar hacia mí moviendo sus caderas es una forma provocativa.
-Kendra creo que he dejado claro que tú y yo no somos nada desde hace mucho tiempo, ya debes aceptarlo -me doy la vuelta para entrar al baño.
-¿Es por esa niña verdad? -Empieza llorar.
-No te hagas la víctima Kendra, sabes muy bien por qué no quiero nada contigo y no la metas a ella que ella no tiene nada que ver aquí -le digo ella sabe que fue lo que hizo para que nuestra relación acabara.
Y Mia no tiene nada que ver, ella apenas la conozco hace unos días.
-Me la vas a pagar -suena dolida, ella sé dé la habitación y yo suelto un suspiro de frustración.
Entro a ducharme, mañana tengo que volver al colegio.
Mia Roberts
-han pasado cuatro días que Luca no ha venido al colegio, le he preguntado a Thomas y me ha dicho que siempre lo hace todos los meses que no me preocupara, estos días me la he pasado muy bien con Maddie, nos hemos conocido un poco más.
Estoy en el salón saco mis audífonos y me los pongo y sacó un libro para leerlo, siento a alguien sentarse a mi lado y debe ser Maddie.
Me quitan un audífono y yo volteo y me encuentro con Luca, si es él.
-¿Qué te pasa? -gruño quitándole el audífono.
-Oye no seas agresiva, solo quería escuchar.
El ambiente se sienten pesado ninguno de los dos dice nada, estoy un poco inquieta, quiero preguntarte por qué no ha venido al colegio.
Me armo de valor y le hablo.
-¿Te puedo hacer una pregunta? -pregunto, jugando con los dedos en mi regazo.
Él asiente y yo decido hablar.
-¿Por qué no has venido estos días al colegio? -su semblante se vuelve serio.
Él no dice nada solo mira a un punto fijo.
-Lo siento si pregunte algo que no debía -me levanto antes de que diga algo más.
Él me agarra mi mano y siento un escalofrío recorrerme todo el cuerpo.
-No pasa nada, no tienes por qué irte -me vuelvo a sentar, la pasa la mano por su barbilla como si pensara.
-¿Me vas a decir? -insisto.
-Pues estaba haciendo eso que tanto me gusta, asesinar a las personas que preguntan mucho.
Mi garganta se seca.
Él se levanta y se dirige a su lugar.
¿Qué mierda acaba de pasar?
-¿Estás bien? Esta pálida pareces un papel -Maddie habla sentándose a mi lado.
-Todo está bien -Suspiro.
-Puedes confiar en mí lo sabes verdad -Ella sonríe.
-Lo se Maddie, pero todo está bien.
El profesor entra y empieza la clase, no podía concentrarme lo que me dijo Luca me tenía dando vueltas en la cabeza de verdad es un asesino, o solo estaba bromeando.
No con eso no se juega, ¿Debería preguntarle? Mejor no.
Las horas pasaron rápido, es la hora del almuerzo, yo me quedé en el salón anotando unos apuntes para la tarea de historia, Maddie me dijo que esperaría en la cafetería, mi estómago empieza a rugir y decido ir a comer algo.
Al llegar a la cafetería Maddie está con una chica morena, su cabello es negro liso y buen cuerpo.
-¡Hola! -Saludo y me siento.
-Mia, te presento a Alessia -Maddie me señala a la chica y yo le tiendo mi mano.
-Encantada -dice con una sonrisa fingida.
-Mia ¿Quieres venir hoy conmigo a la fiesta? -muevo mi cabeza en negación.
Alessia se marcha dejándonos solas.
-Por favor, la pasaremos súper bien -juntas sus manos y hace un puchero.
-¡Hola, chicas! -dice Alan sentándose -¿Van hoy a la fiesta? -pregunta y le guiña un ojo a Maddie ella se sonroja completamente.
A Maddie le gusta Alan, no lo puedo creer.
-Si vamos a ir -respondo al ver que Maddie no dirá nada.
-Bueno nos veremos por allá, chao chicas -se levanta y se marcha, yo volteo a mirar a Maddie que tapa su cara con ambas manos.
-¿Te gusta Alan? -ella no dice nada.
El timbre suena y nos levantamos, nos dirigimos a salón ya nos tocaba la última clase.
Al terminar la clase me despido de Madison y voy camino hacia el estacionamiento con Thomas para ir a casa, subimos al auto y Thomas empieza a conducir.
-Thomas ¿Vas a ir a la fiesta que harán hoy? -hablo mirando por la ventana.
-Si hermanita ¿Vas a venir?.
-Si, quería ir Madison me ha dicho.
Pues no me quiero quedar en casa sola papá salió de viajes por asuntos de trabajo regresa el lunes.
Ya habíamos llegado a la casa subí a mi habitación deje las cosas y baje a comer algo, me preparé un sándwich y un jugo y me senté en el sofá a ver una película en la tele.
La hora había pasado rápido ya eran las 8 subí a mi habitación a bañarme estaba viendo que ponerme y opte por unos jeans negros altos, zapatos blancos y un suéter negro, me maquille un poco hice un delineado en mis ojos y estos resaltaban el color de ellos pues son de un color gris con algo verde mis labios los pinte rosa que me queda bien con mi color de piel y mi cabello lo peine un poco y lo deje suelto mi cabello es corto y de color negro.
Baje y Thomas estaba en la sala esperándome, tenía unos jeans azul, una camisa blanca y unos deportivos negros, Thomas es un chico muy atractivo, es de cabellos castaño, blanco con pecas su color de ojos es igual al mío, Thomas y yo somos muy parecidos pues somos morochos lo único diferente es el color de cabello.
Ya listos caminamos al auto para ir a la fiesta.
Thomas enciende el auto y empieza a conducir.
En California no asistía a fiesta, no me gustaba ir sola, así que espero pasármela súper bien esta noche.