Género Ranking
Instalar APP HOT
Inicio > Romance > Novia divorciada (Novia abandonada 2)
Novia divorciada (Novia abandonada 2)

Novia divorciada (Novia abandonada 2)

Autor: : Gi Dominguez
Género: Romance
Brianna, empezó la universidad. ¿El problema? Su ex marido es el profesor de una de sus asignaturas. Brianna no solo tendrá que lidiar con las sensaciones de su corazón; deberá intentar no caer en las tentaciones que Teo le da: cada vez que se acerca. ¿Será pasión o amor? Esteban es consciente de pronto: la está perdiendo para siempre. ¿Querrá volver con su ex esposa, cuándo el mismo le pidió el divorcio? O solo la empezará a valorar, ahora que la ve acercándose con alguien más.

Capítulo 1 Universidad

En la universidad, era bastante recorrido en ese instante. Me encontraba en modo planta: tendría las clases con Esteban. Suspiré, di un gran bocado de aire y me sale mientras .s El problema es que pensé que alguien me estaba sosteniendo de la parte de atrás, porque a pesar de que daba largos pasos: no avanzaba. Frustrada y enojada, me gire encarando a la persona que me estaba deteniendo, pero no no era nadie. El picaporte fue el causante.

Puse los ojos en blanco dándome cuenta de mi torpeza. Empecé a dar grandes zancadas, en dirección a la mesa. Busque el asiento del medio, no quería que Esteban me viera tan de cerca. Suspiró, la verdad es que es un poco difícil: en este día, después de haber conocido a Teo; había sentido algo especial por el.

Ni siquiera yo me entendí en ese instante:

¿Por qué mi corazón había latido con tanta prisa? Sucedió en cuanto cruzamos las manos.

Lo peor de todo, es que estaba ansiosa por tener la hora de su clase. Lo único malo, es que todos cuchicheaban que pasaba algo entre el profesor y la estudiante.

La estudiante era yo y el profesor obviamente era Teo.

Esteban ingresó, en cuanto lo hizo o un silencio sepulcral, pero no era tan así, sino que hubieron muchísimo suspiros y empezaron los cuchicheos de pronto.

Esteban, carraspeo.

Al parecer queriendo ganar la atención y silenciando a todos los presentes.

Las chicas: hicieron caso. Simplemente sé quedaron observándolo con una baba en el rostro.

¡No lo negaré, yo también!

Yo podría llegar a jurar: si no me controlaba estaría largando baba por el; es que mi ex marido, pero estaba muy bueno.

<<¡Cálmate Brianna!>>

En este día, tiene puesto un suéter de color marrón, pero es ajustado entonces uno puede notar todos los músculos que tiene.

<<¿Quién no fuera su ropa?>>

Empiezo a suspirar , una boba, y la mayoría lo hacía. Parecemos un rebaño de ovejas.

Cuando entré en razón, al ver sus ojos azules cruzarse con los míos: me senté recta y me puse a escribir cualquier tontería en mi libreta.

Cuando me empecé a dar cuenta: escribía una y otra vez Esteban.

"Esteban"

"Esteban o Teo"

Puse los ojos en blanco y gire hacia otra hoja. La anterior: la hice un bollo. Por desgracia, cuando después de que el profesor terminó de dar la charla, aquel bollo de papel cayó hacia un costado.

<<¡Ay no!>>

En el instante preciso en el que Esteban pasaba por mi lado.

Miré aterrada, este sería mi fin. Esteban, con curiosidad se inclino a la altura de mis rodillas y tomó aquella pelota improvisada. Él sin ningún tipo de prisa lo empezó a desenrollar.

-¡No! -grité y todas las miradas curiosas se pusieron en mí.

Esteban levantó las cejas al parecer confundido y me miró.

-¿Qué tiene este papel señorita que no quiere que lo lea? -quiere saber con curiosidad.

-Nada, solo que...

-¿Qué cosa?

-Ni siquiera sabe responder. Entonces es más que justo que yo lo vaya a leer.

-No tiene nada, eso lo que...

-¿Qué tiene escrito? eso es lo que que quiero saber.

Con una ceja levantada me interroga.

-Qué es... es...

-Me lo llevaré, debido a su falta de respuesta.

En ese momento Esteban se dio la vuelta y a pesar de mis protestas se sentó en la silla. Detrás del escritorio.

Mi corazón empezó a latir con prisa, nada por suerte la atención que estaba sobre mí: disminuyó y todos empezaron a hablar entre ellos.

-¿Que tiene escrito? -pregunta Carla mi amiga.

-Carla, es mi sentencia de muerte.

-De igual forma al parecer aún está hecho un bollo, seguro que tienes la oportunidad de quitarselo -comenta carla.

-No lo sé. De igual forma tengo que acercarme a él para quitarle: el bollo de papel, así no será mi fin -lloriqueo, escondiendo mi cabeza en el pupitre.

-¿Qué es lo que tiene? Digo , para que estés así -pregunta Carla.

Carla, es mi mejor amiga. La verdad es que la conozco hace poco. Pero de igual forma, se ha convertido en alguien importante para mí.

-Dice...

-¡Ya dime el misterio! -elevó el tono de voz, todos la miraron por un leve instante.

-Esteban con muchos corazoncitos, si.. hay muchos Esteban escritos. Pero hay algo peor que eso -comento.

-¿Qué es peor que poner el nombre de tu profesor con corazoncitos? -quiere saber.

-Puse el nombre de Teo y Esteban los dos juntitos, cómo si tuviera que elegir entre uno de los dos.

- Eso sí, es trágico, sabiendo que él es tu ex marido -dijo en voz baja.

Asenti, se bien que ese sería mi fin. Lo peor de todo, es que después le tenía que llevar a Ana su caso.

¡Qué vergüenza!

Yo creo que me voy a morir en este instante de un ataque cardíaco.

Me puse de pie, por fortuna estaban todos haciendo un trabajo práctico.

Tuve esa valentía cuarenta y cinco minutos después de que hubiera ocurrido ese suceso.

Me acerqué, sin saber muy bien que decir, con una hoja la mano fingiendo que tenía una duda. .

Esteban levantó la barbilla, dirigiendo sus ojos hacia mi. No tenía ningún tipo de expresión en el rostro y mis nervios incrementaron.

-Esteban...

<<¿Cómo le voy a decir: Esteban?>>

-Digo profesor...

-Sí dime alumna. -contestó recalcando la palabra "alumna"

<<Incluso esa palabra, suena bien en sus labios>>

-Es que tengo una duda respecto a una pregunta.

-Dime , ahora te explicaré...

Mientras él me explicaba al respecto a las plantas: , la fotosíntesis; yo miré de reojo que el bollo de papel aún estaba de su misma forma.

Empecé a estirar mi mano, con disimulo viendo que él estaba concentrado en explicándome. Cuando me faltaba tan solo centímetros Esteban, desvío la vista de mis ojos y los dirigió hacia mi mano estirada.

<<¡Ay no!>>

-Me quieres venir a robar el bollo de papel ¿verdad? -quiere saber el.

De pronto sonó la campana, suspiré, aunque no obstante cuando estuve a . de alcanzar el papel: Esteban lo tomó con su mano.

<<¡No!>>

Mientras todos los estudiantes salían, yo me quedé , si estuviera en penitencia frente a su escritorio: parada, pálida y sin saber muy bien que decir.

Sentí una mano detrás de mi, que era de Carla dándome fuerza.

Esteban cuando vio que todos los estudiantes se marcharon, aliso el papel. Su mirada sería se transformó en una con sorpresa. Lo miré aterrada, mis ojos y mis labios se pusieron una línea recta.

-No entiendo porque dice: Teo o Esteban ¿Acaso es un tipo de comparación? -quiere saber el confundido.

-Si... bueno no, es solo...

-Briana ¿Te gusta el profesor Teo? -quiere saber Esteban sin temblarle la.voz.

-No... en realidad me gusta otra persona.

Esteban me miró con sorpresa.

<<Creo que la empeoré más>>

-¿Te gusta otra persona que no sea yo o Teo? -pregunta más confundido. -.

-No es que no me gusten, es decir no es que me gusten los dos.

- Entonces por lo que te estoy entendiendo , me estás diciendo que...

-Sí, me gusta otra persona que no es ni tú ni él -declaré finalmente.

Aunque eso era una total mentira.

Aún continúo enamorada de Esteban , el primer día.

No podía evitar suspirar una y otra vez por el.

-Supongamos que te creo Briana, de igual forma no es asunto mío. Pero por estar distraída: te haré tarea hacer un trabajo práctico.

-¿Que? ¿por que? -empieza a protestar.

Sin darme cuenta estoy frente a el, sosteniendo la hoja de papel.

Esteban me mira con sorpresa, sin entender muy bien porque estoy a pocos centímetros de su cuerpo, y tironeando del.

-Si no tienes pruebas, no me puedes castigar.

Entonces seguí insistiendo en tomar aquella hoja de papel, el mismo tironeo de un lado al otro y yo hacía mi.direccion. De tanta fuerza, la hoja se partió en dos pero el problema es que no me caí hacia atrás, sino hacia delante, a los brazos de Esteban.

El mismo miro con sorpresa, en el momento que pude sentir sus manos en mi cintura desnuda. Yo tenía puesto un top con un pantalón tiro alto.

No pude evitar estirar mis manos hacia arriba y abrazarlo con fuerza. Después de muchos meses: era la primera vez que los dos tenemos contacto de cerca.

No entendiendo muy bien porque mi corazón: de pronto se acelero de esa manera.

No podía quitar mi vista de los ojos de Esteban, incluso mis ojos bajaron hacia sus labios, los cuales lo traía entreabierto.

Esteban me sostenía de la cintura, ninguno de los dos decía nada; solamente estábamos ahí mirándonos. En un momento, Esteban al parecer se dio cuenta de la realidad y dio un paso hacia atrás y yo me puse recta en mi posición. Aún sostengo el trozo de papel que tenía entre mis manos, no sin antes mirar que decía "Esteban o Teo".

-Está bien, pero la próxima vez te castigare.

Lo dijo en tono serio copa pero no pude evitar reírme divertida.

-¿De qué manera me castigará profesor Esteban? -dije en tono coqueto.

El trago saliva incómodo, con mis ojos seguí su manzana de Adán, subir y bajar.

-Con... dos trabajos prácticos, señorita Briana. Así que por favor ¿me puede dejar solo?

Puse los ojos en blanco y me alejé dando zancadas largas hasta llegar a la puerta. Cuándo cerré la puerta, sabía que estaba en un serio aprieto.

No quería darle entender a Esteban que aún seguía enamorada de él, pero tampoco le quería hacer entender que pensaba en otra persona.

Suspire.

De igual forma no me debería interesar puesto que los dos estamos divorciados. Pero una parte de mi, aún tiene la pequeña y minúscula esperanza de que el aún piensa en mí.

A verdad todo era un poco más difícil de lo que pensaba, ya pronto puedo ver a Teo: el profesor dar la vuelta con prisa.

La curiosidad pudo más que yo, a pesar de que me dije a mí misma que no debía meterme en donde no me correspondía.

Ya me encontraba corriendo detrás de él. Quería saber porque tenías ese semblante tan triste y al parecer se dirigía a la azotea. Donde yo lo había encontrado con anterioridad. Con curiosidad, empiezo a subir los peldaños restantes hasta llegar a su lado.

-Otra vez aquí -le hablo despacio.

El levanta la vista de sus ojos están algo brillosos.

-Sí... otra vez aquí.

-¿Estás bien? en realidad te vi bastante pálido y con un semblante triste. Solamente me preocupé.

-Debes ser la primera persona y única, que se preocupa por mi... gracias.

-¿Por qué no me preocuparía por ti? pareces una buena persona; además me agradas , profesor y eres muy paciente ¿Quién te hizo poner triste? Puedo... conseguir una pala ¿Quieres? -Quiero saber.

-¿Una pala?

-Pues si, para enterrar al que te lastimó.

Teo se rió, aunque después al parecer al recordar, su semblante se volvió triste

-Es siempre quise encajar entre los profesores ¿sabes? Siempre ingreso a la sala de profesores, tomo una taza de café con la esperanza de que alguien se dirige hacia a mí me hable, pero no es así Briana, la mayoría me ignora y no debería estar contandote esto eres una alumna de la universidad. Pensarás lo peor de todos. Aunque Esteban, si me habla.

<<Esteban siempre tan dulce>>

- No te preocupes. Yo tengo mi propio auto criterio y me parece mal que hagan eso. Aparte eres guapo, no entiendo por qué.

-Acabas de decirle a un profesor: que es guapo -comenta divertido.

-Pues le acabo de decirle a otro profesor, que me gustaba otra persona que no era él y es mi ex marido.

-¿Y cómo es que llegaron a esta conversación? -dice confundido.

Abro los ojos con sorpresa, tampoco le voy a estar diciendo: que era porque puse su nombre y el de Esteban.

Me quedé en silencio, él me mira con curiosidad y empieza a acercarse a mi. Di pasos dos hacia atrás, hasta chocar con la pared del final. Mis ojos se abren con sorpresa en su dirección; la verdad es que no sé porqué motivo, tenerlo cerca: me pone nerviosa.

Ni siquiera con Hernan me ha ocurrido esto.

-Pues... eso no es algo que te importe a ti -digo en forma defensiva.

-Tienes razón, pero , tú te has preocupado por mí; yo también me preocuparé por ti -comenta con tanta dulzura que me derrito.

-Es... porque escribí Esteban con muchos corazones y en un costado izquierdo escribí Esteban o Teo -declare sin parar de hablar.

El profesor me mira con sorpresa, y se aleja de mí dando pequeños pasos bastante, al parecer, nervioso.

<<He metido la pata hasta el fondo>>

-¿Hay otra persona que se llama Teo...? -quiere saber algo confundido sin mirarme.

Se acerca al borde de la media pared, dónde uno si se asoma puede caer.

-No, es por usted.

Se gira con las mejillas sonrojadas. Incluso en ese instante me parece adorable.

<<Es muy lindo>>

-¿Por qué mi nombre...? -quiere saber.

-No lo sé Teo, pero desde la primera vez que lo vi: es , que mi corazón latió. Hace mucho tiempo que no me ocurría eso; además de con Esteban. Ni siquiera con... Hernán. Él fué la persona más cercana que estuve, la verdad es que ni yo mismo me entiendo.

Le sonreí débilmente y él en ese momento, me miró aún más confundido. Se acercó dando pequeños pasos hasta mi lado, sostuvo mi mano y la apretó con fuerza. Yo lo miré sorprendida por ese gesto: en parte era insignificante pero para mí significaba mucho en ese momento.

-Es la primera vez que alguien me dice que soy guapo y que le hago latir el corazón.

Lo miré con sorpresa a decir verdad el tío, no era feo: es verdad que era muy alto; tenía unas gafas que no le dejan ver su rostro, el cual era muy varonil; tenía facciones muy bonitas. Además cuando hablabas con él, te das cuenta de que era una persona muy especial.

-Pues si nunca te han dicho eso es porque son unos tontos. Ellos solamente deben ver la apariencia exterior. Eres muy dulce, además seguramente que sí tenemos un recorte en el cabello -empiezo a decir divertida -y te quitáramos esas gafas, sería algo práctico finalmente.

Él se rió.

Me quedó embobada mirandolo, se reía el profesor. A decir verdad hace mucho tiempo que no sentía esa sensación. Y mejillas se sonrojaron, la verdad es que en ese instante, ni siquiera yo entendí a mi propio corazón.

Capítulo 2 Teo

No sé si era por compasión, o si era simplemente porque me parecía lindo. Lo único que sabía es que en ese momento de tenerlo tan cerca, con nuestras manos entrelazadas quería, besarlo.

<<¿Quiero besarlo?>>

Me sorprendi a mí misma y di un paso hacia atrás, pero con la torpeza que me traía en ese día, no vi el pedazo de bloque que había en el suelo, cerré los ojos esperando a la caída. Pero unas manos me sostuvieron con fuerza, pero a pesar de eso: no lograron detener mi caída, sino que lo arrastre hacia mi.

Los dos quedamos desparramados en el suelo, y lo peor de todo adolorida: porque caí encima del bloque.

-Esto duele -protesté.

-Lamento esto... pero es que no tengo fuerza -comentó apenado.

No pude evitar reírme divertida antes su cara, los dos estamos tan pegados el uno con el otro, su rodilla estaba entre mis piernas y tenía una mano en cada lado de mi rostro.

Deje de reírme porque sabía que en ese instante: podía sentir su calor de lleno sobre mi. Dejé de reír, y levanto mi mano: para ver cómo sería su piel. Sabía que estaba mal, pero en este instante la curiosidad podía más que yo.

El cerro los ojos ante el contacto, tomé con delicadeza sus lentes , sabiendo que de igual forma no podría verme.

-Ves que eres muy guapo sin los lentes -comento con una sonrisa.

-Gracias, pero sin ellos no veo nada -comenta divertido.

Se los volví a poner; él se levantó y me ayudó a levantarme. Del impulso, de nuevo quede pegada el. Me quedé perdida observandolo, él también levanto la mano y con bastante nerviosismo, sus dedos empezaron a trazar mi rostro. Mis ojos, observan con nerviosismo y curiosidad cada rincón de su cara.

El problema, es que escuchamos a alguien carraspear a nuestro lado. Estamos tan inmersos el uno con el otro, que ni siquiera escucho unos pasos acercarse a mi.

Cuando gira mi rostro, me encontré con el mismo Esteban.

<<Ay, no>>

Está fumando un cigarrillo. Lo veo con sorpresa sin saber que él también fumaba.

-Ya luego, al parecer está muy cómodo profesor Teo, con una alumna -comenta levantando las cejas y con voz más gruesa de lo que recordaba.

-Solamente estábamos hablando, no se confunda.

-Bueno nos veremos después Briana -comenta Teo y me da un pequeño apretón de mano.

Me quedo observandolo hasta que desaparece de mi vista y suspiro.

-Vaya que te tiene enamorado el profesor Teo -comenta Esteban y se acerca al borde de la media pared, acerca los cigarrillos a sus labios y da una profunda calada, después exhala.

<<Se ve tan atractivo, , un chico malo>>

-En realidad profesor, eso es algo que a usted no le incumbe -comento con gracia y me voy alejando.

-Puede ser. De igual forma, sé que aún piensas en mí -comenta Esteban.

-No dije que no -comento antes de marcharme.

De igual forma, es un poco incómodo tener este tipo de conversaciones, pero bueno que puedo hacer. Suspiro, cuando me cuenta que todo está un poco más difícil de lo que pensé.

Pov Brianna

Mientras voy caminando hacia la última clase, siento que alguien me arrastra hacia un salón. Frustrada, miro a mi secuestrador y me doy cuenta que de nuevo es Hernan.

-¿Qué quieres Hernán?

<<Está loco...>>

-Lo lamento Briana. Lamento haberte preocupado solamente quería decirte eso. Y que... te compre lo que te encanta.

-¿Qué cosa? -pregunto confundida.

<<No entendía de que hablaba>>

-El paquete triple de oreo -dijo y me lo dio.

Yo, lo vi , si fuera oro líquido y lo tomo. Para Hernán, le era muy difícil tenerme cerca.

<<De seguro me quiere acogotar>>

<<El aún sigue enamorado de Briana>>

O eso es lo que yo pensaba, desde que era un niño.

Tal vez lo desee, pero nunca pasaría nada en el amor. Lo peor de todo es que el lamentablemente era muy parecido a Esteban, y lo único que podría hacer, era recordárselo una y otra vez.

-Gracias, la verdad es que extraño desayunar.

¿Para que iba a negar lo contrario?

-También extraño nuestras llamadas telefónicas, a las 6 de la mañana -comento burlona

<<Sabía que estaba siendo sentimental>>

Hernán pone los ojos en blanco y dice:

-Yo también extraño eso Briana. Lamento haberme desaparecido por tanto tiempo. Creo que pasaron , 2 meses, pero necesitaba despegarme de ti.

-¿Dos meses? En realidad pasó menos exagerado, pero igual...

-Algo así, al menos entendí que siempre me vas a mirar , un amigo. Puede ser que me desees, porque soy atractivo.

En cuanto escucho esas palabras: levanto una ceja.

<<Desearlo, sí...>>

-Pero se qué siempre vas a estar enamorada Esteban y lo respeto Briana.

-La verdad que sé qué siempre vas a estar enamorada de Esteban, espero en algún momento lo puedas olvidar pero si, amigos.

Yo tomo la mano de Hernán y para sorpresa de él... lo abrazo. Tanto tiempo perdido me hace confundir y darme cuenta que lo hecha a de menos.

Unos pasos me hacen despabilarme, me giro sin entender muy bien de uien se trata.

Yo lo veo con sorpresa al profesor, quién estaba en la puerta de la entrada se separó despacio y lento.

-¡No pueden estar a solas los estudiantes! -comento en un tono comprobador.

-Lo lamento en realidad... es mi amigo.

-No me interesa quién es, no podés estar así con un chico -comentó en un tono enojado.

Teo está más enojado del que el mismo hubiera preferido. Yo lo miro aún más con sorpresa, pero a pesar de eso no dijo nada. Agacho la mirada y Hernán le habló.

-¿Por qué no hablas así? puedes hablarnos en tonos civilizados somos grandes -comento irritada

- Solamente digo las cosas , son. Y si tienen tantas ganas de hacer esas cosas, pueden hacerlo fuera de la hora de la escuela -comenta Teo irritado.

<<¿Qué le pasa..?>>

-Solo somos amigos, no estamos haciendo nada indebido -comento. En cuanto Teo escuchas las palabras se relaja, aunque no había entendido su propio impulso.

-Está bien.

Él sale por la puerta, dejándola abierta y no se entiende. Nunca de su vida había reaccionado de esa manera. Siempre había sido un tipo tranquilo, que la vida le pasaba a paso acelerado y el aún así con su misma rutina pacífica.

Me siento mal, de su vida había sentido algo así por alguien y viene y lo arruina. Está sentado en una parte donde los alumnos no llegan, en un balcón que queda arriba del edificio.

De pronto siento alguien sentarse a su lado.

-Te estuve buscando -comento con mi voz, agitada.

-¿Por que me buscas a mi? -pregunts Teo.

-Porque... no lo sé cómo te vi muy enojado la verdad quería saber si estabas bien. En realidad... Hernan es un amigo. Puede ser que hayan pasado cosas con él, pero es el hermano de mi ex marido -me encogi de hombros.

-¿Estabas casada? -pregunta Teo sin poder creerselo.

<<¿Qué..? Tanta cara fea tengo>>

Aunque lo suponía, una criatura tan exquisita , yo no podía estar soltera.

-Si, en realidad es el profesor Esteban.

Cuando dije esas palabras Teo abrió los ojos sorpresa.

-Pero por favor no se lo digas a nadie, es bastante raro para mis. Ni siquiera sabía que era licenciado en agronomía, me acabo de enterar ahora. Con razón siempre tuvo animales y sabía tanto de plantas. No entiendo porque no me lo dijo -comente apenada.

-Creo que nunca terminamos de conocer a las personas. Tal vez sea eso.

-No lo sé, pero es un poco raro tener a tu ex marido: profesor. Hay algo peor ..

-¿Que cosa?

-Es que todas las mujeres suspiran por él y es difícil para mí.

-¿Por qué se separaron? Si no es mucha indiscreción.

-Él me pidió el divorcio.

Teo me miro sorprendido.

¿Quién puede llegar a ocurrir, dejar ir una mujer tan bonita?

<<Soy preciosa...>>

Además también soy inteligente.

-¿Cómo te pudo haber soltado así? -comenta sin pensar Teo.

-Tengo mis defectos y creo que la acumulación de los mismos: lo hizo alejarse de mi. En parte hubo una época en el cual estábamos los dos mal por algo, y yo en vez de enfrentar la situación y hablarlo con él: me fui muchos kilómetros lejos con mi abuela. Cuando el volvió a buscarme, me pidió el divorcio.

-Lo que no entiendo es porque volvió a buscarte... ¿para pedirte el divorcio?

-Porque... ¡no le digas a nadie!

Yo lo señaló con un dedo y Teo me miró algo extraño.

<<¿Acaso tengo un moco en la cara..?>>

-Está bien, lo prometo -comenta.

-En realidad: tengo una hija con el.

Cuando escucho las palabras Teo: la mira con los ojos abiertos , platos.

Capítulo 3 Las cosas, entre los dos

-¿De verdad? -pregunta sin poder creerselo.

Yo asiento.

-Ya luego entonces, es un poco difícil para los dos, porque aún así nos tenemos que estar viendo , ahora. Él va a buscar a Anna, después me la debe traer a mi casa.

-¿Quedaron bien las cosas entre ustedes dos?

-No lo sé, a veces sí, y a veces los recuerdos salen. Y empezamos a reclamarnos el uno con el otro. A veces ni siquiera nos hablamos y otra hablamos demasiado bien el uno con el otro, pero no queda más de ahí. Intenté por mucho tiempo que podamos regresar: podemos solucionar todo esto que nos ocurrió, pero al parecer no va a ser así.

-Lo lamento; debe ser difícil estar divorciado y encima tener el profesor y verlo en persona.

-Lo es... Aunque me relaja. Me pongo a pensar que el ya está haciendo su vida y que yo debo continuar la mía

Yo me encogo de hombros.

-Lamento haberte preguntado si estabas soltera.

-Ya... está bien. La verdad es que creo que estoy acostumbrada que me hagan ese tipo de preguntas.

-Supongo que sí -comento un poco incómodo.

Yo no dije más nada, me levantó del pequeño banco de cemento y empiezo a observar: hacia abajo; le parecía increíble la vista desde arriba. Lo había seguido al profesor, mientras caminaba enojado a gran velocidad.

A mí me había parecido curioso su accionar: así que había decidido perseguirlo para hablar con el.

Cuando lo vi sentarse tan afligido en ese banco: no duró ni dos segundos en sentarse a su lado.

-¿Por qué estabas tan afligido ahí sentado? -pregunto.

-Porque me pongo a pensar que tengo 31 años y sigo soltero, solamente es eso. A veces me gana la nostalgia.

-Pero... de seguro conseguiras a alguien ¿no has entrado a Facebook pareja? -pregunto divertida.

-No, además casi no uso redes sociales.

- Pues deberías, no ves ahí afuera , la mayoría está pegado un teléfono móvil. Así que yo creo que alguien vas a conseguir, tal vez alguna chica de los cursos mayores. No lo sé.

-No lo sé, de yo igual forma creo que moriré rodeado de gatos y en mi caso rodeado de pájaros.

-¿Tienes pájaros en tu casa? -pregunta con curiosidad Briana acercandose hacia el.

En ese instante la cubría la sombra; tenía las manos detrás de su espalda mirándolo con curiosidad.

-Tengo varios. Incluso un loro que se encuentra libre en la casa, también tengo canarios que no me gusta que estén presos en las jaulas, pero los rescate lastimados y estoy esperando que curen para después liberarlos.

-¡Eres un tierno!

Briana dándose cuenta que le está hablando un profesor: borra su sonrisa.

-Lo lamento... no quise decir que eres tierno y bueno... tampoco que eres guapo, ya que eres mi profesor -comenta apenada Briana.

Teo, se queda un sentado y no dice nada. Solamente la observa, sus mejillas se volvieron a poner de color rojo.

La chica se gira volviendo desviar su vista del salón.

-Creo que me tengo que ir debo cursar ahora -comenta Briana.

<<¿Yo tendré algún chance con ella?>>

<<¡Despabila Teo!, una mujer así jamás>>

-Así, yo tengo que dar una clase.

Se pone de pie, Briana estaba muy cerca del mismo, y casi la tira al suelo. Por eso se pone su brazo debajo de la cintura de Briana impidiendo que se caiga.

-Lo lamento, no pensé que te iba a atropellar -comenta divertido.

-Es un poco raro estar en los brazos de otro hombre -comenta avergonzada Briana.

En cuanto Teo se da cuenta de que aún la tiene abrazada contra el: escasos centímetros de su boca; empieza a sentir otro tipo de calor y sin querer la arroja al suelo.

Brianna abre los ojos con sorpresa: al sentir la caída detrás de su cabeza.

-¡Esto duele! -comenta adolorida Briana.

<<¡Eres torpe, torpe Teo!>>

Se arrodilla inmediatamente cerca de ella , y la mira apenado.

-Lo lamento, no quise lastimarte.

-Me duele...me duele la cabeza -bufo frustrada Briana.

-Lo siento, no quise rogarte , si fueras una bolsa de papa.

Brianna lo miro sorprendido.

-No quiero decir qué eres una bolsa de.papas por lo pesada.

-¿Me estás llamando gorda?

-¡No! Tienes el peso bien equilibrado... -Brianna, lo miró sin entender muy bien a que se refería.

-Pues...

-Lo lamento creo que la empeoro cada vez más.

-Te entiendo en realidad si alguien nos viera abrazados, nos hubieran echado -bromea Briana.

Mientras Brianna esperaba para su próxima clase empezó a leer un poco de su diario:

Al día siguiente, Briana sintió que las cosas iban iguales. Aún era muy ignorada, por su compañero de casa. Tampoco sabía a ciencia cierta, y le podría llegar a decir. Además de que no podía decirle nada, Tampoco sabía que escribirle.

Estaba , en ese día en la huerta juntos se sentía mejor, y la gripe había disminuido considerablemente. Se sentía un poco débil, no en ese momento sino en general, porque siempre le ocurre algo. Esteban, siempre estaba a su rescate y eso, en parte la entristecía.

Sabía que le ocurrió a su amigo, pero algo le pasaba, estaba segura de ello. Lo que más le extrañaba Cómo eran sus plantas .s a pesar del frío, 1 incluso había brotado. Era , un pequeño invernadero, estaba cubierto con pareja los costados, y obviamente en el techo. La acarició con sutileza, con la yema de sus dedos. Estaba muy feliz por sus plantas, porque habían crecido muy rápido.

Esteban le había mencionado, que aquellos plantines eran más de invierno. No debía preocuparse, porque se congelará Las heladas . de igual forma , tenían que resguardar las de las heladas . por esos lados de los habían cubierto, con mucho amor.

Esteban, la observó desde adentro tenía una taza de café en una de sus manos . no pudo evitar con más quedarse perdido en la sonrisa de ella. Briana, sonreía mientras miraba cada uno de sus plantines Esteban no pudo evitar ,s transformar aquella línea en sus labios , en una curva hacia arriba.

"¿Por qué sonrío cuando la veo?"

Ni siquiera él lo entendía , se dio la vuelta. Después de haber terminado su taza de café, lavo todo lo que había ensuciado. , un abrigo, y salidas al exterior. Sus pisadas gomas fueron amortiguadas por la nieve fría y blanca.es tendió la mano derecha, y algunos copos le acariciaron sutilmente su piel. Sintió la fría Brisa invernal, acariciarle la nariz, y haciéndolo estornudar en el proceso.

Sigo caminando, hasta llegar al lado de Briana.

Briana, lo miro un poco confusa. Encebollado cuenta, y estaba sola hace unos minutos. Esteban, no le había dicho ni Hola, solamente se le quedó observando a su lado.

-¿Estás bien?

Ella asintio, con una sonrisa.

Hizo algo, que la sorprendieron mi mente a Esteban. Tomó su mano, y lo hizo inclinarse a su altura. Esteban, no pudo evitar abrir los ojos , platos, por el accionar de Bri.

-Hola... -dijo sin saber bien que más decir.

"Hola"

Hizo un gesto de saludo.

Esteban, quiso soltarse del agarre de Briana, pero no pudo, Briana sostuvo con fuerza, incluso metió su mano en el bolsillo de ella.

Esteban, no pudo evitar largar una risita. No entendía la actitud, ella estaba teniendo; pero de lo que estaba seguro, era que tampoco quería soltarse de su agarre.

De momento a otro, villana se levantó y lo soltó. Liana comenzó a caminar, y dirección área invernadero: a dónde estaban aquellas plantas extrañas.

Atravesó, la puerta de plástico transparente. Al ingresar, un ambiente cálido, la abrazó. Era un sitio bastante extraño decir verdad, pero era muy cálido, no solo por la temperatura, sino por las plantas.

No podía negar, que se sentía muy contenida, entre flores violetas, azules e incluso rojas. Se quedó sentada, en el mismo banco de ayer. De pronto sintió a alguien sentarse a su lado con a levantar la vista se encontró con los ojos de Esteban".

Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022