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Nuestra historia...lo que pasa entre tu y yo

Nuestra historia...lo que pasa entre tu y yo

Autor: : ValiWriters
Género: Romance
Alan Stane, CEO de Industrias Tecnológicas Stane, es un hombre muy apuesto y versátil que a sus 35 años no ha conocido el amor verdadero, su vida es un círculo entre su trabajo y casa, tener vida social no es algo que le importe. Está en busca de una nueva asistente, pues la gran mayoría quieren algo más con él, por eso ahora está poniendo condiciones para la contratación de la misma. Debe estar casada o al menos comprometida. Priscila Méndez es una hermosa chica latina de 26 años de edad, muy enamorada y próxima a contraer matrimonio con su novio de toda la vida, ella está en busca de un empleo urgente. ¿será Priscila la asistente perfecta para Alan? ¿conocerá Alan el amor verdadero junto a Priscila?

Capítulo 1 Buscando

Alan

Inicio de llamada

- Marcos por favor no olvides poner el anuncio para la nueva asistente me urge, vez que ya mismo no ahogamos en papeles y además debo viajar esta misma tarde a lo de los hoteles en los que hare la nueva inversión.

-Alan, Alancito ¿cuándo te he fallado en algo que me has pedido? El anuncio está puesto, las entrevistas son en unas horas, y en cuanto al viaje creo si mal no recuerdo que cambiaron la reunión para mañana.

-!!No me digas así sabes que detesto eso!!

- Se que me amas querido primito, ese carácter tuyo se solucionaría si me acompañaras unas de estas noches al Club y te dejas llevar por unas piernas largas.

-Eso no es de mi interés y lo sabes.

-No creo que ames tanto a Tamara como para no querer divertirte con otra un rato.

-Sabes que lo de los dos no es por amor, es solo por un mutuo acuerdo, además ella y yo... bueno no tengo porque contarte mi vida íntima.

- !!No lo puedo creer¡¡ con más razón necesita distracción. Ya verás que te hará bien, confía en mí.

-Lo pensaré.

Fin de la llamada.

Priscila

Soy Priscila Méndez tengo 26 años de edad y soy latina específicamente venezolana, de padre americano y madre venezolana, herede el cuerpo de mamá, o como dicen mis amigas de curvas peligrosas.

Vivo aquí en Inglaterra desde los tres años, vine para acá porque mi novio de toda la vida emigro a este país y como yo no deseaba estar tan lejos de él hice lo posible por venir, y aquí me tienen, aunque la vida de un emigrante es dura, al menos yo he contado con suerte pues he tenido algunos trabajos temporales que me han dado para comer y también para apoyar a una de mis tías maternas allá en Venezuela.

Perdí a mis padres cuando tenía 16 años de edad, fue algo que aún no logro superar, tuve la ayuda de una de las hermanas de mi mamá, con la que viví hasta que decidí venir a Inglaterra.

Mi novio no era del agrado de mis padres, pero como ahora ellos no están he hecho de él mi refugio para la soledad que me acaece.

Gustavo Giler es un hombre apuesto que trabaja en una inmobiliaria aquí en la ciudad de Newcastle, donde ahora me encuentro porque vengo a una entrevista de trabajo, él tiene 32 años de edad, aun no vivimos juntos, pronto lo haremos porque estamos próximos a casarnos, es lo que hemos planeado, aunque no me lo ha pedido formalmente sé que pronto lo hará, después de la entrevista pasaré por su departamento para salir a almorzar juntos.

Mi tía siempre me decía que lo mejor que podía hacer una mujer es dar su virtud a el hombre que ama cuando estuviera casada, mi Gustavo ha sido muy paciente en esa cuestión, respeta mi decisión en ese aspecto.

Estoy tomando una ducha para arreglarme lo más formal posible, la entrevista es en Industrias Tecnológicas Stane, por lo que leí el puesto que ofertan es de asistente, espero que mis conocimientos en administración contable y empresarial sean de gran ayuda para que me den el puesto, pues estoy necesitando urgente este trabajo, quiero apoyar a Gustavo con las cosas de la boda cuando ya tengamos la fecha en la que se realizará. Algo peculiar de lo que me percate es que buscan a alguien comprometida o casada, me imagino que el gerente debe tener una esposa muy celosa como para que tengan esas condiciones de contratación.

9:30am

Llegue a la dirección que decía el anuncio, hay más de 30 mujeres haciendo fila para poder tener una entrevista. Veo difícil esto, pero si de algo estoy segura es que no me rendiré, lo bueno es que aún tengo uno de los trabajos temporales que conseguí y hoy me toca limpiar uno de los departamentos de un empresario, espero me dé buena propina.

10:45 am

Mi turno de entrar, pido al cielo que Dios me ayude a conseguir este empleo.

-Señorita Méndez, 26 años, latina y con estudios en administración contable y empresarial.

-Así es señor.

-¿Aquí no dice que sea casada?

-Aún no lo soy, solo estoy comprometida y muy enamorada de mi novio.

-Ah, está bien.

La entrevista duro alrededor de 25 minutos en los que a pesar de tener los conocimientos necesarios no podía dejar de estar nerviosa, el que me entrevistó tiene unos ojos hermosos azules como el color del cielo, que hacen delirar a cualquier mujer, aunado de su porte y cuerpo de infarto. Me dijeron que si mi perfil era favorecido me llamarían en la brevedad posible. Salí con rumbo a el departamento de mi novio, no lo llame porque quiero sorprenderlo.

11:30 am

Estoy en el edificio donde vive Gustavo, es una zona residencial su trabajo le da para poder darse estos gustos, eso es lo que él me ha comentado, yo por mi parte vivo en un departamento que comparto con una amiga.

Me dirigí a la puerta #1024 y toque el timbre, después de 2 timbradas una niña salió a abrir la puerta, creo que tendría unos 5 o 6 años.

-Hola ¿a quién busca? – dijo la niña

-Hola nena, creo que me equivoque, busco a Gustavo.

-¿Gutavo? ¿Mi papi?

Sentí que todo mi mundo se me vino abajo, quería que la tierra me tragara, no sé si era una gran coincidencia o era el mismo hombre. De pronto una mujer salió a ver quién conversaba con su hija.

-¿Gia, quien está en la puerta? – dice la mujer

-Una teñola que busca a mi papi – dice la nena

-Hola, ¿usted es la que busca a mi esposo? Él ahora está de viaje, fue a ver a nuestro hijo mayor que esta con los abuelos, pero no tarda en llegar, ¿desea que le diga algo? – dice la mujer.

-La verdad es que deseaba saber algo de un departamento, pero mejor llamo a la inmobiliaria cuando el señor este en el trabajo.

-¿Qué inmobiliaria? Creo que aquí hay una confusión, mi esposo tiene una empresa de vehículos.

-Ah, disculpe creo que me he equivocado de lugar y de persona, le ruego me perdone.

-No se preocupe, mi nombre es Mara de Giler.

-Mucho gusto, mi nombre es Priscila Méndez.

-¿Priscila Méndez? Entonces si hablamos del mismo Gustavo, él me había comentado que tenía una conocida que también vivía aquí en Inglaterra que es paisana, que a veces ayudaba porque le da pena su situación económica, que inclusive iba a ayudar a conseguir donde vivir, ¿ha mejorada tu situación? ¿pudiste conseguir trabajo y dónde vivir?

-Si, ya mejoró y si tengo donde vivir. Dígale que no se preocupe que ya tengo solucionada mi situación. Fue un gusto conocerla, que pase bien, cuídese mucho.

-Igualmente, Priscila.

No sé si llorar o reírme de haber sido la mujer más estúpida del planeta tierra, razón tenían mis padres en desconfiar de semejante animal.

Al bajar del edificio en donde vive Gustavo, me encuentro que el susodicho va llegando con un niño que más o menos tiene 8 a 9 años de edad, cuando me ve se pone pálido blanco como un papel, yo lo mire a los ojos con la mirada más fría que puede existir y con ella le dije todo lo que mi corazón siente. De pronto mi teléfono suena y me alejo lo más rápido posible de allí para poder contestar.

-¿Sí?

-¿Hablamos con la Srta. Priscila Méndez?

-Con la misma.

-Le hablo de Industrias Tecnológicas Stane, porque usted es la favorecida para el puesto de asistente de presidencia, por favor preséntese el día de mañana a las 7am en punto en el departamento de RRHH para que firme el contrato.

-Allí estaré, muchas gracias

Capítulo 2 Diferencias

Alan

Marcos y yo estamos haciendo las entrevistas a las candidatas para mi asistente, no me he presentado como el gerente de la empresa porque no deseo que se pongan de lambisconas y se me quieran lanzar encima, Marcos se encargó de recoger las hojas de vida de cada una de las mujeres que están haciendo fila, las observo una a una para ir haciéndolas pasar, noté algo diferente en una de ellas, en la foto se me hermosa, y sus datos dicen que es latina y que tienen buenos estudios. Ahora mismo que veo esta foto me estoy arrepintiendo de haber puesto esa condición de contratación, aunque en sus datos no dice que sea casada, nada me asegura que no esté comprometida.

Es el turno de la latina hermosa, es mejor que lo que se ve en la foto, unas curvas de infarto, el cabello negro como la noche y bien largo como me encanta, pestañas tupidas y unos hermosos ojos grises. Es a ella que me gustaría ver cada mañana al llegar a la oficina y mirar al irme.

Tuve una especie de dolor en el pecho cuando me dijo que estaba comprometida y que pronto se casaría, pero igual deseaba poder verla todos los días, su hermoso rostro y cuerpo me alegraran mis días de ahora en adelante, cuando ella salió yo inmediatamente llame a RRHH y les dije que ya tenía la candidata escogida que luego que hicieran el contrato le llamaran para informarle que el trabajo era de ella, pero que les enviaría unas especificaciones que deseaba que le pusieran adicional al contrato para ella.

Decidí que saldría con Marco esta noche a uno de los tantos bares a los que él va, solo deseaba ir por un trago y ya, hoy llegaría la chica que iba a hacer limpieza a mi apartamento principal, la agencia me lo acaba de confirmar, espero que llegue antes de que me vaya con Marcos porque deseo ver a quien dejo en mi pent-house.

No soy de los que se deja llevar por premoniciones o que cuando presiente algo eso sucede, pero hoy estoy intranquilo, hace unas semanas me llamo la asistente de mi abuela diciéndome que ella deseaba hablar conmigo, pero con tantos pendientes en la empresa no he podido visitarla. Voy camino a las afueras de Newcastle donde vive mi abuela, antes de eso paro en una cafetería a comprar unas donas para llevarle, a lo lejos en unas de las mesas está alguien que a primera vista reconozco, Tamara.

Tamara es por así decirlo es mi novia, tengo negocios con su padre y como deseaba que la prensa me dejara de acosar por estar soltero a mi edad, nos emparejamos ahora mismo no recuerdo con exactitud la fecha, pero aproximadamente hace un año atrás, ante la sociedad somos novios que pronto nos comprometeremos, aunque en la realidad ya ni nos soportamos, ella es una hija de papi que quiere hacer lo que le da la gana, y yo estoy bien grandecito para soportar berrinches de una mujer de 23 años.

No seré el cornudo, así pues, me acerco a la pareja que no deja de manosearse y besarse como si no hubiera mañana, sé que yo no tengo vida íntima con ella, pero eso no le da derecho a hacer lo que está haciendo a vista y paciencia de todos, dejándome a mí para ser el hazme reír de toda la ciudad.

Me aclare la garganta y los salude, la cara de ella era un poema.

-Cariño, ¿no me presentaras a tu amigo? – le digo a ella

-No soy su amigo, soy su prometido. – dice él.

-Mucho gusto, Alan Stane

-Gregory Burn

-Bueno, solo quise saludar, los dejo porque sé que están ocupados, y por cierto Tamara podrías decirle a tu padre que esta tarde deseo reunirme con él para finalizar unos acuerdos por favor.

No digo que me rompió el corazón, pero si me sentí mal porque si ella tenía una relación y ahora que sé que está comprometida no es algo que sea de la noche a la mañana, porque no supo decírmelo y así no me haría ver ante la sociedad como el cornudo de Newcastle. Lastimosamente esto no se quedará así, toda acción tiene una reacción y si de algo siempre se ha quejado mi abuela que fue quien mi crio es que he sido un hombre vengativo.

Salí de esa cafetería con algunas ideas en mente, pero ninguna me prepararía para lo que estaba por venir.

Tome la ruta más rápida para llegar a casa de mi abuela, había algunos carros fuera de la casa, lo que no me esperaba era que hubiera una ambulancia, baje de mi auto lo más rápido que pude pensando lo peor.

-Ana (ama de llaves de la casa de mi abuela), ¿qué ha pasado aquí?

-Mi señor (con lágrimas en sus ojos) la señorita Rita se ha puesto mal desde hace unas horas por eso nos vimos en la necesidad de llamar a la ambulancia, pero ella con las pocas fuerzas que tiene solo dice que lo llamen a usted.

-No te preocupes ya estoy aquí, veré que puedo hacer por ella.

Entrar al dormitorio donde pase muchos ratos felices junto a mi querida abuela me da mucha nostalgia, ahora esta con un aspecto triste y más porque ella yace acostada demacrada y muy enferma.

-Nana Rita, aquí estoy he venido como tú lo deseas.

-Mi niño hermoso, gracias por estar aquí en mis últimos momentos.

-No digas eso, esto es algo que lo superaremos, ahora vamos juntos al hospital para que te atiendan y estés mejor.

-No mi niño, ya no resistiré más. Ahora solo escúchame con atención: deseo que me prometas que no te quedarás solo toda la vida, que olvidaras tu sed de venganza por las personas que te han causado daño, que tendrás unos hermosos hijos y que seguirás siendo un gran hombre como hasta ahora. Y algo más, que buscaras a la hermosa chica que una vez te dejo suspirando y que la harás tu esposa.

-Te lo prometo mi amada Nana.

Lo que ocurrió después no me lo espere, mi nana cerro los ojos y descanso.

Después de unas horas de ajetreo y arreglos, salí para mi apartamento, todo el camino fui pensando en la promesa que le hice a mi abuela.

Flashback

-Mi niño ahora nos vamos a Venezuela, quiero visitar a una buena amiga que tengo muchos años que no veo.

-Abuela, recuerda que ya no soy un niño tengo 23 años ya.

-Para mí siempre serás mi niño Alan.

-Nana contigo siempre pierdo.

Llegamos a la casa de la amiga de mi abuela era la Familia Méndez, tenían una hija hermosa, ella apenas tenía 12 años pero era la niña más linda que yo había visto en mi vida, cuando estábamos de regreso mi abuela noto que yo estaba pensativo, me dijo que a ella le pareció que a mí me gustaban las latinas, que cuando esa niña sea más grande la busque y la haga mi novia porque se notaba que me había dejado babeando, yo en ese momento lo sentí impropio porque ella era apenas una niña, pero era el ser más lindo con una sonrisa que cautivaba a cualquiera.

Fin flashback

Ahora lo recuerdo, es la misma chica que fue a la entrevista a la empresa, sabía que esos ojos se me hacían familiares, que esa era la razón por la que la estaba pensando, lo mejor de todo es que la tendré cerca todos los días y aunque no tenga la suerte de que sea soltera por lo menos la veré siempre, será como lo que los jóvenes de ahora llaman mi crush.

8:00pm

Tocan la puerta de mi departamento asumo que es la chica para la limpieza que envía la agencia.

Cuando abro la puerta no puedo creer quien es la persona que tengo frente a mí, la persona que ha rondado mi cabeza toda la tarde. Ella.

Priscila

Después de recibir la llamada que me cambio por un momento el ánimo, caminé a la parada de autobuses y me dirigí al departamento en el que vivo, no dejo de recordar las palabras de la esposa de Gustavo, ["él me había comentado que tenía una conocida que también vivía aquí en Inglaterra que es paisana, que a veces ayudaba porque le da pena su situación económica, que inclusive iba a ayudar a conseguir donde vivir, ¿ha mejorada tu situación? ¿pudiste conseguir trabajo y dónde vivir?].

Él era el ser más despreciable que he conocido, razón tenían mis padres al no confiar en él, y yo de tonta creí en sus estúpidas palabras. Hasta deje a mi tía sola en mi país por seguirlo a él mientras él ya tenía su vida hecha, una esposa y dos hijos.

Sin más deje que las lágrimas que por minutos había retenido, aunque él no mereciera nada de mí, yo sentía que debía sacar todo el dolor que sentía en este momento.

Ya en casa, me dispuse a comer el almuerzo algo sencillo que prepare mi amiga compañera de casa Samira no se encuentra ahora, regresa dentro de un mes, ya que fue a su país natal por cuestiones familiares, así que estoy sola y debo no se me da por preparar cosas muy sofisticadas para comer, además que siento mucho sueño porque además me duele la cabeza de tanto llorar, porque sí, al llegar aquí solté el llanto del coraje de todo lo que he pasado, de recordar cada una de sus mentiras, gracias a Dios no llegue más allá con él porque si no mi pena fuera mayor.

Debo prepararme porque a las 8pm debo estar en la dirección que me envió la agencia para limpiar el departamento de un empresario, aunque no tengo ánimos de nada no me puedo quedar de brazos cruzados, debo trabajar tengo una tía a la cual ayudar y además de todo deseo mudarme a otro lugar, pues mi amiga y su novio vivirán juntos cuando ella vuelva de viaje, y no me quiero encontrar con escenas que no son aptas para mis ojos.

Capítulo 3 Imprevistos

Priscila

8:00pm

Lista tocando el timbre del departamento que tengo asignado para hacer el aseo, pasa lo que no creí posible veo que abre la puerta el hombre hermoso que me entrevisto en la mañana, tiene un semblante muy triste, tengo la sensación de que su cara la he visto antes, mucho antes que hoy en la mañana, es difícil olvidar unos ojos como los de él, al parecer también está sorprendido de verme.

- Buenas noches mi nombre es Priscila y fui asignada por la Agencia DryClean para hacer el aseo en este departamento.

- Adelante Srta. Priscila creo que usted y yo ya nos conocemos.

- Usted fue el que, entrevisto en la mañana, pero como no me dijo su nombre no caí en cuenta que estaría esta noche aquí.

- Me disculpo, mi nombre es Alan Stane.

- Señor Stane ¿usted es el dueño de la empresa donde me entrevisto?

- Así es. Pero no se quede allí pase y prosiga con lo que hará, yo tengo que salir de suma urgencia.

- Si, muchas gracias ya voy a empezar con mi trabajo.

Los minutos transcurrieron y yo continué con mi trabajo, él salió vestido totalmente de negro y se veía que aun su cara era de tristeza, me indicó que cuando terminara dejara las llaves con el portero que él no tenía idea de a qué hora regresaría.

Una vez que limpie la enorme sala, cocina y el área de lavado podría decir que lo pude hacer rápido porque el lugar no estaba con mucho por hacer, me dirigí a las recamaras, entre en la principal asumo que era la del señor Stane, allí había algunas fotografías, pero hubo una que llamo mi curiosidad y es que había una foto en la que aparecía con alguien a quien yo conocía la Sra. Rita, ella era una muy buena amiga de mamá, inclusive estuvo cuando ella falleció, ahora entiendo porque su cara se me hizo conocida, él estuvo hace algunos años atrás en mi amada Venezuela, pero como era un joven reservado, puede que no me recuerde, sino quizá me hubiera dicho algo al respecto.

Un ruido llamó mi atención y me dirigí a la sala, era el contestador , la curiosidad me pudo y presione el botón de mensajes para ver de qué se trataba y me encontré con unas condolencias por la muerte de su abuela, en ese momento sentí mucha tristeza, porque era una señora muy buena de un gran corazón, ahora entendía porque él tenía su semblante muy triste, empecé a recordar todo lo que me había pasado durante el día y más la noticia que había escuchado cedi a las lágrimas tanto así que me quede dormida en uno de los sillones y sin darme cuenta que tiempo había pasado.

De pronto abrí los ojos y vi unos hermosos ojos azules observándome, yo no me había percatado de la hora y no me había retirado del departamento aun, me levante de golpe y me disculpe, sentí mucha vergüenza porque me encontrara así.

- Mil disculpas Señor Stane, no sé qué me paso que no me di cuenta de la hora. Pero en este momento me retiro.

- Está bien. Encima de la mesa cerca de la puerta está su pago por el trabajo, nos vemos el lunes por la mañana en la empresa, buenas noches.

Sin más se retiró de mi vista, yo aun muerta de vergüenza, tome el dinero y las cosas que había traído y baje a tomar un taxi para dirigirme a casa, debía descansar, mañana sería mi primer día de trabajo.

Ya en casa, me di una ducha y me metí a la cama, algo básico que hago todos los días, cerraba los ojos y se me venían a la mente esos hermosos ojos azules *cálmate Priscila él será tu jefe*. Con ese pensamiento me quede dormida.

[...]

Lunes

La alarma sonó a las 6am, tengo veinte minutos para arreglarme y salir de la casa, aunque la empresa queda relativamente cerca de donde vivo, la idea es llegar unos minutos antes de la hora que me dijeron que entraba. Tome una ducha rápida y fui a mi cajonera y saque una blusa mangas largas beige y una falda tubo color negra, me puse unos zapatos de taco del color de la falda, amo la ropa interior de encaje, pero hoy no usare brasier de encaje porque mi blusa es beige y se puede notar, me coloque un brasier clásico, tengo unas bubis un poco grandes, herencia de familia materna, todas son de pechos grandes.

Lista arreglada y perfumada salgo de mi casa rumbo a la empresa en la que trabajare a partir de hoy, bajo del edificio en el que vivo con mi amiga, y para mi sorpresa en la parte de abajo esta nada más y nada menos que el gran Señor Gustavo Giler, no sé a qué viene este tipo aquí, o al menos no sé qué pretende, pero en lo que a mí respecta no tengo ni quiero hablar con él.

- Pris, ¿podemos hablar un momento por favor?

- En primera mi nombre es Priscila no Pris, y en segundo lugar no hay nada que usted y yo tengamos o debamos hablar.

- Sabes que sí, hay mucho que debo explicarte.

- Pues señor Giler ahórrese sus explicaciones por qué no las quiero ni las necesito, y si me disculpa llegare tarde a donde debo ir y eso no lo haré, con permiso.

- No Priscila, tú y yo hablaremos y arreglaremos este mal entendido.

- No es un mal entendido Señor, déjese de ser cínico y déjeme en paz, usted tiene una familia no sé qué hace aquí, ¿con que mentira me vino a ver? ¿Viene a ayudar a su amiga muerta de hambre? Pues fíjese que no deseo arreglar nada, y si no me deja en paz gritare a más no poder para que alguien me ayude a deshacerme de usted.

- Esto no se va a quedar así, tú y yo tendremos esta conversación quieras o no.

- Resérvese sus amenazas. Adiós.

Moria de las iras porque este tipo poco hombre me viene a buscar, acelere el paso para llegar ya que por culpa de ese bestia había perdido casi diez minutos, pero logre llegar a tiempo, cuando llegue a la empresa en el momento que iba entrando una tipa me empujo para entrar ella primero, me hizo tambalear, no dije nada porque la vi que le pregunto a la recepcionista si el Señor Stane ya había llegado, así que me guarde la sarta de insultos que tenía en mente por haberme hecho casi caer.

Me presenté y le dije que venía a la oficina de RRHH y la chica amablemente me guio porque yo no sabía cómo llegar sola; la señorita de RRHH no era tan amable que digamos me trato como alguien inferior a ella y me dijo que debía tener claro que allí se iba a trabajar no a coquetear con el jefe, eso me irrito en gran manera pues no sé por quién me tomo la tipa esta.

Había especificaciones en el contrato que me llenaron de dudas, pero no dije nada, en algún momento se las preguntaría al mismísimo señor Stane; una vez firmado el contrato me dijeron que debía ir al piso 35 donde estaba la oficina del Señor Stane que era donde yo tendría mi cubículo ya que sería su asistente, sin preguntar nada me dirigí en silencio al ascensor.

Cuando llegue al piso 35 unos gritos me alertaron, eran los de la tipa que me empujó a la entrada, no entendía de que se trataba todo eso hasta que vi entrar a cuatro tipos de seguridad y sacaban a la mujer de la oficina del jefe, me quede estupefacta y más cuando se dirigió a mí de manera amenazante y me dijo:

- ¿Tú eres la zorra de turno de Alan?

- No sé de qué me habla, yo soy la nueva asistente.

- Pues más te vale que no te quieras meter entre sus piernas porque él es mío y a la que intente meterse entre los dos la mato.

El Señor Stane les decía a los hombres que sacaran lo más rápido a esa mujer de allí, aunque no soy una mujer insegura no voy a negar que me daba un poco de miedo las amenazas de esa mujer.

- No preste atención a lo que dice Tamara, ella siempre cree que puede conseguir lo que quiere a base de gritos, amenazas y berrinches.

- La verdad que la vi muy segura de lo que decía.

- Ella no es nadie en mi vida para que venga a decir lo que dijo, pero si de algo le ayuda a no sentir temor, he prohibido la entrada de ella a la empresa. Y hoy mismo le comentare a su padre sobre sus amenazas.

- Muchas gracias Señor.

Después de un rato apareció el vicepresidente de la empresa el Señor Marcos Moore, quien se di el trabajo de mostrarme el área donde desempeñaría mis labores, pues el jefe estaba en una videoconferencia de último minuto.

La mañana paso rápido, empecé con ponerme al corriente del trabajo que tenía que realizar, no era difícil, pero si era mucho trabajo, pues llevaba ya algunas semanas sin asistente y era lógico que tuviera un poco de trabajo atrasado.

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