Aidan Gregg heredó absolutamente todo de su padre, el líder de la mafia . Tanto el poder
como las locuras también Aidan estudió en los mejores colegios, se formó profesionalmente
y hoy ya no es más el niño indefenso que su padre Sam Gregg defendía contra viento y
marea.
¡No ya no!
Aidan ahora ya es un hombre y es la versión de Sam Gregg convertido en abogado es
ahora él quien defiende a su padre ante la ley. Y qué mejor que él, que las estudió
convirtiéndose en uno de los abogados más eficaces a la hora de defender a la mafia.
- Papá puedes quedarte tranquilo que hoy mismo te sacaré de aquí.
- Estoy tranquilo Aidan se que lo harás excelente como todo lo que te enseñe.
Adelante muestra lo que sabes tienes mi respaldo siempre.
- Lo sé y tú tienes el mío.
Aidan se mostraba ante la ley alguien muy audaz a la hora de defender.
Envolvía con sus palabras sutilmente había adoptado un hábito increíble de manipulación y
sobre todo reunía la pruebas físicas necesarias para presentarla ante el juez y dejar
impunes a sus víctimas, aunque estas fueran culpables. Este hábito le enseñó su padre Sam reveló toda su experiencia y aprendizaje a Aídan para el día de mañana convertirse en un líder.
Debajo del traje que usaba la mayoría de los días para ir a trabajar, ocultaba los exóticos
tatuajes que llevaba, entre ellos el mismo que tenía su padre en la espalda una serpiente
coral.
Su madre tenía pasión por la escritura, su padre por la pintura. Pero Aídan no heredó nada
de esto sino que tenía una particular obsesión por las motos, cuando se sentía muy aturdido
se subía y conducía a mucha velocidad le encantaba la velocidad y hacer piruetas con la
moto aunque nunca se olvidaba del casco en eso era precavido.
Se mostraba reservado ante los demás pero por dentro sus propias locuras lo consumían.
Aídan tenía un comportamiento similar a su padre por momentos presentaba alteraciones que no las demostraba a la vista de todos sino que siempre tenía una insípida sonrisa en su
rostro que tapaba muchas facetas suyas. El se descargaba cuando llegaba a su
departamento y estaba solo cuando desabrochaba su camisa se podía ver cicatrices de
cortes en sus brazos que se los provocaba el mismo. Ese mal hábito lo había dejado hace
tiempo pero podía regresar en cualquier momento. Siempre volvía no importaba cuánto
tiempo pasaba, podía parecer que todo marchaba bien pero...
Siempre volvía.
Sin embargo había alguien que estaba dispuesta a entrar en su vida para acompañar su locura.
Melek...
Aunque él la rechazaba ella siempre lo buscaba con su mirada incesante sin recibir nada de
su parte. Los Gregg tenían un imán para atraer a mujeres que se rendían a sus pies.
Melek Fisher estudía la misma carrera de abogacia y siempre se interesó por Aídan desde que estudiaron
juntos en la universidad pero él nunca le hizo el menor caso decía que no era su estilo.
Aídan también tenía su mano derecha y amigo incondicional Axel Owen. Pero él escondía lo
que sentía por Melek desde que la conoció se sintió flechado por ella.
Situación que a Aídan no le importaba.
Porque decía que por el momento no había tiempo de pensar en mujeres, estaba dedicado
y concentrado exclusivamente en liberar a su padre. El jefe Butler se la tenía jurada a Sam y
en Texas pudo atraparlo y encerrarlo pero Aídan no tardaría mucho en ponerlo nuevamente en libertad aunque tenga que organizar el rescate él mismo.
Aunque nada era como parecía ser Axel debia y tenia que esconder su verdadera identidad.
Entre Aidan y Melek habia mucho mas que lo que debían y tenian que fingir.
Hay diferentes tipo de locuras pero cuando se excede el límite eso lo hace prohibido.
Madrid 17:17 PM
Aídan ya debe ser un hombre pero no lo vi convertirse en quién es hoy. Sam me arrebató
ese derecho.
Un día no soporté más y en un estado de desesperación tomé a Aídan y me atreví a huir
con él.
Estuvimos escondidos un tiempo pero él nos encontró el desgraciado nos encontró y desde
entonces no volví a ver a mi hijo no pude verlo crecer...pero si ví, el lado oscuro de Sam del
que me advirtió Natalie y yo no quise ver.
Él me encerró durante un largo tiempo en un lugar horrible en condiciones inhumanas entraba muy poca luz por una pequeña ventana. Al final logré escapar y no esperaba que el amor de mi vida me rescate. Víctor al no saber
nada de mí me busco y no dejo de hacerlo ni un solo día, fue difícil para él encontrarme
pero después de un largo tiempo lo logró.
Un día Victor decidió seguir a Sam en su auto y condujo sin que él se de cuenta hasta
dónde yo estaba, esperó que Sam se fuera y entró a buscarme cuando lo ví no lo podía
creer en un momento pensé que estaba alucinando nos abrazamos con tantas fuerzas sus
brazos me apretaban fuerte contra él y yo no dejaba de llorar.
El seco mis lágrimas y me dijo que me amaba mientras rozaba mis labios y mis lágrimas
quedaban en su boca, me pidió que no tema que él me sacaría de allí.
Entonces entendí que yo también lo amaba y nunca deje de hacerlo solo que el enojo que
llevaba por dentro tapaba el dolor de su engaño.
Huimos... por fin huimos juntos, lo que había soñado toda mi vida, estaba feliz por un lado,
pero un lado mío estaba vacío por qué Aídan no estaba conmigo.
Cuando llegamos al departamento Victor me acerco a la ducha, yo estaba muy débil casi
desvanecida en sus brazos. Él me desnudó y dejó que el agua caliente cayera sobre mi
cuerpo mientras él suavemente frotaba mi espalda y mi cabello, sentía sus delicados besos en mi cuello. Luego tomó una toalla y me la ofreció como pude intenté recuperar las fuerzas
mientras él me preparaba algo de comer. No había comido en días, tenía el estómago
cerrado apenas probé un bocado. Él me sujetó nuevamente en sus brazos y me llevó a la
cama sentí el reconfortante placer de volver a dormir en una cama, dormí plácidamente toda
la noche rodeada de sus sus brazos y sus besos. Al día siguiente nos fuimos a Madrid.
Había salido del infierno para entrar al paraíso.
Sam no nos volvió a buscar, no supimos más nada de él, en el fondo pienso que él sabe
que estoy con Víctor pero a él eso nunca le importó solo quería dejarme en claro, quién es
Sam Gregg.
Y finalmente conocí su infierno...¡Es un monstruo!
Mientras estaba encerrada en aquel lugar sentí ruidos y luego gritos de una mujer la puerta
de inmediato se abrió con fuerza y entraron Alan y Elena a los empujones por sus hombres
atrás de ellos entró él.
¡El maldito los atrapó! como dijo que lo haría y nunca me imaginé estar pidiendo piedad por
ellos dos. Sam los trajo enfrente mío para que viera con quién me estaba metiendo esa era
su idea, su plan macabro.
Se acercó hacia mí y me habló cerca del rostro con tanta perversidad.
Mientras me llamaba "amor mío" me decía ¿porqué lo obligue a llegar a ese punto? Yo solo podía sentir los gritos de Elena, Sam torturó a Alan de la peor manera metiéndose
con Elena y luego se encargó de él, presencié todo y temía que hiciera lo mismo conmigo
pero luego qué terminó con su atrocidad. Volvió acercarse a mí, se arrodilló y me dijo al oído
que me salvé por ser la madre de Aídan y desde entonces no lo volví a ver más.
Gem..
Sam recuperó sus cuadros, los que habían sido robados y luego vendido a Alan.
Durante un largo tiempo vivió un amor desenfrenado con Thelma en donde el alcohol, drogas y sexo no faltaban en sus encuentros con ella.
Thelma se instaló en la casa con Sam usurpó y manipuló la vida de Gema a su antojo se quedó
con todo casa, con su hombre y... con su hijo.
Para Aídan, Thelma era su madre.
Sam ocultó la verdad a Aídan huyeron de Buenos Aires y se instalaron en Texas. No quería que Aídan se tope con nadie que pudiera contarle la verdad.
A medida que pasaban los años Aídan se volvía un poco más rebelde y Thelma nunca estaba en la casa para cuidarlo solo venía a dormir Sam era el que más compartía con él y Natalie siempre a su cuidado.
A Aídan le llamaba la atención los tatuajes que tenían su padre y Thelma. Era uno de los motivos de discusión con su padre. Sam no quiso que él se hiciera ningún tatuaje
hasta que cumpliera la mayoría de edad y pudo decidir por él mismo. El primer tatuaje que se hizo fue de una serpiente coral estos reptiles eran sus preferidos tanto así que Sam le
regaló uno que tenía en su habitación. Pero las peleas no cesaban Aídan adoptaba un comportamiento agresivo y difícil de manejar él no quería estudiar quería convertirse en uno
de los hombres que trabajaban para Sam.
Entonces su padre le propuso que trabajaría para él pero primero debía recibirse de
abogado para defender a la mafia.
Aídan aceptó y se recibió de abogado aunque amaba a su padre y a Thelma las peleas
seguían y en plena discusión él azotaba la puerta y se subía a su moto se colocaba el casco
y a toda velocidad se iba dejando a su padre en la entrada tomándose de la cabeza cada
vez que él hacía eso.
Sam temía que se accidentara y mandaba de inmediato a sus hombres a qué lo sigan. Ellos
debían traerlo y esto generaba rabia en Aídan que se encerraba en el cuarto y cortaba sus
brazos totalmente fuera de sí luego ocultaba sus heridas debajo de la camisa para que Sam no lo viera
Sam permanecía en prisión, mientras que el jefe Butler disfrutaba de verlo tras las rejas
pero Sam parecía estar muy tranquilo, es que confiaba en Aidan.
-¿Parece que te gusta estar aquí no es así Sam? -preguntaba el jefe Butler mientras daba vueltas una silla para sentarse frente a él.
Sam simplemente lo miraba sin responder, analizando la manera en que Butler gozaba de su encierro.
-No espero que respondas Sam se que eres muy reservado pero dejame decirte que aqui dentro nadie puede rescatarte esta vez.
Los contactos que Sam tenia afuera sabían lo que tenían que hacer y no era necesario que Sam de ninguna orden, cuando el no estaba debían obedecer a Aidan.
Cuando el jefe Butler terminó de gozar del encierro de Sam se retiró pero eso sí, muy disgustado porque Sam no pudo quedarse callado.
- Sé que goza de mi encierro jefe Butler pero nunca debe subestimar a nadie, regla número uno y regla número dos. No va a ser necesario mover un dedo para salir de aquí lo único
que voy hacer es esperar aquí sentado, pero sabes que no va a ser por mucho tiempo.
El jefe Butler se levantó de la silla muy molesto y sobre todo sabía que en el fondo Sam iba a terminar logrando lo que decía.
Aidan organizaba el rescate de su padre y daba las últimas instrucciones a sus hombres
para que cumplan al pie de la letra cada movimiento que debían hacer para no ser descubiertos.
-Saben como se pone papá si algo sale mal entendieron, entonces sigan todas las instrucciones que les di al pie de la letra-ordenó Aidan, mientras en su mano sostenía un pasamontañas que iba a utilizar para que no lo
reconozcan.
Ese mismo día debían trasladar a Sam para que declare sin embargo en la mitad del camino sus hombres interceptaron el auto para rescatarlo. Mientras el resto se
enfrentaba a la policía Aidan habría la puerta trasera del vehículo para que su padre salga y
lo condujo hacia su auto en donde a toda velocidad manejó para que nadie los siguiera y al fin liberar a su padre.
Cuando Aidan llegó a su casa y entró al baño mientras quitaba el pasamontañas de su rostro se
miraba frente al espejo y respiraba profundo, estaba estresado, luego abrió el botiquín y sacó algo para cortar sus brazos pero en ese momento Thelma tocó la puerta.
-Aidan cariño ¿estas bien de dónde vienes?
-Estoy bien mamá en un momento saldré.
-Esta bien te espero abajo ¡no tardes!.
Cuando bajó a la sala Aidan abrazo a Thelma con una sonrisa inmensa en su rostro ella no entendía su reacción sin embargo Aidan tenía una noticia importante que darle a la que él creía que era su madre.
Aidan le conto a Thelma que Sam estaba en libertad - Aídan no lo puedo creer quiero verlo ¿Dónde está?- Thelma está muy sorprendida y tomó su bolso para salir de inmediato al encuentro de Sam. Sin embargo Aídan pidió paciencia.
--Tranquila pronto lo verás todavía no es conveniente que venga a la casa y de hecho es
probable que debamos irnos de aquí nuevamente papá tendrá al jefe Butler detrás de él. En medio del festejo el celular de Aidan sonaba en su bolsillo.
-Hola.
-Aidan por fin atiendes hace días que no se nada de ti ¿donde te habías metido?
-Axel amigo no te preocupes te lo explicaré luego ahora no puedo hablar te llamo luego.
-Aidan un momento.
-Si, dime.
--Melek...
--¿Que hay con ella?
--Bueno...no ha dejado de preguntar por ti que le digo cuando me lo pregunte.
--Axel...Melek no me interesa entiendes, no le digas nada porque no le debo explicación ok.
--Esta bien como digas.
Mientras maldecía y se levantaba del suelo con un tiro en el hombro que había recibido en
el enfrentamiento el jefe Butler ordenaba nuevamente buscar a Sam por cielo y tierra.
Erick Brown es muy amigo de Sam Gregg es un mafioso muy conocido Sam necesita de su ayuda y él estara dispuesto a brindarle su apoyo.
Entre los empleados de la mansión Brown se rumorea sobre su esposa Beatriz, como una mujer tan buena puede estar casada con alguien así (pareciera que es una costumbre de los mafiosos tener una mujer sumisa) Aunque este no era el caso siempre hay lobos vestidos de obejas.
Erick se da cuenta por eso el trato que le da a sus empleados no es el correcto pero su lema es, que si él les paga (y muy bien como lo hace) sólo deben obedecer y no reclamar nada. Tienen un hijo pequeño llamado David y buscan con urgencia una niñera para él, pero ya han hecho varias entrevistas a varias muchachas. Sin embargo Erick cree que ninguna es el perfil que él busca, finalmente quedaba la última muchacha por entrevistar entonces el señor Erick la contacto y la esperaba al día siguiente.
Una cabaña, aire puro y mucho espacio verde era lo que necesitaba Helen para pasar el fin de semana ( aunque era un plan demasiado bueno y relajante) ya que el viaje no era por placer sino por trabajo.
Helen es una chica rubia y delgada vive en las afueras de Texas junto a su madre y su padrastro, son una familia humilde y muy pobres, entonces su madre le sugiere que intente buscar trabajo en casa de los Brown.
Helen no sabe nada sobre la familia Brown pero deside seguir el consejo de su madre, sin más tomó la carretera y condujo sin prisa hasta dar con una casa en medio de un bosque (prácticamente en medio de la nada ) se bajó del auto y mientras cerraba la puerta del vehículo observaba la casa inmensa y preciosa que tenía la familia, cerca de allí también había una cabaña que observó con curiosidad. Tocó el timbre y esperó que alguien la recibiera luego se alejó de la puerta mientras seguía observando la cabaña a lo lejos.
Una voz masculina y seductora detrás de ella la invitaba a pasar dándole la bienvenida. Helen volteo entusiasmada y vio en la puerta un hombre alto y de traje.
-Mucho gusto soy Erick Brown.
La primera impresión que tuvo Helen sobre él (aparte de pensar que parecía un modelo) es que parecía ser muy arrogante no le pareció una cálida bienvenida sino más bien lo sintió con mucha falsedad a pesar que el señor Brown hizo el mayor de sus esfuerzos por recibir a Helen (digamos que bien). Pero sólo el correr de los días iban a confirmar si realmente era así como ella pensaba.
--¡Mucho gusto señor! soy Helen ayer hable con usted por el trabajo.
--¡Claro, adelante! te estábamos esperando.
En la sala estaban el pequeño David y su esposa Beatriz ella se acercó tímidamente a saludarlos y Beatriz le pidió que se sintiera como en casa.
Su primer día de trabajo comenzaría al día siguiente, le mostraron su habitación que estaba justo enfrente del cuarto de David y luego Beatriz se acercó a preguntar a Helen.
-Helen querida ¿estarás bien si te dejamos sola? llevaremos a David a dar un paseo.
-Por supuesto señora no se preocupen estaré bien-- respondió sin inconvenientes.
Mientras escuchaba como Erick cuestionaba a Beatriz por ser amable con la niñera.
-Le pagaré y muy bien ¿es necesario que le preguntes si va a estar bien?
-Erick por una vez en tu vida puedes ser un poco amable con los empleados.
-Les pago Beatriz ¿eso no es suficiente cariño?- contestó con ironía y total seguridad como si su dinero solucionara todo y hasta su falta de educación.
Esa tarde Helen quedó sola en la casa, cerró la puerta de la habitación y dejó su bolso sobre un pequeño sillón que había cerca de la ventana. Luego deshizo su maleta y guardó su ropa en el armario, después se acercó a la ventana mientras observó desde el balcón como la familia Brawn se marchaba en el auto.
Erick al ver a Helen en el balcón miró su auto con un gesto de desprecio descalificando el humilde auto de Helen.
-Miserable-susurró
Salió de la habitación para recorrer la casa y se dirigió directamente al sótano. Habiendo tantos lugares en la casa ni Helen sabía porque prefirió ir al sótano. Pensaba en silencio porque tenía la maldita costumbre de ser tan curiosa.
Pero creía que no sabía con qué clase de gente se podía uno encontrar y tal vez podrían tener algo escondido allí (Simplemente ocurrencias de Helen)
Bajo las escaleras y sus intuiciones no fallaron algo estaba cubierto con una sábana blanca. Pero simplemente era un espejo antiguo ( sintió un poco de desilusión al notar que su paranoia seguía intacta) le encantaban los espejos solía llevar siempre uno pequeño en su bolso como toda mujer coqueta así que decidió subirlo a su habitación y colocarlo cerca de la cama.
tomó una fotografía con su celular también le encantaba fotografiar todo.
A Helen le encanta escribir por las noches y pensó que en sus días libres cuando no cuidara de david podía retomar lo que tanto le apasionaba. Necesitaba el silencio de la noche para inspirarse en sus escritos ya que el ruido de la ciudad y las excesivas preocupaciones la desconcentraba pero en la soledad del bosque imaginaba fascinantes historias.
Cuando Helen tomó la foto lo hizo sin darle demasiada importancia, la noche estaba próxima y al ver que los señores Brown todavía no regresaban se sentó a escribir.
Luego de unas horas sintió ruidos en la entrada preparada para bajar a atender a los señores revisó su celular para ver la hora. Era casi medianoche y no sólo revisó la hora sino que miró las fotos que había sacado durante el día pero en donde había tomado la fotografía del espejo soltó un grito de espanto mientras se cubría la boca con una mano expresando asombro y un poco de miedo también.
La foto revelaba el espejo, pero también había algo más impactante y misterioso.
¿Cómo era posible que la fotografía revelara semejante sorpresa para Helen.
Sin embargo intentó mantener la calma y darle respuestas a sus preguntas.
-Quizás solo es una fotografía mal tomada eso es, seguramente algo salió mal. Mañana tomaré otra foto del espejo- pensó mientras Beatriz y Erick entraron asustados por el grito de la muchacha.
Pero ella sólo intentó disimular y les explicó que había tropezado con el pequeño sillón que estaba en la habitación. Beatriz salió de su habitación y Erick se quedó mirando el espejo dudando de lo que Helen les había contado.
A su vez a Erick le pareció extraño el espejo que estaba en la habitación no entendía que hacía allí. Señor disculpe que me haya tomado el atrevimiento de subir el espejo aquí es que como voy a estar por un largo tiempo aquí, me gustó y quise tenerlo aquí en la habitación.
Erick sólo la miraba atento y no respondió dejando saber sin lugar a dudas su enojo con Helen.
Pero Helen pensó que si ninguno de los dos le dijo nada sobre el espejo tal vez se lo podía quedar.
Entonces al caer la noche el espejo frente a ella fué su principal inspiración durante esa noche para comenzar su novela pero faltaba algo en sus capítulos para darle un poco más de emoción.
Entonces escribió...
"Y de pronto... apareció él, en el espejo jamás lo busqué pero qué hacía allí acaso me encontró por casualidad..."
Helen se quedó dormida encima del escritorio mientras sintió un susurro en sus oídos... en la cabaña encontrarás las respuestas.
Helen se despertó sobresaltada, no sabía si aquella voz era real o simplemente un sueño.
Lo que sí era y muy real es que el señor Brown estaba parado frente a ella ya había amanecido y Helen debía estar lista para bajar a la sala.
Su primer día de trabajo y se quedó dormida Helen se moría de vergüenza.
--Señor...yo...
--Antes de que te excuses en 5 minutos te quiero en mi oficina.
Helen estaba aterrada de perder el empleo.
Beatriz quería interferir para que Erick no fuera a despedir a Helen pero Erick no la podía despedir porque ni siquiera la había contratado es que Helen estaba solo a prueba y había desperdiciado la única oportunidad que Erick pensaba darle.
No era posible que fuera tan así pensaba Helen mientras empacaba sus cosas. Estaba triste ¿qué le diría a sus padres? cuando se enteren que perdió el trabajo y sobre todo es que Erick tenía razón en no confiar en ella porque él quería dejar a su hijo con alguien responsable.
Es que nunca le había pasado algo así Helen no era irresponsable todo lo contrario sólo que aquella noche no pudo dormir intentando descifrar quién era el chico que se reflejaba en el espejo ¿y todavía no ha podido saber?
Pero eso el señor Brown no lo entendería jamás.
La señora Brown pidió a Helen que espere su llamada, ella prometió hacer cambiar de opinión a Erick.
Las entrevistas a varias chicas siguieron para ver quién se quedaba con el puesto de niñera pero ninguna convenció al señor y la señora Brown. En el fondo Erick también prefería a Helen, solo que su orgullo era más fuerte y sabiendo que su hijo también se sintió a gusto cuando la vio a Helen.
Los días pasaban pero Helen seguía sin recibir noticias de los Brown. Cuando sus esperanzas estaban perdidas su celular por fin sonó.
--¡Señor Brown, que sorpresa!
--Helen estarías dispuesta a volver.
--Si claro por supuesto- Helen no podía contener la sonrisa que le generaba oír eso.
--Entonces mañana a primera hora estarás aquí ¿verdad?
--Estaré puntual ¡no se preocupe!
--¿Señor...?
--Si. Dime
--¿ Qué lo hizo cambiar de opinión sólo me llama porque la señora Brown se lo pidió verdad
--No Helen, Beatriz no me lo pidió, al contrario en una de las tantas entrevistas que hicimos ella prefirió contratar a otra chica. Pero a mi no me convenció en absoluto pero ¿Por qué preguntas tienes el empleo era lo que querías no?
Helen se quedó realmente asombrada por la respuesta de Erick es que Beatriz estaba muy contenta con ella y prometió ser ella quien interfiriera en la decisión que fuera a tomar su esposo.
Pero ahora las cosas cambiaron y porque era Erick quien quería que ella vuelva y no Beatriz. Aunque tal vez era más sencillo de lo que ella lo veía quizás Beatriz cambió de opinión y ya.
Pero no...había algo más, ella lo intuía.
Pero a pesar de todo había conseguido el empleo y eso fue motivo de felicidad para ella y su familia.
El señor Brown había cambiado de opinión repentinamente y Helen estaba impaciente por averiguarlo. Echaba de menos al niño y la casa aunque sólo haya estado un día.
Apenas la vio el pequeño David se abalanzó en sus brazos provocando una sonrisa en Erick pero Beatriz estaba seria casi de mal humor ¿Que era lo que ocurría, porque de repente el señor Brown era amable con ella? y Beatriz ya no.
Helen había despertado los celos de la señora Brown y no le agradaba para nada saber que Erick hablaba tan bien de ella.
Helen subió al cuarto a desempacar está vez las cosas iban a ser diferentes pero se dio cuenta de que el espejo que tanto le gustaba ya no estaba.
--Como te habrás dado cuenta el espejo que tomaste del sótano mande a que se lo lleven de nuevo al lugar donde lo encontraste.
--Pero señora... es sólo un espejo me gustó mucho ¿Puedo volver a tomarlo por favor?
--De ninguna manera. Y no es cualquier espejo me lo regalo Erick para mi cumpleaños.
Beatriz salió del cuarto y Helen se quedó pensando que tan poca importancia le dio la señora Brawn al regalo de su esposo y porque no quería que ella tenga el espejo si estaba prácticamente tirado en el zotano.
--Helen ¿estas comoda?-- pregunto Erick desde la puerta
--Claro señor-- contestó sorprendida de ver al señor Brown preguntando por su bienestar.
--¿Necesitas algo?
--No señor estoy bien así...bueno...
--¡Si dime! adelante no tengas vergüenza quiero que sepas que puedes decirme lo que sea.
--Es que... su esposa retiró el espejo que había traído del sótano y... la verdad que me gustó mucho, quisiera poder tenerlo aquí nuevamente.
--Era eso, el espejo- Erick se quedó pensando y continuó-¿ Porque te gusta tanto ese espejo? No se si podré cumplir tu deseo ¿sabes?
--Está bien señor no quiero incomodar ni mucho menos que discuta con su esposa por mi.
El señor Brown dejó a Helén sola en su cuarto para que se acomode y descanse hasta el siguiente.