Son las 7 am del día lunes -mi primer día de trabajo - aunque estoy a tiempo para llegar a mi lugar de trabajo, estoy muy ansiosa por ver a mi Kim Namjoon, llevaba más de un año sin verlo ni comunicarme con él.
Y es que desde que fue escogido por una disquera no lo pude ver más, siempre tenía compromisos y cuando llegaba a casa de mi tía (mamá de Namjoon) estaba durmiendo.
Mi familia se compone por mi padre, mi madre, mi hermano mayor y yo. Mi familia despúes de varios años difíciles, ahora tiene un gran negocio en tecnología del que ahora se está encargando mi hermano. Ahora que están seguros de que mi hermano se hará cargo del pequeño negocio y con las cosas que he sufrido, mi familia me permiten estudiar lo que quiera y viajar a donde quiera, por lo que no se opusieron a mi primer empleo como parte del equipo de Bts (que no tenía nada que ver con lo que estudie) y es que como sabían que allí estaría Namjoon yo estaría bien. Ya que él siempre me protegía.
En fin. Aquí voy en el bus rumbo a mi trabajo.
Dure horas eligiendo mi ropa para verme linda para Namjoon y después de analizar mil y una vez mi armario me decidí por esto unas pantimedias color beige, una falda negra, botines del mismo color y una blusa manga larga blanca.
Y aquí voy llegando a mi lugar de destino muy nerviosa.
Ya en el lugar de prácticas de Bts
- ¡Chicos! ¡Equipo de trabajo! Les presento a Eun-Yeong. La chica que de ahora en adelante va a ser mi asistente o mano derecha. Ya que tengo mucho trabajo, necesitaré de su ayuda. Ahora mismo me tengo que ir pero necesito que tu Shin -dijo el manager señalando a una chica pelinegra- la contextualices con lo que hacemos aquí y como lo hacemos.
- ¡Si señor! - dice la pelinegra
Manager se va.
Todos comenzaron a acercarse a mí a saludarme, preguntarme ¿De donde era? ¿Cuántos años tengo? entre otras cosas más.
Al cabo de un rato
- ¡Bien, déjenla respirar! -Exclama la muchacha pelinegra-, vamos Eun-Yeong, necesito comentarte todo lo que tienes que hacer.
La seguí y después de unas horas habíamos terminado.
Manager llegó y me dijo que lo siguiera.
Llegamos a una puerta que cuando se abrió me mostró a siete chicos sudados y concentrados en unos paso de bailes, y vaya que se ven geniales.
No pudimos esperar a que ellos terminarán su baile ya que teníamos que ir a muchos lugares, así que Manager decidió presentármelos ya en casa.
Al parecer, estaban más concentrados de lo normal, a tal punto que ni se fijaron en nuestra llegada. Lo cual no me decepcionó mucho ya que aunque quería ver la reacción de Namjoon al verme después de tanto tiempo, me deleite observándolo en todo ese lapso de tiempo.
Llego la noche y yo estaba agotada física y mentalmente.
Literalmente recorrimos todo Seúl, y es que los chicos tienen muchos eventos que ocasiona que haya muchos preparativos en los que yo tengo que estar con el Manager.
En fin, vine aquí para trabajar y bueno, ver a mi Namjoon lo cual me hace feliz.
- ¿En qué piensas que ríes tanto? -Pregunta expectante la pelinegra.
- En cuan genial es tener este trabajo -respondí con una sonrisa-.
Sonrió a medio lado
- Espero que piensen lo mismo después del mes -comento con su misma sonrisa-.
Al parecer era más pesado de lo que imaginé.
Íbamos rumbo a casa de Bts ya que teníamos que decirle los detalles que habíamos estado arreglando y demás cosas, ya terminando ello podría irme a casa a descansar. Pero claro, yo tenía prisa por ir a la casa de Bts no para dar los detalles si no para ver a mi Namjoon.
En casa de Bts.
- Buenas, ¿chicos?, salgan por favor -grita el Manager al notar que no hay nadie en la sala ni su alrededores-.
El primero que llega es JungKook concentrado en una cámara muy profesional, seguido de Suga y Jimin que venían con una pereza increíble, Jin concentrado en su teléfono muerto de la risa (al parecer lo que veía era muy gracioso), Tae y Jhope venían hablando y por último Nanjoom que venía escribiendo en su teléfono.
- Ok ya están todos aquí. Tengo varios anuncios, primero, les presento a mi asistente Eun-Yeong -dice señalando sin dejar de mirar a los chicos-, Eun-Yeong te presento a los chicos.
- ¡Hola Eun-Yeong! - me saludaron todo a excepción de Nam (Namjoon sólo me miro de pies a cabeza sin hablar).
- Bueno ahora vamos a los demás anuncios, Eun-Yeong comentando los detalles -dice el Manager.
Yo estaba perdida viendo a mi Namjoon, mi lindo Namjoon que se encontraba vestido con unos pantalones y camisa blanca.
Se veía tan lindo, parecía un ángel.
-Mmm -se aclara la garganta el Manager, sacándome de mí trance.
- Oh sí, tenemos lo siguiente...
Después de una hora hablando de los detalles, explicando junto con el Manager la agenda y demás cosas, puedo irme a casa, aunque lo que quiero es hablar con Namjoon, él al parecer tenía cosas que hacer, por lo que salió antes de que yo me fuera.
Voy saliendo del edificio rumbo a la estación de bus, cuando una mano me jala, lo cual me hace sorprenderme.
- ¡Oye! - Exclamó enojada-.
- ¡Sh! Vamos a hablar -me dice Namjoon-.
Sí, era mi increíble Namjoon quien me sorprendió.
Caminamos por la parte de atrás del edificio hasta que él se detuvo.
- ¿Que rayos haces tú aquí? - dice con cierto enojo en su voz-.
Maldición mi presencia no le gustó.
No me esperaba aquí -pensé- o más bien no me deseaba aquí, que es mucho peor.
- Y-y-y-y-o-o -no podía articular una palabra-.
- Vuelvo y te repito ¡Que haces tú aquí!
Su rabia era evidente, ¿Porque ha cambiado tanto en tan pocos meses?
- L-lo s-ien-to, si mi presencia te molesta -dije mirando mis manos entrelazadas-.
Sabía que no podía mirarlo a los ojos o definitivamente lloraría.
- Renuncia a este trabajo, no te quiero cerca.
- ¿Porque?
- ¡Por que no! -Grito sobresaltándome
- ¿No hay manera de que me pueda quedar?
- ¿Para qué te quieres quedar? -Pregunto- ¿Es por mí?
- C-cl-aro que no -mentí - es sólo que es mi primer trabajo y quiero hacerlo todo bien.
Se quedó en silencio por unos minutos que parecían siglos, el ambiente estaba pesado entre nosotros y no sabía porque, tampoco entendía porque había cambiado tanto, pero no era momento de preguntarle.
- Esta bien, puedes quedarte, pero si te quiero decir algo, todo lo vas a hacer tu sola, si te pasa algo ¡A mí no me va a importar!, somos simples conocidos en nuestras reuniones en casa, pero aquí ni me hables a menos que sea absolutamente necesario.
- Namjoon -lo mire a los ojos aguantando las lágrimas que anunciaban su salida
- No, aquí soy Rm -respondió- Namjoon sólo me dicen mis personas más cercanas.
Pero crecimos juntos -pensé-
- Y tú eres una simple conocida -se marchó.
Agradezco que se haya ido, ya que de haber durado unos minutos más hubiera visto el río de lágrimas que corren por mis mejillas.
¿A donde quedó ese lindo Namjoon que me protegía de todo? ¿Por qué es así conmigo ahora? ¿Qué le hice para que me trate así?
La verdad no sé, pero aunque quiero aceptar sus palabras y actuar como él desea no puedo.
Horas después
Llegué a casa, muerta de cansancio y de dolor.
Entre a mi habitación a buscar mi pijama, me fui al baño me bañe y coloque mi pijama
Me acosté a intentar dormir, pero el dolor que tenía mi pecho era más fuerte de lo que podía describir.
¿Por qué me trata así? Si hace un año todo era perfecto entre nosotros. Sufrí por lo que sucedió, pero él no lo sabe. Pedí tiempo y me aleje porque lo necesitaba para sanar, no porque no lo amara, así que ¿Por qué es así conmigo?
- ¿Porque cambio tanto? -dije mientras lágrimas caían por mis mejillas-.
Ya ni me tomaba el trabajo de limpiarlas, sabía que está noche sería larga y lo fue.
Narra Nam
Estaba tranquilo en casa, concentrado en mis cosas, siguiendo mis rutinas cuando algo o más bien alguien me sacan de mi estabilidad emocional, de mi zona de confort.
Y allí estaba ella, la mujer que quise desde pequeño, mi primer amor y mi primera desilusión amorosa. Se veía hermosa, más hermosa de lo que la recordaba y es que ya llevaba un año sin verla, aunque podía verla (sabiendo la relación tan estrecha que hay entre su familia y la mía) no quería hacerlo, verla iba a hacer que me doliera más su traición, sus mentiras. Y a pesar de que aún la amo, no puedo perdonarle, definitivamente no lo haré. Después que me traicionó viene aquí con su cara inocente como si nada hubiera pasado.
¿Pero qué esperabas? -Pensó- si no te pidió explicaciones de por qué le terminaste a hace un año o ahora es porque ella sabe la verdad, pero quiere hacerse la inocente o más bien no quiere afrontar lo falsa que es.
Pero me las va a pagar, si quiere trabajar aquí, cerca de mí le causaré mucho dolor.
Ese Namjoon que siempre la protegía y amaba no está ya -se repetía así mismo para creerlo-.
Al día siguiente
Narra Eun-Yeong
Me desperté, con mi cara hinchada de tanto llorar.
¿Porque me afecta tanto? -se dijo así misma - Porque lo amas -se respondió-.
- ¿Porque ha cambiado tanto? No sé qué le hice, hace un año me terminó y lo acepte pensando que estaría muy ocupado con sus compromisos y por qué no era en su disquera permitido que los integrantes de la banda tuvieran novias, además, estaba pasando por mi propio dolor y no quería ser un estorbo. Pero ahora no entiendo, al parecer mi hipótesis era errada, simplemente me terminó por que ya no me amaba.
Narradora
Su cara se entristeció sabía que ese pensamiento era lo más cuerdo de pensar en estos momentos y es que para Eun-Yeong la reacción de Namjoon era por eso, sólo que aunque lo pensará no quería aceptarlo totalmente hasta que él se lo dijera de sus labios, aunque sabía que eso la iba a matar, quería tener una luz de esperanza de que su primer amor no haya acabado.
Narra Eun-Yeong
Decidí alistarme a la espera de que traía este nuevo día.
- Lista -me dije-. A la pelea, que digo al trabajo -bromee para mí misma-.
Dos horas después.
Me encontraba caminando de un lado al otro arreglando detalles, ser asistente es un trabajo difícil, pero no me importaba porque estaría cerca de Namjoon.
Alguien me golpea.
- L-o sient-to -dijo el rubio levantándose del suelo-, no vi por donde corría -sonrió levemente-.
- Lo siento, también estaba distraída.
- Ven acá, desgraciado -Grito Suga- ni se te ocurra comerte mi postre porqué ya sabrás lo que te pasara.
- Lo siento, me tengo que ir mi vida depende de ello -dijo mientras se metía a la boca una de las galletas que tenía-.
- ¡Maldito! Morirás hoy -grito-.
Pero ya Tae se había ido.
Yo sólo me eche a reír, parecían unos niñitos, al parecer aunque Tae no es el menor de edad en el grupo, hace travesuras como si lo fuera.
- Estos niños -Dijo Jin-, cálmate Suga yo sé hacer galletas, te cocinare unas mucho mejores que esas-dijo tocándole el hombro-.
Dijo el pelinegro que había observado la situación desde la parte de atrás de Suga.
Vaya, pareciera que fuera la madre y Suga y Tae los niños, definitivamente son como una familia, mi pregunta es ¿Serán normales o no?
Dos meses después.
Narra Eun-Yeong
Y aquí estoy, ya adaptada a los chicos y como tal a mi trabajo, me alegra servir tanto en mi trabajo y hacerme tan cercana a los chicos, a veces cocino con Jin -todavía me sorprende que sea el único que sabe cocinar y muy bien cabe resaltar-.
Otras veces Hoseok intenta enseñarme a bailar pero mis pasos de baile parecen los pases para invocar el inframundo, tener dos pies izquierdos es poco para mí, por lo que Hoseok se ríe de mí y yo literal me enojo -obvio se burla de mí- pero ese enojo dura cinco segundos ya que ver a Hoseok rojo a punto de morir de la risa basta para que el enojo se me quite.
Y otras veces Tae me arrastra con sus travesuras que hacen enojar a Suga -no entiendo cómo le encanta meterse con él, a mí me daría miedo-.
Hace dos semanas fuimos a una granja en el que se iba a grabar varios episodios pero pasaron cosas que no estaban planeadas
Flashback
Y aquí vamos en una camioneta voy con el resto del equipo y en otra están los chicos.
La granja quedaba muy apartada de la ciudad, por lo que el trayecto no era nada rápido, todo el equipo estaba literalmente muerto, porqué ellos no se duermen, se mueren.
En cambio yo estaba planeando con Tae algo para asustar mucho a los chicos en las noches -Lo sé, me contagie de las travesuras con Tae, claro está hasta cierto punto-.
Llegamos a la granja, cada uno llevaba su equipo ya que juntos éramos más de doce personas y llevar equipaje de estas uno sólo o dos eran misión imposible.
El trayecto de donde nos dejaba el carro hasta la granja era tan lejos que llevaríamos dos horas caminando, lo que hizo que los chicos se lamentará, más que todo Suga que le encantaba más dormir que comer y claramente dos horas caminando retrasaba su sueño reparador.
Y allí estábamos más que emocionados Jung Kook y yo, ya que podríamos aprovechar para tomar fotos a la naturaleza que nos rodeaba que era inmensamente hermosa.
Jung Kook y yo estábamos tan preparados en el tema que teníamos nuestras cámaras profesionales, tomando fotos a cada cosa que nos llamará la atención. Lo cual bastaron 30 minutos para habernos perdido del resto.
Y es que claro nos concentramos tanto en nuestras fotos que nos perdimos de lo que nos rodea.
- Jung Kook ¿Dónde quedaron los demás? -digo preocupada-.
- No otra vez, me dejaron otra vez -Exclamó-.
- C-c-como que otra vez -dije alterada-.
- Sí, ya es normal, me entretengo en mis fotos por lo que me pierdo del grupo, sólo hace falta llamar y lis...
- Aquí no hay señal -Le interrumpo-.
- Oh Dios -se coloca las manos en la boca del asombro- había olvidado completamente eso.
Rodé los ojos, es normal que olvide cosas si no están relacionado con la música o la fotografía seguramente no llamará la atención de Jung Kook.
- Sería bueno que nos quedáramos donde estamos, no conocemos el lugar y nos podremos perder más, será mejor que esperemos a que se den cuenta que faltamos
Jung Kook asintió.
Por otra parte ya en la granja.
- Haber, haber -dice Jin- quédense quietos para poder contarlos -dijo contándolos al señalarlos- un momento, ¿Dónde está Jung Kook?
Todos se miraron y rodaron los ojos.
- Otra vez se distrajo tomando fotos -dijeron al unísono-.
- Un momento -dice Tae- también falta Eun-Yeong.
Todos se miran y se dan cuenta que lo que dice Tae es verdad.
- Justo ahora que la necesito para mis planes se va a perder -dijo recordando la ayuda que necesitará para hacer las bromas-.
- Oye -lo golpea Jin en la cabeza- preocúpate por que no conocen el lugar y están perdidos, sabrá Dios si están juntos.
Tae se sobo la cabeza
- Lo sé -dijo- también me preocupo por eso, sólo que primero me preocupo por mis planes, que son importantes y necesitan de Eun-Yeong para ejecutarse.
- Vaya -dice Jimin- necesitas organizar tus prioridades amigo -dice tocando la cabeza de tae cariñosamente-.
Mientras todos hablaban Namjoon estaba pensando en cómo buscar a Eun-Yeong en un lugar que no conocían y a quien debía avisar.
Ya va a oscurecer y si no se encuentra pronto encontraremos a Eun-Yeong hecha un mar de lágrimas y miedos -pensó- será mejor que me dé prisa.
Narra Nam
Estaba preocupado, es la primera vez que venimos a este lugar, y no tiene señal de teléfono, lo que complica la búsqueda.
- Manager, aanager - llama la atención del manager- Eun-Yeong y Jung Kook están perdidos.
Manager toca su frente con la palma de su mano.
- No hay una vez que Jung Kook se separe del grupo, definitivamente tendré que ponerle un rastreador -suspiro- busquemos ayuda con las personas que viven aquí, para encontrarlos rápidamente e irnos a descansar ya que mañana será un día muy duro.
Asentí y fuimos ambos a buscar ayuda
Los habitantes nos comentaron que teníamos que encontrarlos rápidamente ya que eran las 6 p.m. y si se hacía de noche iba a ser más difícil encontrarlos.
- ¿Y si se los comió un león? -dijo Tae mordiéndose las uñas-.
- Tonto-dijo golpeando la cabeza de Tae- aquí no hay leones ni nada que se le parezca.
- Pero si hay serpientes, ranas y arañas venenosas así que tenemos que darnos prisa ya que una picadura o mordida de algún animal venenoso estando ellos perdidos y sin conocer que planta medicinal tomar sería grave- dice el señor haciendo que mi preocupación aumente.
Todos palidecen.
- Hagamos grupos de 3 -dijo el dueño de la granja- así podremos rendir más, cada persona tendrá una bengala por si los encuentran la lanzarán al aire avisando a los demás de su encuentro.
Todos asintieron.
- Tae con Hoseok y el señor Park (dueño de la granja) -los nombrados asintieron-, Nam, Jimin y Seun (hijo de Park) son el segundo grupo -los nombrados asintieron-, Jin, Suga y Joong (persona que vive en la granja) y yo me iré (manager) con Suk y Min Ah. Ahora todos a la marcha.
~~~~~~Una hora después~~~~~
Ya ha pasado una hora y nada que encontramos a Eun-Yeong y y ya me estoy preocupado, mi pequeña Eun-Yeong que siempre ha sido miedosa y frágil en estos momentos está vulnerable muy vulnerable, en un lugar que no conoce y sin cómo comunicarse.
De repente comienza a llover.
- ¡Ahora no! -Exclamó Namjoon-.
Tendremos que apresurarnos o tendremos graves problemas para encontrarlos.
Narra Eun-Yeong
Ya llevamos más de una hora perdidos y la verdad es que me estoy preocupando al nivel Dios, somos dos niños miedosos en medido de la naturaleza, que de día es hermosa pero de noche da mucho miedo. Sobre todo en Jung Kook que escucho anoche de parte de Hoseok una historia de miedo, donde un grupo de amigos se pierden en un bosque y un hombre loco los va asesinando uno por uno sin dejar rastro.
Sonó una rama
- Llego, llegó -gritó- vino por mí Eun-Yeong, vino por mí -dijo sollozando- yo le dije a Hoseok que ese hombre loco si existía y ahora esta es la prueba.
Sonaron varias ramas más, ocasionando que Jung Kook tomará fotos a todo lo que se movía, lo cual no detenía ya que la luz que emitía la cámara al momento de tomar las fotos podría ayudar como señal.
- Auch-dije al sentir que algo me pico- Me picó algo en mi pie.
Inmediatamente Jung Kook tomó una foto a lo que se movía cerca de mi pie.
- U-u-u-una se-e-e-e-erpiente -exclamó Jung Kook pálido-.
Esto no puede ser.
~~~~una hora después~~~~~
Estaba mal, mi temperatura subía cada minuto y para mi desgracia estaba lloviendo, sin tomar en cuenta de que a mi lado yacía un Jung Kook llorando por la muerte que no me ha llegado todavía.
- Estas muy pálida Eun-Yeong -dijo entre lágrimas - y muy caliente, ¿Que hago? ¿Que hago? - dijo colocándose las manos en la cabeza en señal de desesperación - no te mueras Eun-Yeong por favor, resiste. ¡Ayuda! -Gritaba- ¡Ayuda!
Mis ojos pesaban y aunque no quería cerrarlos ellos no me obedecían, mi cuerpo ya no lo hacía.
- No, no, no -decía Jung Kook mientras me tocaba las mejillas con sus suaves manos- no te duermas por favor, no lo hagas mantente despierta.
Pero no podía mis ojos se cerraron sin previo aviso.
Narra Jung Kook
No sabía qué hacer, a Eun-Yeong la había picado una serpiente y no sabía qué hacer, estaba muy pálida y caliente, estaba lloviendo y eso no ayudaba, tenía miedo de llevarme la cargada bajo la lluvia ya que con su temperatura y esta noche tan fría sumándole la lluvia aumentaría el riesgo de su salud, pero ¿Qué hago? ¿Qué puedo hacer por ella? -Lágrimas salieron y mojaron aun más mis mejillas-.
- ¡Que alguien me ayude, por favor!-grito sollozando-.
No sé qué hacer, si me quedo y sigo gritando tal vez no obtenga respuesta alguna, pero si me voy a buscar ayuda y no doy para llegar ¿Que voy a hacer?
- Estoy entre la espada y la pared -digo con las manos en la cabeza-.
- No, no, no piensa rápido Jung Kook, Eun-Yeong está mal y sólo tú puedes ayudarla - me digo a mí mismo, para finalmente tomar una decisión-.
Narradora
Jung Kook observó detenidamente el lugar donde se encontraba, recordó cada detalle como si de buscar un lugar perfecto para una foto se tratara y comenzó a buscar ayuda, aunque no tenía como marcar el camino con algún objeto, buscaba por este detalles que lo ayudarán a encontrar el camino correcto hacia Eun-Yeong, corrió y corrió gritando ayuda y mirando a todas partes que no se dio cuenta que delante de él había un hueco hasta que cayó en él.
- Maldición -Grito al caer al hueco-.
El hueco no era muy profundo, pero con un pie lastimado y sin poder apoyarse del suelo (ya que este estaba muy resbaladizo por la lluvia) no podía salir del hueco. Como este no era tan profundo él podía visualizar a su alrededor, pero sólo veía agua entrando en el hueco y árboles en los alrededores.
Jung Kook se sentía mal, no había podido buscar ayuda parte Eun-Yeong y ahora él estaba lastimado, se sentía inútil e impotente pero no podía dejar a la pobre Eun-Yeong sola y enferma, así que comenzó a gritar y a la vez intentando salir del hueco, ocasionando que por el suelo resbaloso volviera al mismo.
De repente sintió como momentos antes de caer nuevamente en el hueco una mano lo ayuda a salir, siendo está su apoyo. Cansado de tanto luchar, tomó aire rápidamente e intento levantarse, pero el dolor en su pie izquierdo no se lo permitía.
- ¿Que haces a estas horas por aquí muchacho y en estas condiciones? -dijo el señor de avanzada edad-.
- Yo-o necesito que me ayude con Eun-Yeong -dije agotado- a ella la mordió una serpiente.
- Está bien, vamos, dime ¿Donde está la muchacha? Y Jong llévalo a mi casa -dijo el anciano a su acompañante el cual solo asintió-.
- No, no, no yo lo llevaré a Eun-Yeong -dije intentando levantarme pero el dolor me regresó a mi sitio-.
- Muchacho, me conozco este bosque como la palma de mi mano, sólo dime que camino tomaste y sabré llegar.
- No, sólo estaré tranquilo si llego donde está Eun-Yeong.
Y sin más con ayuda del muchacho que acompañaba al anciano los dirigí hacía Eun-Yeong.
Intente cargar a Eun-Yeong pero el pie no me dejaba, lo cual cedi al chico más o menos de mi edad, que la cargará mientras yo apoyado en el anciano caminaba hacia su casa.
Ya en casa del anciano.
- Ahora si dime ¿Que fue lo que pasó con la muchacha? -decía mientras la acomodaba junto con el muchacho en una cama-.
- A ella la mordió una serpiente
-Bien, ¿Cual serpiente?
- Una, una -recordó y sacó su cámara mostrándole una foto-.
- uhm ya veo, Jong tráeme aquellas hierbas y eso y eso -decía mientras señalaba los objetos-.
Me ordenó machacar las hierbas mientras él pienso yo, sacaba el veneno de Eun-Yeong y Jong colocaba paños de agua en la cabeza de Eun-Yeong.
- Jong busca ropa para ellos, necesitarán cambiarse, sobretodo lo muchacha.
El nombrado asintió y se fue en busca de lo ordenado regresando con estos.
- Ahora cámbiala -me dijo el anciano-.
Palidecí
- ¿Qu-qu-e-e yo que? -tartamudeo-.
- Sí, cámbiala o ¿Dejaras que se ponga peor con esa ropa toda mojada? -Negué- ¿O pretendes que yo la cambie? ¿O que lo haga Jong? -ambos me quedaron mirando-.
- Pe-pe-ro Y-y-y-y-o-oo no creo que le vaya a gustar.
- Olvídate de eso y cámbiala ya, hasta la ropa interior.
- ¡¿La ropa interior?! No sé porque, pero creo que Eun-Yeong me matara después.
- Deja el drama y has lo que te digo -se marchó dejándolo sólo con Eun-Yeong -. Y apresúrate que tienes que atenderte también -dijo mientras se iba-.
Y aquí vamos -pensó- comenzó a acercar su mano temblorosa hacia la blusa de Eun-Yeong, no temblaba por el frío que hacia, si no por lo que iba a hacer, nunca había desnudado a una mujer y menos estando ella inconsciente, pero tenía que hacerlo aunque después se avergonzara al ver a Eun-Yeong después.
Narra Namjoon
Ya no sabía dónde más buscar, no la encontrábamos y ya teníamos que regresar, tenía miedo, miedo de lo que estuviera pasando Eun-Yeong en estos momentos, miedo de que estuviera sola, si me preocupaba Jung Kook, pero Jung Kook es un chico, él sabrá cómo defenderse, en cambio Eun-Yeong es muy frágil, risueña, tímida e inocente y a la vez muy frágil tanto como la cerámica, el cual debes cuidar para que no se rompa y yo no lo había hecho, en este momento esa cerámica valiosa para mi podría estar rota.
- Bien chicos, por esta noche se cancela la búsqueda.
Todos suspiraron, estaban muy agotados, desde llegaron no habían descansado y aunque estaban preocupados, la lluvia había aumento obstruyendo la búsqueda por ahora.
- Vamos a descansar un poco y a primera hora seguimos buscándolos, ojalá los encontremos antes del rodaje -exclamó el mánager-.
- Ojalá los encontremos -respondí rabioso- en este momento es importante que los encontremos, no el rodaje.
- Sí, ahora sí me disculpas, vamos a dormir por ahora.
Narradora
Pero él no podía dormir, a decir verdad no durmió en toda la noche, por su preocupación.