Promesas
Prólogo y Presentación de los personajes
Hace años atrás...
Era solo una niña, niña que no sabía de romance más allá de lo que se veía en las películas de Disney que veía casi a diario.
Solo tenía unos diez años cuando lo vio por primera vez, alto, trigueño, con unos ojos hermosos que según ella era como los príncipes de sus cuentos y películas.
Desde lejos, sentada en su columpio, ve como aquél joven jugaba desde hacía ya unas cuantas horas con otros muchachos, por lo que tomó la decisión de ir día tras día al mismo parque y a la misma hora solo para poder disfrutar de su pequeño amor de niñez...
El tiempo fue pasando y la niña seguía viendo desde lejos aquel joven. Todo estaba bien, hasta que un día volvió a ver al responsable de que mariposas revolotearan en su estómago pero esta vez no estaba jugando, ni sonriendo como siempre hacía.
"Qué le pasaba" se preguntó la niña en su interior mientras lo seguía mirando con insistencia.
Como todo niña la curiosidad pudo más y sin más empezó a caminar hacia él.
-Por qué estás triste?- preguntó la niña con curiosidad una vez que llegó hasta el joven.
El muchacho se sorprendió y solo por un instante todos los pensamientos que tenía en su cabeza desaparecieron.
- Qué- le preguntó algo contrariado.
-Que por qué estás triste- volvió a repetir la niña sin dejar de mirarlo a los ojos ningún segundo.
El pobre muchacho no sabía ni que decir a aquella niña en frente de él que se le hacerle de pronto. La miró intentando recordar si la conocía pero estaba seguro de que nunca la había visto.
-Oye niña, ¿no sabes que no debes hablar con desconocidos- la regaña de alguna forma ya que no quiere hablar de lo que había en sus pensamientos.
-No eres un desconocido?- le responde la niña con una sonrisa enorme- yo te conozco, siempre vienes al parque a jugar con tus amigos. - sorprendido el joven no sabía que decir
- Sabes mi nombre? - le pregunta, de alguna manera le resultaba de buen gusto conversar con la niña.
-No, no lo sé- la, niña niega también con la cabeza mientras responde.
-Entonces no me conoces. -
La niña al escucharlo se quedó pensativa por, un momento, el joven la mira mientras piensa en lo linda que se veía con sus motoneta y su overol.
-Cuál es tu nombre? - pregunta la niña de repente.
-James, James Bond- responde algo aturdido por el cambio de tema.
-Perfecto James, ya no somos desconocidos, ya me sé tu nombre. -
Al escuchar aquella ocurrencia James se ríe de pronto ya que se sentía timado por apenas una niña, una niña muy inteligente.
-Yo soy Eli- se presenta la niña-Ya también sabes lo nombre por lo tanto ya no somos desconocidos. - le sonríe y hace que James también sonría. - Eres más bonito así, me gusta que sonrías. -dice Eli.
- No siempre se puede sonreír Eli. - responde James algo triste ya que piensa en el divorcio de sus padres.
- Si se puede, tú si puedes sonreír siempre. - le dice ajena a los sentimientos y pensamientos de James. - Yo siempre estaré a tu lado, así no estarás triste y si alguien te quiere hacer daño yo te defenderé- le dice la niña. - lograré que seas feliz. Te lo prometo.-
En su mente ella no quería que nadie le quitara la sonrisa a su príncipe, para eso ella se convertiría en la heroína de la historia y destruiría a quien quiera que le quisiera hacer daño a James..
Por su parte James, al ver a esa niña en frente de él, no sabía que hacer, en parte se sentía algo extrañado y a la vez reconfortante que alguien le dijera que estaría a su lado, aunque fuera una niña, en estos momentos le ayudaba enormemente.
Sus padres se estaban divorciado y aunque ya todos los malentendidos salieron a la luz, ambos estaban heridos y se culpaban a sí mismos por haber desconfiado del otro. No los entendía bien solo sabía que ese hombre destruyó a su familia por pura envidia.
-Oye- lo llama la niña distrayéndolo. - Dame un lado- le exige la niña. - Quiero sentarme- le aclara.
James se hace un lado y al momento Eli se deja caer.
- Ahora sí -
-Ahora sí, qué Eli- le pregunta tan extrañado.
-Ahora sí te hago compañía - le responde la niña con una sonrisa y él solo niega la cabeza pero sin poder contener por completo la sonrisa que le provoca esa niña, Eli.
- Estás loca niña- le dice y ambos se miran un momento para después reírse ..
Y así pasó el resto de la tarde, la pequeña Eli acompañando a James en silencio y de vez en cuando hablando de cosas de niños pero que James lo ayudaron a darse cuenta de que no todo estaba perdido.
Pasan los días, los meses, los años y la pequeña Eli crece convirtiéndose en una joven hermosa y popular pero nunca, nunca olvidó a aquel joven de sonrisa hermosa y de ojos ignotizantes.... que siendo apenas una niña le entregó su corazón...
Presentación de los personales..
Eli.
Muy bien empecemos, mi nombre es Eli Salvator, tengo 18 años, a un paso de graduarme y ser lo que mi madre siempre ha querido, una universitaria y tener un título. Desde que mi padre nos abandonó y nos dejó sin nada mi madre se arrepiente una y otra vez de haber dejado su futuro de lado para ir detrás de un hombre... No me lo dice pero no hay que ser una adivina para saberlo y más cuando te lo repiten una y otra vez el dicho de: que no deje mi vida por un hombre.
Mi madre Elaine Salvator, sí, tengo su apellido porque es que hasta eso mi padre se llevó, era una excelente gerente, y a un paso de ser promovida se dejó engatusar por mi padre y dejó el trabajo.
Soy una chica que mide alrededor de un metro sesenta y algo, no estoy segura Mi cabellos es es de un color algo variado, un rubio oscuro con algunos mechones más claros, me llega a mitad de espalda. Mi piel es de color blanca pero algo quemada y mis ojos de color miel...
Bueno por el momento ya dije todo lo que creo que sería importante, aunque falta el que mencione el que soy una internauta famosa y bueno tengo una buena mensualidad por lo que mi madre ni me mantiene, yo sola me pago mis gastos. Tengo que mencionar que no soy boba por lo que soy consiente de que alguien mejor que yo vendrá y se ganará mi puesto así que tengo mis ahorros también.
Ahora llegó la parte donde digo mis sueños, solo tengo uno y aunque parezca extraño así es. Mi único sueño en la vida es ser capaz de llegar a volver a ver aquel joven, que ya ha de ser un adulto, que una vez cuando niña se robó mi corazón....
James
Mi nombre es James Bond, tengo 28 años de edad y me dedico a una empresa de marketing, una de las más famosas.
Mido alrededor de uno setenta y algo, soy trigueño de piel y mi pelo es negro, mis ojos de color claro, se puede decir que de cierto tono azul.
Tengo todo lo que cualquiera persona en esta vida podría querer, aunque mis padres están divorciados tengo una buena familia, amistades y dentro de poco estaré a la altura del gran amor de mi vida y así ser capaz de darle todo lo que se merece...
Sueños, la verdad es que no tengo ninguno, hace muchos años que dejé de soñar, solo quiero cumplir con mis metas y ya... solo eso necesito...
IMPORTANTE... No se engañen la producción de PDF no ayuda a sus escritores, solo logra que se desanimen y más cuando muchos no son ni capaces de poner nuestros nombres en nuestras obras y las hacen pasar por propiedad de ellos.
Quiero resaltar que esta historia es producto de mi imaginación y que está completamente prohibida la reproducción de esta en cualquier formato, ya sea desde PDF, Word, etc como en audio.
ME encuentro en mi aula, la verdades que estoy sumamente aburrida así que decido tumbarme encima de la mesa. Al no estar un profesor presente todos andan como locos, de un lado para otro jugando con sus estúpidos videojuegos o maquillándose. La verdad es que en ocasiones me pregunto qué rayos hago en este lugar, hasta que recuerdo que soy menor de edad, que todavía no he termino la escuela y eso me hace conformarme con lo que estoy viviendo.
-Me vas a dar o no el dinero?.- escucho que dicen y la verdad es que ella es la que faltaba.
Rebeca, una chica rica se dedica hacerle la vida imposible a los demás, llevo todo este tiempo soportándola pero es que la verdad me colma la paciencia con sus estupideces.
-Yo, llo que me queda es el del almuerzo.- dice la pobre muchacha que está acosando.
-No me importa, quiero mi dinero o bueno, también queda el castigo.- dice con voz burlona.
Hay un silencio total, siempre es lo mismo cuando Rebeca decide molestar a alguien, todos se quedan mirando si hacer nada, simplemente mirado lo que pasa, partida de estúpidos.
-Hay por dios Rebeca deja a la pobre muchacha tranquila.- digo mientras me incorporo estirándome y voltándome hacia ella.
Al parecer me metí a tiempo, ya que Rebeca tiene en una mano unas tijeras y en la otra un puñado del cabello de la muchacha.
-No te metas Eli, esto no es tu asunto.- me dice molesta.- o qué, quieres agar por ella.-pregunta burlona.
-NO, no quiero pagar pero cualquiera penaría que tu madre no te da suficiente dinero, das a pensar que eres pobre cuando todos sabemos que no es así.- le respondo en el mismo tono que ella.
-Lárgate Eli, no te lo voy a repetir más.- me amenaza con la tijera y yo solo levanto las manos en señal de paz y me doy vuelta en busca de mi cel que está encima de la mesa.
Lo enciendo y pongo la cámara, me volteo y decido grabar mientras la chica lloraba y la agresora le cortaba el cabello. Cuando tenía todo el material, lo subí a las redes en mi perfil de instagram y tal y como pensaba fue una explosión, todo el mundo comentando y criticando a Rebeca, esto traerá consecuencias pero bueno, qué mas da....
Y como hace unas horas atrás dije, lo que hice traería consecuencias, el video se hizo viral en cuestión de minutos y hasta hablaron de la escuela por permitir ese tipo de comportamientos. Todo el mundo se volvió loco y bueno llegó a oídos de la dirección de la escuela. Sin más aquí estoy, sentada frente a un comité disciplinario por mis acciones, de paso estoy esperando a que mi madre llegue ya que la llamaron por mi supuesto mal procedes.
En verdad, en ocasiones me pregunto que rayos pasa con este sistema, culpan y castigan a las personas inocentes mientras que dejan libres a los que van por ahí día tras días haciendo atrocidades.
-Te vas arrepentir, estúpida.- dice Rebeca con una enorme sonrisa en su cara y yo en respuesta solo me sonrío, cosa que la hace enojar.
-Compórtate.- le dice su madre.
Si señores, su madre también se encuentra aquí, quieren camuflajearlo porque es madre de una de las implicadas pero se perfectamente que está aquí porque es una de las principales financiadora de la escuela.
-Disculpen la demora.- dice mi madre a forma de saludo al entrar al salón.
Bien ya estamos todos, mi madre y yo de pie y al frente de nosotras la madre de Roberta sentada en un sillón junto al directos y mi profesora, ha también Rebeca se me olvidaba mencionarla.
-Ya que estamos todos señora, queremos explicarle la razón por la cuál fue llamada.- y así fue,unos largos minutos en los que en resumen salgo yo siendo la culpable.- Hemos decidido, acatar las reglas de la escuela y será expulsada.- dicen y mi madre no sabe que decir, es que es esto es una total ridiculez.- Ya la policía será notificada y será acusada de difamación.- yo al escuchar esto ultimo suelto una carcajada.
-Lo siento, disculpen.- digo un poco ahogada.
-No hay necesidad de involucrar a la policía.- dice esta vez la madre de Rebeca, la verdad ni idea tengo de como se llama.- Las reglas de la escuela, bueno, no queda de otra que seguirla pero si somos comprensibles, también podemos evitar que la joven sea expulsada. Sabemos que hoy los jóvenes cometen locuras y bueno en ocasiones podemos, pasarle la mano.- dice con una voz totalmente fingida.
Observo como fija su mirada en mí mientras con sus uñas le da golpesitos en su muslo.
-Eli, cuando cometemos un error debemos de pedir disculpas, es importanet que aprendas eso.-empieza diciendo.- Por lo tanto, quiero que te arrodilles ante mi hija y le pidas disculpas. Así de manera fácil resolveremos este problema.-
Yo me quedo sin palabras, miro a mi madre que también se encuentra sorprendida por lo que acabamos de escuchar. Desvío mi mirada hacia Rebeca y tiene entre sus labios una sonrisa socarrona de persona altanera.
-Pero, señora, eso es...- mi made comienza ha hablar pero es interrumpida por la señora.
-Señora, mi hija está en la boca de todo el mundo, la escuela fue denigrada por culpa del video que su hija se encargó personalmete de publicar, esto por supuesto traerá problemas en los negocios de mi marido y en la carrera como actor de mi otro hijo..- suspira de forma cansina.- Me siento incómoda en esta situación y aún así tengo presente la situación de ustedes por lo que les estoy brindando una salida sin que se vea afectada el futuro de su hija ni que la policía sea involucrada.- al terminar de dar su discurso de falsa ayuda por así decirlo, voltea a verme.- Qué piensas Eli.- me pregunta.
Yo solo pienso en todo esto y en que desde que dijo que debía arrodillarme y pedir disculpas no he salido de mi debate interno sobre la sorpresa que me causaron sus palabras. Ella no me está pidiendo que me disculpe, lo que me está pidiendo o más bien exigiendo es que me humille ante ella y su hija para así demostrar que ellas tienen el poder.
-Es cierto señora, si uno hace algo mal es justo que te castiguen y es justo que se pida disculpas.-
-Así mismo es, eres una joven inteligente.- me alaba.
-Pero en esto, yo no hice nada malo. - al escucharme su rostro sonriente se torna serio.- Pedí que su hija dejara traqnuila a nuestra compañera de clases y aún así siguió asiendo daño, publiqué el video porque era la única forma en la que su hija sería castigada por sus malos actos. Así que aquí es su hija debe de arrodillarse y pedir perdón a cada una de las personas que día tras día ofende, denigra y hace que se sientan ultrajados. Si me quieren culpar por el video, de acuerdo, aceptaré el castigo pero no me pidan que pida disculpas por lo que hice porque la verdad es que no lo siento en lo absoluto y si se volviera a repetir la situación lo volvería hacer de nuevo.-
-Eli.- me reprende mi madre pero yo en ningún momento dejo de mirar a los ojos a esa señora que quiere que niegue de mis principios.
-Ya que no quieres hacerlo tu madre puede hacerlo en tu lugar.- dice simplemente después de unos segundos en silencio.
Si antes estaba sorprendida ahora lo estoy más.
-Mi madre no tiene que hacer nada.- la defiendo porque esto es humillante.- Usted quiere expulsarme de acuerdo, no hay problema, estoy segura que otra escuela me querrá debido a que seré un gran activo para ellos en lo que queda de curso, quieren llamar a la policía y acusarme, está bien, también lo acepto pero solo por curiosidad que pesaría la prensa sobre cada una de las metidas de pata y atrocidades que hace su hija.-
-Me estás amenazando muchachita?- me pregunta.-
-En lo absoluto, solo expongo hechos señora.- le respondo...
En un final, no me expulsaron, solo me pusieron una amolestación, a la escuela no le conviene expulsarme ahora, no cuando tienen uno de los concursos de matemáticas a la vuelta de la esquina y yo soy la única concursante que queda en pie. A Rebeca y a su madre no les gustó para nada aquello, pero al enterarse que si ganaba la mitad del dinero sería para ellas bueno como que cambiaron de opinión bastante rápido.
-No tenías que subir ese video.- me regaña mi madre cuando llegamos a casa.
-Ella no tiene porqué maltratar a los demás y sin embargo lo hace.- le respondo antes de entras a mi santuario, o sea a mi cuarto, y ponerme a empezar a arreglarme para esta noche...
Después de una larga ducha de seis minutos, que para mi es bastante tiempo, salgo y empiezo a escoger la ropa que me pondré esta noche. Miro un top de magas mas menos a medio brazo de color blanco, una chaqueta negra y unos pantalones de color negro que tiene como cinturón unas cadenas. Luego de tener todo en mi cuerpo busco mis botas y listo, me miro en el espejo, me peino un poco mi cabello que me llega a media espalda, un poco de rimer en las pestañas, delineador, brillo en los labios y listo, ya me encuentro preparada para la guerra.
ME miro al espejo de arriba a abajo y la verdad no es que sea orgullosa pero me encuentro hermosa. Luego de tirarme unos besos a mi misma, tomo mi cel lo pongo en uno de los bolsillos internos de la chaqueta y las tarjetas magnéticas en el otro y me dispongo a salir.
Al llegar afuera mi madre se encuentra casi dormida en el sofá de lo agotada que ha de encontrarse.
-Mami.- la llamo.- Mamá, acuéstate en la cama- le digo mientras la ayudo a levantarse.- Ya comiste algo?.- le pregunto.
-Si, ya comí una sopa de esas, no tenía ganas de cocinar.- dice y me mira.- Vas a salir?.- me pregunta.
-Si, quiero hacer unos anuncios recomendando dos lugares, así logro obtener material para los videos, no me esperes, me quedaré a dormir en el hotel.- le anuncio.
-De acuerdo, ten cuidado.- me dice cuando llegamos a la puerta de habitación. Me da un beso y entra.
Una vez fuera del apartamento empiezo a caminar a la parada de autobuses de forma lenta y calmada pensando en todo lo que ha pasado hoy. Un poco de emoción a mi vida pero ya, eso es solo una gota. Hace mucho que mi vida tiene sentido, siempre es lo mismo día tras día. Me fijo a mi alrededor y es como si ya estuviera escrita, estudiar, graduarse, conocer un hombre, casarse, tener hijos y ya está, punto final. Nadie lucha por lo que en verdad quieren, nadie se arriesga a nada por miedo al fracaso y el que lo haga lo tachan de estar mal de la cabeza.
Miro la gente pasar de un lado al otro, unos sonriendo, otros tristes, otros serios, algunos apurados, y luego estoy yo, que se podría decir que no encajo en ningún lado y es que así es mi vida, monótona, sin sentido después de darme cuenta que los cuentos de adas son exactamente eso, puros cuentos. En un final de cuentas aquel muchacho del cual vivía enamorada durante toda mi niñez tenía razón, no podemos sonreír todos los días, por mi parte lo dejé de hacer más seguido cuando mi padre nos abandonó y nos dejó sin nada. Pero bueno, la parte buena de esto es que aprendí a vivir mi vida como quiero y de la forma que mejor creo, sin importarme lo que me digan al no ser lo que se espera de mi.
Llego frente al restaurante que quiero hacer mi video, y cuando voy a entrar me detienen.
-Disculpe, no puede entrar así.- me dicen en el recibidor.
-Así cómo.- pregunto mientras me miro.
-Este es un restaurante de etiqueta por lo que no se permite este tipo de.. vestimenta.- yo volteo mis ojos, es en serio.
-Dice que de etiqueta, bien le notifico que toda esta ropa es de marca por si no sabe diferenciar entre una original y una imitación. Ahora lo que en verdad me pregunto es, qué les importa a ustedes como me visto si en un final voy a pagarles sus servicios.-
-No creo que tenga para pagar aquí.- dice bajito pero la escucho lo cual hace que sonrío por su estupidez.
-Sabe qué, quédese con su restaurante.-
-Qué pasa aquí.- llega una mujer alta muy despampanante que resulta ser la gerente del lugar.
Escucho como su trabajador le cuenta los sucesos.
-Señorita, valla al restaurante de la esquina, estoy segura que ahí sí podrá pagarlo.- voy a replicar cuando escucho unos gritos de emoción y decir mi nombre. Me volteo y son unas dos chicas con sus parejas, vienen a mi y me piden autógrafos y fotos.
-Vas a comer aquí?.- me preguntan esperanzadas.
-Este.- interrumpe la gerente,.- viene sola a acompañada.- me pregunta de forma muy amable y ahí alzo mi ceja de forma burlona.
-Ninguna de las dos señora, me voy al restaurante de la esquina, estoy segura que allí me tratarán mucho mejor.- me volteo para irme pero quiero decir algo otra cosa.- Recuerde no criticar a nadie, ni juzgar por la ropa, eso podría traerle graves consecuencias.- y ahora si me voy.
Llego a otro restaurante y la verdad es que aunque no tiene tanta decoración como el anterior, en este si te tratan super bien, así que por mejorar mi noche les hago un regalo, decido hacer un post sobre él y bueno como había anunciado a mis seguidores que hablaría sobre el anterior les expliqué que al no ir con etiqueta no fui aceptada
Los comentarios variaron desde hablando mal sobre aquel como diciendo que vendrían a visitar el en el que me encuentro ahora. Algunos me reconocieron y pidieron fotos y esas cosas, la verdad es que la pasé de los más bien...
James.
Me encuentro en uno de los restaurantes más finos de la ciudad, en una cita con Paula, bueno más que una cita es una comida pero igual es lo mismo. La miro en frente de mi con un vestido negro sin detalles, hermosa. Es alegre o pr lo menos siempre que está conmigo es así.
-Y el trabajo?.- me pregunta.
-Un poco liado estos días pero todo se resolverá.- le respondo.
-Me alegra escuchar eso, no te esfuerces mucho.- me aconseja
De pronto escuchamos un grito y al voltear vemos un grupo de personas.
-Será alguien famoso.- escucho que dice Paula, por mi parte me fijo bien y veo a una joven que de alguna manera me hace pensar que la conozco.
-Si, seguro.- dejo de pensar en ello y sigo en mi conversación con ella.
La noche transcurrió bien, igual que siempre lo hace cuando cenamos juntos. La llevo hasta su casa y espero hasta que la veo entrar, una vez segura emprendo mi camino hacia mi casa.
La historia mía y de Paula vine de hace años atrás, desde la universidad si se puede decir. Me enamoré de ella como un idiota y no fue hasta que nos graduamos que nuestra amistad se hizo más fuerte. Hace unos dos años decidí emprender mi propio negocio de marketing y fue ahí cuando le confesé mis sentimientos y le hice la promesa: me haría famoso, tendría bastante dinero y ella no tendría que trabajar más, me la llevaría de ese lugar que no era feliz.
Hoy ya casi pudo cumplir mi promesa, solo unos días más y todo estará listo, se que a Paula le va bien ahora en su trabajo, ha sido promovida y es una de las mejores trabajadoras que tiene esa empresa. Ella decidirá qué hacer, yo solo aceptaré lo que ella quiera...
Estoy en la empresa como cada mañana, pero hoy es un día bastante complicado, he tenido problemas ultimamente y no sabemos cuál es la causa.
-Ya no se que decir James.- me dice Sila.- Todo se ha complicado, nuestras ideas están siendo copiadas y no sabemos quién es el topo-
Ultimamente nuestros competidores de alguna manera consiguen tener ideas idénticas a las nuestras, esto provoca que nuestros clientes nos estén abandonando uno por uno.
-Esto se está complicando, si seguimos así, vamos a caer en la ruina.- comenta Javier.
Esto no puede estar pasando de verdad no puede estar pasando, años luchando por esto, noches sin dormir y en solo unos cuantos días se está derrumbando así de fácil.
- Oye, amigo, todo saldrá bien, ya lo verás.- trata de animarme Javier cuando por fin estamos solos.
-No lo entiendo JAvier, de verdad que no. Esto parece ser un falso sueño.- le comento serio pero a la vez controlando la agitación que hay dentro de mi.
-Vamos a necesitar ayuda, alguien que nos ayude a salir de este bache.- me comenta Javier y yo no le respondo solo le doy la espalda y mira hacia afuera a través de la ventana.
- Qué está pasando en realidad?.- pregunto en voz alta pero nadie responde porque ni Javier sabe.
Y así de un momento a otro mi pequeño imperio se está callendo a trozos poco a poco, minuto tras minuto.
-James, debemos ir al hotel Azul, ha hablar con los gerentes y dueños para informales lo que pasa.- me comenta mi amigo logrando así que salga del mar tormentoso en el que mis pensamientos me estaban arrastrando.
-De acuerdo, vamos.- le digo mientras tomo mi chaqueta y me la pongo...
Al llegar al hotel nos bajamos, Javier se encuentra flirtando con una joven y yo me separo, cuando desde lejos observo una discusión de una joven con una señora mayor. No se cómo pero de un momento a otro estoy sujetándole la mano a la joven cuando la levanta para golpear a la señora.
-Oye, qué haces.- me pregunta un poca contrareada.
-No sé cuáles el problema pero no deberías de golpear a alguien mayor que tú niña.- la reprendo y me mira para después con la otra mano golpear a la señora.
La verdad es que no me lo esperaba y me quedé sumamente sorprendido, bueno sin palabra alguna. La muchacha se soltó y mirando a la señora.
-No debería de usar su poder para amenazar a los demás, siempre habrá un loco suelto que no le tendrá miedo. Su hija vuelve a molestarme, a intentar humillarme o usted trata de amenazarme una vez más con mi futuro por el poder que su familia tiene y me encargaré personalmente de hacerle la vida imposible. Quién sabe, va y tengo otros videos de su hija golpeando a sus compañeras de clase.- dice con una sonrisa en su cara, voltea a ver me y de forma monótona - Entrometido.- dice simplemente y se marcha mientras yo me quedo mirándola.
-Oye amigo, ¿estás bien.?- pregunta Javier.
-En verdad, qué pasa últimamente con los jóvenes.- pregunto- Acabo de encontrarme con una loca.- le digo.
-De qué hablas?.-
-Ni yo mismo se lo que estoy diciendo.- le digo alejándome de aquel lugar y con la esperanza de que en mi vida vuelva a encontrarme con semejante loca.