Hola a todas mis lectoras, me alegro que se decidieran a leer esta novela, pero para poder entenderla mejor, y aunque yo les dejaré un apunte por encima de quienes son nuestros protagonistas, creo que podrás seguir mejor su historia, si lees antes mi novela anterior "La noche que te convertiste en la madre de mis hijos", en ella Kimberly Peterson y Jason Blake, se conocieron, e indicaron su guerra personal donde una singular apuesta, los llevara por caminos que ni ellos mismos imaginaron, y a los que no están preparados.
Ambos personajes tienen su propia personalidad, Jason es frio, tranquilo, infinitamente eficaz en todo lo que se propone o encomienda. Hasta que conoció a Kimberly era un mujeriego empedernido que, por su pasado, odia cualquier tipo de relación sentimental, decidió hace mucho tiempo que no se quiere casar, pero cierta modelo le hizo cambiar de opinión, aunque aún no sabe si es por la apuesta que ambos comparten, o es por algo más profundo que ni él se atreve a sacar a luz.
Por el contrario, Kimberly es puro fuego, una guerrera amazona, salvaje, imprevisible, nunca sede ante un enfrentamiento, y no le gusta perder. También su pasado ha afectado en sus relaciones personales, aunque desea tener pareja, inconscientemente huye de todo lo que sea entrega y sentimientos es por eso que en su trabajo como modelo se la conoce como la Reina de Hielo. Las únicas personas que han roto esa barrera han sido los dos gemelos de su mejor amiga Yvaine, y eso es porque se pasó casi todo el embarazo de Yvaine, acompañándola. Kim conoció a su mejor amiga, porque la tuvo que socorrerla de una bajada de tensión, cuando se desmayó delante de la puerta de su piso, al ser ella vecinas. Nuestra protagonista también estuvo cuando nacieron Alisan y Roy, robándole el corazón de camino, a nuestra fiera guerrera.
Entre estos dos surge algo que ni ellos esperan, todo ellos orquestado por Yvaine Miller, la mejor amiga de Kim, y la mujer del jefe y mejor amigo de Jason. Todo esto intensificado por una pasión que ni ellos mismo pueden controlar, que es lleva por caminos que la pasión, el amor y los secretos del pasado, se mescla en situaciones divertidas, intrigantes, y con mucha lucha interior que nos sumergen en sus vidas disfrutando de su guerra personal.
Para conocer cómo se conocieron, y que los lleva a esta guerra que mantiene los dos por ganar una estúpida apuesta entre estas dos personalidades tan opuesta, recuerda leerte mi novela anterior, la que está basada en la historia de Yvaine y Norman Miller. No te dejara indiferente.
Nota autora: Estimados lectores, Muchas gracias por su apoyo. Este libro forma parte de mi serie de CEO y embarazos por sorpresa. Esta una historia independiente y completa. Si están interesados en los otros libros de la serie, mi orden de lectura sugerido es el primero "La noche que te convertiste en la madre de mis hijos", segundo "Promesas entre hielo y fuego", la tercera seria "La amante contratada del CEO", y por última la próxima novela que se subirá ¡Eres Mía, heredera! También todas las pueden encontrarlos en esta plataforma, si no están se publicarán próximamente. ¡Muchas gracias! Y un saludo.
Nota de la autora.
No puedo contaros como se conocieron Kimberly y Jason sin que conozcamos algo de su historia y el papel que desarrollaron sus dos mejores amigos:
Yvaine. *
Esta mañana tras despedirme de los niños, me dirigí a mi puesto de trabajo. Cuando estaba saliendo del coche, acompañada de mí siempre fieles e incognitos guardaespaldas, recibí la llamada de mi mejor amiga de Los Ángeles, Kimberly.
-" No me puedo creer que después de ponerte en contacto conmigo, para que te arreglara la cancelación del alquiler del piso, y te preparara la mudanza de los niños y la tuya, te hubieras olvidado, totalmente de mí."- el reclamo de mi amiga, me hizo sonreír, siempre había sido muy exigente en nuestra relación de amistad, pero esta vez era verdad que la había tenido un poco olvidada.
-" ¡Buenas días en tu caso!, buenas tardes en la mía, señorita Kimberly, veo que sigue siendo tan audaz y educada como siempre"- la sonrisa que oí a través del teléfono, me hizo ver que ya mi amiga, había olvidado su tan importante ofensa.
-" Buenas tarde señora Miller, ya que estoy en Nueva York, porque ha sido contratada por una nueva agencia, principalmente porque no puedo vivir lejos de mí adorado príncipe y mi adorada princesa. Está muy bien que se case con el padre de sus hijos, señora Miller, pero a mí no me pude separar de mis ángeles adorados"- la sorpresa de que Kimberly se encontrará en Nueva York me hizo sonreír. Era mi mejor amiga y la única que sabia toda mi historia, incluso que me había casado, con el único hombre con el que me había acostado en mi vida, después de casi ser violarlo, la noche que nos conocimos.
-" ¿Estás aquí? ¿Dónde te estás quedando?"- Le dije saltando de alegría mientras mis guardaespaldas me miraban preocupados. Nunca habían visto esas reacciones en mí, siempre en la empresa mantenía una actitud profesional, pero como aún estábamos en el aparcamiento pensé que no habría problema manifestar un poco de mi alegría, de que mi mejor amiga de Los Ángeles, estuviera en la misma ciudad que yo.
-" Por ahora me estoy quedando en un hotel, pero estoy buscando un alquiler barato, y desde luego lo primero que pienso ir a hacer desde que esté instalada y es ir a ver a mis niños, y a conocer a tu guapísimo marido"- Kimberly siempre me había apoyado, durante ese año en Los Ángeles, éramos vecinas. Me indicó que hablara con Norman, que le dijera que era el padre de mis hijos. que podía llegar de alguna forma a un acuerdo con él. Entendía la posición de Kimberly, ya que cuando ella me habló de su vida, lo primero que me contó, era que fue fruto de un engaño.
Su madre, siempre había querido tener hijos, pero era la típica mujer triunfadora, que no quería atarse a ninguna relación, así que planificó tener una noche con un desconocido, que, sin él saberlo, la iba a dejar embarazada.
Fue así como mi mejor amiga fue engendrada, una noche loca que su madre tuvo, de manera planificada, con quién sería su padre. Durante toda su niñez y su adolescencia, mi amiga creyó que era fruto, de una fecundación in vitro, como le había dicho su madre. Así, un día mientras, buscaba entre los papeles de su madre en el despacho que había en su casa, algo, descubrió el diario de su madre, y una foto donde se la veía sonriendo, al lado de un hombre que se parecía muchísimo a Kimberly. Detrás de la foto ponía elección una.
En el diario, se contaba toda la verdad sobre quién era su padre, y como planificó su madre quedar embarazada. Cuando se enfrentó, a su madre con toda la verdad, estás sólo le contestó, que estaba mejor sin él, que solo había contribuido a que ella, viniera a este mundo. Pero que mi amiga no lo necesitaba para nada.
Ese mismo día, Kimberly decidió buscar a su padre, le parecía injusto que su madre tomará decisiones por ella, y aunque hubiera sido solo una relación esporádica, su padre tenía el derecho a saber, que había traído una hija este mundo, aunque fuera fruto de un engaño. Para ganar dinero y poder localizar a su padre, aprovechó lo que justamente este hombre le había dado, su herencia genética, ya que su madre, como la describía mi amiga, sería una mentirosa manipuladora, pero había sabido elegir bien un buen espécimen para que la fecundara.
Así que se convirtió en modelo, y se fue de casa de su madre, la relación entre ellas nunca había sido buena, ya que la madre de mi amiga se había pasado la mayoría de su tiempo trabajando y había sido educada por niñeras o por el personal de servicio de su madre, pero el saber que le había engañado, y que ni siquiera quería ayudarla a encontrar a su padre, fue la gota que colmó el vaso. Aun lo sigue buscando, así que tuve una ligera sospecha de porque habría venido a vivir a New York, aparte por su trabajo, y sus ahijados.
-" ¿Esta aquí verdad?"- pregunté directamente seria.
-" Si, estoy muy cerca de encontrarlo, ya se su nombre, sólo me falta su dirección"- contesto igual de seria.
-" Bien te ayudare con lo que pueda, y te puedes quedar en mi casa, la de mis padres, Norman la restaurado, por haber estado cerrada, pásate por mi compañía, y te doy las llaves y te invito a comer."- le dije.
-" Hoy no puedo, tengo varias citas programadas, una es para ser la imagen de los centros comerciales Miller, así que, si lo consigo y me aceptan, pronto seré una de las imágenes del Holding de tu marido"- me dijo sonriendo.
-" Bien nos vemos, mañana, enviare un coche a buscarte, para que vengas a comer a casa, y así ves a tu príncipe y a tu princesa"- le dije y tras despedirme de ella, entre en mi despacho.
Norman: *
En cinco días, en el hotel más lujoso que pertenecía al grupo, va a celebrar el aniversario de la fundación de la empresa Miller Constructor. Lógicamente, estarían invitados no sólo los empleados, y los altos directivos de todas las empresas del grupo, sino también, aquellos colaboradores que hubieran contribuido al desarrollo de la misma, desde su fundación, así como algunas personalidades destacables.
La idea que había tenido, comenzó a tomar forma, poco a poco, en mi cabeza. Sin mirar la hora que era, le mandé un mensaje a Jason, para que empezaran los preparativos a primera hora. Teníamos cinco días para iniciar todo y no podía dejar ningún cabo suelto.
-" Presidente, ¿sabe la hora que es? ¿Es que su esposa no lo mantiene ocupado, para que deje dormir al resto de los mortales?"- Me respondió Jason tras recibir mi mensaje con la petición que le hacía.
-" ¿Para qué voy a molestar a mi esposa, después de lo agotada que está? ¿O es que, usted piensa que el sueño de mi mujer, es menos importante para mí, que el suyo o el de cualquiera, a excepción de mis hijos?"- le respondí irónico.
-" De acuerdo Señor presidente, comprendo su punto de vista. Pero, ¿puede hacer el favor, de no hablarme sobre su gran habilidad para dejar agotada a su mujer? Creo que esa es una información, que no necesito saber. Y menos, cuando soy aún soltero. "- me respondió Jason haciéndome reír.
-" Asistente Jason, la próxima vez que quiera mentir a su jefe, intenté que por lo menos, no sepa, como su amigo que es, las diferentes mujeres que pasan por su cama. Mientras tanto, no se me haga el inocente y cumpla las órdenes que le he dado. ¡Ah, por cierto, Jason!, ahora me voy a dormir junto a mi esposa, espero que pases una buena noche, porque quiero resultados a primera hora."- La respuesta de mi amigo no se hizo esperar.
-" Gracias Presidente, siempre le agradeceré haberme dejado ser su amigo y su asistente, sobre todo, por lo que ello contribuye a mis horas de sueño, así continuaré siendo soltero, el resto de mi vida."- Me respondió mi mejor amigo. No pude evitar soltar una carcajada.
-" Bueno siempre puedes encontrar una buena mujer, y casarte"- le dije finalmente dirigiéndome a mi dormitorio.
-" No gracias, Jason yo no estoy tan loco como tú, que, tras pasar una noche con una mujer, la dejas embarazada y un año después, sin apenas haberla visto, te casaste con ella. Descansa al lado de esa maravillosa mujer, que te ha atrapado, yo seguiré con mi feliz vida de soltero"-
-" A todo cerdo le llega su San Martín, querido amigo, así que no escupas para arriba."- y sin más deje el teléfono silenciado en mi mesa noche, para acostarme y abrazar a mi mujer, había decidido dejar mis miedos aun lado, por ahora.
Había mucho que hacer, el primero, debíamos hacer pagar a nuestros enemigos, todo lo que habían hecho a mi mujer. En cuanto a Jason, no me esperaba, que mi advertencia tendría sus efectos tan pronto, y todo como siempre, lo que me ocurría últimamente, tenía que ver con la mujer que dormía a mi lado.
Kimberly.
-" ¡Amigas para esto!"- pensé en alto, no podía creer que después de haberme llamado a estas horas, y solo porque su marido le estaba haciendo el amor, mi mejor amiga Yvaine, me hubiera dejado hablando sola con el teléfono.
Después de la llamada de teléfono que le hice a Yvaine donde casi no podía contestarme porque su recién estrenado marido la tenía ocupada.
La verdad es que me estaba aburriendo en la fiesta de presentación, si no me llega a llamar Yvai, hace rato que me hubiera ido, no entiendo fiestas de presentaciones de producto, si termina siendo una forma más de acosar a los modelos.
Si no fuera porque le habían dado un chivatazo, de qué mi padre podría asistir a este tipo de evento, no hubiera venido, ni hubiera sustituido a Susan, en su proyecto de hoy.
Decidí escabullirme, de la fiesta, por las escaleras ya que era lo más cercano que tenía, mientras había estado hablando con mi amiga me había ido alejando poco a poco del ruido para escucharla mejor hasta llegar hasta el área de servicios, sabía que había una escalera de emergencia en alguna de estas puertas. ¿Pero en cuál?
No era muy dada a la exploración, más bien era lo de enfrentarme directamente con mis peligros, tenía un sentido de la orientación bastante malo, así que la única forma de encontrar la escalera era abrir todas las puertas que encontraba mi paso.
En las dos primeras puertas no hubo resultado ya que una era un baño de mujeres y el otro era un armario de servicio que estaba cerrado. Por lógica el cartel el baño masculino no los iba a abrir, así que solo había dos posibilidades, los eché a suerte y lógicamente perdí.
La habitación que abrí era un despacho donde ahora mismo sobre su mesa, se encontraban besándose un hombre y una mujer, a la mujer se le veía bastante inquieta e intentaba desatar a como fuera lugar la corbata del caballero, debían estar bastante entretenido por qué, ni se dieron cuenta que estaba allí, yo en vez de sentirme avergonzada, los miré, y con una sonrisa antes de volver a cerrar la puerta, les dije:
-" Disculpen que pasen un a buen noche"- y sin más cerré la puerta, abrí la otra puerta.
Vi las escaleras. Decidí quitarme los zapatos de tacón, comencé a descender por la escalera mientras cantaba una canción de mi cantante favorita.
-" Some boys kiss me; some boys hug me...I think they`re okey. If they don`t give me proper credit...I just walk away..." estaba ten entretenida cantando que no me di cuenta de que alguien me estaba siguiendo, muy deprisa, prácticamente baja los escalones de dos en dos.
Me encontraba ya casi, en el piso dieciocho, dos pisos más arriba de donde se encontraba mi habitación, cuando sentí que alguien me cogía por la muñeca y tiraba de mí. Perdí el equilibrio y me estrellé contra algo o alguien duro, pero que había amoldado sus brazos para cogerme y que no cayera al suelo. Con cuidado levanté mi vista y me encontré ante los ojos azules más bonitos y fríos, que había visto en mi vida, todo ello enmarcado en un hombre aún más atractivo, que me miraba con una expresión feroz como si quisiera matarme.
Intenté levantarme y separarme de él, pero él, al notar que quería soltarme apretó más aun su agarré y prácticamente me inmovilizó contra la pared.
-" ¿Se puede saber qué pretende? ¿no me vas a soltarme?"- estaba mirándole a los ojos.
-" Bueno, preciosa, hasta que no me entregues el móvil para borrar la foto que nos hiciste, no te voy a soltar."- dijo él en un hilo de voz cerca de mi oído, sentí en mi oído su aliento, casi me hace estremecer. Lo miré como si pensara que estaba loco, en realidad lo pensaba.
Hasta que me di cuenta de la corbata, ¿dónde había visto yo esta corbata? Un flashback atravesó mi cerebro. vi esa corbata, en mano de una mujer mientras ella y ese hombre se besaban en un despacho.
Mi cara debió reflejar, que había descubierto quién era él, porque el volvió a acorralarme aún más contra la pared, mientras prácticamente pegadas todo su cuerpo en mío.
-" ¿Qué crees que estás haciendo?, si tu amiguita no te dijo satisfecho búscate a otra a mí déjame en paz"- le dije mirándole a los ojos para que viera que su aptitud no me intimidaba, necesitaba que se separa un poco de mí para poder tener algo de movimiento y descargar sobre él todo lo que había prevenido en mis clases de defensa personal.
Pero al parecer no tenía suerte, ya que, al pegarse a mí, me dejaba muy poco espacio de movimiento, casi me estaba consumiendo el aire y sus labios estaban por milímetros cerca de los suyos. para mi desgracia un calor incomprensible comenzó a recorrerme el cuerpo, y mi voz comenzó a entrecortarse por los nervios.
-" Veo que me reconoces, ahora preciosa solo necesito que me dejes el móvil para comprobar que no has hecho ninguna foto"-
-" Para que quiero yo hacer una foto, yo... me equivoqué de la puerta.... no tengo culpa y tú amiguita no te supieras hacerte...así que apártate de mí te daré el móvil para que compruebes que no tengo ninguna foto"- le dije mientras notaba que mi respiración se hacía más lenta, y que esa sensación desconocida, comenzar a apoderarse de algunas partes de mi cuerpo y hasta ahora, nadie había tocado. Pero por una extraña razón, deseaban que ese hombre lo hiciera.
La sola idea de pensar que mi cuerpo deseaba ser tocada por este hombre, hizo que me pusiera aún más nerviosa.
-" Kimberly Peterson, o te controlas. o no dejaré que te toque ningún hombre el resto de tu vida"- me dije a mí misma para castigarme.
Le di mi teléfono, que lo tenía en la mano, aunque él todavía no se había alejado de mí, mientras él me acorralaba con sus brazos y su cuerpo, contra la pared, miro el móvil, y al ver que estaba codificado me solicitó la clave.
-" Lo tengo codificado con huella, solo tengo que poner el dedo para descodificarlo"- le expliqué, para que me soltara las manos y poder usarlas para desbloquear el teléfono, pensé que esta era una oportunidad, me iba a servir para que él se separa un poco de mí y yo podré liberar la mano y así de una patada alejarme de él.
Pero mi acosador fue mucho más inteligente, me alzó la mano hasta ponerla por encima de mi cabeza, esto hizo que su cuerpo se acercarán aún más, me alzó la otra mano con el brazo mientras sostenía el móvil en la mano, así que mis pechos y su pectoral entraron en contacto, yo ya no tenía aire en los pulmones, solo respiraba su aliento, que estaba a milímetros de mí, y cuando pensé que me iba a besar, cerré lo ojos, como hipnotizada, en ese momento noté como acorralada mis dos brazo en el alto mientras que con una sola mano, mientras con la otra miraba el móvil con una sonrisa en sus labios.
-" ¿Por qué cierras los ojos?, ¿Qué estabas esperando, preciosa?"- Había desbloqueado el móvil con mi huella, mientras yo me hallaba perdida en su proximidad, en su aliento, en su mirada, en cómo su cuerpo se adaptaba al mío y finalmente como mis pechos se habían erguido ante el roce de su pectoral. Lo mire furiosa.
-" Termina de comprobarlo ya, para que me suelte si me dejes ir"- le dije ya pensando que cómo se volviera a acercar a mí, lo iba a terminar mordiendo.
De alguna manera tenía que liberarme, no me gusta la atracción y las sensaciones que estaba sintiendo mi cuerpo, y desde luego no me gustaba, porque estaba sintiendo por un desconocido, mujeriego.
Cuando esta idea llegó a mi cabeza, decidí que no lo miraría más a la cara, dirigí mi mirada en su corbata, la culpable de que todo es todo esto estuviera ocurriendo, y pensé en mil maneras de destrozarla.
Mientras él revisaba el móvil, me alegré de que fuera mi móvil profesional, el que había traído, no me apetecía que este hombre revisara mis fotos personales que compartía con mis amigas, y sobre todo las fotos que tenía de mis ahijados, esos niños eran muy importantes para mí, y sabiendo lo que sabía de quién era su padre, pensaba guardar este secreto hasta la tumba. Mi amistad con Yvaine era muy importante.
-" Eres aún más bonita en persona, pero la verdad que estas fotos profesionales te favorecen, ¿tienes alguna en bikini?"- sus palabras me hicieron que terminará de enfadarme, ya estaba harta de qué este hombre jugará conmigo como el gato y el ratón.
Levante la mirada y la fijé en sus ojos, demostrando todo el enfado en mi mirada.
-" Pero ¿tú quién te has creído cretino? Has comprobado que no he hecho ninguna foto, así que te doy dos segundos, para que me sueltes, o vas a haber una parte de mí, que hasta ahora no has visto."- le dije ya harta de esta situación.
Él me miró, y acercándose a mí cara, me dijo:
-" ¿Te gustó?"-
-" Pero ¿qué dices idiota?"- y dije con rabia con ganas de morderle. Él permanecía, impasible mientras yo ardía de rabia.
-" ¿Que, si te gustó verme, besarla?"-
-" Este idiota no tiene aprecio por la vida, o es muy valiente o es muy estúpido"- pensé y lo miré serio, mientras aun intentaba soltarme los brazos que él tenía sujeto sobre mi cabeza.
-" ¿Tú qué crees?, sinceramente los he visto besar mejor"- le dije para desinflar el ego.
-" O sea que los has visto, no me has dicho que me han besado mejor, has dicho que los has visto. ¿Preciosa, es que nunca te han besado?"- lo mire avergonzada por haber caído en su trampa, es verdad que nadie me había dado un beso, pero no porque no haber tenido oportunidades, sino porque yo no había querido.
Me daba ira y vergüenza que un desconocido lo hubiera descubierto, lo mire enfada
-" ¡Y eso que te importa!, ¡suéltame ya! Has descubierto que no tengo las fotos, si no me sueltas, te voy a denunciar, por acoso sexual, pervertido."- en este punto me daba todo igual, ya me había avergonzado bastante.
-" Bueno si me vas a denunciar por acoso, por algo tan inocente, vamos a hacer algo que verdaderamente valga una denuncia, algo como tu primer beso"- no había terminado de decir estas palabras cuando sentí sus labios sobre los míos, en un principio intenté resistirme, sentía sus labios cálidos, su lengua acariciando mis labios, mi cuerpo intentaba moverse, pero me tenía aprisionado contra la pared, y las rabias y algo que no identificaba me recorría el cuerpo.
De repente, mi cuerpo dejó de resistirse, sus labios se volvieron aún más suave más tentadores, sin querer abrir mi boca ante la exigencia de su lengua, sentí como ella entraba en mi boca, ahí perdí toda noción de mí misma, estaba tan invadida de sensaciones, que no me di cuenta de que me había soltado los brazos y ahora me tenía sujeta por mi cintura, mientras yo que rodeaban el cuello con mis brazos, el beso se hizo más exigente, tu sabor invadió mi boca, dejándome aún más hechizada.
- "¿Se puede saber qué estás haciendo Kimberly Peterson?, suelta este hombre ahora mismo y échate a correr."- una voz estalló en mi cabeza y me hizo reaccionar, de la única forma que pude.
Mi mano liberada se estrelló contra su mejilla, mientras yo solté cuando él fue a agarrarse la mejilla, lo empujé y salí corriendo escaleras abajo, solo paré cuando me encontré encerrada dentro de mi habitación apoyada en la puerta.
Mi corazón latía como si fuera un caballo de carreras y sabía que no era precisamente por bajar dos plantas de escalones corriendo, de lo que estaba segura era que, aunque no volviera a ver más a ese idiota, había recibido el primer beso más excitante, pervertido y demoledor que una chica sin experiencia como yo, podía recibir.
Por la mañana, dejé el hotel, vi que mi pervertido acosador me había dejado mi teléfono profesional en la recepción, y pensé que el fondo podía ser una buena persona, sí conseguía mantener sus manos fuera de las mujeres, ¡menudo mujeriego!
De todas formas, había quedado con Yvaine que me había venido en un coche para recogerme, primero me iba a dejar en su casa, me había dejado para vivir en la antigua casa de sus padres, y después de ir de compras, me iba a reunir con los niños y su marido, en su nueva mansión, me habían preparado una cena, y yo era la invitada de honor.
Aunque durante todo ese tiempo, mientras realizaba la mudanza me dije a mí misma que iba a olvidar esa noche y mi primer beso, la verdad es que me fue prácticamente imposible, al menos tendría cosas que contarle a mi amiga, aunque nada tenía que ver con el nivel de perversión que tuvo ella, en su primera noche, con el señor Miller.
Estas fueron las últimas palabras que le dije a mi amiga, mientras le contaba lo que me había pasado en el hotel de su marido. Le describí toda la situación, como me devolvió el teléfono, e incluso Yvaine estuvo registrando el móvil por si había alguna pista. Además, le conté lo bueno que estaba el pervertido que me atacó, si llego a saber que mis palabras me iban a meter en problemas, cuando la llame pervertido, me hubiera callado.