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Que quede entre nosotros

Que quede entre nosotros

Autor: : Kea Cami
Género: Romance
Elizabeth vive su vida con libertad, siente que ya nada puede lastimarla como sucedió en el pasado. Un sueño, un presentimiento y el anuncio de la llegada de su primo Alex cambiará todo lo que ella construyó estos últimos 7 años. Un secreto que nunca ha sido revelado, que se mantuvo oculto contra todo pronóstico, un secreto que ahora será la perdición de ambos. Sucumbir al pasado o mantenerse firma en el presente son las disyuntivas, pero ¿Qué pasa cuando el presente no es muy distinto al pasado? Ella dice odiarlo, él dice que todo lo hizo por su bien, pero al final, ese secreto se mantiene con una simple frase. Que quede entre nosotros.

Capítulo 1 1: Un sueño un presentimiento una noticia

Todos los derechos reservados. Obra registrada en Safe Creative, Nro: 2305074250671

Pov: Elizabeth

Pellizco sus brazos mientras mi cuerpo convulciona, me siento viva, siento como si fuera suya, como si mi cuerpo y el suyo fueran uno.

Me besa y lo abrazo por el cuello, la suavidad de sus labios me hace olvidar todo, me hace sentir que es perfecto que esto es eterno.

- Te amo Beth, te amo - Lo miro a los ojos, esos ojos entre verde y miel que brillan tanto cuando me miran.

- También te amo, te amo demasiado - me besa y lo siento palpitar en mi interior.

No dejo de besarlo mientras nuestras respiraciones vuelven a la normalidad.

Vuelve a mirarme y sonrío, porque se siente mágico.

Se siente real, pero yo sé que...

Esto no puede ser real.

Jadeo despertándome en mi cama, toco mis mejillas y están empapadas.

Suspiro angustiada mientras toco mi corazón que late con fuerza.

Un recuerdo.

¿Quién sueña con recuerdos? Mejor dicho, pesadilla, eso fue una pesadilla espantosa.

Hace demasiado que no soñaba con el pasado. Un escalofrío me recorre el cuerpo.

Esto fue horrible.

Suspiro mientras intento calmar mi llanto involuntario pero las lágrimas salen sin permiso.

Que tonto, ¿Cómo es posible que mi cuerpo no obedezca?

Me levanto para ir al baño y me lavo la cara, respiro profundo logrando calmar mi cuerpo.

Ya estoy bien.

Miro el reloj y me quedan dos horas para dormir antes de entrar al hospital.

Ya no tengo ganas de dormir, tampoco de tener otra pesadilla, me voy a la cocina a preparar café.

Miro las cajas en el living, llevo meses queriendo mudarme, pero... no dejaré a Lia sola, ella alegra el lugar sin dudas. Pero el hospital me queda a casi dos horas de viaje.

Melanie nuestra amiga y ahora novia de mi primo; a la cual le cedí el departamento al que me iba a mudar porque tenía unos problemas con su familia, me ha dicho que podríamos compartirlo, es una oferta que me ahorraría tiempo y dinero, pero aun no sé que hacer.

Me siento en la mesa con mi taza de café y pienso en lo que haré.

Está casa es linda, es mi hogar, a pesar de que hay demasiadas cosas que vivi acá, es mi hogar, es el pequeño lugar que hicieron papá y mamá para nosotras.Todavía recuerdo cuando era solo una habitación con baño y no dejábamos de dormir acá porque se sentía que era nuestro lugar secreto, ya pasaron 8 años desde que tenemos esto y...

Creo que hoy estoy nostalgica.

Pero este lugar tiene mucho valor, está a un paso de la casa de papá y mamá literal, si abro la puerta puede ver el patio trasero de la casa de nuestros padres.

Lo sé vivimos en el mismo terreno, no me molesta si tuviera el hospital cerca me quedaría acá con Lia por siempre.

Mi adorada Lia, mi hermana, ella es como mi otra mitad, compartimos todo, hasta la fecha de cumpleaños.

¿Qué me pasa? Hoy sin dudas es una mañana extraña.

.....

Me duele el pecho y no sé porque, tengo un extraño presentimiento, raro, como cuando sentis que lloverá, suena tonto pero es ese presentimiento de que algo sucederá.

O quizás tengo mucho sueño y tome demasiado café, quien sabe.

- Nos vemos Lia, yo iré directo para la casa de Siena a la reunión de primos hoy - no digan nada, tenemos reunión de primos los días jueves sin falta.

Hoy toca en la casa de mi prima Siena, nos juntamos todos los que somos de la misma edad, excluimos a los más chicos, a los cuales les llevamos unos 7 u 8 años.

Como si con 25 años fuéramos más maduros que ellos, pero es chistoso hacer estas reuniones y bromear a los más chicos que tenemos un grupo Vip.

No nos juzguen somos raros pero unidos, creo que es mi día favorito porque no enteramos todo el chisme.

- Nos vemos, no llegues tarde, si quieres que te pase a buscar por el hospital - grita Lia desde el baño.

- No te preocupes voy en colectivo - salgo de la casa y veo a papá en el patio tendiendo la ropa. - Hola Pa - me sonríe y deja lo que hacía para saludarme.

- Hola Eli ¿Vas al hospital?- asiento y me extraño de que él no esté trabajando.

- Tengo medio turno, ¿Si veo a mamá querés que le diga algo? - niega.

- Ella debe estar por llegar ayer tuvo guardia - sonrío y camino a la salida.

- Nos vemos Pa, se me hace tarde y tengo mucho viaje.

- Deberías dejar que te regale un auto como a Lia - niego porque no me gustaría tener un auto.

- No hace falta Pa, me compraré una bicicleta cuando viva cerca del hospital - el solo sonríe y me marcho.

Mis papás le regalaron un auto a Lia hace unos años, yo no quise porque no sé conducir y soy un poco miedosa para hacerlo, prefiero vehículos más chicos y sé que son más inseguros pero no puedo con un auto.

Hago mi viaje largo hasta hospital y al llegar solo me la paso revisando pacientes junto a la doctora titular, como soy nueva me vigilan de cerca.

Soy doctora, medica clínica, no decido si haré especialidad. Por lo pronto me gusta mi trabajo, mis papás son doctores, mi abuela de parte paterna es doctora, pediatra y ginecobstetra, mi mamá es pediatra y su cuñada; mi tía, es cardiologa.

Familia de médicos dicen por ahí que es inevitable no serlo, pero Lia y Helen mis hermanas no lo son, mi hermano menor Morgan tampoco lo será, aunque acaba de terminar la escuela hace muy poco.

Creo que fui la elegida para esta profesión, me gusta y... hoy precisamente me trae muchos recuerdos.

- Hola Eli ¿Cómo vas? - sonrío ante la pregunta de mi superior.

- Bien, creo que hoy fue más rápido llenar las historias clínicas - sonrío y levanta su pulgar.

- Los pacientes siempre preguntan por vos, les gusta que te acuerdas sus nombre - sonrío encogiendome de hombros.

- Solo tengo memoria no es la gran cosa - junto mis cosas porque terminé mi turno.

- Si que lo es, yo apenas recuerdo los nombres de mis internos - me carcajeo porque es cierto a mi me ha dicho cualquier nombre varias veces.

- Es cierto, pero eso no te hace mala doctora.

- Solo vieja - nos reímos. - Vas bien Eli, sigue así - sonrío y me despido para marcharme.

Salgo y la noche se ve extraña, como oscura, o quizás es idea mía.

Miro el cielo que se ve triste y sin estrellas, sin dudas hoy es un día extraño, muy extraño, así se siente.

¡Pip pip!

Miro el auto de Lia estacionado, eso que le dije que no viniera, pero mi hermana es así, siempre está para mí y la adoro por eso.

- Lia, te dije que no hacía falta - abre la puerta para que suba sin bajarse.

- Vamos que no quiero lleguemos últimas, aparte que hoy mamá vino muy emocionada a casa, tengo excelentes noticias- la miro sorprendida mientras ella arranca el auto.

- ¿Qué pasó? - pregunto curiosa.

- Lo amamos y al fin vendrá de su gran estadía en otra provincia - frunzo el ceño y ella sigue mirando el camino como si nada, como si lo que acaba de decir no ha descontrolado mi sistema.

- No entiendo ¿Qué cosa? - finjo locura con la esperanza de que no sea lo que pienso.

- Sabes que hablo con Alex cada cierto tiempo, pero últimamente estaba muy ocupada y mamá hablo con la tía Euge, ¡Adivina! - no puede ser, no es posible.

- Él...

- ¡SII, VOLVERÁ! En dos semanas vuelve, surgió un accidente con alguien de la prefectura y necesitan si o si un suplente, lo eligieron y vuelve - Lia frena en un semáforo mirándome llena de emoción. - ¡VOLVEREMOS A SER LOS TRES OTRA VEZ! - sonrío tratando de fingir que esto no me acaba de dar un ataque.

- Eso es... es genial...

- Lo sé, también sé que ustedes dejaron de hablarse, eso lo arreglaré cuando vuelva, porque no tendrán la excusa de la distancia, además - arranca el auto y sigue mirando el camino - Le dije que si necesita puede quedarse en casa, tenemos la habitación de Helen libre - no no no no, eso no. - Además nosotras organizaremos la fiesta de bienvenida, ¡Es genial! - Lia está muy emocionada y la entiendo, es nuestro primo, con el que nos criamos y eramos inseparables.

Eramos.

- Claro, es perfecto, estoy emocionada, es genial Lia - miro la ventana tratando de controlar mi corazón.

No puede ser, el sueño, el presentimiento era.. ¿Por esto?

No puede ser que vuelva, han pasado 7 años desde que lo vi la última vez y no me gustaría recordar eso de nuevo.

Capítulo 2 2: La grieta

Pov: Elizabeth

- Cualquier excusa es buena para salir de fiesta para vos - dice Lizandro; mi primo.

- No critiques porque nadie se mete en tus practicas- Dice Danilo; el gemelo de Lizandro.

- En fin, tendremos una fiesta en dos semanas - remarca mi hermana Lia.

- Pero es una fiesta familiar - agrega mi prima Siena mientras se acomoda en el sillón acariciando su vientre abultado, está muy pronta a tener a su segundo hijo.

- Eso es cierto Lia, solo será como una cena de bienvenida - Recalco fingiendo que no me molesta.

- Pero yo lo que digo es que luego quiero que llevemos a Alex a algún lugar a festejar su regreso - Lia me mira para que entienda su punto.

- ¿Pero no crees que se sentirá extraño entre desconocidos? - Mel; nuestra amiga y novia de mi primo. Tiene razón, Alex no conoce a ninguno de ellos porque en el tiempo que vivía acá solo estaba con Lia y conmigo.

- Además nosotras estamos muy embarazadas - dice Amanda; tía de Siena la cual también está embarazada.

Dejo de prestarles atención porque entre tanta gente es difícil seguirles el hilo, que Lia haga lo que desee, yo no participaré de eso, me pediré guardia ese día y sorpresivamente no podré asistir.

Una lastima.

No puedo creer que Lia le haya ofrecido hasta quedarse en nuestra casa. Pero no la juzgo ella no sabe nada, cree que solo nos dejamos de hablar por la distancia, creo que es mejor así.

¿Qué pensaría de mí? Que estoy mal de la cabeza.

Igual eso ya no importa, es parte del pasado, eso es algo que jamás volveré a traer al presente, ya no soy como antes, ya no dejaré que nada me lastime.

Tomo mi teléfono y veo varios mensajes sin leer.

Franco: ¿Nos vemos Eli?

Marco: ¿Te gustaría que te de atención?

Geronimo: Pensaba que podrías salir y tener sexo.

Ben: Hace mucho no nos vemos, ¿Acaso no extrañas mis atenciones?

Gastón: Vi tu contacto y pensé, la única que tiene claro lo que hacemos ¿Nos vemos?

Suspiro porque no tengo ganas de ver a nadie, ya lo sé, piensan que soy una mujer demasiado fácil, que tengo muchos hombres a mi disposición. Si quizás lo sea, pero es que siento que tener sexo es solo eso, sexo, no existe otra cosa, es solo una forma de sentirme menos vacía, de todos modos tampoco es valga demasiado guardarse para el supuesto amor verdadero, yo aprendí de la peor manera que eso es una puta mentira.

Le damos demasiado valor a nuestro cuerpo, le generamos un sentimiento a cada cosa que hacemos y después eso no sirve, solo te destruye al final, sentir, te destruye siempre, mejor solo.. seguir la naturaleza, la necesidad fisiológica.

No le hago daño a nadie, no tengo ni tendré nunca una relación con alguien, ellos no tienen relaciones, solo nos usamos mutuamente.

- ¡Eli! - Me sobresalto ante la voz de Siena - ¿Estás bien? - asiento.

- Solo tengo sueño, es que me levanté muy temprano para ir a trabajar, ya sabes que tengo mucho viaje.

- Bueno ahora quiero chisme - dice Lia y todos comienzan a contar de sus cosas.

Estas reuniones son divertidas no se imaginan cuanto, pero hoy estoy demasiado dispersa.

Nos juntamos en la casa de cada uno turnándose cada semana.

Lia y yo, Siena, Melanie, Danilo, Lizandro, Amanda y antes de que se fuera a estudiar, Helen; mi hermana menor por casi dos años, estaba entre nosotros Milo; mi primo, antes lo hacía, pero tiene temporadas que deja de hacerlo, me encantaría saber que hace pero él es muy reservado.

Todos hablan de sus cosas y soy la que siempre se queda fuera, porque no sé que contar, nada interesante sucede y me gusta que así sea, prefiero esta tranquilidad, estar así sin preocuparme por nada.

.......

La reunión termina y somos las últimas en irnos, pero es mi culpa lo admito.

- No puede ser que se mueva tanto, creo que debe sentirse mágico - Siena se carcajea mientras toco su vientre.

- Te digo la verdad a veces solo quisiera arrancarmelo del vientre, me hace ver las estrellas, es un poco fastidioso, estar embarazada no es nada lindo - sigo sintiendo la forma en que su bebé se mueve.

Todos dicen lo mismo que el embarazó no es tan lindo como parece, pero si se ve lindo, aunque supongo que tener a una pequeña persona pateando desde adentro dolerá.

- Supongo que debe tener lo lindo y feo - mi prima ssiente y se levanta.

- Solo para valientes y que lo deseen mucho, igual siento que cuando tuve a Neru - Nerea es la hija mayor de Siena - Fue más fácil, bueno creo que mi cuerpo era muy joven y no me sentía tan cansada como ahora.

- Es que si, más edad, el cuerpo lleva de diferentes maneras un embarazo, por eso se recomienda antes de los 30 es más fácil.

- Listo, ya podemos irnos - dice Amanda saliendo del baño.

Siena y Ami se van, Lia habla con Mel mientras yo solo suspiro con esa horrible sensación en mi pecho.

- ¿Vamos Lia? - mi hermana asiente y se acerca a mi.

Nos acercamos a la puerta y Mel me detiene.

- Eli... ¿Puedo preguntarte algo? - Asiento frenandome en la puerta.

- Te espero en el auto Eli - Lia baja las escaleras y me quedo viendo a Mel.

- Te escuché que decías viajar mucho para ir al trabajo, estás a 10 cuadras del hospital acá, porque no consideras lo de mudarte conmigo, me da pena que me hayas ayudado pero perjudicado a vos - niego porque eso no es así.

- Mel, te cedí el departamento porque así lo sentí, he pensado mucho en tu propuesta de compartir el departamento, la verdad que me vendría muy bien para el trabajo - Y para escapar de mi futuro inminente o acaso es ¿Mi pasado pisando mis talones?

- Entonces hazlo, hay una habitación libre, lo único que quizás sea algo incomodo, es que veo bastante a Adriel, pero...

- Mel por favor, tengo guardias la mitad de la semana y el resto me la paso durmiendo, aparte somos familia, yo juro no molestaré - sonríe.

- Entonces te mudarías aquí, eso me alegra Eli, ahora yo no me hago cargo de decirle a Lia - me carcajeo porque mi hermana pegará el grito en el cielo.

- Tranquila que yo la manejo - me despido con un beso en la mejilla y bajo.

Esto será bueno, muy bueno, porque será más fácil evitarme molestias, situaciones y encuentros que no deseo.

Tengo dos semanas, dos semanas para estar lista, para que el pasado no me alcance.

***

Una semana después

- ¿No hay nada que pueda hacer para que te quedes? - sonrío mientras apilo la última caja.

- Lia, sabes que esto es bueno para mí y para..

- Lo sé, te queda el trabajo cerca y supongo que ya tenemos que estar separadas un poco, no podemos seguir compartiendo todo, pero ¿Qué haré cuando tenga crisis existenciales? - me río mientras me acerco a abrazarla

- Golpeas mi puerta y hacemos pijamada, sabes que siempre siempre estoy para vos hermana, sos mi otra mitad - me abraza con fuerza.

- Te odio, quería que estuvieras acá cuando vuelva Alex, pero ya estuviste posponiendo mucho tu mudanza, mejor ya la hacemos - me abraza por los hombros mientras salimos afuera. - Creo que volverás cuando te hartes de escuchar como tienen sexo Mel y Adriel - me carcajeo.

- Ni me lo digas que ya sé que esos dos son bien activos, pero yo también tengo mis pasatiempos - Lia levanta las cejas sugestivamente.

- Eso me gusta, no hay que desperdiciar a los especimenes que pueden ofrecernos mucho placer, porque cerebro ya sabemos que no tienen - me río con Lia.

- Cuando tenes razón no puedo decirte que no la tienes - sonríe con suficiencia, Lia me ha enseñado que no está mal solo querer sexo con alguien.

Cuando yo era más joven pensaba distinto y cuando empece mi etapa donde quise comerme al mundo, Lia que siempre fue tan libre fue mi guía para estar mejor, para sentir que estoy mejor.

Aunque pienso que ella es algo extremista ya que cree que todos los hombres son idiotas y solo sirven para el sexo, yo... pienso que si ambos tenemos una necesidad que podemos complacer mutuamente, nada tiene de malo hacerlo.

Pero ahora incluso eso me parece inútil para tapar lo que realmente pasa en mi interior y es que más se acerca el día, más me siento como si tuviera 19 años, más siento que esa grieta que intente tapar está expuesta.

Pero no dejaré que me afecte, no dejaré que vuelva a lastimarme.

Capítulo 3 3: Beth

Pov: Elizabeth

Mi teléfono suena en una video llamada de mi hermana Helen.

- Hola Hel - atiendo tirándome en la cama boca abajo mientras apoyo el teléfono en la cabecera de la cama.

- Mamá me dijo que Alex volverá - lanza sin siquiera decir hola.

- Sí, ¿Eso en que me involucraría? - pregunto relajada.

- Es cierto, en nada, por un momento quería saber del chisme, pero me gusta tu actitud ¿Cómo estas hermana? - Sonrío porque se la ve bien.

- Bien, estoy muy bien, me mude a la casa de Mel y nada hoy haré guardia hasta mañana - me observa dudosa.

- Conste que pienso es tonto, pero si crees que a ti te hace bien evitar al individuo, está perfecto, pero ya sabes que pienso de esos sentimientos - lanzo una risa divertida.

- Lia y tu son extremistas, una cree a los hombres inservibles y la otra que piensa que el amor es solo una fantasía..

- Corrección, el amor es solo una combinación de actitudes que tiene un individuo para con otro activando ciertos estímulos psicológicos haciéndole creer que está enamorado, pero no es real cualquiera puede hacerlo - me carcajeo con ganas.

- Veo que tanta universidad te volvió una enciclopedia, ¿Ahora me explicaras de las cinco hormonas del amor? - rueda los ojos y se ríe.

- No hace falta, sos doctora, ya lo sabes, es lo que pienso Eli, pero respeto que pienses diferente, solo que no quiero que estes mal, no estoy ahí para que te desahoges - suspiro porque es cierto, hace 7 años estaba ella y fue mi hombro para llorar.

- No te preocupes que no lo necesitaré, no soy la misma de antes, ya nada me afecta, soy feliz con mi vida, mi trabajo, tranquila Helen, que no estoy preocupada - rueda los ojos.

- Por eso estás huyendo del encuentro, tiene lógica - dice con ironía - No comprendo porque no volvieron a hablar - la miro molesta por su pregunta tonta.

- Porque no había nada que hablar, ¿No fue obvio? Además sabíamos que estaba mal, eso no tenía futuro, fue lo mejor y yo no era tan madura para entenderlo, ahora lo sé - Clavo mis ojos en el floreado de la colcha en la cama para no mirar la pantalla del teléfono.

- Hum, yo solo... quiero que estés bien y como sé que sos muy sentimental...

- Tu también - rueda los ojos y bufa.

- No lo soy, quizás lo era, pero crecí - la miro achicando los ojos.

- Yo también crecí Hel, no temas por mí, no me romperé, no soy de cristal, puedo con esto, lo estoy manejando a la perfección - me mira analizándome.

- Supongo que soy algo sobrepotectora, pero tienes razón Eli, lo estás manejando bien, se te ve tranquila, no necesitas nada más que tu trabajo, así que con todo y que nada te detenga - sonrío porque Helen es especial, ella es muy madura para su edad, muy responsable y en extremo abocada a su estudio.

Ella tiene alma de empresaria, de esas mujeres que antes de los 30 tendrían un imperio.

- ¿Cómo estás vos? ¿Los estudios? - pregunto porque hace bastante no hablamos.

- Muy bien, en una semana termino y tengo que empezar a armar la tesis, muy cerca de la meta, me tomaré seis meses para la tesis, en ese tiempo viviré con mi trabajo de medio tiempo en las oficinas de Gabin y luego una vez que termine volveré a casa, buscaré trabajo y... tendré el trabajo de mis sueños - la mira pensando que tiene todo demasiado planeado, demasiado esquematizado.

¿Soy tonta al pensar que en sus planes le falta conocer el amor, tener una familia?

Sí, es tonto, porque uno puede ser feliz sin eso ¿no? Yo lo seré y Helen igual si así lo desea.

- Tienes todo perfectamente ordenado Hel, sé que te irá muy bien, algún día te visitaré, caminaremos por las calles de Seattle, me enseñarás cosas nuevas - asiente tranquila.

- Cuando quieras Eli - sonrío.

- Debo juntar dinero para eso, pero podría ser una buena idea.

- Debo irme Eli, cuídate y ya sabes lo que necesites a la hora que sea me llamas - asiento con mi pecho lleno de emoción porque es lindo tener personas así que me aman tanto en mi vida. - Por cierto, ya sabes que tienes otra hermana que daría todo por ti, así que no temas lastimar a Lia y apoyate en ella, no siempre puedes ser tu quien apoye a ambas - suspiro y corta la llamada.

Tiene razón a veces no quiero cargar a Lia con mis cosas y termino ocultandoselas, es que si lo hubiera elegido, Helen tampoco lo hubiera sabido, si ese día ella no llegaba antes de la escuela y entraba a la habitación sin previo aviso no lo hubiera sabido.

Me pongo a desempacar algunos libros, uno piensa que se muda y todo quedará perfecto al primer día, pero una semana después aún tengo cajas que desempacar.

Abro una caja y un montón de polvo sale disparado haciéndome estornudar.

Me froto la nariz mientras mis ojos lagrimean. ¡Miêrda!

Una serie de estornudos que no puedo parar empiezan.

Maldita alergia.

.....

Termino de atender a mis pacientes de clínica.

Me quito el cubre bocas, todo el día estornudando, maldita alergia, mi jefa por decirlo así hoy llegará más tarde así que tuve una mañana agitada.

Me espera una noche larga también, pero al menos mantendré mi mente ocupada.

Podría haber decidido salir con alguno de mis ¿Compañeros? ¿Cómo se le dice a las personas con las que tienes sexo casual? ¿Amigos? En fin, Podría haber decidido salir con alguno y evitarme el trabajar, el ir a casa de mis papás además de pasarla muy bien.

Pero no tengo ganas y si no tengo ganas no puedo hacerlo, nada tiene que ver con lo que hoy acontece, solo supongo... el clima.

Sigo en mi trabajo, porque no es momento de pensar, es momento de trabajar.

- Eli ¿Qué haces aquí? – miro a mi jefa y sonrío.

- Hoy voy a hacer guardia - me mira extrañada.

- No lo creo Eli, tu mamá me dijo que hoy tenían una reunión familiar importante - aprieto los dientes porque esto es muy malo.

- Pero, me tocaba - estornudo sin poder evitarlo.

- Encima enferma Eli, valoro mucho tu entusiasmo para trabajar, pero ya hiciste muchas horas de guardia esta semana, seguro estas incubando algo, ve a casa descansa y disfruta de la familia - quiero negar pero ella literal toma mi abrigo y mi bolso poniéndolo en mi mano.

- Pero Greta... - niega.

- Ve a casa y no protestes, si tu mamá lo mencionó es porque es importante - Importante para ella porque es su sobrino, para mi no.

- Pero yo...

– Que niña caprichosa, ve a descansar, no dejaré que te quedes y no digas que es una alergia porque no podemos corroborarlo - suspiro derrotada.

Maldición, de todos modos me iré al departamento a dormir, así que todo está perfecto.

Camino a la salida y cierro los ojos maldiciendo por dentro cuando veo el auto de Lia estacionado.

– ¿Acaso creíste que no conseguiría que tengas el dia libre? - dice Lia sonriendo emocionada.

- Estás loca - digo sonriendo para que no note mi turbación.

- En realidad fue mamá, ella sabe lo unidos que siempre fuimos con Alex y le pareció lindo que lo recibieramos todos ya que Magdalena y Gema no pudieron viajar - Magdalena y Gema son las hermanas mayores de Alex, ella viven una en México y otra en Suecia, son doctoras allá.

- Genial, mi jefa dijo que vaya a casa a descansar porque mamá le dijo de la reunión - Lia arranca el motor.

- Exacto, así que esta noche será perfecto - asiento y por dentro solo quiero correr, huir, porque siento que no quiero esto.

Llegamos a la casa y Lia está tan feliz que no puedo decirle nada.

No pasa nada, yo puedo con esto.

Llegamos a la puerta y siento que me agarrará algo de lo rápido que late mi corazón.

- Ya entro Lia, voy a hacer una llamada y entro ¿Si? - ella asiente relajada entrando a la casa.

Me quedo parada antes de subir las escaleras de la entrada, inhalo y exhalo, es una pavada, algo que será rápido, solo tengo que estar ahí lo más normal, como si nada hubiera pasado.

Sencillo.

Tu puedes Elizabeth, soy capaz, fuerte y ya nada puede hacerme sufrir.

Nada.

Solo...

- Beth - Su voz me hace paralizarme, si es él, lo sé porque solo él me dice así, pensé que estaba adentro, pero yo sola me busque esta situación.

Trago grueso y me giro a verlo.

– Alex..

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