Género Ranking
Instalar APP HOT
Inicio > Romance > Quiero Algo Diferente
Quiero Algo Diferente

Quiero Algo Diferente

Autor: : LETA SANCHEZ
Género: Romance
Michelle nunca había esperado que le ocurriera algo tan dramático: su novio se casaría con su mejor amiga y descubrió su traición justo el día de su boda. Cuando salió de la ceremonia, cayó ante su veloz automóvil. "¡Si no hubiera pisado el freno a tiempo, habrías muerto!". Scott pensó que esa extraña muchacha había hecho todo eso para chantajearlo. Y para evitar problemas, le lanzó al suelo una gran cantidad de dinero en efectivo. "¡No me importa tu sucio dinero!". Al escuchar eso, se dio la media vuelta y vio un hermoso rostro. En ese momento, supo que esta chica era su destino.

Capítulo 1 Una ceremonia nupcial: Traición

La celebración de la boda entre Wyn Mu y Zoy Zhou fue todo un gran evento en Ciudad C, ya que siendo dos de las familias más prominentes del país, su unión podría considerarse una poderosa alianza. Sin contratiempos, la fiesta comenzó al mediodía dentro del lujoso hotel en el que se llevó a cabo, extendiéndose hasta altas horas de la noche. Allí, grandes nombres de diversas industrias se reunieron en un majestuoso salón que fácilmente podría albergar a miles de invitados.

Mientras tanto, decenas de periodistas se empujaban unos a otros para estar lo más cerca posible del escenario y poder cubrir los acontecimientos antes que los demás.

Solo habían pasado un par de días desde que sin previo aviso se difundió la noticia de esta unión entre las familias Mu y Zhou, incluida la historia de amor de la pareja.

Aun así, casi tan pronto como se hizo público, la anterior vida amorosa de los novios había atraído la atención del público en general: el amor entre el príncipe y la princesa, un suceso igual romántico como estético.

Adicionalmente, el revuelo que se causó en los medios de comunicación de toda la ciudad fue instantáneo. Y llegado el día, los representantes de la prensa que tuvieron la fortuna de recibir cartas de invitación tenían la mirada afilada para no perderse ningún detalle. Los invitados eran peces gordos que rara vez asistían a tales reuniones, ¡hecho que era algo aún más llamativo que las habituales noticias sobre celebridades!

En la locación, la alfombra roja se extendía desde la entrada del hotel hasta el escenario. Para este momento, ya el salón estaba repleto de gente.

Por su parte, el señor y la señora Mu estaban sentados en una mesa frente al pasillo luciendo sus grandes sonrisas. Ambos vestidos de rojo.

"¡Por favor, deténgase, señor!". Tan pronto como pagó la cuenta, Michelle Wang salió a toda prisa, se veía bastante nerviosa cuando abrió la puerta del hotel. A decir verdad, parecía que la espléndida decoración del lugar la hacía sentir algo incómoda.

"¡Démosles todos una cálida bienvenida a los novios!", anunció el anfitrión de la ceremonia.

En este punto, Michelle se ahogó en los aplausos de los asistentes. Fue tan abrumador que su corazón se sobresaltó de una manera tan salvaje que podía escuchar sus latidos a pesar de estar dentro de ese lugar lleno de gente.

Acto seguido, siguió con la mirada la dirección de dónde provenía la voz, para encontrarse con dos personas tomadas de la mano sobre el escenario. ¡Sus vibrantes sonrisas le parecían grotescas!

De pronto, sus sentimientos comenzaron a aflorar en un abrir y cerrar de ojos. La mano que sostenía su bolso le comenzó a temblar ligeramente mientras una intensa sensación de rabia se estaba gestando en lo profundo de su ser. Con eso, salió corriendo abriéndose paso hacia el escenario, hasta que el nítido sonido de una bofetada sorprendió a todos los presentes que estaban inmersos en el bullicio del salón.

Entonces, con una mirada abatida, la chica espetó: "Wyn, deberías sentir pena por lo que hiciste".

"¿Michelle?". Viendo a la mujer parada frente a él, el hombre pensó que sus ojos le estaban jugando una mala pasada. Realmente nunca esperó verla allí. ¿No se suponía que ella debería estar todavía fuera del país?

Al mismo tiempo, la joven se enfurecía cada vez más. Su cabeza estaba ardiendo y sus ojos estaban a punto de estallar en llanto producto de la ira.

"Michelle, ¿qué crees que estás haciendo? ¡Cálmate!". Al reconocerla, Wyn trató de llevársela. Sin embargo, Michelle reaccionó arañándole cara. De modo que rápidamente la sangre apareció en el guapo rostro del chico.

Completamente sorprendido, Wyn se puso rígido por la conmoción, mirando con impotencia a la muy enojada Michelle. Ciertamente sabía muy bien que él era el responsable de que ella haya cambiado.

En este momento, el caos se apoderó del salón y los invitados estaban empezando a cotillear sobre el incidente.

"Michelle, no tengo idea de lo que está pasando entre Wyn y tú, pero espero que te des cuenta de que esta es mi boda", intervino Zoy, observando a la mujer que apareció de la nada a protagonizar una lamentable escena.

Por otro lado, al notar que su hijo salió lastimado, la señora Mu levantó la cabeza para ordenarles a los guardias de seguridad que estaban parados en una esquina. "¿Qué hacen ahí? ¡Saquen a esa mujer inmediatamente!", rugió.

Tras recibir la orden, los hombres se apresuraron a bajar del escenario a Michelle. "Señorita, ha provocado un gran problema. ¡Debe salir de aquí ahora mismo!".

"¡Te deseo lo mejor, espero que seas feliz!", gritó ella con una mirada resuelta. Pues en función de evitar mostrar su debilidad ante todos, hizo lo posible por contener las lágrimas. Seguidamente, de alguna manera logró despistar a los guardias para salir del hotel a toda velocidad.

Capítulo 2 Se abalanzó contra su auto

Mientras observaba cómo se alejaba, Wyn entrecerró los ojos con una expresión hosca en su rostro. De pie completamente quieto, siguió mirándola hasta que finalmente desapareció de su vista.

"¿Por qué? ¿Por qué me haces esto?".

En el momento en que Michelle salió por la puerta del hotel, las lágrimas comenzaron a caer por sus mejillas.

La fría calle estaba rodeada de luces de colores. Sintiéndose totalmente abatida, se tambaleó y cayó accidentalmente en un escalón de piedra justo cuando un Porsche negro se dirigía a toda velocidad hacia ella.

En el momento en que se cayó, el auto se detuvo abruptamente, y se bajó de él el apuesto Scott Jiang. Este miró a la mujer, pero no antes de asegurarse de que su vehículo estaba bien.

Con la cabeza boca abajo, su larga cola de caballo caía de manera despreocupada sobre su pecho, de modo que el hombre no podía ver bien su rostro. No obstante, conforme a él lo vio, ¡esa mujer se abalanzó deliberadamente contra su auto para chantajearlo!

"Bueno, fue muy descuidado de su parte. ¿No debería haber esperado mejor a un coche que fuera más lento? ¡Si no hubiera pisado el freno a tiempo, habría muerto!".

Scott le dio una reprimenda, y no le faltaba razón, pensando que ella era una oportunista astuta y codiciosa.

Ella, por su parte, no dijo ni una sola palabra. Los transeúntes los miraban al pasar y eso avergonzó al hombre.

Por eso mismo, sacó un fajo de billetes de su cartera y se lo tiró a la mujer. Antes de irse, le dijo: "Este dinero debería ser suficiente para que sobreviva un mes".

Si no hubiera sido por la boda, él no habría ido conduciendo tan rápido. Como resultado de eso, casi atropella a una mujer, quien tuvo la suerte de no ser golpeada.

Él no se percató de que ella estaba temblando y de que su dinero se mojó por las lágrimas que derramaba.

"¡No quiero su asqueroso dinero!", exclamó la mujer.

Justo cuando el hombre estaba a punto de entrar en el hotel, alguien lo agarró por la muñeca y lo detuvo. Cuando se volvió para mirar a la mujer que sostenía su muñeca, un rostro fascinante apareció ante sus ojos. Un segundo después, el dinero llegó volando a su cara.

Con el ceño profundamente fruncido, Scott le lanzó a Michelle una mirada fría.

A pesar de medir solamente unos 160 centímetros, ella tenía una figura bastante bien formada. Además, iba vestida de forma muy sencilla, con un abrigo blanco y unos vaqueros, y sin maquillar. Su largo cabello era espeso, lo que la hacía parecer una niña inocente y encantadora. Por otro lado, sus ojos estaban rojos e hinchados, muestra de que había estado llorando antes.

Su mirada reflejaba un profundo dolor. Tanto es así que aunque levantó la cabeza, no pudo ver el rostro del hombre con claridad. "Señor, ¿cree que todo esto fue por su dinero? Si bien es cierto que puede comprar cosas materiales, nunca podrá usar el dinero para pedir perdón".

Teniendo en cuenta que Michelle no estaba de humor para seguir discutiendo con ese hombre, se dio la vuelta sin decir nada más. Sin embargo, él le agarró la muñeca, se inclinó hacia ella y dijo con voz suave: "¿Eh? Dígame entonces, ¿qué debo hacer para obtener su perdón?".

Al escuchar eso, la mujer le dio una fuerte bofetada en la cara y sus ojos se llenaron de lágrimas. "Así es cómo le perdonaré".

Tomado completamente por sorpresa por la repentina bofetada, Scott se molestó. Nunca le habían puesto una mano encima, y mucho menos le habían abofeteado.

¿Cuál era su posición social? Se trataba ni más ni menos que del jefe del Grupo Jiang, y esa mujer acababa de abofetearlo...

"Usted...". Por desgracia para él, antes de que pudiera terminar lo que estaba tratando de decir, vio que Michelle ya se había puesto de cuclillas y se había abrazado a sus piernas. Sus lágrimas caían en silencio; se sentía desamparada. La brisa fría de la tarde soplaba contra su largo cabello, haciéndola verse aún más miserable.

Capítulo 3 Ella bebió

Por primera vez en su vida, Scott veía a una mujer así de deprimida llorando frente a él. Inseguro de lo que debía hacer, se acercó a ella lentamente, tendiéndole la mano para ayudarla a levantarse.

Para su sorpresa, Michelle se paró de golpe y se marchó a toda prisa sin mirar atrás. Fue todo tan rápido que la mano de Scott se quedó colgando en el aire unos segundos más después de que ella se retirara. Tuvo su mirada fija en la dirección hacia la que la chica huyó, pero pasados un par de minutos no pudo hacer nada más que caminar hacia el hotel.

Mientras tanto, sumamente agotada, Michelle no tenía idea de cómo se las arregló para volver a casa. De hecho, lo último que recordaba era haber comprado una botella de vino que se bebió en el camino.

¿Novio y mejor amigo?

Si bien eso generalmente solo sucedía en las telenovelas, resulta que ella corrió con la misma suerte. Esta situación la tenía sintiéndose muy ridícula y molesta consigo misma. Aunque habían estado juntos durante tres largos años, al parecer su relación era tan frágil que se quebró fácilmente por culpa de alguien que se interpuso entre ellos.

Y ahora que se había casado, ¿qué más podría significar ella en su vida? ¿Se habría convertido en simplemente alguien que solía conocer?

Hubo un tiempo en el que estaba segura de que compartirían el resto de sus vidas juntos. No obstante, ese amor solo duró un determinado período de tiempo.

En ese instante, mientras recordaba esos días en los que un par de cálidas manos solían pasar sus dedos por su cabello, se permitió derrumbarse a llorar mientras se sumergía en sus pensamientos. Todo era muy diferente ahora, ya no podía sentir ese cálido consuelo.

A causa de ello, se desplomó junto a la puerta abrazada a sus rodillas, con una evidente expresión de tristeza en su mirada.

La tenue luz del pasillo iluminaba su rostro, pálido como consecuencia de haber bebido de más.

De repente, la puerta de al lado se abrió. Allí, Olivia Wang, que llevaba puesto un delantal, se encontraba sacando la basura. Y cuando estaba a punto de regresar a su departamento, notó una figura acurrucada en el suelo.

En un instante, sus ojos se abrieron de par en par corriendo hacia la chica. "Michelle, ¿qué sucede? ¿Qué te pasó?", le preguntó agarrándola por los hombros, solo para descubrir que la joven no tenía fuerzas para permanecer de pie. En realidad parecía que el menor empujón la haría caer fácilmente.

Pronto, el hedor del alcohol mezclado con otra leve fragancia llegó a su nariz.

Ante esto, Olivia no pudo evitar fruncir el ceño mientras ayudaba a la ebria mujer a entrar a la casa.

Adentro, a pesar de que ya estaba acostada en la cama, la postura de Michelle seguía siendo la misma que cuando estaba sentada junto a la puerta. Luego, una sonrisa amarga apareció en su rostro, para decir: "Me dijeron que cuando me sienta deprimida, todo va a estar bien siempre que me beba mis problemas. ¿Pero, por qué? ¿Por qué me sigue doliendo tanto? ¡Wyn, maldito mentiroso!".

La joven se burlaba de su propia miseria mientras Olivia simplemente escuchaba en silencio. Entonces, viéndola con pesar, sacudió la cabeza impotente y suspiró. "Mi niña tonta, ¿por qué te haces esto a ti misma?".

Dicho esto, busco un balde con agua tibia para limpiar pacientemente el rostro manchado de lágrimas de Michelle.

Al finalizar, la mujer le quitó el cabello despeinado que tenía Michelle en la frente con mucho cariño en sus ojos.

Después de que le limpiaran la cara con la toalla tibia, la chica comenzó a sentirse un poco mejor y pudo dormir bien. Al día siguiente se despertó casi al mediodía, y cuando estaba a punto de levantarse, sintió un repentino dolor de cabeza muy agudo. Al escuchar su quejido, Olivia rápidamente abrió la puerta para ver cómo estaba. En seguida, preguntó muy preocupada: "Michelle, ¿estás bien?".

Entre tanto, no fue hasta que la joven miró a su alrededor que finalmente se dio cuenta de que estaba en su habitación. Sin embargo, no podía recordar cómo llegó a casa la noche anterior.

"Mamá, ¿cómo regresé?", consultó confundida, mientras agarraba con fuerza la mano de Olivia.

Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022