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Quiero Gritar Te Amo

Quiero Gritar Te Amo

Autor: : Morabook
Género: Romance
Thiago es un joven abogado que acaba de graduarse de la universidad, cuando le ofrecen un puesto en el bufet de abogados más importante de su ciudad, ahí conoce a Sasha el dueño de ese prestigioso despacho, Sasha oculta un secreto es gay y no puede gritarle al mundo lo que es, ya que el está casado y tiene dos hijos, por otro lado Thiago también oculta su preferencia sexual por sus padres y la sociedad en que vive ¿Podrá el amor ser más fuerte?

Capítulo 1 El Fin De La Escuela

-¡Thiago, Thiago, cariño es momento de levantarse! .

Abrí un poco mis ojos,Aria abría las cortinas de mi cuarto sin algún tipo de piedad por la intensa luz que entraba.

-¡Dios! Cierra las cortinas porfavor.

-Oh no claro que no, es tu último día en la universidad debes de ir.

Puse mi mano encima de mis ojos tratando de tapar esa molesta luz.

-Que importa que sea el último día. No iré.

-Claro que si.

Senti como tomo la cobija en mis pies y la jalo tirándola al piso.

-¡Arriba, ya!

Hize una mueca y quite mi brazo de mi cara, escuche la puerta cerrarse por fin se había ido, me levanté y fui directo al baño a ducharme.

Nunca me han gustado los últimos días de escuela, las personas se ponen sentimentales, lo amigos hacen planes para volver a verse aunque saben que eso no pasará, los hipócritas te dicen que te quieren y que te volverán a ver aunque eso tampoco pase.

Yo por mi parte solo tengo a mi mejor amiga Vanesa hemos estado juntos desde que íbamos a la primaria , ella es como mi hermana.

Termine de bañarme, me puse la ropa más cómoda que encontre, calzoncillos flojos, un pans gris, tenis negros, una camisa negra y quede listo.

Baje a la cocina, tome un vaso de agua y agarre una manzana qué estaba en el frutero de mi mamá.

-¿Ya vas a decirme por fin cuando es la graduación?..

Me detuve en seco al escuchar a mi papá hablar, pare el masticar de mi manzana para poder hablar.

-Pues es el Jueves, y apenas es Martes papá.

Seguí masticando mi manzana, el no despegaba la vista del periódico.

-Espero que te hayan otorgado el puesto de capitán en el equipo de fútbol, que aunque hayas salido de la universidad aun tienes que estar en el equipo.

-Si papá ya lose, seré un abogado futbolista.

Le sonreí irónicamente para después seguir comiendo mi manzana.

Agarre mi mochila y salí de casa, el clima estaba bastante frío, como me gustaba.

Llegue a la parada del autobús, las personas me ponían incomodo así que me puse mis auriculares para disfrutar un poco de música era mi manera de escapar del mundo un momento.

Subí al autobús, tome asiento rápidamente y me recargue en la ventana, amaba tanto esta cancion me recordaba cosas hermosas, incluso también personas, personas que por desgracia tuve que dejar de amar.

A mi lado se sento un chico, se me hizo atractivo a primera vista, usaba lentes negros grandes, era blanco, su cabello era lacio color café, labios rosados y ojos verdes, tan verdes como las aceitunas.

De un momento a otro me miró y yo desvíe la vista, no era normal que un chico viera a otro, podía resultar un poco incomodo.

Se bajó una estación antes que yo dejando a su paso un intenso olor a perfume que alborotaba mi nariz.

Con voz temerosa hable, quitándome el auricular.

-¡Bajo en la que sigue porfavor!

Senti un vacío en el estómago al notar que toda la gente me miraba, a lo que me puse aún más nervioso.

El autobús por fin se detuvo, bajé lo más rápido que pude, sintiendo al instante un poco de alivio.

Me gustaba el camino a la universidad, tenía que pasar por un pasillo lleno de árboles de cerezo, qué dejaban caer sus hojas rosadas al suelo de piedra.

Llegue a la universidad apresurado al ver que estaba diez minutos retrasado.

-¿Otra vez llegando tarde joven Miller?

Me detuvo en la puerta el director de la escuela, pude respirar un momento después de correr tanto.

-El autobús se demoró más.

El director de la escuela era muy temido y respetado por todos los alumnos y maestros.

Cuando te corregía siempre se inclinaba más hacia ti, haciendo una ceja más arriba que la otra, esa acción por alguna razón se me hacia graciosa.

-Te la pasaré, es el último día ¿No?.

Entré a la escuela, llegue a mi casillero y metí mi mochila.

En ese momento sentí como por detrás me tapaban los ojos, tome sus manos, esos dedos tan largos y delgados podía reconocerlos.

-Vanesa, ya se que eres tu.

Soltó una carcajada, me toco del hombro y me giro hacia ella.

-Podía casi asegurar que no vendrías hoy, pero veo que me equivoque.

Puse mi brazo al rededor de su cuello mientras caminábamos hacia el salón, nunca podré olvidar el año pasado, toda la escuela podía asegurar que Vanesa y yo éramos novios, ella se ponía feliz cada qué mencionaban eso, por otro lado a mi me hacían sentir incomodo, ella era como la hermana que nunca pude tener y no la veía de otra manera.

-Estabas en lo correcto no quería venir,pero ya sabes como se pone Aria.

Creo que era obvio adivinar que no me llevaba nada bien con mis padres, más con mi mamá, desde que tengo uso de memoria he sufrido comparaciones por parte de mis padres, que si mi hermano era mejor que yo, qué si el practicaba fútbol, o que va hacer el mejor Arquitecto,yo por mi parte solo hacía lo que me gustaba, y entré esas cosas es jamas decirle a Aria mamá.

-¿Cuando vas a poder decirle mamá eh?

-Jamás, siguen en sus mismas cosas, y todavía no se como le voy hacer...

Me detuve, las ganas de llorar me estaban ganando ante esta frustración, nos paramos a mitad del pasillo, Vanesa me miró con compasión.

-¿No les has dicho que dejaste el equipo?

-No-Como pude respondí-No se en que momento pueda hacerlo es... Es complicado para mi.

-Lose.

Me sonrió y me dio un reconfortante abrazo que logró calmar mi frustración.

-Vayamos a clases y ya pensaremos en algo ¿De acuerdo?

-Pues ya estoy aquí ¿No?

La tome de la mano y entramos al salón, nos sentamos juntos como de costumbre en todas las clases, los maestros hablaban con nosotros del éxito que nos deceaban y que estarían aún así en el camino, debo de decir que a algunos de ellos después de ese día no los volví a ver.

Al pasar de unas cuatro horas, salimos al campus de la escuela, Vanesa me había traído un sandwich.

-Solo espero que sea el especial.

-Claro que si, le dije a mamá que le pusiera doble pierna.

-Uyy qué mala eres con tu madre.

-Ellos pueden comprar mucho más.

Se quedó callada, el negocio de mi padre había caído en la quiebra y estábamos pasando por una situación económica muy fuerte.

-Que tonta soy arruine el almuerzo.

-No eres tonta, eres humana y esta bien.

Seguimos comiendo nuestros Sandwiches, Vanesa tenía planeado en un año marcharse a Buffalo a ejercer su carrera ahí, pero lo había retrasado por problemas con sus padres, era el sueño de nosotros dos irnos de este lugar y empezar en paz en otro sitio, y eso hasta el momento no ha pasado.

-¿Recuerdas que prometimos ir a Buffalo?

Se puso seria creo fue un mal momento para recordarle.

-Si, si lo recuerdo, pero ahora no creo que sea posible ¿Entiendes por que?.

Seguí comiendo y no le respondí, regresamos a la escuela y fui a mi casillero a recojer mi mochila, cuando estaba apuntó de irme vi a Vanesa correr hacia mi.

-¿Ya te vas?

-Si debo de llegar temprano a casa, ya sabes Martes de cena familiar ¿No quieres ir conmigo?

La vi ansiosa, inquieta, como si quisiera hacer algo y no pudiera.

-¿Pasa algo?

-No, nada, y en repuesta a lo otro, no creo poder ir a tu casa pero... ¿Que tal si nos vemos mañana?.

-Si estaría bien, hay unos cómics que debo mostrarte.

Me acerque a ella y bese su frente.

-Te quiero niña

Me sonrió y mordió sus labios,era raro nunca hacía eso, me pareció curioso.

Me di la vuelta con una sonrisa y salí de la escuela, otra vez a enfrentarme a ese mundo que me daba miedo.

Capítulo 2 Martes De Cena Familiar

Me subí al autobús, me puse otra vez mis audífonos y volví a recargar la cara en la ventana, parecía ser una especie de rutina.

Me estaba quedando dormido cuando sentí que a mi lado se sentó alguien, era una chica de pelo negro largo ondulado, llevaba puesto unos Jens, una blusa blanca y cargaba una mochila rosa con uno oso de peluche blanco que colgaba del cierre, se veía triste aunque solo la vi de reojo pude notar la tristeza en su mirada.

No le di más importancia y volví a cerrar los ojos, a los pocos minutos desperté mi canción había terminado, despistado me quite los audífonos, iba reaccionando de mi sueño cuando note que la chica que estaba a mi lado estaba llorando en silencio, recargaba su cara en su mochila y acariciaba suavemente el pequeño oso de peluche, me quede pasmado, en la siguiente estación bajaba y no encontraba las palabras para decirle que tenía que bajar.

Así que, me quede callado y mire la ventana, tratando de memorizar el camino para regresar a mi casa, cuando llegamos a la última estación, la chica se limpio las lágrimas y salió del autobús, detras de ella baje yo, ella tomo una dirección diferente y yo volví por donde había pasado el autobús.

Estaba retrasado una hora, Aria estaría furiosa de mi retraso, empecé a correr desesperado por llegar a casa.

Estaba a una cuadra de llegar cuando se detuvo a lado de mi un auto negro, yo detuve mi caminar, se abrió la puerta del conductor y salió mi hermano Levi de el.

-¿También tu vas tarde?Enserio van a matarte.

Se echo a reír y volvió al auto, acelerando y dejándome atrás, hize un gesto de molestia, odiaba como Levi se burlaba de mi todo el tiempo, al igual que mis "Padres".

Llegue a casa, y lo primero que resivi al cruzar la puerta fue un grito de mi madre.

-¡Diablos niño ¿Dónde carajos estabas?!

No le conteste, por el pasillo se asomo Levi, haciendo una burla a lo lejos.

Hice una cara de desagrado y seguí caminando.

-¡Te estoy hablando Thiago!

Se intensificó mas su grito, así que me giré con violencia hacia ella.

-¡Dejame en paz, cumpli en ir el último día a la escuela así que ya dejame en paz!

Le grite en la cara.

-¡¿Quien crees que eres tu para gritarme así?!

-¡¿Y quien te crees que eres tu?!

-¡Soy tu madre, y tu deber es obedecerme!

-¡¿Si?, y el tuyo debería ser quererme!

Se quedó callada mirándome con una expresión de burla.

-¡¿Vas a empezar otra vez con lo mismo? Tu padre y yo nos partimos el alma para pagar tu escuela, tienes un techo sobre tu cabeza y comida en tu estómago ¿Qué más prueba de cariño quieres?!

Con las lagrimas a punto de salir de mi, logré hablar.

-Dime mamá ¿De que me servía lo material si lo que yo he querido siempre es tan solo un abrazo tuyo? ¡¿Dime de que me sirve?!.

Me volteé y esta vez camine hacia mi cuarto sin mirar atrás, cerré con fuerza la puerta y me senté en mi cama dejando caer las lágrimas por mis mejillas, estaba cansado de no sentirme feliz ni en mi propia casa, me acosté y después de llorar un rato me quedé dormido, por alguna razón soñé con la chicha qué vi en el autobús, en mi sueño ella se recargaba en mis hombros para llorar.

Me despertó los gritos de mi papá.

-¡Thiago, Thiago carajo, abre la maldita puerta!

Me senté rápido en la cama.

-¿Qué quieres?

-Quiero que vengas a cenar , tu madre te espera.

Me mire en el espejo y limpie un poco mis ojos, salí de mi habitación y llegué al comedor, estaban todos ya reunidos en la mesa, mamá puso la cena en medio de todos y se sentó.

-Ahí esta sirvance.

Me serví de mala gana azotando los platos y haciéndole caras a todos,y comencé a comer.

-Hijo supe que resiviste el premio al mejor capitán de fútbol, eso es grandioso, eso si es de hombres.

Levi le tomo al agua y sentí su mirada otra vez sobre mi.

-¿Tú resiviste algún premio hoy?

Levante la vista del plato y lo miré con desprecio.

-No.

-Uyy es una lastima .

Siguio comiendo,Aria estaba pensando, si no la conociera diría que estaba preocupada por algo, pero no..... Solo pensaba si decirlo o no.

-¿Qué pasa mamá?

Al parecer no fui el único en darme cuenta.

-Pues hoy llego un premio para Thiago.

-Ah si que si hubo premio el día de hoy.

-Levi, hijo porfavor no empieces a molestar a tu hermano ¿Si?

Mi hermano levantó la ceja y siguió comiendo, mi papá por otro lado dejo de hacerlo.

-Espero que ese "premio" sea algo relacionado con el fútbol ¿No es así Aria?

Mi mamá me miró con tristeza, sabía que tenía que decirlo, así que le dije que si con la cabeza y cerré los ojos.

-No, emm el premio fue por la mejor obra de teatro de la escuela, resultó ser un gran éxito .

Mi padre y Levi dejaron de comer, Levi dejo caer la comida qué traía en la boca al plato y mi padre acomodo sus cubiertos, para luego poner una cara de seriedad.

-¿Una obra de teatro? Dime que es una broma porfavor...

Levi se soltó a reír y enojado me dirigi a él.

-No se que se te hace tan gracioso.

-Tu, tu eres un buen chiste, ¿Qué falta que hagas ahora? ¿Serás un bailarín o te gustara maquillarte como las "niñitas"?

Sus palabras hicieron en mi una molestia enorme, así que no pude contener mis gritos.

-¡¿Puedes parar ya de una vez?!

-Oye no hay necesidad de gritarme, solo digo la verdad...

Aria sabía que esto podía acabar mal así que se levantó de la mesa.

-Aquí no importa quien haga que o no, lo importante es que hagan cosas con lo que son felices.

Mi mamá enseguida se sentó, al ver que mi padre se paro de la mesa y aventó el vaso con furia a la pared, quebrandoce en ese momento.

-¡Yo tengo dos hijos, dos hombres, que tienen que hacer cosas de hombres no de princesas ¿Entienden los dos?!

Levi y yo nos miramos, mi mamá hizo una seña con la mano para que nos calmaramos.

-Ahora mismo recojo los vidrios, vuelvan a comer.

Aria apenas se había parado cuando mi padre hablo.

-Me arruinaron la cena, iré a mi oficina a trabajar, y una cosa más Thiago, no quiero maricones en mi familia.

Deje la comida en el plato y me fui a mi cuarto, prendí la computadora y me puse a ver lugares donde pudiera empezar a trabajar, no tenía muchas opciones, no sabía si podía irme con Vanesa o no, sentía que mi lugar tal vez no era en Buffalo mi lugar era aquí en Toronto.

Un sonido en especial me saco de mis pensamientos por un momento, una piedra se estreño en mi ventana, aparte la vista del computador y me levante de mi silla para dirigirme a la ventana, la abrí y me asime por abajo, cual fue mi sorpresa al ver que en mi jardín se encontraba Vanesa, por lo que salí y la ayude a subir, nos quedamos arriba del techo de mi casa, la ventana estaba a un lado y nos sentamos ahí.

-¿Qué haces aquí?

-Pues no pude venir a tu "cena familiar" pero si puedo estar ahora.

Sonríe totalmente lleno de felicidad, ella era mi salvavidas en los momentos más difíciles de mi vida.

-Oye pero quita esa cara que no pasa nada, hace años que no vemos el amanecer juntos ¿No es así?

-Claro que si tiene años que no pasa eso.

-Ahí esta entonces no queda más que disfrutarlo ¿No?

No quedamos en silencio, solo nos mirábamos esperando que alguno de los dos digiera algo.

Capítulo 3 ¿Amistad Frágil

Después de quedarnos en silencio como veinte minutos, Vanesa toco mi mano.

-Sabes escuche toda esa discusión que tuvieron.

El color se me subió a las mejillas y le quite mi mano.

-¿Cuánto tiempo llevabas ahí?

-Pues la verdad bastante tiempo se supone que saldría con Vincent hoy pero...

Sus ojos se pusieron cristalinos,Vincent era su novio desde inicios de la Universidad, no me caía nada bien pero ella parecía estar feliz con ese hombre en cierto momentos.

-¿No salieron? - Lo dije con miedo, puesto que no quería hacerla llorar-Solo quiero saber ¿Estás bien?

Una lágrima rodo por su mejilla, pide sentir el dolor que tenía al tragrase el llanto, se quitos las lágrimas con su suéter rojo, suerte que le había regalo desde hace tres años por su cumpleaños.

-Si, yo estoy bien es solo que ya no lo quiero sabes y no encuentro la manera de decirle que hasta aquí llego.

No sabía exactamente que decirle, pero trate de ser lo más honesto.

-Pues yo creo que deberías de decírselo como es, sin necesidad de tantos rodeos ¿Entiendes?

Me miró y sus ojos cristalinos reflejaban más tristeza,tomo mi mano y pude escuchar como pasaba saliva, parecía que no podía mirarme a los ojos.

-Thiago yo... - Trataba de sostener las lágrimas - Yo amo a otra persona.

Se soltó en llanto, y no soltaba mi mano.

-Calmate-Le seque las lágrimas - No pasa nada por amar a otra persona, solo debes de sincerarte con ambas partes

-¿Como que con ambas partes?

No soltaba mi mano.

-Si, debes de decirles a los dos lo que es, a Vincent que ya no lo quieres, y a la persona que amas pues contarselo

-Pero si lo hago esa persona no volverá a hablarme¿Entiendes?

Solté una carcajada, y por alguna razón me sonroje.

-Por dios Vanesa eres hermosa, eres una buena chica, divertida, alegre y sobre todo das siempre de más

Dejo de llorar y me miró con ternura.

-Gracias por pensar eso de mi, pero hay algo más haya que no nos permitiría estar juntos.

Nos volvimos a quedar en silencio, esta vez nos quedamos viendo las estrellas, tomados de las manos, de repente se recargo en mi hombro.

-Eres como mi ángel guardián gracias

Nos quedamos hasta medianoche, ella se levantó y me extendió la mano.

-Ven te ayudo a levantarte debo de irme a casa.

Le di mi mano y me levanto,empezaba hacer bastante frío, nos miramos y el ambiente se puso algo tenso.

-¿Todo esta bien Vanesa?

Su mirada reflejaba, miedo y ternura a la vez, me sonrió y noté el impulso en si cuerpo, se acercó a mi y antes de que yo pudiera decir alguna palabra, me plantó un beso en los labios.

El calor de su piel y lo húmedo de su boca me hizo sentir incomodo en ese momento, así que puse mi mano en su hombro y la empuje para lograr separarme de ella.

-Yo... Lo siento, no debí de hacer eso

Me quedé en shock no supe que decir así que me quede callado y me quede quieto esperando que ella dijera algo.

-¿Pasa algo? No encuentro reacción alguna tuya

En ese momento el alma me volvió al cuerpo y comence a temblar de nervios por contarle lo que tanto tenia decir desde que la conocí.

-Yo amm, sinceramente no se que decirte, no encuentro palabra alguna

Ella me miró confundida.

-Se que no puedes ir a Buffalo, así que por ti me quede, me quede por el gran amor que te tengo

Empecé a asustarme con lo que estaba diciendo, no pensé que yo fuera tan importante para alguien, o más bien para ella.

-Vanesa no entiendo porfavor explicame lo que está pasando

Con un nudo en la garganta hablo.

-Qué te amo Thiago desde hace mucho tiempo y jamás te lo había podido decir por que se que somos amigos y...

En ese momento hice una cara de susto bastante notoria por que ella se quedó callada.

-Te estas asustando, algo no te está gustando ¿Qué pasa? ¿Es por que somos amigos? Tal vez algo podemos solucionar.

-No, no es por ser amigos es...

-¡Dímelo porfavor!

-Vane yo.... Yo no puedo amarte como quisieras

Una lágrima rodó por sus mejillas.

-Pero ¿Por qué? ¿Acaso no soy suficiente para ti? Me conoces bien

-Si pero tu a mi no, no puedes conocerme, realmente nunca lo hiciste.

Me miró aun más confundida, puso sus manos en mi pecho y me sonrió.

-Claro que te conozco, se quien eres Thiago

Me volteé, sentía vergüenza de tener que contarle quien era yo en realidad, las lágrimas querían salir pues mi mente sabía que con ella estaba seguro, aunque ahora dudaba un poco así que me aguante y me dirigi a ella.

-Crei que jamás tocaría este tema contigo, pero veo que no va hacer así.

-¿Qué está pasando Thiago?

-No puedo corresponderte como quisieras por que...Yo....

-¡Vamos habla porfavor!

-No me gustan las mujeres Vanesa, yo...

Se soltó a llorar, nunca la había visto de esa manera, parecía estar sufriendo.

-¿Por qué jamás me lo dijiste? Tanto tiempo que nos conocemos y tu..

Se dejó caer al suelo, no pude contenerme y comencé a llorar.

-Porfavor perdoname, se que debía de decirtelo pero yo... No sentí que fuera necesario, éramos amigos, solo amigos

Dejo de llorar y se levantó del piso, me miró y bajo del techo de mi casa.

-¡Vanesa, Vanesa, ¿A dónde vas? Porfavor no te vayas, no me abandones

Me quebré en ese momento ella se había ido, la única persona que me sacaba de mi realidad se había ido.

Cuando logré calmarme me quede en el techo no baje de ahí, tampoco dormí, me quede mirando solo como salía el sol, recordando a la qué fue mi mejor amiga, no sabía si volvería a hablarme alguna ves.

-Thiago ¿Pero que demonios haces ahí?

Demonios Aria ya se levantó

-¡Dejame en paz!

-Thiago con un carajo ya estoy cansada de tu actitud ¿Qué demonios intentas?

-No voy a matarme si es que eso te preocupaba

-En vez de estar ahí perdiendo el maldito tiempo, ponte a buscar trabajo, a ver si así dejas de ser una carga

Dejo de asomarse por la ventana.

-¡Te odio,Te odio, Te odio!

Entré de nuevo a mi habitación, ella estaba ahí, estaba tan frustrado que a empujones la saque de mi cuarto y cerré la puerta con llave.

-¡Si tanto soy una carga para ti, por que no te deshaces de mi! -

-Thiago ábreme la puerta.

-Ya lo perdí todo, ya no me queda nada más

Se quedó todo en silencio por un momento, Los escuche a hablar a los dos seres que más odiaba, cuando se supone que a los padres debes amar, yo no sentía eso por ellos.

-Sí no quieres abrir esta bien, solo espero que hagas algo de tu vida y dejes de lamentarte alguna vez.

Volvió el silencio y al mismo tiempo la paz en mi, me quede profundamente dormido, mi cabeza se quedó pensando en lo que paso con Vanesa y tuve un sueño muy raro.

Si no fuera lo que soy cambiarían muchas cosas, y no solo hablo de que me gustan los hombres, si tan solo pensara como mis papás quieres, si hiciera todo lo que ellos decean todo sería más fácil, pero muy triste para mi.

No se si esta bien no ser como mi familia,no se que está bien ahora, no tengo el valor de afrontar mi realidad, nunca lo tuve.

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