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Quiero una secretaria fea

Quiero una secretaria fea

Autor: : Miri Baustian
Género: Romance
Luego de que mi cuarta secretaria, de las que tuve este año, me dijo que renunciaba, decidí que mi próxima secretaria sería fea, así no me dejaría para casarse con alguno de mis millonarios contactos. Mi empresa no es para que las secretarias busquen marido, por eso quiero una secretaria fea. Mi socio me dijo que por más que una mujer sea fea, igual se podía querer casar...Pienso que si es fea, nadie se va a casar con ella. Mi madre se enojó por mis pensamientos y mi hermana sonreía. Finalmente obtuve a mi secretaria fea, y yo, tan obsesionado con el tema, estaba feliz. Denis, es la hermana de un amigo mío, él es acaudalado, al igual que yo, mi obsesión, no me permitió ver con claridad el porque ella trabajaba de secretaria siendo millonaria. Descubrí que ella es la mejor amiga de mi hermana, y que lo único que tenía feo, solo era ese horrendo disfraz... No sabía el porqué se presentó vestida como su abuela, pintarrajeada como un espantapájaros y con esa peluca horrenda, mi obsesión mutó, tenía que saber que tramaba... Ella es...una mentirosa profesional y...la mujer más hermosa que vi en mi vida.

Capítulo 1 Quiero un secretaria fea

Por Leonardo

-No te rías, de verdad quiero que el anuncio diga eso.

-No vas a tener a ninguna candidata.

-¿Por qué no? ¿Acaso todas las mujeres piensan que son hermosas?

Le dije a mi amigo y socio, mientras revisaba unos archivos en mi computadora.

-Ninguna mujer va a admitir que es fea.

Me lo dice con mucha seguridad, queriendo que entre en razón, pero yo estoy obsesionado con ese tema.

-Yo quiero una secretaria fea, que domine tres idiomas y que me pueda acompañar a las reuniones, cócteles y viajes de negocios, sin que busque a algún candidato para casarse.

Sonríe con sarcasmo.

-Que sea fea no significa que no se quiera casar.

Declara mientras sigue sonriendo y yo me estoy enojando.

A pesar de eso reconozco que tiene un buen punto, pero si era fea, nadie se iba a querer casar con ella.

Se lo expuse así.

-Sos un cerdo.

-Es una realidad.

-No lo es.

No puede tener razón.

-De todos modos. -Le corté fastidioso -Quiero una secretaria capacitada y fea, tuve 4 secretarias en el último año, todas vienen en busca de encontrar candidatos para casarse y todas me dejaron para casarse con clientes o empresarios, todos millonarios, por cierto.

Tocan la puerta y es Melina, la cuarta secretaria, que estaba a punto de casarse con un empresario que conoció en una cena de negocios a la cual me acompañó como mí secretaria.

La miro con odio.

-Ya publiqué el anuncio.

Dice con una sonrisa, casi tímida.

Era bella, pero no tanto como la anterior que solo había durado 2 meses, Melina duró 4 meses, si, solo cuatro malditos meses.

Mi empresa no era un trampolín para conseguir marido, ni uno de esos lugares donde se conseguían parejas.

Al parecer sí, le voy a cobrar una maldita comisión a cada una de las secretarias que se case con alguien relacionado a mí.

Mejor quiero una secretaria fea.

Ricardo se ríe.

Claro, su secretaria ya lleva 6 años con nosotros, desde que comenzamos con nuestra empresa.

Fue cuando nos hicimos cargo de la empresa.

En realidad no es que la comenzamos nosotros, nuestros padres eran socios y nosotros tenemos la misma edad, nos conocemos de toda la vida, somos como hermanos.

Hicimos juntos la primaria, la escuela secundaria y luego la facultad.

Acá estamos ahora, siendo los dos ingenieros civiles, sin muchas opciones de haber elegido otra carrera.

Quiero decir, tuvimos presiones de nuestras familias para seguir los pasos de nuestros padres y aún sin habernos recibido ya nos tiraban proyectos multimillonarios y teníamos que resolverlos.

Éramos compañeros de juergas, pero en el trabajo éramos profesionales, eso sí.

En cuanto a nuestros estudios, no nos quedaba otra, teníamos la empresa constructora más grande del país, o al menos una de las más grandes.

Trabajamos para el gobierno de nuestro país y también con los de países linderos, también con inversores privados.

Siempre ganábamos licitaciones importantes, teníamos mucho prestigio.

Hacemos puentes, diques y edificios enormes, esos rascacielos tan imponentes y modernos que se levantan con orgullo y sobresalen entre los demás, los más grandes de la ciudad son nuestros y son más de veinte.

De todos modos amo lo que hago, más allá de las presiones de mi padre.

Claro que de chico quería ser futbolista, como la mayoría de los niños de mi país, pero no era funcional para nuestra empresa.

Company Haber and Smith, así se llama nuestra empresa.

Yo soy Leonardo Haber y mi socio es Ricardo Smith.

Cuando nos hicimos cargo de la compañía, Ricardo decidió quedarse con quien fuera la secretaria de su padre.

La que era secretaria del mío ya estaba para jubilarse y decidí contratar a una bella y joven asistente, que se enredó conmigo y terminó renunciando luego que me encontrara en los brazos de otra chica en una discoteca de la ciudad.

Flor de indemnización se llevó.

No aprendí la lección, porque me enredé con las próximas tres secretarias que tuve y con cada una de ellas tuve un problema parecido.

Luego vino una que duró tres años, era casada y amaba a su marido, no me dio cabida y a mí tampoco me interesaba, pero renunció cuando a su marido le ofrecieron trabajo en otra ciudad.

Así llegué al último año.

Aprendí a no meterme con mis secretarias, pero ellas se meten con todos los hombres que tiene que ver con mi empresa.

Debe ser mi karma.

-Agregá que quiero que sea universitaria, licenciada en administración de empresas o contadora o abogada, algo así, no dejes de poner que sea fea, que domine tres idiomas y que no use ropa inadecuada, quiero alguien que se vista como mi abuela.

Le había dicho a mi secretaria al indicarle que quería que dijera el anuncio.

-Estás loco.

Me insiste Ricardo.

-No, quiero una secretaria que me dure.

-Entonces no pongas como requisito que tenga entre 22 y 26 años.

-No quiero alguién de 45 que no me pueda acompañar a las reuniones porque se duerme temprano.

-No vas a encontrar a alguién así.

Mi secretaria estaba escuchando nuestra conversación.

Sé que Melina se sentía culpable, pero de todos modos se iba a casar y me iba a dejar.

Pasé por la casa de mis padres, como cada jueves por la noche, cenábamos juntos.

Es parte de nuestra rutina.

-Hola hermanito.

Angy saltó sobre mí, es mi adorada hermana, había regresado de Europa.

Cuando se recibió de licenciada en administración de empresas, mis padres le regalaron un viaje a Europa,

El viaje duró 6 meses.

Fué con una amiga, aunque ni recuerdo el nombre de su amiga, creo que no la vi nunca.

Estaba feliz de tenerla de nuevo en casa, aunque la vea poco, realmente la extrañé.

Me llenó de regalos que había ido comprando en cada ciudad que visitó.

Siento que piensa en mí todo el tiempo y eso, como hermano mayor, me llena de orgullo.

Mis padres le permitieron elegir la carrera, siempre que tuviera que ver con el tema de los negocios, aunque no le exigieron que estudie ingeniería civil.

Les comenté que mi secretaría se casaba, que era la cuarta en el año, es que en cuanto aprendían a manejarse como yo lo necesitaba, me abandonaban.

Parecía obsesionado con el tema.

-Quiero una secretaria fea, que no se vaya detrás de un empresario.

-Ninguna mujer va a reconocer que es fea, y depende para qué hombre puede resultar o no, fea y vos sos misógino.

Me dice Angy, y creo que está ofendida por mi pensamiento.

-No es verdad, no soy misógino.

Discutimos sobre el tema, nadie parecía comprender mi situación y en la casa de mis padres estaban molestos conmigo.

Me despedí de mi familia, no quería seguir discutiendo sobre el tema, pienso así y el anuncio ya había salido.

Llegué a casa, revisé los correos electrónicos y nadie había mandado nada, ni un miserable currículum, después decían que querían trabajar.

¿Acaso todas las mujeres se consideraban lindas?

A lo mejor no era que se considerarán todas lindas, a lo mejor les daba vergüenza reconocer ante los demás que eran feas, pero tampoco es que estoy buscando una aguja en un pajar, simplemente busco alguien fea y con estudios, hasta es más lógico que una joven fea esté mejor preparada, ya que no tiene tantas posibilidades de tener pareja y de salir como una mujer bella, no sé porqué nadie le encuentra lógica a mis pensamientos, si es una ecuación simple.

Capítulo 2 Manos a la obra

Por Denis

-¿Estás segura?

Le pregunto emocionada a mi mejor amiga Angy.

Habíamos hecho juntas la escuela primaria, la secundaria y la facultad.

Nos conocemos desde siempre y francamente la quiero tanto como a mi hermana, a lo mejor más y eso que a Gaby la adoro.

También nos fuimos de viaje a Europa por seis meses, fue el regalo de graduación de nuestros padres.

Mis padres tenían una importadora de artículos de Cotillón, y además importamos muchos artículos electrónicos, tenemos convenios exclusivos con distintas marcas, las mejores y también fábricas propias que están relacionadas con nuestra actividad, era la distribuidora más grande del país y sé que tarde o temprano tendría que trabajar con ellos, pero por ahora trabajaban allí mis hermanos, Gabriela que tenía 27 años y Javier que tenía 30.

Yo acababa de regresar de mi viaje.

Con Angy compartimos nuestros fracasos amorosos, ella está enamorada de mi hermano y yo estoy enamorada del suyo.

Lo mío parecía una obsesión.

-Sí, quiere alguien que maneje 3 idiomas, que sea licenciada en administración de empresas o contadora o alguna carrera relacionada, pero que sea fea, vos cumplís con los dos primeros requisitos, pero amiga, sos una de las mujeres mas hermosas del planeta.

Me reí, eso lo decía ella con sus ojos verdes claros y su cabello castaño y un cuerpo de infarto, volvía locos a todos los hombres del mundo.

La verdad es que yo también soy hermosa y lo sé.

¿Para qué voy a negarlo?

-Me disfrazo y me presento como secretaría, no creo que se presenten muchas candidatas.

Digo, pensando que se me acababa de ocurrir una idea genial.

-¡Amiga, sos una genia! ¡Mirá si lo conquistás y llegásemos a ser cuñadas!

-Esperemos ser cuñadas por partida doble.

Lo deseo con toda mi alma, quiero conquistar a Leo y que ella conquiste a Javier.

-La cagada es que tanto tu hermano como el mío son terriblemente mujeriegos.

-Eso es verdad, ya idearemos un plan.

-Tu hermano no me conoce, creo y el mío a vos tampoco, te vio un par de veces aunque hace tiempo y como sos mi amiga, estoy segura que no te miró, si te hubiera visto en un boliche, no te hubiera dejado salir sin haberte cogido.

Me río porque pienso que mi hermano actuaría igual con respecto a ella.

-Nos ignoran a las dos...¿Habrá visto fotos nuestras en las redes sociales?

-No, él no usa redes sociales.

Estoy segura que Javier tampoco usa las mismas redes sociales que nosotras, nuestros hermanos son casi amigos, es decir, son amigos sin ser íntimos, pero se manejan de la misma manera y concurren a los mismos sitios para divertirse.

-Ok, cuando llegues a casa que te muestro que me pienso poner, yo estaré de vuelta en una hora.

Fui a la casa de una tía abuela, era solterona y le pedí sus vestidos más antiguos, esos que ella guardaba con naftalina y no usaba nunca.

Mi tía Rosita no entendía para qué los quería, no quise herirla diciendo que me quería poner fea con su ropa, en realidad ella no era fea, de joven era muy hermosa y lo seguía siendo, pero ella se quedó en el tiempo.

En realidad su ropa era anticuada, esa es la palabra justa.

Cuando su novio falleció en un accidente automovilístico, jamás se repuso, no salía y parecía que su casa era de los años ´70, no cambió ni la alfombra, era como una viuda sin serlo, su amor fue tan poderoso que jamás lo superó.

No sé si admirarla o sentir piedad por ella.

Creo que lo que yo siento por Leonardo, es tan poderoso como el amor que mi tía Rosita le tuvo y le tiene al hombre que fue el gran amor de su vida, en eso sí me identifico con ella, aunque Leonardo no sabe que existo y yo muero en cada suspiro por él.

Muchos decían que yo me parecía a ella.

De todos modos, a ella la considero una persona muy cercana y le tengo muchísimo aprecio, siempre nos contuvo y nos defendió cuando a mis hermanos y a mí, cuando nuestros padres pretendían castigarnos por algo, es la tía más joven de mi padre.

Cuando volví de mi viaje, mis padres tuvieron una agradable sorpresa para mí.

Me habían regalado un departamento, un piso, de tres habitaciones, todas en suite, más un living amplio y un comedor en el que estaban cómodos más de 20 comensales, era confortable, el departamento era precioso, muy lujoso y tenía una vista hermosa.

Yo, que ya estaba acostumbrada a cierta independencia, se los agradecí muchísimo, me encantaba la idea de vivir sola...aunque dispuse una de las habitaciones para Angy, y la invité para que vivamos juntas, claro que ella se podría comprar su departamento o lo que quisiera, pero estábamos muy acostumbradas a compartir todo, acepto feliz de la vida.

Angy llegó a casa y cuando vio los vestidos, no podía creer que todavía existiese ropa así, tan anticuada.

-Ok, disimulás tu cuerpo y hasta ahí nomás ¿Y tu cara?

Saqué unos anteojos tipo Harry Potter y me hice un rodete y me pinté dos horribles lunares.

Angy se mataba de risa.

-Amiga, aún así seguís siendo hermosa.

-¿Me miraste bien?

-Si, tus ojos celestes cielo no se comparan con nada y tu cabello rubio, lacio y largo, es precioso, mi hermano muere por las rubias.

-Cuando me lo cruce en tu casa ni me miró, no creo que le guste, no sabe que existo, no me conoce.

Digo acongojada.

-Espero que no te reconozca.

-No lo va a hacer, nunca me prestó atención.

Insisto y las dos cruzamos los dedos.

Me maquillé de mil formas diferentes, afeándome cada vez más.

Estuvimos varias horas practicando, lo tenía que hacer sola, Angy no iba a estar todas las mañanas para ayudarme, aunque vivía en casa, a veces se quedaba a dormir en la casa de sus padres.

Lo más cómico, fue el lápiz labial y crearme cejas gruesas.

-El labial es exagerado, querés que te vea fea, no parecer una loca escapada de un psiquiátrico.

Me llevó delante del espejo y cuando vi mi aspecto reflejado en él, nos reímos las dos.

Parecía una loca de atar.

-Tenés razón.

-Ahora falta el cabello.

-¡Peluca!

Saqué una peluca, que también tenía guardada mi tía.

Era marrón oscura, de rulos, tan de finales de los 70' que impresionaba.

¿Qué le pasaba a la gente en esa época?

¿Le gustaba parecer fea y vieja, siendo joven?

No entendíamos a esa generación.

De verdad se vestían como cachivaches.

También tuve que admitir que mi tía tenía un buen cuerpo y a lo mejor no le quedaba tan mal.

Pero en las décadas anteriores a las del 60, la gente se vestía mejor, ésto es una mezcla de psicodélico con conservador, todo muy raro.

Hasta me divertía.

Hablamos toda la noche y nos dimos ánimo mutuamente.

Sé que va a ser duro verlo con distintas mujeres todo el tiempo, porque Leonardo es mujeriego y siempre está rodeado de bellas damas.

Me tenía que preparar psicológicamente para verlo llegar abrazado con otras, sé que eso me iba a doler.

-Le voy a decir que somos amigas.

-No sé si lo va a creer.

-Bueno, al menos fuimos juntas al colegio y a la facultad.

-Le voy a avisar a mi mamá.

-¡No!

-Sí, todos los jueves mi hermano cena con nosotros en casa y estaba tan obsesionado con que quería una secretaria fea, que no dejaba de hablar del tema...

-No entiendo...

-Mis padres le van a preguntar y cuando diga tu nombre, van a decir que sos preciosa.

-¿Qué le vas a decir? ¿Qué estoy enamorada de tu hermano?

-Podría ser...

-¡Qué vergüenza!

-Tampoco le voy a decir que te querés encamar con él.

-Sabés qué quiero más que eso...

Digo mientras me río nerviosa.

-Amiga, estás tan loca como yo, pero al menos yo me acosté con uno, aunque fue un desastre, en nuestro viaje de egresados, y después con otro, en el viaje, aunque en pleno acto, lo empujé y salí corriendo.

-No es que yo me quiera guardar hasta el matrimonio, es que fuera de tu hermano nadie

me gustó.

Digo, aunque ella lo sabe.

-Espero que lo puedas conquistar.

-Y yo, espero que vos conquistes a mi hermano...

-¿No quiere una secretaria fea?

Nos reímos las dos.

-No lo creo, tenemos que idear otra cosa...

-Seducirlo....

-Pero sabe que sos mi amiga y ahí va a ser más difícil, se va a aguantar las ganas.

-si es que se acuerda de mí, pero algo se nos va a ocurrir.

-O algo puede surgir, mira ésta oportunidad que tengo...

Hicimos palmas con las manos abiertas.

-¿Mando un correo?

-No lo sé, creo que es mejor que te presentes de parte mía.

-Mandale un correo, o un mensaje diciéndole que ya estoy en camino, así no pide fotos o curriculum.

-Esa es buena.

-De todos modos ahora nos vamos a sacar fotos.

Así lo hicimos, nos sacamos fotos, yo con distintos atuendos y Angy se cambiaba con ropa mía, hacía poco que habíamos llegado al país y ella recién se está instalando en el departamento, como tenemos el mismo talle, somos similares físicamente no había problema con la ropa.

Ambas medimos 1, 65, tal vez Angy, llegaba a 1,67, mismas proporciones, busto medianos, cintura chica y buena cola.

Yo me había apresurado a llevar todas mis pertenencias al departamento, lo hice en forma inmediata apenas me dieron la llave.

Nos ubicamos en distintas partes del departamento, haciendo como si fueran distintos días.

Luego me tomó fotos para poner en el currículum que armamos.

-Le voy a decir que mi familia tiene una importadora, voy a tratar de mentir lo menos posible, para no meter la pata.

-Claro, tenés razón, aparte tenés que justificar cómo es que fuiste a un colegio tan caro y a una universidad más cara aún.

-No le voy a decir que nos fuimos de viaje juntas, por si quiere ver fotos.

Si me veía como soy realmente no podría llevar a cabo el plan.

Nos quedamos ultimando detalles.

Capítulo 3 Peor

Por Denis

Casi no pude dormir, si me llegaba a descubrir pronto, no iba a poder conquistarlo nunca más.

Desayunamos apuradas, porque mi transformación llevaba su tiempo.

Angy se había quedado a dormir, estamos muy acostumbradas a estar mucho tiempo juntas, por eso en la casa de sus padres solo se queda de vez en cuándo, creo que esta semana terminaba de trasladar sus cosas al departamento.

Después del viaje que duró 6 meses, nos extrañamos los días que ella se quedaba a pernoctar en la casa de su familia.

-No puedo decirle que tengo experiencia, sí, por mi apellido le voy a decir que trabajé en la empresa de mi familia.

-Perfecto, es conocida, así que no creo que llame...

Mi amiga me mira asustada.

-Conoce a tu hermano...de la escuela secundaria.

Lo sabíamos, pero Angy tiene miedo que se nos escapen algunos detalles.

Pensamos todo con más cuidado.

Ideamos todo y ultimamos las especificaciones.

Angy se quedó en el departamento, tenía su huella digital registrada para abrir la puerta.

Solo ella y yo registramos las huellas.

Mis hermanos no registraron sus huellas, el departamento lo compraron a nombre de corporación Blotime, aunque era mío, es que yo no estaba presente en el momento de firmar la escritura.

Tomé mi coche, un Mercedes, último modelo, no sé si sería demostrar un nivel económico superior, pero como no le iba a ocultar que mi familia tenía dinero, porque eso lo sabía, no creo que esté mal que sepa en qué auto me movilizo.

En cuanto me bajé del auto, Angy me mandó el curriculum que había armado, estaba casi vacío, pero sí decía claramente que hablaba cuatro idiomas, aunque hablo algunos más, producto de mi educación superior, también de nuestro viaje por el mundo y de las escapadas a China en el medio de nuestro viaje, por unas importaciones para mi empresa familiar, fuimos 3 veces allí y nos sirvió para dominar el idioma.

Los dos tenemos facilidades para aprender idiomas.

La foto de perfil de mi currículum vitae es espantosa.

Me reía sola.

Rápidamente cambié la foto de mi watsapp fue un detalle que se nos escapó.

También me dijo que Leonardo me estaba esperando.

No puedo negar que estoy nerviosa y que mi corazón late fuerte.

Me temblaban las manos.

Entré al edificio, la recepcionista me miró con desagrado.

Yo sonreí cuando me acerqué para anunciarme.

-Para el puesto de secretaria personal del señor Haber.

Su cara de asombro casi me hace reir.

-No creo que el señor esté disponible.

Me lo dijo porque le debo parecer horrenda.

Imbécil, pensé, no lo va a estar para vos, dentro de poco.

-Me está esperando.

Le insistí, lo que me falta es no poder ingresar por culpa de esta idiota.

Desconfiada, levantó el teléfono interno.

-Melina, hay una señorita para ver al señor Haber, para tu puesto.

No pude escuchar nada, pero le debe haber preguntado si soy fea.

-Peor.

Fue todo lo que contestó.

-Puede subir, piso 16.

Me dio una tarjeta de invitados.

-Suerte.

Murmuró con una risa burlona.

Bueno ya se pasó con su desprecio.

Sin embargo le sonreí nuevamente, con falsedad, por supuesto.

Al salir del ascensor me encontré con una chica que me esperaba bastante ansiosa.

Me miró como si estuviera complacida de mi presencia.

Debe ser la secretaria que se va a casar.

Era bastante bonita, rubia, claro, le gustan las rubias.

Así y todo jamás me miró.

-Hola ¿Sos Denis?

Mierda, hasta mi nombre sabía.

-Si, un gusto, Denis Blotime.

-Como los cotillones.

La miré pensando en que todos conocen nuestra marca registrada.

-Sí.

Menos mal que hablamos de decir la verdad sobre ese tema.

Es que aparte de la casa central, donde importamos todo en exclusividad, tenemos casas mayoristas en todo el país y también minoristas y marcas propias en un montón de artículos.

-Soy Melina, acompáñame, por favor.

Asentí con la cabeza.

Tenía miedo de caerme por lo nerviosa que estaba.

Mi corazón latía a mil, iba a ver al amor de mi vida, aunque él no sabía que yo existía.

Melina golpeó la puerta de la oficina, que estaba abierta.

-Adelante.

Se oyó la voz sexi del hombre más sexi aun.

Pasé detrás de su secretaria.

Cuando me miró, no pudo disimular un gesto de desagrado.

Mierda ¿Me habré pasado?

-Buenos días, soy Denis Blotime.

Digo, tratando que mi voz sea normal...lo miraba y me sacaba al aire, literalmente.

-Encantado ¿Venís de parte de Angy?

Dijo, mientras hacía un gesto para que me siente.

Su secretaria se retiró, cerrando la puerta.

Estoy en la misma habitación...

Concentrate Denis, me dije.

-Gracias, igualmente, sí, fuimos compañeras en la secundaria y luego en la facultad.

Y en la primaria, le iba a añadir, pero no quiero que piense que tenemos tanta familiaridad.

-Vi el curriculum que me mandó, no tenés mucha experiencia.

-Es verdad, solo trabajé en Importaciones Blotime.

-¿Sos pariente de Javier Blotime?

Mierda, me quedé sin saber qué responder...

La verdad, otra no me queda...

-Sí.

Me mira esperando que me explique, pero yo no le aclaré nada hasta que él me preguntó.

-¿Qué clase de parentesco?

-Es...mi hermano.

Se sorprendió.

-No sabía que tenía otra hermana, conozco a Gabriela.

-Soy la más chica de los tres.

-¿Por qué no trabajás con ellos?

-Por...mi aspecto.

Ya está, no creo que me siga preguntando.

-Pero sos una de las dueñas.

Mierda ¿Qué le pasa?

-No, lo son mis padres y ellos, a mí, solo me usan para viajar a China, por las importaciones y en realidad prefieren esconderme o que esté lejos.

-Comprendo.

Mierda ¿Qué carajo comprende?

¿Que a los feos hay que esconderlos?

Si fuera fea de verdad, ya me hubiera suicidado con gente así, de todos modos no podía dejar de mirarlo, es tan bello, tan sexi, tan...

Denis, cerra la boca que se te va a caer la baba, me dije.

Pero entiendo que es terrible que pida una secretaria fea.

Y sobre todo para que no se case.

-¿Cuántos idiomas hablás?

-Correctamente, castellano, inglés, alemán y portugues, también me defiendo con el chino, el francés y el italiano.

-Guau, eso es impresionante.

-Como le dije antes...me esconden...viajando y es el motivo por el cual no quiero trabajar más con mi familia, no estamos peleados ni nada, los puede llamar, pero no es cómodo para ellos ni para mí.

-Conmigo tendrías que viajar, a veces y acompañarme a reuniones.

-Tengo mi pasaporte al día, vine hace unos días de...China.

Casi digo de Europa, me tengo que concentrar más.

-Soy exigente con mi personal, no podés faltar y una vez que firmás contrato, no podés dejar de trabajar mínimo, por un año, no podés casarte, ni quedar embarazada, al menos durante el primer año y cada año, si todo va bien, firmamos un nuevo contrato.

-¿Qué tiene que ver mi vida privada con mi trabajo?

-Quiero que me dure una maldita secretaria, mi empresa no es un trampolín para conseguir un marido rico, por eso aclaré y perdoname, no es personal, que quiero una secretaria fea.

Lo dice casi furioso, si supiera que yo pretendo casarme...con él.

-Eso dolió...pero estoy acá porque sé que soy fea, los hombres no me miran y francamente prefiero esconderme, a salir con un hombre que no toma en cuenta la parte espiritual.

Veo su cara casi de asco.

-La mujer nos entra por los ojos y después viene todo lo demás, más allá de tu espiritualidad, quisiera saber si estás comprometida a trabajar conmigo un año entero, serías mi secretaria y en parte mi asistente personal, incluso tendrías que trabajar algún sábado, aunque no todos y algún domingo, a veces te puedo citar en mi casa.

Es pedante y misógino, pero no se lo pienso decir, solo quiero estar a su lado.

-No tengo problema con eso, señor.

Dije mientras mi corazón daba saltos, me encantaría estar en su casa y en su cama...

Denis, prestá atención....

-Podrías comenzar el lunes próximo...no, mejor desde pasado mañana, así arreglás tus asuntos, no quisiera tener problemas con tu familia.

-No señor, quédese tranquilo, que para mi familia es un peso que le saca de encima, yo necesito trabajar, porque si bien puedo no hacer nada, porque ellos sí me dan todos los meses un cheque de unas cuantas cifras, no soy de las que se quedan de brazos cruzados, no tengo ganas, por ahora, de estudiar otra carrera y mi vida se termina ahí, no tengo mucha...actividad social.

-Entiendo ¿Entonces estás dispuesta a ser mi secretaria, sin irte de mi lado?

-Sí, señor.

Me quedaría toda la vida con vos....

-¿Usas peluca?

OHOHOH

Me quedé muda, hasta mis orejas deben estar coloradas.

-Sí, tengo un cabello horrible y así me siento más protegida.

-Ok, por mí no hay problema.

-Gracias por la oportunidad.

-Te la merecés..perdón... eso no sonó...quiero decir...

Yo le sonreí, estaba tentada, de verdad piensa que soy fea, bueno, ya estoy adentro.

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