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R.EM

R.EM

Autor: : Nambi
Género: Suspense
¿Qué harías si de pronto una noche comienzas a tener sueños extraños que resultan ser sobre crímenes que ocurrirán a futuro? Creerías que es una locura, al igual que Minji pero si tuvieras la posibilidad de salvarlos, ¿Lo harías? COPYRIGHT ©Nambi

Capítulo 1 Capitulo 1: El inicio La Pareja (parte 1 2)

El cerebro pasa por ciclos con cinco fases distintivas: fase 1, 2, 3, 4 y el sueño de movimientos oculares rápidos (REM por sus siglas en inglés). El sueño REM representa el 25% del ciclo de sueño y ocurre por primera vez entre 70 y 90 minutos después de dormirse. Dado que los ciclos de sueño se repiten, se entra al sueño REM varias veces durante la noche.

Durante el sueño REM, el cerebro y el organismo se energizan y es cuando se sueña. Se considera que el sueño REM participa en el proceso de almacenamiento de recuerdos y aprendizaje y también ayuda a equilibrar el estado de ánimo.

____________________________

Había un departamento, pequeño, cuidado y simple.

Ella se encontraba frente al computador tratando de imitar un vídeo el cual enseñaba a hablar el idioma de los sordomudos, el lenguaje de las señas y es que siempre había querido aprenderlo.

Él la observaba a la distancia con una sonrisa mientras rasgaba unas cuantas notas en su guitarra.

Momentos después deja su guitarra a un lado y se acerca a ella.

-¿Has aprendido algo?- pregunta apoyando una mano en el escritorio mientras observa el computador.

Ella le sonríe.

-Esto significa hombre- cerró su mano dejando solo el dedo índice hacia adelante y luego formó un óvalo con ella- Y esto es nombre- abrió la palma de su mano y esta vez formo un puño apoyando su dedo pulgar encima.

-¿De verdad?- él imitó su acción- Wow, genial.

Y desperté...

Abrí mis ojos lentamente para que el sol que pegaba directo a mi rostro no me afectara y estiré mis brazos hacia arriba, giré un poco mi cuello y decidí levantarme de la cama para preparar el desayuno.

Solo un café con unas cuantas tostadas y me senté frente a mi laptop a la espera de alguna idea para mi nueva novela, pero no había caso, me encontraba estacada y no entendía la razón, generalmente era de esas personas que se inspiran con solo observar a un pájaro volando, pero últimamente mi imaginación se había puesto en mi contra y no lograba escribir ninguna escena, ni siquiera el título.

De pronto recordé aquel sueño que tuve en la noche, sobre aquella pareja, recuerdo sus rostros claramente, sus vestimentas y hasta sus voces lo que me pareció extraño, realmente extraño, podía jurar que los reconocería si me los encontrara en algún lado, si es que no fueran producto de mis sueños.

Cerré la laptop y me dispuse a darme una ducha para luego ir al trabajo.

Me vestí con una camisa blanca y sencilla, unos jeans un poco gastados, unas zapatillas y un suéter no tan abultado en color negro con unos cuantos detalles en blanco, para variar. Até mi pelo en una coleta alta, tomé mi cartera y salí de mi departamento.

Al llegar a la parada del bus, me detuve a observar un poco el paisaje en la búsqueda de un poco de inspiración, pero no era más que una avenida doble con coches pasando cada dos segundos, tiendas de conveniencia al otro lado de la calle con algunos departamentos rellenando la cuadra, nada que envidiarle a las cuadras siguientes y me rendí, si la inspiración decidía volver a mí, lo iba a saber en un instante.

Al subir al bus tomé asiento en una de las butacas del fondo y abrí mi libro como entretenimiento durante el viaje.

-¿Qué le has comprado?- preguntó una voz joven masculina provenía de un lado del asiento ubicado detrás de mí.

No hubo respuesta de regreso.

-Lo has olvidado, ¿verdad?- volvió a preguntar la voz.

-Iré a comprarle algo luego de volver del trabajo- respondió la segunda voz que estaba ubicado en el asiento detrás de mí.

-¡Sabes lo importante que es para ella!- regaño.

-Lo sé, no voy a olvidarlo, no te preocupes.

No quería ser entrometida, pero la curiosidad me ganaba, observé de reojo hacia donde se encontraban las voces y solo pude observar las piernas de un joven que vestía unos jeans ligeramente apegados al cuerpo con unos zapatos casuales y deduje que su amigo o lo que fuera se encontraba a su lado a un lado del asiento siguiente al mío, por lo que no pude observarlo.

Era la hora de bajarme, pero al levantarme, los dueños de las voces ya no estaban.

Guardé el libro en mi cartera y bajé del bus.

Caminé unos pasos hacia al final de la cuadra donde estaba ubicado el café en el que trabajaba "Sweet Essence".

Saludé a mis compañeros, me puse el uniforme y comencé otro día rutinario de trabajo.

-¿Aún no llega la inspiración?- preguntó Alice, una de mis compañeras del café.

Alice era de estatura alta de complexión delgada con una melena ondulada en color trigo que le llegaba hasta la cintura, su tez de una tonalidad clara y con ojos almendrados en color topacio. Extrovertida, demasiado si me lo preguntan, pero ese es también su encanto.

-Creo que se ha ido para siempre- respondí con una expresión dramática lo que causó una risa por parte de Alice.

-Tal vez estés necesitando una musa inspiradora- sugirió.

-¿Y con musa inspiradora te refieres a un novio?- levanté una de mis cejas.

-Solo digo- respondió levantando ambos hombros en señal de defensa.

Sonreí.

-¿Se me nota mucho la soltería?

-Digamos que... Solo te falta un micifuz de acompañante.

-Eso es muy cruel de tu parte y ni se te ocurra recordarme que siendo más joven que yo, estas por casarte.

Ella soltó una risa.

-Bien, en primer lugar, tú te lo autorrecordaste, en segundo lugar solo soy más joven por dos años y en tercer lugar aún tienes tiempo de encontrar a tu príncipe azul, aún no estás tan anciana- me "consoló".

-"Príncipe azul", que cursi- hice una expresión de disgusto.

-Y así menos vas a encontrar a alguien, deberías ser un poco más, mmm, ¿cómo decirlo?... Ah sí, TIERNA- y destacó la palabra tierna.

Solté una carcajada.

-Sí, claro- me burlé.

Otro día de trabajo terminó.

-La anciana se va a casa- informé a Alice.

Ella sonrió y asintió.

-Nos vemos mañana y recuerda trabajar en tu parte tierna- respondió.

-Definitivamente es lo primero que haré al llegar a casa- me burle nuevamente.

Y nuevamente debía tomar el bus de regreso.

Al llegar al departamento, caí rendida en la cama.

Otra vez ellos dos, la misma pareja que la noche anterior, pero esta vez estaban discutiendo y era de noche.

-Lo has olvidado- le reclama ella con decepción en sus palabras.

-Te he dicho que lo siento- le responde él.

-¿Crees que eso es suficiente?- formó una sonrisa irónica.

Tomó su bolso y se dirigió hasta la puerta principal del departamento.

Él fue tras ella, pero ella se encontraba a una distancia de él y no lo duda, sigue su camino sin mirar atrás mientras él va detrás de sus pasos regañándose mentalmente por haberlo olvidado otra vez.

Ella mete su mano en su bolso y saca una pequeña caja, la abre y contempla el obsequio que había comprado para él en el día de su aniversario. Lo arroja a un lado y sigue su camino.

Él observa que acaba de arrojar algo y recoge la caja. La abre y observa un hermoso collar, similar a la placa de los militares, que ella le había comprado y en el que tenía una frase grabada:

"Siempre mantente en mi vida"

Él agachó su cabeza y se lamentó en silencio mientras daba pasos lentos detrás de ella.

Él tenía el pelo en una tonalidad rojiza, era alto y vestía un suéter con cuello en color mostaza, unos jeans ligeramente apegados al cuerpo y unos zapatos casuales mientras que ella es pequeña de estatura, cabello hasta la cintura en color castaño oscuro y lleva tapado en color marrón oscuro y debajo de él, un vestido de mangas largas que le llegaba hasta un poco antes de la rodilla en dos tonalidades, adelante negro y detrás era de color beige con unos stilettos simples y negros.

Sigue caminando hasta que se topa con un grupo de cuatro estudiantes que aún llevaban el uniforme de su instituto y cubrebocas.

Toma un respiro, sigue caminado con temor y luego siente unas manos tomándola por detrás.

Al girar, los cuatro estudiantes estaban detrás de ella.

-¿Ibas a algún lado?- pregunta uno de ellos.

Ella se inhibe y no responde.

-¿Tienes miedo?- pregunta otro acercándose a ella.

Da un paso hacia atrás.

-¿Qué quieren?- pregunta con dificultad.

Uno de ellos la observa de pies a cabeza, analizándola, imaginándola... Sin prendas.

-¿No tienes calor?- pregunta uno de ellos- ¿Por qué no te quitas el tapado?

Ella rodea su cuerpo con sus manos y da un paso hacia atrás.

-¿Qué creen que están haciendo?- pregunta una voz familiar a sus espaldas y ella se alivia automáticamente.

-¿Tú quien rayos eres?- pregunta molesto otro de ellos.

-¡Soy su prometido!

Ellos rieron.

-¿Así?

Uno de ellos se abalanzó hacia él y lo golpeó fuertemente en el estómago lo que provoco que cayera al suelo del dolor.

Los ojos de ella se cristalizaron.

-¿Por qué hacen esto?- preguntó con la voz quebrada.

-No lo sé, tal vez por diversión.

-De...jen...la, por favor- dijo él con su voz entrecortada.

Uno de ellos se acercó hacia él.

-Disculpa, no te oí, ¿qué has dicho?- interrogó burlón.

-Por...favor, no...le hagan nada...por favor- pidió él.

-Oh, ¿qué debemos hacer?... Creo que eso no será una opción.

Con un gesto de manos le indicó al resto que la tomaran y la tiraran al suelo boca arriba y comenzaron a quitarle su tapado, mientras continuaban golpeando a su novio al punto de que él comenzó a sangrar y las lágrimas se deslizaban por el rostro de ella.

-Esperen por favor- pidió ella después de haberle quitado el tapado.

Ellos la observaron.

-Solo quiero pedirles un favor- dijo entre sollozos.

-¿Qué quieres?

Ella giró su mirada hacia su pareja.

-Déjenlo ir y prometo no interferir en lo que vayan a hacer conmigo- volvió su mirada hacia ellos.

El "jefe" del grupo, giró la mirada hacia su pareja, luego hacia ella y se oyó el sonido de su risa.

-Bien- respondió y dio la orden para que lo dejaran ir.

Él comenzó a toser fuertemente y las lágrimas comenzaron a caer.

-No voy a irme- dijo entrecortado- No voy a dejarte- posó su mirada en ella.

Su risa volvió a sonar.

-Entonces supongo que si quiere quedarse no podemos evitarlo- hizo un gesto desinteresado- Disfruta el show- dijo con malicia y puso a su prometido boca abajo con la mirada en dirección a su prometida.

Y lentamente le fueron quitando su inocencia.

Ella cierra sus ojos cristalizados y vuelve a abrirlos, trata de alejar las lágrimas y aún forzándola en contra de su voluntad, comienza a observarlos en busca de algo que pudiera ayudarla a identificarlos en caso de que saliera con vida de allí, algún detalle, algo, pero observa algo mucho mejor, sus nombres en los uniformes.

Ellos traían sus nombres en sus uniformes y pensó que eran demasiados idiotas o eso significaba que no iban a dejarlos con vida.

Hizo un esfuerzo sobrehumano tratando de recordar sus nombres.

*Dean Hawk

*Christian Gates

*Mike Beckett

Y se aferró a aquellos nombres.

Giró la mirada hacia su pareja que estaba inundado en lágrimas y rogaba su perdón con la mirada.

Ella se encontraba con ambos manos hacia los costados por lo que con el brazo que estaba en dirección hacia su pareja utilizo el lenguaje de señas que había aprendido en el sueño anterior.

Y formó la palabra 'nombre' con las manos, aquella palabra que agradeció haberle enseñado.

Él tardó unos momentos en entender, pero cuando finalmente lo hizo, se giró hacia su agresor ,"el jefe"

con la excusa de que necesitaba moverse porque estaba muy adolorido.

*Scott Jones

Y nuevamente desperté.

Capítulo 2 Capitulo 2: El inicio La Pareja (parte 2 2)

Me desperté agitada y me sentí extraña.

¿Por qué nuevamente soñaba con ellos?, ¿y por qué en esa situación tan terrible?

Me pregunté si tal vez era una idea para mi nuevo manuscrito, pero lucia tan real y sus nombres vinieron a mi mente.

-Dean Hawk, Christian Gates, Mike Beckett y Scott Gates- repasé en voz alta.

Me senté en la cama por unos segundos y observé la hora.

No había tiempo de tomar un baño.

Me dirigí hacia al cuarto cocina y tomé un vaso de agua.

Tomé un bloc de notas que había sobre la mesada de la cocina y con una lapicera escribí sus nombres y la fecha de hoy, diez de mayo, aún no estaba segura de que iba a hacer al respecto, todavía me sentía extraña, pero sentí la necesidad de escribir y recordar sus nombres.

En el camino hacia la cafetería no podía dejar de pensar en el sueño, ¿quiénes eran aquellas personas y por qué irrumpían en mis sueños de una forma tan tétrica?

Pensé en la posibilidad de usarla como una idea para mi nuevo manuscrito, pero de algún modo me sentía incómoda con ello.

-Buenos días, abuela- me saludó Alice al llegar al café.

-Abuela, mi trasero-me quejé-Buenos días- sonreí falsamente.

-¿Qué es esa expresión de velorio que traes en tu rostro?- Alice se acercó a mí.

-¿Yo?- pregunté con sorpresa.

Ella asintió.

-¿Pasó algo?

Me silencié unos segundos y luego respondí.

-Creo que la imaginación volvió a mí, pero ¿Por qué me siento tan extraña?- dije lo último casi inaudible.

-¿De qué hablas?

-Olvídate, comencemos a trabajar.

El día transcurrió normal hasta que la hora de ir a casa había llegado.

-Deberías haberlos visto, lucían tan bien juntos- comentó Alice maravillada.

Yo la observé desentendida.

-¿De qué hablas?- interrogué.

-¿No has visto a aquella pareja de jóvenes enamorados?- respondió, juntando ambas manos, encantada.

Rodé los ojos.

-En momentos así es cuando agradezco mi soltería. El amor vuelve subnormal a cualquier persona sin excepciones- negué con la cabeza- Me iré a casa-avisé.

-Y la soltería te vuelve gruñona- se quejó ella- Nos vemos mañana.

Saludé con la mano y me dirigí hacia la parada del autobús.

Aún seguía sintiéndome extraña, ¿qué estaba ocurriendo exactamente?

Durante la espera del bus, mis ojos cansados comenzaron a cerrarse y solo pude oír la voz de una joven a mi lado.

-¿Cuántas veces debo decirte que no quiero?, ¡deja de llamar o voy a denunciarte con la policía!- se oía realmente molesta.

Minutos después pude sentir unas manos sacudiéndome suavemente.

-Disculpe, el bus está llegando- era la voz de la joven que había oído.

Abrí mis ojos rápidamente.

-Gracias.

Ella hizo una reverencia en respuesta y noté algo extrañamente familiar en ella.

Era una estudiante y llevaba la misma insignia escolar que llevaban los agresores de mis sueños.

Me pregunté que me estaba ocurriendo, ¿qué podrían ser esos sueños?, pero tres días después es cuando lo más extraño estaba a punto de ocurrir.

El último día del fin de semana había llegado y decidí aprovecharlo para comenzar el nuevo manuscrito, finalmente había optado por escribir sobre aquel sueño.

Opté por ir al parque cercano a mi departamento.

Escribí las primeras líneas describiendo el primer día del sueño hasta que una conversación me distrajo de la escritura.

-¿Has oído sobre el reciente ataque que hubo unas cuadras atrás?- preguntó una señora mayor en el banco de al lado.

-¿Ataque?- preguntó su acompañante.

-Dicen que una pareja fue abordaba hoy en la madrugada por un grupo de estudiantes y han abusado de la joven.

-¡Oh, eso es terrible!

¿Pareja?, ¿ataque?, ¿abuso?, sonaba exactamente como el sueño y mi manuscrito.

Releí la escritura y aquella sensación extraña volvió a mí.

Era una casualidad, una exacta y enorme casualidad.

Decidí regresar a casa y terminar el día por hoy.

Al otro día me estaba esperando otro día de trabajo rutinario en el café.

-¿Cómo ha estado tu fin de semana?- preguntó una Alice sonriente.

-Aburrido- comenté desinteresada- ¿Y el tuyo?

Su cara se iluminó.

-¡Fui a probarme el vestido de novia!

-Wow, con esa expresión hasta parece algo bueno casarse- respondí indiferente.

-¡Hey!- me regañó- ¿No estás feliz por mí?- su tono se apagó.

Me acerqué a ella y la abracé.

-Claro que lo estoy, lo siento, ¿cómo te ha ido?

Alice volvió a sonreír.

-Uno era más precioso que el otro... ¿Te gustaría acompañarme la próxima vez?, debo decidir entre dos.

-Me encantaría- sonreí.

Ella me devolvió la sonrisa.

-Por casualidad, ¿recuerdas la pareja de la que te había hablado la semana anterior?

Traté de recordar.

----------FLASHBACK-----------

-¿No has visto a aquella pareja de jóvenes enamorados?

-En momentos así es cuando agradezco mi soltería, el amor vuelve subnormal a cualquier persona sin excepciones.

----------FINFLASHBACK-----------

-Sí, aunque no la había visto, ¿pasó algo?, ayer he escuchado algo acerca de una pareja.

-Han sido abordados por cuatro estudiantes y han abusado de ella mientras que él fue gravemente herido.

Me llevé la mano a la boca con temor.

¿Había conocido indirectamente a la pareja de mis sueños?

-¿Es la misma pareja de la que me hablaste?, ¿estás segura?- mis palabras se entrecortaron.

Alice apoyó una mano sobre mi hombro.

-¿Estás bien?, ¿los conocías?- se preocupó.

Largué un suspiro.

-No, no... No me creerías- susurré.

-¿Qué?

Negué con la cabeza.

-Tengo la cabeza en otro lado últimamente... Lo siento, es terrible lo que les ha ocurrido.

-Desde la semana pasada te noto extraña, ¿qué te ocurre?

-Es solo que no he podido dormir bien en estos días.

-¿Segura que es solo eso?

-Sí, no te preocupes- sonreí.

-De acuerdo- sonrió también y se dirigió a acomodar las mesas.

Repasé mentalmente el sueño que había tenido días atrás, no quería pensar que esa pareja, fuera la pareja de mis sueños.

Capítulo 3 Capitulo 3: La chica del bus (parte 1 2)

Solo había pasado una semana luego de aquella "gran coincidencia" como había decidido llamarlo, hasta que otra "coincidencia" llegó en forma de sueños.

Instituto N.F., clase 2-5

-Señorita Nichols, ¿qué la tiene tan entretenida como para no prestar atención en clases?- regañó la profesora a cargo a una de las estudiantes.

-Lo siento- se disculpó la estudiante.

La estudiante era una niña de baja estatura, tal vez de un metro cincuenta y cinco, cabello lacio y negro, cuerpo pequeño y llevaba puesto el uniforme reglamentario.

-Bien, tomaré examen de los últimos temas hablados en la clase a partir de "Los Derechos Humanos" la próxima semana y no se olviden de la tarea para el hogar- informó la profesora.

-Sí, profesora Park- respondieron los estudiantes al unísono.

Y el timbre del descanso sonó.

Los estudiantes salieron rápidamente del salón de clases a excepción de uno de ellos, la niña que había sido regañada segundos atrás.

Estaba tecleando un mensaje en su teléfono.

<< ¿De qué manera puedo hacerte entender que no quiero nada contigo?, deja de buscarme o voy a denunciarte con la policía y esta vez será en serio>>

En ese momento, una estudiante ingresó al salón de clases.

-Jisoo, ¿no saldrás al descanso?- preguntó.

-Sí, enseguida voy- respondió ella.

Ella guardó su teléfono en uno de sus bolsillos y salió al descanso.

Cuando intentó salir al patio del instituto, cuatro estudiantes le bloquearon el paso.

-¡Otra vez ustedes!, ¿no saben leer o qué?- preguntó furiosa-¡Acabo de enviarles un mensaje!- le dijo a uno de ellos, pero por alguna razón sus rostros eran intangibles.

-¿Por qué crees que estamos aquí?- preguntó con un tono de malicia-Hablemos y prometo que te dejaremos en paz.

Ella los observó con desconfianza y soltó un suspiro irónico.

-Si claro, como si fueran a hacer eso- se quejó.

-Lo prometemos- aseguró.

-Bien- se rindió molesta.

Ellos la guiaron hacia un lugar alejado del edificio principal del instituto y ella con molestia los siguió.

-¿A dónde estamos yendo?- preguntó ella temerosa luego de estar lo suficientemente alejados del ala principal.

-Ya llegamos, no te preocupes.

Se detuvieron en un galpón frío y oscuro, lleno de mesas viejas y sillas, sin rastros de ninguna otra persona alrededor.

-¿Por qué estamos tan alejados?- preguntó con incomodidad, temerosa.

-Queremos hablar tranquilos sin que nadie nos interrumpa.

-Bien, los escucho- respondió nerviosa.

Dos de ellos se posicionaron a sus lados, mientras que los otros dos quedaron frente a ella.

Ella los observó y tenía más que claro que algo no andaba bien.

-Me están asustando- dijo ella con sus palabras entrecortadas.

Y ellos formaron una sonrisa.

-Es la idea- respondió uno de los que estaban frente a ella.

-¿Por qué hacen esto?- sus ojos se tornaron vidriosos.

-No lo sé, tal vez por diversión.

Las próximas escenas se tornaron borrosas y entrecortadas, aparecían como destellos y en ellas, unos números continuaban apareciendo. En una de ellas, podía ver a la estudiante envuelta en lágrimas y con uno de ellos tratando de quitarle el uniforme, en otra, ella se encontraba solo en ropa interior y con el miedo impreso en su rostro y en la última escena estaba ella tirada en el suelo con solo su ropa interior cubriéndola con lágrimas mojando su rostro mientras se encontraba inconsciente con su uniforme esparcido a sus lados en aquella habitación fría y lejana.

...

Desperté con la respiración entrecortada y se me vino a la mente una frase del sueño que me parecía extrañamente familiar.

"No lo sé, tal vez por diversión"

Pero no recordaba donde la había oído y me persiguió por el resto del día.

-Minji-llamó Alice.

Yo me encontraba sentada en una de las mesas del café con la mente dispersa.

-Minji- llamó nuevamente-¿Qué te ocurre?- preguntó al acercarse a la mesa.

Sacudí la cabeza para alejar aquellos pensamientos y volver a la realidad.

-Minji, ¿qué está pasando?- preguntó Alice con preocupación.

Posé la mirada en ella.

-Discúlpame, simplemente no he dormido bien anoche.

-¿Por qué no intentas descansar un rato en la aérea de descanso?

-No, no te preocupes, estoy bien, ¿querías decirme algo?

-Hoy es la segunda prueba del vestido, ¿recuerdas que vendrías conmigo?, pero si no estás con ganas, no te preocupes, puedo pedirle a mi madre que me acompañe.

Negué con la cabeza.

-He dicho que iría contigo, además muero por ver lo preciosa que vas a lucir en esos vestidos- sonreí.

Alice me devolvió la sonrisa.

-¿Segura?, no es problema para mí, mi madre vendría encantada.

-Alice, estoy bien- afirmé.

Ella asintió.

-Brent nos ha dado la tarde libre, así que saldremos en media hora, ¿de acuerdo?

-Claro.

Me dirigí hacia el cuarto de descanso donde se encontraban los casilleros personales para cambiarme el uniforme reglamentario del café.

Media hora después salimos del café y nos dirigimos hacia la boutique de vestidos de novia.

Camino allí comencé a sentirme más cansada de lo normal, las consecuencias por no haber podido dormir bien anoche estaban saliendo a flote.

-Tú espera aquí mientras me pruebo el primer vestido- dijo Alice emocionada.

Sonreí ante su emoción y asentí.

Mientras esperaba por Alice, decidí dar un recorrido por la tienda para evitar quedarme dormida.

Me detuve en la vidriera que daba hacia el exterior de la tienda y repasé con la mirada aquellos vestidos expuestos en los maniquíes, ni siquiera yo podía entender como a mi edad aún no había conocido a nadie y la idea de casarme lucia realmente lejana.

De pronto sentí que todo se detuvo cuando aquella niña paso ante mis ojos del otro lado de la vidriera... Era la estudiante del sueño de la noche anterior y un recuerdo, el cual había dejado olvidado en lo más profundo de mi memoria, vino a mí.

-----------FLASHBACK-------------

-¿Cuántas veces debo decirte que no quiero?, ¡deja de llamar o voy a denunciarte con la policía!- se oía realmente molesta.

Momentos después sentí unas manos sacudiéndome.

-Disculpe, señora, el bus está llegando- era la voz de la joven que había escuchado.

Abrí mis ojos rápidamente.

-Gracias.

-----------FINFLASHBACK---------------

¿Todo podría ser producto de una extraña y gran coincidencia? O tal vez mi mente me volvía a jugar una mala pasada por la falta de sueño o simplemente estaba enloqueciendo lentamente.

-Minji- oí la voz de Alice que me llamaba, pero se oía lejana-Minji- nuevamente volví a oírla.

Pasaron segundos hasta que comencé a sentir unas manos sacudiéndome y pude salir del trance.

-Minji, ¿qué ocurre?- preguntó Alice- Desde la cafetería que no te veo bien, ¿qué ocurre?

Me giré hacia ella.

-Lo siento Alice, el no haber dormido bien me está afectando- me disculpé.

-¿Eso es todo?- Alice tomó mis manos-Puedes contarme lo que sea, lo sabes, ¿verdad?

Sacudí mi cabeza.

-Lo siento, Alice- ella estaba luciendo un vestido blanco con encaje y abierto en la espalda- Estás preciosa, mírate- formé una gran sonrisa.

Ella sonrió también.

-¿Te gusta?- preguntó emocionada.

-¿Si me gusta?, ¡estás hermosa!

-Es uno de mis favoritos, pero aún queda uno más... Iré a cambiarme así lo ves y me ayudas a elegir.

Asentí.

Me senté en una de las bancas ubicadas a un lado de la tienda y un temor comenzó a recorrer por mi cuerpo, la he visto antes y después del sueño, claramente estaba enloqueciendo.

Por el momento opté por enfocarme en Alice y pensar en frío acerca de lo que estaba ocurriendo.

-Bien, ¿qué opinas de este?- Alice salió con un vestido blanco en corte princesa con un tul cubriendo la parte baja y un corsé que resaltaba su cintura.

Cerré mis ojos y los abrí rápidamente estupefacta.

-Alice, ¿eres tú?

Ella soltó una risa.

-Supongo que este es el elegido- sonrió.

Asentí tontamente.

Lucia realmente hermosa y dejé que la emoción se apoderara de mí en ese momento.

Camino a casa comencé a sentirme cansada nuevamente, por lo que mientras iba en el bus apoyé mi cabeza sobre el asiento y mis ojos simplemente se cerraron y unas voces comenzaron a susurrar desde la parte trasera del bus.

-Esta vez no voy a dejarla pasar- su tono sonaba molesto.

-Debemos hacer algo al respecto- esbozó otro.

-Si Jisoo nos delata, iremos directo a la cárcel.

-Ya debemos bajar, vamos.

Abrí mis ojos y me giré hacia las voces, pero solo pude verlos desde atrás y lucían como estudiantes.

<> esa frase ahora daba vueltas por mi mente.

<> ese nombre sonó una y otra vez.

La niña de mi sueño se llamaba Jisoo, ¿qué tan certera era la coincidencia con mis sueños y lo que había ocurrido hoy?

Sacudí mi cabeza, ¿qué estaba ocurriendo?

Al llegar a casa me senté en la litera, ¿y si era una señal?, ¿así como había sucedido con la pareja?, y si lo fuera, ¿qué podría hacer al respecto?, ¡nadie me creería!, y no puedo preocupar a Alice a días de su boda.

Tomé mi cabeza entre mis manos y nunca antes me había sentido tan frustrada como lo estaba ahora.

En caso de que fuera real, no tenía la certeza de cuando ocurriría y eso me frustraba aún más.

¡Debo hacer algo al respecto!

Tomé mi cartera y me dirigí hacia la estación de policía más cercana.

No sabía exactamente lo que iba a decir, pero sabía que lo que fuera que dijese sonaría como una total locura, pero al menos debía intentarlo.

Me acerqué hacia el primer oficial que vi y tome una gran bocana de aire antes de hablar.

-Disculpe- dije finalmente al oficial que se encontraba revisando unos papeles.

Él levantó la mirada hacia mí.

-Disculpe, no la había visto, tome asiento- ofreció- Soy el detective Jun Reed, ¿en qué puedo ayudarla?

Me senté con temor y busqué las palabras correctas para que no sonara extremadamente loco.

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