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Reglas Del Destino

Reglas Del Destino

Autor: : Crishg
Género: Romance
amor de tu vida: Persona que nos hace ver el mundo de diferentes maneras, persona que no daña, persona que valora y ama cada parte de ti, persona que no jala del hilo rojo para no dañar el dedo al que está unido. Pero quién de ellos es mejor que el otro o quién de ellos romperá las reglas del destino.

Capítulo 1 La Irá

Frustración, ira, dolor y rabia, eso sintió Elena al enterarse de la desaparición del rey, quien había abandonado el castillo desde bien entrada la tarde del día anterior, se había estado encargando de muchas cosas de las empresas que tenía a su cargo y luego de su apretada agenda el rey había tomado su auto y había abandonado el palacio hacia rumbo desconocido.

Dejando a la guardia real y así jefe de guardias preocupados por el paradero del rey, el palacio se encontró en total caos y la prensa solo lanzaba especulaciones de dónde podría estar el rey.

Aún no lograban entender cómo siempre la prensa solía enterarse de todo, era preocupante.

Elena no pudo ocultar una sonora carcajada que salió de su boca, porque todo esto solo le causaba risa. Era tan divertido y patético.

Buen, para aquellos que no lo conocían también como ella lo conocía, no les era fácil saber que el rey se encontró en una pequeña villa que años atrás fue un refugio para encuentros llenos de amor, inocencia e ilusiones. Pero también de tristeza y gran dolor.

Dolor para aquellos que tomaron con fuerza la cuerda que unía los destinos y quisieron superar los límites que había creado el hombre. Elena dejó a un lado la pequeña nota que recibió de parte de la princesa Elisa, la hermana menor del rey y princesa que era su mejor amiga.

Suspiro dejando el asiento donde prácticamente estaba recostada para ir a tomar un vaso de agua en la cocina de sus pequeñas casa y volvió a observar la nota que unos de los guardias del palacio trajo junto con una invitación para qué asistirá urgente al llamado de la princesa quien estaba muy preocupada por el desfile de su hermano, Elena suspiro y froto sus ojos con verdadero cansancio Rafael había vuelto a desaparecer y eso solo traía problemas.

¿Estaba Rafe jalando del hilo rojo muy fuerte esta vez? Era tan difícil entender que no había forma de forzar una relación.

Al pasar junto a un sofá en su camino al refrigerador, el contestador automático del teléfono comenzó a cambiar de color y un mensaje de voz se comenzó a reproducir.

"Hola - Una pequeña pausa llena el ambiente por un momento, era como si la persona estuviera pensando que decir a continuación - Elena, soy la Señora Gloria, sé que nos pediste no llamarte a tu casa y no pedirte más ayuda, pero - Otra pausa- solo llamo para saber, si joven Rafael fue a buscarte o estuvo en contacto contigo - Se escucha un poco de ruido al fondo de la llamada y la escucho discutir con alguien - Puedes devolver la llamada en caso de saber algo que tengas buenas noches , señorita Lofton"

Sus pasos se detuvieron solo por un momento al escuchar la suave y angelical voz del ama de llaves de la Mansión, dónde vivía Elisa, retoma su rumbo al escuchar el final del mensaje.

- ¿Crees que lo estás escondiendo en casa? - La voz ronca de posa se puede escuchar - dije que no asistirá al cumpleaños Elisa la última vez, pero es que no me haces caso Elena no quiere entender lo obvio.

Al escuchar la voz gruesa de su padre salto del susto ya que no lo había sentido entrar en la casa, que era pequeña con piso de madera, hasta los momentos solo podrían permitirse vivir en él.

Don de Arturo Lofton observa a su hija con tristeza.

- Shoulds Telling A Tu Amiga, La Princesa, Where Se Esconde Su Hermano, Así No Tendremos Que Recibir Llamadas Ni Mensajes De Esa Horrible Familia - Su Voz Se Envolvió En La Ira Con Cada Palabra Que Decía.

- No creo que Rafael quiera o espere que sea yo quien pueda con su hermana de su escondite secreto, así que no te metas en este padre, ve a tomar una ducha, volveré a calentar tu cena. - Trato de no sentirse mal por las duras palabras de su padre y se volvió para hacer lo suyo mientras lo veía salir de la cocina.

Cena que hace mucho estaba mas que fria. Esta vez su padre había llegado más tarde de lo normal a casa, cada día lo miraba más cansado y eso le preocupaba.

Su mirada se perdió en los platos que giraban en el pequeño horno mientras calentaba la cena para su padre, que trabajaba en el palacio como unos de los sirvientes del rey actuar y también había servido al difunto rey, el padre de Rafael y Elisa.

Así fue como conoció a Rafael ya Elisa, como su padre era uno de los sirvientes fieles del difunto rey, la dejaban vagar por el palacio y jugar con los pequeños hijos del rey cuando no tenían obligaciones de la realeza, Elisa se volvió su gran amiga , pero Rafael mientras fue creciendo cada día fue más complicado llevarse bien con él, era tan engreído, serio y odioso.

Esos eran los pensamientos de Elena hasta que el año pasado, cuando el rey actuaría se declaró ante ella en una confección de amor, diciendo lo mucho que la amaba en secreto y que ya no podía seguir ocultado ese sentimiento, eso llevo a muchos encuentros secretos en la villa junto a la playa y muchas escapadas donde se disfrazaban y se ocultaban entre el bullicio de la gente en medio de muchas calles.

Un suspiro escapó de sus labios y tuvo que muerder su labio inferior que le tembló un poco.

Todo eso acabo cuando una noche deseada con el mejor ambiente que pudo imaginar, Rafael se puso, se arrodilla en medio de rosas y velas con un pequeño cofre de terciopelo en dónde se podía era un anillo al abrirlo entre las manos de este, comenzó a confesarle su amor a una simple plebeya, marginar y pobre hija del sirviente de la mansión que nada en el mundo tenía que ver con la realeza, que nunca le gustó la vida de la mansión y que al ver el anillo solo sintió ganas de vomitar.

Capítulo 2 El tiempo

Ese fue el primer error, no era solo por ser una pobre chica de campo, era que la vida no era como una novela o cuento de andas como los que pasan en la televisión o como un cuento de eso que leía de pequeña. En la vida real el rey no puede casarse con una simple hija de un sirviente que odiaba el palacio y odiaba la vida de la realeza. No quiere ese castigo para ella misma, se negaba a sufrir por hacer feliz a alguien más que no tenía la culpa.

Los pasos provenientes del pasillo que conecta la cocina con la sala de estar, la animaron de la llegada de su padre.

- ¿Vas a quemar la cena o voy al restaurante de la esquina? - Últimamente su padre la utilizó con rudeza y eso le dolía, sabía que le había fallado igual que ella, pero estaba luchando él por enmendar todo lo malo que un día pudo haber hecho.

Una risa seca salio de sus labios.

Con un sonoro suspiro producto del cansancio de pensar en una solución, para hacer volver al rey al palacio donde pertenece la cena, no quería entrar en detalles con él, sabía que terminarían en peleas y la verdad, no quería discutir con su padre y menos por asuntos del rey.

Sumida en el silencio que durante muchos años se ha adueñado de la casa, cenaron.

_ ¿Puedes ir por un poco de yogur a la tienda más tarde? No quiero salir de casa otra vez, hoy el palacio estaba muy ajetreado con la llegada del primo del rey, el príncipe James De Alexandre.

_ Lo sé, Elisa lo comunico en la nota que me envió, además alguien lo filtro a prensa y salió por el noticiero.

_ ¿Por qué enviar notas si tenemos teléfonos en el 2022?

_ Dice que le emociona hablar conmigo como lo hacía la gente del palacio en su época

_ Siempre he pensado que la princesa está algo loca

_ Serás decapitado si ella te llegara a escuchar hablando de esa manera de ella

_ No puede escucharme y tú no vas a traicionar a tu padre, ¿verdad?

_ No - Con una leve sonrisa dio por finalizada la conversación.

Luego de la cena Elena tomo su abrigo y cartera, el yogur era la comida favorita de su padre desde que tenía uso de razón, a su padre le encantaba comer este tipo de cosas y no es que lo comerá dulce, siempre lo pedís sin azúcar , cuando solía estar estresado o cansado podía pasar horas frente al televisor solo mirando y comiendo yogur, cuando la mansión se volvió un caos por la huida del rey y la llegada del príncipe James a quien aún no había tenido la oportunidad de conocer.

Mientras caminaba a la tienda, Elena solo podía pensar en el príncipe James, sabía que había vivido mucho tiempo en el extranjero, pero no sabía qué edad tiene y muchos menos había visto una foto suya, hacía más de 1 años que ya casi no visitaba el palacio, por lo tanto, las veces que el Príncipe James había estado en él ella no había podido ir por miedo de ver al rey, cosa estúpida de su parte.

Su mente solo podía fluir en imaginar al Príncipe que estaba por llegar a la mansión cuando sintió cómo su cuerpo chocaba con fuerza, tomándola por sorpresa

Un fuerte golpe contra algo duro y musculoso, pero con un aroma divino la llevo a saltar hacia atrás, preparado para sentir el fuerte golpe contra el piso, Elena cerro los ojos preparado para el dolor en su trasero, el cual nunca llego, pero lo único que sintió fueron las manos gruesas y ásperas que la tomaron de los dos brazos impidiendo su caída.

_ Lo siento, no miraba por donde iba se encuentra usted bien señorita.

Al alzar su mirada sus ojos se abrieron sorprendidos, encontrando con un rostro marcado por una sonrisa hermosa de dientes blancos y mirada preocupada, muy apenada de mirarlo cono tonto, Elena decidió hablar.

_ No... No pasa... nada, estoy bien, fue mi culpa

_ Como voy a dejar que una linda chica asuma mi responsabilidad... Un caballero nunca puede permitir eso.

Elena soltó una risa nerviosa que la encontró a ella misma y el descarado hombre solo amplia una sonrisa con gesto relajado

_ Pues nunca dije que no fueras un caballero

_ Oh, este caballero

En ese momento un hombre alto y con traje a la medida y un auricular conectado en el oído en ese momento los interrumpió detrás de él venían, otros más se miraban preocupados y asustados

_ Señor, ¿se encuentra bien?

El desconocido levantó sus manos marcando una distancia prudente entre el grupo de hombres y ellos, estaba sorprendida y no lo oculto, pensó que de seguro era uno de esos empresarios que solían hacer negocios con el rey y visitaban la isla

_ Señor, se hace tarde , debemos irnos ahora, el lugar no es seguro para su maje...

_ Enseguida, voy Emilio, no te preocupes -Luego volvió la vista a los hombres y pidió que se alejaran un poco para que dejaran pasar a la pobre chica que estaba más que asustada por la expresión que reflejaba su rostro.

Porque a nadie le gustó dar mala impresión a los turistas y extranjeros.

Al verla alejarse no pudo evitar sentir las ganas de detenerla y saber quién era.

Porque ella, con su cabello recogido en una coleta y esos pantalones ajustados y ese suéter que la abrigaba de esa fría noche, le parecía una chica linda.

Para uno fue un simple encuentro con un rico extranjero.

Para el otro fue la primera vez que se cruzaba con una mujer que despertara su curiosidad luego de su oscura vida. Y más si fueron solo segundo

Pero su belleza

Su pequeña sonrisa

Lo que no sabían ninguno de los dos era que podría ser el amor de la vida del otro después de haber perdido sus almas gemelas.

Pero podrá una alma gemela dolida por el abandono soltar el hilo rojo fácilmente.

Últimamente, lo único a lo que Elena estaba dedicando su tiempo era al cuidado de la casa de sus padres y dónde ella vivía y la otra parte del tiempo a dormir, deseo que había abandonado la mansión, su vida se había convertido tan aburrida que no Podía explicarse a sí mismo como había llegado a esta situación.

-Señorita Elena

Escucho la voz suplicante de la persona insistente que llamaba, si porque lo había escuchado llamarle dos veces antes, pero se había hecho a la idea de que si lo ignoraba él se iría de regreso, pero era obvio que él no estaba dando resultados, pero sus ojos no pueden encender la persona de la cual provenía la voz roca, ya que estaba acostada en el sofá con los ojos cerrados aún y su cabeza descansaba de forma muy incómoda, pues había estado tomando una pequeña siesta porque últimamente tiene mucho tiempo para esa actividad.

-Señorita Elena, La princesa Elisa me envía hablar a pedirle un gran favor para ella, sé que ustedes son muy buenas amigas y sé que no va a negarse a los pedidos de la princesa, por favor - Este hombre lo conocía muy bien, Elena se incorporó cómo pudo en el mueble para sentarse siendo como la sangre volvió a su lugar poco a poco, era el guardia real y personal de la princesa Elisa y por ende el hombre del que estaba ella muy enamorada, porque Elisa a pesar de las advertencias de sus hermanos se había enamorado de su guardia real.

-Señorita Elena - volví a llamar, enfoque su rostro, aclarando mi vista luego de despertarse de una pequeña siesta o fingida siesta.

-Puedo saber que se le ofrece a su majestad esta vez, espero y no sea que se le rompió el vestido o no consigue una sandalia - Elisa lo había enviado en su búsqueda, quería decir que Rafael estaba dando problemas, pero ella traía de no hablar del Rey con la mansión.

-La princesa está muy preocupada por su hermano – le observa por un recuerdo, pero no cambió su expresión de molestia que le encontró ver qué todos estaban preocupados por el paradero del rey, pero la bella y hermosa Elena solo se dedicaba a dormir sin mortificación alguna – Le pide ¿que si puede hablar usted con su hermano? Bueno, el rey le hace caso a usted y, por lo tanto,

-¿Quiere ella que yo interfiera en los asuntos del rey cuando esté molesto? – no pudo evitar bufar y estirar su cuerpo sobre el sofá, para liberar el pequeño escalofrío que se coló por sus columnas – ¿Qué hizo el rey?

-Ha despedido a más de 30 empleados, golpeo a uno de los trabajadores por decir que usted era una mujer de la mala vida y una ramera - Hace una pausa - Sabes que eso no es verdad, pero el empleado estaba tomando y no medio sus palabras, no duerme mucho y solo toma encerrado en su recámara, el príncipe James su primo ha tratado de calmarlo, pero no ha podido.

¿Es esto un círculo vicioso? Sí, saber qué Rafael estaba actuando de esa forma tan infantil cuando no acudo a sus pedidos se comporta como un verdadero idiota, porque tienen que esperar en el palacio que una mujer como yo, la hija de un simple sirviente, tenga poder sobre el rey .

Porque lo tenía y era lo peor que podía pasar.

Hace un mes Rafael dejo el palacio, dos días después de que la celebración de su cumpleaños se realizóa, Elisa me había invitado y no pude rechazarlo a pesar de que mi relación con el rey era complicada, en este momento moría por ir y ver su cara, compartir los pequeños momentos que se me permitían junto a ellos.

Pero Rafael solo lo tomo como excusa, hizo escándalos por no poder cumplir sus órdenes y abandono el palacio como media de presión para que yo fuera tras él, pero me negué y luego de 2 semanas el rey volvió al palacio, papa volvióba cansado y decía que este rey no era un ser humano noble.

En realidad, ni su padre lo fue... Pero ese es otro tema.

Aún ahora se buscaba excusas para hacer de mí lo que él quisiera y no tenía más que cumplir sus deseos.

-Llévame a ver al rey

Porque si lo hizo esto, no iba a tener fin nunca y ya estaba cansada de eso, en el camino trato de hacerse un discursó para no perder valor.

El guardia real de la princesa le llevo a los establos del palacio, apenas había llegado y le hubiera gustado pasear un poco más y saludar y ver a su padre, pero ni para eso había tiempo.

Al parecer al rey le dio por ir de paseo a caballo, cosa que ella no sabía hacer, Rafe sabía que le molestaba montar a caballo, pero aun así lo hacía, estaba en esa área del establo.

Al llegar a los establos lo primero que vio fue a todos los guardias del rey desplegados en casi todos los rincones como siempre, velando por la seguridad del su majestad, ellos eran tan amables. (algunos) que le saludaron con alegría disimulada con solo verle pasar a su vez algo de alivio en sus miradas.

Eso le dio algo de pesar, pues cuando ella saliera del establo, el estado de ánimo de Rafael sería peor.

Podría dar fe de ello.

Y pedía disculpa de ante mano con una mirada silenciosa.

Mientras observaba a Rafe que daba de comer manzanas al cabello.

Tomando un aire se prepara para la pelea.

-Su majestad está muy radiante hoy – dije con voz calmada, irónica y sobre todo nerviosa, Rafael siempre ha sido un hombre de gran altura, ojos de un color miel intenso y cabello bien cortado, todo lo que amaba de él era sus modales y su sincera manera de demostrar que me amaba - Escuche que el rey mando a decapitar a todos los empleados y me parece algo absurdo de tu parte, porque aquí nadie tiene la culpa de tu estado de ánimo.

Capítulo 3 Furia

Elena volvió a su pequeña casa furiosa, tranco la puerta con un fuerte golpe que resonó por toda la casa, Rafael era un idiota que no podía entenderla para nada, solo quería que cada uno fuera feliz en su mundo y en su espacio, pero no juntos porque no iban a ser felices nunca, con un pasado como el suyo una pobre hija de un sirviente y ella no tienen futuro.

Le prometió a su padre no ser como su madre y no iba a fallar en su promesa, su mamá fue una tonta que se creyó las mentiras del Rey que dijo amarla, pero termino acabando con su vida, la gente de la mansión era tan mala , Rafael había tratado de votar a todos a la calle cuando decidió cambiar el castillo por una mansión, poco a poco fue despidiendo a los empleados más viejos que sabían el sucio pasado el difunto Rey.

Tomo su bolso y unas zapatillas de andar cómodas, iría a patinar un rato, para despejar su mente prefería pasar la tarde bailando o nadando, pero parar ir a nadar no podía estar nadie en la escuela, tendría que entrar a escondidas porque su padre no le había podido pagar la matrícula universitaria, era muy costosa y solo asistían los hijos de algunas personas importantes de la Isla.

Era odio pensar incluso en tener un futuro como doctora o enfermera, pues en casi ningún hospital contrataban chicas, eran muy machista con la liberación femenina, mientras salía de casa no pudo evitar pensar en el hombre que había visto fuera de la tienda la noche pasada , era tan guapo y limpio quizás era un rico de cuna que vino a pasar el rato porque nunca antes lo había visto, sintió en su pecho una sensación extraña juraba haber visto esa mirada de aquel hombre cuando estuvo en la mansión, esa sombra negra a lo lejos Pero era algo estúpido pensar que un extraño se podía pasear por los pasillos de la mansión como le diera la gana.

Cuando llegó al club de baile se escabullo cómo siempre a uno de los salones apartado donde la profesora Mariana la dejaba bailar a su gusto, dejo caer su bolso al piso y luego se sentó en este saco sus zapatillas de ballet, no le gustó el ballet como una carrera profesional solo como un pasatiempo, su pasión era la medicina leer cosas nuevas y avanzadas de medicamentos y métodos científicos nuevos era su pasión en esta vida.

Pero la carrera era muy cara y su padre apenas le alcanzaba el dinero para las cosas de ellos dos, además Elena trabajaba en casas de familias por días y se ganaba algunos ahorros extras, fue a la toca disco y puso un disco cualquiera, solo necesita sentir la musica correr por sus venas viajar a otro mundo y espacio. Así lo hizo durante horas se perdió en la música, solo era ella en sus mundos de fantasía, un mundo donde no había dolor ni recuerdo.

Mientras bailaba no noto la presencia de un hombre alto que la observa por el vidrio de la puerta cerrada, su corazón se aceleraba con cada movimiento que ella daba y cada giro en el aire era como volar con ella, James no entendió por qué estaba obsesionado con esta chica que nada tenía que ver con su familia y con él, ella era un pobre más de la isla porque él un príncipe que fue destruido para poner a otro.

Sus puños se cerraron con fuerza al recordar cómo su padre y su madre fueron echados del palacio porque no pudieron vivir hay, solo el verdadero heredero al trono podía estar en los aposentos reales, era estúpido que lo echaran por no ser alguien normal como los doctores decían, estaba tan perdido en sus pensamientos que no noto cuando la música se detuvo quiso alejarse, pero no pudo ser muy tarde la puerta se abrió y Elena apareció frente a él

- Hola, ¿Busca a alguien? La profesora Mariana está en el aula 3B - Elena habló en automático, pero su cerebro le gritaba que este hombre era el guapo y sexy extranjero que se había encontrado la otra noche fuera de la tienda.

- Me recuerdo - James no quería perder el tiempo, ella le gustó

- ¿Cómo?- Elena fingió no escuchar bien.

- La otra noche tú y yo nos conocimos...

- Oh, claro, el chico con el que tropecé fuera de la tienda, lo siento - No estaba lista para volver a verle menos ahora que está tan despeinada, sudada y prácticamente desnuda por esos leguis pegados a sus piernas.

- Tranquila fue mi culpa por no verte venir esa noche - James estaba algo nervioso, nunca antes había hablado con una chica no una tan guapa y menos una que estaba en su cabeza día y noche desde que la miro por primera vez - Bailas muy bonito , tienes talento

- Gracias - Con las mejillas sonrojadas, Elena le agradece - Voy a entrar, fue un placer conocerte...

- Soy James - Solo eso, no quería decir su apellido

- Soy Elena - Extendió su mano, por un momento pensó que él no la tomaría por la forma en la que observe las manos, pero a la final le dio un pequeño apretón y la dejo ir.

- Espero verte pronto Elena - James se dio la vuelta para irse, la había cagado, había dañado su oportunidad de conocerla por un simple roce de manos frustrado y molesto regreso al auto y se derrumbó en el asiento - Vamos al departamento, no quiero estar más en las calles de esta isla.

Elena descubrió cómo el chico guapo se alejaba con el corazón acelerado, ese pequeño roce de manos fue una corriente que eléctrica que le traspaso, pero estaba un poco decepcionada, él parecía no hacerlo sentido, cerró la puerta del aula y volvió a la música al baile, pero con esos ojos marrones presentes en su memoria, porque no podía dejar de pensar en ellos desde el primer encuentro James dijo que su nombre era ese quizás si le pedía a su amiga Elisa que lo investigará un poco podría saber de dónde vendría y quiénes eran sus familiares. Así podía saber con qué clase de hombre estaba tratando.

James regreso al auto molesto, su molestia no era con la chica que apenas conocía, era consigo mismo, era un total idiota molesto cerro la puerta del carro dejando sus cuerpos reposar en el asiento, sus manos sudaban un poco, así que las limpias de las piernas de sus pantalones quizás le había asustado o había parecido un acosador parado fuera del auto observando como una idiota.

Pero la verdad es que había asistido a la escuela de bailes porque su madre era el dueño de esa academia por años, todas las personas de la Isla que tenían muy buenos recursos asistían a las clases de distintas actividades, no sabía a qué familia pertenecía la chica, pues, nunca la había antes y también como él viva en el extranjero solo hace algunos meses había regresado para desgracia de la familia del Rey.

Había estado en la escuela desde muy temprano en la mañana revisando y leyendo los libros de la contabilidad que Mauro administrador por muchos años había manejado muy bien, pero desde hace algunos meses su tío, el hermano de su mamá le pidió volver a la Isla había mucho movimiento extraño en las empresas de su madre y grandes sumas de dinero que desaparecieron sin explicación alguna, cuando el tío Esteban habló con Mario este aseguro que todo marchaba bien y que esas sumas de dinero estaban seguras en una cuenta en el extranjero ducha cuenta nunca existió y tampoco James tenía conocimiento de todos lo que estaba pasando.

Tras pensarlo mucho tono la decisión de volver a casa, ya era un hombre capaz de llevar y administrar el mismo su herencia, por lo que varios días después se puso en contacto con Rafael y le pidió permiso para volver a la isla. Cómo siempre se negó diciendo que no era bueno, la gente volvería hablar del pasado cuando se entera de su llegada, por lo que al volver no se quedó a dormir en la ahora mansión, sino que durmió en un hotel las primeras noches de su llegada .

Si tío Esteban le consiguió un departamento para vivir, así que lo en lugar de alquilar lo compro como también lo hizo con un auto nuevo, los guardias de seguridad era inevitable que no lo siguieran a todas parte, si alguien lo reconocía las cosas se podría poner fea, Rafael le había pedido siempre andar en la Isla bajo el cuidado de los guardias y que no se hizo notar tanto.

Cómo si el fuera un hombre de salir mucho, en el pasado se corrió el rumor de que su nacimiento había sido maldito y que su condición lo llevaría a la ruina, quizás si lo llevaría a la tristeza y la soledad, a vivir apartado de la gente que no conocía, convivir con los pocos amigos que dejaron en el país donde experimentaron hasta hace poco.

Rafael hace años había dicho en una entrevista que se había quitado la vida, cuando James le preguntó por qué lo hizo Rafael respondió que la gente estaba preguntando por su paradero y que tenían que hacer algo drástico para acabar con los rumores, su nombre y apellidos cambiaron por completo usando el apellido de su madre y el segundo nombre de su padre.

James de Alexandre le robó la identidad a Louis Kenilworth.

Estaba cansado de vivir escondidos bajo una identidad que no le perteneció nunca, extrañaba jugar en las playas, jugar con amigos a lo que abandonó al irse, extrañaba lo que fue el castillo dónde él nació y vivió hasta el día que se fue.

James añoraba tener lo que un día lo hizo feliz otra vez en su vida, pero lamentablemente todo eso ahora estaba en manos de Rafael y ya nada le pertenecía solo las acciones de dos empresas y la herencia de su madre, por lo que lucho tanto para que su primo no lo tomara tambien como suyo.

Al llegar al departamento con tan solo abrir la puerta, sus ojos se encontraron con un Rafael parado del medio del salón con las manos en las caderas.

- ¿Puedo saber dónde estabas? Louis... porque me haces perder la paciencia - La voz dura de Rafael le trasmite lo molesto que está.

- Fui a la escuela de Bailé, tenía que ver las cuentas por mí mismo - James tomo asiento en el salón y le hizo señas a otro para que también lo hizo.

- Te dije que lo manejes todos desde casa, te mandé a traer muchas cosas y un sistema de computadoras de la mejor tecnología que hay en la Isla y fuera de ella - Los puños apretados de Rafael le demostraron cuánto este le odiaba - Quedamos en qué no ibas a pasear por la Isla...

- Nunca dije que no haría eso - Le interrumpe - Dijiste que no podía salir sin seguridad, pero nunca dije o dijiste que no podía salir de casa

- Es lo mismo Louis, ¿Qué hago si alguien te reconoce?

- Nadie va a hacerlo, la gente piensa que soy un turista

- Tienes que volver cuánto antes voy a hablar con...

- No voy a regresar, lo hablé con Manuel y no quiero irme acabo de llegar.

- Fue mala idea.

- No lo fue, es solo que me odias tanto que no puedes ni verme

- No digas esa estupidez, eres mi familia, pero como Rey me preocupa el futuro de nuestra familia si la gente se entera de que eras vivo

- Nunca debiste decir que morí

- Lo hice por tu bien - La mano de Rafael cae sobre el brazo desnudo de James y este se aleja rápidamente - Lo siento, estoy preocupado por ti.

- No tienes por qué hacerlo

- Si tengo Louis, no soportas que la gente te toque y si esto te pasa en la calle ¿Qué vas a hacer?

James se quedó callado pensando en las palabras de su primo por un rato, cuando Rafael se fue del apartamento este corrió al baño, se desnudó y se metió en la ducha, tenía que borrar toque de su pie.

Por un momento se detuvo a pensar que el sentimiento cuando ella le tocó fue diferente.

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